
1946.

Introducción:
Terminada la II Guerra Mundial el ciclismo internacional trató de organizar sus grandes pruebas en unas carreteras muy afectadas por el conflicto. Volvió el Giro de Italia, no sin ciertos problemas; pero el Tour de Francia tuvo que esperar un año más.
En lo que se refiere a España, el Comité Nacional de la Unión Velocipédica tenía marcadas desde diciembre las fechas para las cinco pruebas más importantes.
Vuelta Ciclista a España del 2 al 30 de mayo. Campeonato de España fondo en carretera el 16 de junio. Circuito del Norte del 4 al 11 de agosto. Vuelta a Cataluña del 4 al 15 de septiembre y Campeonato de España por regiones el 6 de octubre.
La prensa catalana anunciaba la participación de Miguel Gual y Bernardo Ruiz en la carrera «Vuelta a los lagos» que se celebraría en Suiza en el mes de marzo. Y la noticia llegó a Orihuela.

A primeros de febrero, Bernardo seguía descansando en su domicilio y Joaquín Ezcurra decidió hacerle una «interviú» para «La Verdad». Voy a transcribir un resumen.
La Verdad de Murcia. 6 de febrero 1946: A la hora convenida llegué a su domicilio y me recibieron amablemente sus padres. Mientras él trataba, por distraerme, de iniciar una conversación sobre temas deportivos, ella disculpaba la tardanza de su hijo. En sus rostros se advertían diversos sentimientos.
En el padre, aficionado al ciclismo e incondicional de este deporte, entusiasmo y admiración por su hijo. En el de la madre orgullo y contento por tener un hijo campeón pero despreocupación por el tema ciclista.
La tardanza del campeón me permitió admirar las bellezas que se divisan desde su casa, situada a las afueras de Orihuela entrada ya en la huerta. Las características de la vivienda, huertanas también. Una hermosa parra cubriendo toda la entrada y bajo ella el típico botijo. Un gran patio bien poblado de gallinas y conejos. Todo el lugar es hermoso.
Llegó Bernardo, se disculpó por el retraso y salieron a dar un paseo. Ezcurra le recordó sus primeros triunfos, el entusiasmo y el coraje con el que se batía en las carreras de las fiestas de los pueblos. Y de pronto el gran salto.
—No lo sé, amigo Ezcurra. Aquello para mí fue un sueño. De la nada pasé a ser la atracción de toda Cataluña. Aclamado y vitoreado por todos; mimado por la prensa. Todos contra mí en la carrera y yo contra todos.
Cuando tenía un percance lograba correr lo suficiente para alcanzarlos. Cuando me despegaba, ellos no conseguían acercarse a mi rueda. La llegada a Montjuic, mi caída poco antes de llegar a la meta que me hizo pisar la cinta ensangrentado.
El emocionante recibimiento de los paisanos, que me esperaban al final de la carrera. La entrega del ramo de flores por nuestra paisana Sarita Montiel, bello y deslumbrante prototipo de la mujer oriolana. Primero tengo que comprenderlo todo y después cerciorarme de que no ha sido un sueño.
Ezcurra se interesó por las noticias de su posible viaje a Suiza y si sería de su agrado salir de España.
En concreto no hay nada. Solo sé que se ha recibido en Barcelona un telegrama de Hans en el cual dice que Gual, Poblet y yo estamos invitados para correr en Müsterns el 27 y 28 de abril en carretera y pista.
—Hombre, sin dudarlo. Conocer el extranjero y competir con grandes ases internacionales es mi mayor ilusión. Ya no se trata de defender a Orihuela por tierras españolas, sino a España por tierras extranjeras, y eso es muy grande…
Le preguntó por sus rivales, por la Vuelta a España y por el Orihuela Deportiva. Seguramente le acompañaba Juan Fenoll Villegas, fotógrafo oriolano que aparece montado en bicicleta.
En febrero se presentaron los tres equipos nacionales que iban a tomar parte en la próxima vuelta a España organizada por el diario «Ya»: «Casa Galindo», «Casa Gallastegui» y «Sans-Pirelli».
La Unión Deportiva de Sans.

Como ya mencioné en la entrega anterior, Bernardo formaba parte de la sección ciclista de la «Unión Deportiva de Sans», castellanización de la «Unió Esportiva de Sans», entidad organizadora de la «Volta Ciclista a Catalunya» desde antes de la Guerra Civil.
Este año, además, organizaba el trofeo Masferrer, el campeonato de Cataluña de fondo en carretera y el campeonato de Cataluña de Montaña.
Miguel Torrelló, presidente del Sans, era uno de los representantes españoles en el congreso de la Unión Internacional Ciclista celebrado en Bruselas.
Habían firmado contrato con la famosa casa Pirelli, pasando a denominarse el equipo Sans-Pirelli.
Arriba. 12 de enero 1946: Han llegado a un acuerdo la casa Pirelli y la Unión Deportiva de Sans, al objeto de constituir un equipo que estará integrado por Gual, Martín, Ruiz, Font, Orbaiceta, Capó, Poblet y otro corredor todavía no designado.
En una entrevista concedida en Salamanca, Narciso Masferrer, vicepresidente de la Sección Ciclista de la U. D. Sans, facilitó algunos datos muy interesantes sobre el club.
La sección ciclista del Sans contaba con más de mil socios que pagaban cuotas mensuales de cinco a doscientas cincuenta pesetas.
Los ciclistas de la U. D. Sans vestían camiseta blanca con tres rayas verdes. Patrocinados por Pirelli, lucían también el letrero de la famosa marca italiana.
Su independencia económica les permitía contar con un espléndido ramillete de «Ases»: Bernardo Capó, Ignacio Orbaiceta, Bernardo, Miguel Gual, Antonio Martín, Vicente Miró, Miguel Poblet …
El programa de carreras era muy exigente y mantenían la máxima rivalidad deportiva en Cataluña con el equipo «Galindo-Graciense», patrocinado por el club ciclista de la barriada barcelonesa de Gracia.
El joven Miguel Poblet era la promesa de ese año y Bernardo Ruiz la deslumbrante revelación de la pasada temporada que consolidaría sin duda la excelente posición que se había labrado.
El Sans trataba a sus corredores como un grupo de atletas selectos. Como ciclista profesional, Bernardo empezó a seguir los modernos planes de entrenamiento y alimentación con severa disciplina.
En su preparación para la Vuelta a España, el diario «Pueblo» los llamó la «aristocracia del ciclo».
Pueblo. Enero de 1946: Señores, esto del ciclismo se anima. La Unión Deportiva de Sans, que se nos ha vuelto la aristocracia del ciclo, ha tomado un acuerdo que revolucionará las costumbres españolas en el deporte del pedal.
Nada menos que con vistas a la próxima Vuelta a España concentrar a todo su equipo en Reus para someterlos a entrenamiento y buen régimen alimenticio. Ello, que es nuevo en nuestro país, coloca al ciclismo a la misma altura que el fútbol.
Por primera vez en la historia del ciclismo español, este equipo se concentró para preparar la temporada. Entrenados por José Saura, recibían una sana alimentación y cuarenta pesetas diarias de dietas.
Durante mes y medio, hasta la disputaba en Gerona del «Trofeo Masferrer», se instalaron en un hotel de Borjas del Campo (Les Borges del Camp), provincia de Tarragona.
Baleares. 20 de febrero 1946: En el vapor correo de Barcelona embarcarán Miguel Gual y Bernardo Capó, que llamados por el presidente del Sans señor Torelló, van a aquella ciudad para ser concentrados en un pueblecito de la costa brava. Allí se reunirá todo el equipo Sans-Pirelli, el cual será objeto de una meticulosa preparación.
Alojados de dos en dos, a Bernardo le tocó compartir habitación con Ignacio Orbaiceta, fichado por el Sans en enero. Natural de Pamplona y profundamente religioso, «Iñaki» se dio cuenta de que el oriolano no rezaba habitualmente y le preguntó por sus creencias.
—¿No eres católico? Estarás bautizado.
—Eso sí. Estoy bautizado.
—¿Cuándo hiciste la primera comunión? ¿En la escuela?
Bautizado sí estaba. Pero la edad de comulgar le había pillado justo en la II República.
—No he comulgado nunca. Entre ir al campo y trabajar la tierra no tuve tiempo para ir a la iglesia.
—Y a ti ¿te gustaría comulgar? No te avergüences, yo me ocupo de todo.
En pocos días, el navarro preparó a Bernardo y el equipo le organizó su primera comunión en la iglesia de Borjas del Campo, una ceremonia con profusión de luces y flores.

En la entrega correspondiente a 1946, Serdán dedica casi la mitad del texto a la «Primera Comunión de Bernardo» que acabo de resumir.
El periodista va directamente a la Vuelta a España, celebrada en mayo. Pero en marzo y abril participó en varias pruebas.
Primavera 1946.

El domingo 24 de marzo se celebró el Trofeo Masferrer, la primera gran prueba de la temporada 1946 disputada en un circuito de ciento cincuenta kilómetros que terminaba con ocho emocionantes vueltas al Parque de Montjuic.
Participaban todos los «ases» de los dos equipos rivales en Cataluña «U. D. Sans-Pirelli» al que pertenecía Bernardo y «U. D. Graciense-Galindo», además de otras figuras de otros equipos como Berrendero o Delio Rodríguez.
Hoja oficial Barcelona. 25 marzo 1946: En la mañana de ayer, bajo la impecable organización de la Sección Ciclista de la Unión D. de Sans y «Mundo Deportivo» y el patrocinio de Comercial Pirelli, se celebró la coarta jornada correspondiente al Trofeo Masferrer, que tuvo como digno epílogo las ocho vueltas al tradicional circuito de Montjuic.
Vimos a Poblet y a Bernardo Ruiz «arrastrar» con gran energía al compacto pelotón. A poco de iniciadas las duras costas de Garraf, Bernardo Ruiz, el gran vencedor de la última Vuelta Ciclista a Cataluña, debe apearse de su máquina para reparar una avería sufrida en el freno de la rueda trasera, lo que es aprovechado por el equipo morado para intentar despegarle.
Pero el muchacho oriolano en un formidable esfuerzo, después de reparada la avería, inicia la caza de los fugitivos, logrando sus propósitos antes de Castelldefels.
En la clasificación individual resultó vencedor Miguel Gual, del Sans. Bernardo Ruiz quedo cuarto con igual tiempo. Por equipos quedó primero el U. D. de San-Pirelli, pero no logró adjudicarse el trofeo por no conseguir, como estaba reglamentado, un minuto de ventaja sobre el segundo equipo.

Entre los días 31 de marzo y el 1 de abril se celebró en Manresa el «VI Gran Premio de la Victoria», organizado para celebrar el aniversario del final de la Guerra Civil. De minuto en minuto fueron saliendo los cincuenta y cuatro corredores inscritos para cubrir las tres etapas.
El vencedor fue Miguel Gual, del Sans-Pirelli. Bernardo quedó el cuarto. Por clubs venció el Sans-Pirelli.
Pueblo. 2 de abril. Miguel Gual, sobre neumáticos «Pirelli», vence en el Gran Premio de la Victoria. Manresa. Se corrieron el domingo las dos primeras etapas del Gran Premio de la Victoria, con la participación de todos los ases del ciclismo español.
Por la mañana se disputó la media etapa Manresa-Tarrasa. Seguidamente la segunda media etapa, de Tarrasa a Barcelona. Por la tarde la segunda etapa, de Barcelona a Manresa.
La última etapa se disputó el lunes sobre el circuito de Manresa. La clasificación general de la carrera quedó así: 1— Miguel Gual. 2— Víctor Ruiz. 3— Langarica. 4—Bernardo Ruiz…
El domingo 7 de abril, en el velódromo de Reus, se enfrentaron por parejas los ciclistas de mayor cartel. La prueba «a la americana» consistía en una carrera de dos horas a base de «sprints».
Miguel Gual estaba intratable, venció también en esta prueba formando pareja con Ignacio Orbaiceta. Bernardo Ruiz y Miguel Poblet quedaron en séptima posición, penúltimos.
La noticia sorprendente fue la despedida de Bernardo Ruiz.
La Prensa. 6 de abril 1946. BERNARDO RUIZ SE DESPIDE DE LA AFICION CATALANA. Bernardo Ruiz, el gran vencedor de la última Vuelta Ciclista a Cataluña, se despide de los aficionados a punto de ingresar en el servicio militar. Es obvio señalar el deseo del gran corredor, ejemplo de amor propio y de pundonor deportivo, de dejar el más grato recuerdo entre la afición que celebró alborozada su aparición cuando el ciclismo nacional necesitaba una figura de altura internacional…
Pueblo. 9 de abril 1946: ¿No podrá participar Bernardo Ruiz en la Vuelta a España? «Ya», organizador de la próxima Vuelta Ciclista a España, nos da la noticia en su edición de esta mañana. Es dudosa la participación del gran corredor Bernardo Ruiz en su carrera, por servicios militares. Una baja de calidad porque el de Orihuela se encuentra en un gran momento. Si se confirmara su ausencia sería substituido en el equipo Pirelli-Sans, al que pertenece, por el nuevo valor catalán Sastre.
Serdán no menciona el tema militar hasta la entrega correspondiente a 1947. Pero Bernardo Ruiz inició el servicio a la patria en la primavera de 1946.

Destinado en el Regimiento de Zapadores número 3 de Valencia gozó de largos permisos que le permitieron seguir compitiendo, de momento en la Vuelta a España.
Dos semanas antes, el 22 abril, en el Circuito de Pamplona, se celebró la «Carrera de Pascuas» organizada por la Unión Ciclista Navarra y el equipo de Sans-Pirelli acudió sin Bernardo Ruiz.
La VI Vuelta a España.

Durante los últimos días de abril y los primeros de mayo, multitud de periódicos publicaron el itinerario definitivo de la Vuelta a España 1946 y los participantes españoles inscritos.
Entre los treinta y dos corredores nacionales figuraba Bernardo Ruiz (Alicante) con el número diez. El resto, hasta un máximo de cincuenta, quedaba para los equipos extranjeros.
Se disputó del 7 al 30 de mayo. Veintitrés etapas con inicio y final en Madrid. Casi tres mil ochocientos kilómetros. Cuarenta y ocho participantes. A los treinta y dos españoles citados se unieron seis holandeses, cinco portugueses y cinco suizos.

En mayo la «Unión Deportiva de Sans» presentó su equipo completo y perfectamente entrenado para la Vuelta Ciclista a España: Ignacio Orbaiceta, Bernardo Ruiz, Miguel Gual, Bernardo Capo, Antonio Martín y Vicente Miró.
Según nuestro cronista se volvieron a concentrar, esta vez en un hotel de Vallvidrera, donde se concentraba el Fútbol Club Barcelona.
Pero una circunstancia inesperada dio al traste con todos los esfuerzos desplegados. Así lo cuenta Manuel Serdán sin mencionar a Pirelli.
Preparados con esmero se habían confeccionado unos tubulares para las máquinas de los corredores. Bien por defecto de organización, bien por ser utilizados apenas se fabricaron, los pinchazos se sucedían de manera lamentable. La gran reserva que tenían se agotó y trajeron un nuevo cargamento con el mismo resultado. Un desastre sin paliativos.

El Diario de Ávila. 7 de mayo 1946: Esta mañana a las diez comenzó de modo oficial la Vuelta ciclista a España, organizada por el diario madrileño «Ya». En Ávila se ha instalado un control de aprovisionamiento. Jóvenes de la Sección Femenina lindamente ataviadas con trajes regionales, entregaron a los corredores sendas bolsas conteniendo un bocadillo de ternera, dulce de membrillo, queso de nata, un plátano y una naranja pelados, y botellas de cerveza.
Baleares. 8 de mayo 1946: Se inicia la Vuelta Ciclista a España. Olmos gana la primera etapa Madrid-Salamanca. La entrada en Salamanca se realizó con cerca de dos horas de retraso sobre el horario previsto. El fuerte viento reinante dificultó la marcha de los corredores. Al esprint venció Olmos, seguido de Antonio Martín, del holandés Van de Voorde y de Langarica. A continuación llegó un compacto pelotón.
Hoy. 9 de mayo 1946: Gual, del equipo Pirelli, gano la etapa contra el reloj. Sancho, del equipo Galindo, entró en primer lugar en la meta de Cáceres. Langarica, del mismo equipo, primero en la clasificación general. En una reñida lucha entre los equipos Galindo y Pirelli el primero obtuvo una gran victoria.
En la segunda etapa todo marchaba perfecto para el equipo Pirelli. Uno de sus hombres, Antonio Martín, era el primero en la general, y otro, Miguel Gual, había ganado la etapa contra el reloj.
Aquí empezaron los pinchazos que mencionó Serdán y no cesaron en toda la vuelta. Los del equipo Galindo aprovecharon para atacar en bloque. Transcribo algunos fragmentos de esta desastrosa etapa.
Hoy. 9 de mayo 1946: Cuando se llevaban recorridos unos veinte kilómetros, Antonio Martín pincha. Lo espera Miró, pero en ese instante se decide la etapa y se desencadena una batalla tremenda. Gual, que todavía estaba entre ese grupo da cabeza, también pincha. Es otro Pirelli que desaparece.
Capó tiene un momento de titubeo. Le había de ser fatal. Ha quedado desperdigado y roto el grupo Pirelli. Aunque el tiempo empleado por Martín en el cambio del tubular ha sido poquísimo, pese a su esfuerzo tremendo por unirse a los que se han marchado, nada consigue.
Bernardo Ruiz ha vuelto a pinchar. Va completamente desanimado y hasta un poco asustado ante la imponente tormenta. Hoy el que pincha está perdido y queda rezagado inevitablemente en la carretera.
Es un día desgraciado para Martín que, durante unas horas fue el líder de la clasificación general. Su desgracia por volver de nuevo a pinchar le hizo perder toda esperanza de mantenerse en el primer puesto de la clasificación general y ha tenido que ser hospitalizado al llegar a Cáceres.
Toda la Vuelta fue un desastre para el Sans-Pirelli.
En Alicante, mientras preparaban el control de aprovisionamiento de la etapa Murcia-Valencia en la Explanada, se preguntaban por el «Pipa».
Hoja del lunes. 13 de mayo 1946: —¿Y de Bernardo Ruiz, qué sabes? Que continua la carrera con gran entusiasmo pese a que no le han sido favorables las etapas corridas. Los percances sufridos le han retrasado en la tabla de clasificación al no estar del todo a punto por estar cumpliendo sus deberes para con la Patria. Pero aspira, con razón, a un rápido mejoramiento en sus tiempos y creo que a partir de las etapas levantinas logrará rehacerse.

Su ilusión hubiera sido ganar al menos la etapa que transcurría en su tierra. Pero se tuvo que conformar con entrar primero a Orihuela y recibir la prima de doscientas cincuenta pesetas que otorgaba el Ayuntamiento al primer clasificado.
La prensa 15 de mayo 1946. MURCIA. La etapa Murcia-Valencia fue iniciada a las nueve menos cinco de la mañana. Bernardo Ruiz se lamentaba de la desgracia tenida en la etapa de ayer al pinchar por tres veces. Al dar la salida los ciclistas marcharon neutralizados hasta la huerta de Orihuela.
Seguidamente, comenzó la carrera, manteniéndose en pelotón hasta el pueblo de Monteagudo. Desde Murcia a Alicante la carretera es una recta, excelente pista asfaltada. Los ciclistas marchaban despacio y algunos comían bocadillos.
Poco antes de llegar al pueblo de Santomera, Bernardo Ruiz inició un ligero despegue y, en las proximidades de Orihuela de donde es Bernardo, con gran embalaje pasó el primero a gran «sprint», siendo aclamado por sus paisanos con gran entusiasmo.
El vencedor absoluto fue Dalmacio Langarica. El equipo Galindo no sólo consiguió los dos primeros puestos. Cinco de los siete primeros clasificados pertenecía a dicho equipo.
Del Sans-Pirelli, acosado por los pinchazos, se retiraron la mitad: Gual, que había ganado la segunda etapa; Orbaiceta, que venció en la cuarta y Capó.
De Bernardo Ruiz, decimotercero en la general, se dijo que estaba falto de entrenamiento por causa del servicio militar. Aun así, fue el primer clasificado de su equipo por delante de Martín y de Miró.
El Campeonato de España.

—No creo que yo pueda ganar nunca un campeonato de fondo en carretera—decía Ruiz.
—¿Por qué?
—No sé, me parece a mí.
El domingo 16 de junio se disputó en Madrid el XLV Campeonato de España de Fondo por Carretera. Un recorrido de 150 kilómetros en formato de contrarreloj con seis vueltas al circuito conocido como «Cuesta de las Perdices».
Se inscribió una selección restringida que reunía a doce de los mejores corredores del momento: Juan Jimeno, Julián Berrendero, Bernardo Ruiz, Vicente Carretero, Antonio Martín, Miguel Gual, Bernardo Capó, Dalmacio Langarica, Víctor Ruiz, Antonio Sancho, Joaquín Olmos y Delio Rodríguez.
De los inscritos cayeron Víctor Ruiz y Delio Rodríguez por lesión o falta de forma. El sorteo otorgó la primera salida a Carretero. Uno a uno, fueron saliendo los diez los participantes del kilómetro cuatro de la carretera de la Coruña, con intervalos de tres minutos.
Bernardo salió el quinto. Berrendero consiguió el récord en la primera vuelta, pero abandonó en la quinta.
En una carrera de gran regularidad, el corredor oriolano venció con dos minutos de ventaja sobre el segundo. Una media de casi treinta y siete kilómetros por hora.
Jornada. 17 de junio 1946: Bernardo Ruiz la gran figura. Manteniéndose en buena posición toda la prueba, pero sin agobios que le resultaran funestos al final, se hallaba fresco en los últimos 25 kilómetros y dio una gran batalla a Sancho, el mejor situado hasta entonces. Grandioso triunfo el del alicantino, al que la Vuelta a España ha devuelto la forma que entonces le faltó.
Su victoria, toda una sorpresa tras los rumores por falta de forma, enloqueció al público. Cuenta Serdán que el final de aquella prueba fue épico.
Todos los espectadores se admiraban de que al punto de terminar la carrera se pudiera subir por Perdices ¡la sexta ascensión! Con un piñón de 14 dientes.
Nadie sabía que Bernardo llevaba en malas condiciones su cambio de marchas, sin que los golpes más violentos con el pie hicieran que la cadena engranase en otro piñón mayor para conseguir un desarrollo más pequeño que le proporcionase una subida más cómoda.
Ruiz, con su voluntad de hierro empujaba su bicicleta con una fuerza increíble. Y terminaba la prueba a lo gran campeón. Un éxito de locura. Para conseguirlo, su masajista, Mariano, conocido por «el chato» y su buen amigo Miguel Carrión habían cuidado de Bernardo como de la planta más delicada.
Libertad. 18 de junio 1946: Bernardo Ruiz ganó el campeonato nacional ciclista. El joven valor, nacido de los cuadros deportivos del Frente de Juventudes, batió maravillosamente a los ases Langarica, Berrendero, Olmos, Sancho, Gual y otras figuras que le cerraban el paso con más veteranía y brillante nombre. Pero la juventud y el genio de Bernardo Ruiz —revelación del pasado año—lograron uno de los títulos más preciados del ciclismo nacional.

La Prensa. 27 de junio 1946: Homenaje a Bernardo Ruiz, Campeón Nacional. En Borja del Campo se rendirá esta noche un justo homenaje al flamante campeón nacional de fondo en carretera Bernardo Ruiz, que el pasado año consiguió destacarse y triunfar en la Vuelta Ciclista a Cataluña, venciendo poco después en el campeonato de España para Independientes, celebrado en Barcelona, y rubricó sus magníficas actuaciones con el destacado triunfo conseguido en Madrid frente a los más destacados ciclistas nacionales, consiguiendo el título de campeón de España de fondo en carretera.
Verano de 1946.

A finales de junio se publicaron los integrantes del equipo español que acudirían a la Vuelta a Suiza. Bernardo no estaba en la lista.
El domingo 30 de junio, a la una y cuarto de la madrugada, comenzó en el velódromo de Reus una «carrera americana de veinticuatro horas».
Disputada por nueve parejas, venció la formada por Miguel Gual y Ignacio Orbaiceta.
El ciclista oriolano corrió con el veterano Antonio Destrieux, muy famoso en Tarragona. Quedaron expulsados por «irregularidades» y fueron sancionados con doscientas pesetas y un mes de inhabilitación «por no haber defendido su suerte durante la carrera».
No participó en la IV Vuelta a Valencia del Frente de Juventudes que había ganado los dos años anteriores. Tampoco en la I Vuelta a Burgos, celebrada del 9 al 12 de julio y que ganó su tocayo Capó.
Durante el mes de julio, más allá de la sanción, su inscripción como número uno en la Vuelta a Cataluña y un homenaje en Tortosa por el Campeonato de España, no he localizado nada relativo a Bernardo Ruiz hasta final de mes, que se encontraba descansando en Orihuela.
La Verdad de Murcia. 27 de julio 1946. Bernardo Ruiz en Orihuela. Procedente de Barcelona ha llegado a nuestra ciudad, el campeón nacional de ciclismo, Bernardo Ruiz. Viene a disfrutar una temporada de vacaciones y a prepararse intensamente con vistas a nuevas competiciones deportivas en las cuales tiene mucha ilusión y esperanza. Ha visitado numerosas peñas deportivas y es muy felicitado por innumerables admiradores.
El descanso fue breve. Programado inicialmente para el día 15, la Unión Velocipédica Española adelantó al 6 de agosto el «III Gran Premio de Fútbol de Sobremesa» obligando a aplazar en Madrid las XXIV horas del Metropolitano.
Conocida también como la prueba de las tres capitales vascas, era una carrera de gran fondo con salida y meta en Vitoria, pasando por San Sebastián y Bilbao. 275 kilómetros en una sola etapa que servían de preselección para el campeonato nacional.
En principio, Bernardo Ruiz no podía acudir a Vitoria por la sanción impuesta en Reus. Pero fue autorizado desde Madrid, desencadenando un problema entre delegaciones.
La Prensa: 8 de agosto 1946: Probable dimisión de los directivos del Comité Regional núm. 2, por el hecho de que habiendo sancionado al corredor Bernardo Ruiz, la Delegación Nacional, le dio autorización para que pudiera tomar parte en el Gran Premio de Fútbol de Sobremesa. Como sea que dicha decisión no ha satisfecho a los directivos del Comité Catalán, éstos han enviado una carta a Madrid, exponiendo el caso y considerándose dimitidos de sus puestos.
Bernardo acudió a Vitoria y quedó en el puesto número dieciséis, sólo por delante de Antonio Martín, que pinchó dos veces.

El 10 de agosto participó en las «24 horas del Metropolitano», otra prueba «a la americana» que se celebró en una pista adaptada alrededor del terreno de juego del Atlético de Madrid.
Disputada por doce parejas, Bernardo formó equipo con Antonio Martín.
Antonio Martín, el fino estilista que salió de las filas madrileñas y Bernardo Ruiz que, sin condiciones para rodar por un velódromo, podría ser por su condición coriácea y de sufrimiento, un buen elemento para desenvolverse en una pista sin dificultades.

En las últimas horas, enfermo y destrozado luchó por mantenerse sobre su máquina y junto a su compañero consiguieron otro éxito colosal ante más de veinte mil personas que aplaudieron a rabiar el temperamento de Bernardo.

Tras la prueba de Madrid llegó otra sanción, esta vez ecónomica, impuesta por el club que pagaba su ficha.
Pueblo. 16 de agosto 1946: El Sans multa a Bernardo Ruiz. Por actuar en las XXIV horas madrileñas sin autorización de su club, el Sans ha multado a Bernardo Ruiz con 3.500 pesetas, importe de lo que ganó en dicha prueba.
Bernardo tampoco viajó a Suiza para los Campeonatos Mundiales de Ciclismo. Su sueño de defender a España tendría que esperar.
El 22 de agosto estaban en Barcelona los cuatro elegidos: Trueba, Berrendero, Olmos y Orbaiceta. Allí embarcaban con destino a Génova, de Génova a Milán y de allí a Zurich.
La decisión había creado una polémica a nivel nacional. Para muchos era inadmisible excluir a Bernardo Ruiz. El título de campeón de España de fondo les parecía razón suficiente. Hasta el famoso Mariano Cañardo lamentó la ausencia de el «Pipa».
El seleccionador alegó su pobre actuación en Vitoria y su falta de forma en toda la temporada. La polémica volvió a estallar cuando de los cuatro españoles participantes, solo uno logró terminar la prueba en el puesto diecisiete, la última posición.
Correo de Mallorca. Septiembre 1946: Rudo golpe a un prestigio. La noticia del Campeonato del Mundo de fondo en carretera es harto elocuente. Sin embargo, no podemos evitar un breve comentario al fracaso de la representación española. Ignoramos las causas que hayan podido motivar este desastre, porque desastre —y mayúsculo— es que, de cuatro hombres, sólo uno logre clasificarse y aún en lugar tan menguado como el 17.
Vuelve a cobrar fuerza de primer plano de actualidad la preterida discusión acerca del acierto o el desacierto del seleccionador nacional. Ante el fracaso de Berrendero, Trueba y Orbaiceta piensa uno forzosamente en lo que hubiera podido rendir un Bernardo Ruiz joven… por ejemplo…
La XXVI Volta a Cataluña.

Gracias a su victoria del año anterior, Bernardo partía como favorito y fue el primer inscrito por la organización de la Vuelta a Cataluña.
Número 1. Bernardo Ruiz, de Orihuela. U. D. Sans. Campeón de España Fondo Carretera. Vencedor de la Vuelta a Cataluña 1945.
El resto del equipo lo formaban Bernardo Capo, Miguel Gual, Ignacio Orbaiceta y Miguel Poblet.

El Sans empezó bastante bien. La primera etapa la ganó Orbaiceta y Bernardo quedó quinto. En la segunda, que venció Gual, Bernardo mantuvo la posición.
En la tercera Gual se mantuvo líder y Bernardo quedó en la sexta plaza. Gracias a la prensa catalana sabemos que, por aquellas fechas, estaba acuartelado en Figueras.
La prensa – Pueblo. 9 de septiembre 1946. Cerca ya de la llegada, Bernardo Ruiz, que cumple su servicio militar en Figueras, animó la carrera con algunos tirones fuertes. (…) La población de Figueras tributó a los ciclistas un caluroso recibimiento. Bellas señoritas hicieron entrega de ramos de flores al vencedor y a Bernardo Ruiz, primer socio del Centro Ciclista clasificado, regalándolas al comandante de su batallón.
En la cuarta etapa, con una carretera llena de guijarros, volvieron los pinchazos, especialmente al equipo del U. D. Sans.
Gual perdió el liderato y cayó al sexto puesto. Capó que llegó a pinchar hasta tres veces, se mantuvo en el octavo. Bernardo descendió hasta el 13 y Orbaiceta al 37. Aun así, el «Pipa» era segundo en la montaña.
Gual ganó la quinta etapa y Orbaiceta la sexta. Bernardo se mantenía en el puesto 12 de la general y el segundo en la montaña.
Saura, el preparador y cuidador del U. D. Sans, seguía confiando en la magnífica forma de Gual, Capó y Ruiz. Y en la octava etapa, sus corredores se lanzaron en una tremenda ofensiva.
Berrendero pinchó por primera vez en la vuelta y los «Bernardos» salieron disparados. Ruiz ganó la etapa Tortosa-Tarragona y Capó quedó segundo. Los del U. D. Sans pasaron al tercer y cuarto puesto en la general.

Faltó un poco de tiempo. Transcurrida la última etapa, Berrendero resultó ganador, Bernardo Capó quedó tercero y Bernardo Ruiz quinto. En la montaña Bernardo Ruiz fue segundo y Capó tercero.
Nuestro biografiado se tuvo que conformar con una victoria en la etapa reina: 250 kilómetros de Tortosa a Tarragona.
Jornada. 17 de septiembre 1946: Bernardo Ruiz no podía terminar, así como así, la presente edición de «su vuelta», la gran carrera en la que se reveló el año pasado, después de dedicarle lo mejor, su esfuerzo y voluntad. Faltaba algo de Bernardo y, aunque tarde, llegó. Fue en la penúltima etapa, la que iba de Tortosa a Tarragona, sobre un recorrido largo y temerario.
Allí, el de Orihuela, dio el salto en la clasificación: del duodécimo al quinto lugar de golpe y todavía con opción a pasar más adelante, ya que sólo unos segundos le separaban del desmoralizado Olmos, ventaja susceptible de neutralización en el tramo que terminaba en Montjuic. Al fin Bernardo hizo honor a su título de campeón de la Vuelta en la edición anterior y de España.
Llegó tarde, pero llegó al fin, y su hazaña quedará como culminación de lo que viene siendo la consagración más importante del ciclismo nacional en los últimos años. No podía terminar la Vuelta a Cataluña sin su gesto, ese mismo gesto que el año pasado le dio ocasión a ganaría y que ahora se ha limitado a saltar de golpe siete lugares en la clasificación.

La prensa. 20 de septiembre 1946: Bernardo Ruiz, este muchacho de Orihuela que en la Vuelta del año anterior fue una auténtica revelación, ganándola a pulso en competencia con las mejores figuras del ciclismo nacional, hizo otra buena carrera. Con su título de campeón de España se vio restringido en su esfuerzo normal por la equivocada táctica del equipo.
Ya sabemos que Bernardo no tiene un estilo depurado ni escoge los momentos oportunos para dar el «golpe». Pero sus extraordinarias facultades apenas si tuvieron ocasión de traslucirse a la realidad. Únicamente en la etapa Tortosa-Tarragona, cuando ya el tiempo luchaba como quien dice en contra de él y de Capó, los dos Bernardos hicieron su carrera.
Gran carrera, pero tardía. Fue una lástima que no se diese con más espacio para calcular posibilidades. Pero las cosas vinieron así y Bernardo Ruiz ha tenido que conformarse con un quinto puesto de la clasificación que, si es magnífico y no desdice en nada su nombre, nadie nos quita de la cabeza que, con una actuación más libre, menos sacrificada a un interés de conjunto que se demostró erróneo pudo haber mejorado.
Otoño de 1946.
El 22 de septiembre disputó el V Campeonato de Cataluña de Montaña, patrocinado por Pirelli.
Tras un sprint prolongado que sus competidores no pudieron sostener, Bernardo cruzó la meta ligeramente destacado y resultó vencedor de la prueba aunque el campeonato fue para Joaquín Filba.
Al día siguiente participó en el IV premio Ciclos Cataluña en las fiestas de Calella. A pesar de que participaron varios «ases» belgas, dobló a los demás corredores y venció con claridad.
Pueblo. 24 de septiembre 1946: Bernardo Ruiz gana a los ases belgas en Calella. Con motivo de la fiesta mayor de esta localidad, se dispuso esta tarde la carrera ciclista Gran Premio Ciclos Cataluña, con un total de 90 kilómetros que representaban 60 vueltas a un circuito urbano. Se establecieron doce sprints durante la prueba, marchando los corredores en compacto pelotón, hasta que en la penúltima vuelta Bernardo Ruiz consiguió doblar al pelotón.

La VIII Vuelta Ciclista a Mallorca comenzó el martes 1 de octubre. Miquel Nadal Comas «Minaco», antiguo ciclista y exitoso empresario de Palma, era el propietario de la casa «Ciclos Minaco».
Junto a la U. D. Sans presentaron para la prueba al equipo «Sans-Minaco» formado por Miguel Gual, Bernardo Capó, Ignacio Orbaiceta, Bernardo Ruiz y Vicente Miró.
Bernardo Ruiz comenzó muy bien, venciendo la primera etapa y llevándose todas las primas. También se puso líder en la montaña. El mallorquín Bernardo Capó quedó tercero.

Al finalizar la segunda etapa Capó encabezaba la clasificación venciendo contra el reloj y Ruiz, que pinchó, cayó al octavo puesto.
Etapa tras etapa Capó fue afianzando la victoria. Ganó la tercera. Ruiz se mantenía segundo en la montaña y once en la general. La cuarta pasó para los dos sin pena ni gloria.
En la última, Ruiz entró segundo, detrás de Bernardo Capó que acabó ganándolo todo en su tierra. El corredor oriolano tuvo que conformarse con una discreta décimo primera posición.
La entrega de premios tuvo lugar el domingo con una prueba americana de dos horas en el Velódromo Tirador. La pareja Bernardo Ruiz y Vicente Miró quedaron los últimos.
Del 18 al 20 de octubre participó en Zaragoza en el XVI Circuito de la Ribera del Jalón. Venció en la tercera etapa, pero en la clasificación general, que encabezó Carretero, quedó cuarto.
El 1 de noviembre, en Barcelona, se disputó el Campeonato Regional de Cataluña para profesionales. Lo ganó Poblet seguido de Capó. Bernardo pinchó dos veces y corrió la prueba prácticamente en solitario.
Dos días después, consiguió una brillante victoria individual y por equipos en el «trofeo Jaumandreu» celebrado en el circuito de Montjuic.
La Prensa. 4 de noviembre 1946: Bernardo Ruiz y la U. D. de Sans vencedores del trofeo Jaumandreu. La carrera resultó espectacular y magnífica, probando la gran clase de los triunfadores.
Terminó la temporada el domingo 10 de noviembre, también en Barcelona, con el noveno puesto en el «Trofeo Juan Fina» que ganó su tocayo Capó y el U. D. de Sans.
El año 1946 había sido bien aprovechado por el alicantino. Demasiados kilómetros recorridos que ya necesitaban un descanso.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Mi agradecimiento a Samuel Rodríguez Ferrández.
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