Bernardo Ruiz. 1944-1954. Una «década prodigiosa». III. 1945.

1945
En el año 1945 las grandes competiciones internacionales seguían suspendidas por causa de la Segunda Guerra Mundial y para las pruebas españolas solo podían contar con portugueses y suizos, países neutrales en el conflicto al igual que España.

El joven Bernardo Ruiz comenzaba a «andar solo» por las carreteras españolas. A juicio de Manuel Serdán, experto en el ramo del pedal, su rudimentario entrenamiento no tenía nada de científico.
«Burla, burlando aprendió el oficio. Como los torerillos por las capeas nuestro hombre marchaba a las ferias pueblerinas y, un puñado de pesetas por aquí y otro por allá, le estimulaban para seguir entrenando».
Pero su naturaleza robusta y la elasticidad de su musculatura le proporcionaban la suficiente «forma» para competir con cualquiera.
Podemos comprobar su rápida evolución a través tres carreras de carácter provincial; tres pruebas dominicales que tambien certifican la rivalidad comentada por Bernardo con el experimentado corredor alicantino Alfredo Carratalá.
En la primera venció Carratalá y «el Pipa» entró con el pelotón.
Hoja del lunes: 12 de febrero 1945. Ayer mañana se celebró la anunciada carrera ciclista organizada por la Asesoría de Educación Física del Frente de Juventudes, que constituyó un gran éxito deportivo. El recorrido de la carrera constaba de tres vueltas a un circuito, comprendiendo en total 53 kilómetros. Tomaron la salida diecisiete corredores.
La representación forastera en la que figuraba el vencedor de la Vuelta a Levante, Bernardo Ruiz, tuvo que rendirse ante la mejor clase de los alicantinos, más conocedores del circuito, coparon los primeros lugares de la clasificación.
Los corredores entraron en la vuelta final del circuito en pelotón, con una enconada lucha entre los primeros. Alfredo Carratalá, muy acostumbrado a estos embalajes finales, logró sacar más de una rueda a Carlos Tafalla, voluntarioso novel que realizó una bellísima carrera.
El domigo siguiente Bernardo llegó el segundo, a media rueda del alicantino.
Hoja del lunes: 19 de febrero 1945. Ayer mañana se celebró la prueba ciclista de medio fondo organizada por la Asesoría Provincial de Educación Física del Frente de Juventudes, con un recorrido total de 63 kilómetros que comprende el siguiente itinerario: Salida de la Delegación por carretera de Ocaña, Elche, Aspe, Monforte y regreso a la capital donde estaba instalada la meta en la Explanada de España.
Tomaron la salida veintitrés corredores que representaban a Orihuela, Elche, Villena, San Vicente y Alicante. Al llegar a la Explanada de España se disputó un fuerte «sprint» entre Alfredo Carratalá y Bernardo Ruiz, consiguiendo sacar media rueda de ventaja el primero.
En menos de un mes le sacó ocho minutos en una prueba de solo setenta kilómetros.
Hoja del lunes: 12 de marzo 1945. Bernardo Ruiz ganó destacado. Ayer se corrió con gran éxito la prueba ciclista organizada por «Educación y Descanso, sobre al siguiente itinerario. Salida en la plaza de toros, Villafranqueza, San Vicente, Tibi, Jijona, Muchamiel, San Juan, Santa Faz y Alicante. Total 70 kilómetros.
Bernardo Ruiz, especialista en subidas, se despegó en la del «Estret Roc» sacando promedios de 40 y 50 por hora. Ruiz se lanzó sin miedo en las cuestas abajo, alcanzando velocidades de 60 y 70 kilómetros por hora. Llegó completamente solo a la Explana clasificándose en primer lugar.
Primero Bernardo Ruiz 2 horas, 11 minutos. Segundo José Lillo 2 horas, 18 minutos. Tercero Alfredo Carratalá 2 horas, 19 minutos.

IV Gran Premio Burriana
El cronista de «Marca» inicia la temporada 1945 con la carrera ciclista nacional fallera «IV Gran Premio Burriana», donde Bernardo compitió con grandes ciclistas que ya empezaban a reconocer las posibilidades del novel oriolano.
Cuenta que el famoso corredor catalán, Juan Gimeno, le hizo un pronóstico.
—¡Tú tienes que «hacer» tercero!
Las palabras de aquel veterano le proporcionaron ánimos para proponer escapadas a todo el mundo. Y la profecía se cumplió.
Hoja Oficial del lunes. 19 de marzo 1945: Castellón. En la carrera ciclista «Gran Premio Burriana», cuyo recorrido era de 135 kilómetros, triunfó Casas, seguido de Jimeno y Bernardo Ruiz.
El «camarada Ruiz» entró en tercera posición destacando entre los «ases» de toda España.
Información. 24 de marzo 1945: Bernardo Ruiz, del Frente de Juventudes de Orihuela, magnífico clasificado en el Gran Premio de Burriana. Los cuatro camaradas que participaron en el Gran Premio de Burriana representando al Frente de Juventudes de Alicante han obtenido un éxito, clasificándose en buenos lugares.
El más destacado de ellos ha sido el camarada Ruiz. Varios kilómetros antes de llegar, hizo el despegue y se le registró en las bajadas más de setenta kilómetros por hora. Al final da la carrera se clasificó en tercer puesto, delante de los grandes ases españoles que participaron en la misma.
Dice Serdán que al día siguiente corrió el trofeo de fallas de Valencia y que una avería lo relegó al décimo cuarto puesto.
He encontrado varias noticias referentes al «Trofeo Fallas 1945». Estaba patrocinado por la Junta Central Fallera y se corrió el 16 de marzo con el itinerario Valencia-Játiva-Valencia. Pero no he localizado a Bernardo entre el listado de participantes anunciados; y tampoco lo mencionó en las entrevistas.
El primero de abril, «día de la victoria» y domingo de Resurrección, organizaron una carrera en Orihuela en la que se disputaban una copa de la Jefatura local del Movimiento, otra del Frente de Juventudes y cuatro premios más donados por las casas ciclistas, entre ellos una cámara «Michelín» para el primer escalador del puerto de Torremendo.
Información. 28 de marzo 1945: Carrera de medio fondo en Orihuela. Organizada por la Delegación local de Orihuela del Frente de Juventudes para conmemorar la festividad del día 1 de abril, a las diez y media de la mañana tendrá lugar una emocionante carrera ciclista con el siguiente recorrido: salida de Orihuela, Hurchillo, Torremendo, Rebate, San Miguel de Salinas, Bigastro y Orihuela, más tres vueltas a los andenes.
El recorrido aproximado es de cincuenta kilómetros. Frente a los magníficos corredores de esta localidad: Ruiz campeón regional, «Hojadelata», etc., el Frente de Juventudes de Alicante presentará un potente equipo.
Aunque apareció anunciada en varios periódicos de Alicante y Murcia, no he conseguido encontrar el resultado final de dicha prueba que tampoco se menciona en las entrevistas.

La Vuelta a España.

El verdadero «paso de gigante» en su carrera llegó con la «V Vuelta a España» celebrada del 10 al 31 de mayo.
Cuenta Manuel Seldrán que, a principios de mayo, en plena organización del evento, recibió una carta de su pariente oriolano.
—Querido primo Manolo: ya sé que te vas a reír si te digo que aquí tengo yo un amigo ciclista al que le gustaría participar en la Vuelta a España. No creas que son exageraciones mías. Te aseguro que este chico será una cosa grande. Tú que tendrás conocimientos con los organizadores, les podrías hablar…
Ya lo mencionamos en la primera entrega, cuando comieron en el Hotel Palas durante su visita a Orihuela. Creo que se trataba de Manuel Díaz de Arcante Giménez, nacido en Orihuela en 1918.
Serdán le contestó que haría la gestión en Madrid por el afecto que le tenía. Pero pensaba que el «fenómeno» de Orihuela solo sería un «as» en su pueblo.
Los promotores de la vuelta habían reservado algunos números para jóvenes promesas. Un estímulo para los principiantes.
—Si a última hora tengo alguna vacante pondremos al tal Bernardo Ruiz por el que te interesas.
La ausencia de uno de los inscritos posibilitó la inclusión del «Pipa» en la lista. Un telegrama, mucha rapidez y Bernardo Ruiz se presentó en Madrid para participar en su primera Vuelta a España.
En la lista oficial, publicada por multitud de periódicos, figura el penúltimo, domiciliado en Murcia.
Lista de corredores españoles y portugueses para la V Vuelta Ciclista a España: 1— Julián Berrendero (Madrid). 2—Joao Lourenco (Portugal). 3—Joao Rebelo (Portugal)… 48— José Cano (Murcia) 49—Bernardo Ruiz. (Murcia). 50— Enrique Laguna. (Oviedo).
Cuando se presentó en Madrid con su modesta bicicleta, Serdán detectó a un muchacho sencillo, un atleta natural sin muchos conocimientos.
—Montaba una bicicleta estrambótica. Junto a las máquinas «quintaesenciadas» del resto de los corredores, la suya parecía algo así como un camello. Hasta joroba tenía el cuadro que él creía «especial».
Tenía edad para ser su padre y comenzó a tomarle afecto.
—¿Hasta dónde llegaría el levantino? Yo de «motu proprio» me convertí en su padre adoptivo. Y él, sumiso y obediente, atendía sin pestañear a mis observaciones
Siguiendo los consejos de su mentor culminó las primeras etapas sin mucho sufrimiento, en discreta clasificación.
—Con que vayas en el pelotón sin aproximarte mucho a los demás para no caerte, tienes bastante. Ya irás aprendiendo. No intentes nada. Tú a rodar sin más.
Cómo no, al llegar a su pueblo como participante de la Vuelta a España, se marcó la pertinente exhibición entrando en cabeza.
El adelantado. 17 de mayo 1945: Murcia. Esta mañana partieron los corredores que participan en la V Vuelta Ciclista a España, para cubrir la dura etapa Murcia-Valencia. Cerca de Orihuela, el corredor Bernardo Ruiz, que es natural de dicha ciudad, se despegó del pelotón y entró en cabeza, siendo recibido con grandes aclamaciones por sus paisanos.
Luego siguió cumpliendo etapas sin estridencias, manteniéndose «como una rosa» hasta la etapa número doce.
En Zaragoza apareció por la mañana con el rostro desencajado y un color cadavérico. Le tomaron el pulso y la temperatura. Tenía fiebre. Más de treinta y ocho grados.
—He pasado mala noche.
—¿Tú te atreverías a seguir? — Preguntó Serdán.
—Yo lo que usted me diga.
—Mira, Bernardo, te vas a tomar este «Arcanol» y, si dentro de media hora no te encuentras bien ¡al camión! Te retiras ¡Ya has hecho bastante!
—No, yo no tomo eso. Jamás he tomado una medicina.
Serdán insistió hasta conseguir que ingiriese el «sello» y el malestar pasó.
El adelantado. 22 de mayo 1945: Zaragoza. V Vuelta Ciclista a España. La etapa de hoy es muy dura, Zaragoza-San Sebastián, 276 kilómetros con un control en Pamplona. El murciano Bernardo Ruiz salió enfermo, pero se espera que pueda seguir la etapa.
La etapa terminaba en San Sebastián. Llegó al control de Pamplona entre los «buenos» y allí comió con apetito.

En Tolosa se desató una terrible tormenta y los ciclistas se desperdigaron. En aquel diluvio, Serdán, que viajaba en automóvil, perdió todo contacto con Bernardo.
«El Pipa» había cubierto los 276 kilómetros y su mentor lo encontró descansando placidamente en el hotel de San Sebastián.
Aquella noche dio instrucciones a su amigo y cuidador, Miguel Carrión (el del vino de Jumilla). Le había visto la lengua llena de sarro y pensó que tenía problemas de estómago.
—Que no cene. No le pasara nada. Dormirá mejor.
A medianoche regresó y el «Pipa» dormía como un bendito. Por la mañana le preguntó por su estado de salud y afirmó encontrarse perfectamente.
—Para estas cosas, nada como la dieta—afirmó Serdán convencido.
—Mire, don Manuel—dijo Carrión aguantándose la risa— a las tres de la mañana se ha despertado diciendo que tenía hambre. Y tres barras de pan que tenía yo guardadas debajo de la cama se las ha comido.
Parece ser que la fiebre la motivó un forúnculo, al menos eso dijeron después en Orihuela. Pero Bernardo era un tipo extraordinario.
Sin más complicaciones cumplió las siete etapas restantes y llegó a Madrid el 31 de mayo «repleto de vida y salud».
Había completado la vuelta a España en su primer intento. Según los datos oficiales sólo 26 corredores, la mitad de los que habían salido, cumplieron los tres mil ochocientos kilómetros.
Bernardo, «el alicantino que no abandonó aquejado de fiebres durante dos días» lo hizo en el puesto 22, cobrando 506 pesetas.
La Rioja. Junio 1945: Por la entidad organizadora de la «V Vuelta a España» se ha hecho la entrega de los premios en metálico que los corredores participantes en ella han logrado. Ante la curiosidad del aficionado, vamos a satisfacer los deseos de los mismos, dando a conocer cuánto han percibido cada uno de los deportistas clasificados: 1— Delio Rodríguez, 22.273 pesetas. 2— Julián Berrendero, 17.899. 3— Juan Gimeno, 9.576… 20— Vicente Miró, 956. 22— Bernardo Ruiz. 506… Retirados — Cipriano Elys, 106.
A Perico Delgado le explicó que llegó el número 21 y solo había premios para los veinte primeros. Que si cobró algo fue gracias al diario «Ya» que les concedió 500 pesetas.
Y Orihuela volvió a recibirlo como un héroe.
Murcia Deportiva. 4 de junio 1945: Orihuela. Homenaje a Bernardo Ruiz por su actuación el la Vuelta Ciclista a España. Ha regresado a su ciudad natal el gran corredor levantino Bernardo Ruiz, después de hacer la gran proeza de correr la Vuelta a España y recibir los más encomiásticos elogios de toda la Prensa española por la gran clase demostrada en esta dura prueba, vislumbrándose en él a uno de los mejores y más positivos valores del ciclismo español.
Fue recibido por una gran masa de público y bellas señoritas que le hicieron ofrenda de magníficos ramos de flores. Un grupo de aficionados le ofreció un banquete.

III Vuelta a Valencia.

En junio el Frente de Juventudes lo convocó para la Vuelta a Valencia.
El Frente de Juventudes puso otra vez en litigio su afamada carrera. No podía faltar Bernardo Ruiz, vencedor el año anterior.
Jornada. 8 de junio 1945: Frente de Juventudes del Distrito Universitario. Vuelta a la provincia de Valencia. Ha quedado abierta en el día de hoy la inscripción para esta prueba que dará comienzo el próximo día 25.
En nuestra oficina se reciben continuamente regalos para premiar las actividades de estos noveles ciclistas que tantos éxitos han alcanzado en años anteriores.
Hoy ha sido inscrito Bernardo Ruiz Navarrete, primero del año pasado…
En Orihuela recibió otro homenaje en el campo de fútbol. Nombrado socio de honor del Orihuela C. F, le entregaron un «importante cheque» a modo de donativo para afrontar los desplazamientos.

La Verdad de Murcia. 15 de junio 1945: Homenaje a Bernardo Ruiz. Durante el último partido de fútbol celebrado entre el Orihuela y el Almansa, la afición que llenaba por completo el campo, tributó un cálido homenaje al corredor oriolano Bernardo Ruiz quien, de manos del entrenador del equipo local señor Lucas, recibió el nombramiento de socio de honor del club y un cheque con importante cantidad como donativo. Tanto al salir al campo como al retirarse, Bernardo Ruiz escuchó reiterados aplausos del público.
La vuelta valenciana se retrasó una semana y antes corrió otra prueba menor en Alicante. Organizada también por el Frente de Juventudes, quedó segundo.
Información. 28/29 de junio 1945: Ciclismo. Frente de Juventudes: Hoy se correrá el siguiente itinerario: Salida de la Explanada, carretera de la Albufera, Vistahermosa de la Cruz al sitio de partida por la carretera general de Valencia, tres vueltas a este recorrido…
El resultado de la prueba celebrada ayer fue el siguiente: Primero Daniel Sánchez, segundo Bernardo Ruiz, tercero Alfredo Carratalá y cuarto Ramón Almagro. Tomaron parte nueve corredores, batiéndose el «record» establecido…
En la III Vuelta a Valencia, iniciada el 2 de julio, comenzó ganando la primera etapa.

Pueblo. 2 de julio 1945: Valencia. Con bastante retraso se dio esta mañana la salida a los corredores que toman parte en la tercera vuelta ciclista a la provincia, organizada por el Frente de Juventudes para cubrir la primera etapa, Valencia-Chelva, 117 kilómetros. Fue ganada por el alicantino Bernardo Ruiz, con 10 minutos y 45 segundos de ventaja sobre su inmediato seguidor Juan Pedrós…
La experiencia adquirida en la Vuelta a España le permitio ganar varias etapas más con mucha soltura. Sin agobios.
El Adelantado. 4 de julio 1945: Se ha corrido la primera fase de la segunda etapa de la Vuelta Ciclista a la provincia. Chelva-Ayora se disputó contra reloj hasta Requena.
Tomaron la salida 56 corredores y resultó vencedor el mismo que en la primera etapa, el alicantino Bernardo Ruiz. En la segunda mitad, Requena-Ayora, Bernardo Ruiz, en magnífico «sprint», completó la victoria.
Pueblo. 6 de julio 1945: Valencia. Esta tarde se ha disputado la cuarta etapa de la vuelta ciclista a la provincia, comprendiendo el trayecto Carlet-Algemesí, resultando vencedor el alicantino Bernardo Ruiz.
Terminó de nuevo primero en la clasificación general y segundo en el premio de montaña.
Arriba. 9 de julio 1945: Terminó la Vuelta a Valencia del Frente de Juventudes. Bernardo Ruiz venció también este año. En el premio de la montaña quedó segundo.
La prensa se deshacía en elogios con la nueva figura. Su fama y su nombre no paraban de crecer.
Hoja de lunes. 9 de julio 1945. He aquí a Bernardo Ruiz, el alicantino, vencedor nuevamente en la Vuelta Ciclista a la provincia de Valencia. Reedita su hazaña del año último y esto no es ya mera coincidencia, sino valía destacada en el deporte del pedal, dominando al lote participante con la plusmarca de 23 minutos sobre el segundo clasificado.
El alicantino —oriolano para precisar, por más que Orihuela sea deportiva y geográficamente Alicante mismo— se supera esta vez y consigue consolidarse en gran campeón.
Con este segundo triunfó, claro y neto de ayer, Bernardo Ruiz se nos confirma como un hombre en perfecta formación profesional ciclista, aquilatado y no sólo en ciernes, sino «hecho». Tenemos por estas tierras un as en potencia: Bernardo Ruiz, el alicantino. Y lo que hace falta es que prosiga…

Antes de la prueba que lo consagraría definitivamente destacó en otras que «Educación y Descanso» iba organizando. Serdán menciona Elda y Elche.
Información. 14 de julio 1945. CICLISMO. Mañana carrera en Elda. Organizada por «Educación y Descanso» de Elda, se celebrará mañana una carrera, ciclista con el recorrido: Elda, Monforte, Agost, Castalla, Biar, Villena, Elda, Petrel y empalme carretera de Alicante a Elda, con un total de 90 kilómetros. Hay abundantes premios y se espera una participación muy nutrida.
Hoja de Lunes. 6 de agosto de 1945. Carrera ciclista de Elche. Bernardo Ruiz vencedor y Carratalá cuarto clasificado. Se pasó por Orihuela llevando el mando del pelotón Ruiz que fue largamente aplaudido por sus paisanos.
Se olvidó de Almería, una prueba por equipos «a la americana», donde compitió formando pareja con su otrora rival Alfredo Carratalá .
Información. 21 de agosto de 1945. Educación y Descanso. Ciclismo. Dos equipos alicantinos triunfan netamente en Almería. Bernardo Ruiz y Alfredo Carratalá primeros por equipos. Ramón Almagro y Daniel Sánchez en segundo lugar.
El publico ovacionó constantemente a los dos equipos alicantinos, especialmente al vencedor absoluto Ruiz-Carratalá que fue el que tuvo mayor regularidad, siendo Bernardo Ruiz el que dio la vuelta más rápida. Todas las primas fueron acaparadas por el equipo Ruiz-Carratalá.
En Almería protagonizó otra sonada anécdota: cuentan que volvió a Orihuela en bicicleta por no esperar al tren.
—Aquello fue muy curioso. Venció en la prueba sobre 70 kilómetros. Y al día siguiente volvió a Orihuela ¡desde Almería! montado en su «bici». 270 kilómetros de carretera fuera de programa. Bernardo aclaró: —Bueno. No era cuestión de perder el tiempo allá esperando el tren.
La XXV Volta a Cataluña.

En aquel glorioso verano, lo invitaron también a correr la Vuelta a Cataluña, prueba ciclista que tenía más prestigio que la Vuelta a España.
Bernardo cuenta que decidió no acudir a la llamada por no poder sufragar los gastos de dos semanas en Barcelona.
A Serdán, en 1954, le habló del escaso beneficio obtenido con la vuelta a España y de la intervención de un «mecenas» de Madrid, llamado Alfonso Lastra, que le envió quinientas pesetas.
También menciona a un grupo de oriolanos que reunió para él seiscientas o setecientas pesetas. No si será la misma suscripción que reflejó la prensa de Murcia.
La Verdad de Murcia. 15 de septiembre 1945. Orihuela: Como esperábamos, Bernardo Ruiz se ha colocado en la cabeza de la clasificación general, con quince minutos de ventaja sobre el segundo en la Vuelta a Cataluña; como solamente quedan cuatro etapas, vemos al pequeño gran campeón pasearse por Montjuic con el jersey amarillo y gritando ¡Viva el Rabaloche! …
… Como en esta carrera no cobran hasta el final, al chico se le acabaron los ahorros y se ha abierto una suscripción para poderle girar el dinero suficiente para que termine sin apuros económicos. A las veinticuatro horas ya se había recogido el dinero suficiente.
Con Perico, en 2015, no mencionó al «mecenas madrileño» pero dio otros detalles interesantes que completan el relato.
La oportunidad le llegó a través de un ciclista alicantino de nombre José Carratalá que ya había corrido en Cataluña.
Por mediación suya lo inscribió un contacto que tenía en la agencia de noticias «Mencheta». Menciona también la suscripción popular, fijándola en tres o cuatrocientas pesetas.
La vuelta catalana celebraba sus bodas de plata. Catorce etapas, mucha expectación y figuras internacionales.

Con el dinero recaudado viajó a Barcelona. Del trayecto tampoco se habló en 1954. A Perico le contó que en el tren conoció (por las bicicletas) a dos corredores y decidió pegarse a ellos.
Uno era el castellonense Vicente Miró Huguet, seis años mayor que el «Pipa». En su segunda Vuelta a España había ganado una etapa ese mismo año.
El otro era Cipriano Elys, un cántabro de treinta y ocho años, hijo de inmigrantes y criado en Francia, un veterano con experiencia en el «Tour» y muchas «Voltas» en sus piernas. Tambíen había participado ese año en la Vuelta a España sin conseguir culminarla.
Ninguno de los tres imaginaba que en pocas semanas formarían equipo en el Campeonato de España. Pero no adelantemos acontecimientos.
Al llegar a Barcelona se hospedó con ellos, en la misma pensión. Y se presentó ante Sebastià Masdeu, director general y primer ganador de la Volta. Éste solamente le entregó un jersey para correr.

En la primera etapa se escapó con Enric Armengol, un ciclista muy prometedor que murió ese mismo año en un accidente en carrera.
La Prensa. 3 de septiembre 1945. Con gran brillantez se inició ayer, en Montjuic, la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña. La primera etapa fue ganada por Armengol que obtuvo el máximo de primas en las doce vueltas al circuito.
Cada dos vueltas estaba anunciada una o varias primas que fueron disputando los corredores, destacándose entre éstos el joven Enrique Armengol, de tercera categoría, independiente, que, tras una afortunada fuga en compañía de Bernardo Ruiz, de Orihuela (un «cuarta categoría» que promete mucho), y Vicente Gimeno, también cuarta y del Sans, lograron una ventaja que les proporcionó llegar en ese orden después de los 45,5 kilómetros de recorrido alrededor del circuito.
Bernardo buscaba asegurarse al menos las primas en cada vuelta a Montjuic. Cuando Serdán le preguntó si había recibido alguna ayuda contestó:
—Solo como un hongo. «Compré» a Cipriano Elys para que me ayudase. Contra todos y jugándome la piel todos los días. No gané ninguna etapa, pero fui el vencedor de la vuelta.
Es curioso pero los dos compañeros que menciona ganaron una etapa cada uno: Enric (la primera en la que escapó con Bernardo) y Cipriano, (una contrarreloj en la sexta).
En la novena etapa venció el suizo Robert Zimmermann. Pero el verdadero protagonista de la jornada fue Bernardo Ruiz finalizando como líder de la general. Orihuela estaba entusiasmada con el «Pipa».
Información. 12 de septiembre 1945: La hazaña de Bernardo Ruiz, el «cuarta categoría» oriolano, en la Vuelta Ciclista a Cataluña, está siendo objeto dé grandes elogios por parte de toda la prensa deportiva nacional. Como ya conocerán nuestros lectores, «El Pipa» logró un resonante triunfo llegando a la meta en igual tiempo que el vencedor, el suizo Zimmerman, y con una ventaja de doce minutos sobre los restantes corredores.
Y no para ahí la cosa. Bernardo Ruiz pasa a ocupar el primer puesto de la clasificación general, y ya en plan de favorito, se lanza en la etapa Seo de Urgel- Palafrugell y logra situarse entre los primeros, con él mismo tiempo que el ganador, que fue Jimeno.
Total, que Bernardito, el «cuarta categoría» ignorado, se revela de forma extraordinaria, toma el mando de la clasificación con cerca de trece puntos de ventaja sobre el segundo… y ya faltan muy pocas horas para que el hombre se embolse el título de vencedor absoluto de la muy importante Vuelta Ciclista a Cataluña.
Precisamente por eso sus paisanos quieren hacerle objeto de un gran homenaje y se ha abierto una suscripción en Orihuela que alcanza ya una respetable cantidad.
Nuestro corresponsal nos decía anoche que los triunfos de Bernardo Ruiz en la gran carrera catalana habían despertado un entusiasmo indescriptible en la masa deportiva oriolana, motivo más que suficiente para que ese homenaje que se proyecta constituya un éxito rotundo.
Encabezando la clasificación general preguntaron a Mariano Cañardo por la joven promesa oriolana. Supongo que Bernardo recordaría las palabras de su padre cuando comenzaba a soñar con ser ciclista.
—Te has creído que vas a ser un Cañardo pero estás equivocado. Tú a lo tuyo, que será más provechoso.
Ahora el propio Cañardo elogiaba su figura comparándolo con el veterano Robert Zimmermann.
La prensa. 14 de septiembre 1945: Cañardo opina sobre Bernardo Ruiz. Desde ayer, que llegó a Gerona, se ha unido a la caravana de seguidores de la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña la figura más señera de la misma: Mariano Cañardo.
Su indiscutible personalidad en esta materia deportiva y el hecho de que quien esto escribe se haya permitido comparar sus principios de corredor con los del joven Bernardo Ruiz, nos obliga a conocer su criterio personal.

—He visto —dice Cañardo— en mi larga vida de «routier» muchos corredores que iniciaron un historial glorioso. Aquí mismo disputa la carrera el suizo Zimmermann, vencedor destacado hoy en el sector contra el reloj, corredor con el que yo actué en la vuelta a Francia de 1937 y en la de Alemania en 1939. Entonces era casi peor de lo que hoy lo es Ruiz...
… Ruiz, indiscutiblemente, es un marchador excelente, no un corredor científico. Porque si lo fuese se encontraría solo en cabeza de la clasificación con una diferencia mucho mayor de la que posee actualmente.
Tan sólo una desgracia muy fuerte pudiera arrebatarle la victoria que espera. Las etapas que quedan le favorecen más que le perjudican porque hay montañas y él es un formidable escalador.
Y la desgracia estuvo a punto de llegar en forma canina. En la última etapa, a pocos metros de la meta, se le atravesó un perro provocando una estrepitosa voltereta que detrozó su máquina.
Suerte que llevaba muchos minutos de ventaja y pudo entrar a pie. Esta inoportuna caída tampoco se mencionó en la entrevista con Serdán.

Hoja oficial del lunes. 17 de septiembre 1945. Termina la Vuelta Ciclista a Cataluña. Se ha disputado la última etapa de la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña, sobre el circuito Granollers-Barcelona, con un total de 133 kilómetros, en los que estaban comprendidas 10 vueltas al circuito del parque municipal de Montjuic.
Bernardo Ruiz, el vencedor absoluto de la carrera y la revelación de la temporada ciclista, marchó destacado hasta la vuelta octava, en la que fue alcanzado por un pelotón.
En estos momentos estuvo a punto de perder el primer lugar de la clasificación, al tener la mala suerte de sufrir una caída al arrollar a un perro, lo que motivó que tuviese que hacer a pie los 100 últimos metros, sosteniendo su bicicleta rota.
El incidente dio lugar a que la multitud le tributase a Ruiz, hasta que llegó a la meta, una enorme ovación, para premiar su entusiasmo y pundonor, ya que la Vuelta a Cataluña, en el año de sus bodas de plata, señala como vencedor a un ciclista de cuarta categoría independiente.
—¡Luché como un león! Además, segundo en la montaña.
Aquella victoria fue extraordinaria, increíble, un triunfo clamoroso. Su «paisana» la famosa Sarita Montiel» le entregó el ramo de flores.

Ganó quínce mil trescientas pesetas que por la noche puso sobre su cama para poder disfrutarlas. Nunca había visto tanto dinero junto.
Pueblo. 18 de septiembre 1945: Los corredores participantes en la última Vuelta a Cataluña han percibido las siguientes cantidades en concepto de premios: 1— Bernardo Ruiz, vencedor absoluto de la prueba,15.300 pesetas. 11— Elys, 1.225. 27— Miró, 300.

Bernardo, el «As» del ciclismo.

La locura por Bernardo se había desatado. Todo eran homenajes y elogios para el campeón oriolano «salido de la nada».
Pueblo: La Vuelta a Cataluña vio la victoria de Bernardo Ruiz. Así escrita la cosa no parece tener nada de particular el triunfo del de Orihuela. Pero si nuestros lectores han seguido la marcha de la carrera, habrán podido darse cuenta de la lucha sostenida por el alicantino frente a toda la coalición de ases participantes.
El equipo más fuerte, los campeones helvéticos, todos dieron la batalla a Bernardo Ruiz. Y Bernardo Ruiz no sólo la aceptó, sino que venció en ella.
Y de un golpe he aquí a un campeón salido poco más que de la nada. Cuando en la Vuelta a España fuimos testigos de la hazaña de este muchacho—corrió buena parte de la prueba enfermo—nos dimos cuenta de que nos encontrábamos frente a todo un «as».
Había conseguido su propósito. Podría «vivir» de la bicicleta.
—El éxito hizo cambiar mi situación en todo orden: económicamente y como ciclista.
Jornada. 18 de septiembre 1945: Entusiasmo en Alicante por el gran triunfo de Bernardo Ruiz. El rotundo triunfo de Bernardo Ruiz en la Vuelta Ciclista a Cataluña, es comentado entusiásticamente en la capital y provincia. Coinciden todos en asegurar que el deporte ciclista en España cuento desde ahora con una nueva figura de alto prestigio y valía.
Las peñas ciclistas de Alicante y provincia, especialmente de Orihuela, pueblo natal del corredor, preparan con gran entusiasmo el homenaje que desean tributar al triunfador de la Vuelta Ciclista a Cataluña, en la que Ruiz se ha enfrentado y ha vencido a hombres de gran clase y veteranía. Como se sabe, Ruiz lleva actuando sólo año y medio. Se Clasificó campeón del Frente de Juventudes en la Vuelta Ciclista a Levante y después participó en la Vuelta Ciclista a España.
A las quince mil trescientas pesetas del premio se unieron cinco mil más de gratificación. Bernardo habló de poner una gasolinera en Orihuela.
La Verdad de Murcia. 19 de septiembre 1945: Quince mil trescientas pesetas ha ganado Bernardo Ruiz en la Vuelta Ciclista a Cataluña. El presidente de la «Unión Ciclista de Sans» le ha entregado, además, una gratificación de cinco mil pesetas. Preguntado Bernardo Ruiz sobre qué haría con el dinero contestó:
—Lo primero poner un puesto de gasolina en Orihuela. Después pedirle al alcalde que arregle una larga travesía de Orihuela que hoy está mal para ciclistas y automóviles.
Se le preguntó si repartirla el premio con alguien y contestó negativamente, añadiendo que pensaba, no obstante, recompensar a Elys y Casas por el buen comportamiento de dichos corredores con él.
Y lo fichó la Unión Deportiva de Sans (Unió Esportiva de Sants), entidad polideportiva fundada el 1922 en el barrio de Sants, Barcelona. Su sección de ciclismo era la encargada de organizar nada menos que la Volta a Cataluña.
—El Sans solicitó mi ficha y ganaba quinientas pesetas mensuales. Estaba dentro de un equipo y, sobre todo, bien considerado.

Pueblo: El Sans espera contar con dos equipos de corredores para la próxima temporada. Dos equipos en los que figurará lo más destacado del ciclismo hispano.
A las figuras que hasta ahora han vestido el maillot blanquiverde del Club habrá que añadir nuevos nombres y, sobre todo, nuevos valores: Bernardo Ruiz y Poblet, las dos revelaciones del año ciclista son ya del Sans. Nada menos que todo un Club ciclista es la Unión Deportiva de Sans. Orgullo del ciclismo catalán y envidia del castellano.
Por la entrevista de 1954 parece que se quedó en Barcelona. Pero el mes que precedió al campeonato de independientes fue muy intenso, sobre todo en homenajes.
—Me quedé en Barcelona con objeto de tomar la salida en el Campeonato de España de los «independientes».
Entre la volta y el campeonato Bernardo volvió a Orihuela, pasó por Valencia al menos dos veces, estuvo en Alicante, corrió en Madrid … Y su regresó a la «Ciudad Condal» para proclamarse Campeón de España fue épico.
Jornada 20 de septiembre 1945: Bernardo Ruiz, el gran vencedor de la Vuelta a Cataluña, ha pasado por Valencia. Esta mañana ha llegado a nuestra ciudad la gran figura nacional del ciclismo, al que acompañan el corredor Elys y el representante del Ayuntamiento de Orihuela.
Apenas llegado a Valencia, ha visitado la Delegación Deportiva del Frente de Juventudes, donde ha sido muy felicitado por su magnífico triunfo.
El Servicio de Educación Física y Deportes de la organización juvenil, prepara para el próximo jueves un homenaje al campeón, que fue dos veces vencedor en la Vuelta Ciclista a la provincia.
En Valencia le hicieron su primera entrevista retrospectiva con el título «Dos años en la carretera». En la entrega anterior publiqué la parte correspondiente al año 1944.
Transcribo solamente el resumen que hizo de 1945, desde la Vuelta a España hasta la Vuelta a Cataluña.
Jornada. 21 de septiembre 1945: En mayo de 1945 me inscribí en la Vuelta Ciclista a España. Me encontraba enfermo de algún cuidado, pero no quise abandonar y me hube de conformar con el puesto número 22. Antes había participado en el «Trofeo Fallas» de Burriana.
Allí nos clasificamos primero Casas, segundo Gimeno, y tercero yo. Después la III Vuelta Ciclista a Valencia del Frente de Juventudes. Otra vez el primer puesto en el III Circuito a Elche en agosto. Y en una prueba a la americana celebrada en Almería también el primero.
Mas homenajes en Orihuela: Ayuntamiento, Virgen de Monserrrate y comida multitudinaria en el Hotel Palas.
Jornada. 26 de septiembre 1945: Apoteosis en Orihuela para recibir a Bernardo Ruiz. El campeón de la última Vuelta Ciclista a Cataluña ha llegado a su ciudad natal, Orihuela, donde era esperado por autoridades municipales y numerosísimo público que aplaudió frenéticamente a su paisano.
En el Ayuntamiento se le ofreció un vino de honor y a continuación, Bernardo Ruiz visitó la iglesia de Nuestra Señora de Monserrate, Patrona de la ciudad, ofrendando a la Virgen los ramos de flores que le fueron entregados a su llegada.

Homenaje en Valencia del Frente de Juventudes.
La Verdad de Murcia. 30 de septiembre 1945: Bernardo Ruiz ha sido objeto en Valencia de un homenaje en el Club Náutico, haciéndole entrega de los trofeos y premios conquistados en la Vuelta a Valencia organizada por el Frente de Juventudes.
Después machará a Madrid para correr la Vuelta por Regiones. Sus compañeros de equipo en esta próxima carrera son los valencianos Elys y Miró. El pequeño gran campeón arde en deseos de confirmar ante los madrileños la buena impresión que ante los catalanes dejó.
Campeón de España.
El siguiente desafío, esta vez en equipo, fue el Campeonato de España por regiones celebrado en Madrid.
De la carrera de Orihuela que menciona Torrelló no he encontrado noticias.
La prensa. 26 de septiembre 1945: Bernardo Ruiz participará en el Campeonato de España por Regiones. Don Miguel Torelló, presidente de la Sección Ciclista de la U. D. de Sans, nos informó que el reciente vencedor de la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña, Bernardo Ruiz, que regresó a su pueblo de Orihuela, pocos días después de terminada la carrera por etapas, donde fue recibido como un héroe.
—Me telefoneó —nos dice el señor Torelló—, para decirme que está dispuesto a tomar parte en el Campeonato de España por regiones, que tendrá lugar próximamente en Madrid, representando a la región levantina. Además —siguió diciendo el amigo Torelló—, tiene interés el muchacho en tomar parte en una carrera que se celebrará en Orihuela próximamente.
El domingo 7 de octubre se disputó en Madrid el Campeonato de España por Regiones en la que se enfrentaron cinco equipos de tres corredores. Doce vueltas de más de doce kilómetros en un circuito «contra el reloj».

El equipo valenciano, junto a Bernardo Ruiz, lo componían Cipriano Elys y Vicente Miró, los dos compañeros que había conocido un mes antes en el tren, camino de Barcelona.
Ese mismo día, Enric Armengol, del que se había hecho amigo en Barcelona, fue atropellado por un automóvil mientras disputaba una prueba menor. Falleció al día siguiente tras una delicada operación de cráneo. Tenía solo veintiún años.
La Prensa. 8 de octubre 1945. MADRID. Se ha celebrado la prueba ciclista de las regiones. Después de los 148 kilómetros y 200 metros de que constaba el circuito se clasificó, en primer lugar, el equipo de Cataluña, seguido del grupo valenciano formado por Cipriano Elys, Vicente Miró y Bernardo Ruiz.
Gracias al «prodigioso y fantástico sprint» de Bernardo, el equipo de Valencia quedó segundo, tras los catalanes.

Jornada. 10 de octubre 1945: Una figura de la semana. Aquí tienen ustedes a Bernardo Ruiz Navarrete, campeón ciclista, natural de Orihuela, de veinte años de edad.
Seguramente recordarán que no hace mucho venció, brillante e inesperadamente, en la XXV Vuelta a Cataluña, junto a los ases más destacados del ciclismo peninsular y suizo. Bernardo, convertido así, de pronto, en máxima «estrella» deportiva, había comenzado a correr en Orihuela, en varias pruebas de «modestos)» allá por el año 1943.
Actuó con gran éxito en circuitos de Alicante, Cartagena, Elche y Jumilla. Venció dos veces en la Vuelta a Valencia, organizada por el Frente de Juventudes. Participó en la Vuelta a la Región Valenciana y en la de España.
Pero su triunfo más sensacional, el más emocionante, lo consiguió al llegar a la meta de Montjuic, campeón absoluto de la gran prueba catalana.
Ahora, Bernardo Ruiz ha realizado otra estupenda proeza. Formando grupo con Elys y Miró, corrió el pasado domingo, representando a Valencia en el Campeonato por Regiones, celebrado en Madrid. Y gracias a su esfuerzo maravilloso, a su prodigioso y fantástico «sprint», cuando ya Elys se encontraba «fuera de combate», por haber abandonado la prueba, consiguió para su equipo el segundo puesto de la clasificación general, venciendo así a los de Baleares, Castilla y Vascongadas.
Y por añadidura, en una de las vueltas al circuito estableció Bernardo la mejor marca de los campeonatos celebrados hasta la fecha.
Como ya dijimos en otra ocasión, lo más admirable de este muchachote alicantino, es precisamente su insuperable sencillez, su modestia a prueba de «interviús» de reportajes y de homenajes.
Y después de sus magníficas victorias, Bernardo no ha adoptado esa pose insoportable de los divos. A pesar de que, montado en su máquina, tiene motivos para creerse algo así como un «héroe ecuestre», digno de todas las pleitesías: desde el recibimiento con banda de música hasta el discursito a los postres del banquete.
La sola presencia del nuevo «as» del ciclismo español, garantizaba el interés por una prueba.
La prensa. Barcelona. 19 de octubre 1945: Bernardo Ruiz, corredor de la U. D. de Sans, y ganador de la XXV Vuelta Ciclista a Cataluña, ha verificado su inscripción para el primer Campeonato de España de independientes, que se celebrará el próximo domingo en nuestra ciudad. Esta nueva inscripción da mayor interés a la carrera y da, por descontado, el éxito de la misma.
Y proeza tras proeza viajó de vuelta a Barcelona para el campeonato de independientes. Bernardo dijo en la entrevista que llegó en tren.
— Me había pasado la noche en tren, desde Valencia, y llegué a Barcelona a las siete de la mañana. Creí que no podría sostenerme.

En la descripción de la «proeza» la prensa mencionó un automóvil de la U. D. de Sans.
Bernardo, con un promedio de 37 kilómetros y medio a la hora, realizó una auténtica gesta. A 25 kilómetros de la salida tuvo una avería en su máquina y fue perdiendo tiempo.
Solicitó del árbitro el cambio de bicicleta y le dieron autorización. Macián le cedía la suya, pero no estaba permitido por ser un corredor que participaba en la misma carrera.
Finalmente consiguió una máquina con la que pudo reintegrarse al pelotón, después de haber perdido unos seis minutos.
En la cuarta vuelta del circuito urbano se escapó y fue aumentando su ventaja hasta cruzar en solitario la cinta de llegada.
De 42 participantes llegaron 26. Merece la pena transcibir la crónica de la prueba que redactó la prensa catalana.
La Prensa. 22 de octubre 1945. Bernardo Ruiz venció brillantemente en el II Campeonato de España de Independientes. Bernardo Ruiz Llegó a nuestra ciudad una hora antes de la carrera, después de viajar toda la noche en automóvil desde Valencia.
Si había reservas, que las había, quedó todo desvanecido, y los que dudaban de la clase de Bernardo Ruiz, se habrán convertido en admiradores de éste. No es el comentario de la carrera en sí; el II Campeonato de España de Independientes, celebrado ayer en nuestra ciudad se resolvió como el año anterior, sobre el circuito urbano.
Lo que nos trae a comentar la proeza de Bernardo Ruiz son los hechos que se sucedieron antes de la misma y que el público ignora, lo que da valor a la victoria y a nuestro comentario.
La decisión de tomar parte en la carrera de ayer fue dada por «La Prensa» en su edición del viernes. Bernardo Ruiz supo aquella misma noche su inscripción, y un coche del presidente de la Sección Ciclista de la. U. D. de Sans salió el sábado por la mañana, para Valencia, a recoger al corredor.
A las siete de la tarde del sábado salió Bernardo Ruiz trayendo junto a él su bicicleta. Pero unas averías en el coche y la lluvia tenaz en todo el recorrido, hizo que el corredor llegara sin haber probado bocado alguno, a las siete de la mañana de domingo. Es decir, una hora antes de comenzar la carrera, lo que motivó que dudara de su salida en la prueba.
La ratifico él, por propia petición y bajo su riesgo. Su ilusión era correr esta prueba porque se hacía en Barcelona y quería testimoniar su agradecimiento a la afición catalana y revalidar su triunfo en la Vuelta.
La desgracia le persiguió durante toda la prueba, teniendo que cambiar de máquina y con el peso de una noche entera sin descansar y luchar con hombres de valía.
Su esfuerzo y clase de primera categoría le llevó a la victoria en la penúltima vuelta, que se despegó de todos, y ganó limpiamente entrando en la meta bien destacado.
He aquí una proeza digna de ser recordada y, sobre todo, tenida en cuenta por los profesionales, que sólo buscan el triunfo con comodidad y ayuda y no son capaces, porque ya pasó su hora de aficionados, de orlar una victoria plagada de inconvenientes y dificultades. Pero para esto hace falta clase y ésta la tiene ya reconocida, Bernardo Ruiz.
Para Bernardo solo fue una más. Estaba agotado.
—En honor a la verdad, esta victoria ya no me proporcionó tanta alegría. Tenía mucho miedo y mucho cansancio.
—Y de ahí a Orihuela ¡A descansar!
El equipo de Sans decidió no participar en la vuelta a Galicia celebrada a finales de octubre. La categoría de los premios no compesaban el largo viaje con gastos de desplazamiento y estancia.
Participaron en el I Trofeo «Jaumandreu» celebrado en el circuito de Montjuic, donde obtuvieron la victoria por equipos. Individualmente venció su compañero Miguel Poblet.
La carrera, de escaso kilometraje, no se adaptaba a las condiciones de Bernardo y quedó en un discreto décimo tercer puesto.
Hoja oficial de la provincia de Barcelona. 29 de octubre 1945: … La prueba fue durísima y ahí están los trece abandonos que se registraron, la mayoría de ellos motivados por sendas averías en sus máquinas. El oriolano Bernardo Ruiz participó también en la prueba, que dicho sea de paso no era la que mejor se adaptaba a sus condiciones, ya que el escaso kilometraje no es precisamente el que favorece a los corredores de fondo, logrando clasificarse en décimo tercer puesto. El triunfo por equipos correspondió a la U. D. de Sans…
Tampoco destacó en la prueba «a la americana» celebrada en el velódromo de Reus.

Pueblo. 2 de noviembre 1945: REUS. Bernardo Ruiz debutó en pista en el Velódromo de esta localidad. Con lleno se disputó una reunión ciclista a la americana en la que participaron destacadas figuras nacionales, y debutando el joven campeón de España de independientes Bernardo Ruiz. Resultó vencedor el equipo formado por Sancho-Costa, quienes demostraron en la fase final de la carrera una clara superioridad sobre los demás participantes.
Bernardo Ruiz, poco habituado a la pista, no dio su rendimiento normal. No obstante, causó buena Impresión y demostró ser un corredor con grandes posibilidades. Teniendo en cuenta su juventud y con el tiempo podrá convertirse en una primera figura de la pista. Formó pareja con el joven valenciano Rodríguez, quien también tuvo una actuación voluntariosa.
La últimas pruebas de las que tengo constancia las realizó con su equipo en Cataluña.
La Prensa. 9 de noviembre 1945: TORELLÓ, el flamante presidente de la Sección Ciclista de la U. D. de Sans, es un «biciclista» empedernido y un mecenas de las dos ruedas, aparte de ser un noble deportista. Mañana, sábado, y el domingo, el equipo del Sans tomará parte en sendas carreras en Balaguer y Arenys de Munt. Para que sus ciclistas puedan cumplir sus deseos, ha puesto a su disposición un magnífico coche.
En diciembre la Unión Velocipédica Española presentó la clasificación de corredores para el 1946 ascendiendo a tercera categoría a Bernardo Ruiz. Su situación había cambiado radicalmente en pocos meses. Ahora sí se podía considerar un corredor ciclista reconocido.
Voy a terminar esta entrega con la transcripción de buena parte del artículo que el oriolano F. Abadía dedicó a Bernardo al final de la temporada en el diario «Información».

BERNARDO RUIZ: Todos los oriolanos nos enorgullecemos al ver estampado el nombre de nuestra ciudad en las secciones deportivas de cuantos periódicos lanzan las rotativas españolas. Ello se debe a Bernardo Ruiz.
Este gran deportista pronto gozará de fama internacional sino se malogra. Sometido a entrenamiento constante, está consagrado exclusivamente al deporte. Orihuela le ama y se honra por haberle visto nacer. Lo paradójico de Bernardo es que surgió de la nada al todo en brevísimo tiempo; cualquiera creerá que nos ha estado deleitando algunos años, no muchos por su poca edad, con sus cualidades para con el pedal.
No, nada de eso: le vimos solamente en dos carreras de muy escasa importancia realizadas por Orihuela y pueblos limítrofes en donde nunca se pudo pensar de cuanto en él había. Sus competiciones en Almería y Valencia, donde salió vencedor, nos llenaron de gozo, pero sin sospechar su gran clase.
Antes de ir a Valencia tomó parte en la Vuelta, a España de este año, la que, careciendo de toda veteranía, terminó con honor y épico entusiasmo. En esta V Vuelta a España, en la etapa de San Sebastián a Bilbao, subió al biciclo con una fiebre alta motivada por un forúnculo. La Prensa llegó a decir que tendría que abandonar la carrera por prescripción facultativa, pero en el mismo periódico que él leyó la noticia la recortó y remitió a Orihuela con esta nota: «No abandono». Se le ha preguntado después por qué hizo aquello con tanto riesgo para su salud, y dijo: «Lo hice por Orihuela».
Con las proezas arriba transcritas marchó a la XXV Vuelta a Cataluña siendo en ella el animador indiscutible y el vencedor neto. Hoy ya le tenemos como el coloso del biciclo, el campeonísimo, con su rotundo triunfo en el campeonato de España de independientes.
Por doquier recibe el «as» invitaciones para que participe en esta o aquella, carrera, viéndose privado, bien a pesar suyo, de participar en todas ellas ante la imposibilidad de quintuplicarse o por la falta material de tiempo para ejecutar los traslados, no pudiendo participar, entre otras, en la Vuelta a Galicia ni en el recorrido Sevilla- Cádiz- Sevilla, cuyo Club Velocipédico organizador le habla ofrecido una bonita y remuneradora suma, sin duda por su gran deseo de verle, según se decía.
Para cinco días consecutivos está comprometido a exhibirse en el Velódromo de Reus, y de allí pasará a Balaguer a tornar parte en el Gran Premio del Ayuntamiento.
Por ese gran biciclista, persona sencilla que sigue al margen de cuanto él es. Hacen votos sus paisanos por que los triunfos sigan. F. ABADIA.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Mi agradecimiento a Samuel Rodríguez Ferrández.
Pinchando la imagen (proximamente) siguiente capítulo.

Bernardo Ruiz. 1944-1954. Una «década prodigiosa». II. 1944.

1944.
La narración de Manuel Serdán en el capítulo correspondiente al año 1944 comienza con una prueba ciclista sin fecha; organizada en Cartagena por la «Obra Sindical de Educación y Descanso», órgano del «Movimiento Nacional» encargado del ocio de los trabajadores.

Yo voy a comenzar con un resumen del propio Bernardo, parte de una de sus primeras entrevistas, concedida al diario «Jornada», en septiembre de 1945, con el título: «Dos años en la carretera».
Jornada. 21 de septiembre 1945: … Este muchacho, que ha visto de pronto su nombre en grandes titulares y su foto sobre la primera plana de todos los periódicos de España, admite la «interviú» con un gesto tímido. —Nací en Orihuela el día 8 de enero de 1925.
Bernardo habla con esa especie de andaluz falsificado de «casi murcianos». — Comencé a correr en Orihuela. Allí tomé parte en algunas carreras de aficionados. Y en todas ellas conseguí situarme dentro de los tres primeros puestos. Esto fue en 1943.
—Al año siguiente me clasificaba también en el primer lugar de la Vuelta a Cartagena sobre un recorrido de 120 kilómetros. Más tarde acudí a la prueba ciclista organizada en el II aniversario de la Unión Ciclo Moto Club de Alicante. Llegué en décimo lugar debido a un accidente.
—Fui vencedor absoluto en el Circuito de Elche, en el de Orihuela, en el de Jumilla. Fui el primero de la general y el primero de la Montaña, en la II Vuelta Ciclista a Valencia, organizada por el Frente de Juventudes sobre un recorrido de 364 kilómetros, en seis etapas.
—También en octubre de 1944 participé en la Vuelta Levante, consiguiendo el 14 puesto en la general y el tercero de terceras y cuartas categorías y durante el invierno «descansé», haciendo algunas carreras más modestas…
Bernardo menciona la «Vuelta a Cartagena» en varias entrevistas. Desgraciadamente no he encontrado ninguna noticia en prensa que pueda darnos la fecha. Siguiendo su relato cronológico, empezaremos por ella.
«El Pipa» tenía claro que no podía contar con el apoyo, y mucho menos con un «crédito» de su padre que le permitiera ir, volver y permanecer en Cartagena para la prueba. Necesitaba trazar un plan con ciertas garantías si quería participar.
Entre los oriolanos que acudían estaba su amigo «el Hojalata» al que convenció para ayudarse mutuamente y repartir el premio.
—Mira, «Hojalata», en Cartagena nos van a atacar de firme. Estarán los de Murcia y estos no son tan fáciles de ganar. Si tú, además, me vas a dar la batalla, y claro, yo a ti, nos perjudicaremos los dos.
Gracias a su acuerdo, aunque uno de los dos se retirase, cobraría la mitad del premio igualmente.
—Si volvemos sin «blanca» las burlas aumentarán. Podíamos hacer bolsa común, ayudarnos y correr hasta «matarlos». Que se ganan diez duros, cinco para ti y cinco para mí.
«El Pipa» y «El Hojalata» viajaron a Cartagena y allí, un vecino de la Palma se enteró de sus planes y quiso participar en la empresa. Se llamaba Martos.
He localizado al tal Martos, un famoso palmesano de nombre Antonio, dueño de un taller de bicicletas y organizador del Club Ciclista local.
Los oriolanos aceptaron al tercer socio y, ciento veinte kilómetros después, Bernardo entraba en la meta y se hacía con las trescientas pesetas que repartieron a razón de veinte duros cada uno.
Después de la carrera, «El Pipa» y «El Hojalata» volvieron a Orihuela en bicicleta, felices y contentos por haber derrotado a los murcianos.
El siguiente desplazamiento fue a Alicante, en una prueba organizada por el Ciclo-Moto Club.
La Unión Ciclo Moto Club de Alicante es una añeja entidad deportiva fundada en 1927. En abril de 1940 recuperó la tradicional carrera que conmemoraba la fundación de aquella entidad ciclista con una prueba de ciento diez kilómetros. Lo que no entiendo es por qué, en la entrevista de 1945, la citan como «II aniversario».
En esta carrera cuenta que tuvo un despiste en la Garganta de Crevillente que provocó su caída y la rotura del meñique de la mano izquierda.
Acabó la prueba en décimo o undécimo lugar. Pero más que la derrota, lo que de verdad le preocupaba era la reacción de su padre cuando volviese fracasado y maltrecho.
Aguantó el chaparrón y siguió compitiendo a nivel provincial. Afirma que disputó cerca de veinte carreras, con distinta suerte, haciendo mención especial a su rivalidad con Alfredo Carratalá, un ciclista alicantino mucho más experimentado.
En la carrera celebrada el domingo 11 de junio en Alicante, tenemos juntos a Alfredo Carratalá y a Bernardo Ruiz. También figura Daniel Sánchez, personaje del que hablaremos inmediatamente.
Información. 13 de junio 1944: El domingo se celebró la anunciaba carrera ciclista que inició la serie de pruebas de este deporte que Educación y Descanso se propone organizar periódicamente durante la temporada que comienza. El recorrido constaba de 45 kilómetros que sumaban el total de las seis vueltas al siguiente circuito: Explanada, Estación de La Marina, Albufera. Vista Hermosa. Cruz de Piedra, Matadero, Explanada.
A las 11.45 de la mañana tomaron la salida los 20 corredores inscritos de los diferentes pueblos de la provincia de Alicante. La clasificación final fue la siguiente: Primero: José María García, de Elche, que invirtió en el recorrido 1 hora, 46 minutos y 20 segundos. Segundo: Alfredo Carratalá, de Alicante, en igual tiempo. Tercero: Daniel Sánchez, de Alicante, ídem. Quinto: Bernardo Ruiz, de Orihuela. ídem. Seguidamente se procedió al reparto de premios consistentes en trofeos deportivos y material ciclista.

Bernardo quería dedicar su vida al ciclismo y no era posible vivir de ello. La bicicleta le dejaba algunas pesetas pero tenía que seguir trabajando en el campo.
En la entrevista de Serdán afirma que, al calor del éxito en Valencia, organizaron otra carrera en Elche y que también la ganó, derrotando al famoso corredor murciano José Cano Ferré, primer campeón nacional militar de ciclismo.
Pero la prueba de Elche fue anterior.
Información. 29 de junio 1944: Para el próximo domingo ha organizado «Educación y Descanso» de Elche una carrera ciclista para productores de la provincia, cuyo recorrido consiste en dos vueltas al siguiente circuito: Elche, Crevillente, Aspe, Elche. La salida y la meta estarán instaladas en la plaza del Generalísimo. Se disputarán siete importantes premios. La hora de la carrera será a las diez de la mañana.
En una de estas carreras un joven ciclista alicantino llamado Daniel Sánchez, conocido como «Bella Aurora», le propuso formar parte del equipo alicantino del Frente de Juventudes que correría la Vuelta a Valencia.
«El Pipa» aceptó la invitación y, para la ocasión, pudo conseguir una bicicleta francesa marca «Alcyon». La compró en Callosa de Segura por quinientas pesetas gracias a un dinero que su hermano Tomás recibió por su participación en la «División Azul».
Como ya he dicho anteriormente, con Serdán habló poco de la situación política de sus progenitores. Pero con Perico Delgado sí se extendió contando lo que para su familia, «de color rosa subido», supuso el éxito como ciclista en el equipo alicantino del Frente de Juventudes.
Para correr en Valencia necesitaba conseguir un certificado local y en la Falange oriolana se lo negaron por «rojo».
Sin el dichoso certificado se presentó en Alicante y allí consiguió un salvoconducto para viajar en tren con el resto del equipo hasta Valencia. Por equipaje llevaba lo puesto, treinta pesetas y un pan para mantenerse alimentado hasta volver a Orihuela.

Al verse hospedado en el «Parador 18 de Julio» y tratado a cuerpo de rey durante tres días, se dio cuenta de que había dado un nuevo paso en su carrera.
No se fiaba de sus piernas y menos de su bicicleta. El cambio de marchas era su peor pesadilla. A pesar de los problemas técnicos salió airoso de la primera etapa.

En la segunda se puso en cabeza y así se mantuvo hasta que acabó ganando la vuelta con minutos de ventaja. También se proclamó «rey de la montaña».
Por esa victoria dijo que, excepto las dietas para su manuntención, no cobró ni un duro. El premio consistía en una bicicleta de paseo y varios trofeos.
Jornada. 2 de agosto de 1944. Frente de Juventudes. Reparto de premios a los participantes en la II Vuelta Ciclista a la provincia de Valencia. Bernardo Ruiz Navarrete: una bicicleta B. H., una copa jefe superior de Policía, una copa Rector de la Universidad, una copa Presidente de la Diputación (estas dos últimas por primero en la montaña y por equipos) dietas y premios 170 pesetas.
—Yo me creía el hombre más feliz de la tierra, me dieron una bicicleta y varias copas. ¡Para mí todo aquello era un tesoro!
Hasta ese momento sus padres habían permanecido en libertad condicional teniendo que firmar todos los días 1 y 15 de cada mes en el cuartel de la Guardia Civil de Orihuela. Su fotografía en la primera página del «Marca» con la camiseta del Frente de Juventudes lo cambió todo.

El regreso a Orihuela fue extraordinario y el recibimiento apoteósico.
Información. 21 de julio 1944: ORIHUELA DEPORTES CICLISMO. Bernardo Ruiz, ganador de la II Vuelta a Valencia, con su hazaña deportiva ha elevado el nombre de su ciudad por todo el campo de la afición española. Este nuevo as del ciclismo, natural de Orihuela, que en la actualidad cuenta con 19 años de edad, es una revelación más del acrisolado espíritu deportivo que anima a toda la afición oriolana. Bernardo Ruiz, ganador de la II Vuelta a Valencia, primer premio de la Montaña, se ha revelado como un magnífico escalador, del cual esperamos ver pronto nuevos y clamorosos éxitos.
Hemos de hacer un elogio de su preparador, señor Iborra, al cual sino en todo en parte le debe el triunfo clamoroso que en esta gran prueba deportiva ha conseguido. Él fue quien le inició desde su primera carrera, circuito Arneva-Hurchillo-Orihuela, pasando por la vuelta a Cartagena (110 kilómetros) y carrera de Elche (76 kilómetros), hasta la última y triunfal participación en la capital levantina, razón por la cual desde estas líneas y en nombre de la afición enviamos al señor Iborra nuestra más cordial enhorabuena.
Las entidades deportivas de la localidad esperan al nuevo campeón para tributarle un homenaje en honor a su triunfo. Diremos por último que Bernardo Ruiz es de Orihuela y solo a ésta le cabe el honor de ostentar el galardón de ser cuna de un nuevo campeón.

Estaba un poco asustado por la repercusión de su triunfo. En menos de un mes había pasado de «rojo» a «camarada Bernardo Ruiz».
La Verdad de Murcia. 26 de julio 1944: Orihuela. Oriolano que triunfa. Ayer llegó a nuestra ciudad el camarada del Frente de Juventudes Bernardo Ruiz, recién ganador de la Vuelta Ciclista a Valencia y primer clasificado en el premio de la Montaña.
Bernardo Ruiz empezó a correr hace menos de un año bajo el cuidado del señor Iborra. Ganó en su primera carrera la Vuelta a Orihuela. Más tarde también ganó una importante carrera en Elche y otra en Cartagena, culminando racha de triunfos en Valencia en su primera actuación en prueba oficial de importancia.
Bernardo asegura que en octubre lo invitaron a participar en Jumilla. Yo sólo he encontrado esta carrera que se celebró en agosto. Una prueba que el año anterior había ganado el famoso campeón murciano José Cano Ferré.
Información. 5 de agosto 1944: IV CIRCUITO JUMILLENSE. En conmemoración de la festividad y feria que, para honrar a la Excelsa Patrona de Jumilla, la Virgen de la Asunción, se celebrará en aquella ciudad una magnífica carrera ciclista cuyo recorrido es el siguiente: Jumilla, estación Minateda, Cieza, estación Blanca, Jumilla, que totalizan un recorrido de 100 kilómetros y se han establecido valiosos premios consistentes en artísticas copas y premios en metálico.
En esa prueba no se encontraba bien; sus piernas no marchaban. A punto de retirarse, su amigo Miguel Carrión encontró la solución.
— Hala «Pipa» que les ganas. Hala Bernardo, ánimo. Tómate este vaso de vino que te reanimará.
—Y me lo tomé. ¡Dios mío qué fue aquello! Empecé a correr como una motocicleta y gané. Un vaso de vino de Jumilla es la mejor droga que puede tomar un atleta.
—Yo no me daba cuenta de nada. Los vapores se me habían subido a la cabeza y, ante mi pasaban los árboles de la carretera a velocidad de vértigo.
Al apearse de su bicicleta le costó reponerse. No cayó al suelo gracias a Carrión que le esperaba sonriente por haber contribuido a su triunfo.
—Entonces empecé a comprender lo que había sucedido. Porque durante la mayor parte de la carrera yo era una máquina y no una persona.
En octubre he encontrado otra carrera celebrada en Alicante con Carratalá y Daniel Sánchez.
Información. 8 de octubre 1944: Carreras de bicicletas en La Florida en el intermedio del partido Alicante Cartagena. En el descanso del partido que se celebrará el próximo domingo en La Florida se correrá una prueba ciclista de 6.508 metros, participando los equipos del Frente de Juventudes de Orihuela y Alicante.
Con este último correrá Ruiz vencedor de la Vuelta Ciclista a Valencia. También participarán los conocidos corredores Carratalá, Daniel Sánchez, Ripoll y otros. Los corredores se disputarán una hermosa copa.
La siguiente prueba era en su pueblo y se preparó a fondo.
—Continué entrenándome y cada vez me encontraba mejor. Seguramente no bajaría de mil quinientos kilómetros los que cubrí antes de participar en la Vuelta a Orihuela.
La Verdad de Murcia. 11 de octubre 1944. II CIRCUITO ORIOLANO. El jueves, festividad de Nuestra Señora del Pilar, se correrá el II Circuito ciclista oriolano, con un recorrido aproximado de 99 kilómetros. Se espera un gran éxito de organización, pues son numerosas las inscripciones de ases del pedal de la región, destacando entre otras, la inscripción de Bernardo Ruiz, ganador de la Vuelta ciclista a Valencia y campeón local.
La «Peña Ciclista Oriolana» está realizando un gran esfuerzo para agradar a todos los participantes, concediendo muchos premios y regalos y primas a los vencedores de esta magnífica carrera.
El recorrido de dicha vuelta fue: Albatera, Crevillente, Elche, Santa Pola, Torrevieja, San Miguel de Salinas, Orihuela, más un circuito de veinte kilómetros.
—Aquel día volaba. Quinientas pesetas me embolsé como vencedor y, lo que era más importante, la conversión de algunos que no creían en mí.
El ritmo de competición era frenético. En octubre participó también en la Vuelta a Levante.

—Iba perdiendo el miedo a todos ¡Demasiado pronto! En octubre fui a Valencia y tomé la salida en la Vuelta de Levante con las primeras figuras de España. Aquella era demasiada «tela» para mí. Comprendí que los otros sabían más que yo.
Pueblo. 24 de octubre 1944: Comenzó ayer la cuarta edición de la Vuelta Ciclista a Levante. En su primera etapa se ha dado la nota de velocidad. Impuesta por dos modestos, que escaparon a 25 kilómetros de salida, manteniéndose en cabeza por más de 90, la media lograda, de 34 kilómetros, es muy interesante. Clasificación de la primera etapa, Valencia-Benicarló: 1º Delio Rodríguez; 2º Antonio Martín; 3º Aguirrezábal; 4º Ruiz …
Información. 29 de octubre 1944: ELCHE. DEPORTES. LA IV VUELTA CICLISTA A LEVANTE. El pasado jueves (26) fue un día deportivo por excelencia en la ciudad por ser Elche meta final de etapa en la IV Vuelta Ciclista a Levante. Alrededor de las dos y media de la tarde llegaron al Palmeral los corredores que se disputaban los trofeos de la magna Vuelta a Levante.
La suerte no le acompañó al pasar por Orihuela.
La Verdad de Murcia. 29 de octubre 1944. Orihuela. Nuestro paisano, Bernardo Ruiz que con el Frente de Juventudes de Valencia corre la actual Vuelta a Levante está obteniendo un gran éxito, revelándose como un magnífico corredor.
En la primera etapa llegó el cuarto, al mismo tiempo que el primero; y en las demás etapas entró con el pelotón de cabeza. Al pasar el viernes la carrera por Orihuela, había gran expectación por ver pasar a nuestro paisano, pero una caída y un pinchazo le hizo pasar con diez minutos de retraso sobra el primer pelotón, pero en un gran esfuerzo logró unirse al pelotón de cabeza y puntuó el cuarto en la Garganta de Crevillente, puntuable para el Premio de la Montaña.
—Mi puesto fue el dieciséis. Sin embargo, me clasifiqué tercero entre los «independientes». Me ganaron Langarica y Font.
El año 1944 fue la explosión de un atleta natural que utilizando su fuerza brilló en muchas pruebas provinciales que tenían repercusión en pocos kilómetros a la redonda.
La última que he encontrado ese año fue también en Alicante.
Información. 15 de diciembre 1944. CICLISMO. Organizada por la Asesoría de Educación Física del Frente de Juventudes, el próximo domingo día 17, a las 11 de la mañana, se correrá una prueba ciclista con el siguiente recorrido: Explanada de España, carretera de Santa Pola, cruce a Elche, carretera a Elche, carretera general de Murcia hacia Alicante, carretera de Ocaña, Alicante, paseo del Doctor Gadea y Explanada de España, donde se encontrará la meta.
Se espera hagan su inscripción los equipos de Elda, Elche, Callosa, Orihuela, Alcoy y otros muchos e igualmente nuestro campeón regional Bernardo Ruiz, de Orihuela, uno de los mejores clasificados en la Vuelta a Levante, para dar más vistosidad y emoción a la misma.
Gracias a la Vuelta a Levante el ciclista oriolano entró de lleno en la profesión y su nombre empezó a sonar fuera de la provincia.
Sin una técnica depurada ganaba trofeos y pesetas. En palabras de Manuel Serdán, Bernardo era un muchachote lleno de salud, un novato con facultades portentosas, un brillante sin tallar.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Mi agradecimiento a Samuel Rodríguez Ferrández.
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Bernardo Ruiz. 1944-1954. Una «década prodigiosa». I. Introducción.

Prefacio.
Mucho se ha escrito sobre Bernardo Ruiz. Pero en esta «oriolapedia» que trato de componer no podía faltar el segundo oriolano más famoso del siglo XX.
En 1954 el periodista deportivo Manuel Serdán publicó, en el suplemento «Biografías de Marca», la de Bernardo Ruiz con el título: «Bernardo Ruiz Navarrete. El famoso ciclista de Orihuela. De cuidador de planteles de pimientos a millonario».
La serie, dividida en un total de doce entregas, fue adquirida por Samuel Rodríguez Ferrández y la puso a mi disposición.
Aprovechando la oportunidad que me brinda Samuel, voy a centrame en los diez años que relató el propio protagonista, cotejando sus palabras con lo que contó en otras entrevistas posteriores, como la de Perico Delgado para RTVE; o la que concedió tras sus primeros triunfos, en 1945.
También compartiré bastantes noticias que se publicaron en la época y, por supuesto, fotografías y artículos que ilustren el texto. En este capítulo de introducción incluyo también una pequeña biografía del periodista que viajó a Orihuela en 1954 y algunos datos de la familia de Bernardo Ruiz.
Introducción.
El reportaje entrevista comienza con la llegada del periodista Manuel Serdán en 1954. El visitante no era un periodista cualquiera. Permitidme hacer un inciso para resumir la biografía de este personaje nacido en Vitoria en 1892.
Manuel Serdán y Díaz de Arcante lo fue todo en el ciclismo español. Dos años mayor que el padre de Bernardo, comenzó a correr en bicicleta a principios del siglo XX y, como joven «sportman», aparecía a menudo en la prensa local vitoriana.
Heraldo Alavés. 8 de abril 1912: Ciclista premiado. Leemos en la prensa de Bilbao que en las carreras de bicicleta allí celebradas ha alcanzado el cuarto premio nuestro estimado amigo, el joven vitoriano don Manuel Serdán, cuyo triunfo celebramos sinceramente.
En 1913 era presidente del «New-Club» de ciclismo de Vitoria y, mientras cursaba la carrera de Derecho en Valladolid, participó en varias pruebas como la Vuelta a Cataluña.
Cronista deportivo especializado en ciclismo, pasó por el «Heraldo Alaves» y por el «Excelsior» al tiempo que organizaba carreras como juez-árbitro.
Heraldo Alavés. 03 de mayo 1915: Sport. Reanuda sus tareas periodísticas en el Heraldo Alavés, para dedicarse exclusivamente a los asuntos de sport, nuestro querido amigo don Manuel Serdán, sportman competentísimo.
Durante la II República dio el salto a la capital revolucionando el ciclismo madrileño y trabajando para el diario «el Sol» y la revista semanal «España Sportiva».
Al acabar la guerra el «camarada» Manuel Serdán fue nombrado primer vocal del Comité Nacional de la Unión Velocipédica Española y presidente de la Comisión Deportiva.
Era redactor en el «Arriba», asesor técnico de la Federación Nacional de Deportes y Seleccionador Nacional de Ciclismo del Frente de Juventudes, organismos todos vinculados a Falange.

En los años cuarenta pasó al «Marca», donde se jubiló en 1961. Conoció a Bernardo Ruiz en 1945 y fue determinante para su participación en la Vuelta a España.
Presidente de la Federación Española de Ciclismo desde 1963 a 1968, presumía de haber recorrido 250.000 kilómetros en bicicleta.
Falleció en mayo de 1981 a la edad de 89 años.

Serdán en Orihuela.

Serdán viajó en tren de Madrid a Murcia. Y de Murcia a la «coqueta y soleada» estación de ferrocarril de Orihuela, donde tomó una «tartana murciana enganchada a un caballejo» que lo llevó al domicilio del «Pipa».
—Usted dirá dónde quiere que le lleve.
—Al domicilio de Bernardo Ruiz ¿Lo conoce?
—Qué cosas dice usted. Aquí nos conocemos todos, pero sobre todo a Bernardo.
Allí lo recibió su «bellísima esposa», Margarita Celestino. Y le comunicó que Bernardo había salido a entrenar con su amigo Botella.
—Me han dicho que les prepare la comida para las cuatro.
Serdán aprovechó para comer en el Hotel Palas con unos primos que tenía en Orihuela, determinates también en la primera participación de nuestro biografiado en la Vuelta a España.

Después volvió a casa de Bernardo, al que ya habían informado de su visita. El redactor de «Marca» le pidió tiempo para escuchar los detalles de su vida desde la infancia a la actualidad, buscando más bien las anécdotas.
—No se trata Bernardo de hacer al detalle tu vida ciclista, harto conocida. Sobre determinados hechos quiero espigar lo anecdótico.
Serdán quería pasear con «el Pipa» por Orihuela acompañados de un fotógrafo. Utilizando sus propias palabras, para hablar con naturalidad, sin hacer muchas preguntas, sin forzar las charlas ni detener sus frases, como dos viejos amigos.
—Las horas que usted desee.
Acordaron que la narración empezaría en su lugar de nacimiento, la antigua casa de sus padres.

Un coche los llevó a la que fue su casa natal, en el tradicional Barrio de San Francisco, al pie de la sierra.
—Aquí tiene usted el sitio. Ha cambiado poco. Cuando vivíamos nosotros la casa era una. Ahora le han añadido unas habitaciones que ocupan tres familias.
—Calle San Francisco. Entonces tenía el número 8, con posterioridad le pusieron el 4. Aquí nací en enero hizo veintinueve años.
Bernardo llegó al mundo el 8 de enero de 1925 en una familia muy humilde de jornaleros y labradores.

Aquí voy a hacer otro inciso en la entrevista para añadir un poco de la historia de su familia.
Su padre, Tomás Ruiz Grau, había nacido el 18 de enero de 1894 en el famoso barrio oriolano de «Las Espeñetas». Fue bautizado en la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol de Orihuela.
Tomás era hijo de Tomás Ruiz Galán, nacido el 21 de diciembre de 1852 en la calle del Río y bautizado también en Santiago. Y de María Grau Abadía, nacida el 22 de septiembre de 1851 en El Raiguero (Orihuela) y bautizada también en Santiago.

Su madre, Leonor Navarrete Segura, nació el 15 de septiembre de 1893 en el campo de La Matanza (Orihuela). Bautizada en la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora del Remedio, Leonor era hija de Agustín Navarrete Riquelme, nacido y bautizado el 28 de agosto de 1857 en misma Iglesia del Remedio y de Sandalia Segura.
Tomás Ruiz Grau y Leonor Navarrete Segura se casaron el 10 de agosto de 1918 en la Iglesia Parroquial de Santiago Apóstol de Orihuela.
Tuvieron cinco hijos: María, Tomás, Antonio, Bernardo y Leonor.
Bernardo alternó la escuela con el trabajo desde los cuatro o cinco años, cuando comenzó a ayudar a su padre evitando que los pájaros se comiesen las semillas de los planteles de pimientos.
— Ni tonto ni listo. Tenía facilidad para aprender las cosas que nos decía el señor maestro. Estudiar, la verdad, no me gustaba. Pero las explicaciones las comprendía bien.
Le llamaban «el Pipa», apodo que nunca le molestó.
—Porque siempre me estaba chupando el dedo gordo, una costumbre que me duró mucho tiempo y me costó cachetes a granel. Hasta en el extranjero me llaman algunos corredores «el Pipa». No tiene importancia.
El ciclista más famoso que había dado España hasta ese momento, demostró con Serdán la sencillez de un muchacho que tenía el don de la conversación y el atractivo de presentar las cosas sin ambages ni rodeos.

Pero, como es lógico, tratándose de los años cincuenta, pasó muy de puntillas por el periodo de guerra y los problemas posteriores de su familia.
—Cuando tenía once años «vino» la guerra nuestra. Mi padre dirigía el cultivo de una buena extensión de huerta. Mi madre lavaba ropa para señores del pueblo. Mis hermanos se distribuyeron.
— A mí me dedicaron a hacer hoyos para los planteles bajo la vigilancia de mi padre. Los hoyos tenían la profundidad de un palmo. Siempre en el huerto de los franciscanos de Santa Ana. Yo era amigo de todos.
— Cuando la guerra se marcharon y el convento se convirtió en cuartel. Había muchos soldados y material. Y muchas provisiones.

En 1941 se instruyó un procedimiento sumarísimo contra sus padres por el Juzgado Militar de Orihuela. (Tribunal Militar Territorial 1 | Sumarísimos | Alicante, 1941 | Sumario 10553, Caja 15674, Orden 4).
En dicho sumario se investigó de forma conjunta a varios oriolanos acusados de participar durante la Guerra Civil en actividades de resistencia y militancia sindical en organizaciones como la UGT.
Los antecedentes políticos de Tomás quedaron en el fichero 58 de la Sección Político-Social. Ficha R0178826.
Bernardo tampoco contó mucho de sus actividades en la posguerra. Su adolescencia se desarrolló en los peores años de hambre y racionamiento, con el agravante de unos padres «de color rosa subido» perseguidos por la Dictadura.
—Una vez terminada la guerra me consideraron como jornalero de la huerta de los franciscanos, que volvieron al convento. Con lo que me había enseñado mi padre plantaba cebollas, pimientos, tomates, hortalizas en general.
—Tomás y yo andábamos de un lado para otro para ayudar en mi casa. Luego iba con Antonio.
Como muchos familiares de represaliados, Tomás se enroló como «voluntario» en la División Azul. Lo tenemos en esta convocatoria de ex combatientes.
Información. 10 de octubre 1944. Jefatura Provincial de la Milicia de Falange Española Tradicionalista y de las J.O.N.S. Tomás Ruiz Navarrete. Por la presente se pone en conocimiento de los ex combatientes de la División Española de Voluntarios que se personen en esta jefatura para enterarles de un asunto de su interés.
—Como escaseaban los alimentos era necesario buscarlos por todas partes. Comprábamos grano, por ejemplo, y después de limpiarlo bien, operación que hacía yo, lo molíamos como se podía y después se vendía.
Con Pedro Delgado añadió que, entre los años 1941 y 1943, su bicicleta llevaba detrás un portaequipajes que le permitía cargar cuarenta o cincuenta kilos de cebada o de maíz, que llevaba a un molino para, una vez molido, venderlo.
— Con Antonio andaba con un carro. También teníamos una bicicleta, como todo el mundo. A mí me gustaba más guiar el carrillo, del que tiraba un borrico.
—¿Por qué no te gustaba la bicicleta?
—Era más tranquilo ir en el carro. Si utilizaba la máquina era para recorrer los senderos de la huerta y traer algo para casa.
Cuarenta años después contó a Pedro J. Bernabeu, en otra entrevista, que varias veces a la semana pedaleaba desde Orihuela a Cartagena y de Cartagena a Orihuela subiendo las cuestas de la pedanía de Torremendo y el puerto de Rebate.
En la de Perico Delgado en 2015 explicó que, entre los años 1940 y 1943, cargaba hasta cincuenta kilos en la bicicleta y hacía de veinte a cuarenta kilómetros diarios.
En Albox (Almería) recuerdan a un muchacho de 16 años que cargaba dos pellejos de aceite en el cuadro de su bicicleta con veinticinco litros en cada uno. Afirman que era de Orihuela y se llamaba Bernardo Ruiz.
Posteriormente utilizaron un carro que podía cargar hasta doscientos kilos y él iba con la bicicleta delante buscando los sitios donde se apostaba la Guardia Civil para hacer controles. La clave de «paso libre» era un tormo de tierra esparcido en la carretera.
A Manuel Serdán le aseguró que no tuvo afición por la bicicleta hasta el año 1943.
—Hasta que un día ¡qué susto! El día de Todos los Santos de 1943, tenía entonces dieciocho años.
Su padre lo había mandado a Santomera, con su hermano Antonio, a recoger un saco de harina. La ida la hicieron los dos en el carro, transportando la bicicleta. A la vuelta, una vez cargada la harina, la máquina ya no cabía.
—Como Antonio estaba cansado se quedó en el carro, y yo marchaba por delante.
Antonio se quedó dormido y, a las dos o las tres de la mañana, a la altura de El Siscar, los faros de un camión de recoveros de Lorca aparecieron en la oscuridad.
—Le grité a mi hermano para que se apartase. No me oyó. Tampoco el conductor vio el carro. El camión atropelló al carro y volcó ¡una catástrofe!
Su hermano y uno de los ocupantes del camión resultaron heridos y fueron hospitalizados en Murcia. El pobre burro murió aplastado.
Bernardo voló pedaleando en la oscuridad para llevar la noticia a su padre.
—Parecía que salían fuerzas de no sé dónde. Sé que llegué enseguida a casa.
Cuando su hermano se repuso su padre compró otro carro. Y era Antonio el que lo llevaba. A partir de ese momento dice que le entró el «gusanillo» por la bicicleta, una vetusta máquina adquirida por su padre antes de que él naciera.
—A mí ya me gustaba más ir montado en la bicicleta.
—¿Era una buena bicicleta?
—Ca, no señor. ¡Mi padre la compró en 1918! Calcule usted como estaría después de veintitantos años de uso. Recuerdo haberle oído muchas veces que le costó diez duros.
A Pedro Delgado le dio más datos de su primera máquina. Era una bicicleta francesa, marca «Areli», con un solo freno y el manillar bajo.

A Perico Delgado le contó, como primera experiencia en carrera, el circuito Orihuela – Elche – Santa Pola – Torrevieja – Orihuela. Tenía dieciséis o diecisiete años y se unió como espontáneo a un grupo de oriolanos que corrían dicho circuito y casi llegó el primero.
A Serdán le habló de la cuesta del Seminario de San Miguel, en Orihuela; un empinado acceso que algunos culminaban como una hazaña y él repetía una y otra vez con facilidad dando que hablar a la gente.
Bernardo hacía esos alardes tratando de impresionar a Juan Iborra para que le prestase su bicicleta «de carreras». Una «níquel», madrileña, con cambio manual. Tenía sólo tres piñones y llevaba junto a los platos una carraca para fijar la cadena.
Primera carrera. 1943.

La primera prueba para «el Pipa», de cuarenta kilómetros, se tituló «Circuito a la Ermita de las Angustias» y estaba organizada en Orihuela para los chicos del pueblo.
—Como no tenía equipo ciclista me vestí con un jersey y un pantalón de futbolista. Recuerdo que llevaba los zapatos de los domingos.
Quedó el primero entre los quince o veinte participantes y se embolsó diez duros de premio, un pollo y otros cinco duros de prima por pasar en cabeza por un determinado lugar.
—Acostumbrado a lo que andaba de ordinario la carrera me pareció un paseo. Cada día tenía más afición.
Preguntado por sus adversarios de entonces recordaba a: Francisco Galiano, «el Potra», Quesada, «Trino el de Molins», José Alcaraz «el Hojalata» y, sobre todo, Rojales. Tenían más experiencia que él, pero no querían que participase pues siempre ganaba.
Entre pollos, gallinas, algún puñado de pesetas y premios en especie que le permitieron mejorar el estado lamentable de su bicicleta de trabajo, empezó a formarse el corredor ciclista en contra de la voluntad de su padre.
—Te has creído que vas a ser un Cañardo (se refería a Mariano Cañardo) pero estás equivocado. Tú a lo tuyo, que será más provechoso.
Mientras al hijo le obsesionaba su «máquina», a don Tomás le hacía poca gracia que perdiese horas de trabajo en entrenamientos inútiles. Su madre tampoco estaba muy conforme; pero «tapaba» al hijo querido.
Bernardo llevaba el veneno del ciclismo dentro y en Orihuela era muy discutido: unos lo consideraban un fenómeno y otros un chalado. Él se veía con fuerzas para enfrentarse a adversarios con más años, más experiencia y mejores máquinas.
Casi sin darse cuenta fue iniciando su nueva vida como ciclista; dejando, poco a poco, el cultivo de la tierra que cada día soportaba menos.
Las victorias locales animaban al joven Bernardo; pero su bicicleta, un esqueleto prehistórico con algunos apaños, no estaba a la altura de un incipiente corredor.
A finales de 1943 sus padres seguían sin aprobar las ambiciones deportivas de «el Pipa»; y mucho menos la modernización de su máquina. Don Tomás le decía:
—Lo principal es dar fuertes pedaladas. Lo demás, ganas de presumir. De nada sirven las piezas nuevas sin fortaleza en las piernas.
Luchando siempre con desventaja y sudando más de lo debido por falta de una buena máquina llegó el decisivo año 1944. Que repasaremos en la siguiente entrega.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Mi agradecimiento a Samuel Rodríguez y a José Manuel Dayas.
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