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Bernardo Ruiz. 1944-1954. Una «década prodigiosa». V. 1947.

1947

Introducción
En enero de 1947 el Comité Nacional de la Unión Velocipédica hizo pública la clasificación de los corredores españoles.
Bernardo había subido de la tercera a la primera categoría, junto a Dalmacio Langarica, Julián Berrendero, Delio Rodríguez y Emilio Rodríguez.
Se estableció la dieta diaria de noventa pesetas para gastos de hospedaje y las normas para formar equipos, concepto que comenzaba a afianzarse en el ciclismo español.
También se publicó la lista de los treinta corredores seleccionados para disputar la Vuelta a España. Bernardo era el segundo, después de Dalmacio Langarica, el ganador de la vuelta anterior. Nadie podía imaginar que esta pareja quedase fuera de la prueba.
Bernardo seguía militando en el U. D. de Sans que, en febrero de aquel año, tenía fichados también a Miguel Gual, Bernardo Capó y Miguel Poblet.
Pero las caprichosas normas dictadas por la U. V. E. complicaron la formación del equipo.
Baleares. 27 de febrero 1947: Barcelona. A causa de las normas que la Unión Velocipédica Española ha dictado para la actual temporada, para la formación de equipos de clubs y casas comerciales, parece ser que U. D. de Sans no formará equipo ciclista ya que, si bien cuenta con la adhesión de los corredores Bernardo Ruiz, Gual, Capó y Poblet, se vería precisado a prescindir de los dos mallorquines Gual y Capó, cosa a la que se oponen los elementos deportistas de Mallorca y dichos corredores.
Solucionado el problema, en marzo se anunció el quinto elemento que completaría el Sans: nada menos que Dalmacio Langarica.
La Almudaina. 7 de marzo 1947: Parece ser que la cuestión de los equipos comerciales y de clubs, entra, en vías de solución favorable. Se asegura que la U. D. de Sans contará con un magnífico «cinco» que lo formarán Capó, Gual, Langarica, Bernardo Ruiz y Poblet.
Otro equipo pujó también por el número uno.
Pueblo. 11 de marzo 1947: Como nota sensacional se asegura que, a Dalmacio Langarica, el vencedor de la Vuelta a España en 1946, la Casa Dalton le ha ofrecido 10.000 pesetas, de prima en el momento de firmar, manager, kilométrico, dietas completas, sueldo de 600 pesetas al mes y todos los premios de pista y ruta. Por otra parte, se asegura que Langarica es ya del Sans y que dentro de breves días se irá a Palma de Mallorca para reunirse con Gual y Capó.
Y Langarica acabó liderando el «Daltón Auto», equipo vinculado a la marca Firestone.
El U. D. de Sans fichó a Emilio Rodríguez completando un gran equipo que, como ahora veremos, dominó toda la temporada, empañada solamente por la ausencia en la Vuelta Ciclista a España.
Primavera de 1947.
Poco he podido utilizar de la biografía publicada por «Marca». La entrega correspondiente a 1947 está dedicada, en más del ochenta por ciento, al «I Gran Premio Marca», organizado por Manuel Serdán y su periódico.
En una triste columna titulada «otros triunfos del año 1947» resume con varios errores:
En el Gran Premio de la Victoria, celebrado en marzo, iniciando así la temporada, logró el segundo puesto. En el Trofeo Fallas de Valencia se adjudicó la carrera.
Y en la importante prueba nacional de Burriana se situó inmediatamente después del vencedor. A último de temporada venció el Trofeo Masferrer y en la Vuelta a Burgos fue el primero.
Vamos a revisarlo por partes: En primer lugar, el trofeo Fallas es anterior al de la Victoria y el de Burriana creo que no se disputó ese año .
Hoja del Lunes. 17 de marzo 1947: Valencia. El corredor ciclista Bernardo Ruiz ha ganado la carrera ciclista de categoría nacional III Trofeo Fallas, sobre el recorrido Valencia-Villarreal-Valencia, de 180 kilómetros.
En marzo ganó otras pruebas en Villareal. Individual y por parejas.
Pueblo 25 de marzo 1947: Victorias de Bernardo Ruiz. Castellón. En el Velódromo de Villarreal se corrieron varias pruebas. Bernardo Ruiz y Miró ganaron a Berrendero y Delio en 25 vueltas; después, en la carrera individual, Bernardo Ruiz ganó destacado a Berrendero, Delio y Miró.

En cuanto al «Gran premio de la Victoria», carrera organizada por el club «Deporte Ciclista Manresano», en 1947 fue sustituido por el «Gran Premio de Cataluña», bajando bastante la calidad de los ciclistas inscritos.
La Almudaina. 29 marzo 1947: Esta mañana se ha corrido la primera etapa del «I Gran Premio Cataluña» prueba que sustituye a la que hasta ahora se denominaba «Gran Premio de la Victoria».
La mayoría eran corredores locales desconocidos por lo que destacaron sin mucho esfuerzo dos «ases» como Bernardo Ruiz y Miguel Poblet.
Excepto la primera etapa, que quedaron segundo y tercero, Poblet y Ruiz se disputaron siempre los primeros puestos.
De las cinco etapas, Poblet ganó tres y Bernardo una. En la clasificación general venció Poblet seguido de Bernardo Ruiz.
XIII Trofeo Masferrer
El XIII Trofeo Masferrer, organizado anualmente por la sección ciclista del U. D. de Sans en honor al fundador de el «Mundo Deportivo», se celebró el domingo 4 de mayo.
La Prensa. 3 de mayo 1947: El equipo del Sans no se presentará completo, porque Poblet, el joven y excelente corredor, no ha podido regresar de Suiza, donde con tanto éxito ha actuado, a tiempo para tomar parte en la prueba.
El popularísimo Bernardo Ruiz está optimista. No es que cierre los ojos a la valía de sus enemigos, sino que su humor y su temperamento tienden siempre hacia la alegría.
Más de un centenar de corredores recorrieron los 146 kilómetros de ruta más ocho vueltas al circuito de Montjuic.
Y no ganó nuestro biografiado como afirma Serdán. En un emocionante sprint final con Dalmacio Langarica, venció Miguel Gual y Bernardo Ruiz quedó séptimo.
Por equipos sí venció el Sans.

Langarica no quedó convencido con el resultado. Una fotografía publicada en el «Mundo Deportivo» y reproducida en varios periódicos, (la de la derecha) desató una polémica que se mantuvo durante semanas.
Pueblo. 6 de mayo 1947: Discusión sobre la llegada en el Trofeo Masferrer. La primera carrera del año va a traer «cola». Su disputadísima llegada, con el sprint extraordinario de Langarica, igualando la pequeña ventaja que le llevaba Gual, ha traído, por lo pronto, la duda.
¿Ganó Gual o fue vencedor Langarica? Nuestra duda, expuesta ayer en la crónica, sigue hoy. Pese a que anoche, en la Redacción de «El Mundo Deportivo», se nos mostrara una foto de la llegada.
VII Vuelta a España.
La VII Vuelta a España se disputó del 12 de mayo al 5 de junio con un recorrido de casi cuatro mil kilómetros divididos en veinticuatro etapas.
Por motivos que explicaré a continuación, ni Bernardo ni su equipo participaron en la vuelta. Tampoco el equipo Dalton-Auto.
La carrera la organizaba la «Editorial Católica» y exigía que los participantes luciesen jerseys de casas comerciales o que pagasen derechos publicitarios por la participación en la vuelta.
El Sans, club deportivo con solera, se negó a pagar publicidad como si vendiese calcetines o jabón de afeitar.
Tampoco llevarían jerseys de casas comerciales para no defraudar a los socios que se sacrificaban con sus cuotas todo el año por ver representados los colores y el honor de su club.
Así pues, comunicaron a la organización que los corredores del Sans quedaban en libertad para disponer de las fechas de la Vuelta a España.
Sólo Emilio Rodríguez fue «liberado» para poder participar como independiente. Bernardo Ruiz, Miguel Gual y Bernardo Capó se fueron a Palma a esperar la Vuelta a Mallorca, para la que faltaba más de un mes.
Langarica se negó también a participar. Le exigían utilizar tubulares Galindo o Pirelli y su equipo era filial de Firestone. No podía llevar en el jersey el nombre de la casa que le pagaba y «otras gomas en su máquina».
Langarica era el vencedor de la pasada edición y con él caía el resto del equipo Daltón-Auto: Satre, Gelabert y Miró.
Descartados de la vuelta, miembros de los dos equipos se pusieron de acuerdo para disputar unas pruebas en el velódromo Tirador.
Baleares. 9 de mayo 1947: Se encuentran desde anteayer en Palma los corredores Gelabert y Sastre, «ases» del equipo Dalton-Auto y directísimos rivales de la U. D. Sans en la que militan los corredores Gual, Capó y Bernardo Ruiz, quienes se encuentran también en Palma.
Aprovechando que en Mallorca estaba «la flor y nata de los ciclistas españoles», el velódromo Tirador se convirtió en la «Meca» del ciclismo español.
El domingo 11 de mayo, víspera del inicio de la Vuelta, los dos Bernardos del Sans formaron pareja en una prueba «a la australiana» en el Velódromo de Tirador de Mallorca.

El vencedor de ambas pruebas fue Bernardo Ruiz que, tras la vuelta de honor, entregó el ramo a la esposa de Capó.
El encuentro tuvo que ser un éxito de taquilla, pues al domingo siguiente se organizó otra prueba, esta vez «a la americana».

La prensa calificó esta segunda carrera de soporífera. Y a pesar de estar anunciado durante toda la semana en pareja con Salom, Bernardo Ruiz no figura entre los participantes.

En cuanto a la Vuelta a España, la ausencia de los dos equipos con todos sus «ases» fue un desastre para la organización.
La «Editorial Católica» acusó al Sans de boicotear la Vuelta a España. Y en su enfrentamiento con el equipo blanquiverde se dirigieron individualmente a los corredores con coacciones y amenazas.
«La Prensa» publicó buena parte de una carta que enviaron a Bernardo Ruiz.
La Prensa. 25 de abril 1947: … Nuestra proposición ha sido rechazada por la U. D. Sans aun después de haberle comunicado que sobre dichos jerseys comerciales autorizaríamos la colocación del escudo de esa sociedad.
Como, por otra parte, la U. D. Sans se niega a abonar las referidas 90 pesetas diarias por corredor, no tememos más remedio pensar se nos está boicoteando la Vuelta por parte de esa sociedad.
Ante esa actitud de «boicot» esta editorial está dispuesta a dar una réplica contundente y categórica y le hace saber a usted que no será autorizada su participación en ninguna de cuantas carreras organicemos, tanto en este año como en los venideros.
Entre estas carreras están la Vuelta España, la Vuelta a Castilla, la Vuelta a Andalucía y la Vuelta a Galicia. La medida se toma frente a la U. D. Sans, aunque la víctima o victimas resulten ser sus corredores por solidarizarse con la postura de «boicot».
Aun podría añadir algo más, pero espero que esto bastará para darse cuenta del peligro en que está usted colocando su vida ciclista para el futuro. En espera de sus noticias, quedo de usted afectísimo. Firmado: Clemente L. Dóriga.
Después de esta carta, el animoso «Pipa», héroe de tantas carreras, ha quedado atónito.
Muchos no acababan de creer que todos esos «ases» del ciclismo nacional no participasen en la Vuelta a España. Corrieron rumores de que a última hora se presentarían en la salida.
Pero no. La inscripción quedó reducida a cuarenta y siete participantes, entre ellos una docena de extranjeros: cinco belgas, cuatro italianos y tres holandeses.
Diario de Burgos 13 mayo 1945: Madrid. A las diez menos cinco de la mañana y media hora más tarde, se dieron las dos salidas a los corredores que participan en la VII Vuelta Ciclista a España. A las diez menos veinticinco de la mañana llegaron los corredores holandeses y minutos después los belgas.
Se había rumoreado esta mañana que los corredores de la Unión Deportiva de Sans, se hallaba en un hotel de esta capital, lo mismo que Emilio Rodríguez, pero el rumor no ha tenido confirmación. Gual, Capó y Bernardo Ruiz, no se han presentado y lo mismo Langarica.
La prensa se acordó del «Pipa» cuando la vuelta pasó por su pueblo. Pero Bernardo estaba concentrado en Mallorca.
Orihuela estaba completamente anegada por la lluvia y tuvieron que andar un kilómetro con el agua a la altura de los pedales.
Pueblo 15 de mayo 1947: La tercera etapa. Se corrió sobre el recorrido Murcia-Alcoy. Con el agua al cuello…, así poco más o menos han rodado—es un decir—los corredores de esta séptima edición por Orihuela, en una de cuyas calles quizá haya sido espectador de la carrera todo un as: Bernardo Ruiz. Con el agua al cuello… ha empezado esta Vuelta; no sabemos cómo terminará.
Aunque los ciclistas españoles vencieron en dieciocho etapas, ocho de ellas Delio Rodríguez, acabó ganando la vuelta el corredor belga Edouard Van Dyck, relegando a Delio a la tercera plaza.
El segundo clasificado fue Manuel Costa. Y Emilio Rodríguez, liberado como he dicho por el Sans, revalidó su título de la montaña ganado en 1946.

IX Vuelta a Mallorca.

El 1 de junio se divulgaron las inscripciones de la Vuelta a Mallorca con número de dorsal. Los cuatro primeros eran para el equipo Sans-Minaco. Del cinco al doce estaban reservados para corredores italianos y belgas.
Bernardo Ruiz volvió a Palma el 6 de junio en el correo vapor de Barcelona. Le acompañaba el campeón italiano Primo Zucotti, con quien iba a formar pareja al día siguiente en otra «colosal americana» en el Velódromo de Tirador.
Quedaron segundos, después del equipo Timoner-Ribas.
A Bernardo Capó – ganador de la pasada edición-, Miguel Gual y Bernardo Ruiz se unió el resto de los miembros del equipo Sans-Minaco: Emilio Rodríguez- que había participado en la Vuelta a España- y Miguel Poblet- que venía de competir en Suiza.
12 de junio La prensa: El corredor Emilio Rodríguez llegó ayer a Barcelona, embarcando hacia Mallorca para reunirse con Gual, Ruiz y Capó, y concentrarse los cuatro en el Santuario de Nuestra Señora de Lluch.
Miguel Poblet embarcará el sábado. Correrán los cinco, la Vuelta a Mallorca, y de regreso tomarán parte en la Primera Carrera de la Feria de Muestras.
Aunque en la primera etapa venció Timoner y Langarica quedó segundo, el Sans-Minaco aguantó el tipo. Poblet quedó tercero, Capó cuarto y Bernardo Ruíz, a pesar de sufrir una avería, consiguió el sexto puesto con el mismo tiempo que Gual y que Rodríguez.
Baleares 18 de junio 1947: Vamos a explicar una heroicidad que debe conocerse. Bernardo Ruíz, el gran Campeón de España de fondo en carretera rompe un pedal en el viaje de ida hacia Andraitx en las cercanías de Bendinat. Pierde Ruíz muchos minutos en la reparación, pero se lanza frenético, veloz con una moral a toda prueba hacia sus adversarios.
La segunda ganó el italiano Zucotti seguido de Capó. Bernardo Ruiz quedó en el puesto veintiseís.
La tercera etapa la ganó Capó con Bernardo Ruiz en segunda posición. El equipo Sans copó los cinco primeros puestos. Capó era líder en la general y Ruiz, sexto.
En la cuarta ganó Gual y los Bernardos quedaron quintos con el mismo tiempo. El equipo del Sans-Minaco aguantó en la quinta y última etapa barriendo en la clasificación final.
Primero Bernardo Capó, segundo Miguel Gual, tercero Rodríguez y quinto Bernardo Ruiz empatado con Poblet.
El «Pipa» se adjudicó también el premio de montaña. Y el Sans, por supuesto, la victoria por equipos.
Correo de Mallorca 22 de junio 1947: El vencedor de la montaña. Bernardo Ruiz. El Premio de la Montaña se quedó para Bernardo Ruiz, el corredor de la inacabable sonrisa. Cuando recién llegado al Hipódromo le felicité, me contestó:
—Vd. que ha estado en la Vuelta ha visto como me persiguió la mala suerte. Prácticamente he tenido que correr la mayoría de etapas contra reloj. Pinchazo tras pinchazo, me pasé kilómetros y más kilómetros yendo a la caza del pelotón.
Pero hoy todo ha rodado bien. No hubo averías y he conseguido ese galardón que sinceramente mucho me satisface.
Otras pruebas.

El 24 de junio se disputó la I Carrera de la Feria de Muestras de Barcelona. Quince vueltas al circuito de Montjuic.
El «as» italiano, Primo Zuccotti, dio carácter internacional a la gran carrera «handicap» organizada también por la U. D. de Sans, que encabezó la inscripción con su equipo.
1. Bernardo Ruiz, de Orihuela, campeón de España. U. D. de Sans. 2. Miguel Gual, de Mallorca, ídem. 3. Bernardo Capó, de Mallorca, ídem. 4. Emilio Rodríguez, de Puenteáreas, ídem. 5. Miguel Poblet, de Moncada, ídem. 6. Primo Zuccotti, italiano…
La visita a la feria de «Evita» Perón junto a la esposa de Franco, eclipsó la carrera que venció un independiente llamado Serra, seguido de Poblet y de Bernardo Ruiz.
Cinco días después, el 29 de junio, trece corredores seleccionados se disputaron en Madrid el Campeonato de España de Fondo en Carretera.
Ciento cincuenta kilómetros contra el reloj en los que venció Bernardo Capó. Al final de la carrera el teniente general Moscardó entregó la Copa del Generalísimo al nuevo campeón.
Bernardo Ruiz estuvo a punto de revalidar el título; quedó subcampeón a menos de un minuto. El tercero, también del Sans, fue Miguel Gual.
El 6 de julio doce equipos se disputaron la XXIV horas de Madrid. Bernardo Ruiz participó en esta prueba «a la americana» emparejado con su compañero Miguel Gual. Quedaron quintos. Los primeros puestos fueron para ciclistas belgas.
El 19 de julio en el estadio de Castalia de Castellón, Bernardo participó en otra carrera «a la americana» emparejado también con Miguel Gual. Y otra vez vencieron los belgas.
II Vuelta a Burgos.

Programada para el 8 de julio, la segunda vuelta a Burgos tuvo que esperar dos semanas.
La Rioja. 4 de julio 1947: La II Vuelta a Burgos. Dificultades surgidas a última hora han impuesto un obligado aplazamiento de la gran prueba Vuelta a Burgos que debiera haberse celebrado entre los días 8 y 11 del mes de julio. El propósito de los organizadores es que las cuatro etapas se cubran entre los próximos 24 y 27, esperando la debida autorización de la U. V. E.
En breve llegó la autorización y, durante unos días, fue subiendo lista de donativos para premios, que se acercó a las doce mil pesetas más tres copas y un «aparato de luz».
Organizada por el Club Ciclista Burgalés y la Voz de Castilla, la II Vuelta a Burgos se celebró del 24 al 27 de julio: 580 kilómetros en cuatro etapas.
Participaron también Capó, Langarica, Berrendero, Gual, Rodríguez…
Bernardo Ruiz quedando segundo en las cuatro etapas, se hizo con el triunfo final.
Bernardo Capó, vencedor de la edición anterior, quedó tercero. El premio de montaña fue para Miguel Gual.
La Prensa. 28 de julio 1947. El sansense Bernardo Ruiz vencedor absoluto de la II Vuelta Ciclista a Burgos. Clasificación general de la segunda vuelta ciclista a la provincia: 1. Bernardo Ruiz, 2. Manuel Rodríguez, 3. Bernardo Capó…

De Burcgos a Vizcaya. El 31 de julio se celebró la XX edición del Circuito de Guecho.
Aunque en la primera vuelta Bernardo Ruiz colisionó con Aguirrezabal y quedó relegado en la clasificación, el Sans-Minaco arrasó con Miguel Gual, Bernardo Capó y Emilio Rodríguez en el primer, segundo y tercer puesto.

De Vizcaya a Santander. En el IV Circuito Ciclista del Sardinero, celebrado el 3 de agosto, Bernardo Capó quedó primero. El segundo fue Bernardo Ruiz y, empatados en la tercera plaza, Emilio Rodríguez y Miguel Gual.
En la montaña venció Rodríguez seguido por Bernardo Capó. Lo importante era que ganase el U. D. de Sans. Sus corredores se disputaban amistosamente los primeros puestos para obtener el trofeo y el ramo de flores.
Pero los premios en metálico, que era lo importante, se distribuían a partes iguales entre los cuatro.
I Trofeo Marca.

Durante todo el año se había anunciado el «I gran premio Marca». El famoso periódico madrileño organizó en agosto una carrera de una semana de duración con unos premios muy interesantes.
La Prensa. 6 de agosto 1947: La Sección Ciclista de la U. D. Sans ha inscrito a sus corredores Capó, Gual, Bernardo Ruiz y Emilio Rodríguez en la carrera internacional de ocho etapas «Gran Premio Marca», que se inicia el próximo viernes, día 8 del actual.
Dichos cuatro corredores se encuentran ya en Madrid, esperando a su director deportivo Damián Onsés, que sale mañana de nuestra ciudad en automóvil.
Después de dicha carrera, los referidos corredores se unirán con Miguel Poblet y los cinco quedarán concentrados preparándose para la próxima Vuelta Ciclista a Cataluña.
Como ya he dicho anteriormente, Manuel Serdán dedicó la entrega correspondiente a 1947 a este premio que él mismo se había encargado de organizar.
Y es aquí cuando menciona, por primera vez, el servicio militar de Bernardo, cuando llevaba más de un año cumplido.
Voy a transcribir algunos párrafos combinándolos con la información que publicaron los periódicos.
Si todos los españoles llegaron a Madrid con el propósito de superarse, Bernardo Ruiz, que ya estaba incluido por sus méritos entre los mejores, tenía especial empeño en sobresalir. Sin embargo, a punto estuvo de no poder tomar la salida en la carrera.
Se encontraba en la edad crítica en la que los deberes militares se imponen a todo lo demás. Dio la coincidencia de que la vacación que disfrutaba tenía como término un par de días antes de comenzar el Gran Premio Marca.

Se le avisó desde Valencia para que, con toda urgencia, se presentase ante sus jefes. La orden no admitía retraso alguno. Mientras se hacían las gestiones necesarias, a Bernardo hubo que ponerle una motocicleta con sidecar para trasladarse, con la mayor rapidez, a la capital levantina.
Tuvo que hacer el viaje de noche, y ésta no muy apacible. Pero por fortuna hizo su presentación en el plazo señalado. Todo se arregló y, a las pocas horas, regresaba del mismo modo a Madrid.
El 8 de agosto comenzó la prueba en la que salieron treinta y tres corredores.
La primera etapa, Madrid Logroño, era excesivamente larga, 326 kilómetros. En el primer control situado en Guadalajara Bernardo se sintió perjudicado por Seldrán.
Por una incidencia fui yo el encargado de dar la salida al oriolano, que estaba inquieto por la fuga de los adversarios. —Ponte aquí—le dijimos, señalando la línea de salida.
Bernardo, nervioso, no obedecía mis órdenes. Precisamente por tratarse de él, no quería en modo alguno que hiciera su capricho. La escena era un poco violenta.
El cronista de «Marca» no menciona que Bernardo ganó la primera etapa y quedó segundo en la montaña.
Se centra en como se deterioró su relación personal con Bernardo a consecuencia de aquella discusión y achaca a este suceso su posterior rivalidad con Langarica.

Traigo a cuenta estos detalles porque ellos influyeron en nuestra amistad, bien a pesar mío, y seguramente suyo.
Si el hecho ocurrido en Jadraque, decimos honradamente, no tuvo la mínima importancia, puesto que su retraso no aumentaría más que en una insignificancia, la circunstancia de verse distanciado y el ambiente formado a su alrededor, dando al hecho un alcance que no tenía, fueron causa de una enemistad que duró bastantes meses.
En la segunda etapa Bernardo llegó tercero, conservando el liderato. En la tercera, cuando iba destacado del pelotón de cabeza, rompió la horquilla y quedó muy rezagado, pasando al tercer puesto de la general, que lideraba el italiano Adriano.
Hoja del Lunes. 11 de agosto 1947: Adriano arrebata el primer puesto de la general a Bernardo Ruiz que sufre un accidente. Un sólo incidente de alguna importancia se ha registrado durante el transcurso de esta etapa: la rotura del manillar del corredor Bernardo Ruiz que iba bastante destacado del pelotón de cabeza.
Esta avería sufrida le ha hecho perder el primer puesto de la clasificación general. En su ayuda acudieron los corredores de su equipo Gual y Capó, que se han rezagado también del grueso del pelotón.

En la cuarta etapa quedó cuarto, manteniendo la tercera posición en la general y en la montaña.
Baleares 13 de agosto: Solamente Bernardo Ruíz aparece enquistado en los primeros puestos. Hasta el momento sus compañeros de equipo Gual y Capó no han podido prestarle la ayuda precisa, por desgracia continuada -Y se rumorea — lo cual veríamos con buenos ojos — el que Langarica fuera un fiel compañero del de Orihuela de aquí al término de carrera. Tanto el uno como el otro resultarían beneficiados.
En la quinta un inoportuno pinchazo le hizo perder dos minutos vitales. Ganó Langarica y Bernardo llegó en el puesto once, pero escaló a la segunda plaza tanto en la general como en la montaña.
En la sexta, venció Capó muy destacado. Bernardo y Langarica, que entraron juntos, conservaron sus puestos en la general. Capó se puso quinto.
En las dos últimas etapas mantuvieron la clasificación y los tres primeros dieron la vuelta de honor en el estadio Metropolitano.
Ganó el italiano Camilla, Bernardo quedó segundo y Langarica tercero.
En la montaña venció Langarica seguido de Bernardo Capó y Bernardo Ruiz.
Al fin, un segundo puesto en Madrid era una demostración evidente de su valía. De entonces acá, la pugna Ruiz-Langarica es tradicional aunque en mil ocasiones, y solo por exigencias sociales y deportivas, pareciese zanjado el conflicto.
XXVII Vuelta a Cataluña.

La Vuelta a Cataluña, Premio Pirelli, se disputó en nueve etapas, del 7 al 14 de septiembre, con más de ochenta ciclistas de diversas nacionalidades y fue dominada completamente por el equipo organizadfor, el U. D. de Sans.
En la primera etapa Bernardo Ruiz quedó segundo con el mismo tiempo que Gelabert.
La Prensa. 8 de septiembre 1947: En la penúltima vuelta, de las doce que se dieron, se creyó que Gelabert vencerla destacado, pero los del Sans se dieron cuenta del peligro y desplazaron a Poblet y Bernardo Ruiz, de forma que tan sólo al «sprint» con el de Orihuela —«sprint» por cierto reñido y emocionante— pudo Gelabert anotarse el triunfo, recibido con clamorosa ovación.
Hoja del Lunes. 8 de septiembre 1947: La XXVII Vuelta Ciclista a Cataluña. VII Gran Premio Pirelli. Barcelona. Una gran multitud presenció, en el Circuito de Montjuic, el desarrollo de la primera etapa, en la que venció el mallorquín Gelabert.
Este notable corredor del conjunto Dalton-Auto supo medir con gran serenidad los esfuerzos, para adjudicarse tras un emocionante sprint, la etapa, que Bernardo Ruiz intentaba arrebatarle en este primer día de carrera.

Miguel Poblet ganó la segunda etapa. Pero la decisiva para el Sans fue la tercera, cambiando totalmente la estrategia de equipo.
Emilio Rodríguez y Miguel Gual consiguieron más de quince minutos de ventaja. Poblet se quedó sin neumáticos y resistió en la tercera plaza. Bernardo pinchó por tres veces y cayó hasta la diecinueve.
La Prensa: 8 de septiembre 1947: El equipo de la Unión Deportiva de Sans ha obtenido hoy una victoria casi decisiva en la Vuelta Ciclista a Cataluña, cuando dos de sus hombres —Emilio Rodríguez y Miguel Gual— consiguieron llegar a Figueras, meta de la tercera etapa, con más de quince minutos de ventaja sobre el primer grupo de corredores clasificados a continuación.
Automáticamente, los dos hombres citados pasan a ocupar los primeros puestos de la general, con más de ocho minutos de diferencia sobre el tercero, que también es otro sansense, Poblet, el hasta hoy líder.
Resulta interesante constatar que ni Emilio ni Gual aparecían como favoritos de equipo. Las órdenes señalaban, al inicio de la carrera, a Poblet y a Bernardo Ruiz —que hoy pinchó tres veces—como objetos del apoyo del resto de los compañeros.
La mala suerte de Bernardo y la que también acompañó a Poblet, al quedarse sin neumáticos en la escalada de las Guillerías, provocó la batalla tan triunfalmente resuelta que ha hecho cambiar los rumbos y directrices del equipo.
A partir de aquí Bernardo Ruiz dejó de aparecer en la clasificación y, aunque él acabó eliminado, su equipo fue el claro ganador de la vuelta.
Emilio Rodríguez vencedor absoluto y de la montaña. Miguel Gual segundo. Miguel Poblet, que ganó tres etapas, quinto y Bernardo Capó, séptimo.
La Prensa. 15 de septiembre 1947: Emilio Rodríguez ha sido el magnífico ganador de la XXVII Vuelta Ciclista a Cataluña. Con Emilio, sus compañeros de la Deportiva Sans han compartido no sólo casi todos los puestos de honor, sino también el mérito de haber triunfado en la gran ronda.
Con Miguel Gual, Bernardo Capó, Bernardo Ruiz y Miguel Poblet, sus compañeros de «scuadra», integraron un grupo homogéneo, de una fortaleza superior a todos los conjuntos nacionales y extranjeros.
Capó y Poblet sacrificaron su formidable clase en aras de Gual y Rodríguez. Bernardo Ruiz, a quien la mala suerte persiguió con ensañamiento, se vio eliminado al hacer una llegada fuera de control.

Otras puebas.

Sin salir de Cataluña, Bernardo Ruiz fue el segundo inscrito para participar en el Campeonato de España de Montaña celebrado el domingo 21 de septiembre por primera vez en esa región.
Tomaron la salida treinta corredores. Y de nuevo arrasó el Sans: campeón Miguel Poblet; tercero Miguel Gual; cuarto Bernardo Ruiz.
Para el 5 de octubre, la Unión de Velocípedos Españoles y el diario «Ya», organizaron en Madrid el III Campeonato por regiones.
Disputado en equipos, Bernardo Ruiz, Vicente Miró y José Pérez representaron a Valencia.
Los catalanes renovaron el título derrotando al equipo balear, acosado por los pinchazos. En tercer puesto quedó Valencia a pesar del esfuerzo de Bernardo Ruiz, elogiado por la prensa.

El 12 de octubre disputó el «Trofeo Jaumandreu» y el Sans seguía arrasando.
Primero Miguel Poblet, segundo Bernardo Ruiz, tercero Bernardo Capó (los tres con el mismo tiempo), cuarto Miguel Gual a diez segundos.
Al ganarlo por tercera vez, el trofeo por equipos quedó en propiedad del U. D. de Sans.
V Vuelta a Levante.

El ritmo era frenético. A día siguiente, a las ocho de la mañana, se celebraba la V Vuelta a la región Valenciana.
La salida se tuvo que aplazar hasta las dos de la tarde porque el equipo del Sans no había llegado de Barcelona, donde el día anterior habían competido.
Bernardo Ruiz, Miguel Gual y Antonio Gelabert (Capó, acatarrado, decidió no participar) salieron con dieciséis minutos de penalización por el retraso.
La etapa inicial se disputó bajo lluvia torrencial. En la segunda, a pesar de romper una llanta, Bernardo consiguió la segunda plaza con el mismo tiempo que Olmos, el ganador.
La suerte seguía sin estar de su parte: otro perro se cruzó en su camino.
Jornada. 15 octubre 1947: José Pérez, vencedor en la etapa de hoy. Un estúpido accidente a 20 kilómetros de la meta, ha retrasado a Bernardo Ruiz en la clasificación general a pesar de haber coronado el Oronet en cabeza.
En el párrafo de elogios personales no hay que olvidar el debido a Bernardo Ruiz. Al igual que en la primera etapa, en la que incidentes no imputables a él, le obligaron a que comenzara la prueba con un «handicap» de un cuarto de hora, en la etapa de hoy, por causas de todo inopinadas, ha perdido casi tres minutos y medio más.
Un «simpático» perrito se ha abalanzado sobre el pelotón, haciendo caer a tres o cuatro corredores. La desgracia se había presentado y a Ruiz le tocó la peor parte, pues mientras los demás podían continuar inmediatamente la marcha, una de sus ruedas se había inutilizado.
Mañana cubriremos la etapa Gandía-Orihuela, patria chica de Bernardo Ruiz, con 175 kilómetros. Es la más dura de las que ha de disputarse, por su larga distancia. Esperemos que Bernardo dé la cara.
Y Bernardo dio la cara. La cuarta etapa con final en Orihuela fue suya. En su pueblo recibió los ramos de flores y fue llevado a hombros a la vista de su emocionada madre.
Cargado de energia ganó también la quinta etapa, Orihuela-Alcoy, alcanzando el cuarto puesto en la general y el primero de la montaña.
Tras la sexta y última etapa, Olmos venció en la general. Bernardo quedó cuarto y se adjudicó el premio de la montaña.

Para terminar la temporada, la sección ciclista de la U. D. Sans inscribió a sus corredores Gual, Capó, Bernardo Ruiz y Poblet para participar en el Campeonato de Barcelona, «III Trofeo Juan Fina».
Emilio Rodríguez fue descartado a petición propia por cansancio acumulado.
Disputado el domingo 2 de noviembre, venció José Serra. Bernardo quedó tercero y la victoria por equipos fue de nuevo para el U. D. de Sans.
No fue este año uno de los más cargados de organizaciones. Pero ello no importó para que Bernardo, preparado desde principio a fin de la temporada, no ganase una experiencia que aumentó en mucho su bagaje de auténtico profesional.
El mismo interesado nos confesó que el año 1947 fue para él el de más quebraderos, puesto que puso a contribución cuanto podía y sabía, convenciéndose de que la experiencia no se gana de pronto, sino al cabo del tiempo y tras enfrentarse a las más duras realidades.
Fue para Bernardo Ruiz un principio de otra era de su vida profesional.
El año 1948 traería nuevos desafíos internacionales.
Baleares. 28 de noviembre 1947: El preparador ciclista belga, Mr. Versnick, ha escrito al corredor vizcaíno Langarica para hacerle unas proposiciones. Desea el preparador belga que en la próxima primavera se presenten a las carreras de Bélgica, Suiza y algunas de Francia. El citado preparador habla también en su carta de Capó, Emilio Rodríguez, Bernardo Ruiz y Gual.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Mi agradecimiento a Samuel Rodríguez Ferrández.
Pinchando la imagen (proximamente) siguiente capítulo.

Bernardo Ruiz. 1944-1954. Una «década prodigiosa». IV. 1946.

1946.

Introducción:
Terminada la II Guerra Mundial el ciclismo internacional trató de organizar sus grandes pruebas en unas carreteras muy afectadas por el conflicto. Volvió el Giro de Italia, no sin ciertos problemas; pero el Tour de Francia tuvo que esperar un año más.
En lo que se refiere a España, el Comité Nacional de la Unión Velocipédica tenía marcadas desde diciembre las fechas para las cinco pruebas más importantes.
Vuelta Ciclista a España del 2 al 30 de mayo. Campeonato de España fondo en carretera el 16 de junio. Circuito del Norte del 4 al 11 de agosto. Vuelta a Cataluña del 4 al 15 de septiembre y Campeonato de España por regiones el 6 de octubre.
La prensa catalana anunciaba la participación de Miguel Gual y Bernardo Ruiz en la carrera «Vuelta a los lagos» que se celebraría en Suiza en el mes de marzo. Y la noticia llegó a Orihuela.

A primeros de febrero, Bernardo seguía descansando en su domicilio y Joaquín Ezcurra decidió hacerle una «interviú» para «La Verdad». Voy a transcribir un resumen.
La Verdad de Murcia. 6 de febrero 1946: A la hora convenida llegué a su domicilio y me recibieron amablemente sus padres. Mientras él trataba, por distraerme, de iniciar una conversación sobre temas deportivos, ella disculpaba la tardanza de su hijo. En sus rostros se advertían diversos sentimientos.
En el padre, aficionado al ciclismo e incondicional de este deporte, entusiasmo y admiración por su hijo. En el de la madre orgullo y contento por tener un hijo campeón pero despreocupación por el tema ciclista.
La tardanza del campeón me permitió admirar las bellezas que se divisan desde su casa, situada a las afueras de Orihuela entrada ya en la huerta. Las características de la vivienda, huertanas también. Una hermosa parra cubriendo toda la entrada y bajo ella el típico botijo. Un gran patio bien poblado de gallinas y conejos. Todo el lugar es hermoso.
Llegó Bernardo, se disculpó por el retraso y salieron a dar un paseo. Ezcurra le recordó sus primeros triunfos, el entusiasmo y el coraje con el que se batía en las carreras de las fiestas de los pueblos. Y de pronto el gran salto.
—No lo sé, amigo Ezcurra. Aquello para mí fue un sueño. De la nada pasé a ser la atracción de toda Cataluña. Aclamado y vitoreado por todos; mimado por la prensa. Todos contra mí en la carrera y yo contra todos.
Cuando tenía un percance lograba correr lo suficiente para alcanzarlos. Cuando me despegaba, ellos no conseguían acercarse a mi rueda. La llegada a Montjuic, mi caída poco antes de llegar a la meta que me hizo pisar la cinta ensangrentado.
El emocionante recibimiento de los paisanos, que me esperaban al final de la carrera. La entrega del ramo de flores por nuestra paisana Sarita Montiel, bello y deslumbrante prototipo de la mujer oriolana. Primero tengo que comprenderlo todo y después cerciorarme de que no ha sido un sueño.
Ezcurra se interesó por las noticias de su posible viaje a Suiza y si sería de su agrado salir de España.
En concreto no hay nada. Solo sé que se ha recibido en Barcelona un telegrama de Hans en el cual dice que Gual, Poblet y yo estamos invitados para correr en Müsterns el 27 y 28 de abril en carretera y pista.
—Hombre, sin dudarlo. Conocer el extranjero y competir con grandes ases internacionales es mi mayor ilusión. Ya no se trata de defender a Orihuela por tierras españolas, sino a España por tierras extranjeras, y eso es muy grande…
Le preguntó por sus rivales, por la Vuelta a España y por el Orihuela Deportiva. Seguramente le acompañaba Juan Fenoll Villegas, fotógrafo oriolano que aparece montado en bicicleta.
En febrero se presentaron los tres equipos nacionales que iban a tomar parte en la próxima vuelta a España organizada por el diario «Ya»: «Casa Galindo», «Casa Gallastegui» y «Sans-Pirelli».
La Unión Deportiva de Sans.

Como ya mencioné en la entrega anterior, Bernardo formaba parte de la sección ciclista de la «Unión Deportiva de Sans», castellanización de la «Unió Esportiva de Sans», entidad organizadora de la «Volta Ciclista a Catalunya» desde antes de la Guerra Civil.
Este año, además, organizaba el trofeo Masferrer, el campeonato de Cataluña de fondo en carretera y el campeonato de Cataluña de Montaña.
Miguel Torrelló, presidente del Sans, era uno de los representantes españoles en el congreso de la Unión Internacional Ciclista celebrado en Bruselas.
Habían firmado contrato con la famosa casa Pirelli, pasando a denominarse el equipo Sans-Pirelli.
Arriba. 12 de enero 1946: Han llegado a un acuerdo la casa Pirelli y la Unión Deportiva de Sans, al objeto de constituir un equipo que estará integrado por Gual, Martín, Ruiz, Font, Orbaiceta, Capó, Poblet y otro corredor todavía no designado.
En una entrevista concedida en Salamanca, Narciso Masferrer, vicepresidente de la Sección Ciclista de la U. D. Sans, facilitó algunos datos muy interesantes sobre el club.
La sección ciclista del Sans contaba con más de mil socios que pagaban cuotas mensuales de cinco a doscientas cincuenta pesetas.
Los ciclistas de la U. D. Sans vestían camiseta blanca con tres rayas verdes. Patrocinados por Pirelli, lucían también el letrero de la famosa marca italiana.
Su independencia económica les permitía contar con un espléndido ramillete de «Ases»: Bernardo Capó, Ignacio Orbaiceta, Bernardo, Miguel Gual, Antonio Martín, Vicente Miró, Miguel Poblet …
El programa de carreras era muy exigente y mantenían la máxima rivalidad deportiva en Cataluña con el equipo «Galindo-Graciense», patrocinado por el club ciclista de la barriada barcelonesa de Gracia.
El joven Miguel Poblet era la promesa de ese año y Bernardo Ruiz la deslumbrante revelación de la pasada temporada que consolidaría sin duda la excelente posición que se había labrado.
El Sans trataba a sus corredores como un grupo de atletas selectos. Como ciclista profesional, Bernardo empezó a seguir los modernos planes de entrenamiento y alimentación con severa disciplina.
En su preparación para la Vuelta a España, el diario «Pueblo» los llamó la «aristocracia del ciclo».
Pueblo. Enero de 1946: Señores, esto del ciclismo se anima. La Unión Deportiva de Sans, que se nos ha vuelto la aristocracia del ciclo, ha tomado un acuerdo que revolucionará las costumbres españolas en el deporte del pedal.
Nada menos que con vistas a la próxima Vuelta a España concentrar a todo su equipo en Reus para someterlos a entrenamiento y buen régimen alimenticio. Ello, que es nuevo en nuestro país, coloca al ciclismo a la misma altura que el fútbol.
Por primera vez en la historia del ciclismo español, este equipo se concentró para preparar la temporada. Entrenados por José Saura, recibían una sana alimentación y cuarenta pesetas diarias de dietas.
Durante mes y medio, hasta la disputaba en Gerona del «Trofeo Masferrer», se instalaron en un hotel de Borjas del Campo (Les Borges del Camp), provincia de Tarragona.
Baleares. 20 de febrero 1946: En el vapor correo de Barcelona embarcarán Miguel Gual y Bernardo Capó, que llamados por el presidente del Sans señor Torelló, van a aquella ciudad para ser concentrados en un pueblecito de la costa brava. Allí se reunirá todo el equipo Sans-Pirelli, el cual será objeto de una meticulosa preparación.
Alojados de dos en dos, a Bernardo le tocó compartir habitación con Ignacio Orbaiceta, fichado por el Sans en enero. Natural de Pamplona y profundamente religioso, «Iñaki» se dio cuenta de que el oriolano no rezaba habitualmente y le preguntó por sus creencias.
—¿No eres católico? Estarás bautizado.
—Eso sí. Estoy bautizado.
—¿Cuándo hiciste la primera comunión? ¿En la escuela?
Bautizado sí estaba. Pero la edad de comulgar le había pillado justo en la II República.
—No he comulgado nunca. Entre ir al campo y trabajar la tierra no tuve tiempo para ir a la iglesia.
—Y a ti ¿te gustaría comulgar? No te avergüences, yo me ocupo de todo.
En pocos días, el navarro preparó a Bernardo y el equipo le organizó su primera comunión en la iglesia de Borjas del Campo, una ceremonia con profusión de luces y flores.

En la entrega correspondiente a 1946, Serdán dedica casi la mitad del texto a la «Primera Comunión de Bernardo» que acabo de resumir.
El periodista va directamente a la Vuelta a España, celebrada en mayo. Pero en marzo y abril participó en varias pruebas.
Primavera 1946.

El domingo 24 de marzo se celebró el Trofeo Masferrer, la primera gran prueba de la temporada 1946 disputada en un circuito de ciento cincuenta kilómetros que terminaba con ocho emocionantes vueltas al Parque de Montjuic.
Participaban todos los «ases» de los dos equipos rivales en Cataluña «U. D. Sans-Pirelli» al que pertenecía Bernardo y «U. D. Graciense-Galindo», además de otras figuras de otros equipos como Berrendero o Delio Rodríguez.
Hoja oficial Barcelona. 25 marzo 1946: En la mañana de ayer, bajo la impecable organización de la Sección Ciclista de la Unión D. de Sans y «Mundo Deportivo» y el patrocinio de Comercial Pirelli, se celebró la coarta jornada correspondiente al Trofeo Masferrer, que tuvo como digno epílogo las ocho vueltas al tradicional circuito de Montjuic.
Vimos a Poblet y a Bernardo Ruiz «arrastrar» con gran energía al compacto pelotón. A poco de iniciadas las duras costas de Garraf, Bernardo Ruiz, el gran vencedor de la última Vuelta Ciclista a Cataluña, debe apearse de su máquina para reparar una avería sufrida en el freno de la rueda trasera, lo que es aprovechado por el equipo morado para intentar despegarle.
Pero el muchacho oriolano en un formidable esfuerzo, después de reparada la avería, inicia la caza de los fugitivos, logrando sus propósitos antes de Castelldefels.
En la clasificación individual resultó vencedor Miguel Gual, del Sans. Bernardo Ruiz quedo cuarto con igual tiempo. Por equipos quedó primero el U. D. de San-Pirelli, pero no logró adjudicarse el trofeo por no conseguir, como estaba reglamentado, un minuto de ventaja sobre el segundo equipo.

Entre los días 31 de marzo y el 1 de abril se celebró en Manresa el «VI Gran Premio de la Victoria», organizado para celebrar el aniversario del final de la Guerra Civil. De minuto en minuto fueron saliendo los cincuenta y cuatro corredores inscritos para cubrir las tres etapas.
El vencedor fue Miguel Gual, del Sans-Pirelli. Bernardo quedó el cuarto. Por clubs venció el Sans-Pirelli.
Pueblo. 2 de abril. Miguel Gual, sobre neumáticos «Pirelli», vence en el Gran Premio de la Victoria. Manresa. Se corrieron el domingo las dos primeras etapas del Gran Premio de la Victoria, con la participación de todos los ases del ciclismo español.
Por la mañana se disputó la media etapa Manresa-Tarrasa. Seguidamente la segunda media etapa, de Tarrasa a Barcelona. Por la tarde la segunda etapa, de Barcelona a Manresa.
La última etapa se disputó el lunes sobre el circuito de Manresa. La clasificación general de la carrera quedó así: 1— Miguel Gual. 2— Víctor Ruiz. 3— Langarica. 4—Bernardo Ruiz…
El domingo 7 de abril, en el velódromo de Reus, se enfrentaron por parejas los ciclistas de mayor cartel. La prueba «a la americana» consistía en una carrera de dos horas a base de «sprints».
Miguel Gual estaba intratable, venció también en esta prueba formando pareja con Ignacio Orbaiceta. Bernardo Ruiz y Miguel Poblet quedaron en séptima posición, penúltimos.
La noticia sorprendente fue la despedida de Bernardo Ruiz.
La Prensa. 6 de abril 1946. BERNARDO RUIZ SE DESPIDE DE LA AFICION CATALANA. Bernardo Ruiz, el gran vencedor de la última Vuelta Ciclista a Cataluña, se despide de los aficionados a punto de ingresar en el servicio militar. Es obvio señalar el deseo del gran corredor, ejemplo de amor propio y de pundonor deportivo, de dejar el más grato recuerdo entre la afición que celebró alborozada su aparición cuando el ciclismo nacional necesitaba una figura de altura internacional…
Pueblo. 9 de abril 1946: ¿No podrá participar Bernardo Ruiz en la Vuelta a España? «Ya», organizador de la próxima Vuelta Ciclista a España, nos da la noticia en su edición de esta mañana. Es dudosa la participación del gran corredor Bernardo Ruiz en su carrera, por servicios militares. Una baja de calidad porque el de Orihuela se encuentra en un gran momento. Si se confirmara su ausencia sería substituido en el equipo Pirelli-Sans, al que pertenece, por el nuevo valor catalán Sastre.
Serdán no menciona el tema militar hasta la entrega correspondiente a 1947. Pero Bernardo Ruiz inició el servicio a la patria en la primavera de 1946.

Destinado en el Regimiento de Zapadores número 3 de Valencia gozó de largos permisos que le permitieron seguir compitiendo, de momento en la Vuelta a España.
Dos semanas antes, el 22 abril, en el Circuito de Pamplona, se celebró la «Carrera de Pascuas» organizada por la Unión Ciclista Navarra y el equipo de Sans-Pirelli acudió sin Bernardo Ruiz.
La VI Vuelta a España.

Durante los últimos días de abril y los primeros de mayo, multitud de periódicos publicaron el itinerario definitivo de la Vuelta a España 1946 y los participantes españoles inscritos.
Entre los treinta y dos corredores nacionales figuraba Bernardo Ruiz (Alicante) con el número diez. El resto, hasta un máximo de cincuenta, quedaba para los equipos extranjeros.
Se disputó del 7 al 30 de mayo. Veintitrés etapas con inicio y final en Madrid. Casi tres mil ochocientos kilómetros. Cuarenta y ocho participantes. A los treinta y dos españoles citados se unieron seis holandeses, cinco portugueses y cinco suizos.

En mayo la «Unión Deportiva de Sans» presentó su equipo completo y perfectamente entrenado para la Vuelta Ciclista a España: Ignacio Orbaiceta, Bernardo Ruiz, Miguel Gual, Bernardo Capo, Antonio Martín y Vicente Miró.
Según nuestro cronista se volvieron a concentrar, esta vez en un hotel de Vallvidrera, donde se concentraba el Fútbol Club Barcelona.
Pero una circunstancia inesperada dio al traste con todos los esfuerzos desplegados. Así lo cuenta Manuel Serdán sin mencionar a Pirelli.
Preparados con esmero se habían confeccionado unos tubulares para las máquinas de los corredores. Bien por defecto de organización, bien por ser utilizados apenas se fabricaron, los pinchazos se sucedían de manera lamentable. La gran reserva que tenían se agotó y trajeron un nuevo cargamento con el mismo resultado. Un desastre sin paliativos.

El Diario de Ávila. 7 de mayo 1946: Esta mañana a las diez comenzó de modo oficial la Vuelta ciclista a España, organizada por el diario madrileño «Ya». En Ávila se ha instalado un control de aprovisionamiento. Jóvenes de la Sección Femenina lindamente ataviadas con trajes regionales, entregaron a los corredores sendas bolsas conteniendo un bocadillo de ternera, dulce de membrillo, queso de nata, un plátano y una naranja pelados, y botellas de cerveza.
Baleares. 8 de mayo 1946: Se inicia la Vuelta Ciclista a España. Olmos gana la primera etapa Madrid-Salamanca. La entrada en Salamanca se realizó con cerca de dos horas de retraso sobre el horario previsto. El fuerte viento reinante dificultó la marcha de los corredores. Al esprint venció Olmos, seguido de Antonio Martín, del holandés Van de Voorde y de Langarica. A continuación llegó un compacto pelotón.
Hoy. 9 de mayo 1946: Gual, del equipo Pirelli, gano la etapa contra el reloj. Sancho, del equipo Galindo, entró en primer lugar en la meta de Cáceres. Langarica, del mismo equipo, primero en la clasificación general. En una reñida lucha entre los equipos Galindo y Pirelli el primero obtuvo una gran victoria.
En la segunda etapa todo marchaba perfecto para el equipo Pirelli. Uno de sus hombres, Antonio Martín, era el primero en la general, y otro, Miguel Gual, había ganado la etapa contra el reloj.
Aquí empezaron los pinchazos que mencionó Serdán y no cesaron en toda la vuelta. Los del equipo Galindo aprovecharon para atacar en bloque. Transcribo algunos fragmentos de esta desastrosa etapa.
Hoy. 9 de mayo 1946: Cuando se llevaban recorridos unos veinte kilómetros, Antonio Martín pincha. Lo espera Miró, pero en ese instante se decide la etapa y se desencadena una batalla tremenda. Gual, que todavía estaba entre ese grupo da cabeza, también pincha. Es otro Pirelli que desaparece.
Capó tiene un momento de titubeo. Le había de ser fatal. Ha quedado desperdigado y roto el grupo Pirelli. Aunque el tiempo empleado por Martín en el cambio del tubular ha sido poquísimo, pese a su esfuerzo tremendo por unirse a los que se han marchado, nada consigue.
Bernardo Ruiz ha vuelto a pinchar. Va completamente desanimado y hasta un poco asustado ante la imponente tormenta. Hoy el que pincha está perdido y queda rezagado inevitablemente en la carretera.
Es un día desgraciado para Martín que, durante unas horas fue el líder de la clasificación general. Su desgracia por volver de nuevo a pinchar le hizo perder toda esperanza de mantenerse en el primer puesto de la clasificación general y ha tenido que ser hospitalizado al llegar a Cáceres.
Toda la Vuelta fue un desastre para el Sans-Pirelli.
En Alicante, mientras preparaban el control de aprovisionamiento de la etapa Murcia-Valencia en la Explanada, se preguntaban por el «Pipa».
Hoja del lunes. 13 de mayo 1946: —¿Y de Bernardo Ruiz, qué sabes? Que continua la carrera con gran entusiasmo pese a que no le han sido favorables las etapas corridas. Los percances sufridos le han retrasado en la tabla de clasificación al no estar del todo a punto por estar cumpliendo sus deberes para con la Patria. Pero aspira, con razón, a un rápido mejoramiento en sus tiempos y creo que a partir de las etapas levantinas logrará rehacerse.

Su ilusión hubiera sido ganar al menos la etapa que transcurría en su tierra. Pero se tuvo que conformar con entrar primero a Orihuela y recibir la prima de doscientas cincuenta pesetas que otorgaba el Ayuntamiento al primer clasificado.
La prensa 15 de mayo 1946. MURCIA. La etapa Murcia-Valencia fue iniciada a las nueve menos cinco de la mañana. Bernardo Ruiz se lamentaba de la desgracia tenida en la etapa de ayer al pinchar por tres veces. Al dar la salida los ciclistas marcharon neutralizados hasta la huerta de Orihuela.
Seguidamente, comenzó la carrera, manteniéndose en pelotón hasta el pueblo de Monteagudo. Desde Murcia a Alicante la carretera es una recta, excelente pista asfaltada. Los ciclistas marchaban despacio y algunos comían bocadillos.
Poco antes de llegar al pueblo de Santomera, Bernardo Ruiz inició un ligero despegue y, en las proximidades de Orihuela de donde es Bernardo, con gran embalaje pasó el primero a gran «sprint», siendo aclamado por sus paisanos con gran entusiasmo.
El vencedor absoluto fue Dalmacio Langarica. El equipo Galindo no sólo consiguió los dos primeros puestos. Cinco de los siete primeros clasificados pertenecía a dicho equipo.
Del Sans-Pirelli, acosado por los pinchazos, se retiraron la mitad: Gual, que había ganado la segunda etapa; Orbaiceta, que venció en la cuarta y Capó.
De Bernardo Ruiz, decimotercero en la general, se dijo que estaba falto de entrenamiento por causa del servicio militar. Aun así, fue el primer clasificado de su equipo por delante de Martín y de Miró.
El Campeonato de España.

—No creo que yo pueda ganar nunca un campeonato de fondo en carretera—decía Ruiz.
—¿Por qué?
—No sé, me parece a mí.
El domingo 16 de junio se disputó en Madrid el XLV Campeonato de España de Fondo por Carretera. Un recorrido de 150 kilómetros en formato de contrarreloj con seis vueltas al circuito conocido como «Cuesta de las Perdices».
Se inscribió una selección restringida que reunía a doce de los mejores corredores del momento: Juan Jimeno, Julián Berrendero, Bernardo Ruiz, Vicente Carretero, Antonio Martín, Miguel Gual, Bernardo Capó, Dalmacio Langarica, Víctor Ruiz, Antonio Sancho, Joaquín Olmos y Delio Rodríguez.
De los inscritos cayeron Víctor Ruiz y Delio Rodríguez por lesión o falta de forma. El sorteo otorgó la primera salida a Carretero. Uno a uno, fueron saliendo los diez los participantes del kilómetro cuatro de la carretera de la Coruña, con intervalos de tres minutos.
Bernardo salió el quinto. Berrendero consiguió el récord en la primera vuelta, pero abandonó en la quinta.
En una carrera de gran regularidad, el corredor oriolano venció con dos minutos de ventaja sobre el segundo. Una media de casi treinta y siete kilómetros por hora.
Jornada. 17 de junio 1946: Bernardo Ruiz la gran figura. Manteniéndose en buena posición toda la prueba, pero sin agobios que le resultaran funestos al final, se hallaba fresco en los últimos 25 kilómetros y dio una gran batalla a Sancho, el mejor situado hasta entonces. Grandioso triunfo el del alicantino, al que la Vuelta a España ha devuelto la forma que entonces le faltó.
Su victoria, toda una sorpresa tras los rumores por falta de forma, enloqueció al público. Cuenta Serdán que el final de aquella prueba fue épico.
Todos los espectadores se admiraban de que al punto de terminar la carrera se pudiera subir por Perdices ¡la sexta ascensión! Con un piñón de 14 dientes.
Nadie sabía que Bernardo llevaba en malas condiciones su cambio de marchas, sin que los golpes más violentos con el pie hicieran que la cadena engranase en otro piñón mayor para conseguir un desarrollo más pequeño que le proporcionase una subida más cómoda.
Ruiz, con su voluntad de hierro empujaba su bicicleta con una fuerza increíble. Y terminaba la prueba a lo gran campeón. Un éxito de locura. Para conseguirlo, su masajista, Mariano, conocido por «el chato» y su buen amigo Miguel Carrión habían cuidado de Bernardo como de la planta más delicada.
Libertad. 18 de junio 1946: Bernardo Ruiz ganó el campeonato nacional ciclista. El joven valor, nacido de los cuadros deportivos del Frente de Juventudes, batió maravillosamente a los ases Langarica, Berrendero, Olmos, Sancho, Gual y otras figuras que le cerraban el paso con más veteranía y brillante nombre. Pero la juventud y el genio de Bernardo Ruiz —revelación del pasado año—lograron uno de los títulos más preciados del ciclismo nacional.

La Prensa. 27 de junio 1946: Homenaje a Bernardo Ruiz, Campeón Nacional. En Borja del Campo se rendirá esta noche un justo homenaje al flamante campeón nacional de fondo en carretera Bernardo Ruiz, que el pasado año consiguió destacarse y triunfar en la Vuelta Ciclista a Cataluña, venciendo poco después en el campeonato de España para Independientes, celebrado en Barcelona, y rubricó sus magníficas actuaciones con el destacado triunfo conseguido en Madrid frente a los más destacados ciclistas nacionales, consiguiendo el título de campeón de España de fondo en carretera.
Verano de 1946.

A finales de junio se publicaron los integrantes del equipo español que acudirían a la Vuelta a Suiza. Bernardo no estaba en la lista.
El domingo 30 de junio, a la una y cuarto de la madrugada, comenzó en el velódromo de Reus una «carrera americana de veinticuatro horas».
Disputada por nueve parejas, venció la formada por Miguel Gual y Ignacio Orbaiceta.
El ciclista oriolano corrió con el veterano Antonio Destrieux, muy famoso en Tarragona. Quedaron expulsados por «irregularidades» y fueron sancionados con doscientas pesetas y un mes de inhabilitación «por no haber defendido su suerte durante la carrera».
No participó en la IV Vuelta a Valencia del Frente de Juventudes que había ganado los dos años anteriores. Tampoco en la I Vuelta a Burgos, celebrada del 9 al 12 de julio y que ganó su tocayo Capó.
Durante el mes de julio, más allá de la sanción, su inscripción como número uno en la Vuelta a Cataluña y un homenaje en Tortosa por el Campeonato de España, no he localizado nada relativo a Bernardo Ruiz hasta final de mes, que se encontraba descansando en Orihuela.
La Verdad de Murcia. 27 de julio 1946. Bernardo Ruiz en Orihuela. Procedente de Barcelona ha llegado a nuestra ciudad, el campeón nacional de ciclismo, Bernardo Ruiz. Viene a disfrutar una temporada de vacaciones y a prepararse intensamente con vistas a nuevas competiciones deportivas en las cuales tiene mucha ilusión y esperanza. Ha visitado numerosas peñas deportivas y es muy felicitado por innumerables admiradores.
El descanso fue breve. Programado inicialmente para el día 15, la Unión Velocipédica Española adelantó al 6 de agosto el «III Gran Premio de Fútbol de Sobremesa» obligando a aplazar en Madrid las XXIV horas del Metropolitano.
Conocida también como la prueba de las tres capitales vascas, era una carrera de gran fondo con salida y meta en Vitoria, pasando por San Sebastián y Bilbao. 275 kilómetros en una sola etapa que servían de preselección para el campeonato nacional.
En principio, Bernardo Ruiz no podía acudir a Vitoria por la sanción impuesta en Reus. Pero fue autorizado desde Madrid, desencadenando un problema entre delegaciones.
La Prensa: 8 de agosto 1946: Probable dimisión de los directivos del Comité Regional núm. 2, por el hecho de que habiendo sancionado al corredor Bernardo Ruiz, la Delegación Nacional, le dio autorización para que pudiera tomar parte en el Gran Premio de Fútbol de Sobremesa. Como sea que dicha decisión no ha satisfecho a los directivos del Comité Catalán, éstos han enviado una carta a Madrid, exponiendo el caso y considerándose dimitidos de sus puestos.
Bernardo acudió a Vitoria y quedó en el puesto número dieciséis, sólo por delante de Antonio Martín, que pinchó dos veces.

El 10 de agosto participó en las «24 horas del Metropolitano», otra prueba «a la americana» que se celebró en una pista adaptada alrededor del terreno de juego del Atlético de Madrid.
Disputada por doce parejas, Bernardo formó equipo con Antonio Martín.
Antonio Martín, el fino estilista que salió de las filas madrileñas y Bernardo Ruiz que, sin condiciones para rodar por un velódromo, podría ser por su condición coriácea y de sufrimiento, un buen elemento para desenvolverse en una pista sin dificultades.

En las últimas horas, enfermo y destrozado luchó por mantenerse sobre su máquina y junto a su compañero consiguieron otro éxito colosal ante más de veinte mil personas que aplaudieron a rabiar el temperamento de Bernardo.

Tras la prueba de Madrid llegó otra sanción, esta vez ecónomica, impuesta por el club que pagaba su ficha.
Pueblo. 16 de agosto 1946: El Sans multa a Bernardo Ruiz. Por actuar en las XXIV horas madrileñas sin autorización de su club, el Sans ha multado a Bernardo Ruiz con 3.500 pesetas, importe de lo que ganó en dicha prueba.
Bernardo tampoco viajó a Suiza para los Campeonatos Mundiales de Ciclismo. Su sueño de defender a España tendría que esperar.
El 22 de agosto estaban en Barcelona los cuatro elegidos: Trueba, Berrendero, Olmos y Orbaiceta. Allí embarcaban con destino a Génova, de Génova a Milán y de allí a Zurich.
La decisión había creado una polémica a nivel nacional. Para muchos era inadmisible excluir a Bernardo Ruiz. El título de campeón de España de fondo les parecía razón suficiente. Hasta el famoso Mariano Cañardo lamentó la ausencia de el «Pipa».
El seleccionador alegó su pobre actuación en Vitoria y su falta de forma en toda la temporada. La polémica volvió a estallar cuando de los cuatro españoles participantes, solo uno logró terminar la prueba en el puesto diecisiete, la última posición.
Correo de Mallorca. Septiembre 1946: Rudo golpe a un prestigio. La noticia del Campeonato del Mundo de fondo en carretera es harto elocuente. Sin embargo, no podemos evitar un breve comentario al fracaso de la representación española. Ignoramos las causas que hayan podido motivar este desastre, porque desastre —y mayúsculo— es que, de cuatro hombres, sólo uno logre clasificarse y aún en lugar tan menguado como el 17.
Vuelve a cobrar fuerza de primer plano de actualidad la preterida discusión acerca del acierto o el desacierto del seleccionador nacional. Ante el fracaso de Berrendero, Trueba y Orbaiceta piensa uno forzosamente en lo que hubiera podido rendir un Bernardo Ruiz joven… por ejemplo…
La XXVI Volta a Cataluña.

Gracias a su victoria del año anterior, Bernardo partía como favorito y fue el primer inscrito por la organización de la Vuelta a Cataluña.
Número 1. Bernardo Ruiz, de Orihuela. U. D. Sans. Campeón de España Fondo Carretera. Vencedor de la Vuelta a Cataluña 1945.
El resto del equipo lo formaban Bernardo Capo, Miguel Gual, Ignacio Orbaiceta y Miguel Poblet.

El Sans empezó bastante bien. La primera etapa la ganó Orbaiceta y Bernardo quedó quinto. En la segunda, que venció Gual, Bernardo mantuvo la posición.
En la tercera Gual se mantuvo líder y Bernardo quedó en la sexta plaza. Gracias a la prensa catalana sabemos que, por aquellas fechas, estaba acuartelado en Figueras.
La prensa – Pueblo. 9 de septiembre 1946. Cerca ya de la llegada, Bernardo Ruiz, que cumple su servicio militar en Figueras, animó la carrera con algunos tirones fuertes. (…) La población de Figueras tributó a los ciclistas un caluroso recibimiento. Bellas señoritas hicieron entrega de ramos de flores al vencedor y a Bernardo Ruiz, primer socio del Centro Ciclista clasificado, regalándolas al comandante de su batallón.
En la cuarta etapa, con una carretera llena de guijarros, volvieron los pinchazos, especialmente al equipo del U. D. Sans.
Gual perdió el liderato y cayó al sexto puesto. Capó que llegó a pinchar hasta tres veces, se mantuvo en el octavo. Bernardo descendió hasta el 13 y Orbaiceta al 37. Aun así, el «Pipa» era segundo en la montaña.
Gual ganó la quinta etapa y Orbaiceta la sexta. Bernardo se mantenía en el puesto 12 de la general y el segundo en la montaña.
Saura, el preparador y cuidador del U. D. Sans, seguía confiando en la magnífica forma de Gual, Capó y Ruiz. Y en la octava etapa, sus corredores se lanzaron en una tremenda ofensiva.
Berrendero pinchó por primera vez en la vuelta y los «Bernardos» salieron disparados. Ruiz ganó la etapa Tortosa-Tarragona y Capó quedó segundo. Los del U. D. Sans pasaron al tercer y cuarto puesto en la general.

Faltó un poco de tiempo. Transcurrida la última etapa, Berrendero resultó ganador, Bernardo Capó quedó tercero y Bernardo Ruiz quinto. En la montaña Bernardo Ruiz fue segundo y Capó tercero.
Nuestro biografiado se tuvo que conformar con una victoria en la etapa reina: 250 kilómetros de Tortosa a Tarragona.
Jornada. 17 de septiembre 1946: Bernardo Ruiz no podía terminar, así como así, la presente edición de «su vuelta», la gran carrera en la que se reveló el año pasado, después de dedicarle lo mejor, su esfuerzo y voluntad. Faltaba algo de Bernardo y, aunque tarde, llegó. Fue en la penúltima etapa, la que iba de Tortosa a Tarragona, sobre un recorrido largo y temerario.
Allí, el de Orihuela, dio el salto en la clasificación: del duodécimo al quinto lugar de golpe y todavía con opción a pasar más adelante, ya que sólo unos segundos le separaban del desmoralizado Olmos, ventaja susceptible de neutralización en el tramo que terminaba en Montjuic. Al fin Bernardo hizo honor a su título de campeón de la Vuelta en la edición anterior y de España.
Llegó tarde, pero llegó al fin, y su hazaña quedará como culminación de lo que viene siendo la consagración más importante del ciclismo nacional en los últimos años. No podía terminar la Vuelta a Cataluña sin su gesto, ese mismo gesto que el año pasado le dio ocasión a ganaría y que ahora se ha limitado a saltar de golpe siete lugares en la clasificación.

La prensa. 20 de septiembre 1946: Bernardo Ruiz, este muchacho de Orihuela que en la Vuelta del año anterior fue una auténtica revelación, ganándola a pulso en competencia con las mejores figuras del ciclismo nacional, hizo otra buena carrera. Con su título de campeón de España se vio restringido en su esfuerzo normal por la equivocada táctica del equipo.
Ya sabemos que Bernardo no tiene un estilo depurado ni escoge los momentos oportunos para dar el «golpe». Pero sus extraordinarias facultades apenas si tuvieron ocasión de traslucirse a la realidad. Únicamente en la etapa Tortosa-Tarragona, cuando ya el tiempo luchaba como quien dice en contra de él y de Capó, los dos Bernardos hicieron su carrera.
Gran carrera, pero tardía. Fue una lástima que no se diese con más espacio para calcular posibilidades. Pero las cosas vinieron así y Bernardo Ruiz ha tenido que conformarse con un quinto puesto de la clasificación que, si es magnífico y no desdice en nada su nombre, nadie nos quita de la cabeza que, con una actuación más libre, menos sacrificada a un interés de conjunto que se demostró erróneo pudo haber mejorado.
Otoño de 1946.
El 22 de septiembre disputó el V Campeonato de Cataluña de Montaña, patrocinado por Pirelli.
Tras un sprint prolongado que sus competidores no pudieron sostener, Bernardo cruzó la meta ligeramente destacado y resultó vencedor de la prueba aunque el campeonato fue para Joaquín Filba.
Al día siguiente participó en el IV premio Ciclos Cataluña en las fiestas de Calella. A pesar de que participaron varios «ases» belgas, dobló a los demás corredores y venció con claridad.
Pueblo. 24 de septiembre 1946: Bernardo Ruiz gana a los ases belgas en Calella. Con motivo de la fiesta mayor de esta localidad, se dispuso esta tarde la carrera ciclista Gran Premio Ciclos Cataluña, con un total de 90 kilómetros que representaban 60 vueltas a un circuito urbano. Se establecieron doce sprints durante la prueba, marchando los corredores en compacto pelotón, hasta que en la penúltima vuelta Bernardo Ruiz consiguió doblar al pelotón.

La VIII Vuelta Ciclista a Mallorca comenzó el martes 1 de octubre. Miquel Nadal Comas «Minaco», antiguo ciclista y exitoso empresario de Palma, era el propietario de la casa «Ciclos Minaco».
Junto a la U. D. Sans presentaron para la prueba al equipo «Sans-Minaco» formado por Miguel Gual, Bernardo Capó, Ignacio Orbaiceta, Bernardo Ruiz y Vicente Miró.
Bernardo Ruiz comenzó muy bien, venciendo la primera etapa y llevándose todas las primas. También se puso líder en la montaña. El mallorquín Bernardo Capó quedó tercero.

Al finalizar la segunda etapa Capó encabezaba la clasificación venciendo contra el reloj y Ruiz, que pinchó, cayó al octavo puesto.
Etapa tras etapa Capó fue afianzando la victoria. Ganó la tercera. Ruiz se mantenía segundo en la montaña y once en la general. La cuarta pasó para los dos sin pena ni gloria.
En la última, Ruiz entró segundo, detrás de Bernardo Capó que acabó ganándolo todo en su tierra. El corredor oriolano tuvo que conformarse con una discreta décimo primera posición.
La entrega de premios tuvo lugar el domingo con una prueba americana de dos horas en el Velódromo Tirador. La pareja Bernardo Ruiz y Vicente Miró quedaron los últimos.
Del 18 al 20 de octubre participó en Zaragoza en el XVI Circuito de la Ribera del Jalón. Venció en la tercera etapa, pero en la clasificación general, que encabezó Carretero, quedó cuarto.
El 1 de noviembre, en Barcelona, se disputó el Campeonato Regional de Cataluña para profesionales. Lo ganó Poblet seguido de Capó. Bernardo pinchó dos veces y corrió la prueba prácticamente en solitario.
Dos días después, consiguió una brillante victoria individual y por equipos en el «trofeo Jaumandreu» celebrado en el circuito de Montjuic.
La Prensa. 4 de noviembre 1946: Bernardo Ruiz y la U. D. de Sans vencedores del trofeo Jaumandreu. La carrera resultó espectacular y magnífica, probando la gran clase de los triunfadores.
Terminó la temporada el domingo 10 de noviembre, también en Barcelona, con el noveno puesto en el «Trofeo Juan Fina» que ganó su tocayo Capó y el U. D. de Sans.
El año 1946 había sido bien aprovechado por el alicantino. Demasiados kilómetros recorridos que ya necesitaban un descanso.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Mi agradecimiento a Samuel Rodríguez Ferrández.
Pinchando la imagen se accede al siguiente capítulo.
Bernardo Ruiz. 1944-1954. Una «década prodigiosa». III. 1945.

1945
En el año 1945 las grandes competiciones internacionales seguían suspendidas por causa de la Segunda Guerra Mundial y para las pruebas españolas solo podían contar con portugueses y suizos, países neutrales en el conflicto al igual que España.

El joven Bernardo Ruiz comenzaba a «andar solo» por las carreteras españolas. A juicio de Manuel Serdán, experto en el ramo del pedal, su rudimentario entrenamiento no tenía nada de científico.
«Burla, burlando aprendió el oficio. Como los torerillos por las capeas nuestro hombre marchaba a las ferias pueblerinas y, un puñado de pesetas por aquí y otro por allá, le estimulaban para seguir entrenando».
Pero su naturaleza robusta y la elasticidad de su musculatura le proporcionaban la suficiente «forma» para competir con cualquiera.
Podemos comprobar su rápida evolución a través tres carreras de carácter provincial; tres pruebas dominicales que tambien certifican la rivalidad comentada por Bernardo con el experimentado corredor alicantino Alfredo Carratalá.
En la primera venció Carratalá y «el Pipa» entró con el pelotón.
Hoja del lunes: 12 de febrero 1945. Ayer mañana se celebró la anunciada carrera ciclista organizada por la Asesoría de Educación Física del Frente de Juventudes, que constituyó un gran éxito deportivo. El recorrido de la carrera constaba de tres vueltas a un circuito, comprendiendo en total 53 kilómetros. Tomaron la salida diecisiete corredores.
La representación forastera en la que figuraba el vencedor de la Vuelta a Levante, Bernardo Ruiz, tuvo que rendirse ante la mejor clase de los alicantinos, más conocedores del circuito, coparon los primeros lugares de la clasificación.
Los corredores entraron en la vuelta final del circuito en pelotón, con una enconada lucha entre los primeros. Alfredo Carratalá, muy acostumbrado a estos embalajes finales, logró sacar más de una rueda a Carlos Tafalla, voluntarioso novel que realizó una bellísima carrera.
El domigo siguiente Bernardo llegó el segundo, a media rueda del alicantino.
Hoja del lunes: 19 de febrero 1945. Ayer mañana se celebró la prueba ciclista de medio fondo organizada por la Asesoría Provincial de Educación Física del Frente de Juventudes, con un recorrido total de 63 kilómetros que comprende el siguiente itinerario: Salida de la Delegación por carretera de Ocaña, Elche, Aspe, Monforte y regreso a la capital donde estaba instalada la meta en la Explanada de España.
Tomaron la salida veintitrés corredores que representaban a Orihuela, Elche, Villena, San Vicente y Alicante. Al llegar a la Explanada de España se disputó un fuerte «sprint» entre Alfredo Carratalá y Bernardo Ruiz, consiguiendo sacar media rueda de ventaja el primero.
En menos de un mes le sacó ocho minutos en una prueba de solo setenta kilómetros.
Hoja del lunes: 12 de marzo 1945. Bernardo Ruiz ganó destacado. Ayer se corrió con gran éxito la prueba ciclista organizada por «Educación y Descanso, sobre al siguiente itinerario. Salida en la plaza de toros, Villafranqueza, San Vicente, Tibi, Jijona, Muchamiel, San Juan, Santa Faz y Alicante. Total 70 kilómetros.
Bernardo Ruiz, especialista en subidas, se despegó en la del «Estret Roc» sacando promedios de 40 y 50 por hora. Ruiz se lanzó sin miedo en las cuestas abajo, alcanzando velocidades de 60 y 70 kilómetros por hora. Llegó completamente solo a la Explana clasificándose en primer lugar.
Primero Bernardo Ruiz 2 horas, 11 minutos. Segundo José Lillo 2 horas, 18 minutos. Tercero Alfredo Carratalá 2 horas, 19 minutos.

IV Gran Premio Burriana
El cronista de «Marca» inicia la temporada 1945 con la carrera ciclista nacional fallera «IV Gran Premio Burriana», donde Bernardo compitió con grandes ciclistas que ya empezaban a reconocer las posibilidades del novel oriolano.
Cuenta que el famoso corredor catalán, Juan Gimeno, le hizo un pronóstico.
—¡Tú tienes que «hacer» tercero!
Las palabras de aquel veterano le proporcionaron ánimos para proponer escapadas a todo el mundo. Y la profecía se cumplió.
Hoja Oficial del lunes. 19 de marzo 1945: Castellón. En la carrera ciclista «Gran Premio Burriana», cuyo recorrido era de 135 kilómetros, triunfó Casas, seguido de Jimeno y Bernardo Ruiz.
El «camarada Ruiz» entró en tercera posición destacando entre los «ases» de toda España.
Información. 24 de marzo 1945: Bernardo Ruiz, del Frente de Juventudes de Orihuela, magnífico clasificado en el Gran Premio de Burriana. Los cuatro camaradas que participaron en el Gran Premio de Burriana representando al Frente de Juventudes de Alicante han obtenido un éxito, clasificándose en buenos lugares.
El más destacado de ellos ha sido el camarada Ruiz. Varios kilómetros antes de llegar, hizo el despegue y se le registró en las bajadas más de setenta kilómetros por hora. Al final da la carrera se clasificó en tercer puesto, delante de los grandes ases españoles que participaron en la misma.
Dice Serdán que al día siguiente corrió el trofeo de fallas de Valencia y que una avería lo relegó al décimo cuarto puesto.
He encontrado varias noticias referentes al «Trofeo Fallas 1945». Estaba patrocinado por la Junta Central Fallera y se corrió el 16 de marzo con el itinerario Valencia-Játiva-Valencia. Pero no he localizado a Bernardo entre el listado de participantes anunciados; y tampoco lo mencionó en las entrevistas.
El primero de abril, «día de la victoria» y domingo de Resurrección, organizaron una carrera en Orihuela en la que se disputaban una copa de la Jefatura local del Movimiento, otra del Frente de Juventudes y cuatro premios más donados por las casas ciclistas, entre ellos una cámara «Michelín» para el primer escalador del puerto de Torremendo.
Información. 28 de marzo 1945: Carrera de medio fondo en Orihuela. Organizada por la Delegación local de Orihuela del Frente de Juventudes para conmemorar la festividad del día 1 de abril, a las diez y media de la mañana tendrá lugar una emocionante carrera ciclista con el siguiente recorrido: salida de Orihuela, Hurchillo, Torremendo, Rebate, San Miguel de Salinas, Bigastro y Orihuela, más tres vueltas a los andenes.
El recorrido aproximado es de cincuenta kilómetros. Frente a los magníficos corredores de esta localidad: Ruiz campeón regional, «Hojadelata», etc., el Frente de Juventudes de Alicante presentará un potente equipo.
Aunque apareció anunciada en varios periódicos de Alicante y Murcia, no he conseguido encontrar el resultado final de dicha prueba que tampoco se menciona en las entrevistas.

La Vuelta a España.

El verdadero «paso de gigante» en su carrera llegó con la «V Vuelta a España» celebrada del 10 al 31 de mayo.
Cuenta Manuel Seldrán que, a principios de mayo, en plena organización del evento, recibió una carta de su pariente oriolano.
—Querido primo Manolo: ya sé que te vas a reír si te digo que aquí tengo yo un amigo ciclista al que le gustaría participar en la Vuelta a España. No creas que son exageraciones mías. Te aseguro que este chico será una cosa grande. Tú que tendrás conocimientos con los organizadores, les podrías hablar…
Ya lo mencionamos en la primera entrega, cuando comieron en el Hotel Palas durante su visita a Orihuela. Creo que se trataba de Manuel Díaz de Arcaute Giménez, nacido en Orihuela en 1918.
Serdán le contestó que haría la gestión en Madrid por el afecto que le tenía. Pero pensaba que el «fenómeno» de Orihuela solo sería un «as» en su pueblo.
Los promotores de la vuelta habían reservado algunos números para jóvenes promesas. Un estímulo para los principiantes.
—Si a última hora tengo alguna vacante pondremos al tal Bernardo Ruiz por el que te interesas.
La ausencia de uno de los inscritos posibilitó la inclusión del «Pipa» en la lista. Un telegrama, mucha rapidez y Bernardo Ruiz se presentó en Madrid para participar en su primera Vuelta a España.
En la lista oficial, publicada por multitud de periódicos, figura el penúltimo, domiciliado en Murcia.
Lista de corredores españoles y portugueses para la V Vuelta Ciclista a España: 1— Julián Berrendero (Madrid). 2—Joao Lourenco (Portugal). 3—Joao Rebelo (Portugal)… 48— José Cano (Murcia) 49—Bernardo Ruiz. (Murcia). 50— Enrique Laguna. (Oviedo).
Cuando se presentó en Madrid con su modesta bicicleta, Serdán detectó a un muchacho sencillo, un atleta natural sin muchos conocimientos.
—Montaba una bicicleta estrambótica. Junto a las máquinas «quintaesenciadas» del resto de los corredores, la suya parecía algo así como un camello. Hasta joroba tenía el cuadro que él creía «especial».
Tenía edad para ser su padre y comenzó a tomarle afecto.
—¿Hasta dónde llegaría el levantino? Yo de «motu proprio» me convertí en su padre adoptivo. Y él, sumiso y obediente, atendía sin pestañear a mis observaciones
Siguiendo los consejos de su mentor culminó las primeras etapas sin mucho sufrimiento, en discreta clasificación.
—Con que vayas en el pelotón sin aproximarte mucho a los demás para no caerte, tienes bastante. Ya irás aprendiendo. No intentes nada. Tú a rodar sin más.
Cómo no, al llegar a su pueblo como participante de la Vuelta a España, se marcó la pertinente exhibición entrando en cabeza.
El adelantado. 17 de mayo 1945: Murcia. Esta mañana partieron los corredores que participan en la V Vuelta Ciclista a España, para cubrir la dura etapa Murcia-Valencia. Cerca de Orihuela, el corredor Bernardo Ruiz, que es natural de dicha ciudad, se despegó del pelotón y entró en cabeza, siendo recibido con grandes aclamaciones por sus paisanos.
Luego siguió cumpliendo etapas sin estridencias, manteniéndose «como una rosa» hasta la etapa número doce.
En Zaragoza apareció por la mañana con el rostro desencajado y un color cadavérico. Le tomaron el pulso y la temperatura. Tenía fiebre. Más de treinta y ocho grados.
—He pasado mala noche.
—¿Tú te atreverías a seguir? — Preguntó Serdán.
—Yo lo que usted me diga.
—Mira, Bernardo, te vas a tomar este «Arcanol» y, si dentro de media hora no te encuentras bien ¡al camión! Te retiras ¡Ya has hecho bastante!
—No, yo no tomo eso. Jamás he tomado una medicina.
Serdán insistió hasta conseguir que ingiriese el «sello» y el malestar pasó.
El adelantado. 22 de mayo 1945: Zaragoza. V Vuelta Ciclista a España. La etapa de hoy es muy dura, Zaragoza-San Sebastián, 276 kilómetros con un control en Pamplona. El murciano Bernardo Ruiz salió enfermo, pero se espera que pueda seguir la etapa.
La etapa terminaba en San Sebastián. Llegó al control de Pamplona entre los «buenos» y allí comió con apetito.

En Tolosa se desató una terrible tormenta y los ciclistas se desperdigaron. En aquel diluvio, Serdán, que viajaba en automóvil, perdió todo contacto con Bernardo.
«El Pipa» había cubierto los 276 kilómetros y su mentor lo encontró descansando placidamente en el hotel de San Sebastián.
Aquella noche dio instrucciones a su amigo y cuidador, Miguel Carrión (el del vino de Jumilla). Le había visto la lengua llena de sarro y pensó que tenía problemas de estómago.
—Que no cene. No le pasara nada. Dormirá mejor.
A medianoche regresó y el «Pipa» dormía como un bendito. Por la mañana le preguntó por su estado de salud y afirmó encontrarse perfectamente.
—Para estas cosas, nada como la dieta—afirmó Serdán convencido.
—Mire, don Manuel—dijo Carrión aguantándose la risa— a las tres de la mañana se ha despertado diciendo que tenía hambre. Y tres barras de pan que tenía yo guardadas debajo de la cama se las ha comido.
Parece ser que la fiebre la motivó un forúnculo, al menos eso dijeron después en Orihuela. Pero Bernardo era un tipo extraordinario.
Sin más complicaciones cumplió las siete etapas restantes y llegó a Madrid el 31 de mayo «repleto de vida y salud».
Había completado la vuelta a España en su primer intento. Según los datos oficiales sólo 26 corredores, la mitad de los que habían salido, cumplieron los tres mil ochocientos kilómetros.
Bernardo, «el alicantino que no abandonó aquejado de fiebres durante dos días» lo hizo en el puesto 22, cobrando 506 pesetas.
La Rioja. Junio 1945: Por la entidad organizadora de la «V Vuelta a España» se ha hecho la entrega de los premios en metálico que los corredores participantes en ella han logrado. Ante la curiosidad del aficionado, vamos a satisfacer los deseos de los mismos, dando a conocer cuánto han percibido cada uno de los deportistas clasificados: 1— Delio Rodríguez, 22.273 pesetas. 2— Julián Berrendero, 17.899. 3— Juan Gimeno, 9.576… 20— Vicente Miró, 956. 22— Bernardo Ruiz. 506… Retirados — Cipriano Elys, 106.
A Perico Delgado le explicó que llegó el número 21 y solo había premios para los veinte primeros. Que si cobró algo fue gracias al diario «Ya» que les concedió 500 pesetas.
Y Orihuela volvió a recibirlo como un héroe.
Murcia Deportiva. 4 de junio 1945: Orihuela. Homenaje a Bernardo Ruiz por su actuación el la Vuelta Ciclista a España. Ha regresado a su ciudad natal el gran corredor levantino Bernardo Ruiz, después de hacer la gran proeza de correr la Vuelta a España y recibir los más encomiásticos elogios de toda la Prensa española por la gran clase demostrada en esta dura prueba, vislumbrándose en él a uno de los mejores y más positivos valores del ciclismo español.
Fue recibido por una gran masa de público y bellas señoritas que le hicieron ofrenda de magníficos ramos de flores. Un grupo de aficionados le ofreció un banquete.

III Vuelta a Valencia.

En junio el Frente de Juventudes lo convocó para la Vuelta a Valencia.
El Frente de Juventudes puso otra vez en litigio su afamada carrera. No podía faltar Bernardo Ruiz, vencedor el año anterior.
Jornada. 8 de junio 1945: Frente de Juventudes del Distrito Universitario. Vuelta a la provincia de Valencia. Ha quedado abierta en el día de hoy la inscripción para esta prueba que dará comienzo el próximo día 25.
En nuestra oficina se reciben continuamente regalos para premiar las actividades de estos noveles ciclistas que tantos éxitos han alcanzado en años anteriores.
Hoy ha sido inscrito Bernardo Ruiz Navarrete, primero del año pasado…
En Orihuela recibió otro homenaje en el campo de fútbol. Nombrado socio de honor del Orihuela C. F, le entregaron un «importante cheque» a modo de donativo para afrontar los desplazamientos.

La Verdad de Murcia. 15 de junio 1945: Homenaje a Bernardo Ruiz. Durante el último partido de fútbol celebrado entre el Orihuela y el Almansa, la afición que llenaba por completo el campo, tributó un cálido homenaje al corredor oriolano Bernardo Ruiz quien, de manos del entrenador del equipo local señor Lucas, recibió el nombramiento de socio de honor del club y un cheque con importante cantidad como donativo. Tanto al salir al campo como al retirarse, Bernardo Ruiz escuchó reiterados aplausos del público.
La vuelta valenciana se retrasó una semana y antes corrió otra prueba menor en Alicante. Organizada también por el Frente de Juventudes, quedó segundo.
Información. 28/29 de junio 1945: Ciclismo. Frente de Juventudes: Hoy se correrá el siguiente itinerario: Salida de la Explanada, carretera de la Albufera, Vistahermosa de la Cruz al sitio de partida por la carretera general de Valencia, tres vueltas a este recorrido…
El resultado de la prueba celebrada ayer fue el siguiente: Primero Daniel Sánchez, segundo Bernardo Ruiz, tercero Alfredo Carratalá y cuarto Ramón Almagro. Tomaron parte nueve corredores, batiéndose el «record» establecido…
En la III Vuelta a Valencia, iniciada el 2 de julio, comenzó ganando la primera etapa.

Pueblo. 2 de julio 1945: Valencia. Con bastante retraso se dio esta mañana la salida a los corredores que toman parte en la tercera vuelta ciclista a la provincia, organizada por el Frente de Juventudes para cubrir la primera etapa, Valencia-Chelva, 117 kilómetros. Fue ganada por el alicantino Bernardo Ruiz, con 10 minutos y 45 segundos de ventaja sobre su inmediato seguidor Juan Pedrós…
La experiencia adquirida en la Vuelta a España le permitio ganar varias etapas más con mucha soltura. Sin agobios.
El Adelantado. 4 de julio 1945: Se ha corrido la primera fase de la segunda etapa de la Vuelta Ciclista a la provincia. Chelva-Ayora se disputó contra reloj hasta Requena.
Tomaron la salida 56 corredores y resultó vencedor el mismo que en la primera etapa, el alicantino Bernardo Ruiz. En la segunda mitad, Requena-Ayora, Bernardo Ruiz, en magnífico «sprint», completó la victoria.
Pueblo. 6 de julio 1945: Valencia. Esta tarde se ha disputado la cuarta etapa de la vuelta ciclista a la provincia, comprendiendo el trayecto Carlet-Algemesí, resultando vencedor el alicantino Bernardo Ruiz.
Terminó de nuevo primero en la clasificación general y segundo en el premio de montaña.
Arriba. 9 de julio 1945: Terminó la Vuelta a Valencia del Frente de Juventudes. Bernardo Ruiz venció también este año. En el premio de la montaña quedó segundo.
La prensa se deshacía en elogios con la nueva figura. Su fama y su nombre no paraban de crecer.
Hoja de lunes. 9 de julio 1945. He aquí a Bernardo Ruiz, el alicantino, vencedor nuevamente en la Vuelta Ciclista a la provincia de Valencia. Reedita su hazaña del año último y esto no es ya mera coincidencia, sino valía destacada en el deporte del pedal, dominando al lote participante con la plusmarca de 23 minutos sobre el segundo clasificado.
El alicantino —oriolano para precisar, por más que Orihuela sea deportiva y geográficamente Alicante mismo— se supera esta vez y consigue consolidarse en gran campeón.
Con este segundo triunfó, claro y neto de ayer, Bernardo Ruiz se nos confirma como un hombre en perfecta formación profesional ciclista, aquilatado y no sólo en ciernes, sino «hecho». Tenemos por estas tierras un as en potencia: Bernardo Ruiz, el alicantino. Y lo que hace falta es que prosiga…

Antes de la prueba que lo consagraría definitivamente destacó en otras que «Educación y Descanso» iba organizando. Serdán menciona Elda y Elche.
Información. 14 de julio 1945. CICLISMO. Mañana carrera en Elda. Organizada por «Educación y Descanso» de Elda, se celebrará mañana una carrera, ciclista con el recorrido: Elda, Monforte, Agost, Castalla, Biar, Villena, Elda, Petrel y empalme carretera de Alicante a Elda, con un total de 90 kilómetros. Hay abundantes premios y se espera una participación muy nutrida.
Hoja de Lunes. 6 de agosto de 1945. Carrera ciclista de Elche. Bernardo Ruiz vencedor y Carratalá cuarto clasificado. Se pasó por Orihuela llevando el mando del pelotón Ruiz que fue largamente aplaudido por sus paisanos.
Se olvidó de Almería, una prueba por equipos «a la americana», donde compitió formando pareja con su otrora rival Alfredo Carratalá .
Información. 21 de agosto de 1945. Educación y Descanso. Ciclismo. Dos equipos alicantinos triunfan netamente en Almería. Bernardo Ruiz y Alfredo Carratalá primeros por equipos. Ramón Almagro y Daniel Sánchez en segundo lugar.
El publico ovacionó constantemente a los dos equipos alicantinos, especialmente al vencedor absoluto Ruiz-Carratalá que fue el que tuvo mayor regularidad, siendo Bernardo Ruiz el que dio la vuelta más rápida. Todas las primas fueron acaparadas por el equipo Ruiz-Carratalá.
En Almería protagonizó otra sonada anécdota: cuentan que volvió a Orihuela en bicicleta por no esperar al tren.
—Aquello fue muy curioso. Venció en la prueba sobre 70 kilómetros. Y al día siguiente volvió a Orihuela ¡desde Almería! montado en su «bici». 270 kilómetros de carretera fuera de programa. Bernardo aclaró: —Bueno. No era cuestión de perder el tiempo allá esperando el tren.
La XXV Volta a Cataluña.

En aquel glorioso verano, lo invitaron también a correr la Vuelta a Cataluña, prueba ciclista que tenía más prestigio que la Vuelta a España.
Bernardo cuenta que decidió no acudir a la llamada por no poder sufragar los gastos de dos semanas en Barcelona.
A Serdán, en 1954, le habló del escaso beneficio obtenido con la vuelta a España y de la intervención de un «mecenas» de Madrid, llamado Alfonso Lastra, que le envió quinientas pesetas.
También menciona a un grupo de oriolanos que reunió para él seiscientas o setecientas pesetas. No si será la misma suscripción que reflejó la prensa de Murcia.
La Verdad de Murcia. 15 de septiembre 1945. Orihuela: Como esperábamos, Bernardo Ruiz se ha colocado en la cabeza de la clasificación general, con quince minutos de ventaja sobre el segundo en la Vuelta a Cataluña; como solamente quedan cuatro etapas, vemos al pequeño gran campeón pasearse por Montjuic con el jersey amarillo y gritando ¡Viva el Rabaloche! …
… Como en esta carrera no cobran hasta el final, al chico se le acabaron los ahorros y se ha abierto una suscripción para poderle girar el dinero suficiente para que termine sin apuros económicos. A las veinticuatro horas ya se había recogido el dinero suficiente.
Con Perico, en 2015, no mencionó al «mecenas madrileño» pero dio otros detalles interesantes que completan el relato.
La oportunidad le llegó a través de un ciclista alicantino de nombre José Carratalá que ya había corrido en Cataluña.
Por mediación suya lo inscribió un contacto que tenía en la agencia de noticias «Mencheta». Menciona también la suscripción popular, fijándola en tres o cuatrocientas pesetas.
La vuelta catalana celebraba sus bodas de plata. Catorce etapas, mucha expectación y figuras internacionales.

Con el dinero recaudado viajó a Barcelona. Del trayecto tampoco se habló en 1954. A Perico le contó que en el tren conoció (por las bicicletas) a dos corredores y decidió pegarse a ellos.
Uno era el castellonense Vicente Miró Huguet, seis años mayor que el «Pipa». En su segunda Vuelta a España había ganado una etapa ese mismo año.
El otro era Cipriano Elys, un cántabro de treinta y ocho años, hijo de inmigrantes y criado en Francia, un veterano con experiencia en el «Tour» y muchas «Voltas» en sus piernas. Tambíen había participado ese año en la Vuelta a España sin conseguir culminarla.
Ninguno de los tres imaginaba que en pocas semanas formarían equipo en el Campeonato de España. Pero no adelantemos acontecimientos.
Al llegar a Barcelona se hospedó con ellos, en la misma pensión. Y se presentó ante Sebastià Masdeu, director general y primer ganador de la Volta. Éste solamente le entregó un jersey para correr.

En la primera etapa se escapó con Enric Armengol, un ciclista muy prometedor que murió ese mismo año en un accidente en carrera.
La Prensa. 3 de septiembre 1945. Con gran brillantez se inició ayer, en Montjuic, la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña. La primera etapa fue ganada por Armengol que obtuvo el máximo de primas en las doce vueltas al circuito.
Cada dos vueltas estaba anunciada una o varias primas que fueron disputando los corredores, destacándose entre éstos el joven Enrique Armengol, de tercera categoría, independiente, que, tras una afortunada fuga en compañía de Bernardo Ruiz, de Orihuela (un «cuarta categoría» que promete mucho), y Vicente Gimeno, también cuarta y del Sans, lograron una ventaja que les proporcionó llegar en ese orden después de los 45,5 kilómetros de recorrido alrededor del circuito.
Bernardo buscaba asegurarse al menos las primas en cada vuelta a Montjuic. Cuando Serdán le preguntó si había recibido alguna ayuda contestó:
—Solo como un hongo. «Compré» a Cipriano Elys para que me ayudase. Contra todos y jugándome la piel todos los días. No gané ninguna etapa, pero fui el vencedor de la vuelta.
Es curioso pero los dos compañeros que menciona ganaron una etapa cada uno: Enric (la primera en la que escapó con Bernardo) y Cipriano, (una contrarreloj en la sexta).
En la novena etapa venció el suizo Robert Zimmermann. Pero el verdadero protagonista de la jornada fue Bernardo Ruiz finalizando como líder de la general. Orihuela estaba entusiasmada con el «Pipa».
Información. 12 de septiembre 1945: La hazaña de Bernardo Ruiz, el «cuarta categoría» oriolano, en la Vuelta Ciclista a Cataluña, está siendo objeto dé grandes elogios por parte de toda la prensa deportiva nacional. Como ya conocerán nuestros lectores, «El Pipa» logró un resonante triunfo llegando a la meta en igual tiempo que el vencedor, el suizo Zimmerman, y con una ventaja de doce minutos sobre los restantes corredores.
Y no para ahí la cosa. Bernardo Ruiz pasa a ocupar el primer puesto de la clasificación general, y ya en plan de favorito, se lanza en la etapa Seo de Urgel- Palafrugell y logra situarse entre los primeros, con él mismo tiempo que el ganador, que fue Jimeno.
Total, que Bernardito, el «cuarta categoría» ignorado, se revela de forma extraordinaria, toma el mando de la clasificación con cerca de trece puntos de ventaja sobre el segundo… y ya faltan muy pocas horas para que el hombre se embolse el título de vencedor absoluto de la muy importante Vuelta Ciclista a Cataluña.
Precisamente por eso sus paisanos quieren hacerle objeto de un gran homenaje y se ha abierto una suscripción en Orihuela que alcanza ya una respetable cantidad.
Nuestro corresponsal nos decía anoche que los triunfos de Bernardo Ruiz en la gran carrera catalana habían despertado un entusiasmo indescriptible en la masa deportiva oriolana, motivo más que suficiente para que ese homenaje que se proyecta constituya un éxito rotundo.

Encabezando la clasificación general preguntaron a Mariano Cañardo por la joven promesa oriolana. Supongo que Bernardo recordaría las palabras de su padre cuando comenzaba a soñar con ser ciclista.
—Te has creído que vas a ser un Cañardo pero estás equivocado. Tú a lo tuyo, que será más provechoso.
Ahora el propio Cañardo elogiaba su figura comparándolo con el veterano Robert Zimmermann.
La prensa. 14 de septiembre 1945: Cañardo opina sobre Bernardo Ruiz. Desde ayer, que llegó a Gerona, se ha unido a la caravana de seguidores de la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña la figura más señera de la misma: Mariano Cañardo.
Su indiscutible personalidad en esta materia deportiva y el hecho de que quien esto escribe se haya permitido comparar sus principios de corredor con los del joven Bernardo Ruiz, nos obliga a conocer su criterio personal.

—He visto —dice Cañardo— en mi larga vida de «routier» muchos corredores que iniciaron un historial glorioso. Aquí mismo disputa la carrera el suizo Zimmermann, vencedor destacado hoy en el sector contra el reloj, corredor con el que yo actué en la vuelta a Francia de 1937 y en la de Alemania en 1939. Entonces era casi peor de lo que hoy lo es Ruiz...
… Ruiz, indiscutiblemente, es un marchador excelente, no un corredor científico. Porque si lo fuese se encontraría solo en cabeza de la clasificación con una diferencia mucho mayor de la que posee actualmente.
Tan sólo una desgracia muy fuerte pudiera arrebatarle la victoria que espera. Las etapas que quedan le favorecen más que le perjudican porque hay montañas y él es un formidable escalador.
Y la desgracia estuvo a punto de llegar en forma canina. En la última etapa, a pocos metros de la meta, se le atravesó un perro provocando una estrepitosa voltereta que detrozó su máquina.
Suerte que llevaba muchos minutos de ventaja y pudo entrar a pie. Esta inoportuna caída tampoco se mencionó en la entrevista con Serdán.

Hoja oficial del lunes. 17 de septiembre 1945. Termina la Vuelta Ciclista a Cataluña. Se ha disputado la última etapa de la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña, sobre el circuito Granollers-Barcelona, con un total de 133 kilómetros, en los que estaban comprendidas 10 vueltas al circuito del parque municipal de Montjuic.
Bernardo Ruiz, el vencedor absoluto de la carrera y la revelación de la temporada ciclista, marchó destacado hasta la vuelta octava, en la que fue alcanzado por un pelotón.
En estos momentos estuvo a punto de perder el primer lugar de la clasificación, al tener la mala suerte de sufrir una caída al arrollar a un perro, lo que motivó que tuviese que hacer a pie los 100 últimos metros, sosteniendo su bicicleta rota.
El incidente dio lugar a que la multitud le tributase a Ruiz, hasta que llegó a la meta, una enorme ovación, para premiar su entusiasmo y pundonor, ya que la Vuelta a Cataluña, en el año de sus bodas de plata, señala como vencedor a un ciclista de cuarta categoría independiente.
—¡Luché como un león! Además, segundo en la montaña.
Aquella victoria fue extraordinaria, increíble, un triunfo clamoroso. Su «paisana» la famosa Sarita Montiel» le entregó el ramo de flores.

Ganó quínce mil trescientas pesetas que por la noche puso sobre su cama para poder disfrutarlas. Nunca había visto tanto dinero junto.
Pueblo. 18 de septiembre 1945: Los corredores participantes en la última Vuelta a Cataluña han percibido las siguientes cantidades en concepto de premios: 1— Bernardo Ruiz, vencedor absoluto de la prueba,15.300 pesetas. 11— Elys, 1.225. 27— Miró, 300.

Bernardo, el «As» del ciclismo.

La locura por Bernardo se había desatado. Todo eran homenajes y elogios para el campeón oriolano «salido de la nada».
Pueblo: La Vuelta a Cataluña vio la victoria de Bernardo Ruiz. Así escrita la cosa no parece tener nada de particular el triunfo del de Orihuela. Pero si nuestros lectores han seguido la marcha de la carrera, habrán podido darse cuenta de la lucha sostenida por el alicantino frente a toda la coalición de ases participantes.
El equipo más fuerte, los campeones helvéticos, todos dieron la batalla a Bernardo Ruiz. Y Bernardo Ruiz no sólo la aceptó, sino que venció en ella.
Y de un golpe he aquí a un campeón salido poco más que de la nada. Cuando en la Vuelta a España fuimos testigos de la hazaña de este muchacho—corrió buena parte de la prueba enfermo—nos dimos cuenta de que nos encontrábamos frente a todo un «as».
Había conseguido su propósito. Podría «vivir» de la bicicleta.
—El éxito hizo cambiar mi situación en todo orden: económicamente y como ciclista.
Jornada. 18 de septiembre 1945: Entusiasmo en Alicante por el gran triunfo de Bernardo Ruiz. El rotundo triunfo de Bernardo Ruiz en la Vuelta Ciclista a Cataluña, es comentado entusiásticamente en la capital y provincia. Coinciden todos en asegurar que el deporte ciclista en España cuento desde ahora con una nueva figura de alto prestigio y valía.
Las peñas ciclistas de Alicante y provincia, especialmente de Orihuela, pueblo natal del corredor, preparan con gran entusiasmo el homenaje que desean tributar al triunfador de la Vuelta Ciclista a Cataluña, en la que Ruiz se ha enfrentado y ha vencido a hombres de gran clase y veteranía. Como se sabe, Ruiz lleva actuando sólo año y medio. Se Clasificó campeón del Frente de Juventudes en la Vuelta Ciclista a Levante y después participó en la Vuelta Ciclista a España.
A las quince mil trescientas pesetas del premio se unieron cinco mil más de gratificación. Bernardo habló de poner una gasolinera en Orihuela.
La Verdad de Murcia. 19 de septiembre 1945: Quince mil trescientas pesetas ha ganado Bernardo Ruiz en la Vuelta Ciclista a Cataluña. El presidente de la «Unión Ciclista de Sans» le ha entregado, además, una gratificación de cinco mil pesetas. Preguntado Bernardo Ruiz sobre qué haría con el dinero contestó:
—Lo primero poner un puesto de gasolina en Orihuela. Después pedirle al alcalde que arregle una larga travesía de Orihuela que hoy está mal para ciclistas y automóviles.
Se le preguntó si repartirla el premio con alguien y contestó negativamente, añadiendo que pensaba, no obstante, recompensar a Elys y Casas por el buen comportamiento de dichos corredores con él.
Y lo fichó la Unión Deportiva de Sans (Unió Esportiva de Sants), entidad polideportiva fundada el 1922 en el barrio de Sants, Barcelona. Su sección de ciclismo era la encargada de organizar nada menos que la Volta a Cataluña.
—El Sans solicitó mi ficha y ganaba quinientas pesetas mensuales. Estaba dentro de un equipo y, sobre todo, bien considerado.

Pueblo: El Sans espera contar con dos equipos de corredores para la próxima temporada. Dos equipos en los que figurará lo más destacado del ciclismo hispano.
A las figuras que hasta ahora han vestido el maillot blanquiverde del Club habrá que añadir nuevos nombres y, sobre todo, nuevos valores: Bernardo Ruiz y Poblet, las dos revelaciones del año ciclista son ya del Sans. Nada menos que todo un Club ciclista es la Unión Deportiva de Sans. Orgullo del ciclismo catalán y envidia del castellano.
Por la entrevista de 1954 parece que se quedó en Barcelona. Pero el mes que precedió al campeonato de independientes fue muy intenso, sobre todo en homenajes.
—Me quedé en Barcelona con objeto de tomar la salida en el Campeonato de España de los «independientes».
Entre la volta y el campeonato Bernardo volvió a Orihuela, pasó por Valencia al menos dos veces, estuvo en Alicante, corrió en Madrid … Y su regresó a la «Ciudad Condal» para proclamarse Campeón de España fue épico.
Jornada 20 de septiembre 1945: Bernardo Ruiz, el gran vencedor de la Vuelta a Cataluña, ha pasado por Valencia. Esta mañana ha llegado a nuestra ciudad la gran figura nacional del ciclismo, al que acompañan el corredor Elys y el representante del Ayuntamiento de Orihuela.
Apenas llegado a Valencia, ha visitado la Delegación Deportiva del Frente de Juventudes, donde ha sido muy felicitado por su magnífico triunfo.
El Servicio de Educación Física y Deportes de la organización juvenil, prepara para el próximo jueves un homenaje al campeón, que fue dos veces vencedor en la Vuelta Ciclista a la provincia.
En Valencia le hicieron su primera entrevista retrospectiva con el título «Dos años en la carretera». En la entrega anterior publiqué la parte correspondiente al año 1944.
Transcribo solamente el resumen que hizo de 1945, desde la Vuelta a España hasta la Vuelta a Cataluña.
Jornada. 21 de septiembre 1945: En mayo de 1945 me inscribí en la Vuelta Ciclista a España. Me encontraba enfermo de algún cuidado, pero no quise abandonar y me hube de conformar con el puesto número 22. Antes había participado en el «Trofeo Fallas» de Burriana.
Allí nos clasificamos primero Casas, segundo Gimeno, y tercero yo. Después la III Vuelta Ciclista a Valencia del Frente de Juventudes. Otra vez el primer puesto en el III Circuito a Elche en agosto. Y en una prueba a la americana celebrada en Almería también el primero.
Mas homenajes en Orihuela: Ayuntamiento, Virgen de Monserrrate y comida multitudinaria en el Hotel Palas.
Jornada. 26 de septiembre 1945: Apoteosis en Orihuela para recibir a Bernardo Ruiz. El campeón de la última Vuelta Ciclista a Cataluña ha llegado a su ciudad natal, Orihuela, donde era esperado por autoridades municipales y numerosísimo público que aplaudió frenéticamente a su paisano.
En el Ayuntamiento se le ofreció un vino de honor y a continuación, Bernardo Ruiz visitó la iglesia de Nuestra Señora de Monserrate, Patrona de la ciudad, ofrendando a la Virgen los ramos de flores que le fueron entregados a su llegada.

Homenaje en Valencia del Frente de Juventudes.
La Verdad de Murcia. 30 de septiembre 1945: Bernardo Ruiz ha sido objeto en Valencia de un homenaje en el Club Náutico, haciéndole entrega de los trofeos y premios conquistados en la Vuelta a Valencia organizada por el Frente de Juventudes.
Después machará a Madrid para correr la Vuelta por Regiones. Sus compañeros de equipo en esta próxima carrera son los valencianos Elys y Miró. El pequeño gran campeón arde en deseos de confirmar ante los madrileños la buena impresión que ante los catalanes dejó.
Campeón de España.
El siguiente desafío, esta vez en equipo, fue el Campeonato de España por regiones celebrado en Madrid.
De la carrera de Orihuela que menciona Torrelló no he encontrado noticias.
La prensa. 26 de septiembre 1945: Bernardo Ruiz participará en el Campeonato de España por Regiones. Don Miguel Torelló, presidente de la Sección Ciclista de la U. D. de Sans, nos informó que el reciente vencedor de la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña, Bernardo Ruiz, que regresó a su pueblo de Orihuela, pocos días después de terminada la carrera por etapas, donde fue recibido como un héroe.
—Me telefoneó —nos dice el señor Torelló—, para decirme que está dispuesto a tomar parte en el Campeonato de España por regiones, que tendrá lugar próximamente en Madrid, representando a la región levantina. Además —siguió diciendo el amigo Torelló—, tiene interés el muchacho en tomar parte en una carrera que se celebrará en Orihuela próximamente.
El domingo 7 de octubre se disputó en Madrid el Campeonato de España por Regiones en la que se enfrentaron cinco equipos de tres corredores. Doce vueltas de más de doce kilómetros en un circuito «contra el reloj».

El equipo valenciano, junto a Bernardo Ruiz, lo componían Cipriano Elys y Vicente Miró, los dos compañeros que había conocido un mes antes en el tren, camino de Barcelona.
Ese mismo día, Enric Armengol, del que se había hecho amigo en Barcelona, fue atropellado por un automóvil mientras disputaba una prueba menor. Falleció al día siguiente tras una delicada operación de cráneo. Tenía solo veintiún años.
La Prensa. 8 de octubre 1945. MADRID. Se ha celebrado la prueba ciclista de las regiones. Después de los 148 kilómetros y 200 metros de que constaba el circuito se clasificó, en primer lugar, el equipo de Cataluña, seguido del grupo valenciano formado por Cipriano Elys, Vicente Miró y Bernardo Ruiz.
Gracias al «prodigioso y fantástico sprint» de Bernardo, el equipo de Valencia quedó segundo, tras los catalanes.

Jornada. 10 de octubre 1945: Una figura de la semana. Aquí tienen ustedes a Bernardo Ruiz Navarrete, campeón ciclista, natural de Orihuela, de veinte años de edad.
Seguramente recordarán que no hace mucho venció, brillante e inesperadamente, en la XXV Vuelta a Cataluña, junto a los ases más destacados del ciclismo peninsular y suizo. Bernardo, convertido así, de pronto, en máxima «estrella» deportiva, había comenzado a correr en Orihuela, en varias pruebas de «modestos)» allá por el año 1943.
Actuó con gran éxito en circuitos de Alicante, Cartagena, Elche y Jumilla. Venció dos veces en la Vuelta a Valencia, organizada por el Frente de Juventudes. Participó en la Vuelta a la Región Valenciana y en la de España.
Pero su triunfo más sensacional, el más emocionante, lo consiguió al llegar a la meta de Montjuic, campeón absoluto de la gran prueba catalana.
Ahora, Bernardo Ruiz ha realizado otra estupenda proeza. Formando grupo con Elys y Miró, corrió el pasado domingo, representando a Valencia en el Campeonato por Regiones, celebrado en Madrid. Y gracias a su esfuerzo maravilloso, a su prodigioso y fantástico «sprint», cuando ya Elys se encontraba «fuera de combate», por haber abandonado la prueba, consiguió para su equipo el segundo puesto de la clasificación general, venciendo así a los de Baleares, Castilla y Vascongadas.
Y por añadidura, en una de las vueltas al circuito estableció Bernardo la mejor marca de los campeonatos celebrados hasta la fecha.
Como ya dijimos en otra ocasión, lo más admirable de este muchachote alicantino, es precisamente su insuperable sencillez, su modestia a prueba de «interviús» de reportajes y de homenajes.
Y después de sus magníficas victorias, Bernardo no ha adoptado esa pose insoportable de los divos. A pesar de que, montado en su máquina, tiene motivos para creerse algo así como un «héroe ecuestre», digno de todas las pleitesías: desde el recibimiento con banda de música hasta el discursito a los postres del banquete.
La sola presencia del nuevo «as» del ciclismo español, garantizaba el interés por una prueba.
La prensa. Barcelona. 19 de octubre 1945: Bernardo Ruiz, corredor de la U. D. de Sans, y ganador de la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña, ha verificado su inscripción para el primer Campeonato de España de independientes, que se celebrará el próximo domingo en nuestra ciudad. Esta nueva inscripción da mayor interés a la carrera y da, por descontado, el éxito de la misma.
Y proeza tras proeza viajó de vuelta a Barcelona para el campeonato de independientes. Bernardo dijo en la entrevista que llegó en tren.
— Me había pasado la noche en tren, desde Valencia, y llegué a Barcelona a las siete de la mañana. Creí que no podría sostenerme.

En la descripción de la «proeza» la prensa mencionó un automóvil de la U. D. de Sans.
Bernardo, con un promedio de 37 kilómetros y medio a la hora, realizó una auténtica gesta. A 25 kilómetros de la salida tuvo una avería en su máquina y fue perdiendo tiempo.
Solicitó del árbitro el cambio de bicicleta y le dieron autorización. Macián le cedía la suya, pero no estaba permitido por ser un corredor que participaba en la misma carrera.
Finalmente consiguió una máquina con la que pudo reintegrarse al pelotón, después de haber perdido unos seis minutos.
En la cuarta vuelta del circuito urbano se escapó y fue aumentando su ventaja hasta cruzar en solitario la cinta de llegada.
De 42 participantes llegaron 26. Merece la pena transcibir la crónica de la prueba que redactó la prensa catalana.
La Prensa. 22 de octubre 1945. Bernardo Ruiz venció brillantemente en el II Campeonato de España de Independientes. Bernardo Ruiz Llegó a nuestra ciudad una hora antes de la carrera, después de viajar toda la noche en automóvil desde Valencia.
Si había reservas, que las había, quedó todo desvanecido, y los que dudaban de la clase de Bernardo Ruiz, se habrán convertido en admiradores de éste. No es el comentario de la carrera en sí; el II Campeonato de España de Independientes, celebrado ayer en nuestra ciudad se resolvió como el año anterior, sobre el circuito urbano.
Lo que nos trae a comentar la proeza de Bernardo Ruiz son los hechos que se sucedieron antes de la misma y que el público ignora, lo que da valor a la victoria y a nuestro comentario.
La decisión de tomar parte en la carrera de ayer fue dada por «La Prensa» en su edición del viernes. Bernardo Ruiz supo aquella misma noche su inscripción, y un coche del presidente de la Sección Ciclista de la. U. D. de Sans salió el sábado por la mañana, para Valencia, a recoger al corredor.
A las siete de la tarde del sábado salió Bernardo Ruiz trayendo junto a él su bicicleta. Pero unas averías en el coche y la lluvia tenaz en todo el recorrido, hizo que el corredor llegara sin haber probado bocado alguno, a las siete de la mañana de domingo. Es decir, una hora antes de comenzar la carrera, lo que motivó que dudara de su salida en la prueba.
La ratifico él, por propia petición y bajo su riesgo. Su ilusión era correr esta prueba porque se hacía en Barcelona y quería testimoniar su agradecimiento a la afición catalana y revalidar su triunfo en la Vuelta.
La desgracia le persiguió durante toda la prueba, teniendo que cambiar de máquina y con el peso de una noche entera sin descansar y luchar con hombres de valía.
Su esfuerzo y clase de primera categoría le llevó a la victoria en la penúltima vuelta, que se despegó de todos, y ganó limpiamente entrando en la meta bien destacado.
He aquí una proeza digna de ser recordada y, sobre todo, tenida en cuenta por los profesionales, que sólo buscan el triunfo con comodidad y ayuda y no son capaces, porque ya pasó su hora de aficionados, de orlar una victoria plagada de inconvenientes y dificultades. Pero para esto hace falta clase y ésta la tiene ya reconocida, Bernardo Ruiz.
Para Bernardo solo fue una más. Estaba agotado.
—En honor a la verdad, esta victoria ya no me proporcionó tanta alegría. Tenía mucho miedo y mucho cansancio.
—Y de ahí a Orihuela ¡A descansar!
El equipo de Sans decidió no participar en la vuelta a Galicia celebrada a finales de octubre. La categoría de los premios no compesaban el largo viaje con gastos de desplazamiento y estancia.
Participaron en el I Trofeo «Jaumandreu» celebrado en el circuito de Montjuic, donde obtuvieron la victoria por equipos. Individualmente venció su compañero Miguel Poblet.
La carrera, de escaso kilometraje, no se adaptaba a las condiciones de Bernardo y quedó en un discreto décimo tercer puesto.
Hoja oficial de la provincia de Barcelona. 29 de octubre 1945: … La prueba fue durísima y ahí están los trece abandonos que se registraron, la mayoría de ellos motivados por sendas averías en sus máquinas. El oriolano Bernardo Ruiz participó también en la prueba, que dicho sea de paso no era la que mejor se adaptaba a sus condiciones, ya que el escaso kilometraje no es precisamente el que favorece a los corredores de fondo, logrando clasificarse en décimo tercer puesto. El triunfo por equipos correspondió a la U. D. de Sans…
Tampoco destacó en la prueba «a la americana» celebrada en el velódromo de Reus.

Pueblo. 2 de noviembre 1945: REUS. Bernardo Ruiz debutó en pista en el Velódromo de esta localidad. Con lleno se disputó una reunión ciclista a la americana en la que participaron destacadas figuras nacionales, y debutando el joven campeón de España de independientes Bernardo Ruiz. Resultó vencedor el equipo formado por Sancho-Costa, quienes demostraron en la fase final de la carrera una clara superioridad sobre los demás participantes.
Bernardo Ruiz, poco habituado a la pista, no dio su rendimiento normal. No obstante, causó buena Impresión y demostró ser un corredor con grandes posibilidades. Teniendo en cuenta su juventud y con el tiempo podrá convertirse en una primera figura de la pista. Formó pareja con el joven valenciano Rodríguez, quien también tuvo una actuación voluntariosa.
La últimas pruebas de las que tengo constancia las realizó con su equipo en Cataluña.
La Prensa. 9 de noviembre 1945: TORELLÓ, el flamante presidente de la Sección Ciclista de la U. D. de Sans, es un «biciclista» empedernido y un mecenas de las dos ruedas, aparte de ser un noble deportista. Mañana, sábado, y el domingo, el equipo del Sans tomará parte en sendas carreras en Balaguer y Arenys de Munt. Para que sus ciclistas puedan cumplir sus deseos, ha puesto a su disposición un magnífico coche.
En diciembre la Unión Velocipédica Española presentó la clasificación de corredores para el 1946 ascendiendo a tercera categoría a Bernardo Ruiz. Su situación había cambiado radicalmente en pocos meses. Ahora sí se podía considerar un corredor ciclista reconocido.
Voy a terminar esta entrega con la transcripción de buena parte del artículo que el oriolano F. Abadía dedicó a Bernardo al final de la temporada en el diario «Información».

BERNARDO RUIZ: Todos los oriolanos nos enorgullecemos al ver estampado el nombre de nuestra ciudad en las secciones deportivas de cuantos periódicos lanzan las rotativas españolas. Ello se debe a Bernardo Ruiz.
Este gran deportista pronto gozará de fama internacional sino se malogra. Sometido a entrenamiento constante, está consagrado exclusivamente al deporte. Orihuela le ama y se honra por haberle visto nacer. Lo paradójico de Bernardo es que surgió de la nada al todo en brevísimo tiempo; cualquiera creerá que nos ha estado deleitando algunos años, no muchos por su poca edad, con sus cualidades para con el pedal.
No, nada de eso: le vimos solamente en dos carreras de muy escasa importancia realizadas por Orihuela y pueblos limítrofes en donde nunca se pudo pensar de cuanto en él había. Sus competiciones en Almería y Valencia, donde salió vencedor, nos llenaron de gozo, pero sin sospechar su gran clase.
Antes de ir a Valencia tomó parte en la Vuelta, a España de este año, la que, careciendo de toda veteranía, terminó con honor y épico entusiasmo. En esta V Vuelta a España, en la etapa de San Sebastián a Bilbao, subió al biciclo con una fiebre alta motivada por un forúnculo. La Prensa llegó a decir que tendría que abandonar la carrera por prescripción facultativa, pero en el mismo periódico que él leyó la noticia la recortó y remitió a Orihuela con esta nota: «No abandono». Se le ha preguntado después por qué hizo aquello con tanto riesgo para su salud, y dijo: «Lo hice por Orihuela».
Con las proezas arriba transcritas marchó a la XXV Vuelta a Cataluña siendo en ella el animador indiscutible y el vencedor neto. Hoy ya le tenemos como el coloso del biciclo, el campeonísimo, con su rotundo triunfo en el campeonato de España de independientes.
Por doquier recibe el «as» invitaciones para que participe en esta o aquella, carrera, viéndose privado, bien a pesar suyo, de participar en todas ellas ante la imposibilidad de quintuplicarse o por la falta material de tiempo para ejecutar los traslados, no pudiendo participar, entre otras, en la Vuelta a Galicia ni en el recorrido Sevilla- Cádiz- Sevilla, cuyo Club Velocipédico organizador le habla ofrecido una bonita y remuneradora suma, sin duda por su gran deseo de verle, según se decía.
Para cinco días consecutivos está comprometido a exhibirse en el Velódromo de Reus, y de allí pasará a Balaguer a tornar parte en el Gran Premio del Ayuntamiento.
Por ese gran biciclista, persona sencilla que sigue al margen de cuanto él es. Hacen votos sus paisanos por que los triunfos sigan. F. ABADIA.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Mi agradecimiento a Samuel Rodríguez Ferrández.
Pinchando la imagen, siguiente capítulo.
Bernardo Ruiz. 1944-1954. Una «década prodigiosa». II. 1944.

1944.
La narración de Manuel Serdán en el capítulo correspondiente al año 1944 comienza con una prueba ciclista sin fecha; organizada en Cartagena por la «Obra Sindical de Educación y Descanso», órgano del «Movimiento Nacional» encargado del ocio de los trabajadores.

Yo voy a comenzar con un resumen del propio Bernardo, parte de una de sus primeras entrevistas, concedida al diario «Jornada», en septiembre de 1945, con el título: «Dos años en la carretera».
Jornada. 21 de septiembre 1945: … Este muchacho, que ha visto de pronto su nombre en grandes titulares y su foto sobre la primera plana de todos los periódicos de España, admite la «interviú» con un gesto tímido. —Nací en Orihuela el día 8 de enero de 1925.
Bernardo habla con esa especie de andaluz falsificado de «casi murcianos». — Comencé a correr en Orihuela. Allí tomé parte en algunas carreras de aficionados. Y en todas ellas conseguí situarme dentro de los tres primeros puestos. Esto fue en 1943.
—Al año siguiente me clasificaba también en el primer lugar de la Vuelta a Cartagena sobre un recorrido de 120 kilómetros. Más tarde acudí a la prueba ciclista organizada en el II aniversario de la Unión Ciclo Moto Club de Alicante. Llegué en décimo lugar debido a un accidente.
—Fui vencedor absoluto en el Circuito de Elche, en el de Orihuela, en el de Jumilla. Fui el primero de la general y el primero de la Montaña, en la II Vuelta Ciclista a Valencia, organizada por el Frente de Juventudes sobre un recorrido de 364 kilómetros, en seis etapas.
—También en octubre de 1944 participé en la Vuelta Levante, consiguiendo el 14 puesto en la general y el tercero de terceras y cuartas categorías y durante el invierno «descansé», haciendo algunas carreras más modestas…
Bernardo menciona la «Vuelta a Cartagena» en varias entrevistas. Desgraciadamente no he encontrado ninguna noticia en prensa que pueda darnos la fecha. Siguiendo su relato cronológico, empezaremos por ella.
«El Pipa» tenía claro que no podía contar con el apoyo, y mucho menos con un «crédito» de su padre que le permitiera ir, volver y permanecer en Cartagena para la prueba. Necesitaba trazar un plan con ciertas garantías si quería participar.
Entre los oriolanos que acudían estaba su amigo «el Hojalata» al que convenció para ayudarse mutuamente y repartir el premio.
—Mira, «Hojalata», en Cartagena nos van a atacar de firme. Estarán los de Murcia y estos no son tan fáciles de ganar. Si tú, además, me vas a dar la batalla, y claro, yo a ti, nos perjudicaremos los dos.
Gracias a su acuerdo, aunque uno de los dos se retirase, cobraría la mitad del premio igualmente.
—Si volvemos sin «blanca» las burlas aumentarán. Podíamos hacer bolsa común, ayudarnos y correr hasta «matarlos». Que se ganan diez duros, cinco para ti y cinco para mí.
«El Pipa» y «El Hojalata» viajaron a Cartagena y allí, un vecino de la Palma se enteró de sus planes y quiso participar en la empresa. Se llamaba Martos.
He localizado al tal Martos, un famoso palmesano de nombre Antonio, dueño de un taller de bicicletas y organizador del Club Ciclista local.
Los oriolanos aceptaron al tercer socio y, ciento veinte kilómetros después, Bernardo entraba en la meta y se hacía con las trescientas pesetas que repartieron a razón de veinte duros cada uno.
Después de la carrera, «El Pipa» y «El Hojalata» volvieron a Orihuela en bicicleta, felices y contentos por haber derrotado a los murcianos.
El siguiente desplazamiento fue a Alicante, en una prueba organizada por el Ciclo-Moto Club.
La Unión Ciclo Moto Club de Alicante es una añeja entidad deportiva fundada en 1927. En abril de 1940 recuperó la tradicional carrera que conmemoraba la fundación de aquella entidad ciclista con una prueba de ciento diez kilómetros. Lo que no entiendo es por qué, en la entrevista de 1945, la citan como «II aniversario».
En esta carrera cuenta que tuvo un despiste en la Garganta de Crevillente que provocó su caída y la rotura del meñique de la mano izquierda.
Acabó la prueba en décimo o undécimo lugar. Pero más que la derrota, lo que de verdad le preocupaba era la reacción de su padre cuando volviese fracasado y maltrecho.
Aguantó el chaparrón y siguió compitiendo a nivel provincial. Afirma que disputó cerca de veinte carreras, con distinta suerte, haciendo mención especial a su rivalidad con Alfredo Carratalá, un ciclista alicantino mucho más experimentado.
En la carrera celebrada el domingo 11 de junio en Alicante, tenemos juntos a Alfredo Carratalá y a Bernardo Ruiz. También figura Daniel Sánchez, personaje del que hablaremos inmediatamente.
Información. 13 de junio 1944: El domingo se celebró la anunciaba carrera ciclista que inició la serie de pruebas de este deporte que Educación y Descanso se propone organizar periódicamente durante la temporada que comienza. El recorrido constaba de 45 kilómetros que sumaban el total de las seis vueltas al siguiente circuito: Explanada, Estación de La Marina, Albufera. Vista Hermosa. Cruz de Piedra, Matadero, Explanada.
A las 11.45 de la mañana tomaron la salida los 20 corredores inscritos de los diferentes pueblos de la provincia de Alicante. La clasificación final fue la siguiente: Primero: José María García, de Elche, que invirtió en el recorrido 1 hora, 46 minutos y 20 segundos. Segundo: Alfredo Carratalá, de Alicante, en igual tiempo. Tercero: Daniel Sánchez, de Alicante, ídem. Quinto: Bernardo Ruiz, de Orihuela. ídem. Seguidamente se procedió al reparto de premios consistentes en trofeos deportivos y material ciclista.

Bernardo quería dedicar su vida al ciclismo y no era posible vivir de ello. La bicicleta le dejaba algunas pesetas pero tenía que seguir trabajando en el campo.
En la entrevista de Serdán afirma que, al calor del éxito en Valencia, organizaron otra carrera en Elche y que también la ganó, derrotando al famoso corredor murciano José Cano Ferré, primer campeón nacional militar de ciclismo.
Pero la prueba de Elche fue anterior.
Información. 29 de junio 1944: Para el próximo domingo ha organizado «Educación y Descanso» de Elche una carrera ciclista para productores de la provincia, cuyo recorrido consiste en dos vueltas al siguiente circuito: Elche, Crevillente, Aspe, Elche. La salida y la meta estarán instaladas en la plaza del Generalísimo. Se disputarán siete importantes premios. La hora de la carrera será a las diez de la mañana.
En una de estas carreras un joven ciclista alicantino llamado Daniel Sánchez, conocido como «Bella Aurora», le propuso formar parte del equipo alicantino del Frente de Juventudes que correría la Vuelta a Valencia.
«El Pipa» aceptó la invitación y, para la ocasión, pudo conseguir una bicicleta francesa marca «Alcyon». La compró en Callosa de Segura por quinientas pesetas gracias a un dinero que su hermano Tomás recibió por su participación en la «División Azul».
Como ya he dicho anteriormente, con Serdán habló poco de la situación política de sus progenitores. Pero con Perico Delgado sí se extendió contando lo que para su familia, «de color rosa subido», supuso el éxito como ciclista en el equipo alicantino del Frente de Juventudes.
Para correr en Valencia necesitaba conseguir un certificado local y en la Falange oriolana se lo negaron por «rojo».
Sin el dichoso certificado se presentó en Alicante y allí consiguió un salvoconducto para viajar en tren con el resto del equipo hasta Valencia. Por equipaje llevaba lo puesto, treinta pesetas y un pan para mantenerse alimentado hasta volver a Orihuela.

Al verse hospedado en el «Parador 18 de Julio» y tratado a cuerpo de rey durante tres días, se dio cuenta de que había dado un nuevo paso en su carrera.
No se fiaba de sus piernas y menos de su bicicleta. El cambio de marchas era su peor pesadilla. A pesar de los problemas técnicos salió airoso de la primera etapa.

En la segunda se puso en cabeza y así se mantuvo hasta que acabó ganando la vuelta con minutos de ventaja. También se proclamó «rey de la montaña».
Por esa victoria dijo que, excepto las dietas para su manuntención, no cobró ni un duro. El premio consistía en una bicicleta de paseo y varios trofeos.
Jornada. 2 de agosto de 1944. Frente de Juventudes. Reparto de premios a los participantes en la II Vuelta Ciclista a la provincia de Valencia. Bernardo Ruiz Navarrete: una bicicleta B. H., una copa jefe superior de Policía, una copa Rector de la Universidad, una copa Presidente de la Diputación (estas dos últimas por primero en la montaña y por equipos) dietas y premios 170 pesetas.
—Yo me creía el hombre más feliz de la tierra, me dieron una bicicleta y varias copas. ¡Para mí todo aquello era un tesoro!
Hasta ese momento sus padres habían permanecido en libertad condicional teniendo que firmar todos los días 1 y 15 de cada mes en el cuartel de la Guardia Civil de Orihuela. Su fotografía en la primera página del «Marca» con la camiseta del Frente de Juventudes lo cambió todo.

El regreso a Orihuela fue extraordinario y el recibimiento apoteósico.
Información. 21 de julio 1944: ORIHUELA DEPORTES CICLISMO. Bernardo Ruiz, ganador de la II Vuelta a Valencia, con su hazaña deportiva ha elevado el nombre de su ciudad por todo el campo de la afición española. Este nuevo as del ciclismo, natural de Orihuela, que en la actualidad cuenta con 19 años de edad, es una revelación más del acrisolado espíritu deportivo que anima a toda la afición oriolana. Bernardo Ruiz, ganador de la II Vuelta a Valencia, primer premio de la Montaña, se ha revelado como un magnífico escalador, del cual esperamos ver pronto nuevos y clamorosos éxitos.
Hemos de hacer un elogio de su preparador, señor Iborra, al cual sino en todo en parte le debe el triunfo clamoroso que en esta gran prueba deportiva ha conseguido. Él fue quien le inició desde su primera carrera, circuito Arneva-Hurchillo-Orihuela, pasando por la vuelta a Cartagena (110 kilómetros) y carrera de Elche (76 kilómetros), hasta la última y triunfal participación en la capital levantina, razón por la cual desde estas líneas y en nombre de la afición enviamos al señor Iborra nuestra más cordial enhorabuena.
Las entidades deportivas de la localidad esperan al nuevo campeón para tributarle un homenaje en honor a su triunfo. Diremos por último que Bernardo Ruiz es de Orihuela y solo a ésta le cabe el honor de ostentar el galardón de ser cuna de un nuevo campeón.

Estaba un poco asustado por la repercusión de su triunfo. En menos de un mes había pasado de «rojo» a «camarada Bernardo Ruiz».
La Verdad de Murcia. 26 de julio 1944: Orihuela. Oriolano que triunfa. Ayer llegó a nuestra ciudad el camarada del Frente de Juventudes Bernardo Ruiz, recién ganador de la Vuelta Ciclista a Valencia y primer clasificado en el premio de la Montaña.
Bernardo Ruiz empezó a correr hace menos de un año bajo el cuidado del señor Iborra. Ganó en su primera carrera la Vuelta a Orihuela. Más tarde también ganó una importante carrera en Elche y otra en Cartagena, culminando racha de triunfos en Valencia en su primera actuación en prueba oficial de importancia.
Bernardo asegura que en octubre lo invitaron a participar en Jumilla. Yo sólo he encontrado esta carrera que se celebró en agosto. Una prueba que el año anterior había ganado el famoso campeón murciano José Cano Ferré.
Información. 5 de agosto 1944: IV CIRCUITO JUMILLENSE. En conmemoración de la festividad y feria que, para honrar a la Excelsa Patrona de Jumilla, la Virgen de la Asunción, se celebrará en aquella ciudad una magnífica carrera ciclista cuyo recorrido es el siguiente: Jumilla, estación Minateda, Cieza, estación Blanca, Jumilla, que totalizan un recorrido de 100 kilómetros y se han establecido valiosos premios consistentes en artísticas copas y premios en metálico.
En esa prueba no se encontraba bien; sus piernas no marchaban. A punto de retirarse, su amigo Miguel Carrión encontró la solución.
— Hala «Pipa» que les ganas. Hala Bernardo, ánimo. Tómate este vaso de vino que te reanimará.
—Y me lo tomé. ¡Dios mío qué fue aquello! Empecé a correr como una motocicleta y gané. Un vaso de vino de Jumilla es la mejor droga que puede tomar un atleta.
—Yo no me daba cuenta de nada. Los vapores se me habían subido a la cabeza y, ante mi pasaban los árboles de la carretera a velocidad de vértigo.
Al apearse de su bicicleta le costó reponerse. No cayó al suelo gracias a Carrión que le esperaba sonriente por haber contribuido a su triunfo.
—Entonces empecé a comprender lo que había sucedido. Porque durante la mayor parte de la carrera yo era una máquina y no una persona.
En octubre he encontrado otra carrera celebrada en Alicante con Carratalá y Daniel Sánchez.
Información. 8 de octubre 1944: Carreras de bicicletas en La Florida en el intermedio del partido Alicante Cartagena. En el descanso del partido que se celebrará el próximo domingo en La Florida se correrá una prueba ciclista de 6.508 metros, participando los equipos del Frente de Juventudes de Orihuela y Alicante.
Con este último correrá Ruiz vencedor de la Vuelta Ciclista a Valencia. También participarán los conocidos corredores Carratalá, Daniel Sánchez, Ripoll y otros. Los corredores se disputarán una hermosa copa.
La siguiente prueba era en su pueblo y se preparó a fondo.
—Continué entrenándome y cada vez me encontraba mejor. Seguramente no bajaría de mil quinientos kilómetros los que cubrí antes de participar en la Vuelta a Orihuela.
La Verdad de Murcia. 11 de octubre 1944. II CIRCUITO ORIOLANO. El jueves, festividad de Nuestra Señora del Pilar, se correrá el II Circuito ciclista oriolano, con un recorrido aproximado de 99 kilómetros. Se espera un gran éxito de organización, pues son numerosas las inscripciones de ases del pedal de la región, destacando entre otras, la inscripción de Bernardo Ruiz, ganador de la Vuelta ciclista a Valencia y campeón local.
La «Peña Ciclista Oriolana» está realizando un gran esfuerzo para agradar a todos los participantes, concediendo muchos premios y regalos y primas a los vencedores de esta magnífica carrera.
El recorrido de dicha vuelta fue: Albatera, Crevillente, Elche, Santa Pola, Torrevieja, San Miguel de Salinas, Orihuela, más un circuito de veinte kilómetros.
—Aquel día volaba. Quinientas pesetas me embolsé como vencedor y, lo que era más importante, la conversión de algunos que no creían en mí.
El ritmo de competición era frenético. En octubre participó también en la Vuelta a Levante.

—Iba perdiendo el miedo a todos ¡Demasiado pronto! En octubre fui a Valencia y tomé la salida en la Vuelta de Levante con las primeras figuras de España. Aquella era demasiada «tela» para mí. Comprendí que los otros sabían más que yo.
Pueblo. 24 de octubre 1944: Comenzó ayer la cuarta edición de la Vuelta Ciclista a Levante. En su primera etapa se ha dado la nota de velocidad. Impuesta por dos modestos, que escaparon a 25 kilómetros de salida, manteniéndose en cabeza por más de 90, la media lograda, de 34 kilómetros, es muy interesante. Clasificación de la primera etapa, Valencia-Benicarló: 1º Delio Rodríguez; 2º Antonio Martín; 3º Aguirrezábal; 4º Ruiz …
Información. 29 de octubre 1944: ELCHE. DEPORTES. LA IV VUELTA CICLISTA A LEVANTE. El pasado jueves (26) fue un día deportivo por excelencia en la ciudad por ser Elche meta final de etapa en la IV Vuelta Ciclista a Levante. Alrededor de las dos y media de la tarde llegaron al Palmeral los corredores que se disputaban los trofeos de la magna Vuelta a Levante.
La suerte no le acompañó al pasar por Orihuela.
La Verdad de Murcia. 29 de octubre 1944. Orihuela. Nuestro paisano, Bernardo Ruiz que con el Frente de Juventudes de Valencia corre la actual Vuelta a Levante está obteniendo un gran éxito, revelándose como un magnífico corredor.
En la primera etapa llegó el cuarto, al mismo tiempo que el primero; y en las demás etapas entró con el pelotón de cabeza. Al pasar el viernes la carrera por Orihuela, había gran expectación por ver pasar a nuestro paisano, pero una caída y un pinchazo le hizo pasar con diez minutos de retraso sobra el primer pelotón, pero en un gran esfuerzo logró unirse al pelotón de cabeza y puntuó el cuarto en la Garganta de Crevillente, puntuable para el Premio de la Montaña.
—Mi puesto fue el dieciséis. Sin embargo, me clasifiqué tercero entre los «independientes». Me ganaron Langarica y Font.
El año 1944 fue la explosión de un atleta natural que utilizando su fuerza brilló en muchas pruebas provinciales que tenían repercusión en pocos kilómetros a la redonda.
La última que he encontrado ese año fue también en Alicante.
Información. 15 de diciembre 1944. CICLISMO. Organizada por la Asesoría de Educación Física del Frente de Juventudes, el próximo domingo día 17, a las 11 de la mañana, se correrá una prueba ciclista con el siguiente recorrido: Explanada de España, carretera de Santa Pola, cruce a Elche, carretera a Elche, carretera general de Murcia hacia Alicante, carretera de Ocaña, Alicante, paseo del Doctor Gadea y Explanada de España, donde se encontrará la meta.
Se espera hagan su inscripción los equipos de Elda, Elche, Callosa, Orihuela, Alcoy y otros muchos e igualmente nuestro campeón regional Bernardo Ruiz, de Orihuela, uno de los mejores clasificados en la Vuelta a Levante, para dar más vistosidad y emoción a la misma.
Gracias a la Vuelta a Levante el ciclista oriolano entró de lleno en la profesión y su nombre empezó a sonar fuera de la provincia.
Sin una técnica depurada ganaba trofeos y pesetas. En palabras de Manuel Serdán, Bernardo era un muchachote lleno de salud, un novato con facultades portentosas, un brillante sin tallar.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Mi agradecimiento a Samuel Rodríguez Ferrández.
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