Crónica de Orihuela 1923. Febrero. 

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Crónica de Orihuela 1923. Febrero

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo, cronista oficial de Orihuela.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.
Febrero de 1923.

Este de 1923 no es realmente un año bueno para nuestra Ciudad, puramente agrícola. A los fríos secos del pasado Enero suceden unos días de sol espléndido, de un sol como el que tanto buscan los ricos del Mundo en la costa Azul; de un sol que caldea la atmósfera y produce una temperatura primaveral que hace florecer prematuramente los almendros; que hace entonar a los pájaros la canción amorosa con la que invitan a la hembra a formar los nidos para reproducirse; y con esa temperatura aumenta la sequía que ya va agostando las cosechas campesinas que eran la esperanza de los labriegos después de un año en el que por falta de lluvias oportunas, no tuvieron cosecha de ningún género.

Pero por si no era bastante, unos vientos huracanados, rabiosamente huracanados, barren las nubes que algunos días encelajaban el horizonte y a la vez, se llevan los signos esperados de una posible vivificante lluvia, a arrasar los naranjales, sembrando de doradas bolas los suelos de los frondosos huertos, perennemente verdes.

Ministerio de Cultura.

Si la cosecha de naranja, una de las más ricas e importantes de nuestra vega, ha sido arrebatada de los árboles por los furiosos vendavales de este mes, los cosecheros han visto mermadas en una mitad sus ingresos.

Y aún hay que poner otra nota de desconsuelos en estas cosas meteorológicas, y es que mientras esos aires limpian de nubes el espacio y llenan de naranjas que se pierden la tierra, se tiene siempre el temor de que el río Segura, sufra una de esas crecidas que desbordan sus cenagosas corrientes y arrastran las cosechas de la huerta y la arruinan totalmente, y encharcan y enlodan las calles de la Ciudad, porque cuando persisten esos vientos de N. O., es señal inequívoca de que llueve a torrentes por la cuenca alta del río, y éste aumenta su caudal considerablemente, como en efecto sucedió, por los días del 20 al 24 de mes.

Calle San Pascual cubierta de barro. Colección Javier Sánchez Portas.

Recibió el Alcalde Sr. Balaguer, telegramas alarmantísimos del ingeniero jefe de la División Hidrográfica del Segura, y como era su deber las comunicó al pueblo y los transmitió a los parajes de la huerta que por estar hondos, están amenazados de fáciles inundaciones; y en la huerta sonaron aquellas noches las «caracolas» avisando el peligro con su sonido ronco de alerta, de alarma, y en la Ciudad se tomaron las medidas de previsión que la experiencia aconseja.

Afortunadamente no se desbordó el río Segura, pasó el agua sucia, turbulenta, maloliente, alcanzando una altura temerosa; pero gracias a Dios, no se sufrieron los daños inmensos de una inundación. Pero ha pasado Febrero y no ha llovido; y los campos están para que se pierdan las cosechas.

Vista desde el Puente de Levante. Colección Javier Sánchez Portas.

Los primeros días de este mes, dan todos los años una nota sensible; la de la incorporación a filas de los reclutas.

Repítense las mismas escenas en la Estación de Ferrocarril, las madres que lloran y abrazan a los hijos; éstos que devuelven la caricia a las madres; las novias que despiden a los novios pensando en hacer cola por la noche al chico de la panadería, porque el que se va tardará tres años en volver y la verdad, tres años son muchos años para una espera con tan sólo cartas.

Y así sucedió este mes de este año que vamos anotando, y así seguirá sucediendo en años sucesivos, mientras no sean los ejércitos mercenarios.

La Glorieta. Colección Javier Sánchez Portas.

El carnaval nada nuevo ni digno de mención dejó para ser anotado. Unos días de unos vientos terribles que lo deslucieron.

Las tardes en la Glorieta, nada de particular; y las noches, sólo la del martes último hubo música en la intersección de las calles de Loazes y Alfonso XIII; y en el Casino un baile poco animado.

Máscaras, pocas y sin gusto para disfrazarse. Mamarrachos, eso sí, muchos y de pésimo gusto.

El Casino antes de reformar las ventanas. Colección Javier Sánchez Portas.

En estos días tuvo Orihuela la visita de un personaje; del Ministro del Trabajo, Exmo. Sr. D. Joaquín Chapaprieta. Había venido el Sr. Chapaprieta a su pueblo natal, Torrevieja, aprovechando las vacaciones de Carnaval, para darse el gusto de ver a su familia y amigos, que todos lo saludaron siendo el Ministro de la Corona, y unos amigos y compañeros suyos, de estos compañeros de estudio en el Seminario, le invitaron a comer con ellos en el centro docente donde tantas veces comieran mientras eran escolares; y agradecido aceptó el Ministro, y rememorando tiempos felices de la adolescencia en una comida íntima, tuvieron un rato de expansión los señores Chapaprieta, Cavero, Olmos y algunos más.

Seminario de San Miguel. Colección Javier Sánchez Portas.

A los postres subió al Seminario el Alcalde de esta Ciudad D. Antonio Balaguer, a cumplimentar al Ministro. Terminada aquella comida de «colegiales», el Sr. Chapaprieta marchó en automóvil a su finca «El Barranco», próxima a Bigastro, y de allí a Torrevieja y otra vez a Madrid.

Existe un organismo local que todo el mundo ha supuesto que no sirve para nada, si no es para dar personalidad a unos señores que, separados de dicha entidad, carecerían en absoluto de ella; pero se ha presentado una ocasión en la cual ha demostrado brillantemente que sirve para bastante más que para lo que hasta ese momento se le había supuesto. Me refiero a la Cámara de Comercio.

El impuesto de Utilidades ha producido en toda España la protesta consiguiente. En Alicante se convocó una asamblea de cámaras de comercio de Orihuela y otros organismos similares, para formular una seria y razonada protesta.

A dicha Asamblea, concurrió representada por el vicepresidente D. Manuel Martínez Simón y el secretario D. José Escudero Bernicola, la Cámara de Comercio de Orihuela; y allí, el Señor Escudero, letrado elocuente, expuso las aspiraciones del comercio oriolano representado por la cámara local.

José Escudero Bernicola.

Y después de apoyarlas con elocuencia, leyó unas conclusiones que tuvo la satisfacción de ver que eran aplaudidas y adoptadas por unanimidad por todos los asambleístas que llenaban el amplio teatro donde se celebraba la asamblea, y que fueron adoptadas en vez de las que llevó formuladas la Cámara de Comercio de Alicante; y después fueron llevadas al Gobierno Civil y transmitidas como conclusiones de la asamblea por el Gobernador al Presidente del Consejo de Ministros.

Es digno de ser catalogado este triunfo de la Cámara de Comercio de Orihuela y de su secretario, el joven y elocuente abogado D. José Escudero Bernicola.

En este mes comienza a desarrollarse un suceso, cuyo desenlace fatal se verá en el próximo mes de marzo, si el «curioso» lector tiene el mal gusto y la paciencia de seguir leyendo esta crónica, que en esta parte van a parecer los capítulos de una novela por entregas.

El vecino del partido rural de Molíns, Francisco Rodríguez, rindió el fruto del huerto de naranjas el día 13 último, martes de carnaval. Se dice que le dieron, como producto de aquella venta, tres mil pesetas que estuvo enseñando en el café de Novedades, donde pasó la tarde y la noche hasta bien entrada.

Salón Novedades. Colección Javier Sánchez Portas.

A las once aproximadamente de la noche marchó a su casa, según dijo, pero todavía no ha llegado a ella. Su madre, su mujer, sus deudos, lo han buscado inútilmente y han dado cuenta de su desaparición. Unos dicen creer que ha sido una huida del hogar conyugal, y otros que se trata de un crimen.

¿Quiénes acertarán?

Las novedades teatrales, han sido en el Circo, dos funciones por la compañía de Enrique Borrás, representando «El Cardenal» y «El Rebaño», y después seis funciones de la compañía cómica de Pedro Zorrilla, y en el Salón Novedades, la continuada exhibición de películas muy interesantes y del agrado del público.

Ambos teatros han tenido éxito: aquel con las compañías indicadas, y éste con el cinematógrafo.

Teatro Circo. Colección Javier Sánchez Portas.

Como todos los años, al comenzar la Cuaresma, tuvo lugar en la iglesia parroquial de Santas Justa y Rufina un solemne novenario en honor de Nuestro Padre Jesús Nazareno, a cuyo efecto fue trasladado procesionalmente la imagen del Patrono de Orihuela desde su Santuario del convento de Santa Ana, a la mencionada Parroquia en la tarde del día 16 de Febrero, dando comienzo el novenario a la siguiente, con los muy elocuentes y doctrinales sermones del Padre Francisco Calabuig, Vicario del convento de Jumilla de la orden de Franciscanos; pero como este fraile pusiérase enfermo mientras duraba el novenario citado, le sustituyó unos días el fraile Padre Manuel Fernández, Guardián del convento de la misma orden de la vecina capital de Murcia.

Estampa de Nuestro Padre Jesús.

Siempre Orihuela demostró en esta novena su amor al Padre Común de la Humanidad, pero en este año, la demostración fue inmensamente superior a la de los anteriores, exteriorizándose en el último día que dio la Comunión el Obispo, acto que duró desde las siete de la mañana hasta las once de la misma; y por la tarde, en la procesión en que la imagen venerada fue devuelta desde la Parroquia a su Santuario, fue una manifestación imponente de fervor religioso.

En estos días, los conventos, tanto de monjas como de frailes, los colegios como el seminario y los Josefinos, dieron veladas literarias en honor del Prelado, a todas las cuales asistió y las presidió éste.

Colegio de San José o de «los josefinos». En la Trinidad.

En la Casa de la Democracia siguieron las conferencias dominicales, siendo los oradores de este mes, D. José Franco Rufete y D. José Escudero Bernicola, celebrándose también una velada conmemorativa del advenimiento de la Primera República Española, velada que tuvo lugar el día 11 de Febrero, aniversario de aquella memorable e histórica fecha.

También, como en todos los años y cumpliendo el precepto legal, se celebró el tercer domingo de Febrero, el sorteo de los Mozos del Reemplazo del año venidero; cosa que nada de particular tendría, ni fuera digna de ser mencionada en estas Crónicas, si no ofreciera la singularidad de ser la quinta sorteada, la más grande conocida y realizada en esta Ciudad desde que se promulgó la ley del Reclutamiento. Se alistaron y fueron sorteados en año, 526 mozos.

Plaza Nueva. Misa de Campaña.

En este mes, dejo de ejercer las funciones de Juez de este partido D. Trinidad Serrano García, que ascendió a Magistrado y fue destinado a Badajoz, viniendo a sustituirle D. Juan Pastor Mengual, que desempeñaba el cargo de Juez en Segorbe, viniendo a esta Ciudad ascendido, puesto que el Juzgado donde actuaba es de ascenso, y el de Orihuela, de término.

Y continuando el capítulo de cosas judiciales, haré constar que, el Juzgado de Aguas, que estaba instalado en el edificio propiedad de Ayuntamiento, denominado «La Caridad», se trasladó también a una casa que compraron los regantes de la Vega, que son los que sostienen el citado Juzgado de Aguas.

La casa en que se instaló, está situada en la calle de Ruiz Capdepón, junto al edificio que, en la misma calle, posee la Sociedad Unión Agrícola Caja de Ahorros y Socorros de Orihuela.

Caja de Ahorros y Socorros de Orihuela. Colección Javier Sánchez Portas.

Por cierto; al ocuparse de este traslado en una sesión del Ayuntamiento, el concejal D. José Escudero Bernicola, denunció el hecho de que los muebles, que eran propiedad del Ayuntamiento, y que estaban ornamentando el Juzgado de Aguas mientras estaba en un local de la Corporación Municipal, al trasladarse de domicilio se los habían llevado, lo cual constituía un delito.

En la sesión última que celebró la Excma. Corporación Municipal, ésta quedó constituida en Tribunal de Apelación, cumpliendo un precepto de las Ordenanzas de Aguas, recurrida por los perjudicados José Ortigosa y otros, a los que patrocinaba en concepto de letrado defensor el Sr. Escudero Bernicola. Éste, después de un informe luminoso, metódico y razonado, pidió la revocación de la sentencia en todas sus partes.

El ponente de la Corporación Municipal, que lo era el Concejal ciervista, Jefe de esta minoría, D. Manuel Carrió Pastor, propuso a la Corporación, acceder a la petición del Sr. Escudero Bernicola, aceptándose por unanimidad la ponencia del Sr. Carrió, por virtud de la cual, quedó revocada la sentencia del Tribunal inferior, Juzgado de Aguas, aunque sin expresa condenación de costas.

Casa de la familia Carrió.

Parece que, durante la estancia breve del Ministro de Trabajo en esta Ciudad, una comisión de obreros, de los del Circulo Instructivo, le ofreció sus respetos y le interesó para que se cumpla en todas sus partes la Ley del Descanso Dominical, así como la Jornada Mercantil; y para que influyera a fin de lograr la construcción de un barrio de casas baratas para obreros.

El día último del mes, vino a esta Ciudad, un Delegado Especial del Ministerio de Trabajo para ponerse de acuerdo con el Alcalde a fin de que se cumplieran las prescripciones del Descanso Dominical y de la Jornada Mercantil, acordándose reconstituir la Junta Local de Reformas Sociales; y este organismo, competente en todas esas materias, que dictara las disposiciones pertinentes al caso, compatibles con la idiosincrasia de País y las necesidades del mismo, amparadas en las dos mencionadas leyes.

La nota necrológica del mes es el fallecimiento del cajero de la sucursal en ésta del Banco de Cartagena, D. Manuel Cañizares, que a la vez era el Administrador de Loterías de la Ciudad.

Banco de Cartagena. Calle del Ángel. Colección Javier Sánchez Portas.

El día 21 devolvió el Obispo la visita a la Corporación Municipal. Fue una sesión solemne. El Prelado dio las gracias a los representantes del pueblo por el recibimiento y acogida que éste le dispensó, y se ofreció a colaborar en toda obra de utilidad, de Caridad y aún de orden social; ofreciéndose para los días en que las luchas apasionadas y candentes de la política dividan la unión existente en el consistorio, interponer sus oficios de mediador para lograr que la discordia no se apodere del pueblo y la paz reine siempre en Orihuela.

Irastorza y Balaguer.

El Alcalde D. Antonio Balaguer dio las gracias y se ofreció nuevamente al Prelado, expresando su deseo de que siempre le sea grata su estancia en la Ciudad del Thader, y beneficiosa para los intereses de la Iglesia y la Religión.

En nombre de la mayoría liberal del Ayuntamiento, el Sr. D. José Martínez Arenas pronunció un elocuente discurso agradeciendo al ilustre Prelado sus palabras, las primeras que había escuchado de tan alta dignidad eclesiástica que confortaban su ánimo para proseguir la labor de progreso, cultura y bienestar del pueblo; el Concejal ciervista D. Manuel Carrió también pronunció unas palabras elocuentes en nombre de su minoría, en honor del Sr. Obispo que, muy complacido abandonó la Casa Consistorial.

Ayuntamiento en Plaza Nueva. Colección Javier Sánchez Portas.

Este mes, la política se calmó un poco por no verse aún próxima la fecha de la convocatoria para las elecciones generales; no obstante se hicieron algunos comentarios con motivo del viaje del Ministro del Trabajo y con la brevísima visita a esta Ciudad, del Secretario Particular del Conde de Romanones, Sr. Brocás, que vino acompañado por D. Francisco Ballesteros Meseguer, quien ostenta la representación política del conde en este distrito, atribuyéndose dicha visita, al deseo del Sr. Romanones de que por esta ciudad sea Diputado un amigo suyo.

También se hizo algo de política a fin de evitar el pago de los gastos ocasionados por la confección del Registro Fiscal.

Ministerio de Cultura.

Efecto sin duda, de la sequedad del ambiente, se ha desarrollado durante este mes, una epidemia de carácter gripal; benigna, sí, pero epidemia al fin. No causa muchas víctimas, pero ocasiona muchos enfermos.

Nuestro ilustre paisano, el Deán de la Catedral de Murcia, D. Julio López Maymón, ha dado a la publicidad y ha puesto a la venta, un libro interesantísimo para los oriolanos.

Se trata en él de la Biografía más completa y minuciosamente detallada que se conoce hasta el día, del Cardenal oriolano D. Fernando de Loaces, fundador del antiguo y artístico convento de Dominicos Predicadores, extinguida Universidad Literaria de Orihuela, actualmente residencia de los P.P. Jesuitas, en la que tienen un colegio de Segunda Enseñanza.

Convento de Dominicos Predicadores. Colección Javier Sánchez Portas.

Esta biografía ha merecido los unánimes elogios de personalidades doctas en materias de rebusca y buceo en archivos y bibliotecas, e igualmente a la Prensa, que ha recibido el libro del Sr. López Maymón, como una obra muy estimable en ese género literario. Aquí se ha puesto a la venta en el establecimiento de Emilio Salar Ruiz.

Establecimiento de Emilio Salar Ruiz.

Muchos años habían transcurrido sin que el suicidio hiciera su aparición por nuestra tierra, pero en el corriente, se registran dos casos de este mal en pocos días. Uno, él ya anotado en el pasado mes de Enero, el otro, el del vecino del partido rural de la Murada, que puso fin a su existencia arrojándose al interior de un aljibe donde pereció ahogado.

Este infeliz se llamaba José Avila Berná; y parece que tomo la fatal resolución a causa de un padecimiento que perturbaba un poco sus facultades mentales. Esta es la versión del triste suceso.

Los últimos días de este mes, empieza a despertar el movimiento anual en favor de las Procesiones de Semana Santa; la Venerable Orden Tercera de San Francisco y la Cofradía de la Cruz acuerdan celebrar sus procesiones.

D. Ramón Montero Mesples. Archivo Rafael Almira.

Igualmente se sabe que se celebrará la que costea D. Ramón Montero Mesples, quien también organiza la salida de la Centuria Romana, uno de los más grandes atractivos de las Procesiones de Semana Santa en esta Ciudad, y también se dice que se celebrará la procesión del domingo de Ramos que se celebrará en la iglesia de Santiago.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Y el mes termina como empezó; acentuándose la sequía y predominando los huracanes que despueblan los naranjos de su rico fruto, observándose los crepúsculos encendidos, semejantes a auroras boreales, precursores de los grandes y persistentes vientos de N.O. en esta población, que son siempre secos.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo Cronista de Orihuela (1922-1923). (Archivo Municipal de Orihuela).

Transcrito por Antonio José Mazón Albarracín. (AJOMALBA).

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Crónica de Orihuela 1923. Enero. 

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo, cronista oficial de Orihuela.

Prólogo.

Este curioso manuscrito es la crónica de nueve meses en la historia de nuestra ciudad. Localizado en un legajo del Archivo Municipal de Orihuela, detalla el día a día en la Orihuela de hace un siglo. Lo he transcrito tal cual; respetando su particular forma de aplicar las mayúsculas; tan sólo he corregido algunas faltas de ortografía.

Pero antes de comenzar mi trabajo de transcriptor, os quiero presentar al autor del manuscrito. Para ello voy a utilizar una pequeña biografía facilitada gentilmente por su colega Antonio Luis Galiano Pérez, actual cronista de Orihuela.

Forma parte del trabajo sobre sus antecesores en el puesto «Los Cronistas de la Ciudad de Orihuela», presentado en el XXXVIII Congreso de la Real Asociación Española de Cronistas Oficiales.

A los dos años del fallecimiento de J. Rufino Gea (anterior cronista), en la sesión supletoria celebrada el 2 de agosto de 1922, el alcalde Antonio Balaguer Ruiz indicaba la conveniencia de nombrar archivero y Cronista del Ayuntamiento, cargo éste que estaba vacante.

Para ello propuso a José Manuel Teruel Rebollo con un sueldo anual de mil pesetas, que la Corporación Municipal en caso de aceptarlo, debería de acordar el capítulo de dónde debía abonárselas por no aparecer consignadas en el presupuesto.

El concejal José Escudero Bernicola se mostró conforme con la propuesta, sin embargo, deducía que con el nombramiento de Teruel se trataba de ayudar a una persona que, «por su falta de vista no puede seguir ejerciendo el periodismo al que siempre se dedicó».

Debido a ello, Escudero consideraba que los ayuntamientos estaban obligados a cubrir estas necesidades y estimaba insuficiente y «hasta humillante» el sueldo que se le pretendía dar, proponiendo que se elevara a mil quinientas pesetas y que se le abonara del capítulo previsto para gratificaciones de empleados.

A esta propuesta, el alcalde entendía que, aunque eran justas las razones que se esgrimía, debido a los escasos recursos municipales no se le podía asignar más de mil doscientas pesetas. El nombramiento y el sueldo de José Manuel Teruel Rebollo fueron aceptados por unanimidad por los asistentes, los cuales además del alcalde Balaguer y de José Escudero fueron, Manuel Martínez Simó, Francisco Sánchez Ballesta, Jesús Brotóns Roca, Emilio Salar Ruiz, José Verdú Soto, Manuel Vidal Mira y Juan Villaescusa.

Curiosamente en esa misma sesión se acordó contribuir para los festejos que la Comisión de Festividades organizaba para la feria con mil pesetas y, se aprobó rotular la Calle Mayor con el nombre de Ramón y Cajal, en atención a una propuesta que había efectuado anteriormente Pedro Herrero Rubio.

José Manuel Teruel Rebollo, nació en 1876, era procurador y estaba ciego desde su juventud.  Su padre Abelardo Teruel García era natural de Cartagena y se trasladó a vivir a Orihuela en 1869, en la que contrajo matrimonio con la oriolana Mercedes Rebollo Martínez, y fue alcalde accidental y titular.

El negocio familiar era una armería en la Plaza Nueva y su hermano fue funcionario de Hacienda en Alicante y un prolífico autor. José Manuel estudió en el Colegio de Santo Domingo regentado por los jesuitas, dedicó la mayor parte de su vida a la prensa local dirigiendo algunos periódicos, entre ellos el independiente El Oriol, del que fue cofundador con José de Madaria.

Entre sus trabajos periodísticos cabe reseñar la biografía sobre Trinitario Ruiz Capdepón, publicada en la «Corona Fúnebre» que le dedicó El Diario. Colaboró, así mismo, en los periódicos El Diario Orcelitano, La Comarca, El Imparcial, La Semana, El Eco, Unión Republicana, El Noticiero, El Independiente y El Labrador.

Es autor de Retratos a pluma, editado en 1906, consistente en unas breves biografías o «semblanzas muy benevolentes» de escritores oriolanos coetáneos suyos (1850-1905).

El 18 de noviembre de 1923, el alcalde accidental Vicente Cebrián Celestino, daba cuenta de haber suspendido de empleo y sueldo, al Cronista José Manuel Teruel Rebollo, con fecha 12 de dicho mes, debido a que no podía atender el cargo, así como, porque lo estimaba innecesario.

Lo transcrito a partir de aquí es su crónica (en negro); a la que he añadido imágenes, comentarios (en azul) y noticias (en gris). Se inicia en enero de 1923; y se interrumpe bruscamente en septiembre de ese mismo año, poco después de sublevarse Miguel Primo de Rivera.

Crónica de Orihuela 1923.

Enero:
Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.
Introducción:

Séame permitido antes de pasar a catalogar los hechos salientes acaecidos en nuestra Ciudad de Orihuela, durante el corriente año 1923, formular brevemente dos sentimientos puramente subjetivos; el uno, de admiración por mi predecesor en este cargo de Cronista del Excmo. Ayuntamiento, de admiración digo, para el inolvidable D. J. Rufino Gea Martínez, a quien no podré reemplazar por carecer yo de todas sus completas facultades de historiador, literato y estilista; y el otro de imperecedera gratitud, para los que tuvieron la voluntad de concederme el cargo con que me honraron y me ayudan a cubrir las necesidades de la vida, y expresados estos dos sentimientos, comencemos nuestra labor.

Arrabal de San Agustín. Colección Javier Sánchez Portas.

Casi nada de mención en la Crónica de una Ciudad de la importancia de Orihuela, sucedía durante este mes primero del año, si no es que registráramos la temperatura.

Era un mes crudo, glacial, de un frío tan intenso que era impropio de nuestra Región; y más que por su gran intensidad, por su desacostumbrada duración.

Todos los años, el mes de enero es indudablemente el más frío del año en esta Ciudad, pero suele tener unos días, muy pocos de esa temperatura extrema; cuatro, cinco, seis a lo sumo de esta temperatura extrema.

Pero este año han sido todos los días, cada uno más frío que el anterior, sintiéndose ese descenso de la temperatura, ya desde los últimos días del mes de Diciembre del año anterior; esa sucesión de fríos inmensos, acobardaron a nuestros conciudadanos que, a pesar del buen sol que lucía en nuestro Cielo siempre espléndidamente azul, no salían de sus moradas si no era para asuntos de urgencia inaplazable, o si no era la gente mayor, que a nada teme ni aún a las inclemencias de los más crudos inviernos.

Y así se deslizaba monótono y silente ese mes de enero hasta que el día 17, festividad de San Antonio Abad, día en que se celebra en los alrededores del eremitorio del mismo nombre, la fiesta o romería en honor del Santo, cuando el público se retiraba de aquella popular y populosa romería, de presenciar la rifa del enorme cerdo, de comprar las clásicas bolas y el no menos clásico turrón de panizo, al toque del Ángelus, un repique alegre y general de campanas, de las de la torre de la Catedral, las de las otras dos parroquias de Santas Justa y Rufina y de San Tiago y las de las demás iglesias de la Población, anunciaron a los habitantes de Orihuela, que algo extraordinario y grato se avecinaba, y todos procuraron inquirir la causa del regocijado sonar de los bronces de las torres y las iglesias que comunicaban su regocijo a los ciudadanos y que arrecian; que ponía una nota de calor en aquella temperatura de hielo de un mes tan largamente frío.

Romería de San Antón.

El Liberal. Murcia. 19 de enero 1923: ORIHUELA. Toma de posesión del Obispo. Su entrada.  Fiestas. Francisco Javier Irastorza, el vicario capitular y deán de esta Catedral doctor don Agustín Cavero Casañas; y en efecto, esta mañana a las diez, después de los oficios en la Catedral y con el ritual de costumbre, se ha celebrado el acto de la posesión, cantándose a continuación un solemne Te Deum.

Al solemne acto han acudido representaciones de todas las órdenes religiosas, de centros, corporaciones y sociedades; el Ayuntamiento bajo mazas y una multitud enorme. Además del Cabildo Catedral, como es de rigor en estas ceremonias, el señor Cavero desde la puerta de la Catedral y desde el balcón principal del Palacio Episcopal, ha arrojado abundantes puñados de monedas de plata y cobre al público que invadía las plazas. La multitud aclamó al nuevo obispo y al señor Clavero.

El Prelado hará su entrada solemne en esta ciudad, capital de la Diócesis, el domingo próximo día 21 de los corrientes a las cuatro de la tardey su recepción está sujeta al ceremonial de rúbrica. Hará su entrada por la puerta de la ciudad denominada La Olma, habiendo recibido antes en San Antón a las autoridades y comisiones al efecto.

Montado en la mula simbólica entrará por la calle del Colegio al paseo de Sagasta donde en un templete preparado «ad hoc» tendrá lugar la ceremonia de revestirse, y ya desde allí procesionalmente irá hasta la Catedral, por las calles del Príncipe de Vergara, Alfonso XIII, Soledad y Mayor.

En dicho templo se cantará un Te Deum y después de bendecir a los fieles, se trasladará al Palacio desde cuyo balcón principal dará su bendición al pueblo soberano. En el Palacio habrá un lunch, para las personas invitadas, y aquella noche el Prelado será obsequiado con una serenata por la banda de música La Orcelitana.

Además de estas fiestas el Ayuntamiento dará comidas extraordinarias a los pobres de los establecimientos de beneficencia y penitenciario; habrá un gran castillo de fuegos de artificio en la Plaza de la Constitución, serenatas, iluminaciones, dianas, tracas y otros regocijos populares además recepciones y banquetes.

Se esperaba la llegada del Obispo para mitad del próximo mes de febrero, pero la fecha se ha adelantado al parecer porque viniendo el rey a inaugurar las obras de riegos del Segura a Guardamar, Elche y Crevillente el domingo día 28 de este mes, el doctor Irastorza ha querido estar en su diócesis para recibirle…

Y se supo enseguida en toda la Ciudad, que aquel toque alegre era el aviso a los habitantes de la Diócesis de Orihuela, que su nuevo Pastor, el Prior de las Órdenes Militares u Obispo de Ciudad Real, haría su pública entrada en Orihuela, capital indiscutible de su Diócesis, el domingo inmediato día 24; y que al siguiente día, jueves 18, el Deán de esta Catedral, Provisor de la Diócesis y Vicario Capitular de la misma, muy Ilustre Señor Doctor D. Agustín Cavero y Casañes.

Terminados los Oficios Divinos de la mañana en la Catedral, tomaría posesión de la Sede, por poderes en nombre del Prelado Ilmo. Sr. Doctor D. Francisco Javier Irastorza y Loínaz. El júbilo creció, corrió la nueva de boca en boca, y comenzaron los preparativos para recibir dignamente al nuevo Obispo.

El Ayuntamiento acordó costear todos los festejos del recibimiento; el Alcalde D. Antonio Balaguer Ruiz, púsose de acuerdo con el Deán D. Agustín Cavero y concertaron los detalles de la entrada y ceremonias de dicho acto del nuevo Prelado.

Francisco Javier Irastorza y Loínaz y Antonio Balaguer Ruiz.

El día siguiente, después de las diez de la mañana, el sabio Deán de esta Catedral Sr. Cavero, tomo posesión en nombre del nuevo Obispo ante una multitud inmensa, que aclamó al Sr. Cavero y al Doctor Irastorza.

Se cumplieron todas las ceremonias de rúbrica y desde el balcón central del Palacio Episcopal, el Sr. Cavero arrojó varios y abundantes puñados de monedas de cobre y plata a la multitud congregada en la Plaza del Salvador, que clamorosamente seguía vitoreando al Obispo y al Deán.

En los siguientes días, viernes y sábado, continuaron los preparativos para el recibimiento de su ilustrísima, el Obispo, y el domingo, día señalado para efectuarlo, la población ha amanecido engalanada, luciendo los edificios públicos, los centros y sociedades así como las casas de los particulares, colgaduras de colores vistosos e iluminaciones extraordinarias, singularmente en el Ayuntamiento, Casino Orcelitano, Caja de Socorros y Ahorros de Nuestra Señora de Monserrate, Caja Agrícola, Círculo Católico de Obreros, las torres de las iglesias y el Seminario Conciliar.

Caja de Ahorros y Socorros de Nuestra Señora de Monserrate. Colección Javier Sánchez Portas.

La Hoja Parroquial, profusamente repartida aquella mañana en las puertas de los Templos de la Diócesis, publicaba el retrato y datos biográficos del nuevo Prelado; y, como no había prensa local, los periódicos de la Región; El Liberal y la Verdad de Murcia publicaron fotograbados con el retrato del Sr. Irastorza, extensas biografías y artículos encomiásticos. Preparando sus corresponsales al pueblo para el más espléndido recibimiento de su más elevado Jefe religioso.

Colección Javier Sánchez Portas.

Se trasladaron aquella mañana al cercano pueblo de Cox, una comisión del Cabildo de la Catedral, compuesta por el Deán Sr. Cavero y el Doctoral Sr. ¿Archen? Y otra del Cabildo Municipal formada por los señores Balaguer Ruiz y Martínez Arenas, al objeto de recibir en aquel pueblo al nuevo obispo con el que comieron. Después vinieron a Orihuela y comenzaron los preparativos para recibir al Prelado.

El Globo. Madrid. 24 de enero 1923: Provincias. ALICANTE. Ayer domingo hizo su entrada en la ciudad de Orihuela, donde tiene su residencia, el obispo de esta diócesis, doctor Javier Irastorza. Desde el pueblo de Cox fue el nuevo obispo montado en una mula, siguiendo la tradición. Se le tributó un cordial recibimiento.

El Sol. Madrid. 24 de enero 1923: El obispo de la diócesis. ALICANTE 22. Con el ceremonial de costumbre hizo su entrada en Orihuela el nuevo obispo de la diócesis. Para solemnizar el acto se han celebrado numerosos festejos.

El pueblo entero se trasladaba a los alrededores de San Antón; eran a las dos de la tarde un mar de cabezas humanas, las calles del Colegio (hoy de Adolfo Clavarana), la de Ruiz Capdepón, el Paseo de Sagasta y la del Príncipe de Vergara.

En automóviles, vistiendo trajes de etiqueta y las insignias del cargo, salieron de las Casas Consistoriales el Alcalde, D. Antonio Balaguer Ruiz y los concejales señores: D. José Martínez Arenas, D. Manuel Martínez Simón, D. Manuel Canales Ortuño, D. Francisco Sánchez Ballesta, D. Jesús Brotons Roca, D. Jesualdo Esquer Navarro, D. Francisco Tafalla Santos, D. Emilio Salar Ruiz, D. Manuel Vidal Mira, D. José Verdú, D. Manuel, D. Juan y D. José Joaquín Carrió, D. Manuel López Gálvez, D. Juan Villaescusa, D. Pascual Hostalet, D. Joaquín Cartagena Clavarana; el Secretario de la Corporación, D. Pedro María García Murphy y el inspector de policía, Pedro Reymundo Martínez.

Ayuntamiento y Plaza Nueva. Colección Javier Sánchez Portas.

Cerca de las cuatro de la tarde, apareció en la carretera del Alto de las Atalayas, el automóvil que conducía al Obispo, siendo señalada su presencia a la vista de la Ciudad, con el disparo de su mortero que atronó el espacio.

En la casa abacial del eremitorio de San Antonio Abad, se organizó la comitiva, rompiendo la marcha, una sección de la guardia municipal; después, los maceros del Exmo. Ayuntamiento, a caballo vistiendo dalmáticas rojas; después, montado en la mula, como es tradición, el Prelado al que daban guardia de honor el Alcalde y todo el Concejo Municipal, también a caballo, cerrando la marcha una banda de música, así como igualmente, otra la abría además de la sección ya dicha de guardias municipales.

La Unión ilustrada. Febrero de 1923

La Unión ilustrada. Febrero de 1923: Se ha verificado en Orihuela la entrada solemne del nuevo Obispo de la diócesis. El Dr. Irastorza llegó a la estación de Novelda a las ocho de la mañana. Fue recibido por una comisión capitular, integrada por el Deán, Arcipreste, Lectoral y Doctoral.

En automóvil se trasladó a Cox, donde fue obsequiado con un banquete en el Ayuntamiento. A las tres de la tarde salió la comitiva en automóviles para la ermita próxima a Orihuela, donde fue recibido el Prelado por una comisión del Cabildo, el Ayuntamiento bajo mazas y numeroso público.

Seguido por una caravana, integrada por más de ochenta automóviles e inmenso gentío, continuó el Dr. Irastorza hasta la población, que estaba vistosamente engalanada y que le recibió con delirantes aclamaciones. Revestido de pontifical, se dirigió bajo palio a la Catedral, donde cantó un solemne «Te Deum».

La Unión ilustrada. Febrero de 1923

No hay que decir que rodeaban todo aquel cortejo y al Prelado, miles y miles de personas de todas las clases sociales, que lo aclamaban y que recibían sus bendiciones y así se llegó hasta el centro del Paseo de Sagasta, en el que se había levantado todo un templete, donde esperaban al Obispo, el Clero Catedral, el parroquial y el regular, así como comisiones, de todos los centros y sociedades, y autoridades de todo género.

Entrada de Francisco Javier Irastorza. Colección Javier Sánchez Portas.

Celebrado el ritual y revestido con las ropas pontificales, en cuya operación le ayudaron el Deán Sr. Cavero y el Canónigo Sr. (aquí dejó un espacio en blanco).

Se organizó una procesión que recorrió las calles de Sagasta, Príncipe de Vergara, Alfonso XIII, Soledad y Mayor (hoy de Ramón y Cajal), yendo el Prelado bajo palio repartiendo sus bendiciones hasta el templo de la Catedral en el que penetró cantándose un solemnísimo «Te-Deum» y el Doctor Irastorza subió al púlpito, pronunciando un elocuente panegírico, que vino a ser como un programa de la política de su episcopado que, según sus palabras, debería basarse en la Caridad Cristiana.

Templete en el Paseo para recibir al obispo. Colección Javier Sánchez Portas.

Marchó después al Palacio y, como las aclamaciones insistentes se sucedieron sin interrupción, tuvo que salir al balcón principal del edificio para dar las gracias al pueblo que, congregado en la Plaza del Salvador le aplaudía y aclamaba y nuevamente concederle su bendición.

Plazuela de la Soledad. Ministerio de Cultura.

Mientras, las campanas de todas las iglesias repicaban sin cesar alegremente; el espacio atronado por repetidas estampidas de bombas, y los músicos tocaban marchas alegres.

Se sirvió en el amplio comedor del Palacio Episcopal un espléndido «lunch» a los invitados, y por la noche, fue obsequiado el Obispo con serenatas que tocaron las músicas del Oratorio Festivo de San Miguel y «la Orcelitana», dedicándose la multitud a admirar las iluminaciones.

Colección Javier Sánchez Portas.

Al siguiente día 22, bien de mañana, el Prelado con numeroso y distinguido séquito, visitó el Santuario de Nuestra Patrona la Virgen de Monserrate; oró, ante la milagrosa imagen y dijo allí una misa que oyeron todos los que le acompañaban y una inmensa multitud; después visitó el Hospital y la Beneficencia, el Asilo y las Cárceles, y en todas partes dejó grato recuerdo de su estancia, dando abundantes limosnas.

La Misericordia o Beneficencia. Colección Javier Sánchez Portas.

En la noche del (aquí dejó otro espacio en blanco que nunca rellenó) se disparó en la Plaza de la Constitución, ante el Palacio Municipal, un castillo de fuegos artificiales confeccionado por Ramón Lidón, cuya cremación presenció el Obispo desde uno de los balcones de la Casa Consistorial, siendo obsequiado después con un banquete que en nombre del pueblo le ofreció el Alcalde D. Antonio Balaguer.

Estas fueron las fiestas y el recibimiento que el pueblo de Orihuela tributó a su Prelado actual, el Doctor D. Francisco Javier Irastorza y Loinaz en su toma de posesión de la Mitra, que quedó vacante por fallecimiento del malogrado anterior Obispo D. Ramón Plaza Blanco (q.e.p.d.).

Unos días después, el Prelado marchó a Alicante para recibir a S.M. el Rey, que vino a inaugurar los llamados Riegos de Levante, y de ese viaje a la capital, regresó a Orihuela bien entrado el mes de febrero.

El Debate. Madrid. 31 de enero 1923: El Rey en Alicante. Inauguración del Canal de riegos. A las once menos cuarto salió anoche su majestad el Rey con dirección a Alicante, donde, como se ha anunciado, inaugurará las obras del canal construido por la Compañía de Riegos de Levante. El tren real está integrado por la máquina, que dirige un ingeniero de la compañía, dos furgones, coche real de dormitorios, restorán, dos coches-camas y otros dos de butacas…

ALICANTE, 31. … Al apearse el Monarca, las bandas militar y municipal dejan oír los acordes de la Marcha Real y el público aclama, entusiasmado al Rey. Adelántase el alcalde don Antonio Bono, quien da la bienvenida al Soberano en nombre de la ciudad.

Después conversa don Alfonso con el Obispo de Orihuela y con el general gobernador pasa revista a las tropas. Más tarde, en el automóvil de don Enrique Alberola y acompañado del alcalde, marcha a Elche. Un centenar de automóviles siguen al que ocupaba su majestad.

Conducen a las personas que han sido invitadas para asistir a la inauguración de las obras de la Compañía de Riegos de Levante. Al despedir a don Alfonso se soltaron varias bandadas de palomas y el pueblo le vitoreaba incesantemente.

Inauguración de los Riegos de Levante. Colección Javier Sánchez Portas.

La Unión Hispano-Americana. Madrid. Febrero de 1923: El viaje de S. M. el Rey a Alicante. El día 31 del pasado mes de Enero Su Majestad el Rey, que presta siempre su asistencia a las obras beneficiosas que en España se ejecutan, realizó la inauguración de las que la Compañía de riegos ha comenzado para canalizar parte del rio Segura que, con sus crecidas y sus desbordamientos, tantas inundaciones, daños y desgracias ha ocasionado en distintas épocas.

En el puente Sifón, del término municipal de Elche, el Obispo de Orihuela bendijo las obras en presencia del Rey, de las Autoridades y de un gentío inmenso que aclamó a S. M. con entusiasmo.

Más tarde se verificó un banquete en la casa de la Compañía de Riegos, al cual asistieron unos doscientos comensales. En la mesa ocuparon puestos de honor a la derecha de S. M. el Ministro de la Gobernación, el Obispo de Orihuela, Gobernador militar, ex ministro Sr. Ruiz Valarino y el General Marvá.

A la izquierda del Rey se sentaron el señor Gasset, el Gobernador civil, don Juan de la Cierva y el Sr. Francos Rodríguez. Al terminar el banquete, el Sr. Ruiz Valarino habló en nombre de la Compañía de Riegos refiriéndose a las pertinaces sequías de la comarca y a las inundaciones periódicas del Segura, todos cuyos males evitará el canal inaugurado.

Don Juan de la Cierva habló en nombre de la Sociedad de los Almadenes proclamando también el beneficio de estas obras que servirán para fertilizar las tierras que antes eran improductivas por las sequías o por las inundaciones.

Recordó la tremenda inundación de 1879 haciendo resaltar la importancia de las obras de canalización que se realizan con la aportación de capitales franceses y españoles. Hizo también presente que en tres años se han gastado 40.000.000 de pesetas, sin auxilio del Gobierno y, además de los pantanos ya comenzados, se construyen otros dos en Veguillas y Fuensanta, de 400.000 metros cúbicos al año.

Puso fin a los discursos el Ministro de Fomento recomendando a todos que se trabaje con la mayor actividad y perseverancia para que los hijos puedan recoger el premio.

El Rey fue despedido con aclamaciones delirantes regresando poco después a Alicante donde fue obsequiado con un té en el Club de Regatas.

Las últimas notas sobre la entrada del Obispo en esta Ciudad son: que el concejal Martínez Simón quedó en el Paseo de Sagasta para recibir las comisiones en representación del Ayuntamiento y que no todos los concejales vinieron a caballo acompañando al Prelado, pues algunos de ellos lo hicieron en automóvil.

Los últimos días de enero fueron más benignos de temperatura con días espléndidos de hermoso sol. En este mes hay que registrar el fallecimiento de D. Federico Linares y Martínez de León, joven estimado por sus bondades y bellas cualidades.

Federico Linares Martínez de León. Esquela en «La Correspondencia de Valencia».

Fue jefe del partido maurista local, Diputado Provincial, Concejal y Primer Teniente de Alcalde, gozando dela intimidad de D. Trinitario Ruiz Valarino, que le propuso Candidato a Diputado a Cortes.

Otro entierro fue el del finado anciano Teniente Coronel retirado, D. Juan Bla??? Moreno, que falleció en este mes.

En la nota necrológica de estos treinta y un días, débese consignar el suicidio del maestro peluquero Francisco Arenas, que se disparó un tiro cuyo proyectil le causó la muerte.

Puente de Levante. Ministerio de Cultura.

Podría dar por terminada la relación de sucesos dignos de ser registrados en este mes de Enero con los ya apuntados, pero aparecen ante la consideración del Cronista, sin quedar sentados en estas líneas, aquellos de carácter político, y por que son de ese carácter, vacilo en darles cabida en esta narración; pero ¿sería un relato fiel y completo el de los acaecimientos de un pueblo mutilando una parte de esos mismos acontecimientos?

Y por otra parte ¿si no se registran con toda imparcialidad los sucesos políticos, como encontrar la lógica armonía con otros que después se encontrarán en el transcurso de la narración, íntimamente con ellos unidos en una relación de dependencia que de no manifestarlos aparecería ésta como la labor deslavazada de un orate?

Así pues, aún sin deseo, me adentraré por los caminos tortuosos e interminables de la política, coleccionando sus hechos con absoluta imparcialidad, con la independencia del narrador, sin que jamás aparezca el comentarista.

Como estaba próxima la mutación política que trajo al poder la Concentración Liberal, era actualidad en este mes de enero, hablar de candidatos, y aún expresar estos sus deseos aquí, o escritos en sendas cartas a sus deudos y amigos, viniendo noticias de la Corte de pretensiones deducidas ante los grandes de la política nacional.

Era Orihuela cortejada por infinidad de «galanes» que la asediaban con una solicitud nunca pensada en muchos de ellos. Algunos políticos sinceros, lamentaban el espectáculo por sospechar que ello significaba que este distrito iría al montón de los denominados «cuneros».

Casa de Martínez Arenas.  Al fondo, los hermanos Balaguer. Colección Javier Sánchez Portas.

Se señalaban como candidatos: D. José Martínez Arenas, joven letrado, jefe del partido liberal local, quien creía poder ostentar su aspiración legítimamente por sus labores en pro del partido, y algunas indicaciones del jefe supremo de la Corte.

Era otro aspirante D. Antonio Aguilar Ruiz, secretario judicial del Juzgado Decano de los de Madrid, hijo de esta Ciudad. Alistado en el Partido Reformista y patrocinado, al parecer, por el propio Melquiades Álvarez.

Tenía sus pretensiones y aducía el derecho de haber sido candidato y, derrotado por cierto, D. José Lázaro Galdeano, insigne publicista, afiliado al liberalismo romanonista.

El capitán de infantería D. Emiliano Díaz Moreau, hijo del Comandante del «Colón», que se perdió en el combate naval de Santiago de Cuba.

Alegaba su condición de demócrata adicto al Marqués de Alhucemas, Presidente del Consejo de Ministros, para ser el candidato oficial.

D. Florentino de Elizaicín y España, director del periódico diario de Alicante, «El Correo», con el patrocinio del Ministro de la Guerra D. Niceto Alcalá Zamora, se preparaba para ser el candidato favorecido por el Gobierno.

Sonó el nombre del ilustre orador oriundo de esta tierra, D. Álvaro de Albornoz y Limiñana, pero no fue más que sonar. Díjose que si el Ministro de Trabajo Sr. Chapaprieta se presentaba por Dolores, aquí vendría D. Vicente Ruiz Valarino, hermano del jefe supremo D. Trinitario Ruiz Valarino.

Comentose que aspiraría a la Diputación D. Balbino García de Burunda, hijo de Orihuela, rico hacendado en Hellín, justificando su pretensión, con el hecho de acaudillar allá, largos años el Partido Demócrata.

El aristócrata y abogado D. Antonio Roca de Togores quería presentar su candidatura con carácter popular, católica, apadrinada por la aristocracia y gente adinerada de la localidad, y hasta se dijo que si no iba bien encajado por Villena, D. Antonio Hernández seria encasillado por esta Ciudad.

En la puerta del Ateneo. Archivo Zerón Huget.

En estos comentarios y desfile de tantos candidatos, discutiendo sus probabilidades se pasó el crudo frío en las tertulias de Casino, cafés y reboticas, calmándose las discusiones y comentarios, para ocuparse de la llegada del nuevo Prelado; y porque el Gobierno parecía que no tenía prisa por disolver las Cortes y convocar las nuevas, puesto que si todo era una de sus grandes dificultades, dada la heterogeneidad de su Constitución.

Y así acabó el mes de enero.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo Cronista de Orihuela (1922-1923). (Archivo Municipal de Orihuela).

Transcrito y comentado por Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba). 

Pinchando la siguiente imagen se accede al mes de febrero.

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La política oriolana entre las elecciones de 1931 y la victoria del Frente Popular en 1936.

Orihuela, años treinta. Ministerio de Cultura.

– ¿Es Orihuela una ciudad importante? – ¿Qué si lo es?, bajo todos conceptos.

En religión; en nobleza; en historia; en población; en riqueza; en arte; y hasta en belleza. – ¿Qué es un pueblo religioso, dice usted? – En general me atrevo a decir que más que Valencia.

En este punto sólo algunas regiones del norte de España le podrán igualar. Igualar…; que aventajarle… ¡ lo dudo¡.

En la huerta de Orihuela las costumbres son aún patriarcales. ¡Que hormigueo de hombres de la huerta a las iglesias de la Ciudad Episcopal en los domingos de Cuaresma ¡

¡Y que comuniones tan nutridas en la mayor parte de los templos¡… Y cuente usted que Orihuela tiene muchos templos. Entre iglesias, ermitas y capillas pasan de veinticinco..  

José Sanfeliú, Magistral de Orihuela.  Actualidad. Núm. 22, 17 de julio de 1928.

La política oriolana entre las elecciones de 1931 y la victoria del Frente Popular en 1936.

Miguel Hernández con 14/15 años (1924/5).

Con sus principios y valores en proceso de cambio, la pasión por la literatura y el sentido del compromiso empujaron al Miguel Hernández a impregnarse de las nuevas corrientes; comenzando a mudar de la mística a la política activa.

Éste era un concepto prácticamente nuevo; pero también el inicio de una singladura arriesgada para quien como él, procedía de un sector social modesto y de unas generaciones que habían pasado la adolescencia bajo la Dictadura de Primo de Rivera.

El general Primo de Rivera y su gabinete.

Ahora, en una ciudad de provincias, comenzaba a moverse en una desconocida política democrática de masas. A Miguel, la mocedad le llegó en 1931, un año fundamental para la historia de España. La fortuna le deparó una excedencia de cupo en lo militar y una primera etiqueta política en su militancia.

Consecuente con su tiempo, el joven poeta de Orihuela se dejó influir por otras compañías alejándose, de momento, del catolicismo activo para explorar nuevos campos.

Y en aquel primer verano republicano, influido por su amigo Augusto Pescador Sarget, fue nombrado presidente fundador de las Juventudes Socialistas locales.

Miguel Hernández. Colección Paco Escudero Galante. Coloreada por Rafael Navarrete, en su página «La Historia a color».

La proclamación de la República.

Según el censo confeccionado el año anterior, Orihuela contaba en 1931 con una población de 38.500 personas; de las que más de 23.000 estaban domiciliadas en sus diferentes partidas rurales.

Con una economía basada en la agricultura en la que estaban fuertemente arraigadas las figuras del arrendatario y el pequeño propietario rural, sin apenas conflictos sindicales, la actividad política se había mantenido muy alejada de las corrientes obreras reivindicativas imperantes a nivel nacional, adormecida en manos de un puñado de terratenientes que además de las tierras, controlaban los sindicatos católicos.

Barraca en la huerta de Orihuela. Ministerio de Cultura.

Creados nominalmente a finales del siglo XIX para paliar la vergonzosa situación de explotación y miseria de las clases trabajadoras y prevenir la posible protesta social, habían experimentado un fuerte crecimiento sólo en los años veinte gracias a la coyuntura excepcional creada durante la Dictadura de Primo de Rivera.

Semanario «El Pueblo» órgano de prensa de los Sindicatos Católicos.

Con una eficaz amalgama de religión y conservadurismo antiliberal, intentaron mantener a raya la expansión de las ideas marxistas que, como un reguero de pólvora, prendían entre los jornaleros.

El progresivo crecimiento de los sindicatos aconfesionales fue desplazando a estás organizaciones católico-agrarias, que con la llegada de la República, pasaron a identificarse plenamente con los sectores políticos más reaccionarios y ultraconservadores, sirviendo posteriormente de base para la formación de la CEDA.

En los distintos comicios celebrados en los años 30, el perfil del votante oriolano, de bajo nivel cultural en la mayoría de los casos, se decantó siempre por los partidos de la derecha contraria al liberalismo político, liderados generalmente por adinerados personajes de prestigio y terratenientes locales.

Con estas premisas, el movimiento republicano a nivel local, tuvo en sus inicios un escaso poder de penetración social en la inmovilista ciudad del Segura.

Calderón de la Barca. Colección Javier Sánchez Portas.

En Orihuela, los candidatos monárquicos, seguros de su aplastante victoria, apenas se molestaron en desplegar una campaña electoral en condiciones.

Llegado el 12 de abril de 1931, aunque los resultados fueron favorables a la Monarquía, el triunfo de los republicanos en la mayoría de las capitales de provincia, fue interpretado como un rechazo frontal a la institución.

A pesar de la predecible y contundente derrota local de la conjunción republicano-socialista oriolana en las elecciones municipales, la abdicación de Alfonso XIII y la proclamación de la República el día 14, alteraron todas las reglas del juego.

Ese día, las sorprendentes noticias que llegaban de Murcia, congregaron a gran número de simpatizantes republicanos en los alrededores de la «Casa del Pueblo».

Calderón de la Barca. A la derecha, la «Casa del Pueblo». Colección Javier Sánchez Portas.

A media tarde, desde sus balcones, Ricardo García, José Ortiz, José María Sarabia y José Escudero Bernicola pronunciaron enaltecidos discursos interrumpidos por ovaciones y vivas a la Republica.

A las 7 de la tarde, una emotiva manifestación encabezada por una bandera tricolor comprada esa misma mañana en Murcia, a los acordes de La Marsellesa, certificó el incruento cambio de régimen.

Inmediatamente quedó suspendida la constitución del Ayuntamiento monárquico, y un comité escogido de entre los miembros de la conjunción republicano-socialista se posesionó interinamente del Consistorio.

Aquella misma noche, la Comisión Revolucionaria cedió la presidencia al republicano de más edad, para luego entregar la vara provisionalmente a Ricardo García López.

El 23 de abril de 1931 se formó oficialmente la Gestora que, a instancias del Gobierno Civil de la provincia, quedó compuesta por los miembros más destacados de las formaciones aliadas.

La Alcaldía se mantuvo en manos de Ricardo García López (Presidente del Partido Republicano Radical); los síndicos fueron Fernando Plaza Gómez y Eladio Turón Sánchez (del Partido Republicano Radical Socialista): y los tenientes de alcalde, uno por cada distrito, José María Lucas Parra, Pedro Muñoz Méndez y José María Pescetto Román (de los diversos partidos republicanos) y Antonio Cubí Tomé, José Ortiz Juan, Daniel Cases García y Andrés Martínez Jacobo (del Partido Socialista).

En Orihuela, como en otros muchos Ayuntamientos, se repitieron las elecciones del 12 de abril por manifiestas irregularidades denunciadas ante el Gobierno Civil.

El sorprendente desenlace de las elecciones había descolocado a los dos bandos. Los monárquicos no podían creer que, a pesar de su amplia victoria en las urnas (31 concejales electos, justamente los que presentaron), habían perdido todo el poder.

A los republicanos les sucedía lo contrario; ni en sus más optimistas previsiones habían soñado hacerse con el control absoluto del Ayuntamiento.

Ayuntamiento en 1931. Ministerio de Cultura.

El sistema escogido para nombrar las gestoras provisionales, tanto en las Diputaciones Provinciales, como en aquellos Ayuntamientos cuyas elecciones se repitieron por presunto fraude, propició que las irregularidades empleadas por los monárquicos en abril, se repitieran en mayo protagonizadas por los nuevos regidores.

Formado el Consistorio exclusivamente por socialistas y republicanos, debía encargarse tan sólo de cuestiones administrativas urgentes.

En la práctica, sin embargo, controlaron en su favor todo el poder municipal organizando actos de propaganda y cambiando los nombres de las calles por significados personajes republicanos, ante la aparente desaparición de los elementos conservadores.

Celebrados los comicios sin la concurrencia de los monárquicos, la Comisión Provisional se reunió el 6 de Junio de 1931 a la 7,30 de la tarde, para constituir el Ayuntamiento compuesto por 33 concejales escogidos equitativamente entre socialistas, republicanos de izquierda y republicanos conservadores.

Durante casi un bienio, un grupo de profesionales liberales y trabajadores cualificados (abogados, impresores, tipógrafos), junto a otros miembros de la clase media, se hicieron con el poder e intentaron acometer un ambicioso proyecto reformista que encontró un fuerte rechazo entre las élites dominantes.

Pero más allá de los problemas externos, los desencuentros entre las diferentes minorías, fueron minando la credibilidad del Consistorio.

Tras deshacerse de los radicales, los socialistas recordaron constantemente al resto de los republicanos que sus votos daban y quitaban la Alcaldía y, en una de estas disputas iniciada entre Antonio Cubí y el alcalde Lucas Parra, salieron a la luz acusaciones de coacciones y apaños en los colegios electorales durante la repetición de los comicios municipales de abril, circunstancia que aprovechó el despechado Ricardo García para convertir la indiscreción en un escándalo a nivel nacional.

Esta polémica, que llegó a los juzgados, se mantuvo de actualidad durante todo el bienio.

Plaza Nueva y Calle Luis Barcala, 1931. Ministerio de Cultura.

Los partidos políticos oriolanos.

Tras años de vacío político impuesto por el directorio militar, a partir de 1930 emergieron multitud de partidos que sufrieron múltiples escisiones y fusiones con periodos de fragmentación y de nuevos reagrupamientos.

Se pueden utilizar diversos criterios para etiquetarlos, siendo el más habitual dividirlos en derechas e izquierdas. Pero no podemos olvidar otros criterios tan importantes como el tipo de régimen político que propugnaban, que permitiría clasificarlos en republicanos y monárquicos.

Entre los partidos que aceptaban la República figuraban los de base obrera y los llamados burgueses. Los monárquicos se dividían a su vez en tradicionalistas y alfonsinos.

Pero no todo era blanco o negro, los dos grandes partidos de masas (la Derecha Regional Valenciana de Luis Lucia, integrada en la CEDA, y el PSOE), se declararon accidentalistas, sin ocultar su voluntad de modificar las reglas del juego cuando llegasen al poder.

Partiendo de los dos bloques que se enfrentaron en las municipales de 1931, el complicado proceso de descomposición y realineamiento, culminó en un solo lustro, en una nueva y total bipolarización en los comicios de 1936.

Los experimentos conservadores habían comenzado en la primavera de 1930, cuando se creó la Unión Monárquica Nacional, partido presidido por un ex-ministro de la Dictadura. Defendía la Monarquía y la obra de Miguel Primo de Rivera mientras criticaban la permisividad de una transición que estaba favoreciendo la multiplicación de organizaciones revolucionarias.

Las «Fuerzas Vivas» de Orihuela en torno a Alfonso XIII: el Obispo Irastorza, Paco Díe, Almarcha, Escolano, Balaguer….

Representado en Orihuela por Eusebio Escolano, estaba integrado por dirigentes primorriveristas y miembros de Unión Patriótica. Al disolverse, la mayoría de sus componentes pasaron a Renovación Española y a otros partidos de extrema derecha como el Partido Nacionalista Español, del doctor Albiñana.

Con la irrenunciable propiedad de la tierra y el discurso religioso como cemento aglutinador, la derecha se presentó ante la católica Orihuela como garante de los antiguos valores pisoteados por el nuevo régimen.

Durante la Segunda República permaneció extremadamente dividida, con una amalgama de partidos con intereses y discursos diferentes. Podemos clasificarlos en tres grupos: derecha republicana, derecha accidentalista y la declaradamente monárquica, dentro de la cual pugnaban, como ya hemos dicho, tradicionalistas y alfonsinos.

Colección Javier Sánchez Portas.

Inicialmente, el espacio que representaban estos partidos estaba ocupado en Orihuela por la Comunión Tradicionalista, formación extremista que aglutinaba al Partido Católico Nacional (más conocido como Integrista) y al Partido Católico Tradicionalista, con especial implantación local, que tuvo sus más destacados representantes en Juan Villaescusa y en el médico Ángel García Rogel.

Esta organización fue siempre la más activa y movilizada, con continuos «mítines monstruo», multitudinarias misas y pomposas actividades en las que exhibían a su vistosa milicia denominada requeté.

Colección Javier Sánchez Portas.

En 1932 las derechas despertaron de un año sabático. El populista Gil Robles recorrió la provincia abarrotando locales en un paseo triunfal. Los asistentes a sus mítines escuchaban esperanzados los discursos a favor de la Iglesia y en contra de la Reforma Agraria y de los sindicatos.

Colección Javier Sánchez Portas.

La Derecha Regional aglutinó a los sectores conservadores de la burguesía agraria valenciana con un claro mensaje católico-social y de regionalismo valenciano.

Curiosamente, a pesar de su escasa implantación en la provincia de Alicante, Orihuela contó con una de sus primeras asociaciones locales, dirigidas por Antonio Balaguer Ruiz y Eusebio Escolano Gonzalvo.

Antonio Balaguer Ruiz.

Éste último, a través del partido Acción Nacional (rebautizado como Acción Popular), llegó a ser diputado de la Confederación Española de Derechas Autónomas (CEDA), poderosa organización de carácter interclasista, con ramificaciones en los ámbitos económico, sindical y religioso.

Archivo Municipal de Orihuela.

La Derecha Liberal Republicana, partido de antiguos dirigentes monárquicos como Alcalá Zamora, intentó también captar el favor de las clases conservadoras temerosas del efecto revolucionario aceptando el régimen republicano.

Archivo Municipal de Orihuela.

En Orihuela estaba representada entre otros, por Federico Linares Pescetto, Francisco Germán Pescetto y Eduardo Almunia Roca de Togores. Toda esta actividad política conservadora quedó paralizada temporalmente por el pronunciamiento militar del general Sanjurjo en agosto de 1932; primer intento serio de frenar las aspiraciones de la joven República.

Pero la ingenua y alocada conspiración conocida como «la Sanjurjada» fue bien resuelta por Azaña, y sólo consiguió reforzar la posición del Gobierno, avivando el adormecido entusiasmo republicano.

El general José Sanjurjo Sacanell y Joaquín Chapaprieta Torregrosa.

Posteriormente se crearon nuevas formaciones: El Partido Republicano Conservador, representado por el incombustible político José Martínez Arenas; Renovación Española, representada en Orihuela por Indalecio Casinello; Partido Agrario Español, representado por Manuel Bonafós.

A regañadientes, se forjaron débiles alianzas de mínimos entre los partidos monárquicos, a los que se acabaron uniendo los radicales de Ricardo García y el republicano independiente Joaquín Chapaprieta, veterano político torrevejense que tuvo su momento de gloria intentando la unión circunstancial de las derechas comarcales.

Estas negociaciones escandalizaron a la derecha católica oriolana que, habiendo vencido claramente en su circunscripción, se resistía a pactar con republicanos masones.

La victoria del bloque antimarxista acalló temporalmente las críticas. Haciendo de tripas corazón para retirar a los candidatos más extremistas e incluyendo a los republicanos, habían logrado derrotar a la izquierda en las urnas.

Pero las maniobras efectuadas por el Partido Radical no fueron asumidas por todos sus militantes,  y su organización quedó muy fracturada. A la difícil cohabitación de radicales y cedistas se fue sumando la actitud combativa de socialistas y republicanos de izquierda. 

Francisco Ros Alifa. Archivo Salvador Ros.

Más allá de la doctrina de cada partido, en el fondo de la rivalidad subyacía un afán de simpatías y odios personales. Resulta curioso revisar las Actas Municipales y estudiar la actitud de algunos dirigentes oriolanos, aliados o competidores, que se zancadilleaban sin pudor, en especial las disputas con Ricardo García en su afán por conseguir la vara de alcalde en el primer bienio y la pugna con Francisco Ros Alifa en el segundo, personalizada en Mazón Torrecillas, radical-socialista expulsado de su partido, con el que tuvo enfrentamientos verbales y físicos.

A partir de 1935 comenzó una nueva tendencia en las filas derechistas de la comarca. Hasta entonces, la Comunión Tradicionalista había monopolizado el espacio ultraderechista y antirrepublicano aglutinando en sus filas a tradicionalistas, integristas, upetistas y alfonsinos conversos.

El requeté era sin duda la milicia más atractiva por cantidad y preparación. Pero apareció Falange Española, partido liderado por el hijo del Dictador al que se fusionaron las Juntas Ofensivas Nacional Sindicalistas, y comenzó a recibir un goteo de afiliados que buscaban un partido moderno, con una doctrina cercana a los triunfantes dictadores europeos y muy alejada del añejo carlismo.

José Antonio Primo de Rivera. Inicios de Falange Española.

El 22 de julio, protegido por la Guardia Civil y por las Fuerzas de Asalto, José Antonio Primo de Rivera celebró un mitin en el cine Imperial de Callosa de Segura.

Su semilla cayó en tierra fértil y numerosos jóvenes de las zonas rurales de la Vega Baja decidieron enfundarse la camisa azul bajo el liderazgo local asumido por Antonio Piniés, barón de La Linde.

Casa de Antonio Piniés Roca de Togores. Colección Javier Sánchez Portas.

En el caso de las izquierdas, aunque todos los grupos que apoyaban la República compartían valores irrenunciables como democracia parlamentaria, laicismo y reforma de la educación como herramienta de mejora social, las diversas sensibilidades hicieron imposible articular un programa consensuado.

Así pues, alcanzado su objetivo primordial, derribar a Alfonso XIII, el Frente Antimonárquico se fue diluyendo, reforzando el compromiso entre socialistas, radicales socialistas y Acción Republicana, mientras desplazaban a los radicales de Ricardo García, que llegó a calificar al Ayuntamiento oriolano de «faccioso».

Este añejo republicano abandonó el Consistorio dedicándose a reorganizar su partido, a través del cual editaría el semanario «El Radical», en el que a imagen y semejanza de su idolatrado líder nacional fustigó por igual a monárquicos, revolucionarios y nacionalistas periféricos de izquierda, a los que tildaba de separatistas.

Alejandro Lerroux, que al proclamarse la República formó parte del Gobierno provisional, pasó a la oposición antes de finalizar el año 1931. La estrategia centrista de los radicales, con bandazos a izquierda y derecha a la caza del voto moderado, le procuró un gran resultado en los comicios generales de 1933, pero a costa de forzados guiños a la derecha de Gil Robles.

Estos pactos devolvieron a don Ricardo a la Alcaldía de Orihuela y llevaron a don Alejandro a la Presidencia del Gobierno. Y es que, a pesar de referirnos a la política en el ámbito local, las alianzas, escisiones y rupturas en los partidos oriolanos, son extrapolables en la mayoría de los casos al resto de España, ya que las organizaciones y partidos locales seguían directrices de carácter nacional.

La izquierda republicana estuvo muy fraccionada en el primer bienio. El grupo que más destacó fue el Partido Radical Socialista, liderado en Orihuela por José Escudero Bernicola. Fruto de una escisión de los radicales, postulaba la unión entre socialismo y república con un programa liberal muy avanzado, válido para intelectuales y obreros.

José Escudero Bernicola. Abogado y político.

Además de Escudero, nombrado gobernador en 1931, componían el Comité Local: José Ortiz Juan, Pedro Muñoz Méndez, Eladio Turón Sánchez, Francisco Oltra Pérez, Luis Carrió Pastor y David Galindo Martínez.

Los militantes de Acción Republicana, el partido de Manuel Azaña, procedían principalmente de las clases medias, experimentando un crecimiento lento y constante en todo el territorio nacional.

En 1934, con la fundación de Izquierda Republicana, esta formación acabó por reunir a todo el sector progresista del republicanismo. En Orihuela, estaba representado por el abogado José María Lucas Parra, que gracias a los acuerdos con los socialistas, arrebató la Alcaldía a Ricardo García en el verano de 1931.

Los republicanos de izquierda comenzaban a reagruparse tras un complicado proceso de escisiones.

También en 1934, David Galindo Martínez pasó a liderar otra nueva formación llamada Unión Republicana, en la que confluyeron los más progresistas de Partido Republicano Radical y los más conservadores del Partido Republicano Radical Socialista.

Galindo alcanzó la Alcaldía en junio de 1931, siempre con el apoyo del grupo socialista que también seguía la estrategia del partido a nivel nacional, cediendo la representación del poder a los partidos republicanos.

Augusto Pescador y otros miembros del Partido Socialista en 1935. AMO. Sección «Archivo Gráfico». Colección Joaquín Ezcurra Alonso.

Los socialistas eran la formación más sólida al caer la Dictadura. Bajo este régimen, el PSOE y la UGT fueron tolerados y fortalecidos, consolidando su estructura al margen de las demás fuerzas políticas que llegaron a acusarles de colaboracionismo con Primo de Rivera.

Mientras que para el resto de los grupos opositores, la caída del directorio militar fue el pistoletazo de salida para reagruparse y definirse, el Partido Socialista estaba muy consolidado en todo el territorio nacional, de ahí su resistencia inicial a aliarse con los republicanos burgueses.

La «Casa del Pueblo» oriolana, instalada durante la Dictadura, se convirtió en el centro neurálgico de política local desplazando a la añeja Casa de la Democracia, presidida por el republicano radical Ricardo García en 1924.

La «Casa del Pueblo». Colección Javier Sánchez Portas.

El grupo socialista oriolano, junto al sindicato Unión General de Trabajadores, contaba en sus filas con Daniel Cases García (Presidente), Rafael Gas, Vicente Ibáñez, Antonio Cubí Tomé, Isidoro Sánchez Mora, Antonio Esquiva, Pedro Martínez Vegara, Manuel Bas y José Alonso Egio.

El resto de las formaciones de izquierda no estuvieron representadas en Orihuela durante la Segunda República. Grupos como el Partido Comunista o la CNT, no aparecieron hasta 1936.

Evolución política

17 de Julio de 1932. La corporación republicana en la puerta del ayuntamiento presidida por Alberto Escudero Bernícola.

La Vega Baja fue, durante la Segunda República, un hervidero político condicionado por la permanente confrontación entre ricos propietarios y una masa obrera que dependía del «jornal de la huerta».

Las promesas de la República provocaron una gran politización de estas clases trabajadoras rurales, multiplicando su afiliación a los partidos y sindicatos obreros, especialmente a la hegemónica UGT y a sus Casas del Pueblo.

Frente al sistema agrario establecido, con una estructura de propiedad que condenaba a la miseria al numeroso colectivo de jornaleros agrícolas, apareció la promesa del sindicalismo reivindicativo y de una auténtica Ley de Reforma Agraria, a cuyas directrices se resistía la patronal.

La burocracia empantanó cualquier proyecto y los rumores o falsos mitos se extendieron rápidamente entre los pequeños propietarios y muchos arrendatarios, quienes a veces no estaban muy alejados de las circunstancias de los jornaleros, pero temblaban al oír hablar de expropiación de tierras.

La izquierda obrerista, como en otras zonas del regadío valenciano, tropezó aquí con la oposición de un complejo bloque social.

En el primer bienio, con un Ayuntamiento de izquierdas, se plantearon grandes proyectos sin llegar nunca a consumarse, proyectos de transformación económica y social que habían causado muchas ilusiones entre los obreros del campo. Suspendido el Ayuntamiento progresista, le llegó el turno a Ricardo García; y su gestora radical-cedista poco pudo deshacer.

Huerta de Orihuela. Ministerio de Cultura.

En la huerta, el salto hacia atrás no fue sencillo. Los jornaleros se aferraron al sistema de turno riguroso de empleo, controlado desde las Casas del Pueblo, mientras los propietarios volvían a contratar a los que siempre habían trabajado en sus fincas, rechazando a todo el que se hubiese relacionado con sindicatos obreros.

Este forcejeo derivó en situaciones de fuerza y grupos de falangistas comenzaron a reunirse clandestinamente para perpetrar acciones violentas, a veces de carácter defensivo, otras de pura provocación y amedrentamiento.

La ideología combativa y revolucionaria que había separado a los partidos obreros de los burgueses acabó superándose cuando, bajo la amenaza que procedía de la Alemania de Hitler, su colaboración se hizo necesaria en las elecciones generales de 1936.

El éxito en la provincia fue tal, que no hizo falta ni segunda vuelta, la victoria del Frente Popular fue aplastante y la candidatura fue elegida en su totalidad.

Archivo Municipal de Orihuela.

La lista total quedó compuesta por cuatro diputados socialistas, tres de Izquierda Republicana, uno de Unión Republicana, dos de la CEDA (entre ellos Eusebio Escolano) y un centrista independiente. Inmediatamente, el gobernador civil repuso al Ayuntamiento suspendido.

Para republicanos y socialistas, los comicios de febrero de 1936 supusieron una especie de reválida que les permitió retomar con orgullo la labor emprendida en el primer Bienio, achacando su destitución a «manejos caciquiles».

En las manifestaciones de los portavoces municipales quedó reflejada la disposición de los tres grupos mayoritarios ante la nueva etapa que comenzaba.

David Galindo recomendó a sus compañeros alegría, cordura y sensatez en sus conductas. José María Lucas recomendó a los suyos cordura y serenidad; pero Antonio Cubí dijo sentirse con más autoridad que nunca y en nombre de su minoría, condicionó la colaboración leal con los republicanos al cumplimiento del pacto acordado.

Colección Javier Sánchez Portas.

Mientras Izquierda Republicana y Unión Republicana pedían mesura y contención, los socialistas se mostraron dispuestos a cumplir escrupulosamente los postulados del Frente Popular.

En sesión extraordinaria celebrada el día 21 de marzo de 1936, el sastre Francisco Oltra Pérez, miembro de Izquierda Republicana, se hizo con la Alcaldía según lo pactado, por 22 votos a favor y dos papeletas en blanco.

Oltra tomó posesión inmediatamente y se procedió a escoger las dos Tenencias de Alcaldía que estaban vacantes, recayendo por unanimidad en el ex alcalde David Galindo, de Unión Republicana y en el socialista Amado Granell.

Amado Granell Mesado en 1936.

Al igual que en el Gobierno de la Nación, la representación del poder quedaba en manos de los republicanos y los socialistas se mantenían en segundo plano, recordando al flamante alcalde que debía su cargo a la minoría socialista que había secundado la iniciativa del Frente Popular con la disciplina que les caracterizaba, pero a cambio le exigían «dar vigor a la República».

La victoria del Frente Popular y el aumento del desempleo rural motivado por la crisis agrícola hizo aflorar toda la conflictividad latente, reactivando espectacularmente la afiliación obrera en la huerta en una nueva etapa de gran dinamismo político.

Orihuela en 1935. Archivo Cánovas Seiquer.

Cualquier decisión que adoptase el Gobierno en materia de reforma agraria era recibida como una amenaza por los propietarios y tachada de insuficiente por las organizaciones obreras.

Sin otro medio de información que la recibida a través de su agrupación política, sus dirigentes difundían y magnificaban a la medida de sus intereses las medidas gubernamentales y sobre todo, los sucesos de orden público, exacerbando a una población inculta y fácilmente manipulable.

Archivo Municipal de Orihuela.

En esta tesitura, el discurso violento y la confrontación física en defensa de las ideas fueron utilizados de manera general.

Los derechistas tenían que parar a toda costa lo que veían como una revolución y, poco a poco, el miedo se fue apoderando de la huerta tejiendo un bucle sangriento de represalias y contrarrepresalias. 

Los partidos moderados en ambos bandos habían fracasado. Todo quedó en manos de tradicionalistas, falangistas y el ala más radical del socialismo, liderada por Largo Caballero, a la que se unieron comunistas y anarquistas, grupos dotados de milicias armadas y entrenadas para la confrontación física.

La conspiración militar estaba en marcha y la Guerra Civil se esbozaba como una posibilidad creciente…..

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba).

Publicado en el catálogo de la exposición «La Orihuela de Miguel Hernández. 1910-1942» .

Versión PDF.

De Escuela Graduada a Colegio Andrés Manjón.

José Antonio Ruiz Peñalver.

De Escuela Graduada a Colegio Andrés Manjón.

Hace más de ochenta y cinco años que un colegio de Orihuela ostenta orgulloso el escudo de la II República, emblema oficial del régimen que lo construyó como Grupo Escolar del Sector de Mediodía o Escuela Graduada número dos.

Conocido popularmente con el nombre de «Las Graduadas», fue proyectado durante la Dictadura de Primo de Rivera y puesto en marcha en la de Franco.

Pinchando sobre su fotografía podéis acceder a la biografía del Francisco Díe Losada, el alcalde que impulsó inicialmente la obra.

Francisco Díe Losada. Colección Antonio Luis Galiano Pérez. Enlace a su biografía.

Dictadura de Primo de Rivera.

En 1927 la Corporación Municipal oriolana formalizó un préstamo con el Banco de Crédito Local por importe de 650.000 pesetas, destinadas a emprender un ambicioso proyecto de modernización de la ciudad. 

Entre otras mejoras, ofrecía construir nuevas escuelas municipales.

En febrero de 1928 el alcalde Francisco Díe propuso en pleno, y así se acordó por unanimidad, solicitar la creación en Orihuela de dos escuelas graduadas: una para niños y otra para niñas; de seis grados cada una, bajo el compromiso municipal de construir los locales necesarios con el auxilio económico del Estado.

El 23 de octubre de 1928 Francisco Díe desarrolló su moción mostrándose decidido a «Dotar a este municipio de locales higiénicos que reúnan las debidas condiciones para la enseñanza, asunto este que vivamente le interesa por su decidido y entusiasta anhelo de mejorar la instrucción de los habitantes de este pueblo».

Gracias a las gestiones personales de don Francisco, visitó Orihuela una comisión de la Junta Provincial de Construcciones Escolares formada por el inspector de Primera Enseñanza, llamado Senent, y el que a la postre fue autor del proyecto: el prestigioso arquitecto alicantino Juan Vidal Ramos.

El arquitecto Juan Vidal Ramos (1888-1975).

Vista la favorable impresión causada en los visitantes, se acordó por unanimidad la creación de tres escuelas graduadas en el casco urbano y de catorce escuelas unitarias en los distintos partidos del término municipal.

Posteriormente el número inicial quedo reducido a trece: Aparecida, Bonanza, Hurchillo, Arneva, Torremendo, Pilar de la Horadada, Rebate, Marquesa, San Bartolomé, Mudamiento, Murada, Matanza y Barbarroja.

Para decidir su ubicación y para la elección del arquitecto, el Consistorio otorgó un amplio voto de confianza a su presidente quien, como ya hemos dicho, designó al arquitecto formado en Barcelona,  Juan Vidal Ramos, autor entre otras obras de la sede de la Diputación Provincial y del Hospital de San Juan en Alicante, actual MARQ; o de la «Casa del Parque», actual museo arqueológico de Crevillente.

Juan Vidal Ramos primero por la izquierda y Francisco Díe Losada , el segundo por la derecha.

El 26 de abril de 1929 quedaron aprobados proyectos, planos y presupuestos. Y se pidió a la Dirección General de Primera Enseñanza las subvenciones necesarias para comenzar las construcciones.

Las mismas estarían debidamente cercadas para la mejor utilización de los campos escolares, encargándose el propio Consistorio del movimiento de tierras en los emplazamientos, de la dotación de alcantarillado y del caudal de agua necesario.

El 29 de Noviembre de 1929 se publicó en la Gaceta de Madrid la Real Orden concediendo la máxima subvención permitida por la ley: 10.000 pesetas por sección. Multiplicando los tres edificios por dos escuelas y por tres secciones, la ayuda para construir los tres grupos del casco ascendía a 180.000 pesetas.

Alameda de la Estación. Colección Javier Sánchez Portas.

Los edificios, incluyendo la compra de los tres solares, se presupuestaron en 432.721 pesetas. El 4 de febrero de 1930, el popular alcalde «Paco Díe» detalló minuciosamente su financiación:

Las 147.678 pesetas que quedaban del préstamo concedido en 1927 se destinaron al proyecto, desechando la construcción de un nuevo puente que iba a unir la Plaza de Santiago con la margen contraria del río. 

Sumando ese remanente disponible a la cantidad subvencionada por el Estado aún faltaban 105.043 pesetas.

Se acordó que, una vez pagados los solares, se abonarían las certificaciones de obra ejecutada hasta donde alcanzase el dinero; traspasando el derecho a percibir las 180.000 pesetas de subvención al contratista escogido.

El resto se le abonaría en tres anualidades consecutivas, consignadas a los presupuestos de los años 1931, 1932 y 1933,  a razón de 35.014 pesetas por año, sin derecho a cobrar interés por la demora.

El alcalde eligió inicialmente un solar en la Avenida de la Vega para la Graduada del sector de mediodía. Pero sus propietarios lo vendieron, utilizando sus palabras, «por un precio fabuloso». Así pues, optó por buscar algo mas barato.

Alameda de la Estación. Colección Javier Sánchez Portas.

Escogió un trozo de huerto en la Alameda de la Estación cuyo usufructo pertenecía a Piedad Roca de Togores, marquesa de Rubalcava, en nuda propiedad con Luis Roca de Togores y Fontes.

Contando con el beneplácito de los propietarios, cuyas circunstancias testamentarias impedían enajenarlo, solicitó su expropiación forzosa declarándolo «de utilidad pública».

En esa misma sesión Francisco Díe Losada, promotor y artífice del proyecto, unió su destino al del general Primo de Rivera presentando la dimisión irrevocable como alcalde y concejal.

La sucesión de cambios políticos paralizaron la construcción. En julio de 1930 el nuevo alcalde, Antonio Balaguer, asumió el proyecto con la oposición del concejal Ballesteros; quien considerando el carácter interino de la Corporación se negó a recoger herencias del anterior Ayuntamiento.

A. Balaguer Ruiz.  Abogado, político y banquero. (1886-1946).

Balaguer consideraba necesario promover la inversión en escuelas teniendo el proyecto tan a la mano. El gasto se compensaría con el ahorro en alquiler de locales para escuelas que por aquellas fechas pagaban. Pero en menos de un año, el consistorio que presidía, iba a cambiar radicalmente.

II República.

El 14 de abril de 1931 se proclamó la II República. A pesar de la predecible y contundente derrota de la coalición de republicanos y socialistas en las elecciones municipales de Orihuela, la abdicación de Alfonso XIII y la proclamación en toda España cambiaron completamente el tablero de juego local.

Inmediatamente quedó suspendida la constitución del Ayuntamiento monárquico. Un comité escogido de entre los miembros de la «conjunción republicano-socialista» se posesionó interinamente del Consistorio, y éste quedó provisionalmente bajo la vara de Ricardo García López.

El 23 de abril se formó la Gestora oficial,  compuesta por los miembros más destacados de las formaciones aliadas. 

Celebrados nuevos comicios sin la concurrencia de los monárquicos, la Comisión Provisional se reunió el 6 de Junio de 1931 para constituir un Consistorio compuesto por 33 concejales escogidos equitativamente entre socialistas, republicanos de izquierda y republicanos conservadores.

La Alcaldía pasó a manos de José María Lucas Parra, dirigente de Acción Republica­na. Aprovechando el nombramiento de Antonio Guillén Martínez como vocal del Consejo Local de Primera Enseñanza, el concejal Martínez Jacobo propuso invertir el remanente del préstamo contratado con el Banco de Crédito Local en la necesaria construcción de escuelas, como había previsto Díe.

Colección Javier Sánchez Portas.

Pero el nuevo alcalde prefirió no adoptar acuerdo alguno. Quería desvincularse de lo hecho por los anteriores ayuntamientos.

Lucas Parra se limitó a enviar una solicitud al Ministerio de Instrucción Pública en la que pedía la creación en esta ciudad de un Instituto de Segunda Enseñanza, una escuela de artes y oficios, escuelas primarias en todos los partidos rurales y una granja agrícola experimental (el futuro campus universitario de Desamparados). Casi nada.

El Ministerio de Instrucción Pública, a indicación de la Inspección Provincial de Primera Enseñanza, creó en julio, de manera provisional, una escuela graduada de niños y otra de niñas, siempre y cuando el Ayuntamiento facilitase locales y material en el plazo improrrogable de dos meses.

El año 1931 terminó con una propuesta para estudiar si cabía llevar a presupuesto extraordinario la construcción de los tres grupos escolares. Pero no llegaron a tiempo.

El 19 de enero de 1932 el Gobierno anulaba la creación de las escuelas concedidas a la ciudad por no tener dispuestos los locales para instalarlas.

El alcalde explicó las gestiones que había realizado ante el anterior Ministro de Instrucción, Marcelino Domingo, para que ampliase el plazo referido y para que no cancelase la subvención destinada a unas escuelas, cuyos proyectos decía tener aprobados.

Como solución momentánea ofrecieron el recién incautado Colegio Santo Domingo, donde se podían instalar, según la Alcaldía, «tantas cuantas escuelas fueran precisas con los grados necesarios, determinados por el número de alumnos que se presentasen».

Colección Javier Sánchez Portas.

Por fin,  el 22 de marzo de 1932,  presentaron la necesaria moción sobre edificios escolares. En ella solicitaron la confirmación de las tres escuelas que funcionaban en Santo Domingo, reclamando las 180.000 pesetas concedidas en 1925.

Además, el interventor presentó un proyecto de presupuestos extraordinarios formulado por la Comisión de Hacienda para la construcción de dos grupos de escuelas graduadas cuyo importe ascendía a 267.678 pesetas.

La expropiación del solar destinado para edificar el grupo escolar número 2 del Sector de Mediodía no se aprobó hasta el 13 de julio de 1933.  Estaba situado en la Avenida de la Estación, entre la casa de Francisco Canales y el antiguo Sindicato Agrícola.

Orihuela 1929, vista aérea. La flecha muestra el solar.

El 13 de abril de 1934, Piedad y Luis Roca de Togores recibieron 24.000 pesetas en concepto de «expropiación del terreno para la construcción de un grupo escolar en la Alameda de la Estación».

El 20 de julio de 1934 el arquitecto Juan Vidal cobró una minuta de 3.177 pesetas por el nuevo proyecto de cerca para rodear el edificio, adaptándolo al nuevo emplazamiento con el embovedado de la acequia que cruzaba el solar. Aun así, resultó más barata que la del proyecto inicial en la Avenida de la Vega.

El 23 de febrero de 1935 los contratistas A. Poveda Quiles y F. Girona depositaron 7.360 pesetas en concepto de fianza provisional para tomar parte en la subasta.

Orihuela, vista aérea en 1935. Miguel Ferrer Colome.

Dada cuenta de que no se había formulado reclamación alguna durante los cinco días posteriores a la subasta, Poveda Quiles se adjudicó el remate, depositando la fianza definitiva el 8 de marzo en papel del Estado por importe de 21.616 pesetas.

El contratista presentó la primera solicitud de certificación de obra el 13 de agosto, quedando en estudio su pago a cuenta.

Tras una visita a las obras, el concejal José Mazón Torrecillas presentó una queja por la contratación de obreros en su mayoría forasteros. Le rogó que escogiese por lo menos a la mitad de entre los parados que abundaban en Orihuela. No sé si su reclamación fue atendida,

En menos de seis meses las obras estaban a la altura de la viguería del primer piso. El contratista reclamó su correspondiente pago a cuenta, y se encontró con una nueva queja del señor Mazón: esta vez denunciaba la baja calidad de los materiales, obligando a que Juan Vidal certificase personalmente el cumplimiento de lo contratado.

Todo estaba en orden. Tras un detenido estudio del arquitecto, se remitió el cargo al Banco de Crédito Local en concepto de obras realizadas hasta el mes de octubre.

Orihuela, vista aérea en 1935. Archivo Cánovas Seiquer.

En abril de 1936 se aprobó la certificación de obras finales. La suma de todas ellas ascendía a 148.716 pesetas; 4.609 más de lo presupuestado. El sobrecosto se debía al exceso de obra empleada en dar anchura a la cimentación por las dificultades halladas en el nuevo terreno.

Los pagos se efectuaron de la siguiente forma: 37.000 pesetas en noviembre, 26.334 en diciembre, 41.059 en marzo, 13.213 en julio y 31.108 en agosto de 1936.

Acabado el trabajo, se solicitó la visita de inspección por parte de la Dirección General de Primera Enseñanza para tramitar el cobro de la subvención.

La Graduada Num. 2. Colección Javier Sánchez Portas.

El 14 de mayo se comunicó al Ayuntamiento que estaba ordenada la preceptiva visita. El secretario municipal felicitó al arquitecto y al contratista por el emplazamiento, la ejecución y la distribución del nuevo edificio.

El 14 de Julio, cuatro días antes del alzamiento militar contra la República, lo dotaron de agua y luz. También talaron los árboles que tenía enfrente para ser vendidos en subasta. La puja quedó desierta y se adjudicaron directamente en 200 pesetas.

Alameda de la Estación. Colección Javier Sánchez Portas.

La Guerra Civil.

Ese mismo mes, la Dirección General concedió las 180.000 pesetas de subvención. Pero un oficio recibido el 6 de agosto les aclaró que dicha subvención englobaba a los tres grupos previstos.

Habían cometido un error de cálculo. Sólo les pertenecía la tercera parte  al no tener más que un edificio construido. El 17 de agosto les ingresaron 59.215 pesetas tras descontar los gastos bancarios.

Una semana después Francisco Díe, artífice del proyecto, caía asesinado en la carretera de Bigastro por un grupo de sanguinarios matarifes. Lo habían sacado de otro colegio cercano, donde estaba recluido, el de Jesús María.

Fotografía. Ajomalba.

En septiembre de 1936 el contratista consideró su trabajo terminado y reclamó la devolución de la fianza depositada. Para ello presentó la certificación del arquitecto de recepción definitiva y el resto de la documentación exigida.

A pesar de cumplir todos los requisitos necesarios, el Consistorio aplazó la decisión hasta efectuar una visita de reconocimiento, creando una comisión para tal fin.

Una semana después denegaron la devolución aduciendo que los ladrillos guarda aguas de las ventanas estaban en su mayoría desprendidos; y que a los «water» les faltaba el tablero de madera.

En noviembre, subsanadas las faltas, se acordó devolver la fianza; aplazándola sesenta días según se especificaba en el pliego de condiciones.

El 21 de enero de 1937 se la volvieron a negar alegando vicios ocultos en la obra. No hay constancia de cuales fueron los problemas ocultos; pero creo que estaban en los aseos.

Días después, se negaron a pagar una factura del maestro de obras municipal por desmontar los lavabos, remitiéndosela al contratista. Y en agosto, un oficio del Consejo Local, solicitaba de nuevo su reparación.

Andenes de la Estación. Colección Javier Sánchez Portas.

El 21 de diciembre el alcalde acompañado del delegado del Consejo Local y del maestro municipal de obras, visitaron el edificio y decidieron efectuar otra reclamación al contratista; según decían, el edificio se encontraba en ruinas.

Aquí se me planteó una cuestión: ¿Qué había ocurrido en el flamante edificio para mostrar en pocos meses ese aspecto ruinoso?

La explicación estaba en los pagos anotados con cargo a la décima. En el verano de 1931 se estableció en Orihuela el llamado recargo de la décima sobre la contribución territorial e industrial. El dinero recaudado se empleaba en el remedio del paro involuntario mediante la realización de obras públicas en el término municipal.

Sus libros certifican que, durante la primavera de 1937, parte de la tierra y las ruinas procedentes de las excavaciones realizadas para habilitar los refugios antiaéreos se utilizaron para rellenar el grupo escolar de Mediodía, nuestra graduada número 2.

Refugio construido en la Plaza de la Pía. Colección Javier Sánchez Portas.

Lo normal es que, en primera tanda de riego, quedase anegado por el agua; y supongo que lo rellenaron de escombros para levantar el terreno, aislándolo así de la humedad propia de un huerto.

El caso quedó en manos de la Inspección Provincial; y no he podido documentar si el señor Poveda consiguió recuperar su fianza, aunque el alcalde así lo afirmaba.

A instancias del concejal Torres, entre los meses de noviembre de 1937 y enero de 1938, se efectuaron obras de adecuación para instalar a un conserje que pasase la mayor parte del día en el edificio y se ocupara de su conservación y limpieza.

Pasado un mes la plaza no fue cubierta y la presidencia se comprometió a retirar los escombros, habilitando la parte del patio como jardín.

La última referencia en las actas municipales está fechada en septiembre de 1938. Habla de un oficio enviado al Consejo Local de Primera Enseñanza para que gestionase la apertura de las graduadas que ya contaban con locales habilitados, aunque no fuese en todos sus grados.

El «compañero Torres» contestó que el material se había deteriorado grandemente por la falta de celo en ponerlo a salvo.

Alameda de la Estación. Colección Javier Sánchez Portas.

No se construyó ningún otro edificio escolar. Las autoridades locales se limitaron a ofertar al Gobierno viejos edificios como los de la Beneficencia, la Caridad o el Colegio de San José (la Trinidad).

Colección Rafael Poveda.

El 28 de marzo de 1939 los últimos concejales republicanos huyeron de la ciudad. Dos días después, las tropas franquistas ocupaban Orihuela. Los ambiciosos proyectos educativos de la II República habían quedado en papel mojado.

Epílogo.

En 1940, a propuesta de la alcaldía, las escuelas unitarias de niños números 1 y 4 se trasladaron a este edificio. El grupo escolar de los Andenes de la Estación pasó a llamarse «Andrés Manjón».

Andrés Manjón y Manjón (1846-1923).

Para los oriolanos quedó el nombre de «Las Graduadas», por las escuelas graduadas. Lo verdaderamente extraño es que mantuviesen el escudo de la II República.

José Antonio Ruiz Peñalver.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Ampliación y adaptación de un artículo publicado hace muchos años en la revista «Portada». Fue lo primero que publiqué en Orihuela; y el germen del libro sobre la II República.

Dedicado al colegio donde mi hijo realizó sus primeros estudios; centro del que tuve el honor de ser consejero escolar durante varios años.

Colección Ajomalba.

Anexo Documental.

Informe de la comisión Mixta Local de Orihuela para aplicación de la ley de Congregaciones en Primera Enseñanza. Presidencia Provisional. Exmo. Ayuntamiento de Orihuela. Exmo. Alcalde:

Constituida esta comisión el día 17 del anterior y habiendo emitido informes (con la urgencia que se le reclamaban) a la correspondiente comisión mixta provincial, remitidos en sesión celebrada el día 28 de junio último, sobre la mejor manera como puedan ser atendidas cumplidamente las necesidades escolares surgidas por la sustitución de la enseñanza primaria dada por las congregaciones religiosas y en general las necesidades escolares totales de la ciudad, tengo el honor de poner en conocimiento de esa corporación de su digna presidencia, la parte que mas puede interesar a la misma de los referidos informes, esta parte va reflejada en los siguientes párrafos.

Necesita Orihuela republicana y laica, que su consejo local de primera enseñanza, legalmente constituido, divida a la ciudad en distritos escolares y que inicie y lleve a cabo, auxiliada por el Ayuntamiento, la formación de un censo escolar completo y suficientemente hecho y detallado.

Teniendo en cuenta el plano de la ciudad, la forma del casco y afueras, alargada en arco de circunferencia y hallándose atravesada por el río Segura, que deja como una cuarta parte en su margen derecha, creemos que la ciudad debe ser dividida en cuatro distritos escolares, que podrían llamarse: Este, Centro, Oeste y Sur (actual San Agustín, margen derecha del río), además un  distrito en el extremo norte de la ciudad, entre Capuchinos y Cementerio.

Para calcular el número de escuelas que son necesarias para atender a las necesidades totales de la enseñanza, creemos que son las siguientes para cada uno de los cuatro distritos escolares: una graduada de niñas de tres secciones, una graduada de niños de tres secciones y tres unitarias de párvulos que podrían funcionar en régimen graduado, cuando estuvieran muy cercanas entre sí o enclavadas en un mismo edificio.

Además, en el extremo noroeste de la ciudad, se necesita la creación de una escuela unitaria de niñas, otra unitaria de niños y una de párvulos. Total resultante para la ciudad  (necesidades totales cubiertas y por cubrir) cuarenta maestras y maestros, comprendido el maestro director de las escuelas graduadas existentes; más otro o dos o tres más subdirectores si se nombrasen para cada par de graduadas en dirección común.

Los vecinos de esta ciudad que prestan su población escolar a las Escuelas Nacionales, la calculamos ciertamente en un total de unos 15.000 habitantes, que dan una población escolar de 3.750 niñas y niños, haciendo el cálculo en un 25%, y tengan en cuenta que están incluidos los párvulos (niños y niñas de 3 a 6 años de edad), correspondiendo a cada uno de dichos cuarenta maestros por termino medio un cociente de mas de 90 niños.

Actualmente posee la ciudad de Orihuela, solamente 17 maestros de primera enseñanza, 8 propietarios y nueve interinos, por tanto para cubrirse las 39 escuelas y secciones que quedan estimadas como necesarias, habría que aumentar en un mínimo de 22 maestros el número existente.

Teniendo en cuenta que hay posibilidad de ampliación rápida y  relativamente económica de dos de los edificios municipales propiedad del Ayuntamiento (el de la calle Barrio Nuevo y la casa de  Beneficencia) y que en el edificio de Santo Domingo hay local disponible para una sección o escuela de párvulos.

Que las escuelas de párvulos son muy necesarias; que la creación de graduadas en el distrito de San Agustín a base de las dos unitarias existentes no es viable de momento, pues debe supeditarse a que el Ayuntamiento tenga construido de nueva planta el correspondiente edificio escolar proyectado; y considerando la algo difícil situación económica del Ayuntamiento, informamos que procede la propuesta de creación de las siguientes doce escuelas y secciones para sustituir la primera enseñanza que ha dado, y está dando en la ciudad las congregaciones religiosas.

En el distrito Este: Una escuela de párvulos en el edificio de Santo Domingo, subsistiendo las actuales graduadas con sus tres maestras, sus tres maestros y su común maestro director.

En el distrito Centro: Una de párvulos, dos clases de niñas y una de niños, creando graduadas a base de las tres unitarias existentes, subsistiendo la actual de párvulos. Estas graduadas, funcionarían en el edificio municipal del Barrio Nuevo. Las dos resultantes de párvulos, funcionarían en nuevos locales habilitados por el Ayuntamiento.

En el distrito Oeste: Dos de párvulos, una clase de niñas y otra de niños, creando graduadas a base de las cuatro unitarias existentes. Estas graduadas funcionarían en el edificio de la Beneficencia municipal y las dos de párvulos se establecerían en las actuales número 4 de niños y número 2 de niñas.

En el distrito Sur de San Agustín: Dos escuelas de párvulos en locales tomados en arriendo por el Ayuntamiento, subsistiendo las dos actuales, la numero 2 de niños y la escuela numero 1 de niñas, trasladando al efecto la de niñas de la calle Mayor a local conveniente en calle o plaza de la margen derecha del río, que es donde le corresponde.

Finalmente una escuela de párvulos unitaria en el distrito extremo Noroeste entre Capuchinos y cementerio, situándola en el ex-cuartel, que es un amplio y magnifico edificio propiedad del Ayuntamiento. Este edificio posee amplios locales acondicionables perfectamente para poder establecer en ellos una escuela unitaria de niñas y otra de niños, cuya creación propugnamos en nuestro informe, por tener en cuenta principalmente la actual situación económica del Ayuntamiento.

El distrito Sur: San Agustín se haya bastante abandonado, viene a ser una injusticia que se comete con sus vecinos. Su escuela de niños se cerró hace varios meses para arreglar el local y continúa clausurada, del cual no nos explicamos la razón y creemos que sus razones tendrá la inspección de primera enseñanza.

Su escuela de niñas la tiene desplazada pues está en la calle de la Feria, en la margen opuesta del río y es preciso dotarla de una sala de clases de mayor superficie y forma regular, un cuadrilátero rectángulo y situarla donde le corresponde, esto es, en la margen derecha del río, en cualquiera de las calles cercanas o que afluyen a la plaza de la República en local o edificio tomado en arriendo por el Excmo. Ayuntamiento; con lo cual se conseguiría solucionar los dos problemas, de posibilidad de mayores matrículas y asistencia y del cruce del río por el puente de todas las niñas alumnas, cruce actual que alarga distancias y que ofrece peligros a las alumnas, dada la máxima circulación de vehículos mecánicos y de toda clase que hay en dicho puente y sus inmediaciones.

Le ruego Excmo. Sr. Alcalde, se sirva disponer que ha cursado recibo de esta presidencia de los informes que anteceden en la forma que mejor le parezca y al objeto de que esta comisión pueda (en caso preciso) acreditarlo, lo cual le quedaría agradecido.

Saludándole respetuosamente, Orihuela 10 de junio de 1933. El Presidente, maestro en propiedad de la Escuela Nacional de niños número 1, Luis Clavero.

Archivo Familia Gómez Duréndez.

Denominación de las escuelas nacionales de la ciudad, servidas propietariamente y nombres de los señores maestros que las rigen.

Nº 1  de niñas del distrito sur San Agustín, sita en la calle de la Feria, Doña Manuela Casamayor.

Nº 2  de niñas del distrito Oeste, calle Santiago cerca de la Beneficencia, Doña Germana González.

Nº 3 de niñas del distrito centro calle de Barrio Nuevo, en edificio del Ayuntamiento Doña Amparo Zaragoza y Zaragoza.

De Párvulos del distrito Centro, en el mismo edificio que la anterior, Doña Ángela Candela Zoya.

Nº 1 de niños del distrito centro, en la calle Barrio Nuevo, Don Luis Clavero y Miguel.

Nº 2 de niños del distrito Sur, clausurada provisionalmente, calle San Agustín, Don José Quereda.

Nº 3 de niños del distrito centro, en la calle Barrio Nuevo, edificio citado ya, Don Miguel Dueñas.

Nº 4 de niños, distrito Oeste, calle Santiago, en el mismo edificio en el que vive el maestro de obras Señor Sánchez, Don Lorenzo Sellers.

LISTADO DE REPRESALIADOS 23: GARCÍA MARÍN- GARCÍA RICO.

LISTADO 23: GARCÍA MARÍN- GARCÍA RICO.

GARCÍA MARÍN, Antonio, (a) El Carretilla:

Natural y vecino de Orihuela (San Bartolomé). Agricultor, de 44 años. Afiliado al PCE. Voluntario al frente. Acusado del asesinato de unos sacerdotes y de la destrucción de la Iglesia de la pedanía.

Un Consejo de guerra celebrado en Orihuela el 21-VI-1939 le condenó a 12 años y 1 día de reclusión menor por auxilio a la rebelión: según la sentencia, pertenecía al PCE, practicó detenciones por orden del Comité, intervino, como miliciano armado a las ordenes del Comité, en el asalto a un domicilio particular, e hizo gala de haber bebido en una copa donde estaba, conservada en alcohol, la oreja de un sacerdote asesinado en Benferri.

Ingresó en el Reformatorio de Alicante desde Orihuela el 9-VI-1941 y fue enviado al penal de Formentera el 15-VI. El 30-IV-1945 reingresó en el Reformatorio de Alicante incomunicado, a disposición del Gobernador Civil. El 22-V pasó a la jurisdicción militar especial acusado de liderar una célula comunista y el 28-VI salió en libertad. El TRP le condenó a 5 años de inhabilitación por asesinatos.

(Fuente: AHPA. Legajos 901, 9066 y 9082 – BOPA, 6-X-1944 – A. Mazón).

GARCÍA MARTÍNEZ, José:

Vecino de Orihuela. Agricultor, de 41 años. Un Consejo de guerra le condenó a la pena de muerte por adhesión a la rebelión y fue fusilado el 19-XI-1940.

(Fuente: Miguel Ors).

GARCÍA MARTÍNEZ, Mercedes:


Natural de Murcia y vecina de Orihuela. Maestra propietaria en la Aparecida desde 1930, trabajó también en Orihuela y Benissa durante la guerra. Casada con el también maestro Estanislao Mezquida Vaquero.
Acusada de pertenecer al PCE antes de la guerra y luego al SRI, de hacer propaganda roja dentro y fuera de la escuela antes del alzamiento militar y durante la guerra, de mala conducta moral y religiosa, de mala labor docente y de marxismo.
La Comisión depuradora de la Enseñanza la sancionó con traslado forzoso dentro de la provincia sin poder pedir vacante durante cinco años. Trasladada a Tormos en septiembre de 1940, según la Guardia Civil, hacía «vida muy retraída y de familia, sin exteriorizar ninguna clase de ideas».

(Fuentes: AHPA. Legajo 782, Isabel Domenech)
GARCÍA MARTÍNEZ, Vicente:

Natural y vecino de Orihuela. Jornalero, nacido el 10-IV-1896. Ingresado en la cárcel de Orihuela el 1-IV-1939, el 25-VI-1941 pasó a la de Elche considerado como peligroso.

El 23-V-1942 fue trasladado al Reformatorio de Alicante, donde un Consejo de guerra celebrado el 5-VI le condenó a 30 años de reclusión mayor por adhesión a la rebelión: según la sentencia, pertenecía a UGT desde 1932, alcalde pedáneo de Rebate, tomó parte en la incautación de la finca «La Torena», requisó armas a vecinos de derechas, entregó la llave de la iglesia para que unos milicianos la saquearan, vivió en el domicilio de una persona que había sido asesinada y no hizo nada por salvar a otro, a pesar de las súplicas de sus familiares. Se le aplicó la LRP.

(Fuente: M. Ors – AHPA. Legajos 9084 y 9277).

GARCÍA MATEO, Rafael:

Natural y vecino de Orihuela. Camarero / jornalero, de 24 años. Fue apresado el 7-V-1939 ingresando en la cárcel de Elche el 25-VI-1941 desde la de Orihuela.

Pasó al Reformatorio de Alicante el 10-II-1942, donde un Consejo de guerra celebrado el 24-II le condenó a 20 años de prisión menor por auxilio a la rebelión: según la sentencia, estaba afiliado a UGT antes de la guerra, y al iniciarse ésta destruyó el fichero de afiliados a la CEDA, evitándoles así persecuciones, ingresó voluntario en el ejército rojo alcanzado la graduación de sargento de Infantería de Marina, estuvo en varios frentes.

Apresado en junio de 1938, ingresó en un campo de concentración de donde salió para enrolarse en las tropas nacionales. Poco después, en agosto, desertó y facilitó información a las tropas rojas que pudieron desencadenar un ataque por ello. Llevaba preso 2 años, 10 meses y 25 días. Obtuvo la libertad condicional el 5-V-1943 y el indulto el 21-VII-1947. Se le aplicó la LRP.

(Fuente: M. Ors – AHPA. Legajos 9091 y 9277).

GARCÍA MONTÓN, Antonio:

Natural y vecino de Orihuela (San Bartolomé). Agricultor, de 42 años. Ingresó en el Reformatorio de Alicante el 2-VI-1939 asistiendo a Consejo de guerra el 15-VI. Cinco días después fue enviado a la cárcel de Orihuela.

(Fuente: AHPA. Legajo 19590).

GARCÍA PARDINES, Jesús (a) Pavite.

Natural y vecino de Orihuela (ctra. de Beniel). Según informe de 1940, era destacadísimo elemento de izquierda. Militante de UGT, miliciano con funciones de control y vigilancia de presos. Tomó parte en la detención de Joaquín Berná y cacheó a Francisco Correas llevándose dos escopetas.

(Fuente Antonio Mazón)

GARCÍA PARDINES, José, (a) Pavite:

Natural y vecino de Orihuela en la Vereda Buenavida (Desamparados). Jornalero, de 41 años. Afiliado al PSOE y presidente de la Casa del Pueblo de la pedanía desde 1931.

Ingresó en la prisión de Orihuela el 13-IV-1939. El 25-X asistió a un Consejo de guerra que le condenó a muerte por adhesión a la rebelión. El 2-XII fue trasladado al Reformatorio de Alicante. Fue ejecutado el 19-XI-1940 en una siniestra conmemoración de la muerte del fundador de Falange.

(Fuente: AHPA. Legajos 12592 y 19535 – A. Mazón).

GARCÍA PARDO, Juan, (a) Din-Din:

Natural y vecino de Orihuela en la calle Capillas. Albañil, de 41 años. Afiliado al PSOE. El 10-X-1939 ingresó en la cárcel de Orihuela. Pasó a la de Elche el 25-VI-1940 y el 20-II-1941 fue trasladado al Reformatorio de Alicante para comparecer ante un Consejo de guerra. Recluido en la prisión provincial de Lleida salió en libertad condicional en diciembre de 1942. Se le aplicó la LRP.

(Fuente: M. Ors – A. Mazón – AHPA. Legajo 9277).

GARCÍA PAREDES, Antonio:

Vecino de Orihuela. Fue procesado por la Justicia Militar en 1939. Se le aplicó la LRP.

(Fuente: M. Ors).

GARCÍA PAREDES, Juan:

Natural de Torre Pacheco (Murcia) y vecino de Orihuela (Pilar de la Horadada). Jornalero, nacido el 12-X-1902. Ingresó en la cárcel de Orihuela el 1-IV-1930 y fue puesto en libertad el 12-III-1940.

(Fuente: AHPA. Legajo 12581).

GARCÍA PÉREZ, Francisco:

Natural y vecino de Orihuela (Desamparados / Camino de Beniel). Jornalero, de 23 años. Afiliado a CNT-FAI. Voluntario en el Ejército Popular. Ingresó en la cárcel de Orihuela el 13-IV-1939. Pasó a la de Elche el 25-VI-1941 y el 12-VIII fue enviado al Reformatorio de Alicante para comparecer ante un Consejo de guerra.

(Fuente: A. Mazón – AHPA. Legajo 9270).

GARCÍA PERTUSA, Antonio:

Natural de Almoradí y vecino de Orihuela. Jornalero, de 25 años. El 10-XI-1940 ingresó en el Reformatorio de Alicante desde Valencia, en tránsito hacia Orihuela. Salió hacia allí el 5-XII-1940.

(Fuente: AHPA. Legajo 9052).

GARCÍA RICO, Joaquín:

Natural de Benijófar, vecino de Orihuela (San Bartolomé). Capataz / peón caminero, de 49 años. Encarcelado en Orihuela el 12-IX-1939, ingresó en el Reformatorio de Alicante el 21-IV-1940, para asistir a un primer Consejo de guerra tres días después.

En otro Consejo de guerra celebrado en Alicante el 22-III-1941 se le condenó a 12 años y 1 día de prisión menor por auxilio a la rebelión: según la sentencia, pertenecía al PSOE antes de la guerra, durante la misma fue presidente de dicho partido y del SRI, asesor de los dirigentes de la localidad, tomó parte en el incendio y destrucción de imágenes.

El 21-X-1941 pasó del Reformatorio de Alicante a Dos Hermanas. El 19-III-1943 obtuvo la libertad condicional con destierro a Valencia.

El 31-VII se le levantó el destierro, obteniendo la definitiva por indulto el 18-X-1946. Se le aplicó la LRP.

(Fuente: Miguel Ors – AHPA. Legajo 9149).

 

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba), historias de Orihuela, fotos, postcast y vídeos.