Plaza Antonio Balaguer y calle de Santa Justa en la actualidad. Francisco Luis Galiano Moreno.
La Plaza Mayor o de la Fruta.
Anotaciones sobre fragmento plano de 1748, obra de Fray Antonio Villanueva.
Retomamos nuestro recorrido virtual donde lo dejamos en la entrega anterior; comenzando con lo poco que dijo Gisbert de la plaza que llamó de Santa Justa, en su «Historia de Orihuela».
De Santa Justa: Vulgarmente de la Fruta o de la Verdura.
En la antigüedad fue la principal de la población y lo demuestra el recuerdo de que se llamó del Común o Mayor.
Oriola nunca tuvo una plaza mayor al uso; más bien un conjunto de plazuelas adaptadas a un espacio irregular, repleto de edificios públicos, entre la peña y el río.
Una plaza poco atractiva y no apta para manifestaciones o celebraciones multitudinarias: alardes ecuestres, corridas de toros, formación de batallones, etc..
El término «plaza mayor» quedó definido claramente en la edad moderna española como el lugar de la población que alojaba la casa consistorial y contaba con espacio suficiente para celebrar el mercado y otras actividades municipales.
La de Orihuela no cumplió esos parámetros hasta el siglo XIX, cuando se trasladó el Ayuntamiento a la Plaza Nueva.
A diferencia de esas «nuevas plazas», creadas entre los siglos XVI y XIX, la nuestra quedó subordinada al escaso terreno intramuros y a la morfología del urbanismo heredado de los musulmanes.
Es por eso que, durante siglos, utilizaron la plaza del Puente para los actos municipales necesitados de espacio.
Y al abrirse la Plaza Nueva en el siglo XVII, la antaño plaza Mayor fue perdiendo importancia hasta quedar en plaza de la Fruta o de la Verdura.
Plaza Antonio Balaguer y calle de Santa Justa en la actualidad.José María Pérez Basanta.
José Ojeda Nieto la describe así en su obra «Orihuela Imaginada. La Ciudad en los Siglos XVI y XVII».
Si hay un lugar donde las relaciones de convivencia encuentran el marco idóneo, éste es sin duda la Plaza Mayor.
Y, sin embargo, parece inapropiado, desde el plano urbanístico, designar con este nombre a la de Orihuela, pues carece de un espacio amplio, enmarcado por edificios que la deslinden con total diafanidad.
La Plaza Mayor de Orihuela, durante la época foral, parece más una agrupación de dos o tres plazuelas alrededor de la iglesia de Santa Justa y Rufina.
Es, probablemente, una rémora del antiguo zoco musulmán.
Y aunque a lo largo de los siglos XVI y XVII se ampliará, alejando carnicerías y pescaderías hacia los extremos y aun procurando mantenerla en buen estado, será imposible darle el empaque de las plazas renacentistas y barrocas que, por la misma época, otras ciudades y villas levantaron…
En algunos padrones de mediados del siglo XVII todavía la nombraban como «Plaça o Plasa Major».
Aunque ya empezaba a figurar como de Santa Justa; o simplemente como «La Plaça».
Patro dels vehins de la Ciutat de Oriola. 1651 y 1656. Sal y Muro 1654 y 1659.Archivo Municipal de Orihuela.
A principios del siglo XVIII, ya desaparecido el término «Plaza Mayor», se alternó el de «Plaza de Santa Justa» con el de «Plaza de la Fruta» en los primeros repartos del equivalente, impuesto instituido por Felipe V en 1715 para el Reino de Valencia.
«Plaza de Santa Justa. Plaza de la Fruta. Equivalentes 1715-1719.Archivo Municipal de Orihuela.
Y acabó por imponerse el de «Plaza de la Fruta», utilizado en dichos repartos durante los siglos XVIII y XIX.
Fotografía Ajomalba.
Voy a transcribir la descripción que de ella hace Montesinos a finales del XVIII, llamándola «Plaza Común de Víveres».
Tiene Orihuela una grande y hermosa plaza del común, en la que se vende todo género de cosas apetecibles al más delicado gusto.
Esta se divide en tres estancias; la mayor sirve para la principal Carnicería, en la que hay un mediano aposento decente para los Regidores, Personero y Diputados, quienes asisten por semanas al repeso de las carnes; y pescado quando les parece conveniente.
La nueva disposición de este aposento y demás piezas de la Carnicería, pórticos, fachadas, escudo de armas y arcos de piedra labrada; que para la mayor fortaleza de la obra, y colocar en ellos la tablas, en que se venden las carnes; y nuevas rejas de hierro en las paredes exteriores de esta Carnicería; se debe al zelo y vigilancia de los Magníficos Sres. Gobernadores D. Felipe Caballero de Varros y D. Pedro Bonafede.
La «plaza de la fruta» en los años treinta del siglo XX. Colección Javier Sánchez Portas.
En esta Carnicería hay quatro tablas, en las que se vende todo el año carnero y en ciertos meses obeja y macho; a parte hay tablas de toro, baca, ternera y cabrito.
En el recinto de la principal Carnicería (aunque en las otras se executa y hace, no con tanta abundancia) se venden las hortalizas, tocino, chorizo, aves, huevos y pescado fresco del Río Segura, con ranas de sus aguas.
La segunda mansión de esta plaza, se compone de quatro casas porchadas, llamadas del Pescado, propias de la Muy Ilte. Ciudad en las que se vende el pescado fresco, que se trae del mar distante de Orihuela 5 leguas largas.
Así mismo venden en ellas lo mas del año, las carnes de serdo, y sus aderezos, como son perniles, salchichas, morcillas, mantecas y el tocino salado de Castilla.
La tercera mansión se compone de lo restante de la plaza, hay en ella las tiendas de queso, las que abastecen a la ciudad de todo género de pescado salado, como son sardinas, arenques, atún, abadejo, manteca de baca, quesos y todo género de comestibles, como arroz, vino, azeyte, leña, etc.
Ay en ella continuamente seis tablas de pan común y tres de pan blanco, muy especial y sabroso para el chocolate y la sopa, comúnmente llamado francés y de tahona.
La «plaza de la fruta». Archivo Rafael Almira.
En la prensa del último tercio del siglo XIX y el primero del XX, se alternan «Plaza de la fruta» y «Plaza de la verdura», como podemos comprobar en los siguientes recortes de prensa.
El Oriolano. 18 de abril 1885: ¿Qué ocurrió ayer mañana entre un comprador y un vendedor de carne en la plaza de la fruta? ¿Saben ustedes si el primero pidió una cuarta de dicho artículo y halló que le faltaban dos onzas?
¿Han podido ustedes averiguar si el comprador consiguió al fin encontrar a Regidor alguno o representante de la autoridad para participarle el fraude? ¿No saben ustedes nada?… ¿Y usted, Sr. Alcalde?…
La crónica. 24 de junio 1886: Hay una casilla en la plaza de la verdura, junto a los muros del templo de Santa Justa, que ha debido desaparecer ya de aquel sitio hace mucho tiempo, pues aparte de que su situación no obedece según parece a concesión ninguna particular, se halla cerrada por acuerdo de la autoridad local y se ha construido detrás, sirviendo de pared el muro de dicho templo, una barraca o cosa así que produce un aspecto feo y sucio, siendo al propio tiempo un foco de inmundicias según se ve por fuera.
La crónica. 28 de octubre 1886: El establecimiento de abacería de Juan Lidón se ha trasladado de donde se hallaba establecido al núm. 7 de la Plaza de la Fruta, donde ofrece a sus numerosos parroquianos el mejor salchichón de Vich, queso de bola, el rico huevo de atún, olivas sevillanas y otros artículos.
La «plaza de la fruta». Archivo Rafael Almira.
En octubre de 1886 la corporación presidida por Ballesteros Villanueva se congratulaba por haber terminado el plazo fijado con el contratista de los «tambalaches».
El diario de Orihuela. 29 de octubre 1886: AYUNTAMIENTO. Sesión de ayer 28 de octubre. El Presidente dio cuenta a la corporación de haber terminado en el mes actual el término de veinte años fijado con el contratista de los tambalaches de la Plaza de la Fruta, y que por tanto, estos pasaban a ser propiedad del municipio, quien en adelante se encargará del cobro de los puestos.
Se trató también ayer de hacer desaparecer por razones de ornato público, la casilla existente en la plaza de la Fruta junto al templo de Santa Justa, nombrándose para conseguir tal objeto una comisión compuesta por los señores Giménez, Calvet y Costa.
Pasaban a ser propiedad del municipio; y la comisión nombrada para inspeccionarlos dictaminó su evidente deterioro, proponiendo exigir responsabilidades a dicho contratista.
Ese mismo año se habló de trasladar la Plaza de Abastos, «estrecha, fea e insalubre», a la plaza del Carmen.
Tres años después seguía en el mismo sitio y comenzaron a reparar los «tambalaches»; pero sin mucha prisa.
El diario de Orihuela. 18 de octubre 1889: Con arreglo a lo dispuesto por la Alcaldía sobre los tambalaches de la plaza de la Verdura que habrán de repararse en sus desperfectos uno cada mes; en el presente se ha recompuesto el segundo y actualmente se está pintando.
El diario de Orihuela. 5 de abril 1890: En el establecimiento de D. Eduardo Martínez, situado en la plaza de la Verdura, se han recibido los géneros siguientes: Salchichón legítimo de Vich, chorizos de Candelario, longaniza extremeña y una gran remesa de aranques superiores con huevos, queso de bola en bejiga, id. legítimo de Mallorca, conservas de pimientos y tomate y atún en escabeche.
También se ha recibido en dicho establecimiento una gran remesa de chocolates desde 3 a 6 reales libra.
La «plaza de la fruta». Archivo Rafael Almira.
En la última década del siglo XIX la corporación seguía buscando una ubicación para la plaza.
El Independiente. 27 de octubre 1892: Hoy efectivamente, la actual plaza de Abastos, sobre encontrarse (sic) en pésimas condiciones, resulta pequeña para las necesidades de la ciudad, puesto que no cabiendo en su perímetro todos los vendedores que a ella concurren hay que convertir en plaza la calle del Río y muchas veces hasta la plaza de Rafal.
Resulta pues conveniente en principio la construcción de una nueva plaza de Abastos, ya que no es posible el ensanche de la actual.
Barajaron para ello dos posibles emplazamientos: la ya citada plaza del Carmen y la de la Trinidad; pero no llegó a cuajar ninguna de las dos propuestas.
El independiente. 25 de marzo 1894: Establecimiento de Cayetano Lafuente. Se ha recibido un gran surtido, a precios reducidos en salchichón de Vich, jamón, queso de bola, gruller, de plato, chorizos, garbanzos de Castilla, alfarnates, masaganes, arroz, judías, latas de tomate, pimientos, atún en escabeche, mero, bonito, calamares con su tinta y otras conservas; azúcares de todas clases, aceitunas sevillanas, aceite sin gusto, coñac y aguardiente. ¡A COMPRAR! PLAZA DE LA FRUTA 2 Y ANGEL 16.
La «plaza de la fruta». Establecimiento de Luis Guerrero, situado donde hoy está el edificio PROP. Archivo Matías Linares Cebrián. Coloreada por J. A. Campos.
Unión republicana. 10 de junio 1903: Sección de anuncios. Saladuras, salchichería y conservas, Eduardo Martínez, conocido por el «Reluciente». Plaza de la Fruta y calle del Ángel.
La Huerta. 24 de julio 1908: Huevo de atún. En el acreditado establecimiento de salazones de Francisco Santiago, plaza de la Fruta, se vende huevo de atún extra a cinco pesetas kilo. FRANCISCO SANTIAGO GRACIA. Plaza de la Fruta. ORIHUELA.
La siguiente nota de prensa nos da una idea del estado de la plaza a principios del siglo XX.
El Eco de Orihuela. 11 de julio 1912: Hemos discutido mucho la orden del alcalde, mandando derribar las destartaladas casetas que constituían nuestra artística plaza de Abastos, y todos hemos convenido en que la orden, en el fondo, era plausible.
Más como el Sr. Ferrer tiene el prurito de hacer las cosas mal; y aun cuando por carambola obre bien, ya se encarga él de malograrlo.
Resulta que aquéllas sucias casetas libraban del sol y de la lluvia a los vendedores y hoy reciben esta y aquél, sin que nadie se ocupe de impedirlo.
Los vendedores, con cuatro cañas y unos sacos, han armado unos tinglados en la Plaza, con el objeto de no recibir las abrasadoras caricias de Febo.
Y es una delicia pasar por la plaza de la Fruta; nos sentimos transportados a … La Mata y perdone esta villa, el modo de señalar…
Sr. Ferrer: con los cuartos que produjo el derribo de dichas casetas, pudo V. S. haber construido unos sombrajes decentes. Así no se daría el espectáculo dicho, que sirve de chacota a todo el mundo…
En la actualidad, ya sin casetas, sin cambalaches, sin tiendas de comestibles ni salazones, la plaza ostenta el nombre de Antonio Balaguer.
Plaza Antonio Balaguer.José M. Pérez Basanta.
Recuerda a Antonio Balaguer Ruiz (1886-1946), abogado y banquero que presidió el Ayuntamiento de Orihuela en los años 1918, 1922 y 1930; y que fue diputado provincial en 1923.
Plaza y retrato de Antonio Balaguer Ruiz. Archivo Rafael Almira.
Almudí o Pósito.
Archivo Rafael Almira.
Antes de abandonar la plaza tenemos que hablar del almudí o pósito; otro establecimiento público destinado a almacenar el trigo, instalado en la plaza en 1530, tras la venta del antiguo edificio situado en la calle la Feria.
Montesinos obvia este traslado, llevándolo directamente de la Feria a la Plaza Nueva en 1492.
… La Fábrica del Pósito General de granos es antigua; primeramente se construyó en el año de 1407 en la Calle de la Feria; y por ser aquel sitio incómodo y muy estrecho, en el año de 1492 por Orden de los Sres. Reyes Catholicos D. Fernando II y Dª. Isabel, se trasladó al sitio que al presente goza, que es espacioso y de grande hechura; aunque su obra fue sólida, se hubo de renovar casi toda ella en el de 1757…
Pero tenemos a José Ojeda; recurro de nuevo a su su obra «Orihuela Imaginada. La Ciudad en los Siglos XVI y XVII» para documentar su paso por la que todavía era «Plaza Mayor».
El almudí y la lonja serían los paradigmas de las construcciones representativas de los negocios. Situados en la Plaza, próximos incluso a la iglesia de Santas Justa y Rufina, se hallan en el cogollo, en el centro neurálgico de la vida social.
El almodí se instaló en la Plaza en 1530, tras vender el antiguo edificio de la calle La Feria que estaba situado frente a la catedral, en la esquina con la calle dicha y un carrero «q[ue] puja a la penya del castell».
A principios del XVII pasó al Arrabal Mayor; concretamente a lo que sería la Plaza Nueva.
En 1607, impulsado quizá por la desastrosa situación alimenticia vivida por la ciudad en el interludio del cambio de siglo, el Consell terminó de edificar un pósito en el arrabal Mayor, para almacenar el trigo con el que hacer frente a los años críticos.
Las razones habían sido expuestas al Consell por Blas Pérez el 14 de julio de 1605. Se eligió como lugar «lo Rabal prop lo pes de la farina», antigua casa que la ciudad había comprado en 1567 para «fer lo pes», a la bajada del puente, entre las calles San Agustín y María de Pau.
Colindante con ella, se adquirieron unas casas que fueron acondicionadas para «posar lo forme[n]t del dit posit e cambra».
El añejo edificio del pósito se convirtió en Casa Consistorial en el siglo XIX.
Hablaremos de esto y transcribiré la descripción de Montesinos cuando, dentro del arrabal de San Agustín, lleguemos a la Plaza Nueva.
Portada Norte de la iglesia de las Santas Justa y Rufina.
Saliendo por la antigua calle de San Pablo, hoy travesía de Triana donde dejamos la última entrega, nos tropezamos de frente con la puerta norte de la iglesia de las Santas Justa y Rufina, cuya portada es un buen ejemplo de la espléndida arquitectura que se desarrolló en Orihuela en el siglo XVI.
Desconocemos el autor del diseño de esta obra singular en la que se intuye un programa iconográfico estudiado y lleno de simbología.
En cuanto a su ejecución, gracias a las investigaciones del padre Agustín Nieto, tenemos noticia del concierto que en 1569 hicieron sus constructores, los canteros Juan Ruiz y Ferrando Vélez con el escultor Francisco Ayala.
28-3-1569. Francisco de Ayala, hallándose en Orihuela, de una parte y de otra Juan Ruiz y maestro Ferrando Vélez, picapedreros, se han concertado en que Ayala hará de talla toda la talla que hay en la muestra del portal que dichos maestros hacen en la iglesia de Sta. Justa, fuera de las dos figuras de Sta. Justa y Rufina y darla hecha para el día de la fiesta de las Santas y los maestros le pagarán 450 reales castellanos, en principio de los cuales tiene recibidos 40 y los demás se los darán según vaya haciendo la obra. (AHO, Protocolos de Montiel año 1.569).
Éste último pertenecía a un clan de maestros asentados en Murcia, que dominaron el panorama escultórico durante la segunda mitad de esa centuria en el vecino reino y sus zonas limítrofes, como Orihuela.
Ministerio de Cultura.
La portada se estructura, como es habitual en esta época, a la manera de los arcos de triunfo de la antigüedad clásica, que los artistas del Renacimiento se encargaron de rescatar.
En el cuerpo inferior, junto a las columnas de orden corintio, permanecen vacías cuatro hornacinas que contuvieron una serie de esculturas lamentablemente desaparecidas.
Montesinos, cuyas notas transcribo en rojo, sitúa en ellas a los cuatro doctores de la Iglesia Latina:San Ambrosio de Milán, San Agustín de Hipona, San Jerónimo de Estridón y San Gregorio Magno.
Los cuatro doctores de la iglesia, de Carlo Braccesco (1495). Sobre una fotografía de José Antonio Ruiz Peñalver.
… Una de las principales puertas de esta Insigne Parroquial Iglesia que mira acia Tremontana, en la Calle llamada de Sta. Justa.
Esta se compone de una antigua, apreciable, magnífica y aseada fachada de hermosas piedras labradas, varios Escudos de Armas de la Ciud., como son las Barras de Aragón y el Oriol; sobre el arco principal, en dos camarines, están las imágenes de Santas Justa y Rufina de cuerpo entero; y a los lados, entre columnas, las de los cuatro Santos Doctores; Gerónimo; Agustín; Gregorio; y Ambrosio, colocadas en sus aseados nichos.
El cuerpo superior, aparece configurado como una estructura clásica con otras tres columnas del mismo orden, entre las que se disponen dos hornacinas más grandes que albergaron a las santas Justa y Rufina, titulares del templo.
Ministerio de Cultura
Las guirnaldas vegetales que penden en ambos lados, son características en el repertorio ornamental renacentista.
Llama la atención la originalidad que supone que esta sólida estructura aparezca sostenida caprichosamente por pequeños ángeles-atlantes desnudos que contrastan con los elegantes ángeles mancebos vestidos a la clásica y portando airosos el escudo de la corona de Aragón.
José María Pérez Basanta.
José María Pérez Basanta.
Es destacable la presencia de dos cartelas con el Oriol, tal y como se representaba en estos momentos, es decir doblemente, con las alas explayadas y dotados de aureolas, dispuestos justo debajo de las hornacinas donde estaban las Santas.
¿Casualidad?, nosotros pensamos que no; que, o bien aluden a su protección y patronazgo sobre la ciudad, o a la estrecha relación entre el Consell y esta iglesia parroquial.
Por otro lado, el que se represente doblemente el escudo de Aragón quizás no sea por la búsqueda de simetría y tenga relación con los dos orioles y las dos Santas.
Lo mejor es que tras una detallada observación, saquéis vuestras propias conclusiones.
José María Pérez Basanta.
El Reloj de la Ciudad.
Fotografías del Ministerio de Cultura y de Miguel Raymundo.
Junto a la portada norte se muestra la majestuosa torre de la Iglesia, en la que se instaló el reloj de la villa en la primera mitad del siglo XV. Veamos que nos dice de él Montesinos.
… El de la Insigne Iglesia Parroquial de Stas. Justa y Rufina, colocado en su hermosa elevada torre, no tiene campana de quartos; y la destinada para las horas es muy clara y sonora.
Dicho relox es propio de la Muy Iltre. Ciudad, la que lo puso en esta Parroquia para más comodidad de los vecinos, por estar en el centro de la Población, en el año de 1519, como consta de los libros de su Real Fábrica.
En cada año contribuye el Iltre. Ayuntamiento con 10 Ls. de moneda valenciana al sacristán menor por el trabajo que tiene de cuidarle y darle cuerda.
Reloj de la Torre de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina.
Montesinos se equivocó con la fecha del primer reloj instalado en la torre de Santa Justa; y también cuando afirmó que el de la colegiata y futura catedral, fabricado según dice en 1511, fue anterior.
Las notas del padre Agustín Nieto, que estoy transcribiendo en amarillo, demuestran que, a pesar de que la Colegiata del Salvador era la iglesia principal, el reloj de Santa Justa, sufragado por el Consell, fue anterior.
Varias ciudades españolas compiten por tener el reloj de torre más antiguo.
Uno de ellos en el de la catedral de Sevilla, colocado el 17 de julio del año 1400, precisamente en la festividad de las Santas Patronas (de Sevilla y de Orihuela) Justa y Rufina; y ¿casualmente? en el mismo año que Orihuela comenzó a celebrar dicha fiesta.
Actualidad. 17 de Julio de 1928: El ceremonial de la fiesta del Pájaro, en nuestros días conocido es de todos: ambos cabildos, conducen procesionalmente el Oriol, de la Catedral a la Parroquia de las Santas Justa y Rufina, donde se canta solemne Misa, y se predica interesante sermón.
El origen de ésta, data del 1400; se celebra por vez primera con licencia del Obispo don Fernando (de Pedrosa 1383-1402), en acción de gracias por la Reconquista, y se sacó en procesión la Señera de la Villa. Julio López Maymón. Murcia, 7 de julio de 1928.
Sevilla Noticias. 19 de julio 2020: El reloj más antiguo de España es sevillano. Se cumplen 620 años de su colocación por orden del arzobispo Gonzalo de Mena, fundador de la Cartuja y de la Hermandad de los Negritos.
Fue el 17 de julio del año 1400 en la torre campanario de la entonces ruinosa mezquita reconvertida desde 1248 en catedral.
Mi buen amigo Manuel Culiáñez, en su artículo «Orihuela, frontera con Granada: los cautivos», cita la referencia a una hora concreta fechada dos décadas antes: «El sábado 4 de enero de 1421 a las cuatro de la mañana…».
Esta concreción horaria hace sospechar que ya disponían de un reloj; pero una solitaria mención no es dato concluyente que nos permita asegurarlo.
Así pues, nos quedamos con las siguientes notas del padre Agustín Nieto para fechar el primer reloj de Oriola.
12-2-1439. Se tomó el acuerdo de que en Sta. Justa o en el Salvador se ponga un reloj público. (AMO, n.º 194, f. 16).
Reloj de la Torre de la Iglesia de las Santas Justa y Rufina.
26-4-1446. Los Justicia y Jurados con algunos consejeros y electos de la ciudad fueron a reconocer la campana hecha por el maestro Pedro Simón para reloj y viéndola buena y de buen sonido, la recibieron, quedando en su fuerza el capítulo otorgado por dicho maestro de que si dentro de un año se rompía por causas de su obra quedaría obligado el maestro rehacerla a su costa. (AMO, n.º 198, f. 56v).
Puede ser una casualidad; pero medio siglo después, trabajaba en Zaragoza otro Pedro Simón «maestro de hacer relojes». Quizá fuese su hijo.
15-5-1446. El Consejo ordena que dicha campana sea llevada a Sta. Justa y subida al campanario nuevo de ella o al lugar en que el maestro que hace dicho campanario conozca y aconseje, hasta que sea caso de ponerla en el campanario o en el lugar o asentamiento en que deba estar. Y que se haga a costa del Consejo porque la campana es de la ciudad. (AMO, n.º 198, f. 59v.).
El reloj de la torre de las Santas justa y Rufina se fabricó en la cuarta década del siglo XV; por lo que se puede considerar también como uno de los más antiguos de España.
Y se justifica su emplazamiento por quedar situado en la torre más alta de la ciudad y en la zona más céntrica.
De esta forma sus campanadas eran percibidas en toda la población y desde los lugares más alejados de la huerta.
Campanas de Santas Justa y Rufina. José Antonio Ruiz Peñalver.
Fue renovado a finales del siglo XVI; fecha que tampoco coincide con la facilitada por Montesinos.
14-11-1587. Recibo de Cristóbal de la Torre, campanero de Valencia, de 25 libras por la factura del reloj. (AMO, nº. 911, f 2).
18-11-1587. Recibo de Cristóbal de la Torre, de 36 libras para comprar 6 arrobas de estaño en Murcia para la factura del reloj. (AMO, n.º 911, f. 4v).
20-11-1587. Recibo de Miguel Utiel, pintor, de 10 libras a cumplimiento de paga de las 20 libras que se le ofrecieron por pintar la tabla del índice del reloj. (AMO, n.º 911, f. 5).
27-11-1587. 1 – Cristóbal de la Torre, campanero de Valencia, promete hacer el reloj en 40 días, y bajar a su costa el reloj viejo que hay en la torre de Sta. Justa y hará el nuevo de la misma forma, pero pesando 1 quintal más, aparte de la horrura que el fuego disminuye y lo hará mayor y tan sonante que se oiga a 2 leguas.
2 – Que el reloj nuevo sea bueno y dure por 10 años y lo subirá a la torre a su costa hasta ponerlo como estaba el viejo en los pilares, pero los jurados han de hacer los pilares mucho más altos y firmes, conforme al grandor del reloj… (AMO, n.º 911 f. 12v-13r).
Y de nuevo a finales del XVIII. En esta ocasión el propio Montesinos fue testigo presencial de la obra; por lo que es correcto el año que cita; pero se equivoca al atribuir la financiación a su «Real Fábrica».
En atención que el Horario del Relox de esta Parroquia estaba muy desfigurado, tanto que no se conocían los números, que señalaban las horas, quartos y minutos, a expensas de su Real Fábrica, se renobó primorosamente en 15 de Septiembre de 1793; y en el mismo y siguientes se colocó en dicho lugar el balcón de hierro que en él vemos, que cae a la Plaza, para especial adorno de la torre.
Fue costeada con fondos municipales como demuestra la siguiente nota.
23-6-1793. Carta pago de 130 libras, 12 sueldos por la composición del reloj. (AMO. n.º 1.779, s.f).
Reloj de la torre de Santa Justa. Manuel Rodríguez.
El Consell y luego el Ayuntamiento se encargaron del reloj durante siglos. Hasta que, a finales del XIX, intentaron deshacerse de su mantenimiento cediéndoselo a la Iglesia.
22-7-1886. Leído el oficio del párroco de Sta. Justa, fecha, 14, interesando la reparación de la cúpula de la torre que cubre el reloj, el Presidente expuso que para el Ayuntamiento no era necesario dicho reloj y que se debía hacer cesión a la parroquia y suprimir el cargo de relojero. Se acordó comunicarlo así al párroco.
El diario de Orihuela. 23 de julio 1886: AYUNTAMIENTO. Sesión del 22 del corriente. Se dio cuenta de una comunicación del señor Cura de la parroquia de Santa Justa, sobre recomposición del reloj de la ciudad.
El diario de Orihuela. 30 de agosto 1886: Aún continúa parado el reloj de Santa Justa y se dice que dicha falta se debe a ciertas diferencias surgidas entre el Sr. Cura de la parroquia y el Municipio. El diario de Orihuela.
Planeaban instalar el reloj municipal en la Casa Consistorial, trasladada a la Plaza Nueva; el nuevo centro de la ciudad.
31 de agosto 1886: Parece ser que el Ayuntamiento ha cedido el reloj de Santa Justa a la Parroquia y en caso de que esta no lo acepte, se tratará en breve de proceder a su instalación en la Casa Consistorial, construyendo con dicho objeto una pequeña torreta cuya fachada principal dé a la plaza de la Constitución. La crónica.
7 de octubre 1886: Algunos vecinos de las calles comprendidas en el distrito de la parroquia de Santa Justa, se quejan de la falta que les hace el reloj que se haya situado en la torre de dicho templo, de cuyo servicio carecen hace ya algún tiempo por estar descompuesto.
Ese reloj era propiedad del ayuntamiento quien parece que acordó cederlo a la parroquia, pero está ya tan estropeado que es casi imposible su composición.
7-10-1886. El párroco contestó que no podía aceptar la cesión sin contar con el Obispo. (AMO, Capitular de dicho año).
El diario de Orihuela. Ayuntamiento. Sesión de hoy 10 de marzo de 1887. Seguidamente se suscitó de nuevo la cuestión del reloj de Santa Justa, la que parece ha variado de aspecto pues el Sr. Cura pide que si el Ayuntamiento hace donación a la Parroquia del referido reloj otorgue la correspondiente escritura de concesión.
La Corporación decide que no puede en modo alguno con arreglo a la ley hacer la donación de propiedad, pero sí puede conceder el uso del reloj, en el cual el Curato podrá introducir las reformas que crea convenientes con los fondos de fábrica.
Para resolver en forma este asunto fue comisionado el Sr. Presidente, quien conferenciará en breve con el Ilmo. Sr. Obispo.
En los albores del siglo XX, un nuevo reloj municipal se instaló en el edificio del ayuntamiento.
El Oriol 8 de septiembre 1900: En la última y extraordinaria sesión celebrada por nuestro Ayuntamiento, el sábado 1° dé los corrientes, se acordó la adquisición de un reloj de torre, para colocarlo en la Casa Consistorial.
El oriol. 15 de marzo 1901: El pasado martes se comenzaron en la casa ayuntamiento los trabajos para la colocación del reloj. Ahora resulta que el tan esperado cronómetro municipal no es de veinticuatro horas como exige la hora oficial y el progreso de los tiempos, sino de doce horas, como los antiguos relojes del siglo XIX.
Reloj Municipal a principios del siglo XX. Detalle de una fotografía de la Colección Javier Sánchez Portas.
La «Corte de Marina».
Anotaciones sobre Fragmento plano de 1748, obra de Fray Antonio Villanueva.
Frente a la portada norte de Santa Justa estaba el edificio que dejamos pendiente en el capítulo anterior. Conocido como «La Corte de Marina», Montesinos lo mencionó varias veces en su compendio oriolano.
La primera, muy breve, hablando de los hospitales. Figura en el primer tomo y ya la transcribí en el capítulo de la judería; pero quiero volver a destacar dos párrafos.
El segundo Hospital estaba junto a la Iglesia de San Pablo y San Pedro Mártir de Verona, en la Parroquia de Santa Justa, que en tiempos de los Moros, fue la Sinagoga de los Judíos de Orihuela; y la Judería empezaba desde aquí.
La Sinagoga de los Judíos de Orihuela se erigió Iglesia pública con el título de San Pablo Apóstol y San Pedro Mártir de Verona.
Fotografía Ajomalba.
La segunda, también breve y en el primer tomo, hablando de los edificios públicos de la ciudad.
La Corte de Marina. A la parte derecha de la Lonja, hacia Poniente, frontera a la Parroquia de Sta. Justa, se halla una casa antigua, comúnmente llamada «La Corte de los Soldados de Marina», que servía para el alojamiento de los Militares de las Banderas de los Reclutas; y es capaz de 200 personas.
En lo antiguo fue Iglesia Provisional de Parroquia, dedicada a las Gloriosas Santas Justa y Rufina, Patronas de la Ciud.; después, en el año 1511, se estableció la Iglesia del Apóstol S. Pablo, y San Pedro Mártir de Verona, con el título de la Parroquia de los Judíos y Moros convertidos, todo con licencia del Ilmo. Sr. Obispo de Cartagena Matheo de Langa.
No menciona la «Sinagoga de los Judíos de Orihuela», como había hecho en páginas anteriores.
Expulsos de España los moros, se dedicó para mediano Quartel de Marina; y últimamente, en 1794, por Orden del Excelmo. Sr. Duque de la Roca, Capitán General de este Reyno, se destinó para Quartel y Prevención del Real Cuerpo de Voluntarios Honrados; en cuya obra expendió la Ciud. sobre 900 Ls. de moneda
Se refiere a los «Voluntarios Honrados del Reino de Valencia», creados por la Real Orden de 27 de mayo de 1794.
Este cuerpo militar se instituyó para «auxiliar a nuestras provincias fronterizas, si fuesen atacadas con ventaja por los franceses».
Se trataba de milicias formadas por ciudadanos dispuestos a luchar contra los revolucionarios franceses que, tras guillotinar a su rey, asomaban ya por Cataluña. Orihuela formó un batallón de Infantería y una compañía de Caballería.
«Exército del Estado de Voluntarios Honrados» Reino de Valencia. Grabado del Archivo de Historia de la Ciudad de Barcelona.Publicado en aulamilitar.com.He remarcado para hacerlos legibles los de Orihuela.
Para seguir hablando de este añejo edificio religioso convertido en cuartel, el propio Montesinos nos manda al libro VI, capítulo 6, titulado:
«Fundación de la mediana Iglesia del Apóstol San Pablo y San Pedro Mártir de Verona, llamada vulgarmente la Parroquia de los Judíos y Moros convertidos a la fe, de esta Ciud. de Orih».
Tan largo y farragoso como el propio título, no voy a reproducirlo entero. Trascribiré varios párrafos, comentaré otros y señalaré algunas contradicciones.
Comienza atribuyendo a «Alfonso X, Rey de Castilla, el Sabio», la orden de celebrar todos los años la solemne fiesta de «Las Gloriosas Patronas Stas. Justa y Rufina»; y la erección de un templo a su culto y memoria en «el mismo sito que al presente resplandece».
Como ya he dicho en este mismo artículo, la fiesta de la reconquista en el día de las Santas Justa y Rufina se implantó mucho después, en el año 1400.
En esta extensa versión tampoco menciona la sinagoga. Y lleva una «especie de oratorio» al menos hasta la primera mitad del siglo XIV, como ayuda de la parroquia de las Santas Justa y Rufina mientras terminaban su templo.
Tengo que decir que este capítulo, aunque figure en el tomo sexto, lo escribió antes que los que alojó en el primer volumen; y lo demostraré cuando volvamos a hablar del cuartel.
…Y entre tanto se tuvo una Iglesia Provisional, enfrente de donde se abrieron sus lonjas, en el mismo paraje de la Judería, siendo en aquellos tiempos una especie de oratorio de bastante magnitud, con un solo altar dedicado a María Sma. de la Salud y a las predichas Stas. Justa y Rufina; en cuya puerta se colocó una piedra medianamente labrada con dichas imágenes, que es la misma que idénticamente está hoy día sobre la puerta de la casa, llamada la corte de marina, que es donde se efectuó dicho oratorio, y duró aquí hasta el año 1348 que, concluida la vecina parroquia, se pasaron a ella sus Beneficiados, imágenes y demás enseres que tenían.
La expresada piedra, fielmente copiada, es del tenor y figura que expresa la pluma.
La piedra citada y dibujada con bastante parecido (excepto el pecho de la virgen que, supongo no dibujó por pudor), fue rescatada en el derribo del edificio. En la actualidad forma parte del claustro de los mercedarios, trasladado y recompuesto junto a la Catedral en los años cuarenta del siglo XX.
Imagen mariana del siglo XV. Recuperada del derribo del Cuartel de Marina, que antes fue ermita situada frente a Santa Justa. Representa a la Virgen María y a las Santas Justa y Rufina.
El capítulo recuerda también donde estaban la judería y la morería. Y menciona una supuesta orden de los Reyes Católicos, dictada en Zaragoza, que no he conseguido encontrar.
La Judería de esta fidelísima Ciudad de Orihuela estaba junto a la montaña, frontera a la insigne Parroquial Iglesia de Santas Justa y Rufina; en donde en otros tiempos fue obra provisional de ella; y la Morería en todo lo que al presente es el Arrabal de S. Agustín.
Aunque en esta Ciudad de Orihuela no eran tantos los Moros y Judíos como en las demás ciudades, villas y lugares de los Reynos de Valencia y Murcia, por la continua predicación y zelo de varios Eclesiásticos, con que cada día los iban Cathequizando y convirtiendo a la Sta. Fe y Religión Catholica.
Con decreto del día 12 de Marzo, del año 1511 expedido en la Imperial Ciudad de Zaragoza, mandó la Magestad del Señor Dn. Fernando II de Aragón y V de Castilla, llamado el Catholico, con su Augusta Esposa la Reyna Dña. Isabel, que en cada una de las Ciudades de sus Reynos y Dominios, se destinase una particular Iglesia para la conversión, predicación y Bautismo de los Moros y Judíos.
Obligándoles con gravísimas penas que acudiesen a ella (luego que oyesen el sonido y toque de la campana) a oír la Doctrina y verdaderos Dogmas de nuestra adorable y Santa Religión, en todos los Lunes, Miércoles y Viernes del año, tres horas por la mañana y otra tres por la tarde.
Cierta es la preocupación de los Reyes Católicos incitando a la Iglesia a poner los medios necesarios para afianzar la nueva fe cristiana entre los conversos; pero, para empezar, en 1511 Isabel llevaba más de seis años muerta.
Y no creo que los conversos dispusieran de seis horas libres para escuchar catequesis tres veces por semana.
Dice también que, el Ilustre Ayuntamiento (olvidando que entonces era el Consell), recibió carta de su Majestad y licencia del Obispo de Cartagena, Matheo Langa (luego Presbítero Cardenal), para que en este santo oratorio de Nuestra Señora de la Salud y de las Santas Justa y Rufina, se hiciese una Iglesia, ampliándolo más hacia la montaña.
Que se construyó durante los meses de abril y mayode 1511; y que por haberse bendecido por el citado obispo el 30 de junio, se dedicó al Glorioso Apóstol y Doctor de las Gentes San Pablo, y al Señor San Pedro Mártir de Verona, Inquisidor General.
Como comenté en el capítulo anterior, el Consell comenzó a vender casas, solares y hasta las puertas de la Judería a finales del siglo XIV, un siglo antes de la expulsión. Me parece lógico que utilizasen la antigua sinagoga para servicio de los conversos; o que levantasen un nuevo edificio sobre las casas más al sur de dicha Judería.
En cuanto al nombre, no parece casual ni motivado por la fecha de terminación. A una iglesia destinada a los conversos le cayó como anillo al dedo el del apóstol de los gentiles, Pablo el converso; y el de un inquisidor dominico.
Continua con una descripción del templo.
Su planta o figura Tenía de largo 38 palmos, y de hancho lo correspondiente, era poco alta y su obra chata, sin crucero ni media naranja.
El Altar Mayor se componía de una mediana Capilla onda seis palmos, con un retablito de estuco, en cuyo cetro tenía un hermoso lienzo de san pablo en su Martirio, que según afirma el P. Esplugues, es el mismo que está al día de hoy en el Altar Mayor de la Iglesia de los Padres Carmelitas calzados de esta Ciud., a quienes se lo dieron como patronos los magníficos Sres. Jurados.
Sobre el referido lienzo se veían dos escudos de armas, el de la derecha tenía las de esta nueva iglesia; y el de la izquierda las del Ilmo. Sr. D. Matheo Langa, Obispo de Cartagena que la bendijo; y eran los siguientes.
A los dos lados del Retablo se hallaban en dos tarjetones de madera dorada, a la derecha las armas antiguas de esta Ciud., con las cuatro sangrientas barras de Aragón; y a la izquierda las modernas de la misma, que es el Oriol, en la misma forma que fielmente se estampan aquí.
Tenía lámpara de plata que ardía en los días de las Pláticas Misionales y Doctrinales; en la derecha estaba la lograda Pila Bautismal en la que se bautizaban los judíos, hereges y moros convertidos; y en la izquierda se hallaba el Púlpito, donde sentado explicaba el sacerdote los dogmas puros y sencillos de nuestra Fe, con mucha pausa y claridad; no se permitían bancos, por lo que todos se sentaban en tierra.
A los lados se hallaban dos Capillas bastantemente ondas con sus medianos retablos; en el de el Evangelio estaba Ntra. Sra. de la Salud, con las Stas. Justa y Rufina, Patronas de Orih. Y en el de la Epístola, S. Pedro Mártir de Verona, Dominico Inquisidor General; sobre la cual estaba el presente Escudo de Armas del Tribunal de la Fe…
Pero sin saber cómo, o de qué suerte, se vino a enfriar este zelo por los años de 1570, que apenas se abría esta Iglesia…
Pero próvida la Magestad Divina, dispuso que para el mayor Hornato de esta Nobilísima Ciud. de Orih., viniese a ella en el año de 1594 por su Prelado y Obispo quarto en número, el Ilmo. Sr. Josef Estevan.
Dice, con razón, que el cuarto obispo de Orihuela escribió varios opúsculos y tratados para la conversión de los moros y judíos.
Voy a transcribir un párrafo del artículo de Juan Bautista Vilar, «La creación de rectorías en lugares de moriscos de la diócesis de Orihuela por el obispo Josep Esteve, 1597».
Oriola. En la Ciudad de Orihuela, cabeza del Obispado, y donde ay a más [de] tres Yglesias Parroquiales con tres mil casas, se hallan 40 casas de Moriscos repartidos por toda ella, sin tener estos ninguna Yglesia Parroquial ni propio parrocho que pueda y deva instruirlos en la Doctrina Christiana, ni conocerles e imponerles en la feé Cathólica.
Pero por quanto en la Parrochia de Sta. Justa, y cerca de esta, hay una Yglesia u oratorio con la ynvocación de San Pablo Apostol, que no tiene ningún destino, y a ella pueden acudir dichos Moriscos para ohir misa en los días de fiesta y domingos.
Por tanto parece que dicha Yglesia de Sn. Pablo se destine, y en efecto quede destinada, para el expresado fin, así como ya se mandó por el Obispo de Orihuela en su visita.
Deviendo uno de los tres curas de la Parroquial Yglesia de Sta. Justa (guardando turno) celebrar misa en dicho Oratorio en los referidos días, y explicar la Doctrina Christiana a los Moriscos, destinándoles a dichos curas por su salario y trabajo en el referido cargo y obligación mientras qe. en ello estuviesen constituidos trescientas libras anuales por cada uno de dichos beneficios, que deberán sacarse de los frutos de primicias y diezmos del diezmo de Orihuela.
Nombrando también el Obispo un alguacil (que podrá a su arbitrio remover) para que a dichos nuevamente convertidos haga hir a misa, y ohir la Doctrina Christiana en dicho Oratorio u Yglesia de Sn. Pablo comp[i]liéndoles y multándoles en caso necesario.
Continua diciendo que, de acuerdo con el Cabildo y la Ciudad, dispuso la restauración de la iglesia, muy maltratada por el abandono; dejando un edificio capaz para 300 personas con comodidad.
Y añade que tuvo «su primera estrena, en esta segunda restauración, en 13 de Mayo de 1597».
Cuando en 1609, Felipe III «obligó a salir de España a los Moriscos», «quedó esta Ciud. limpia de tales viles gentes»; y «en atención q. esta población se carecía de Quartel», con permiso del obispo Andrés Balaguer (pone a Balaguer otra vez como cuarto obispo oriolano; pero fue el quinto) la Iltre. Ciudad determinó repartir sus pocas alhajas entre las iglesias más pobres.
Y destinó su sitio para aposentar en el alguna Infantería, especialmente de los Reales Departamentos de Marina, para lo que se pudiese ofrecer en ella; lo que tuvo su efecto, expidiendo para ello su Decreto, con fecha 15 de julio de 1625.
En cuya ocupación ha estado hasta los años de 1779, que se mandaron cerrar sus puertas, porque toda la casa se está cayendo; en cuyo infeliz estado, y ningún uso, permanece en este año se 1792.
Como os he dicho antes, aunque esté en el tomo sexto, esta versión es anterior. Montesinos la escribió en 1792, con el edificio abandonado. En la versión del primer tomo añadió la reparación de dicho edificio y la instalación en él de los Voluntarios Honrados, ocurrida en 1794 como ya dije anteriormente.
«Exército del Estado de Voluntarios Honrados» Reino de Valencia. Grabado del Archivo de Historia de la Ciudad de Barcelona.Publicado en aulamilitar.com.He remarcado para hacerlos legibles los de Orihuela.
Cárcel y Lonja.
Proyecto de Rehabilitación del edificio que albergaba los antiguos juzgados de Orihuela. Año 2020.
Aunque el edificio de los juzgados, actualmente vacío y pendiente de rehabilitación, es relativamente moderno, del año 1975, aquí ha estado la sede de la Justicia oriolana durante más de 500 años.
Tenemos noticia de la existencia del hospital y casa hospicio de San Bartolomé, cuya antigüedad es difícil de precisar. Pertenecía a la parroquia de Santa Justa.
Fusionados todos los hospitales, en la segunda mitad del siglo XV el Consell se hizo con el céntrico edificio para construir cárcel y corte.
Montesinos describe la cárcel con sólidos muros de piedra y buenas rejas para la custodia de los reos. También nos ofrece la distribución de sus dependencias y los calabozos; cada uno con su propio nombre.
Reales Cárceles de Orihuela. La Cárcel, edificio de tanta importancia en las Repúblicas, es de las buenas que tiene el Reyno, no solo por la fortaleza de sus paredes, murallas, rejas y convenientes defensas para la custodia de los reos, sino que igualmente por el sitio sano que goza.
Está situada en el centro de la Ciud., en la plaza principal a espaldas de la Lonja y Corte de Marina. Tiene hermoso y decente Oratorio, sobre el patio interior, con lámpara de metal dorado, y un medianito retablo dedicado a María Santísima Ntra. Sra. de la Caridad, en tan buena disposición, que los presos, aunque estén en distintos calabozos y tribunas, oyen en los días colendos, el Sto. Sacrificio de la Misa.
Esta casa que ocupa un grande territorio a la parte del medio día, algo inclinada a Poniente, es de fábrica muy antigua, la más de ella de piedra negra mollar y berroqueña; tiene habitación cómoda para el Alcayde de los presos; aposento decente para los Jueces, que toman Declaración.
Calabozos muy penosos, circuidos de murallas todos ellos, llamados baxo de estos nombres, a saber: Muxica=: Comuna=: La Virgen=: Los Borrachos=: Lisón=: La Sala=: La Entrada=: de las Mugeres=: Patio general y común. Y por último advierto que, a espaldas de estas Reales Cárceles, la Iltre. Ciud. compró en el año de 1515 una casa para la pública Enseñanza de la Gramática que hoy no existe; y su sustituto se llama el Estudio viejo.…
Esta Real Cárcel, aunque está en el distrito de la Parroquial Insigne de Santas Justa y Rufina, pertenece a la feligresía de la Santa Iglesia Cathedral, de la que salen los Santos Sacramentos para sus individuos, como igualmente el precepto annuo de la Confesión y Comunión.
Su obra es antigua, casi amurallada, fundada sobre peña, por los que sus calabozos son muy fuertes; y está situada en la Plaza mayor de los comestibles; aunque retirada de todo el bullicio de la Ciudad; comunicándose a las rejas llamadas de la Lonja, para gozar los reos de algún consuelo.
Colección Javier Sánchez Portas.
José Ojeda Nieto añade que el edificio de la Corte del Gobernador y Justicias fue totalmente restaurado a finales del siglo XVI, con arcos de medio punto, tejado a dos aguas y pavimento de ladrillo. Y que, a principios del XVII, se construyó un porche con dos arcos y una pequeña capilla con altar dedicado a Nuestra Señora de la Caridad.
Y nos ofrece también un listado de sus dependencias a principios del XVIII:Casa de la Alcaldía, calabozo de los borrachos, calabozo de la Virgen, cuarto «llamado del secreto», calabozo de «Moxica», calabozo Grande, calabozo Claro (debajo del Grande) y Cuarto del potro.
Lonja Pública y Callejón de la Corte.
Anotaciones sobre Fragmento plano de 1748, obra de Fray Antonio Villanueva.
Delante de la cárcel estaba la lonja, centro local de contratación. Erigida también en el siglo XV, fue restaurada y reedificada varias veces hasta su demolición en el siglo XIX. Así la describe Montesinos.
La Lonja pública. En dicha Plaza de Santa Justa, a la falda del monte mirando al medio día, está la espaciosa Lonja que es una Sala muy capaz y decente, con tres hermosos arcos, puertas y rejas de hierro, que sirve para celebrar, la Muy Iltre. Ciud. sus públicos arrendamientos; es obra de singular fortaleza, preciosas bóvedas de piedra blanca labrada.
Se construyó en el año de 1415 y por no hallarse entonces el Ayuntamiento con dinero para su fábrica, el Caballero Don Juan Ruiz, hombre muy rico, le prestó 100 florines, cantidad considerable para aquellos tiempos.
En el de 1560, por haber salido falsos dos arcos, se hubo de hechar a tierra; y se reedificó en el mismo. En 1771, estando toda la obra muy quebrantada, casi se hizo toda ella de pie, colocando los Escudos de las Reales Armas de España; y de las de esta Orcelitana Ciud. En sus rexas (por ser puesto muy público) se suelen poner las banderas para los reclutas.
Ojeda afirma que la antigua lonja se reedificó totalmente entre los años 1624 y 1629; quedando un edificio moderno y espacioso asentado sobre seis pilares.
Según las notas de Gisbert, la lonja fue derribada en 1845 para hacer un juzgado de primera instancia y reedificar completamente la cárcel que tenía detrás.
En el Plano de Coello, confeccionado pocos años después, podemos comprobar la desaparición del callejón que separaba el edificio de la «corte de Marina» de la cárcel. En cambio se mantuvo el «Callejón de la Corte».
Cárcel y Juzgados. Fragmento del plano de Francisco Coello de 1859.
El «de la Corte» era un callizo de poco más de un metro de ancho y treinta y cinco metros de extensión que daba tránsito al barrio de Triana desde la Plaza de la Fruta; sin vecinos y con acentuado desnivel.
Estas circunstancias contribuían a que se hallase siempre lleno de inmundicias y que estas descendiesen hasta la Calle de Santa Justa, ahuyentando con la fetidez a los transeúntes que muchas veces tenían que apartar la vista para no ser testigos de indecencias más o menos intencionadas. Por ello, acomienzos del siglo XIX, quedó incomunicado por disposición del gobernador militar.
Como he dicho, la lonja desapareció y la cárcel fue reconstruida. Por esas mismas fechas, 1844, el callizo fue tapiado a petición de los vecinos de la Plaza.
En 1866 se estaba alineando la calle de Santa Justa; y para facilitar el tránsito se decidió cortar un trozo de la casa que lindaba a la derecha con dicho callejón cerrado. Pertenecía a Querémona Lafuente, quien se mostró dispuesta a ceder el terreno a cambio de apropiarse del callejón, que ya utilizaba indebidamente.
Esquela de Quéremona Lafuente. 1887.
Ante dicha proposición los vecinos del Barrio de Triana manifestaron al Ayuntamiento que, tras un periodo de abandono, dicho barrio se encontraba reedificado y solicitaban la apertura del callejón llamado de la Corte ocupado por la señora Lafuente; circunstancia que les obligaba a utilizar la calle de San Pablo o el callejón de la Paja, «tras dar un inmenso y peligroso rodeo».
A pesar de sus protestas la Comisión de Ornato aceptó la permuta en mayo de 1867, por la importancia del ensanche y la inutilidad del callizo de «aspecto asqueroso y repugnante», y aconsejaba a los «trianeros» la utilización de la calle de San Pablo, «situada a muy pocos pasos, bastante espaciosa y limpia, con moradores en sus dos aceras y a donde abocaban las nuevas calles construidas».
Así pues derribaron la fachada de Querémona Lafuente a cambio del trozo del callejón, comunicando el resto con el patio del alcaide. Desde los edificios colindantes, se puede apreciar todavía el trazado fosilizado del que fue Callejón de la Corte.
Callejón de la Corte en la actualidad. Fotografía Ajomalba.
Plano de confección propia sobre original de Fray Antonio Villanueva. Siglo XVIII.
Introducción.
Dejamos nuestro paseo en la calle de Francisco Díe; y lo retomamos girando a la izquierda, por la travesía de la peña al hospital que, como ya comenté, acabó unificada con el nombre de Maestro Esteban.
Fotografía Ajomalba.
Ascendiendo por su empinada pendiente tomaremos un desvío para visitar un barrio asentado en terreno desigual, un puñado de callejas sinuosas y laberínticas que crecieron adaptándose a la sierra.
Está situado en la ladera de San Miguel y nos puede dar una idea de lo que debió ser el tortuoso urbanismo islámico; con trazadosdesiguales, escaleras y recovecos caprichosos.
Barrio de Triana. José María Pérez Basanta.
Los oriolanos sólo se acuerdan de estas angostas y empinadas callejuelas durante las procesiones y desfiles. Cuando las calles principales están bloqueadas, permiten cruzar buena parte de la ciudad, pegándose a la sierra.
Este humilde barrio, hasta hace seiscientos años, fue el núcleo de la judería extendida por la peña hasta la parroquia de Santiago.
Aquí, durante siglos, vivieron apartados los judíos; tanto por la discriminación que practicaron con ellos musulmanes y cristianos, como por su voluntad de permanecer aislados, conservando intactas su identidad y tradiciones.
Sentados en cualquier rincón, hablaremos un poco de ellos.
La Judería.
José María Pérez Basanta / Fotografía Ajomalba.
Para hablar de la población judía de Orihuela he utilizado fundamentalmente las notas del padre Agustín Nieto Fernández, marcadas en amarillo. Forman parte del libro «Orihuela en sus documentos IV. Musulmanes y judíos en Orihuela (siglos XIV-XVIII)».
Y también los Anales de Mosén Pedro Bellot, cuyos apuntes he marcado en azul; reservando el rojo para los textos de Josef Montesinos.
Anales de Orihuela (siglos XIV-XVI). Mosén Pedro Bellot. Edición de Juan Torres Fontes. Murcia. 2001. Academia Alfonso X el Sabio. 2 tomos.Orihuela en sus documentos IV. Musulmanes y judíos en Orihuela (siglos XIV-XVIII). Agustín Nieto Fernández. Murcia, 1997.
Los judíos oriolanos convivieron con toda seguridad en la Orihuela musulmana; pero las primeras noticias escritas datan del siglo XIII, cuando Alfonso X los citó expresamente en el privilegio del Mercado Semanal.
También sabemos que Jacob Avendino se encerró en el castillo junto a los vecinos cristianos que resistieron en la rebelión mudéjar de 1264. Este Jacob y otros judíos fueron mejorados en las particiones.
Judería siempre la hubo en Orihuela, así en tiempo de moros como de cristianos, y merecieron parte de las tierras y casas que se repartieron, porque cuando se ganó el castillo se metieron en él algunos a defenderle, cuyos nombres están en el Libro de los Repartimientos, y con ellos se metió Jacob Avendino, que con otros judíos siguió la parte de los cristianos.
Judíos en el «LLibre dels Repartiments» de Oriola. Gracias, Carmen.
Bellot dejó muy clara la situación de la judería.
La judería es cosa cierta que estaba en la parte o acera de la calle de la Feria hacia la Peña, desde el callejón de Nicolás Viudes a la calle de la Morera y al Estudio. Empezaba por la calle de San Pablo y corría por el Estudio.
Del Callejón de Nicolás Viudes ya hablamos en la entrega anterior, relacionándolo con el de Maestro Esteban. La calle de la Morera es la actual calle de la Paja.
De las calles de San Pablo y el Estudio, antecedentes la actual travesía de Triana, hablaremos en esta entrega. Os dejo un plano.
Plano de confección propia sobre original de Fray Antonio Villanueva. Siglo XVIII.
También mencionó la judería Justo García Soriano; en un trabajo publicado en prensa sobre la feria de Orihuela. Pinchando sobre la cabecera de «La Iberia» se accede a dicho trabajo.
La iberia. 28 de agosto 1907:Era, no obstante, la colación de Santa Justa la más céntrica, populosa y aristocrática de las tres: en ella estaba la plaza mayor (hoy de la Fruta) con algunos edificios públicos, la carnicería y la lonja.
La judería o barrio israelita comprendía todas las callejuelas que se extienden al pie del monte, desde el Churripel hasta la espalda de Santiago, constituyendo su núcleo principal lo que todavía se llama barrio de Triana...
Enlace a artículo completo de Justo García Soriano.
En la segunda mitad del siglo XIV, durante la Guerra de los dos Pedros, los judíos fueron empadronados en Oriola. Así, además de pagar al rey, se les obligó a contribuir con el muro y a velar, como cualquier vecino cristiano, por la seguridad común.
Pagaban también un impuesto pequeño pero simbólico, treinta dineros, la famosa «renta de Judas» que se partían por mitad, obispo y cabildo.
17-8-1360. Los judíos en la guerra. Se ordena que los judíos sean empadronados y divididos por decenas para que sean obligados a velar lo mismo que los cristianos, porque viven dentro de la villa y dentro de los muros como los cristianos. (AMO, nº ?, f 37v.).
1383. Contribuían en tiempo de guerra en los gastos, pagando 3 sueldos por casa, y remediaban con sus usuras muchas necesidades, así a cosas comunes como a particulares…
4-4-1384. Contribución en lo de los muros. El Consejo acuerda que judíos y moros paguen en el muro lo mismo que los cristianos. (AMO, nº 4, f. 130 v.).
Travesía de Triana. José María Pérez Basanta.
En épocas anteriores desconocemos su número; pero por el año 1383 quedaban en Oriola sesenta casas de judíos y veinte de moriscos; es decir unos trescientos judíos. Lo sabemos por que, en ese año, el Consell acordó dejarles una sola carnicería compartida con los musulmanes.
Había en ella 60 casas y tenían su carnicería de por sí, aunque en el año 1383 determinó el consejo que, pues los moros y judíos no eran más de cien casas bastaba para todos una carnicería.
La fotografía anterior imaginada por Pepe Sarabia.
1-1-1430. Los judíos y la sisa. De toda res que compren los judíos pagarán a los compradores de la sisa 20 dineros, excepto del cabrito, por el cual pagarán la sisa acostumbrada. Que los judíos no puedan matar ni deshacer carne alguna sin manifestarla al sisero en pena de 30 sueldos por cada vez.
Por toda res que los judíos maten, así carnero, oveja, cabra y cabrón paguen por res 20 dineros. Del cabrito y cordero pagarán como los cristianos. (AMO, nº 959, f 75 y 77 r.).
Tenían prohibido despedazar sus reses en carnicerías de cristianos, y si algún carnicero lo permitía, ambos eran sancionados.
1444. Por carnero pagarán 3 sueldos, 6 dineros. Por oveja, 2 sueldos, 6 dineros. Por cordero, 1 sueldo, 6 dineros. Por cabrito, 1 sueldo, 4 dineros. Que no deshagan sus reses en carnicería de cristianos y si algún carnicero se lo consiente pagará 60 sueldos y el judío 30 sueldos. (AMO, nº 2350, f 85 y 88).
Resulta curioso saber que había más judíos que musulmanes en Oriola; pero tiene su explicación; estamos hablando de la ciudad.
Los moriscos, trabajadores agrícolas, eran mucho más numerosos; pero estaban diseminados por los señoríos rurales donde gozaban de más libertad.
En cambio los judíos tenían oficios más urbanos. Copaban el ramo de la medicina: físicos, cirujanos, boticarios…
13/8/1371. Se da licencia a Dª. Yamila viuda de D. Yuçaf, cirujano, para usar el arte de «sulugía» (cirugía) por haber hecho muchas y buenas curas según certificación de muchos hombres buenos.
22-1-1378. Abrahim Abenaex, médico. Que los Jurados le den 100 sueldos para que dé seguridad de estar continuamente por todo el año en la villa, porque es entendido en arte de cirujía. (AMO, nº 3, f 91). Recibo de los 100 sueldos el 13-5-1378. (Ibíd., nº 3, f 130).
Incluso un oculista, tan prestigioso, que la ciudad le pagó para que no se marchase a ejercer su profesión a otro sitio.
Maestre Davy Damasco, judío oculista. 8/6/1409. Que era «muy buen maestro de guarescer e sanar dolencias de los ojos e que ha fecho muy buenas curas» y se quería marchar de la ciudad. Se acuerda darle 600 maravedís de 2 blancas.
También figuran como mercaderes, sastres, tapiceros, plateros, relojeros, prestamistas y «corredores de orella», los corredores de cambio y bolsa de la época que intervenían en los contratos de exportación e importación, negociaban letras de cambio, seguros, peritajes, etc…
6-3-1485. Un judío corredor de «orella». El judío Jacob de León ofreció dar al Consejo 2.000 sueldos graciosamente para quitar un censal o para lo que quisiera si se le concedía por 10 años el oficio de corredor de «orella» en la ciudad y lugares de su contribución, sin que pudiese haber otro más que él.
Se acepta el ofrecimiento y se encarga al Justicia y Jurados que concuerden con él los capítulos necesarios. (AMO, nº 204, f 18 r.).
Hasta que dejaron de fiarse de ellos.
21-3-1485. Como por fuero del reino no pueden ser admitidos los judíos al oficio de corredor de «orella» y porque los que han sido presentados al Justicia civil en el año corriente le ha sido notificado al Consejo que dichos judíos cometen muchos fraudes, así en las falsas relaciones que hacen de compras y ventas como en otras cosas, se revoca la aceptación de la oferta de Jacob León y los presentados y aceptados por el Justicia civil sean revocados. En adelante ningún judío sea presentado para dicho oficio. ( AMO, nº 204, f 20 r.).
La judería imaginada por Pepe Sarabia.
A finales del siglo XIV, justo un siglo antes de la expulsión definitiva, las prédicas de fanáticos religiosos en época de peste y de crisis, fomentaron miles de asesinatos de judíos por toda la península; los tristemente famosos pogromos.
Convencidos de que las enfermedades que sufrían eran el castigo divino por convivir con infieles, en las aljamas se perpetraron auténticas matanzas.
1391. Persecución contra los judíos. Comenzó en Sevilla en 1391 con las predicaciones del fanático arcipreste Fernán Martínez y murieron allí unos 4.000; el furor se extendió a Córdoba y a toda Andalucía y luego al reino de Valencia, últimamente a Toledo y Barcelona…
En Valencia estalló el 9 de julio. Los desórdenes cundieron por todo el reino. Eran en gran número en Játiva, Alcira, Castellón, Burriana, Liria, Gandía, Cullera y llegaban hasta Orihuela y Murcia, viviendo en barrios separados.
En el verano de 1391, entre cien y doscientos judíos fueron asesinados en Valencia; y su judería quedó completamente arrasada.
En Orihuela se pudo evitar gracias a las precauciones adoptadas por el gobernador tras las noticias de la masacre ocurrida en la capital del reino.
1391. Cuando en Valencia hubo aquel movimiento del pueblo contra los judíos, que los mataban si no se bautizaban, los de Orihuela se temieron otro tanto, y teniéndose consejo en las casas del Obispo, que era la posada del gobernador Olfo de Próxita, y en su presencia y de Jaime Roncesvalls, baile general, entraron los más principales judíos, suplicando que les dijesen si habían ellos de tener el mismo trabajo y se irían de Orihuela, o que les prometiesen de favorecer.
Los judíos oriolanos solicitaron la protección del Consell; y estos les aconsejaron guardarse del furor del pueblo.
Respondióles el consejo que les aseguraban de todo mal, y que se estuviesen quedos, porque en cuanto en sí eran los favorecerían, pero que se guardasen del furor del pueblo.
No se quietaron por eso los judíos, porque casi todos se bautizaron, y los que no, se fueron, y el consejo salió a pagar todas las deudas que debían.
En ese trágico verano de 1391 se disolvió la judería oriolana. Sus integrantes se bautizaron o huyeron de la ciudad.
Y al desaparecer ésta, el Consell se hizo cargo de una deuda de la aljama en atención a su conversión; o al menos utilizó esa excusa para expropiar los bienes de los judíos.
El Clavario del Consell, Bertomeu Togores, afirmó haber pagado 200 florines prestados ante notario por un ciudadano de Játiva, llamado Juan de Maguerolas, a la aljama de los judíos oriolanos.
1391. Los 200 florines de la aljama de judíos. Recibo de Juan Cascant de 9 sueldos por la carta que llevó a Játiva por los 200 florines que el Consejo pagó a Maguerola y que le debía la aljama de judíos antes de hacerse cristiana. (AMO, nº 1040, s.f).
En compensación embargó todos los bienes de los judíos; vendiendo hasta sus puertas.Así lo reflejan las notas del Padre Agustín Nieto:
1391. Puertas de la judería. El Jurado Clavario Bertomeu Togores vendió a Pedro Guixet unas puertas del portal de la judería en 26 sueldos y 7 dineros.
A Juan Cascant le vendió 2 puertas que eran de la judería en 16 sueldos y 6 dineros (AMO, nº 765, f. 45).
Semanas después, el Concejo de Murcia reclamó las ropas y mercancías de un judío murciano, casado con una oriolana; quién asustado por lo ocurrido en Valencia, salió huyendo de vuelta a Murcia dejando sus mercancías al cuidado de sus suegros.
El Consell contestó que, si tenía que reclamar algo, que lo hiciese a su suegro; ya que era suya parte de la deuda pagada «de cuando los judíos de Orihuela se hicieron todos cristianos»; y habían enviado dichas mercancías a Játiva, a cuenta del pago.
Disuelta la aljama, a principios del siglo XV trataron de separar a los escasos judíos que mantuvieron su religión para que no «pervirtiesen» a los conversos.
1400. Y el consejo ordenó que ningún judío trabajase ni tratase con los conversos, pero que bien podían trabajar con los maestros cristianos viejos.
San Vicente Ferrer. Enlace a su biografía.
En esas mismas fechas, un famoso predicador valenciano gran enemigo de los judíos, recorrió parte de Europa acompañado de un grupo de laicos y clérigos que vivían con él de las limosnas.
Estos sacerdotes itinerantes atendían a las múltiples confesiones que los sermones de Vicente Ferrer provocaban, arrastrando tras de sí a centenares de penitentes y flagelantes. Si os interesa su biografía, pinchando en su retrato se accede a la que ofrece la Real Academia de la Historia.
San Vicente llego a Oriola en 1411; y tras su visita quedaron pocos judíos sin convertir.Aun así sabemos que alguno se resistió; y que el Consell tuvo que brindarles protección.
El Consejo se vio obligado a proteger a los que no habían abandonado la ley de Moisés, puesto que en 1415 ordenó que nadie tratase mal de palabra ni dijese judíos relajados, so pena de 60 sueldos. (Bellot, al margen, f. 465).
El acoso fue en aumento. A los no convertidos los señalaron con un distintivo y les obligaron a tener las casas abiertas. Y tenían pena de muerte si yacían con una cristiana.
Aún conversos, eran inspeccionados y adoctrinados constantemente.
Barrio de Triana.José María Pérez Basanta.
A mediados del siglo XV, tanto moriscos como judíos quedaron obligados a arrodillarse al paso de la cruz, del santísimo, o de cualquier procesión cristiana.
Y en el año 1451 hicieron estatuto que los judíos y moros, a penas de 5 sueldos, se arrodillasen al Santísimo Sacramento, a la cruz y oración.
Hasta el último año el Consell intentó protegerlos para no perder a valiosos profesionales. Pero como todos sabemos, en 1492 fueron expulsados de España y comenzó una feroz limpieza de sangre a cargo de la Santa Inquisición.
Su cementerio, situado extramuros cerca de la torre de Embergoñes, se convirtió en huerto por cesión municipal a Joan de Rocafull. La siguiente nota es de Montesinos.
El Fosal de los Judíos estuvo con sus grandes cercas, en donde después fueron jardines del Magnífico D. Juan Rocafull; y casas de Marco Antonio Pascual junto al Río Segura, en la Puerta de Murcia y Parroquia de Santiago.
Idealización de la fotografía anterior. Pepe Sarabia.
El «Barrio de Triana».
Santas Justa y Rufina. Óleo sobre lienzo del pintor Bartolomé Esteban Murillo realizado hacia el año 1666.
Dos cosas relacionan este barrio con Triana: el estar cerca de Justa y Rufina, las famosas alfareras de Triana; y una modesta capillita desaparecida dedicada a la Virgen de la Esperanza, advocación mariana que se venera en el famoso barrio de Sevilla.
La hornacina dedicada a la Virgen de la Esperanza fue colocada en el último tercio del siglo XX, ocultando durante años la entrada trasera de un refugio antiaéreo de la Guerra Civil abierto al público recientemente. Para saber más de los refugios oriolanos pinchad la siguiente imagen.
Capilla entrada al refugio de Triana. José María Pérez Basanta.
Triana fue antes nombre popular y ya era conocido así en el siglo XIX.
El diario de Orihuela. 10 de agosto 1888: Anoche, a las nueve, riñeron dos mujeres conocidas con los nombres de «La Ranera» y «La Pava» en el barrio de Triana, infiriendo la segunda a la primera una herida con una mano de mortero en la frente.
El diario de Orihuela. 11 de agosto 1888: Anoche, a las nueve y media, ocurrió un incendio en una fábrica de cerillas fosfóricas del llamado vulgarmente barrio de Triana, situado en las primeras estribaciones del monte.
Barrio de Triana. José María Pérez Basanta.
Pero la titulación oficial «Travesía de Triana», calle que atraviesa todo el barrio, es del siglo XX.
Sus antecedentes son tres nombres: «Calle Nueva», «El Estudio» y la «Calle de San Pablo».
El primero es de finales del siglo XIV, cuando desmontaron la judería. Figura en estas dos notas del padre Agustín Nieto.
23-9-1391. Hospital de la judería. El Jurado Clavario, Bertomeu Togores, recibió de Gonsalvo de Espejo, cristiano nuevo, el precio de la casa y cámara que compró, que estaba en la Calle Nueva, que era hospital de los judíos, según recibo hecho en dicho día ante el notario Jaime Desprats. (AMO, nº 765, f 44 v.).
23-9-1391. A Juan Comí y Martín Torner por quitar las puertas de los portales de la Calle Nueva y llevarlas a la Plaza para venderlas se les pagaron 4 sueldos. (AMO, nº 765, f. 52 v.).
En uno de esos solares instalaron el estudio de gramática. A principios del siglo XVI el Consell compró, frente a la Parroquia de las Santas Justa y Rufina, a espaldas de la Cárcel y Corte, una casa para instalar en ella la Escuela o Estudio de Gramática.
Este establecimiento provocó que, desde mediados del XVII, esta zona fuese conocida como «lo carrer del estudi» o «lo estudi»; en castellano «el Estudio».
El Estudio en los Padrones de Sal y Muro de los años 1620, 1629, 1631 y 1659. Archivo Municipal de Orihuela.
Allí se mantuvo muchos años a base de continuas reparaciones. Hasta que, a finales de dicha centuria, los jesuitas se hicieron con la dotación municipal para el mantenimiento de las cátedras de Gramática.
En ese mismo siglo comienza a figurar también el nombre de calle de San Pablo, tomado de una antigua ermita situada frente a Santa Justa de la que hablaremos en el próximo capítulo. Dicha titulación quedó fijada en los padrones del siglo XVIII.
Repartos Equivalentes de 1717, 1731, 1770, 1783 y 1792. Archivo Municipal de Orihuela.
«San Pablo» se mantuvo también durante todo el siglo XIX. Lo de llamar a la zona «Espalda de la Cárcel» es una excepción que os dejo por curiosidad.
Otra novedad fue añadirle a San Pedro (en realidad, la iglesia que le dio el nombre estaba dedicada a San Pablo y a San Pedro de Verona).
Repartos Equivalentes de 1824 y 1829. Archivo Municipal de Orihuela.
«De San Pedro y San Pablo» o «de San Pablo» a secas, la siguieron llamando a comienzos del siglo XX.
La Huerta. 13 de agosto 1907: Ordenanzas Municipales de la Ciudad de Orihuela. Cuarto distrito. Comprende a este distrito el perímetro limitado al Este por el distrito anterior, al Sur por el rio, al Oeste por las calles de Meca, Santa Justa y San Pedro y San Pablo, que corresponden al distrito que se deslinda y al Norte por la sierra.
Los Barrios en que la población se divide comprende las calles siguientes: … Barrio 15. Calle de la Paja, Barrio de Triana, Calles de San Pedro y San Pablo, Calle de Sta. Justa y Plaza de la Fruta.
El Eco de Orihuela. 21 de octubre 1913: Francisca Sempere Amat, profesora en partos, domiciliada en la calle de San Pablo frente a Santa Justa, ofrece sus servicios, así como los de su academia preparatoria para enseñanza de dicho arte.
FotografíaAjomalba.
En la actualidad, la calle que atraviesa todo el barrio se llama «Travesía de Triana». Y acaba, o empieza, frente a la puerta norte de Santa Justa.
Allí estaba la iglesia o ermita que bien puedo ser la sinagoga de la judería; dedicada luego al apóstol de los gentiles Pablo el converso y a un inquisidor dominico llamado Pedro de Verona.
Así lo cuenta Montesinos.
Travesía de Triana y la versión imaginada por Pepe Sarabia. Fotografía Ajomalba.
El segundo Hospital estaba junto a la Iglesia de San Pablo y San Pedro Mártir de Verona, en la Parroquia de Santa Justa, que en tiempos de los Moros, fue la Sinagoga de los Judíos de Orihuela; y la Judería empezaba desde aquí.
Y ocupaba todas las casas que estaban a una y otra parte, donde hoy se ve la Cárcel, y antes estuvo el General Estudio de Gramática y Rethórica, las que pasaban de doscientas decentes casas, todas las cuales no existían en el día, en las que vivían los Judíos que había en Orihuela por vecinos, hasta que el Rey Cathólico D. Fernando II de Aragón y su esposa Dª Isabel de Castilla los mandaron desterrar y salir de España con Edicto público…
Y en esta ocasión, la Sinagoga de los Judíos de Orihuela se erigió Iglesia pública con el título de San Pablo Apóstol y San Pedro Mártir de Verona.
Como podemos comprobar, Montesinos no tiene en cuenta que la judería se disolvió cien años antes de la expulsión.
El edificio religioso que menciona acabó alojando un cuartel conocido como «la corte de los soldados de marina»; pero de eso hablaremos en la próxima entrega.
Plano de confección propia sobre original de Fray Antonio Villanueva. Siglo XVIII.
Antonio José Mazón Albarracín.(Ajomalba)
Extracto corregido y aumentado de un artículo publicado en 2006 y de dos programas de radio muy posteriores. Os dejo enlaces a dichos programas.
Tras un breve vagabundeo por las caprichosas callejas cercanas a la peña regresamos a la plaza de Santiago para detenernos frente a su Iglesia parroquial cuya portada es una auténtica joya arquitectónica culminada en el último tercio del siglo XV.
Iglesia de Santiago Apóstol en 1905. Colección Javier Sánchez Portas.
Pertenece al gótico isabelino, también llamado flamígero por evocar el fluir de una llama.
Portada de Santiago en el siglo XIX.
Este estilo nació a la par del resurgimiento producido por el final de la cruzada ibérica y la unificación territorial, hechos históricos acaecidos durante el reinado de los Reyes Católicos.
Postal de 1909. Colección Jesús Rodríguez Tejuelo.
Colección Esteban Sanmartín Alonso.
Consta de un arco apuntado y abocinado con arquivoltas de decoración vegetal.
Colección Javier Sánchez Portas.
Hay que contemplarla detenidamente para hacerse una idea de la minuciosidad con la que los escultores tallaron las hojas de cardo y aún más para encontrar algunas figuras animales entre las que destaca la ya famosa lechuza.
José María Pérez Basanta.
Declarado Monumento Nacional por el Gobierno de la II República, durante la Guerra Civil, el interior del templo se conservó casi intacto.
Portada de Santiago en 1931. Ministerio de Cultura.
Santiago en 1933. Universidad de Sevilla. Gentileza de Luis Mirete.
Por desgracia, en el exterior se destruyeron dos esculturas: una en el parteluz de la puerta principal, dedicada al Apóstol; y otra en la parte superior de la portada de la capilla de la Comunión.
El parteluz de la iglesia de Santiago con la imagen del apóstol desaparecida en la Guerra Civil. Colección Javier Sánchez Portas.
Portada de Santiago sin el apóstol en su parteluz. Archivo Celia Senén.
Portada de Santiago sin el apóstol original, desaparecido durante la Guerra Civil. Colección Javier Sánchez Portas.
El Santiago representado en la actualidad sustituye a la imagen gótica coetánea al resto de la portada. Es obra del escultor madrileño Ángel Ferrant y la realizó a finales de la década de 1940.
Comparativa. Ajomalba.
Arriba, junto al escudo de España sujeto por el águila de San Juan, se muestran el yugo y las flechas, emblemas de los Reyes Católicos.
El haz de flechas pertenecía a Isabel. El yugo, con una cuerda suelta, corresponde a Fernando junto a la divisa «tanto monta».
Fotografía Ajomalba.
Ambos símbolos fueron adoptados y manipulados en el siglo XX; primero por Falange y después por el régimen franquista.
Isabel tomó como emblema un haz de flechas en referencia a una vieja historia en la que un padre, en el lecho de muerte, recordó a sus hijos que una flecha era frágil; pero formando parte de un haz se volvía muy fuerte.
Isabel reunía en su persona y debía mantener unidos los reinos de Castilla, León, Extremadura, Asturias, Galicia, Murcia, Sevilla….
Fotografía Ajomalba.
El yugo hace referencia a Alejandro Magno y el nudo gordiano. Una antigua tradición prometía el imperio a quien desatase dicho nudo.
La leyenda popular cuenta que Alejandro lo cortó con su espada y dijo: «tanto monta cortarlo que desatarlo».
Inspirado en esa leyenda, Fernando de Aragón utilizó en su escudo el lema «tanto monta» junto al yugo con el nudo desatado.
Portada de Santiago. Con el apóstol recién restaurado. Antonio Ballester Vidal.
Falange Española unió las flechas y el yugo que siempre se habían representado separados.
Los «historiadores» de la época, basándose en las iniciales de los nombres los asignaron al revés: Yugo a Ysabel, Flechas a Fernando.
Además a la divisa de este último se le añadió una absurda coletilla: «tanto monta, monta tanto, Isabel como Fernando».
José María Pérez Basanta.
Se ha dicho también que la granada de Santiago está cerrada porque Granada no había sido conquistada todavía.
Y que en la iglesia de Santiago se celebraron cortes. Unas cortes en las que se decidió conquistar Granada, nada menos.
Todo eso forma parte de la «patriotera» historia de Orihuela que fueron creando nuestros cronistas locales.
Fotografía Ajomalba.
La granada ya la utilizaba Enrique IV, el hermano de Isabel con el lema «Agro dulce» que quiere decir misericordia y rigor.
Fijaos bien y podréis comprobar que la granada no está totalmente cerrada, tiene una abertura lateral.
La he puesto al lado de la de la Catedral de Granada, que por narices se esculpió con Granada conquistada. Tienen la hendidura en el mismo lado.
En cuanto a las cortes, las de Orihuela se celebraron en el verano de 1488. La Guerra de Granada había comenzado seis años antes, en 1482.
José María Pérez Basanta.
Aquí, como en todas partes, solo buscaban dinero y tropas. Antes las celebraron en Tarazona y Valencia.
Y no pudieron ser en Santiago; cualquier ceremonia de esa entidad se celebraba en la iglesia más importante, en la entonces Colegiata del Salvador, la actual Catedral.
Ministerio de Cultura.
Archivo Loty. Antonio Passaporte en torno a 1930.Ministerio de Cultura. Mejorada por J. Andreu.
Colección Esteban Sanmartín Alonso.
La capilla de la Comunión adosada a su derecha se edificó en el siglo XVIII y muestra una interesante portada de dos cuerpos al más puro estilo barroco.
Tras el concilio de Trento, la Iglesia católica decidió combatir la reforma protestante dando mayor importancia entre otras cosas a los sacramentos y en especial a la eucaristía.
En esta exaltación, las fachadas tuvieron gran importancia. Muchas iglesias como la de Santiago erigieron capillas de la comunión con portadas diseñadas como vehículo de propaganda.
Archivo Loty. Antonio Passaporte en torno a 1930.Ministerio de Cultura.Mejorada por J. Andreu.
Santiago en 1933. Universidad de Sevilla. Gentileza de Luis Mirete.
Frente a la sencillez luterana, en las iglesias católicas las líneas definidas y rectas del Renacimiento desaparecieron para dar preferencia a la línea curva, con abundante ornamentación y exuberancia de flora y fauna sobre cornisas y columnas, siendo las más comunes las llamadas salomónicas con forma de espiral.
José María Pérez Basanta.
Colección Javier Sánchez Portas. Mejorada por J. Andreu.
Esta portada es un ejemplo de todo ello y está íntegramente dedicada a la eucaristía.
Muestra una alegoría de la fe que también tuvo que ser reconstruida por Ángel Ferrant tras haber perdido en la guerra más o menos la mitad superior.
Ministerio de Cultura.
Resulta curioso que este artista de vanguardia y cercano al arte abstracto aceptara este tipo de trabajo. Pero todo encargo debió de ser un lujo en los duros años de la posguerra.
Fotografía Ajomalba.
Colección Javier Sánchez Portas. Ajomalba.
José María Pérez Basanta.
José María Pérez Basanta.
A partir del templo comienza la calle de Francisco Díe Losada, antes de Santiago, cuyo titular actual vivía muy cerca del templo, frente al restaurado palacio de Rubalcava del que ya os hablé en la calle del Hospital y que tiene en esta calle su entrada principal.
Fotografía Ajomalba.
Turismo Orihuela.
A la izquierda tenemos el museo de la Reconquista, inaugurado en 1985 en los bajos de Rubalcava y trasladado recientemente a la nueva sede de la Asociación de Moros y Cristianos.
Es un edificio obtenido de la rehabilitación de dos antiguas casas.Rebasándolo contemplamos una artística fuente, también de reciente construcción, situada bajo un edificio-depósito asentado en la peña.
Miguel R Bailén González.
Fotografía Ajomalba.
José María Pérez Basanta.
Este enorme aljibe abastecido por los pozos llamados de Cremós, proveía de agua potable a un gran sector de la ciudad a comienzos del siglo XX. Fue rehabilitado para instalar en él el museo del agua, pero permanece cerrado.
José María Pérez Basanta.
El último tramo de esta calle conserva algunas preciosas casas; alguna bien restaurada. Solo hay que levantar la vista e imaginar todo el conjunto rehabilitado.
José María Pérez Basanta.
Termina la calle de Francisco Díe y encontramos la del Maestro Esteban, que aparece en los repartos del siglo XIX, como callejón del Maestro Esteban.
Archivo Municipal de Orihuela.
José María Pérez Basanta.
Esta titulación debió de popularizarse en la segunda mitad del siglo XVIII. Creo que anteriormente era la calle de Nicolás Viudes mencionada por el cronista Mosén Bellot al situar la judería.
Archivo Municipal de Orihuela.
Y antes, entre los siglos XVI y XVII, de Fabián Muñoz. El agustino Gaspar Mancebón, en la página 371 de su obra titulada «Vida de la madre sor Ioana Guillem…», publicada en abril de 1617, sitúa el domicilio de la religiosa en una traviesa que sube de la calle principal de Santiago al Estudio de la Gramática.
Vida de la madre sor Ioana Guillem, de la orden de los frayles Ermitanos de san Augustin … por fray Gaspar Mancebon, de la misma orden.
En dicha traviesa afirma que vive en 1617 y desde hace más de veinte años Fabián Muñoz, de profesión notario y casado con Isabel Cámara.
La he encontrado en un padrón de sal y muro justo detrás del «Carrer de St. Jaume». Y vive en ella dicho notario en 1629.
Patro del Sal y Mur del Any 1629. Archivo Municipal de Orihuela.
Ya en el reparto de 1750, sin desgajar de la calle Santiago, aparece inscrito «Estevan Viudes, maestro de niños».
Archivo Municipal de Orihuela.
En los «trabajos presentados por la Comisión encargada de la rotulación y numeración de las calles» efectuado en el año 1861, intentaron unificar los callejones del Maestro Estevan y de Eusebio «que desde la montaña conducen a la Calle del Hospital travesando la de Santiago» como Calle de San Juan de Dios.
La propuesta no prosperó y la travesía de la peña al hospital acabó unificada con el nombre de Maestro Esteban, desapareciendo la que antes fue calle de Eusebio.
Fotografía Ajomalba.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba)
Con la imprescindible colaboración de Jorge Belmonte Bas.
La Misericordia y calle de Santiago. Colección Javier Sánchez Portas. Y la calle de Santiago en la actualidad. José M. Pérez Basanta.
Lo carrer de Sant Jaume/La calle de Santiago.
Padrón de vecinos siglo XVI. Padrón Sal y muro 1631 y 1651. Archivo Municipal de Orihuela.
Continuamos nuestro paseo en la calle de Santiago, cuya titulación sólo ha evolucionado en la manera de nombrar al apóstol titular de la parroquia: Sant Jaume, Sant Iago, San Tiago y Santiago.
Repartos del Equivalente 1717-1719. Archivo Municipal de Orihuela.
De ella dice Gisbert en sus «Apuntes para la continuación de la Historia de Orihuela»:
De extraordinaria longitud porque se extiende, cual tenemos indicado, desde el principio del arrabal hasta la Plaza de Monserrate.
Hay que tener en cuenta que, desaparecidas las murallas que marcaban el verdadero Arrabal Roig, empezaron a considerar el inicio del mismo en la «Esquina del Pavo».
No me preguntéis porqué; pero tal vez tenga que ver con el intento de encajar las leyendas de godos que ocupaban un arrabal que no comenzó a hacer acto de presencia en los documentos hasta el siglo XV, con la llegada de los Franciscanos de Santa Ana.
Reparto Equivalente 1829. Archivo Municipal de Orihuela.
Esa calificación de calle extra larga fue veraz hasta el siglo XIX. Pero tras sufrir dos recortes, la de Santiago se ajusta en la actualidad al trayecto entre la plaza del mismo nombre y la de Monserrate.
La de calle de Santiago era una auténtica arteria urbana. Hasta su primer recorte, en 1857, medía más de 350 metros. Éste se llevó a cabo para honrar al marqués de Arneva:
En adelante lleve el nombre de la Calle del Marqués de Arneva, todo el trozo comprendido desde lo que antes era principio de la de Santiago, hasta el Callejón del Maestro Estevan desde el cual tomará ahora principio la Calle de Santiago.
Ya hablamos de ello en el capítulo del Marquesado de Arneva. Si os interesa podéis acceder pinchando la siguiente imagen.
Fotografía Ajomalba. Enlace a artículo sobre el marquesado.
Pocos años después, los de la comisión del nomenclátor intentaron segregar otro fragmento, también a mediados del XIX, para homenajear a Juan Elías Gómez de Terán.
También creen que debe conservarse la Calle de Santiago hasta llegar a la Plaza del mismo nombre; pero desde ésta a la de Monserrate, puede tomar el nombre de Calle de Terán, pequeño tributo de gratitud al generoso Prelado que fundó la Casa de Misericordia que hay en ella y otros establecimientos importantes.
Pero su propuesta quedó en el olvido.Sorprendentemente, el más prolífico prelado de la diócesis oriolana en lo que a obras se refiere, sigue sin calle en Orihuela; y esta antiquísima titulación ha sobrevivido, precisamente, en el tramo que pretendieron recortar al formarse el primer callejero oficial.
El corte para el marquesado de Arneva fue minúsculo; apenas setenta metros. El último y definitivo, efectuado en los cuarenta del siglo XX, la dejó casi en callejuela. Se hizo para homenajear a un ilustre vecino asesinado durante la Guerra Civil.
15 de octubre de 1940: Siguiendo el Sr. Presidente en el curso de la palabra y después de dar a conocer el secretario que suscribe la orden del 13 de abril de 1938 sobre rotulación de calles a fin de testimoniar el reconocimiento que Orihuela debe al libertador de España de las garras del marxismo, al iniciador del glorioso alzamiento y en el resto de los designados al elemento civil a Falange, a los tradicionalistas y a los militares que dieron sus vidas por Dios y por España.
Por unanimidad se acuerdan las siguientes variaciones: … Al trozo de la calle de Santiago comprendido entre la plaza del mismo y la calle del Marqués de Arneva, calle de Francisco Díe…
Pinchando sobre su fotografía podéis acceder a una breve biografía de Francisco Díe Losada.
Francisco Díe Losada. Colección Antonio Luis Galiano Pérez.Enlace a biografía.
Junto al templo de la patrona partía una traviesa hacia la peña que llamaron carrer de Montserrat durante el siglo XVII.
Patro de Sal y Mur any 1631. Patro dels vehins any 1651. Patro de Sal y Mur any 1659. Archivo Municipal de Orihuela.
En los repartos del Real Equivalente para gastos de defensa del primer tercio del siglo XVIII, entre la Calle de Santiago y la Plaza del Raval Roche continuaba figurando la calle de Monserrate.
Resultas del quartel del año mil setecientos y catorce. Reparto Equivalente año 1717. Archivo Municipal de Orihuela.
Construida la Misericordia, el callejón actuó como pasadizo entre dicho establecimiento y la iglesia vecina. Y la titulación de Monserrate pasó a la plaza del arrabal. Sin vecinos y sin salida, acabó cerrado con una verja a partir de 1878.
El Segura. 2 de febrero 1878: El 25, con una concurrencia numerosa, fueron visitados los establecimientos de Beneficencia ofreciendo una comida extraordinaria a los enfermos del santo Hospital y a los asilados en la casa de Misericordia…
… En dicho establecimiento admiramos, además, el bello dibujo de D. José M. Moreno que figura la verja que ha de cerrar el callejón sin salida situado a la izquierda del templo de Monserrate.
Antes de seguir por la calle «jacobea» hablaremos de un enorme edificio desaparecido en el siglo XX.
La Casa de Misericordia.
La Casa de Misericordia. Colección Javier Sánchez Portas.
Las Casas de Misericordia nacieron entre los siglos XVII y XVIII para dar asilo a los pobres imposibilitados para el trabajo; evitando así la mendicidad y permitiendo, al mismo tiempo, expulsar de la ciudad a los vagos que pretendían vivir aferrados a la limosna.
A los huérfanos, hijos de padres enfermos, o sencillamente tan pobres como para no poder mantenerlos, la Casa de Misericordia les proporcionaba doctrina cristiana y el aprendizaje de un oficio.
Retrato y escudo del Gómez de Terán. Colección José Manuel Dayas.
En el año 1743 el obispo Juan Elías Gómez de Terán solicitó:
Fundar en la población de esta ciudad, y en la inmediación a la Iglesia de nuestra Sra. de Monserrate de nuestra jurisdicción, sita en ella y en la Parroquial del Sr. Santiago, una casa de Misericordia, donde los verdaderos pobres de Jesucristo Nuestro Bien, y que son imagen y representación suya, logren ser socorridos.
Construida con varias casas adquiridas a la cofradía de Monserrate en la calle de Santiago, la Casa de Misericordia estaba separada del templo por el callejón que he mencionado anteriormente.
Las obras financiadas por el Obispado con ayuda del Cabildo y de algunas limosnas, duraron casi tres años, abriendo sus puertas a los primeros asilados en diciembre de 1745.
Transcribo un fragmento de la Carta de erección y fundación de la casa de Misericordia de esta ciudad de Orihuela dada por el lltmo. Sr. Don Juan Elías Gómez de Terán:
Fundamos dicha casa de Misericordia, y recibimos a la Comunidad de ella por Eclesiástica y sujeta a nuestra jurisdicción con los individuos y particulares de ella, asignándoles, como les asignamos por vestido y hábito, el saco de paño pardo, valona y sombrero, de que les hemos hecho vestidos.
Y en el lado izquierdo del pecho sobre dicho hábito llevarán un escudo de bronce con un cuartel de nuestras armas, que contiene un jarro de azucenas orlado con el Ave María Gracia Plena, y sombrero episcopal sobre él.
Y concedemos nuestra licencia para que puedan usar de dicho vestido los que de nuestro orden y facultad en dicha casa sean admitidos.
Geroglífico de las Armas propias de la Casa de Misericordia de pobres huérfanos; Ancianos; y Mugeres malas de esta Ciudad de Orihuela. J. Montesinos. 1793. El escudo en la actualidad. Fotografía Ajomalba.
Según Montesinos, en el libro primero de su «Compendio», la erección dio principio el 13 de enero de 1743; y duró hasta el 31 de diciembre de 1745.
Piadosa Casa de Misericordia. Esta Casa de Piedad y Misericordia la fundó en el año 1743 el Iltmo. Sr. Dn. Juan Elías Gomez de Teran, con decentes Rentas que concedió el Sr. Felipe V. A las que se añaden las píngues limosnas que dan los Sres. Obispos de Oriha., y algunas personas devotas.
Esta dividida en tres piezas capaces; en la una habitan las Mujeres honradas pobres, como son Viudas y Doncellas huérfanas, que bien aconsejadas, se retiran de los peligros del mundo.
En la otra están los pobre hombres ancianos, jobenes accidentados, ciegos y niños huérfanos. En la tercera División, llamada la galera, que está fundada junto a la montaña con pared divisoria de las anteriores referidas, habitan las mujeres prostitutas, y rameras, obejas sarnosas contaminadoras de la incauta Jubentud, que recoge con especial zelo el Magistrado, y las deposita en perpetua recolección, hasta que dan muestras de estar arrepentidas, con palabra de mudar de vida, dando para ello fianza abonada…
… Está fundada en la calle de Santiago, frontera a la Magnífica Iglesia de Nuestra Sra. de Monserrate. Tiene su aseado oratorio, dedicado a la Purísima Concepción, donde se celebra Misa en todos los Domingos y Fiestas; y se reza el Rosario por las noches.
Juan Elías Gómez Terán. Real Academia de la Historia.Pinchad para acceder a su biografía.
El capítulo 3 del libro séptimo, muestra «La Ilustre Fundación de la Casa pública de Recolección de malas mugeres; y de la Misericordia de Niñas huérfanas pobres desvalidas; de hombres ancianos, y Muchachos pobres; de esta Ciudad de Orihuela».
Aplicando sus ombros a la máquina de tanto peso, confiado en Dios, que siempre socorre a los que caminan con fin recto, fundó en esta Ciud. en el centro del Arrabal Roig, faldas de la peña, y frontera a la Iglesia de Ntra. Sra. de Monserrate, la comunidad de pobres menesterosos Enfermos de la Casa de Misericordia con su propia ordinaria facultad, y consulta que hizo al Beatísimo Padre Benedicto XIV y al Sr. Dn. Felipe V de Borbon.
Para cuyo efecto, el Sr. Fundador Dn. Juan Elias Gomez de Teran, expedio su Decreto, por el Mes de Enero, del año 1743, mandando que dicha nueva Casa se le guardasen sus exempciones; nombró por su primer Capellan al Piadoso Sacerdote Dn. Pedro Tarancon, para que la gobernase y presidiese en todos sus actos y funciones, así públicas, como privadas.
Estableció sabias discretas Constituciones para su Económico Govierno, que aprobó el Sr. Dn. Felipe V. Para el efecto de esta fundación y erección de la nueva Casa de Misericordia y Recolección, compró tres Casas grandes, casi solares de los Cofrades de Ntra. Sra. de Monserrate, por estar (segun dexo dho) enfrente de la expresada Hermita, en donde al principio oían Misa los pobres, y hacían otros piadosos Exercicios sin tener que salir de la misma Casa por un pequeño pasadiso.
Esa primera edificación debió ser muy modesta. El 26 de junio de 1756, en plena reconstrucción de la vecina ermita de Monserrate, el oriolano Pedro Pardo, y el vecino de Crevillente, Miguel Francia, ambos maestros alarifes, firmaron ante el notario Rafael Medina las condiciones para hacer y construir de su cuenta y riesgo la nueva fábrica material de la Casa de Misericordia, en el sitio y término que ocupaba la antigua, según tenían tratado, convenido y ajustado con el Ilmo. Sr. Obispo D. Juan Elías Gómez de Terán.
Archivo Histórico de Orihuela.
Para ello aceptaron arreglarse en todo, según reglas de buen artífice, a la planta y perfiles que había formado el matemático Antonio Villanueva y firmado el provisor y vicario general del obispado, el canónigo penitenciario de la Catedral Joseph Ximénez Lozano.
Se comprometieron a tenerla perfectamente construida, incluyendo la casa para el capellán, en dieciocho meses de plazo que arrancaban ese mismo día. No quedó un detalle sin concretar.
En las treinta y cuatro cláusulas se pormenorizaban los materiales que iban a ser empleados: tejas (de Alicante, Agost o Elda), pisos, cocinas, fregaderos, escaleras con su barandilla, 29 puertas interiores, 11 de doble hoja, 85 ventanas, 24 de ellas con reja, etc…
Plano de la Misericordia de fray Antonio de Villanueva. 1756. Archivo Histórico de Orihuela.
Volvemos al capítulo 3 del libro séptimo en el que Montesinos describe «la Misericordia» a finales del siglo XVIII.
Lo material de la Fábrica de esta Casa es grande; porque toda ella es primorosa, aseada y magnífica; está dividida en tres Estancias, baxo el presente arreglo: toda ella se manda por una Principal puerta, que es de una fachada primorosamente labrada de piedra blanca berroqueña.
La División primera está destinada para los hombres, tiene buenas quadras, Dispensa, Refectorio, Pozo, Balzas, Jardín y todo lo conducente para una buena vivienda. Los Ancianos y los Muchachos se entretienen en fabricar (por cuenta de la Casa) sogas, lazos y esparteñas; tienen derecho a ir a alumbrar a los Entierros, (siempre que pida la parte pobres) con la limosna de 12 dineros a cada uno.
La segunda División es para las honrradas Mujeres y Doncellas huérfanas; es mayor que la de los Hombres, tiene sus hermosas Salas, Dormitorios, Dispensas, Refectorio, Pozos y Balzas para labar la Ropa de la Comunidad; ellas se entretienen en hilar, coser, remendar y teger por Cuenta de la Casa.
En esta se ostenta un magnífico Oratorio, dedicado a la Purísima Concepción de María Sma. y está sobre un Trono de nubes, y tiene a sus pies los dos Gloriosos Stos. Jobenes Jesuitas, Sn. Luis Gonzaga y Sn. Estanislao Kotska; cuyo aseado Retablo, que es de talla moderna dorada, era propio de la Iglesia de los Regulares extinguidos Jesuitas de esta Ciud. que se dio de Limosna a esta Casa por Orden del Iltmo. Sr. Dn. Josef Tormo Juliá.
En este Oratorio sin juntarse, Hombres y Mujeres, niños ni niñas, ni salir las Rameras de su Recolección, oyen todos los Domingos y Fiestas de Precepto, la Misa que está a cargo de un Religioso Francisco Observante…
… Separadamente de estas referidas Abitaciones, en la última Estancia cercana a la peña, esta la Galera donde se recogen las mugeres vagas, Rameras y escandalosas, que recoge la Real Justicia, las que permanecen allí hasta que por algunos años, tiene arrepentimiento, mudan de vida, o se casan, que para todo hay hombres en el mundo.
Es esta Casa se halla otra habitación, muy decente, totalmente separada para el Rvdo. Capellán, que siempre es un Clérigo mayor anciano, exemplar y de loables costumbres.
Plano de la Misericordia de fray Antonio de Villanueva. 1756. Archivo Histórico de Orihuela.
Tengo que hacer aquí un inciso para hablar de la Casa de Maternidad.
Veamos que dijo de ella y de la vecina Casa de Misericordia, Pascual Madoz en su «General Diccionario geográfico – estadístico – histórico de España y sus posesiones de ultramar» (1845-1850).
Casa de Misericordia. La fundó D. Juan Elías Gómez de Teran, ob. que fue de aquella dióc., en 24 de enero de 1743, con el objeto de recoger huérfanos y pobres: su dirección y adm. está también a cargo de la Junta de Beneficencia…
… El edificio es sólido y muy capaz, sit. en el arrabal Roig y calle de Santiago, con escuela para niños, departamento de reclusión de mujeres y hospicio para transeúntes; su obra fue ampliada en 1818 por el ob. D. Simón López, y actualmente contiene 100 individuos de ambos sexos.
Casa de Maternidad. Fundóse por Carlos III en 1764, con el objeto de la crianza de expósitos, hallándose asimismo su dirección y adm. a cargo de la Junta de Beneficencia…
… El edificio es de la misma época que la casa de misericordia, enfrente de la que está sit.; es de buenas proporciones y bastante capaz.
Simón López García. Obispo de Orihuela 1815-1824. Arzobispo de Valencia 1824-1831. Retrato de Miguel Parra en la Catedral de Valencia.Enlace a su Biografía en la Real Academia de la Historia pinchando sobre la imagen.
Don Ernesto Gisbertcontradice a Madoz en la fecha de erección. No así Montesinos, como luego veremos.
Casa de Maternidad. La fundó con un eremitorio a Ntra. Sra. de los Desamparados el mismo D. Juan Elias Gómez de Terán en el año de su fallecimiento, o sea en 1758 y no en 1764 como dice Madoz; en la calle de Santiago, frente a la casa de Misericordia.
En la misma hoja afirma, como hizo Madoz, que el obispo Simón López amplió el edificio de la Casa de Misericordia en 1818.
Como norma general suelo poner en duda la fechas aportadas por el bueno de Montesinos. Salvo cuando, como en este caso, fue testigo presencial de los hechos.
Su relato del traslado de la Casa de Maternidad y de la ampliación de la Casa de Misericordia me parecen lo suficientemente creíbles. Pero ni Gisbert, ni Madoz lo mencionan.
Simón López alcanzó el obispado en 1816 y fue desterrado por desobediente en 1820. No sé si tuvo tiempo para hacer alguna obra en la Misericordia.
Hasta que no encuentre pruebas concluyentes más allá de una breve afirmación de Madoz copiada por Gisbert, seguiré creyendo a Montesinos; quien pudo ver con sus propios ojos todo el proceso de reforma, traslado y ampliación.
Os dejo su versión. Buena parte está transcrita al pie de la letra en color rojo; el resto lo he resumido utilizando el tono habitual.
Geroglífico propio de las Armas q. usa la Noble, Leal y Piadosa Casa de los Niños Expósitos de esta Iltre. Ciud. de Orihuela. Josephus Montesinos Pérez. Año 1793. Compendio Histórico Oriolano. Tomo 7. Manuscrito. Caja Rural Central. Orihuela.
Desde que los hospitalarios de San Juan de Diosse instalaron en Orihuela en el siglo XVII, se encargaron del cuidado y crianza de los niños expósitos.
Desahogo tal vez de la impureza y liviandad de sus deshonestas madres que, por no criarlos, o por necesidad, o por malicia, los ahogaban en el Río Segura y sus acequias…
Hasta que Pedro Albornoz y Tapia, sucesor en la mitra de Juan Elias Gómez de Terán, de acuerdo con la Ciudad, fundó una Casa Particular para los citados Niños Expósitos por Real Orden del Rey Carlos III de Borbón en 1764.
Señalándole Rentas para vestir con decencia a los pobres niños expósitos, pagar las Amas de Leche, Criados de la Casa y reparos indispensables de esta. Esta Magnífica y hermosa Casa, que se construyó de otras pequeñas, que se compraron para este fin y efecto, se fundó en dicho año de 1764 y principio del siguiente 1765 en el Centro del antiquísimo Arrabal Roig, en la calle llamada de Santiago y su feligresía, pared mediera de la Casa de la Misericordia, junto a la Iglesia de Ntra. Sra. de Monserrate.
Se llama vulgarmente de los Niños Expósitos y de Ntra. Sra. de los Desamparados, cuya hermosa milagrosa Imagen se venera de escultura muy bien cincelada sobre su magnífico Balcón de hierro; y las Armas Reales sobre su buena y decente portada que es toda de piedra blanca berroqueña.
La Casa es grande, muy capaz y aseada, tiene un quarto baxo con el torno para hechar en él los niños pobres expósitos que no quieren sus madres ser conocidas; y a su lado hay un sepillo clavado de hierro, sobre el cual, entre pinturas se lee esta breve inscripción castellana que dice así. LIMOSNA PARA MANTENER LOS NIÑOS EXPOSITOS.
A finales del siglo XVIII, la Casa de Misericordia, aunque se había hecho capaz, no contaba con la extensión y comodidades que pedía una obra de tal naturaleza.
El capellán, Miguel Gascón, se lo hizo saber al flamante obispo Francisco Antonio Cebrián y Valdá; y este le dio permiso y facultades para que «dispusiese quanto tuviese y juzgase conveniente».
Antes, en el año de 1796, habían comprado algunas casas, tanto en la calle principal como en otra callejuela que tiraba hacia la peña.
Posteriormente pidieron permiso para trasladar la casa de los niños expósitos; y compraron una casa enfrente de la misma Iglesia de Monserrate, en la calle de Santiago. Era propiedad de un canónigo penitenciario, capellán de las agustinas.
Las obras para adaptar la nueva Casas de Expósitos comenzaron en febrero de 1798 y terminaron en diciembre de ese mismo año, colocando entre sus dos balcones las Reales Armas de Su Majestad con la patrona de la Casa, María Sma. de los Desamparados.
Traslación de la Casa de Niños Expósitos y «retrato» de Miguel Gascón, capellán de la Misericordia. MONTESINOS PÉREZ DE ORUMBELLA, Joseph; Compendio Histórico Oriolano. Tomo 15. Manuscrito. Caja Rural Central. Orihuela.
Una vez verificada la traslación de los expósitos, se entregó la antigua casa al obispo Cebrián para ampliar y modernizar la Casa de Misericordia, cuyas obras, según afirma nuestro cronista, insisto, testigo de los hechos, terminaron en 1801.
Y así se pudo hacer la grande y premeditada obra que tuvo su feliz principio en el día 22 de Marzo de 1798, y se concluyó con el mayor primor y aseo en 30 de Septiembre de 1801, siendo Pontífice Romano Pío VII; Rey de España Dn. Carlos IV; y Obispo de esta Diócesis el Iltmo. Sr. Dn. Francisco Antonio Cebrián y Valda, baxo la dirección y gobierno de su capellán, el Dr. Dn. Miguel Gascon, quien formó el plan de su obra.
Que se compone de espaciosos dormitorios para hombres, Niños, Mujeres ancianas y Niñas; Salas del trabajo donde se encuentran telares de lienzos, paños, cintas y lonas; tornos para hilar, costuras para coser; refectorios, oratorio primoroso, Casa del Capellán, todo con arrimadillos y pavimentos de manises finos de la Fábrica de Valencia; graneros para la custodia del trigo y cebada de Su Sa. Iltma. Habitación para las mujeres prostitutas; con total separación de todos los individuos de la principal Casa de Misericordia o Piedad.
Galerías, labadores, dispensas, lotanas para la construcción de las obras de esparto, como son espuertas, cordetas, sarzas, pleytas y toda especie de sogas; pozos muy abundantes, balzas, una fuente de agua mineral buena para baños, tinagero, dispensas y varias acollas con losetas de Alicante.
Tiene un grande patio descubierto con una capaz y hermosa balza. En los extremos se ve toda primorosamente pintada, con innumerables rejas de hierro y celocías. En fin, es casa que tiene quanto es posible de comodidades de las que antes carecía…
Nota: Al igual que he dado credibilidad al traslado efectuado a finales del siglo XVIII, no descarto la posibilidad de que Gómez de Terán hubiese dejado ya planeada la Casa de Maternidad; incluso, como afirma Gisbert, que fuese él quien iniciase la obra en 1758 (el último año de su vida, cuando aún no reinaba Carlos III). Recordemos que Montesinos nació en 1745, y por esas fechas era todavía un adolescente.
La «Casa de Beneficencia» y el «Patronato de San José Obrero».
Todavía en manos de la iglesia a comienzos del siglo XIX, con las primeras desamortizaciones en marcha, los establecimientos benéficos vivieron tiempos muy difíciles; y se complicaron todavía más durante los seis años de guerra contra los franceses.
Acabada la contienda, estos centros de caridad siguieron funcionando de manera precaria, sin poder aplicar las reformas que los ilustrados habían considerado imprescindibles en tiempos de Carlos III.
La primera Ley General de Beneficencia en España se promulgó durante el trienio liberal. Destinada a regular todo lo referente a esta materia, sirvió de base a las diversas legislaciones promulgadas a lo largo de la centuria decimonónica.
En enero de 1822 los liberales traspasaron a la Administración del Estado las competencias de la Iglesia en las fundaciones benéficas. Y dos décadas después se trató de establecer un reglamento a través de las diputaciones.
El Eco del Comercio. 10 de noviembre 1840: ALICANTE, 1° de noviembre. Diputación provincial de Alicante. Estando a cargo de las diputaciones provinciales el cuidado de que los establecimientos de beneficencia pública, tienen su respectivo objeto, no ha podido mirar con indiferencia la de esta provincia, la suerte de los expósitos que en ella se encuentran; porque es un deber social atender a su mantenimiento y educación; es lo de suyo, de humanidad, y no puede descuidarse en un país civilizado, regido por instituciones liberales.
Así es que en las circulares de 26 de setiembre de 1838 y 11 de febrero de 1839 adoptó esta diputación disposiciones para suplir los vacíos que, por la falta de reglamentos, se notan en la ley de beneficencia pública de 6 de febrero de 1822, restablecida por S. M. en 9 de septiembre de 1836; pero desgraciadamente la experiencia ha demostrado que ni el primer método era suficiente, ni el segundo dejó de producir abusos, a cuyo remedio es necesario ocurrir con premura.
Por tanto, y con el fin de organizar el ramo de una manera general y conveniente, la diputación ha acordado lo que sigue: 1º. Desde 1º de enero de 1841 todos los niños expósitos de la provincia se conducirán a las casas de maternidad de Alicante, Alcoy y Orihuela, únicas existentes en la provincia.
2º. Cada uno de dichos establecimientos formará anualmente un presupuesto de sus gastos, y en su vista la diputación repartirá la cantidad que importaren, entre todos los pueblos de la provincia, por la misma base que se verifique el repartimiento del equivalente…
7º. Las Juntas municipales de beneficencia de Alicante, Alcoy y Orihuela, a cuyo cuidado están las casas de maternidad, se entenderán directamente con la diputación en todo lo relativo a este ramo, y dispondrán lo que convenga para la buena ejecución de lo que va dispuesto…
La Misericordia. Portada a calle de Santiago, fruto de la ampliación. Colección Javier Sánchez Portas.
La Ley General de Beneficencia de 1849 terminó de regular la intervención del Estado a través de las Juntas de Beneficencia. Transcribo el principio del reglamento.
Revista enciclopédica (Madrid). 1849: Ley de Beneficencia pública. Doña Isabel II por la gracia de Dios y la constitución de la monarquía española, reina de las Españas. A lodos los que las presentes vieren, sabed: Que las cortes han aprobado y nos sancionado lo siguiente:
Art. 1º. Los establecimientos de beneficencia son públicos…
Art. 2º. Los establecimientos públicos se clasificarán en generales, provinciales y municipales…Todos los establecimientos de beneficencia están obligados a formar sus presupuestos y a rendir anualmente cuentas circunstanciales de su respectiva administración…
Tenemos las cuentas de Orihuela, aportadas por Madoz en ese mismo año de 1849. La Casa de Misericordia ingresaba 36.180 reales; de los que 180 eran producto de rentas propias; 30.000 de arbitrios y 6.000 de la venta de manufacturas que se elaboraban en el propio establecimiento.
Sus gastos, que ascendían a 38.522 reales, se repartían entre manutención, dependientes, botica, camas, ropas, vestuario, útiles de cocina, facultativos, empleados y otros gastos generales.
La Casa de Maternidad, con unos gastos de 39.490 reales, disponía de unos ingresos por casi 40.000 (los conceptos de gasto eran casi los mismos que en la misericordia; quitando los dependientes y añadiendo las «amas de lactancia»).
No voy a extenderme mucho más con este asunto. En la segunda mitad del siglo XIX la Casa de Maternidad desapareció y sus funciones fueron transferidas a la de Misericordia. El establecimiento, con dirección y administración municipal quedó a cargo de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl.
El diario de Orihuela. 19 de julio 1886: Ha tenido lugar la solemne función que las Hijas de la Caridad de esta ciudad dedican a su patrono San Vicente de Paul en la iglesia parroquial de Santiago. Acompañada por la banda de música municipal ha sido devuelta procesionalmente la imagen de San Vicente de Paul al Oratorio de la casa de Beneficencia.
Para ofreceros una descripción de la Casa de Beneficencia a comienzos del siglo XX, voy a utilizar un reportaje de prensa.El 20 de agosto de 1903, el diario «La Comarca» dio cuenta de una comida extraordinaria a los asilados de los centros benéficos, poniendo especial atención en los «pobrecitos niños de la Misericordia».
Al llegar la comisión a dicho establecimiento, estos, con sus ropitas nuevas, ocupaban las mesas del limpísimo comedor; en su inocencia se creían en aquel momento dichosos, no se hubieran cambiado por el hijo del más potentado. Una niña de 10 años, llamada Guadalupe Belmonte ha pronunciado un discurso dando las gracias a la comisión. La simpática muchacha lo ha dicho muy bien y ha sido aplaudidísima y uno de ellos ha dado un ¡viva el Ayuntamiento! Que han contestado todos con entusiasmo…
A la semana siguiente, el mismo diario publicó una supuesta denuncia contra la gestión del «benéfico establecimiento» y la escasez de fondos aportados por el Ayuntamiento.
La comarca. 26 de agosto 1903: EN LA CASA DE MISERICORDIA. Hasta nosotros han llegado noticias de la triste situación por la que atraviesa dicho benéfico establecimiento, donde se albergan tantas infelices criaturas, y no hemos querido dilatar ni un solo instante el ocuparnos del asunto, con el fin de interesar en él a todas las personas caritativas de Orihuela.
La cantidad con que el ayuntamiento contribuye al sostenimiento de este establecimiento es tan escasa, que aquellos infelices carecen del alimento, necesario, pues las comidas que se les sirven son bastante deficientes….
Enterado el alcalde, Francisco Román, invitó a la redacción de «La Comarca» a efectuar una visita a la Misericordia, acompañados por la comisión municipal de Beneficencia. Y, al parecer, salieron muy satisfechos.
Hijas de la Caridad en un lavadero oriolano a mediados del siglo XX. Antonio Ballester Vidal.
La comarca. 28 de agosto 1903: EN LA CASA DE MISERICORDIA. Una visita. La madre superiora de las hermanas de la caridad encargadas de dicha casa, nos recibió afablemente, y al exponerle el Sr. Román el objeto de nuestra visita, mostró su extrañeza, pues afirmó que nunca como hoy se encontró mejor servido el establecimiento, disfrutando los asilados todos los beneficios que pueden dispensárseles en las mejores casas de caridad de este género.
Para demostrarnos estas afirmaciones, nos suplicó fuésemos viendo todos los departamentos de que se compone el edificio. Lo primero que pudimos notar, es que éste posee las mejores condiciones higiénicas por lo espacioso y bien ventiladas de sus habitaciones.
Entramos al local que ocupa la escuela de los niños y en él estaban todos al cuidado de una hermana de la caridad; había terminado la hora de clase. Los muchachos todos llevaban una blusa nueva y limpísima. Puestos de pie, miraban con la mayor, sorpresa y respeto, a los señores visitantes.
La superiora nos llamó la atención sobre la robustez de algunos y el buen aspecto de todos, que demuestra bien a las claras que con una alimentación deficiente no sucedería esto así. Pasamos a los dormitorios y en ellos quedamos encantados del orden y limpieza que vimos. Cuanto de esto digamos es poco; nunca haríamos los elogios que merecen las hermanas que a su cargo llevan todos estos trabajos.
Los techos de los dormitorios son nuevos, pues hace muy poco tiempo que se reedificaron; las camas de hierro con buenas ropas… Vimos también tres magníficos y grandes armarios, los cuales estaban repletos con las ropitas de los niños; los trajecitos para salir a la calle nuevos, zapatos, camisas, etcétera, etc…
Después pasamos al pabellón que ocupan las niñas a otro extremo del edificio. En igual orden lo encontramos todo. Visitamos la escuela de donde acababan de salir las muchachas y aún vimos la labor que cada una acababa de abandonar en el sitio que ocuparon. Fuimos a la bonita iglesia y allí las encontramos a todas rezando con gran devoción…
Dicha iglesia estaba dividida en dos naves o departamentos, uno lo suelen ocupar los niños de cada sexo, a los que nunca se les permite unirse. Además, existen otros desde los que, sin que puedan ser vistas, asisten al culto las mujeres recogidas y que se encuentran en cierto estado.
Las enfermerías, patios, corredores, comedor, el botiquín todo lo fuimos recorriendo sin que en ningún sitio notáramos deficiencias de ninguna clase.
Por último; la superiora nos condujo a la cocina, y allí vimos la comida que se estaba condimentando y que tenían que servir media hora después a los asilados. Ésta se componía de patatas, arroz y judías; y estaba hecha a mucha conciencia. Además, un buen cocido con carne y sopa, que estaba destinada a los niños que, por su estado, necesitaban alimentos más nutritivos.
Nos quedaba que ver la sala destinada a los expósitos y allá fuimos, siempre guiados por la madre superiora. Esto es sin disputa lo mejor que tiene la casa de Beneficencia. El torno donde son depositados los niños, en vez de la campana que antes tenía, ha sido substituida por un timbre eléctrico que avisa a las dos hermanas que están de guardia hasta que aquellos son recogidos.
Dos nodrizas permanecen también allí continuamente. Las cunas están muy bien arregladitas y limpias junto a las cuales no faltan las ropitas completamente nuevas.
Al terminar nuestra visita nos despedimos de la virtuosa y sufrida anciana que tantos años lleva a su cargo el gobierno de aquella casa manifestándole lo agradablemente impresionados que salíamos de allí; si esto sucede siempre, que no lo dudamos porque lo hemos visto por nuestros propios ojos, la casa de Beneficencia de Orihuela no tiene que envidiarle nada a las que existen en poblaciones de más importancia y más recursos que en la nuestra.
Durante la II República, concretamente en marzo de 1934, el consistorio aprobó el traslado de la Casa de Beneficencia al Cuartel de Sementales, con el propósito de instalar escuelas en el edificio de la calle de Santiago.
Suspendidos los concejales en abril, la nueva Junta Gestora, a instancias del director de la Beneficencia José Mazón Torrecillas, revocó el acuerdo y los niños regresaron al viejo edificio.
Patio de la Beneficencia poco antes de su demolición.
En 1952 el jesuita Ramón Navés Ciurana, del Colegio Santo Domingo, fundó la Obra Social de las Congregaciones Marianas en un edificio situado en los Andenes.
Con ayuda de las Hijas de la Caridad, los niños se trasladaron al edificio de «La Misericordia» y se elaboraron los primeros estatutos del patronato. En 1957 los jesuitas se trasladaron a Alicante, dejando la obra social de San José Obreroa la Diócesis.
Boletín Oficial del Obispado de Orihuela. Junio 1957: Disposiciones del Poder Civil, MINISTERIO DE EDUCACIÓN NACIONAL. ORDEN de 28 de marzo de 1957 por la que se crea el Patronato Diocesano de Educación Primarla de Orihuela. Ilmo. Sr.: Visto el expediente incoado por el Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Orihuela (Alicante) en solicitud de la constitución del Patronato Diocesano de Educación Primaria y la creación de Escuela Nacional de Enseñanza Primaria dependiente del mismo.
Teniendo en cuenta que se justifica debidamente que se dispone de local que reúne las debidas condiciones técnico-higiénicas y dotado de todos cuantos elementos son necesarios para la debida instalación e inmediato funcionamiento de la Escuela solicitada…
Lo que en un principio se pensó como refugio temporal acabó convertido en el asentamiento definitivo del patronato San José Obrero, dirigido por el Padre Domingo Juan Almodóvar.
Diez años después, el fuego arrasó este impresionante edificio; concretamente el domingo 8 de enero de 1967.
Hoja oficial del Lunes. 9 de enero 1967: DESTRUIDO POR UN INCENDIO. El edificio del Patronato «San José Obrero de Orihuela». Trescientos niños fueron puestos a salvo. Orihuela (Alicante). Un incendio ha destruido el edificio del Patronato Diocesano «San José Obrero» de esta ciudad. Los trescientos niños que acogía la institución fueron puestos a salvo sin el menor daño.
Dos bomberos sufrieron lesiones breves en los trabajos de extinción y los daños se calculan en tres millones de pesetas. El siniestro se inició a las cinco de la madrugada en una nave donde se guardan ropas, mantas, colchones y otros enseres.
Fue advertido por un muchacho marroquí de quince años, Mohamed, quien dio la voz de alarma. Inmediatamente, las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul y el vecindario, no obstante la hora, se dedicaron a la evacuación de los 300 pequeños que, procedentes de toda España, se encontraban en sus dormitorios.
La población infantil conservó la serenidad, y la tarea de ponerla a salvo se desarrolló con rapidez y orden. Como los servicios locales de bomberos eran insuficientes para combatir el fuego, fueron avisados los de Murcia, Elche y Alicante, que acudieron con diligencia. Después de localizar las llamas, estas fueron extinguidas por completo tras dos horas de intensa tarea.
El Director del Patronato, Padre Domingo, en los primeros momentos, sacó el Santísimo Sacramento del Sagrario y lo puso a salvo.Los niños fueron acogidos por el vecindario, que les proporcionó ropas, techo y comida. El edificio, que quedó destruido, data de 1740 y era de vastas proporciones.
El corresponsal de «T.V.E.» en Orihuela, don Juan Fenoll, prestó en los primeros momentos un valioso servicio, aportando sus equipos de reflectores e iluminación a la zona del siniestro, sumida en la oscuridad hasta entonces y facilitando en considerable medida la tarea de los bomberos. La Guardia Civil cooperó eficazmente desde el primer momento en los trabajos de salvamento.
Hoja oficial del Lunes. 9 de enero 1967
ABC. Martes 10 de enero 1967: Orihuela (Alicante), 8 de de enero. Un incendio ha destruido el edificio del Patronato Diocesano «San José Obrero». Los trescientos niños que acogía la institución fueron puestos a salvo sin el menor daño. Dos bomberos sufrieron lesiones breves en los trabajos de extinción. Los daños se calculan en tres millones de pesetas.
El siniestro se inició a las cinco de la madrugada en una nave donde se guardan ropas, mantas, colchones y otros enseres, y fue advertido por un muchacho marroquí de quince años. Dio la voz de alarma e inmediatamente, las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul y el vecindario, no obstante la hora, se dedicaron a la evacuación de los 300 pequeños que se hallaban en sus dormitorios.
Como los servicios locales de bomberos eran insuficientes para combatir el fuego, las autoridades avisaron a Murcia, Elche y Alicante y acudieron con diligencia los servicios de extinción de incendios, que en tarea coordinada lograron localizar las llamas y extinguirlas a las dos horas.
Dos bomberos del parque de Alicante, uno de ellos el jefe, don Demetrio Vaca, y Manuel Jiménez cayeron, al hundirse el segundo piso, al primero. Aquel logró asirse a una reja exterior y fue inmediatamente rescatado con erosiones leves en las manos; el bombero Jiménez cayó a la planta inmediata y tiene contusiones sin importancia.
Los niños, que salieron de sus dormitorios sin tiempo para vestirse, fueron acogidos por el vecindario, que les proporcionó ropas, techo y comida.El edificio, que quedó destruido, data de 1740 y era de vastas proporciones.
El obispo de la diócesis, don Pablo Barrachina Esteban, ha aceptado, en su cualidad de presidente del Patronato, el ofrecimiento del alcalde para acondicionar el palacio del marqués de Arneva como provisional residencia de los niños.
El presidente de la Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos ha hecho entrega al director del Patronato de 10.000 pesetas para atender las primeras necesidades y el prelado inició una suscripción, encabezándola con 50.000 pesetas.
Villar Palasí visitando el edificio tras el incendio. Archivo Mariano Pedrera.
El programa de la SER «Ustedes son formidables» recaudó dos millones y medio de las antiguas pesetas, utilizadas para construir una nueva Residencia en el Raiguero de Bonanza, a la que se trasladaron en septiembre de 1968.
Treinta años después del suceso, Juan Fenoll recordó aquel incendio como su mejor reportaje.
La Lucerna. Junio 1997: Homenaje a D. Juan Fenoll Villegas: … ¿Cuál recuerda como su mejor reportaje? R. El del incendio del Patronato Diocesano San José Obrero. Llegué a las cuatro de la madrugada, pocos minutos después de que fuera descubierto el fuego.
El patio central estaba a oscuras, ya que las llamas comenzaron en los dormitorios de los niños. Enchufé el cable de mi foco en una vivienda vecina y así pude alumbrar el patio con esa potente luz. Allí estuve hasta que amaneció ayudando a los bomberos para que no trabajaran a ciegas.
Gracias a mi foco, también se pudo ver a un bombero de Alicante que permanecía colgado de una ventana a gran altura del suelo y así rescatarlo cuando ya estaba a punto de caerse. Por este hecho me nombraron en Alicante «Hombre del año».
Villar Palasí visitando el edificio tras el incendio. Archivo Mariano Pedrera.
A comienzos de la década de los 70 el impresionante edificio fue derribado; y en buena parte del solar se construyeron las instalaciones del «Colegio Virgen de la Puerta».
El escudo de armas del obispo Gómez de Terán, ejecutado en «piedra de Abanilla con bastante relieve y toda perfección», nos ha quedado como recuerdo de esta institución. Se puede contemplar adosado al lateral de la iglesia de Monserrate.
Retrato y Escudo del obispo Gómez de Terán adosado al lateral de la iglesia de Monserrate. Fotografía Ajomalba.
El «Pocico de Santiago».
«Atlas de España y de sus posesiones de ultramar» de Francisco Coello. Plano de Orihuela. 1859.
La primera calle a la izquierda, rebasada la «Casa de Misericordia», formaba parte de un entramado de callejas adaptadas a la falda de la sierra.
Comunicaba con «el Pocico» a través de «Espaldas de la Misericordia» y de una travesía sin nombre que fue bautizada en 1861 por la comisión para el arreglo del nomenclátor.
La construcción del colegio Virgen de la Puerta ocupó buena parte de su espacio y dejo un callejón sin salida bautizado como Calle Benferri.
Ajomalba.
Podemos hacernos una idea del caprichoso urbanismo pegado a la sierra en estas calles seculares que conforman el barrio llamado «Pocico de Santiago»; nombrado durante el siglo XVIII como «calle o callejón del Pocico», en referencia a un antiguo pozo del que se abastecían sus vecinos.
CallePocico de Santiago. Archivo Carmelo Illescas.
Así lo cita Gisbert en el apartado «Aguas»:
Orihuela cuenta con innumerables pozos de aguas salobres, aunque también tiene algunos de potables en la raíz de la montaña, entre los que son dignos de mencionar, por su buena calidad, el de Santiago a la espalda de este templo…
José María Pérez Basanta.
Los señores de la comisión para el nomenclátor, al llegar a esta zona, propusieron varios cambios.
En el cuartel del oeste, o sea arrabal Roig solo existe una travesía sin nombre, que es la que conduce desde la calle del Pocico a Espaldas de la Misericordia. La travesía del Pocico y los terrenos contiguos al Norte de la calle de este nombre, se titulará Calle de la Misericordia.
La Calle titulada del Pocico se llamará Calle del Pozo. Y el sitio llamado Espaldas de Santiago, se titulará como antiguamente, con todas sus adyacencias Calle de la Fábrica.
Repartos del Equivalente 1717 y 1719. Archivo Municipal de Orihuela.
Prácticamente nada de lo propuesto se llevó a cabo. En la actualidad, la calle «Pocico de Santiago» comienza con un pequeño ensanche ornamentado con un brocal.
Alberto Zerón Huguet.
A los lados parten dos calles; la de la izquierda, llamada «Calle Espaldas de la Beneficencia», contiene un callejón, ya sin salida, llamado «Travesía Espaldas Beneficencia».
Fotografía Ajomalba.
La de la derecha, calle «Espalda Calle Santiago», como su nombre indica, nos ofrece una vista trasera de la iglesia de Santiago, dando paso a una callejuela sin salida, bien metida en la sierra, llamada «Calle el Pájaro».
Fotografía Ajomalba.
Fotografía Ajomalba.
Permitidme terminar extendiéndome un poco con una de estas modestas callejas pegadas a la sierra que he mencionado espaldas de la Misericordia y Santiago.
Hace años descubrí que uno de mis apellidos, Albarracín, estaba en una calle que, por su situación en el padrón, debía caer cerca de Santiago.
Archivo Municipal de Orihuela. Siglo XVIII.
Pensé que tendría relación con los ganaderos trashumantes turolenses, muy frecuentes en nuestra ciudad.
Las dehesas de la vega media y baja del río Segura eran aprovechadas por los serranos de Albarracín, accediendo por las cañadas que atravesaban la Mancha. Lógicamente, se hospedaban en Orihuela con frecuencia.
Y así quedó, aparcada, hasta que José Ojeda Nieto me brindó otro hilo del que tirar, otra posibilidad para justificar este nombre: la calleja que desde mediados del siglo XVI aparece como Alvayzil, Alvayasil o Alvayazil.
Archivo Municipal de Orihuela. Siglo XVII.
Gracias a un notario que inventariaba los bienes de un tal José Sánchez, sabemos que dicha calle estaba detrás de la Iglesia de Santiago, como suponía, subiendo la sierra, en una especie de «Albaicín oriolano».
Y es que, además del famoso barrio de Granada «situado al pie del cerro de San Miguel» —otra coincidencia—, dentro y fuera de Andalucía existen muchas localidades que mantienen el nombre de Albaicín en sus callejeros.
Esos barrios tienen algo en común: Albaicín hace referencia a barrios elevados, separados del resto de la ciudad.De origen árabe, «rabat al-bayyazin» significaba barrio en pendiente, costanero.
Aquél notario, quizá poeta frustrado, denominó al barranco que bajaba cercano a la Iglesia de Santiago con un nombre lírico muy del gusto de las leyendas «morunas». Transcribo literalmente la nota que me pasó Pepe Ojeda:
Jose Sanchez posee una casa ubicada en la zona que se extiende desde detrás de la Iglesia de Santiago hasta la sierra (el Albaicín oriolano), «en el callejon que llaman de Abayasil (sic) por donde baxa el barranco de los Ojos de la Reyna Mora. La casa linda al E con la peña, al W con casa de Jaime Esquiva, al S con «calleja de Albayazil», y al N. casa.
Así pues, es muy probable que Albayazil acabase escrito como Albarracín, término que aparece en el siglo XVIII. Pero no me digáis que no es bello y romántico el nombrecito que le da al barranco: De los Ojos de la reina mora.
Emilio Bregante Palazón.
Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).
Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba), historias de Orihuela, fotos, postcast y vídeos.