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Justo García Soriano. 16. 1915.

No sé si es mi más antiguo recuerdo, o una falsa reminiscencia debida a relatos y fotografías posteriores. Me contemplo niño, muy niño, todo azul: ojos, llenos de expresión inteligente y de vida; largo abriguito de terciopelo con encajes en el cuello y en las bocamangas…

Junto a mí una señora elegante, sin rostro—no lo recuerdo—que es mi madre, pela cuidadosamente la blanca, fresca y rezumante naranja de mi merienda… Estamos en una gran plaza circular, la de Oriente, junto a una gran y puntiaguda verja, y un banco de granito corrido, también circulares. En medio el airón de bronce de la estatua ecuestre de Felipe IV por Juan de Bolonia…

Felipe IV. Plaza de Oriente. Madrid.

Al fondo, pesadote y blanco, el gran monte de piedra del Palacio Real. Y seguro que estaría también el cochecito flameante de banderolas arrastrado por un burro enano, en que tocaban la campana brillante otros niños, más niños, muchos niños un poco mayores que yo.

Cuando mi padre llegaba cansado y sonriente de dar tanta clase en el colegio que dirigía en la próxima Costanilla de los Ángeles, nos iríamos poco a poco hasta la casa de la calle de la Luna en la que había nacido dieciséis o diecisiete meses antes. Era el año de 1915….   

 Justo García Morales. «Primera Memoria».

Justo García Soriano comenzó el año 1915 impartiendo clases en el Colegio Cardenal Cisneros, en Costanilla de los Ángeles. Sin saberlo, apuraba sus últimos meses en la enseñanza privada.

El 18 de febrero la subsecretaría del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes convocó oposición para cuarenta y cinco plazas de oficiales de tercer grado del cuerpo facultativo de archiveros, bibliotecarios y arqueólogos.

Nuestro biografiado presentó la correspondiente instancia para poder formar parte de la misma, acompañada de los certificados de antecedentes penales y de buena conducta; este último firmado por el alcalde del barrio de La Estrella.

A finales de marzo la convocatoria apareció anunciada en la prensa de Madrid con los miembros del tribunal y un largo listado de opositores entre los que figuraba Justo García Soriano. Solamente he transcrito los nombres de los profesores.

La Correspondencia de España. 31 de marzo de 1915: CUERPO DE ARCHIVEROS. El Tribunal designado para juzgar los ejercicios de oposición para el ingreso en el Cuerpo facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos está formado por D. Francisco Rodríguez Marín, D. José Joaquín Herrero, D. José Ramón Mélida, D. Antonio Ballesteros, D. José Castillo y Soriano, D. Francisco Navarro Santín y D. Agustín Bullón de la Torre.

Puerta del Sol. Madrid, 1915. BNE.

Inmediatamente acudió a su buen amigo, el periodista y diputado por Almería Luis Antón, para que desplegase su red de influencias, práctica común en la España de todos los tiempos.

Tenemos constancia de las cartas de recomendación al famoso escritor y político requenense José Joaquín Herrero Sánchez; y al abogado y periodista madrileño José del Castillo Soriano. Ambos eran Jefes en el Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos. Transcribo las respuestas.

15 de abril de 1915. Sr. D. Luis Antón del Olmet. Mi querido amigo: Tendré muy presente el interés de V. por D. Justo García Soriano, opositor al cuerpo de Archiveros y mucho celebraré que los ejercicios que el interesado practique me permitan en justicia comunicar a V. noticias satisfactorias. Ya sabe que es suyo afectuoso amigo y s. s. q. e. s. m. Autógrafo: José J. Herrero.

José del Castillo y Soriano. Preciados, 23. Madrid, 22 de abril de 1915. Sr. D. Luis Antón del Olmet. Mi querido amigo: Recibo su atta. interesándose por el opositor a las plazas del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos D. JUSTO GARCÍA SORIANO, y excuso decirle lo mucho que celebraría que las circunstancias permitieran que su recomendado realizase sus aspiraciones. Es siempre suyo buen amigo q. e. s. m. Autógrafo: José del Castillo y Soriano.

Cuando sólo le faltaba realizar el último ejercicio, insistió pidiéndole todas las recomendaciones posibles en el propio tribunal. Dejó escrito un farragoso borrador sin fecha, plagado de tachones.

Querido Luis: Hasta ese tranquilo rincón de la tierra murciana al que has ido en busca de unos días de descanso y para huir de enojosas importunaciones, te persiguen mis súplicas y demandas. Perdónamelo. Hoy no tengo más padre que a ti, al antiguo camarada de la infancia y de los primeros escarceos literarios.

Ayer terminé el 2º segundo ejercicio de mis oposiciones y en él he quedado bien; mejor que en el primero según opinión de algunos jueces del tribunal. Sin embargo, ya sabes que esto no basta. El lunes continuará el último ejercicio, que es muy breve, y en él espero igualmente hacer un papel decoroso.

El próximo jueves, día 8, lo más tarde, se dará el fallo definitivo y la propuesta. Bien comprenderás que estos días son los culminantes y empeñadísimos en que se decide la suerte de la batalla. Tu presencia aquí, en estos momentos, hubiera sido garantía absoluta de mi éxito, pues ahora es cuando había que quemar los últimos cartuchos, como tú sabrás hacerlos.

Así como más riesgo de ser acosado a todas horas con influencias y recomendaciones de todas partes por lo general. No ignoras que estos señores se acuerdan con preferencia del que tienen más cerca y es más insistente.

No obstante, puedes suplir tu valiosa presencia recordándoles por última vez la recomendación que de mí les tienes hecha, especialmente y con el interés que sé que por mí te tomas, a D. Agustín Bullón. Este señor vive en la calle Mayor nº 85. Confío en que le escribas aprovechando el inmediato correo, pues el tiempo urge.

Mucho siento, querido Luis, importunarte, pero no he dudado hacerlo. Ojalá sea la última vez. Solo tú puedes ampararme, y en estos momentos se decide mi porvenir y el pan de mi familia. Gracias, muchas gracias te anticipa tu incondicional y buen amigo que te desea salud y felicidad. Justo García Soriano.  

La respuesta fue muy breve:

Querido Justo: Llevas las cartas de órdago. Espero serán útiles. Te abraza tu amigo. Luis Antón del Olmet.

Cuando consiguió la plaza se lo comunicó a su amigo y esta fue su respuesta:

El Diputado a Cortes por Almería. Querido Justo: Me alegré en el alma. Avisa cuando te destinen para pedir tu traslado a Madrid. Haría que trabajaras en El Parlamentario. Con mi afecto fraternal. Luis.

Carta de Antón del Olmet matasellada en el Congreso de los Diputados. AMO. LJGS.

En la primavera de 1915 Eloísa quedó de nuevo embarazada. Y como demuestra el siguiente recibo, seguían viviendo en el piso de la calle de La Luna por el que pagaban un alquiler de setenta pesetas al mes.

Recibo Alquiler. Madrid, abril de 1915. AMO. LJGS.

De sus colaboraciones en el periódico «El Parlamentario» sólo tengo constancia de un artículo titulado «Novedades Viejas. El pan de antaño», publicado el 27 de octubre. Sé de él porque lo menciona en una de las cartas enviadas a Pedro Sainz, calificándolo como una «amazacotada disquisición histórico panaderil».

No he conseguido localizar ningún otro artículo escrito por Justo durante 1915. Entre la media docena de ejemplares de su colección particular, conservados en el archivo oriolano, hay tres en los que aparece mencionado.

El primero está escrito por su amigo y propietario del periódico, Luis Antón, con su conocido seudónimo de «El Marqués de Dosfuentes». En un largo trabajo, publicado en primera plana; lo citó al comienzo:

El Parlamentario, 30 de junio de 1915: Los problemas nacionalistas. El iberismo lingüístico. Saldo con gran retraso la cuenta de cortesía en la que soy deudor del señor García Soriano. Doy a este docto doctor, no lo son todos, gracias sinceras, tampoco lo son todas…  

El segundo anunciaba el éxito obtenido por Justo en la oposición y su nombramiento.

El Parlamentario, 12 de julio de 1915: Noticias Breves. Tras brillantísimos ejercicios de oposición, ha sido nombrado oficial tercero del Cuerpo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos nuestro querido amigo y compañero don Justo García Soriano. Enviámosle nuestra cordial y sincera enhorabuena por el feliz resultado de sus incesantes y profundos estudios.

Gran Vía. Madrid, 1915. BNE.

El último, especialmente elogioso y de nuevo en primera plana, lo escribió su compañero de redacción Vicente Ballester Soto.

El Parlamentario, 24 de julio de 1915: Después de unas oposiciones. Los nuevos archiveros. Los que triunfaron. Ignoro por qué motivo la Prensa no acoge con el relieve debido el resultado de las oposiciones que aquí en Madrid se verifican.

El hecho es bien notorio para que pase inadvertido a cuantos gustamos de apreciar los fenómenos que surgen en la vida y que contemplamos a veces con indiferencia, por su constante repetición. Lo cierto es que es así. Un novillero cualquiera que brutalmente enloquece a la masa, a los intelectuales y pseudointelectuales, ocupa columnas y columnas en los periódicos…

… La novela de un currinche, el libro que empedró un poeta de café, la piececilla estomagante de esos devanadores de chistes, el gesto de una peripatética elevada a cupletista, encuentran más accesible el adjetivo y el reclamo que el paciente español, trabajador y honrado, que consumió su juventud en horas de provecho y de enaltecimiento patriótico…

…El último de los que conozco entre cuantos obtuvieron la victoria es mi compañero Justo García Soriano. He de ser parco en el elogio porque no parezca interesado. De él puedo decir que, familiarizado con la bibliografía, tiene un proyecto de tal grandiosidad que el ilustre Rodríguez Marín, al conocerlo, lo acogió bajo su protección y le estimuló a realizarlo, venciendo dificultades, para bien de la cultura y por enaltecimiento de España.

Su entrada en el Cuerpo de Archiveros será indudablemente para gloria de la ciencia española, a la que servirá con devoción de fanático. Y si se juzga de los demás por las muestras, el optimismo invade nuestro espíritu…

De los dos documentos siguientes, el primero certifica su nombramiento con un sueldo de tres mil pesetas anuales. El segundo su destino en el Archivo de Hacienda de Albacete.

Ministerio de Instrucción Pública. AMO. LJGS.

Y es que, puesto a elegir entre las vacantes ofertadas (las bibliotecas de Santiago o de Cáceres y los archivos de Hacienda de Orense, Gerona o Albacete), se quedó con la plaza de Albacete por su situación geográfica, a medio camino entre Madrid y Orihuela.

En la estación de Atocha facturaron los muebles y buen número de fardos; y, a primeros de agosto de 1915, nuestro biografiado y su familia trasladaron su domicilio al segundo piso de la calle Carlos IV, número 1, en Albacete.

Estación de Ferrocarril de Atocha. Madrid, principios del siglo XX.
Estación de Ferrocarril de Albacete en 1915.

Aunque no acababa de digerir lo que consideró un destierro, todo comenzaba a marchar bien para los García Morales. Justito estaba sano y fuerte, Eloísa de nuevo embarazada y Justo disponía por fin de un sueldo fijo; doscientas cincuenta pesetas al mes como jefe del Archivo de Hacienda (lo de jefe era un eufemismo pues a su cargo solo tenía un ordenanza).

Vivir fuera de la capital suponía también un ahorro considerable. De su estancia en Albacete, he encontrado este recibo de alquiler correspondiente al mes de septiembre. El gasto en vivienda quedó rebajado a cuarenta y dos pesetas; recordemos que en Madrid, ese mismo año, pagaba setenta.

Recibo Alquiler Albacete. Septiembre 1915. AMO. LJGS.

Ya transcribí las dos primeras cartas escritas para los dos hermanos Sainz en 1907, cuando Justo estaba de vacaciones en Orihuela; y la de 1912, cuando visitó los baños de Mula. A partir de su traslado a Albacete, la correspondencia con el joven Pedro Sainz fue muy abundante. Sólo en 1915 disponemos de siete cartas. Esta es la primera, escrita nada más llegar a la población manchega.

Albacete, 19 de agosto de 1915. Querido Periquito: Llegamos a ésta sin novedad, y al día siguiente tomé posesión de mi Archivo. Este es bastante grande, tiene varias salas y numerosos fondos, pero pocos de interés histórico, a excepción de algunos conventos extinguidos. Sospecho que entre el acervo de papelotes mal catalogados debe haber algunas otras cosas interesantes, pero aún no he tenido tiempo de hacer un rebusco y un espulgo concienzudo.

Mis predecesores han trabajado en la formación de un índice que existe en su correspondiente caja de cédulas; pero que yo deseo adicionarlo y completarlo. Aparte de esta labor voluntaria, mi cargo me da muy poco trabajo; y como se me considera como jefe, aunque sin más personal que un ordenanza (el simpático Amalio), que tengo a mi servicio, gozo de absoluta autonomía. Cobro, en concepto de material todos los meses, además de mi sueldo, 21 peseta y 77 céntimos, que pienso invertir en beneficiar mis medios de cultura.

Tengo en el archivo gran cantidad de papeletas en blanco y demás material bibliográfico que aprovechar… Excuso decirte. Además existen algunas obras impresas, entre ellas la colección completa de la Revista de Archivos, que aquí recibimos, y las publicaciones anejas a la misma, tales como el Catálogo de papeles de Inquisición. – Ídem de retratos de la B. N. por Ángel Barcia. – 5 catal. Del Archivo de Simancas.- Otros id. de varios archivos, como el de Indias, etc.

Índice de pruebas de los caballeros de la Orden de Carlos III.- Libros de plazas de la Cámara de Castilla.- Procesos de protestantes españoles en el S. XVI (en publicación).- Catálogo de obras de ornamentación y artes industriales existentes en la B. N., etc, etc. Y, sobre todo, la despampanante Bibliografía hispano-latina clásica de D. Marcelino, que me he traído a casa y me la estoy tragando.

Estoy viendo ahora en él, los traductores de Ausonio. Las Rosas las tradujo Herrera… En fin, debes tener esta obra muy presente para tu proyectado trabajo sobre los humanistas españoles, pues aquí está completa la cantera. Contiene biografías numerosas de humanistas de 2º y 3er orden…   

Poco a poco, la relación maestro-discípulo evolucionó hacia una gran amistad. El medio centenar de cartas escritas por nuestro biografiado, que voy a ir transcribiendo, están recopiladas en un epistolario que presentó su hijo, Justo García Morales, en 1986.  

Ya instalado en Albacete, el cargo le daba poco trabajo y mucha autonomía; por lo que inicialmente aprovechó el tiempo para trabajar en la bibliografía de Francisco Cascales Pagán, humanista murciano nacido en Fortuna (1564-1642). Pretendía doctorarse y opositar a una cátedra de Literatura de la Universidad de Murcia. Se lo contó a Pedro, en esta otra carta.

Carta de Pedro. Septiembre 1915. AMO. LJGS.

Albacete, 5 de septiembre de 1915. Querido Pedro: Recibí con alegría tu carta, fecha del 26 pasado, que aunque no breve, me pareció muy corta, tal es el agrado con que leo todas tus cosas, pareciéndome una de nuestras efusivas e interminables conversaciones. Celebro que tú, tus papás y Antonio disfrutéis de buena salud; aquí estamos bien todos y muy apaciblemente. No he contestado antes a tu carta esperando recibir la de Antonio, que me anunciabas; pero en vista de que éste no tiene mucha prisa en hacerlo, no quiero aplazar ni un día más mi respuesta…

Pero lo que más activo ahora es mi tesis doctoral, para la que me ha salido un colaborador espontáneo de gran valía: se trata nada menos que de don José Cascales Muñoz, el conocido erudito y bibliógrafo. Este señor ha sabido por D. Francisco Rodríguez Marín que yo estoy preparando un trabajo sobre su ilustre tocayo, el autor de las Tablas Poéticas, y me ha escrito una larga misiva, poniendo a mi disposición gran número de datos que él tenía recogidos para hacer la bibliografía del humanista murciano. Como era lógico, yo le contesté aceptando gustosísimo, y ya me ha replicado enviándome algunos nuevos materiales.

Y, a propósito de esto, necesito que me hagas un favor, que te agradeceré mucho: que me copies enseguida y con toda fidelidad y esmero un trabajo, creo que del Conde de Roche, inserto en el Boletín de la Real Academia de la Historia –tomo XLII – Febrero 1903. «Monumento erigido al historiador murciano Francisco Cascales» (trata de la muerte, el testamento y la sepultura del humanista y de los hijos que dejó). Así mismo no olvides de ver y decirme lo que en su bibliografía trae Catalina y García del Lic. Cervellón.

Aquí no he podido encontrar el Boletín a que me refiero. Si acaso pudieras encontrar un ejemplar de ese cuaderno en las librerías (quizá casa de Rico), mejor será que me lo compres y me lo envíes, que yo te remitiré su importe enseguida, y te ahorras la molestia de copiármelo. Pero una cosa u otra, te ruego que me lo hagas pronto, lo antes posible, pues yo quisiera tener ultimado mi trabajo para 1ºs de Octubre, en que quizá haga una escapatoria a esa Corte con ánimo de doctorarme, y tal vez, si esto consigo, firmar las oposiciones a la cátedra de Literatura de la Universidad de Murcia.

Lejos de la capital, Pedro Sainz se convirtió en su lazarillo; el único medio disponible para conseguir todo lo que desde Albacete le resultaba personalmente inaccesible; especialmente los elementos necesarios para seguir con sus investigaciones históricas.

Confío en tu colaboración pronta y solícita. El día 8 comienzan aquí las ferias que son dignas de verse. Hay rebaja de trenes desde Madrid: en 2ª clase 26 ptas., y en 3ª 14,75, ida y vuelta. Te espero a ti y a Antonio sin falta. Venid, aunque sea en 3ª, el viaje es corto; los billetes se venden hasta el día 12. Aquí tenéis vuestra casa y me daréis una gran alegría, si venís. Os espero. No desairadme. – Recuerdos a tus papás y hermano; y tú recibe un abrazo efusivo de Justo García.    

Carteles de la Feria de Albacete. Años 1912 y 1915.

A pesar de sus quejas, nunca mostró voluntad de integrase en la vida cultural de la capital manchega. Resulta extraño que ni mencionase la «Fiesta de la poesía» que el 14 de septiembre organizó el «Ateneo Albacetense».

Dentro de la programación de la feria, celebraron un certamen poético cuyas fotografías aparecieron en un conocido semanario madrileño de tirada nacional. Los triunfadores recibieron una flor natural y cantidades en metálico que oscilaron entre las 100 y las 250 pesetas.

Mundo Gráfico. 13 de Octubre de 1915. BNE.

Quizá fuese la sensación de provisionalidad la que no le permitía integrarse; echaba de menos Madrid y seguía intentando regresar lo antes posible. Con este propósito acudió de nuevo a su buen amigo, el diputado por Almería, para que volviese a echar mano de sus influencias políticas.

Esta vez se dirigió al subsecretario del ministerio solicitando un traslado a la capital en «comisión de servicios»; una situación especial que permite a los funcionarios desempeñar un encargo concreto por tiempo limitado, fuera de su puesto habitual. Pero el ministro, Saturnino Esteban Collantes, no estaba por la labor. Transcribo la respuesta.

El Subsecretario de Instrucción Pública y Bellas Artes. 21, Sepbre 915. Sr. D. Luis Antón del Olmet. Mi distinguido amigo: Mucho siento que no me sea posible complacer a Vd. en la recomendación que me tiene hecha en favor de Don Justo García Soriano, Oficial del Cuerpo de Archiveros destinado en Albacete que desea serlo en Madrid en Comisión del servicio, pues el Sr. Ministro es contrario por completo a todas estas comisiones y comprenderá Vd. la imposibilidad mía para servirle. Mucho lo lamento y esperando mejor ocasión para complacerle, se reitera suyo afmo. amigo S. S. q. e. s. m. Autógrafo.    

En octubre, aprovechando el cambio de titular de la cartera de Instrucción Pública y Bellas Artes, lo volvieron a intentar. Su amigo Luis habló con José del Prado y Palacio, alcalde de Madrid en 1915, para que escribiese a Rafael Andrade, el flamante ministro.

El Diputado a Cortes por Almería. Noviembre 5/915. Sr. D. Justo García Soriano. Querido Justo: Contesto a la tuya del 3 del actual teniendo el gusto de manifestarte que hablé con Prado y Palacio de tu asunto y me prometió escribiría a Andrade pidiéndoselo con gran interés. No sé aún la contestación que le habrá dado. Manda cuanto quieras a tu buen amigo. Autógrafo: Luis.

Plaza Mayor de Albacete a principios del siglo XX.

En la siguiente carta a Pedro Sainz, una de las más extensas, le informó ampliamente de su investigación sobre el humanista Cascales. Estaba entusiasmado con los descubrimientos que había hecho en su archivo; especialmente con los documentos de un antiguo colegio de Alcaraz. Y con las obras que atesoraba un bibliófilo local, empleado en Hacienda, que había conocido.

También le hizo nuevos encargos y le advirtió de una posible escapada a Madrid. Por último le anunció el envío de una carta de recomendación para Cayo Ortega; y respondiendo a su pregunta, le recomendó unos diccionarios para el estudio del griego.

Albacete, 29 del IX de 1915. Querido Pedro: Recibí, en paquete certificado, el cuaderno de la Real Academia de la Historia. Mucho te agradezco este buen servicio que me has prestado. En efecto, si no te he escrito antes fue porque esperaba la carta que me anunciabas a la vez que el Boletín. Después de una semana caíste en la cuenta, y por fin la he recibido, cuando por si acaso estabas en el limbo o cautivo encantado en algún antro libresco, pensaba ya prescindir de ella y escribirte.

El informe del Conde de Roche, que inserta el Boletín, lo tengo ya copiado y rumiado. Contiene copia del testamento de Cascales, su partida de defunción y varias noticias de sus hijas y parientes, todo muy importante para su biografía. Al librero García Rico, o mejor dicho a su yerno Ontañón, mandé un B. L. M. ofreciéndole mi domicilio. No me dices si el Boletín he de devolvértelo a ti o remitírselo directamente a aquel: tú dirás. Aunque pienso llevarlo yo mismo, pues es muy probable que para el 10 ó 12 de Octubre haga una escapada y vaya tres o cuatro días a esa Corte.

De todas formas, escríbeme antes diciéndome a quién he de hacer la devolución, por si se frustrase el viaje. En los Discursos Históricos de Cascales he rastreado un dato de su vida en la pag. 411 de la 3ª edición, que es la que tú tienes también, al hablar del capitán de caballos D. Cristóbal Guardiola, dice: «que en la conquista de León de Saoní en Borgoña, estando yo presente, murió con tanto valor, etc».

Esto viene a confirmar mis conjeturas de que el simpático humanista fue militar y luchó en Francia en los tercios españoles. Indudablemente cuando la intervención de Felipe II en las guerras religiosas de Francia, al comienzo del reinado de Enrique IV, entre los años 1589-1597. Ahora bien ¿cuál fue la fecha fija de ese notable hecho de armas, de la conquista de Lyon por los españoles, a que asistió Cascales?

He examinado varias historias y no me ha sido posible determinar esa fecha que, como comprenderás, me serviría de jalón para precisar varios puntos de la biografía cronológica del preceptor murciano. ¿Quieres echarme una mano? Tú, que te sabes el reinado de Felipe II como tu propia casa, creo que te será muy fácil compulsar este dato: bastará con que consultes la Historia de Felipe II de Forneron, o quizá mejor.

Las Guerras de Flandes de los Estados Bajos, de D. Carlos Coloma, que no he podido encontrar aquí en la Biblioteca Provincial. Estoy seguro de que tú, con tus prodigiosas narices de perdiguero o pachón literario lo rastrearás y cazarás al momento.

Respecto a los consejos que me pides para la elección de un buen diccionario griego, sólo puedo decirte que los que yo manejé en mis aprendizajes universitarios fueron el Lexicón Graeco–Latinum et Latino-Graecum, de Cornelio Schrevelius (un vol. en fol.) y el Dicctionarie français – grec composé par M. M. Planche, Alexandre y Defaucompret, 6ª ed. (Paris, 1830), que aquí me he traído. Ambos son útiles para los principiantes y aún para los doctos. También consulté el de los Escolapios (el único greco-español que conozco), y el de Leopold, el de Etiénne y el de Bailly. Estos tres últimos los recomendaba mucho D. José Alemany.

Yo no sé si será ya tarde, pero desde luego me conviene adquirir las bibliografías publicadas por la Biblioteca Nacional al precio de 5 ptas. cada una; pero no puedo hacerlo de una vez. Ahora sólo podría comprar dos. Si tú estás en fondos y puedes adquirirlas todas en junto, ten la seguridad de que todos los meses yo te compraría dos o tres y no te quedarías con ellas. Tú verás. De todos modos, mándame una lista de las que se pueden adquirir a ese precio. También te agradecería que me avisaras, si ves por ahí algún ejemplar de la última edición del Diccionario de la Academia; daría por el hasta 15 ptas. Me urge para un trabajo lexicográfico, que tengo ya muy adelantado.

Aquí he hecho amistad con un pequeño bibliófilo. Es el señor Carrascosa, empleado en Hacienda. Posee una biblioteca escogida de libros, algunos de ellos excesivamente raros. La mayoría no vinieron en los catálogos de la librería de los Bibliófilos, de la Viuda de Rico, ni en los de Vindel. Se trata de muchas 1ªs ediciones del siglo XVI, de obras clásicas. Tiene una edición del Quijote de 1607 y un manuscrito del Cancionero de Fr. Íñigo de Mendoza, seguramente autógrafo y del siglo XV. Quiere venderlos todos, pero no muy baratos. Otro día te mandaré una lista de lo más principal, por si le puedes encontrar comprador.

Yo he encontrado un buen filón en este Archivo, del que te hablaré más despacio. Por hoy te anticipo que se trata, aparte de gran número de documentos de gran interés histórico regional (todas las procedencias de un antiguo colegio de nobles, que hubo en Alcaraz desde el siglo XIV, llamado de San Salvador. Entre multitud de bulas y de privilegios de Reyes, hay más de cien informaciones de nobleza, algunas de personas célebres, que contienen curiosos datos biográficos y genealógicos inéditos.

Te supongo ya matriculado del Curso de la Facultad de Letras. Te deseo en el curso que comienzas grandes triunfos escolares que auguran otros ulteriores. Dime el número de la casa donde vive D. Cayo Ortega y te enviaré una carta de presentación para él. Hazlo pronto. Muchos recuerdos de mi familia y míos para ti y tus papás sin olvidar al ingratón del ANATÓMICO y tú sabes que te quiere de veras, Justo. Justito está hecho un petit bibliophile y corre como una sabandija.   

Acto seguido escribió dos cartas de las que se conservan los borradores en el Archivo. Estaban dirigidas al catedrático de Historia Literaria y Bibliográfica en la Universidad Central, el latinista don Cayo Ortega Mayor, quien había sido uno de sus profesores más queridos.

En la primera contó a su maestro los pormenores de su traslado y llegada a Albacete; sus descubrimientos en el archivo; las ganas que tenía de volver a Madrid… Incluso se atrevió a preguntar si conocía alguna «trocha o vericueto» para conseguirlo.

AMO. LJGS.

Sr. D. Cayo Ortega Mayor. Mi querido maestro: En cuanto hice la elección, fui a su casa a notificársela; pero allá que había hecho Vd. ya el viaje de verano, siéndome imposible despedirme de Vd. al venirme a mi destino. Aquí me tiene Vd. desde primeros de Agosto, entre legajos de facturas, cargaremos, expedientes ejecutivos, etc. Papeles ingratos a las Musas, que desdeñan toda contabilidad no prosódica.

De las seis solas vacantes entre las que pude elegir (a saber, 2 de la Biblioteca universitaria de Santiago, 1 en la Biblioteca del Instituto de Cáceres, y 3 Archivos de Hacienda, el de Orense, el de Gerona y el de Albacete) preferí este último por la proximidad relativa a Madrid y a mi tierra. Por ignorar su residencia veraniega no le he escrito hasta ahora, en que ya estará de regreso en esa Corte.

Albacete es, como Vd. sabrá, una población sin ambiente intelectual y con escasísimos elementos de cultura. Tiene un Ateneo donde se reúnen los pocos intelectuales que hay aquí; pero lo único que en él se hace es jugar al trullo y divulgar chismorreos políticos. La Biblioteca Provincial es muy pobre. De unos 8 ó 10 mil volúmenes, entre los que suelen faltar aquellos libros que se buscan con mayor interés.

Me traje aquí a toda la familia, y con la baraúnda consiguiente a estos traslados de residencia, he perdido mucho tiempo hasta poder instalarme convenientemente en un piso, en la calle de Carlos IV, nº 1, donde tiene Vd. una modesta casa.

Aunque tarde, ya he podido reanudar mi labor particular, y estoy prosiguiendo mi estudio de Cascales, Gaspar García y Pérez de Hita, que quisiera tener terminado antes de dos semanas, en que para unos pocos días, pienso ir a Madrid. No sé si lo conseguiré, pues es materia que parece uno de esos engañosos fenómenos de mirar un espejismo del desierto, en que cuanto más cerca creo tener el fin, lo veo alejarse tanto más, burlando mi deseo y mi impaciencia crecientes.

Bien es verdad que aquí me he metido en otras faenas, como la de emplear horas extraordinarias para reorganizar este archivo, que estaba hecho un tenebroso caos, donde imperaban la confusión y la arbitrariedad más absurdas. En este trasiego que voy realizando, he tenido algunos felices hallazgos de papeles y documentos de verdadero interés histórico.

Los más importantes son los procedentes de un Colegio de Nobles, llamado de San Salvador, que hubo en la ciudad de Alcaraz desde finales del siglo XIII hasta el XVIII. Entre ellos figuran sus interesantes bulas, privilegios reales, cartas de creencia, y más de cien informaciones de nobleza, de las que pueden extraerse numerosas noticias biográficas y genealógicas. Pienso aprovechar todo esto lo mejor que pueda.

Sin embargo, cada día noto más mi alejamiento de Madrid, donde he tenido que abandonar otro mundo de intereses y aspiraciones. He realizado ya algunas gestiones para conseguir mi traslado a esa Corte aunque sea en comisión de servicio por lo pronto; pero me dicen que el actual Ministro es refractario a ese linaje de comisiones. No obstante, es humano pensar que siempre hay bulas para difuntos.

¿No sabría Vd. aconsejarme alguna trocha o vericueto de fácil acceso? Será un nuevo y grande motivo con que obligará mi ya inmensa gratitud hacia Vd. Este año tiene Vd. en el 1º curso de ampliación de Latín a un excelente alumno, que lo fue mío en todo el Bachillerato, y le quiero como a un hermano. Es muchacho de un frenético amor por los estudios de humanidades, en los que, como Vd. verá, tiene ya una iniciación y orientación poco comunes.

Se lo presenté a Vd. el curso pasado al salir de clase de Bibliología. Se llama Pedro Sainz Rodríguez. Le entregará una carta mía de presentación. También le agradeceré cuanto por él pueda Vd. hacer. Perdone la prolijidad impertinente de esta misiva. Vd. que es tan indulgente y bondadoso con todos, lo será una vez más con su devoto y agradecido discípulo y afmo. s. s. q. s. m. b. Justo García Soriano.

Ateneo Albacetense en la actualidad.

En la misma hoja de papel quedó el borrador de la anunciada carta de presentación en la que promocionaba a su ex alumno y amigo Pedro.

Sr. D. Cayo Ortega y Mayor. Mi respetable y querido maestro: El dador, D. Pedro Sainz Rodríguez, es el alumno del que le hablaba en mi carta de ayer con merecido elogio. Lo tendrá Vd. este año en el 1º curso de ampliatorio de Latín. Como decía, ha sido alumno mío durante todo el Bachillerato; y desde un principio vi en él grandes aptitudes para el estudio de las Letras.

Es muy aficionado a la Bibliografía, en la que viene trabajando con mucho entusiasmo particularmente. Está haciendo su aprendizaje con un Ensayo bibliográfico sobre nuestros humanistas, y un Repertorio de poetas épicos españoles. Tiene gran constancia para estas empresas; sólo necesita que le guíe en ellas una persona tan docta como Vd.  No dudo en recomendárselo con todo interés para que lo haga trabajar en la seguridad de que saldrá con las sabias enseñanzas que de Vd. reciba. Es un buen latinista de los que hacen tanta falta; y tiene ya bastante iniciación y sobradas condiciones para conseguirlo.

Pronto interrumpió la proyectada tesis. Su infinita curiosidad le empujó a reorganizar el archivo a su cargo; y la tarea fue más extensa de lo que había previsto. Revolviendo los papeles, cada día descubría un nuevo filón; todo le interesaba y en todo se embarcaba. Se lo contó a Pedro en otra carta.

Albacete, 20 de Octubre de 1915. Querido Pedro: Con fecha 1 ó 2 de los corrientes te escribí y en la misma carta te adjuntaba otra de presentación para Cayo Ortega. Como no he tenido el gusto de tener ningún acuse de recibo, después de tanto tiempo, he llegado a temer que se haya extraviado la carta. Te agradeceré, por tanto, que para sacarme de esta incertidumbre me escribas, aunque solo sean cuatro letras. También deseo conocer tus impresiones sobre los nuevos estudios universitarios, que habrás empezado a hacer en este curso. En fin, quiero que me cuentes cuantas novedades sepas y puedan interesarme.

¿Averiguaste el dato de Cascales? Mi tesis va muy despacio, pues la he interrumpido para otras tareas más de momento; me metí a hacer una reorganización de este Archivo como te decía, pero calculé mal la longitud de la empresa, y ahora me encuentro con un trabajo forzoso para varios meses. Llevo en danza la organización y clasificación de más de 4.000 legajos y 2.000 libros. ¡Figúrate en que libros de caballería me he metido!

A la vez, cada día descubro nuevos filones ocultos y por explotar. Mi avidez quisiera abarcarlo todo en junto, y me encuentro con varios trabajos empezados a un mismo tiempo. Hay cosecha para varias hoces. Estoy haciendo una copia paleográfica de un Cancionero casi inédito del siglo XV, a vista de un manuscrito de aquella época. Cosa rica.

Quiero que este trabajo me sirva para una edición crítica, que pondré bajo el amparo del Centro de Estudios Históricos. Alguna de las composiciones que contiene están ya publicadas; pero las he cotejado y he comprobado numerosas variantes, en su mayoría de importancia. Otras composiciones son inéditas, estoy bien seguro, algunas de poetas desconocidos; pero dignos de la fama. No sé si la semana próxima lograré hacer mi proyectado viaje a esa Corte. Veremos.

No dejes de escribirme lo antes posible, largo y tendido, y la lista de obras de bibliografía que me has prometido. Búscame por esas librerías el tomo VI de la Antología de Poetas Líricos, de M. Pelayo. Si no la encuentras de lance, muy en breve, te enviaré las tres pesetas de su coste para que me la compres de nuevo en casa de los Sucesores de Hernando, si es que antes no voy por ahí yo.

No seas perezoso; escríbeme pronto. Sin otra cosa por hoy, da muchos recuerdos míos y de mi familia a tus papás y al ingratón de Antonio, a quien no olvido aunque no veo siquiera una firmita suya, y tú sabes que te quiere muy fraternalmente este tu mejor amigo y cofrade bibliomanesco, Justo.  

La siguiente carta la envió su «hermanico», el poeta y farmacéutico eldense Maximiliano García Soriano. Era la respuesta a un B.S.M. en el que le notificó su traslado de residencia a Albacete.

Maximiliano le habló de Sansano en una excursión a Elche, de la enfermedad que padecía su esposa, de su falta de descendencia… Y prometió escribir a todos los parientes que tenía en la capital manchega para que le visitasen en su nombre.

Sr. D. Justo García Soriano. Mi querido y no olvidado «hermanico»: Tardado en coger la pluma para escribirle no quiere decir olvido. ¡Sábelo Dios que con suma frecuencia os tengo en mis labios y en mi pensamiento! Pero, las cosas de la vida, con sus luchas prosaicas, le absorben a uno todo el tiempo, y si algunos minutos nos resta nuestro continuo quehacer, caemos en un sopor e inercia, placer casi agradable y de nada.

En Albacete, el mes de Agosto, supe de V. por Sansano, el que me obsequió con varios amigos a una excursión a Elche. Después de volver a mi rincón, no he sabido nada de él ni de su revista «Tierra Levantina». Así es que me sorprendió su B.S.M. Doile la enhorabuena y le deseo mil parabienes, como V. se merece.

Ahí tengo mi pariente lejano, Ángel Onandía, a quien escribiré para que le visite en mi nombre, y un primo hermano de mi mujer, Macedonio Jiménez Maestre, casado recientemente con una hija de un Notario de Yecla, amiga también de Lola, llamada Manolita Rubio. Les escribiremos para que se ponga al habla con V. el primito, que es un buen chico en Hacienda colocado.

Supe que no le vivieron sus niñas gemelas. Nosotros no tenemos sucesión. Lola tuvo un aborto en el primer año de matrimonio. Luego una enfermedad cardíaca la puso a las puertas del sepulcro y sanó al parecer, pero de vez en cuando se presenta el edema a las piernas y la tos convulsiva con irritabilidad en la glotis. En fin, Justo, que esto es el cuento de no acabar nunca. ¡Y la vida es así!  ¡Cuán diferente a como la veíamos en sueños!

Yo tengo presente el consejo de mi abuela, que decía: Compárate a otros que están peor que tú, que todo es resignarse. Mi mujer va bien; no puedo quejarme, y habiendo pan, el duelo… eso.  ¿Escribe algo? ¿Dejó la poesía totalmente? Cuando tenga unos instantes libres no eche en olvido a su verdadero amigo que le quiere y abraza. Max. García Soriano. Elda, 21-X-15.

AMO. LJGS.

La semana siguiente, recibida por fin la carta que esperaba de Pedro, le contestó encomendándole nuevas tareas e investigaciones. Fue en ésta donde le anunció la publicación de un artículo en «El Parlamentario»; el único por el momento del que tengo constancia en 1915. Y se lamentó de que no le hubiese tocado como profesor D. Cayo Ortega, a quien lo había recomendado.

Albacete, 28-X-1915. Mi muy querido Periquito: Por fin recibo tu carta acusándome recibo de mis dos anteriores. Vaya con el perezoso ¿Necesitas dos aldabonazos para contestar? Ya sabes que tengo mucho gusto en que me escribas con frecuencia, y por no molestarte un poco no debes quitármelo. No hay derecho a ser ingratón y olvidadizo, como el Sr. Anatómico.

Siento mucho que te toque el turno de Alemany y no el de Ortega. Con los dos se puede aprender bien el latín; pero aquel ya verás que es un dómine machacón, más árido que la cáscara de un huevo. Eso no importa; tú debes visitar con frecuencia a don Cayo. Nada me dices si con él hablaste de tu trabajo sobre los humanistas y qué le pareció.

Ya veo que no es fácil dar con la fecha en que ocurrió la toma de Lyon por los tercios españoles en que militaba Cascales. Yo conjeturo, y creo acertar, que este hecho de armas debió de ocurrir en 1595. Mira bien lo que refiere Coloma a este año, y no lo dejes de la mano, que tú darás con ello. Y me veo aquí falto de material para comprobarlo.

Hoy te envío por giro postal tres pesetas, para que me compres enseguida, en casa de los Sucesores de Hernando, el tomo IV de la «Antología de Poetas Líricos Castellanos», de Menéndez y Pelayo. Dáselo a Eugenia para que me lo traiga el sábado, que pasará por esta estación férrea, según me dices. Con ella puedes mandarme también el otro libro de que me hablas. Así mismo quisiera que vieras por las librerías de lance los libros siguientes: «Murcia Musulmana» de Gaspar y Remiro, y los «Hijos Ilustres de Albacete», de Baquero. Dime lo que cuestan, que yo te enviaré el dinero para que me los remitas enseguida, que me urgen.

Me dices en tu carta que adjunta me envías la lista de las bibliografías; y, efectivamente, la lista no ha llegado aquí. ¡Qué cabeza! Mándala; aunque desde luego yo deseo adquirirlas todas. No me dejes de la mano, por Dios, ese Nicolás Antonio que me está haciendo más falta que una cartera de ministro. Y ahora otro encarguito. Busca en cualquier biblioteca el Cancionero de Burlas, reimpreso en Londres hacia 1850, y dime quée dice de un poeta de Albacete llamado Juan Agraz y qué poesías de éste contiene.

No dejes de hacerlo cuanto antes, y decírmelo. También urge. Si tuvieses tiempo y gana puedes ver si hay una poesía del mismo en el cancionero de Stúñiga y en el de Hernando del Castillo. Perdona tantas molestias. Muchos recuerdos de mi familia y míos para la tuya, y tú recibe un abrazo de Justo.

Da capo: Si quieres leer un artículo mío titulado «Novedades viejas. El pan de antaño», compra «El Parlamentario» de miércoles, o sea de ayer, día 27, en que se publicó. Es una amazacotada disquisición histórico panaderil. Viene como artículo de fondo.

Dime pronto cuáles son esas misteriosas circunstancias por las que me tienes más presente que nunca; pues me ha entrado una comezón muy grande por saberlo que no me deja vivir. No te pitorrees y no me pongas caviloso. Tampoco hay derecho.

Mientras tanto, Justito García Morales daba sus «primeros y titubeantes pasos en el suelo llano, terrizo y ajardinado de la Avenida Alfonso XII de Albacete». He localizado la siguiente fotografía de dicha calle; coetánea con su estancia en la capital manchega.

Avenida Alfonso XII. Albacete. Año 1915. Fondo Fotográfico de Julián Collado. 

Justo volvió a escribir a Maximiliano García Soriano tras recibir la visita de Macedonio, uno de los parientes anunciados. Le habló del doloroso trago que supuso la muerte de sus gemelas y del gozo que le producía su «muñequito rubio»; de la renuncia parcial a la poesía a pesar de era su mayor pasión junto con la historia. También de Sansano, al que calificó de orate, de «mochales perdido».

Noviembre de 1915: Mi inolvidable y muy querido hermanico: Con alegría he recibido su cariñosa carta en respuesta al B.S.M. en que le notificaba mi traslado de residencia a esta población manchega tan próxima a nuestra amada tierra levantina. Mucho me gusta tener noticias de Vd. siempre, y ahora lo he celebrado más porque hacía mucho tiempo que nada sabía de Vd. 

Hoy mismo he recibido dos periódicos que noticiaban como fue Vd. obsequiado en Elche, y al extremo de la noticia he disfrutado tanto que me alegran sus triunfos como cosa propia. He aplazado la contestación esperando recibir las visitas de sus parientes que Vd. me anunciaba y poder hacer referencia de ellas. Por fin estuvo a favorecerme anteayer en mi despacho del Archivo, D. Macedonio Jiménez Maestre, a quien ya tenía gusto de conocer por presentación de un compañero.

Me dijo que no me había visitado ya en mi domicilio por querer hacerlo en compañía de su esposa, y que ésta se halla, hace unas semanas indispuesta, con los primeros síntomas de futura maternidad. Hablamos mucho de Vd., como es natural, y quedamos buenos amigos. Macedonio me ha parecido un excelente muchacho. Del otro pariente de que me habla no tengo noticias.

El enorme pesar que me causó la muerte súbita de mis dos gemelas, me lo mitigó al año el nacimiento de un muñequito rubio, que ahora tiene ya 22 meses, y es un diablillo con cara de ángel, que me tiene alborotada la casa; y para el próximo enero espero la venida de otro. Como Vd. ve, cumplo bien el precepto bíblico de la multiplicación. Son caros los hijos, traen sus penas; pero lo peor es perderlos, y si viven alegran la casa y dan alientos para luchar por ellos.

La vida es eso: esperanza, lucha y amor, que anestesia los dolores y dulcifica las amarguras de este valle de lágrimas. Así he convertido yo en filosofía práctica mis disciplinas poéticas de los 15 años. Desde que murió mi padre he escrito muy pocos versos. El ímprobo trabajo cotidiano incesante y otros estudios más prosaicos, pero más indispensables para la vida han absorbido la actividad y mi tiempo.

Pero yo no olvido en absoluto mi Poesía. Ella y la Historia constituyen mis dos grandes aficiones. Aún siento rebullirse dentro de mí a las Musas; y aunque oculto ahora, creo que aún no se ha secado el primitivo manantial de mi inspiración. Quizá en un porvenir próximo vuelva a emerger más puro y caudaloso, y mejor encargado que antes.

Mientras tanto me doy con ahínco a los trabajos de erudición y a las investigaciones históricas, tan en armonía con mi carrera. Ahora estoy ultimando un libro sobre antiguos escritores de la región murciana. Quiero publicarlo pronto. Y a propósito ¿conoce Vd. algunas obras sobre la historia de Yecla y de Elda? Le agradeceré me notifique lo que de ello sepa.

En Madrid recibí el 1º número de «Tierra Levantina», que me envió mi paisano Sansano. A poco de llegar a ésta le escribí y no me ha contestado, ni me ha vuelto a enviar su revista. Se ve que el pobre está hecho un orate, mochales perdido, que decimos los clásicos. Desde aquí mando algunos trabajos a los periódicos de Madrid.

Si ve a Narciso Rico y familia, deles nuestros recuerdos. Y dígales que ya les escribiré, que no les olvido. No pierda Vd. la esperanza de tener sucesión. Lo peor es que se halle delicada su esposa. Deseo su completa salud. Póngame a sus pies. Y para Vd. un abrazo muy fuerte de este su buen amigo que tiene muchas ganas de abrazarle.

Breve nota para Pedro acusando recibo, a través de Eugenia, de un libro que le había solicitado.

Albacete, 9-XI-1915. Mi muy querido Pedro: Solo dos palabras para acusarte recibo del tomo VI de la Antología y darte las gracias por el mismo conducto por el que lo recibí, es decir por Eugenia, que hoy regresa a Madrid. Te reitero con gran interés los mismos encargos que te hice en mis dos anteriores, cuya respuesta deseo que sea pronta y al por menor. En espera de ella queda tu buen amigo, que te envía un abrazo, Justo. Muchos recuerdos de mi familia y míos para tus papás y hermanos.

Tarjeta Postal de Sansano. AMO. LJGS.

La siguiente misiva la envió Juan Sansano Benisa. A pesar del fracaso obtenido por la revista «Tierra Levantina» (de la que no he localizado ningún ejemplar), el «orate» oriolano había conseguido un gran éxito a nivel nacional editando una novela por entregas con el seudónimo León Montenegro; y además estaba a punto de sacar un nuevo libro de poesía. Se lo contó brevemente en una tarjeta postal matasellada en Alicante el 29 de noviembre.

Queridísimo amigo: La vida es así; nos une y nos separa… ¿Qué tal te va por Albacete? Salí de Madrid por mi esposa enferma y con intención de volver pronto, pero aún no he vuelto. Por aquí me va bien.

Estoy establecido y editando una novela folletinesca con el seudónimo de León Montenegro. Dentro de unos días saldrá mi libro de versos Cantos de Voluntad que te enviaré. Te agradeceré mucho, si te es fácil, que me envíes en un paquete, por correo, en una o varias veces, los libros que me dejé en tu casa. La revista Tierra Levantina quizá no se publique más. Me da más dinero, que es la gloria positiva, mi novela El calvario de una obrera, de la cual hacemos una gran tirada.

Hay cerca de 2000 suscriptores a 15 ctms. semanales. Son muchos los individuos que están ocupados en la propaganda. Precisamente uno de ellos está ahora en Albacete. Con recuerdos a tu esposa (p. l.) y abrazos de la mía, te envía un abrazo tu admirador y amigo Sansano. El güertanico bien ¿Y tu pequeño?

El provincianismo, la vida holgada y burguesa que su amigo Luis Antón había vaticinado para él cuando ganase unas oposiciones, no era suficiente. Echaba de menos Madrid, su ambiente intelectual, sus espectáculos, sus amistades, las fuentes de investigación y de estudio…

En menos de cuatro meses, Justo había aborrecido Albacete. A pesar de que la mayoría de los paisanos lo habían recibido con admiración y respeto, nunca encajó en su ambiente cultural. Su intento de implicarse en la celebración del Centenario de Cervantes acabó como el rosario de la aurora; y por su carácter impulsivo comenzó a cosechar enemigos.

En diciembre estaba ya «repudriéndose y hasta los pelos de ese lugar de la Mancha» del que, como Cervantes, ya no quería ni acordarse. Necesitaba salir de allí a toda costa. Así se lo contó a Pedro.

Albacete, 6-XII-1915. Mi muy querido Pedro: Por fin recibí tu tanto tiempo esperada carta, pocos días después de sorprenderme la llegada de la «Revista de Filosofía y Letras», que habéis comenzado a publicar varios excelentes alumnos de esa Facultad, bajo los auspicios de sus catedráticos.

La empresa, que veo lleváis con una seriedad poco común en vuestros abriles y menos en nuestros clásicos estudiantes algareros, me parece admirable y plausible por todos los conceptos. Así es como se labora por nuestra decantada regeneración y por el nombre de nuestras viejas glorias universitarias. Tu artículo, sobre D. Antonio Agustín, me ha parecido muy bien. Así se trabaja. Nadie adivinará, de seguro, que es obra de pluma principiante. Pero creo haces mal en firmarte sólo con tus iniciales. La modestia es buena, cuando no impide un merecido triunfo.

Por tu debut (valga la gabachada) tan brillante te envío mi más entusiasta enhorabuena, que harás extensiva a tus papás. Cuando se empieza con tales bríos, un triunfo rápido es seguro. Te doy un millón de gracias por el envío del libro «Debates históricos sobre el Obispado de Cartagena», que sólo conocía de nombre. Hay en él noticias y materiales que podré aprovechar.

El Cancionero Ns., que aquí he encontrado, no es inédito desgraciadamente para mí. Debe ser idéntico al publicado en Zaragoza en 1492, por Paulo Hurus de Constanza, según he podido comprobar por una descripción que hace M. Pelayo en su Antología. Sin embargo, como dice que los ejemplares impresos que quedan son rarísimos, yo continúo copiándolo a ratos perdidos, por si ofreciese variantes de importancia.

Yo estoy repudriéndome y hasta los pelos de este lugar de la Mancha, del que, como Cervantes, ya no quisiera ni acordarme. Me hice socio de un Ateneo que aquí hay. Caí con buen pie. Encontré pronto algunos amigos que me considerasen. Me invitó luego su Presidente, que es un catedrático, natural de Murcia, que hay en este Instituto, a que diese una conferencia sobre Cervantes a propósito de su próximo centenario. La preparé sobre los lugares de esta provincia que sirvieron de escenario a algunos episodios del Quijote. Pero no he llegado a darla, porque ha surgido un incidente de los propios de estas entidades rurales.

Velada cervantina en el Ateneo Albacetense. Abril de 1916. Fondo Fotográfico de Julián Collado. 

Figúrate que ayer se celebró una junta general de socios para tratar de los festejos que convenía celebrar en esta población con motivo del susodicho Centenario. Y hubo quien propuso que una de las fiestas debía ser una gran corrida de toros. Ante la magnitud del absurdo, no pude contenerme y protesté en nombre de Cervantes y de la cultura. ¡Naturalmente! Recibí una gran ovación y la propuesta de ser incluido en la Junta organizadora de los festejos.

Pero cátate que un mequetrefe engreído que aquí mangonea y es el que tiene interés en la corrida, me tomó ojeriza y anoche tuvimos una agarrada que ni las de Noeliyo er Melenas. Yo me he dado de baja en el chistoso Ateneo y hasta el momento presente no ha ocurrido otra cosa. Juzga mi estado de ánimo y la gran comezón que me ha entrado de tomar las de Villadiego y volverme en el acto a mis queridos Madriles. ¡Cuándo llegará esa hora! Aunque sea con licencia quiero ir estas Pascuas. Recuerdos de mi familia para ti y la tuya, y tú recibe un abrazo de Justo.

De conformidad con lo dispuesto en el artículo 13 del Real decreto de 13 de Marzo de 1903 y en los artículos 3º y 5º del Decreto-ley de 25 de Junio de 1875, han de proveerse, por concurso, dos plazas de Ayudantes gratuitos de la Sección de Letras, con destino al instituto general  y técnico de Albacete…

El anuncio anterior, publicado por el Rectorado de Murcia, apareció en la Gaceta del 2 de diciembre, en la sección de Institutos. Entre los borradores de Justo, he encontrado la siguiente instancia que puede tener relación con su futuro traslado a Murcia.

Excmo. Sr: El que suscribe, D. Justo García Soriano, Archivero, Bibliotecario y Arqueólogo, natural de Orihuela, provincia de Alicante, mayor de edad, casado y domiciliado en Albacete como acredita con los documentos adjuntos, a V. E., con el debido respeto expone:  

Que reúne los requisitos exigidos para ser admitido en el concurso anunciado por la Secretaría de esa Universidad, en la Gaceta de Madrid de 2 de los corrientes, a fin de proveer de dos plazas de Ayudantes gratuitos de la Sección de Letras. Con destino al Instituto General y Técnico de Albacete; y por tanto:

Solicita de V. E. disponga sea admitido en el referido concurso, por ello le quedará reconocido. Dios guarde a V. E. muchos años. Albacete (espacio en blanco) de Diciembre de 1915.  

Al enterarse de que el torrevejense Joaquín Chapaprieta Torregrosa había sido nombrado Subsecretario del Ministerio de Gracia y Justicia, le envió una carta de felicitación. Esta fue la respuesta.

Mundo Gráfico. Diciembre 1915.

El Subsecretario de Gracia y Justicia. (Mecanografiado) 17 Dic. 915. Sr. D. Justo García Serrano (sic). Muy distinguido señor mío: Mil gracias por la enhorabuena que me dirige con motivo de mi nombramiento para este cargo en el que me tiene a su disposición. También le agradezco mucho sus felicitaciones de Pascuas, y quedo suyo afmo. amigo q. e. s. m. (A partir de aquí está escrita a mano) J. Chapaprieta. Le agradezco muchísimo los términos cariñosos de su carta. Aquí me tiene a su disposición. Mándeme. Saludos.

No sé nada de cómo transcurrieron aquellas navidades manchegas. Es posible que se desplazasen algún día a Madrid; y que Eloísa, en avanzado estado de gestación, se quedase con su madre (en enero estaba en la capital). Pero no tengo constancia. La última carta de 1915 la envió su hermana Milagros desde Orihuela.

Orihuela, 29 de diciembre de 1915. Mi querido hermano Justo: Recibí tu carta y las 15 pesetas; adjunto verás la partida de tu nacimiento que me pides, legalizada por tres notarios, no te la he podido mandar antes porque uno de dichos notarios estaba en Torrevieja, y he tenido que mandar dicha partida a dicho pueblo para que la firmara allí el notario, y han tardado tres días en mandármela.

A mí esto me tenía desesperada, pensando en ti qué pensarías, pero hoy, gracias a Dios, ya te la mando como verás certificada para que no se pierda; todo me ha importado ocho pesetas y dos reales del porte al cochero. Deseo estéis todos buenos, y que halláis pasado las pascuas bien.

Nosotros tenemos salud aunque no dinero. Me ha escrito Doña Ángela, la de Madrid, diciéndome que quiere venirse a vivir a ésta, que le busque casa, lo mismo que vosotros me escribisteis este verano. Yo ya le he contestado, pero en ésta hay pocas casas baratas vacías, y ella la quiere de poco precio. Sin más porque se hace tarde para el correo; espero que me contestes pronto; muchos besos a Justito y un abrazo a Eloísa; y tú recibe muchos besos de tus sobrinos, y un fuerte abrazo de tu hermana que no te olvida. Milagros.

La carta llevaba un pequeño apartado para su madre; y adjunta, la partida de nacimiento de Justo.

Mi querida mamá deseo que estés bien de tus sabañones; a mí, ahora no me salen. No me puedo entretener más; se hace tarde para el correo, besos de tus nietos y un fuerte abrazo de tu hija que no te olvida. Milagros.   

AMO. LJGS.

Recibida la partida necesaria para formalizar la solicitud, pidió a la Subsecretaría del Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes el traslado al Archivo de Hacienda de Murcia.

Justo trataba de ofrecer así una última satisfacción a su madre, permitiéndole pasar los últimos años de su vida cerca de su hija y de sus nietos oriolanos. Y morir en la misma ciudad donde había enterrado a su marido. La salida de Albacete se veía muy cerca para los García Morales…

Enlace al siguiente capítulo.

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Jesús García Molina y a José Manuel Dayas.

Justo García Soriano. 15. 1913-1914.

En aquel año inicial de su nacimiento, los Reyes Magos trajeron a mis dos hermanitas mayores dos ataúdes y dos pequeños nichos blancos.

Justo García Morales. «La casa en que nací».

1913

AMO. LJGS.

El año 1913 comenzó de la manera más trágica posible para los García Morales. No tengo palabras para describir el dolor que debieron sufrir aquellos padres primerizos. Mejor transcribo lo que escribió su hijo, Justo García Morales.

Los nacimientos gemelos se dan igual en mi genealogía materna como paterna. La alegría multiplicada que produjeron (las gemelas María de los Ángeles y María Eloísa García Morales) vino a disiparse tres meses más tarde; «volaron al cielo», según entonces se decía y escribía, consecutivamente los días 4 y 5 de enero de 1913.

Mi padre recordaba siempre con dolor y cierto resentimiento aquel funesto suceso, porque se produjo de la manera siguiente: pocas fechas antes, casi con seguridad el 2 de enero, salieron a negociar en el banco (Justo y Eloísa). Dejaron al cuidado de las niñas a Gloria, hermana de mi madre.

Cuando al poco tiempo regresaron, se las encontraron tosiendo horriblemente con una bronconeumonía, como si hubiesen estado expuestas al aire gélido de aquel Madrid, que no sin motivo era llamado la Ciudad de la Muerte, por el gran número de personas que fallecían de enfermedades pulmonares.  

Calle Mayor de Madrid. Postal con matasellos de 1913.

Querido Justo: No he ido a almorzar a casa y acabo de saber tu infortunio por el que te doy mi pésame fraternal. Ya sabes lo que te quiero y cuan de veras estoy a tu lado. Recibe un abrazo muy cariñoso. Tuyo. Luis Antón del Olmet.

No sé si las negociaciones bancarias mencionadas tenían que ver con las acciones propiedad de Eloísa. Lo cierto es que, en febrero, Justo preguntó por la rentabilidad de ocho títulos de 250 pesetas de la Diputación de Valencia amortizables al 5%, que habían suscrito en noviembre de 1912 a nombre de su mujer. El agente de la Bolsa, Luis Martínez, le respondió:  

AMO. LJGS.

Madrid, 16 de febrero de 1913. Sr. D. Justo García Soriano. Muy Sr. mío: Cumpliendo su encargo, he recibido noticias de Valencia, que pagan y las últimas operaciones hechas, fueron a 102 p%, se lo aviso como quedó con mi dependiente; V. decidirá lo que ha de hacerse. Queda de V. afmo. s.s. q.b.s.m. Luis Martínez Osma.

Ordenó vender la mitad de los títulos; y dos días después les llegó la liquidación adjunta al 102,50 % menos los gastos: 119 pesetas con 60 céntimos. Disponemos también del justificante de esta operación.

AMO. LJGS.

El siguiente documento es un borrador dirigido a un desconocido alumno llamado «Pepito». Parece más bien una dedicatoria para ser escrita en un libro que le regaló por el día de su santo.

Querido Pepito, en recuerdo del día de hoy, que la Iglesia consagra a tu santo patrono San José, te dedico este libro de entretenimiento como corresponde a tu edad. Su lectura será la mejor despedida que des a la niñez, la época más feliz de la vida; y a partir de ella, presta tu atención principalmente a la obras serías que te hagan hombre juicioso.

Quisiera que este modesto recuerdo tuviera la suerte de ser el primer volumen de tu futura biblioteca. Y sentiría a la vez, la mayor satisfacción a que un profesor puede aspirar, si como fruto de mis enseñanzas, lograra infundirte un gran amor a los libros.

Ten presente que ellos son los mejores y más leales amigos, de los que podrás obtener con constancia, honra, provecho y honesto placer, los muchos y prósperos años que te desea tu profesor y amigo: Justo García Soriano. Madrid, 19-III-1913.

Aunque las cosas empezaban a marchar razonablemente bien en el aspecto económico, con Eloísa de nuevo embarazada pensó que había llegado el momento de buscar el sustento más allá de la docencia privada y de las colaboraciones en prensa. Para conseguir la plena estabilidad laboral con un sueldo decente, necesitaba opositar a un cargo público.

Cualidades para superar una oposición le sobraban; pero trabajar para el Estado implicaba la posibilidad de tener que aceptar destinos lejos de  la ciudad donde había organizado su vida. En Madrid residían su familia política y sus amistades.

Abandonar la capital implicaba también renunciar a numerosos archivos y bibliotecas, fuentes imprescindibles para su vocación de investigador; a los teatros, a las conferencias, a las tertulias…

AMO. LJGS.

Pero estaba decidido. En octubre solicitó el certificado de antecedentes penales — imprescindible para acceder a las oposiciones—, y presentó la correspondiente instancia en el Ministerio de Instrucción Pública y Bellas Artes. Había puesto sus ojos en una cátedra de latín para Institutos de Segunda Enseñanza; pero todo se fue al traste por un despiste. Lo cuenta su hijo Justo:

Así las cosas, se decidió a primeros de octubre de 1913, cuando ya venía yo camino de esta vida, a firmar unas oposiciones a cátedras de latín en los institutos de segunda enseñanza. Mas estaba de Dios que su porvenir fueran los archivos, bibliotecas y museos; no se informó de la fecha exacta de la presentación de los opositores y perdió el derecho a opositar.

Sólo días más tarde se enteró del comienzo de los ejercicios por el que luego sería compañero suyo en la Biblioteca de la Real Academia de la Historia, don Guillermo de Izaga y Ojembarrena.

Por esas mismas fechas entró en contacto con Rufino Gea; periodista e investigador local que llevaba años hurgando en los archivos de Orihuela. Le envió una primera carta exponiendo sus proyectos y pidiendo ayuda para identificar al autor de la Murgetana, origen de la leyenda de la Armengola. Transcribo la respuesta del señor Gea.

AMO. LJGS.

Orihuela 29 de octubre de 1913. Sr. D. Justo García Soriano. Estimado amigo: Mucho me favorece usted con su carta del 27, pero bien poco puede servirle el auxilio que de mí reclama V. No es V. el único que ha creído que por haber revuelto yo algunos papelotes del archivo municipal he venido a ser el ítem de las antiguallas oriolanas; y lo siento bien de veras, porque me hubiera gustado sacar del polvo algunas historietas merecedoras de letras de molde.

Del autor de La Murgetana no tengo noticias; parece que vivió en Murcia aunque nació en Orihuela. Y si es así, el jurado Gaspar García será tal vez el autor de aquel poema, porque escribió también un libro referente a historia de Murcia; y esta inclinación a cosas murcianas parece confirmar aquella residencia.

De todos modos, con el vivo deseo de poderle complacer, escribo hoy a un amigo de la vecina capital inteligente en la materia, y si sabe algo de tal personaje, seguramente que me dará noticias de él. Haré por que se vean los registros parroquiales de los años que V. me indica, y si tuviere usted alguna noticia que nos aproximare más al año de su nacimiento dígamela porque esas pesquisas son pesadas y engorrosas para luchas por tercera persona.

El trabajo que se propone realizar es para mí sumamente simpático, y como V. ha demostrado aptitudes singulares al hacer sus estudios universitarios, no dudo del éxito. De los paisanos espere V. poco: desgraciadamente, en nuestra tierra los tiempos no dan más que chismes, tiquis miquis y agua bendita.

A mí puede V. mandarme cuanto guste, y para demostrarle mi afecto del único modo que permiten mis alcances, tendré el gusto de enviarle dentro de pocos días un ejemplar de mis últimos garabatos literarios, que lleva por título Ruiz y Capdepón, su vida y su labor en el gobierno.

Orihuela, Tip. L. Popular, 1913.

Es para que lo lea V. como oriolano y no como expatrio.  Me daba cierta pena que a aquel buen señor que tanto hizo por la tierra, no se le dedicaran más que alabanzas cuando daba mercedes, y nadie se acordara de él después de muerto; y de aquí mi librejo que terminé a disgusto porque ni aun la familia ha querido facilitarme datos para que la biografía (o lo que sea) resulte más completa.

Es V. joven, trabajador, tiene V. alientos y vive V. en otro ambiente más saludable que el de la tierra. Adelante, amigo García, que no hay satisfacción que se iguale a la que siente el hombre al hacer algo honroso por la tierra en que nació, aunque esta le pagare casi siempre mal. Suyo amigo y servidor. Rufino Gea.         

Así se inició la colaboración entre dos escritores oriolanos de diferentes generaciones, apasionados por la Historia. Si os interesa el personaje, pinchando la fotografía de Rufino Gea, podéis acceder a su biografía alojada en esta misma web. Transcribo otra de sus cartas en la que le transmitió noticias de lo que había investigado sobre Gaspar «el oriolano».

J. Rufino Gea. Enlace a Biografía.

Sr. D. Justo García. Mi estimado amigo: mil gracias por las noticias que me comunica de nuestro poeta. Si el tal era sastre, no podía ser jurado porque a estos cargos no tenían acceso los tales en aquellos tiempos. Y por mayor seguridad he examinado algunos papeles de nuestro archivo.

Efectivamente, el jurado de 1582 se llamaba Gaspar García de Laza, en las varias listas de ciudadanos que he visto no encuentro nada referente al García Ortiz. Las actas de 1608 que traté de ver por si había alguna dedicatoria a ejemplares a nuestro Concejo no existen, y tampoco su nombre en algunos padrones de años anteriores.

En el apéndice al diccionario enciclopédico de Montaner hay una breve reseña biográfica que dice que era muy entendido en las cosas de España, que nació en Orihuela y residió en Murcia, donde escribió la Murgetana, y Anales de las Coronas del Reino de Murcia. La octava que me envía me gusta mucho, no desmaye V. por estas dificultades biográficas que, con paciencia se irán venciendo.

Los pergaminos de la Catedral han sido hasta ahora infructuosos, sospecho que D. Andrés Baquero debe de tener algunos datos porque está escribiendo una obra referente a artistas murcianos y quizá haya tropezado con algo: le escribo pidiéndole noticias que creo me dará si las tiene.

Quizás nos veamos dentro de unos días que iré a Madrid de paso para la provincia de Santander. Por correo va el ejemplar ofrecido referente a Capdepón. Ha sido un desastre editorial como verá por la lista de suscriptores al final. Suyo buen amigo: Rufino Gea.

Terminando el año, Rufino Gea escribió otra carta a Justo; una triste misiva desde Alicante en la que le comunicaba la muerte de su hijo y le felicitaba el año nuevo. Acababa de enterrarlo y estaba en la capital con toda la familia.

AMO. LJGS.

Alicante, 29-12-13. Sr. D. Justo García Soriano. Mi estimado amigo: Hice mi viaje a la provincia de Santander con el propósito de saludar a V. a mi regreso; pero un telegrama avisándome haberse agravado mi hijo de 16 años que dejé enfermo, me ha obligado a regresar precipitadamente, con tan mala fortuna que falleció horas antes de mi llegada a Orihuela; y viéndome precisado a trasladar a ésta mi familia por una temporada.

Usted ha leído mi libro con verdadero afecto de amigo; mil gracias por sus bondadosos juicios. Mis pesquisas sobre García Ortiz han sido infructuosas; el Sr. Baquero carece de noticias de tal personaje como verá V. por la adjunta. Con el espíritu quebrantado por mis desdichas, de nada puedo serle útil; y deseándole mejor fortuna y feliz año nuevo, es suyo buen amigo s. s. Rufino Gea.

Con la muerte de sus hijas aún reciente, Justo le respondió de inmediato tratando de ofrecerle consuelo.

Sr. D. Rufino Gea. Mi distinguido amigo. En este momento acabo de recibir su atta. carta, fecha ayer en Alicante, donde le han llevado desgracias de familia. No quiero aplazar un solo día el expresarle mi más sentido pésame, uniéndome a usted en espíritu para acompañarle en su pena por una pérdida que, por propia experiencia sé bien lo que significa.

Pronto hará un año que en sólo veinticuatro horas perdí yo dos hijas de cuatro meses, cuando me hallaba en pleno idilio familiar. Inútil es prodigar en estos amarguísimos instantes tópicos y frases hechas de filosófico consuelo. Son estas desgracias tremendas heridas del alma que solo el tiempo y la consideración de que nadie se libra sin calamidades, puede restañar aunque nunca cicatrizar totalmente.

Es muy triste, y más para un padre ver una vida que apenas comienza a sonreír quebrarse en capullo, aunque se comprenda que es dulce morir con la miel en los labios antes de saborear las amarguras que traen pronto los años viriles. Este consuelo es el que pronto le deseo; a la vez que a su demás familia. Gracias por la carta del Sr. Baquero que adjunta me remite.

Cuando usted y este señor, los más eruditos conocedores de las cosas oriolanas y murcianas no me pueden aportar nuevos datos acerca de nuestro compatriota, a buen seguro me ha de ser muy difícil hallar nueva luz sobre su vida y escritos.

No por eso desmayo, pues algo la suerte me ayuda y llevo ya bastante adelantado mi estudio. Quisiera antes del próximo verano darlo a la estampa a ser posible. Como no me dice las señas de su residencia en Alicante, le dirijo esta carta a Orihuela, desde donde creo se la enviarán ahí. Su servidor y amigo. J.G.S.

1914

1914 empezó de manera muy diferente. El lunes 19 de enero, a las nueve de la noche, nacía en Madrid Justo García Morales, en medio de un temporal de frío. El propio Justo habló de su nacimiento en varios borradores autobiográficos, a veces en tercera, a veces en primera persona:

En este «gélido ambiente» —frase muy de aquella época—desde hace dos días se espera que nazca una criatura en el piso segundo derecha de la calle de la Luna número 15 con fachada posterior a la de la Estrella. La familia de don Justo García Soriano, padre del que va a ser pronto un nuevo madrileño, atribuyen al frío lo laborioso del parto de su esposa doña Eloísa Morales Doblado.

El hecho les preocupa, porque pocos días antes se había cumplido un año del fallecimiento de sus primeras dos hijas, las gemelas María Eloísa y María de los Ángeles. (…) Por fin los dolores de la madre aumentan y el padre nervioso vuelve a ir en busca de la comadrona, doña Higinia, hermana del célebre novelista Felipe Trigo.

El regocijo de los familiares aumenta por las circunstancias de que el recién nacido sea un varón. Don Justo ya tiene decidido cómo va a llamarse: igual que él y que su padre don Justo García Sánchez. En su pueblo natal, Orihuela, sienten una gran veneración por las dos santas sevillanas, alfareras de profesión y que retrató Goya. Una antigua parroquia de la ciudad lleva sus nombres, e incluso anualmente, en la fiesta que conmemora su reconquista, se encienden en el monte dos hogueras o luminarias en su honor.

Partida de nacimiento de Justo. AMO. LJGM.

En aquel más que helado 19 de enero de 1914, nacería yo, me bautizarían el 6 de marzo y un día cualquiera de la primavera me harían mi primer retrato con el inusual procedimiento del «Biofix».

No mucho tiempo después enfermaría mi madre, y mi padre tuvo que ocuparse de mí, hasta el punto de que por las noches, al verse obligado a destetarme, como entonces era habitual, tenía que darme vasos de leche de vaca, pronto sustituidos por la entonces muy utilizada «Fosfatina Falières», compuesta con harina de lentejas y algunas otras materias que le proporcionaban un agradable gusto a polvo de chocolate o de bombones, guardada en botes de latón dorado protegidos por cartones.

Publicidad de la época.

Justo fue bautizado el viernes 6 de marzo en la parroquia de San Martín de Madrid. Fueron sus padrinos Alberto Doblado —un primo lejano, sacristán toledano — y su prima Gloria. Celebraron convite en la casa paterna. Él mismo nos lo cuenta también en sus apuntes:

Acuden los parientes a conocer al niño. Las abuelas, paterna, doña Ramona Soriano Moreno, que vive con los jóvenes esposos —veintinueve y treinta y un años— y doña Tomasa Doblado Arquero; los tíos carnales, Gloria Morales, casada con un droguero de la calle del Desengaño, Ricardo de Luque; Tomás Morales, señorito paseante en Corte que gastaba y gastaba el dinero de su madre, viuda de un magistrado muerto en Cádiz, don Tomás Morales Díaz; los primos del niño, gemelos de ocho años, Gloria y Ángel…

Más de mes y medio después, el viernes seis de marzo, recibí las aguas del bautismo en la cercana parroquia de San Martín, de manos del presbítero Mariano Cimorra.

Asistieron todos aquellos parientes, así como algunos más venidos de fuera; entre ellos Alberto Doblado, hombre devoto, sacristán del pueblo toledano de Villasequilla (…) Este primo lejano de doña Eloísa llevaría a la pila bautismal, en compañía de la niña de ocho o nueve años, Gloria Luque Morales, prima hermana de Justito. Terminado el acto, regresaría el grupo amistoso y familiar a la casa paterna por la calle del Desengaño, para celebrar el alegre acontecimiento.   

Justo García Soriano, Eloísa Morales y el pequeño Justo García Morales. Archivo Familiar.

En febrero de 1914 salió en Orihuela un nuevo diario que exaltaba la obra del apóstol Clavarana y se arrodillaba ante el Obispo. El rotativo, a pesar de su declarado catolicismo, incluía a Justo García Soriano entre sus «Redactores y Colaboradores»; un listado en el que figuraban también sus amigos José Escudero Bernicola, José Mª Sarabia, Rafael Rogel, Juan Sansano, etc.

La correspondencia de Orihuela. Número 1 – 4 de febrero de 1914: Los periódicos, generalmente puestos al servicio de banderines políticos, se redactan muchas veces por plumas que pretenden hacer de la verdad una mentira y de la mentira una verdad, sin tener en cuenta que la luz no puede mezclarse con las tinieblas, ni las tinieblas puedan ir en consorcio con la luz.

Podrán los buenos o escenógrafos presentar las cosas lo mejor posible, recurriendo a la inspiración, pero el buen pueblo sabe también alargar la cabeza en este teatro de la vida, para echar una mirada escudriñadora por el tinglado de los bastidores, y ver las desnudeces macabras de lo que algunos periodistas nos presentan como «oro de ley» no siendo más que «falsa calderilla»…

… Dicho lo anterior a guisa de prólogo, réstanos saludar a las autoridades locales, y ponernos de rodillas ante el Ilustrísimo Sr. Obispo de esta diócesis, cuya sabia palabra, esperamos nos abra ancho campo, para luchar, obteniendo fructíferos resultados, en beneficio de los intereses morales y materiales de la región; sobre todo de esta vieja ciudad de Teodomiro, de la industrial Callosa y de la noble e hidalga Torrevieja.

La Correspondencia de Orihuela. Número 1 – 4 de febrero de 1914.

«La Correspondencia de Orihuela» posee corresponsales en todos los pueblos de los distritos de Orihuela y Dolores y en las principales poblaciones de España, y desde Madrid, recibe diariamente la información telegráfica que le transmite la acreditada e insustituible agencia católica Prensa Asociada.  

Se refería a la Agencia Católica de Información creada en 1908 bajo la protección de los obispos españoles. Funcionaba desde Madrid con el nombre de «Prensa Asociada». 

Auspiciado por la Iglesia, el diario católico oriolano contó en sus inicios con numerosos patrocinadores comerciales. Se confeccionaba en la «Imprenta Moderna» de Juan Sansano Benisa (dejó de utilizar el apellido Mas), situada en la calle de San Pascual número 9. El propio Sansano se quedó con el periódico y lo siguió publicando en formato reducido de dos páginas a partir del número 32.

Pero el experimento fue breve. Terminó en el número 39 y no tengo constancia de que Justo, Escudero o Rogel llegasen a publicar nada. Nuestro biografiado estaba a punto de formar parte de un proyecto periodístico mucho más interesante y ambicioso.

En marzo, su hermana Milagros, viuda y con tres hijos supervivientes (había perdido a dos gemelos), regresaba a Orihuela en una más que precaria situación económica. Su marido, Pepe Linares, había fallecido trabajando de maestro en la provincia de Burgos.

El diario. Número 1724 – 17 de marzo de 1914: De Burgos ha regresado la señora Doña Milagros García Soriano, viuda del que en vida fue nuestro estimado amigo y paisano el ilustrado maestro nacional D. José Linares Aliaga.

En ese mismo mes, en España se celebraron elecciones generales; y su buen amigo Luis Antón del Olmet consiguió un acta por Almería a las órdenes de Eduardo Dato. El 1 de abril el flamante diputado fundaba «El parlamentario»; un periódico que nacía al servicio de sus intereses políticos, del que era director y propietario. 

Luis de Antón del OlmetArchivo ABC.

En su libro publicado un año después, titulado «Al correr de la política. 1914», contaba su carrera periodística, de la que he extraído los siguientes párrafos:

Lo que soy en la Prensa. Cuando yo tenía quince años y surgió en mí la primera ilusión retórica, cuando me sentí escritor, le ofrecí mis servicios al director de La Época. Es decir, no tuve que ofrecérselos. D. Alfredo Escobar, que me conocía por mi hermano Fernando, sabedor de que pensaba veranear en La Granja con mi familia por aquel entonces, me propuso, dejándome cautivado y absorto, que le enviase desde allí unas crónicas.

Así lo hice, y con el pretencioso y moceril pseudónimo de «Valflor», tracé doce articulitos, que la munificencia del marqués, mi director y amigo, pagó a duro la pieza. Ahora he fundado «El Parlamentario», que hizo, hace y hará campaña monárquica y conservadora. En esa empresa he perdido unas 15.000 pesetas, herencia de mi madre y pequeños ahorros de literato. ¡Pequeñísimos ahorros! Ahí he vertido mi actividad más álgida. Tal es mi labor en la Prensa.

El Parlamentario, 18 de abril de 1914. AMO. LJGS.

Para el nuevo periódico contó con la pluma de su amigo Justo y lo acreditó debidamente. No he encontrado números de «El Parlamentario» en ninguna hemeroteca digital; pero disponemos de algunos ejemplares de la colección personal del propio Justo en el Archivo. He transcrito la mayor parte de los cinco artículos que publicó en 1914, abarcando diversas facetas periodísticas: crónica, crítica literaria, periodismo científico, poesía…

Acreditación de Prensa. 1914. AMO. LJGS.

Se estrenó con un larguísimo artículo en el que reclamaba un nuevo estudio de la historia de la literatura española. Un homenaje a los clásicos; especialmente al sastre oriolano creador del mito de la Armengola cuyo nombre le daba título. Llevaba tiempo trabajando en este personaje, como pudimos comprobar en las cartas que el año anterior había intercambiado con Rufino Gea.

El Parlamentario, 18 de abril de 1914: Clásicos olvidados. GASPAR GARCÍA ORIOLANO. Azorín, en uno de sus artículos coleccionados bajo el título de «Clásicos y modernos», ha escrito esta verdad: «La historia crítica de nuestra literatura moderna está por hacer; ni han sido puestos a su verdadera luz muchos autores, ni, en cambio, puede ser aceptado, como valor lícito y verdadero, mucho de lo que de otros poetas y novelistas se ha escrito y circula en manuales y monografías».

Lo que dice el culto escritor refiriéndose concretamente a nuestra literatura moderna, puede repetirse con respecto a toda la historia de la literatura española. Lo que de ella no está por hacer, está por rehacer, salvo contados autores y obras.

Los españoles no tenemos todavía un tratado magistral de Historia literaria, completa, metódica y seria, que responda cumplidamente a las exigencias de los grandes progresos que se ha efectuado de medio siglo a esta parte en tan importante esfera del saber humano. España quizá sea, en este particular, la única excepción entre las naciones cultas. Hasta Portugal, nuestra hermana menor, posee una Historia de su literatura, que podemos envidiar nosotros.

Nos referimos a la de Teófilo Braga. Y esto produce más asombro si se tiene en cuenta la riqueza y el extraordinario mérito de nuestro caudal literario, capaz de competir con las mejores literaturas extranjeras y aún superarlas; así como el gran número de hombres competentes, doctísimos, de erudición pasmosa, que hemos tenido y tenemos, con aptitudes y condiciones sobradas para realizar con gran éxito esta empresa, difícil y ardua seguramente.

Aún vibra en los aires el eco lúgubre de las justas lamentaciones que España entera ha exhalado por la muerte del más grande de nuestros humanistas y eruditos, de aquel prodigio de sabiduría que se llamó Menéndez y Pelayo, cuya pérdida, verdaderamente irreparable para nuestra república literaria, nunca será llorada bastante. Nadie ha dispuesto ni es fácil que haya en lo sucesivo quien disponga, de las condiciones, medios y suma de saber que aquel hombre portentoso reunió, para poder llevar a cabo la empresa apetecida.

Sin embargo, el incansable, el fecundo erudito se limitó a atesorar, esparciéndolo pródigamente en sus obras, un caudal inmenso, inapreciable, de datos interesantes y juicios atinadísimos, referentes a nuestra historia literaria; pero no la llegó a escribir de una manera sistemática y ordenada, formando un cuerpo cabal de doctrina, como bien pudo hacerlo.

Toda su vasta labor sólo ha sido una monumental propedéutica, una gimnástica introducción de esa obra sintética y compleja que de él esperábamos, y que sin duda fue su proyecto, su ideal más constante y querido, que, como brillante meta, reservaba para poner, en sus postreros años, digna coronación a una vida estudiosa y fecunda. Y ante esta consideración se hace mucho más sensible la pérdida prematura que se deplora por todos.

Tenemos, sí, gran copia de trabajos monográficos, un arsenal inmenso de estudios parciales, eruditísimos, luminosos, acervo incalculable acumulado y aumentado sin cesar por la paciencia, los desvelos y el estudio de una numerosa legión y varias generaciones de investigadores, sabios y críticos.

Pero es una selva virgen, revuelta y enmarañada, compuesta de heterogéneos y contradictorios libros, folletos y artículos de revista, en la que para orientarse un hombre estudioso, de buena inteligencia, si alguna vez lo consigue, necesita invertir mucho dinero y muchos años en divagar afanoso por bibliotecas, archivos y librerías…

…Y lo más sensible de todo es que lo que de nuestra historia literaria se ha escrito (salvando lo meritorio que hemos mencionado, la parte monográfica y el brillante movimiento actual, iniciado principalmente por los discípulos de Menéndez y Pelayo, a cuya cabeza figuran nombres tan doctos como los señores D. Francisco Rodríguez Marín y D. Ramón Menéndez Pidal), se han hecho de un modo absurdo y gregario, limitándose nuestros ramplones tratadistas a plagiarse los unos a los otros, aunque procurando ocultarlo muy bien, y haciendo muy pocos labor personal con investigaciones propias y original criterio…  

… Nuestra historia literaria, la mayor parte de lo que tenemos hecho, está pidiendo a voces una pronta y rigurosa revisión, una rectificación general y concienzuda. Ya no nos basta el «magister dixit». La autoridad debe buscarse en los propios hechos, no en particulares opiniones. Y nosotros, modestos obreros intelectuales, fervientes admiradores de nuestras pasadas glorias literarias, que nos aventuramos a hacer estas predicaciones, debemos comenzar lógicamente dando el ejemplo, a medida ¡claro está!, de nuestras cortas luces y escasas fuerzas, intentando hoy la exhumación de un autor y de una obra de nuestro Siglo de Oro, que, si no de primer orden, son dignos de figurar, tanto o más que otros, en una historia completa y bien provista de nuestra literatura. Acaso sea un tanto intempestivo y a contrapelo nuestro empeño de querer resucitar un viejo poeta, ahora que muchos pretenden enterrar a la Poesía…

…Uno de estos poetas historiadores de nuestro Siglo de Oro fue Gaspar García Oriolano. Floreció a principios del siglo XVII, y escribió un poema heroico titulado «La Murgetana», que se imprimió en Valencia en 1608. En él celebra la reconquista del reino de Murcia por Alfonso X. El asunto está elegido con tino. La historia de España es una serie continua de proezas y de empresas memorables; pero es un tópico cierto que nuestra epopeya, nuestro verdadero cielo épico lo constituye especialmente la Reconquista.

Ahora bien; esta lucha admirable, por su larga extensión de ocho siglos, carece de proporciones y unidad convenientes para ser encerrada en un solo poema. La Ilíada abarca un periodo de diez años; la Eneida no excede acaso a este tiempo; la Jerusalén libertada se desarrolla en un espacio mucho más corto. Todas ellas se concretan a la conquista de una sola ciudad.

Cualquiera de las empresas militares de la Reconquista puede ser motivo de un poema heroico, si no osamos decir que de una epopeya. La conquista de Toledo por Alfonso VI, la de Valencia por el Cid, la del Almería por el Emperador, las Navas de Tolosa, la de Sevilla por Fernando el Santo, y la definitiva de Granada por los Reyes Católicos, por no citar más que estas, ofrecen materia idónea y abundante para otros tantos poemas, que integran el caudal inagotable de nuestra epopeya nacional.

La restauración del reino de Murcia puede incluirse en este número, pues es una de las páginas más bellas y simpáticas de nuestra Reconquista. Gaspar García supo inspirarse en tan notable suceso con gran instinto épico y trazar una hermosa y animada narración, donde revive con evocación poderosa el espíritu marcial y complejo del siglo XIII. El poeta no se desdeña en seguir puntualmente la historia, sino que se precia en escribir: «Verdades en verso» y de que en su obra, «En lugar de fábulas, hay provechosos discursos».

Sin embargo no faltan máquina quimérica en el poema, ni personajes y sucesos imaginarios, ni elocuentes parlamentos, ni brillantes y pintorescas descripciones. Nos hemos extendido ya mucho para que intentásemos ahora dar idea de las más relevantes bellezas que contiene esta obra, casi ignorada o relegada injustamente.

Otro día, abusando de la paciencia de los lectores, descenderemos a más minuciosidades respecto a «La Murgetana» y a algunas curiosas circunstancias biográficas de su autor. Y para terminar nos limitaremos a dar una brevísima reseña de su estilo, netamente clásico, en la siguiente irreprochable octava, que es una bellísima prosopografía de la reina de Almanzora:

«Era formada de la nieve pura/del claro cielo las azules venas/de la encarnada rosa la hermosura/ambas mejillas de su ornato llenas. /Y pudo el oro por su gran ventura/igualar al gentil cabello apenas; /dos estrellas por ojos, grandes, zarcos, / y en las cejas le puso Amor dos arcos». (Canto V, estrofa 57). JUSTO GARCÍA SORIANO.      

Acreditación de Prensa. 1914. AMO. LJGS.

Para el segundo trabajo publicado, asistió como corresponsal a una sesuda conferencia sobre los judíos en España en el salón de actos de la Academia de Jurisprudencia de Madrid. Justo estaba disfrutando de un trabajo que le permitía acceder a los más destacados eventos culturales y científicos.

El Parlamentario, 22 de abril de 1914: En la Academia de Jurisprudencia. Conferencia del doctor Yahuda. En el salón de actos de la Academia de Jurisprudencia y ante un selecto auditorio en que se veían selectos catedráticos y hombres de letras, dio anoche el sabio hebreista doctor A. S. Yahuda, profesor de Filología Semítica en Berlín y correspondiente de la Real Academia de la Historia, la quinta de sus conferencias acerca de la «Civilización Judaica en España y estado actual de los israelitas de origen español (sefarditas) en Oriente y Marruecos».

Trató el erudito conferenciante de la poesía entre los judíos españoles, revelando una vez más su extensa cultura en materia tan singular y poco estudiada. Tenemos en España algunos precedentes: la «Biblioteca Rabínica», de Rodríguez de Castro, y los «Estudios sobre los judíos españoles», de D. José Amador de los Ríos. Después de señalar el doctor Yahuda los caracteres generales de la literatura hispano-hebraica y reseñar sus más importantes precursores e iniciadores, pasó a ocuparse extensamente de sus tres más insignes poetas: Samuel Aben Agrela, Ben Gabirol y Judah-ah-Leví.

No intentaremos seguir paso a paso las admirables semblanzas que trazó de los dos primeros y el minucioso análisis que de su obra hizo. Nos falta tiempo y espacio. Recogeremos, sin embargo, los rasgos más generales y salientes. Samuel Aben Agrela fue extraordinario poeta y hombre de Estado en Granada. Sólo los cronistas árabes nos han dejado de él algunas noticias.

En sus varias producciones literarias y científicas demuestra la universalidad de su talento; la sagacidad del jurista, el método del sistemático, la exactitud del gramático y del filólogo y el fuego del poeta de alta inspiración. Era además un fervoroso creyente: en Dios cifraba todo su numen…

Abraham Shalom Yahuda. Nacido en Jerusalén en 1877, entre 1914 y 1922 fue profesor en Madrid.

… Un rasgo característico de los poetas anteriores a Agrela es que no cantaron al amor de la mujer, concretándose tan solo al ideal místico. Cierto que tributaban alguna vez culto a Eros; pero solo en cuanto pálido reflejo de la fuerza primera, de Dios. Sin embargo, Samuel no comulgó con estos ideales, y concede una importancia excepcional al amor, que es la pasión generatriz de nuestra vida.

Él fue el primero que abrió, después de los bíblicos, los ojos a las bellezas naturales. Esta observación de la naturaleza la aprendió, no en los filósofos griegos, sino en los poetas bíblicos. Por este camino le siguieron los poetas posteriores, como Ben Gabirol.

A Gabirol se le ha llamado «el Platón hebrero», aunque fue menos afortunado de la escuela académica: Gabirol nació en Málaga hacia el año 1021. Vivió en Córdoba. Muy joven aún perdió a sus padres, y la desgracia se ensañó con él. Así se explica que sus primeros versos fueran tan tristes, llenos de desesperación, pues muy pronto tuvo la ocasión de conocer toda la miseria y la pequeñez humanas y la crueldad del destino.

Otras veces, no obstante, entona el epinicio de su genio, y exclama: «¡Yo soy un príncipe, la poesía es mi esclava; si mi cuerpo se arrastra por la tierra, mi espíritu se remonta a regiones celestiales!». Después mejoró su suerte por breve espacio. Un walí de Zaragoza le protegió; pero a su muerte, el poeta volvió a quedar desvalido y a sufrir los rigores de su adversa fortuna. Entonces, de redentor se trocó en acusador de la humanidad, en severo misántropo.

Mas una nueva vicisitud de su existencia le condujo a la época más apacible de su vida. Samuel, a quien en otro tiempo hubo de conocer en Málaga, siendo vendedor de drogas, elevado a un alto cargo en la ciudad de Granada, se acordó de Gabirol y le llamó a su lado. Entonces, en casa de Samuel, disfrutó de tranquilidad suficiente para dedicarse a sus estudios. En aquella época de bonancible existir fue cuando Gabirol escribió la bella loa que tituló «La paloma».

El público premió la labor del conferenciante con nutridos aplausos. J.G.S.         

El domingo 31 de mayo se organizó en toda España una cuestación solidaria con motivo de la «Fiesta de la Flor». Mujeres de todas las clases sociales salieron a la calle o se instalaron en mesas petitorias para recaudar dinero destinado a la lucha contra la tuberculosis.

«Fiesta de la Flor». 31 de mayo de 1914.

Después de mucho tiempo alejado de la poesía, Justo publicó unos versos para la ocasión en los que combinó el tema de las flores con la enfermedad.

El Parlamentario, 2 de junio de 1914: FLORES DE AMOR.  I. Vencido por la fiebre, que su pulso acelera, / Y la tos que en su pecho clava agudos puñales, /El enfermo, sentado junto a los ventanales, / Languidece atisbando geórgica pradera.

Trepa hasta sus balcones la verde enredadera, / Las aves bequerianas llaman a sus cristales; / De flores encendidas se inflaman los rosales/ Y en el jardín sonríe, triunfal, la Primavera.

De súbito se animan los ojos del paciente / Y con ansia contempla la figura atrayente / De la bella esperanza, que cogiendo va flores.

Ha tejido con ellas una linda guirnalda… / Del doncel la mejilla una lágrima escalda / Y él suspira a la idea de imposibles amores.

II ¡Ay que el vencido sabe que la hermosa doncella / Su amor ofrenda sólo al que triunfa y al fuerte, / Al feliz que en sí lleva la salud y la suerte, / Y no al triste que gime con eterna querella! …

Fulge en el tul del cielo la vespertina estrella. / Entristece al enfermo su presagio de muerte. / El sol en el ocaso su postrera luz vierte, / Anunciando, ave Fénix, una aurora más bella.

Suenan leves pisadas. Las oye y se estremece / Sorprendido el enfermo, y a su vista aparece / La gentil esperanza, como nuncio del cielo.

—«Para ti son las flores»—le dice cariñosa; — / Pues también la belleza y el amor de la hermosa / Lo hizo Dios del que sufre lenitivo y consuelo. JUSTO GARCÍA SORIANO. 

Imágenes de los asistentes al festival de la prensa y de algunas artistas que tomaron parte en el mismo.

A finales de junio, el festival anual organizado por la Asociación de la Prensa en los jardines del Buen Retiro, quedó aplazado a causa del mal tiempo. El soberbio programa que inauguraba la temporada de verano se acabó celebrando la noche del lunes 29.

Las noticias de aquella exitosa verbena, a la que asistió nuestro biografiado, compartieron espacio en los periódicos con el asesinato en Sarajevo de un desconocido heredero a la corona austro húngara. Nadie sospechaba que sería la chispa que acabó provocando millones de muertos en la Primera Guerra Mundial.

Acreditación para la temporada de 1914 en el Retiro. AMO. LJGS.

Justo trabajaba como un auténtico «reporter» siempre al pie de la notica. Para redactar la noticia de un eclipse de sol, publicada en numerosos periódicos de España, se desplazó como corresponsal de «El Parlamentario», al propio Observatorio Astronómico de Madrid.

El Parlamentario, 22 de agosto de 1914 «El eclipse de ayer». Astrónomos callejeros. Los pronósticos de los calendarios y las noticias de la Prensa habían anunciado a las gentes que ayer ocurriría en los espacios sidéreos, no precisamente una gran batalla, como la que se espera en los campos de Bélgica, pero sí una aparente colisión entre dos grandes potencias de los cielos, el sol y la luna, de la que resultaría el astro rey completamente derrotado en las fronteras y dominios rusos, y con un tremendo mordisco en estos occidentales países en los que vivimos nosotros.

Picados de esta plausible curiosidad, no pocos madrileños y madrileñas se pasaron gran parte de la mañana y medio día de ayer de cara al cielo desde azoteas y balcones, ventanas o empinados sobre los adoquines más prominentes de la vía pública. Para poder contemplar impunemente las alteraciones que había de sufrir la faz radiante de Febo, como dicen los heleni-cursis, todos los improvisados astrónomos se proveyeron de sendos cristales, ahumados por distintos procedimientos fogoniles, con notables beneficios para el Monopoli de cerillas.

El medio, aunque vulgar y primitivo, no dejaría de ser bastante práctico, si no se corriera el fácil y frecuente riesgo de cortarse y de ponerse uno las narices como un chorizo curado al humo, en el hollín de la chimenea. En el Observatorio Astronómico. Este feliz reporter, que, a falta de otros méritos, tiene la suerte de tener en todas partes buenos amigos, pudo, gracias a ellos, permitirse el lujo de hacer sus modestas observaciones desde el mismo Observatorio de Madrid, siendo ilustrado a cada instante en sus dudas por varios amables y competentísimos individuos del Cuerpo de Astrónomos.

Mas no sentid «pelusa», queridos lectores, amos y señores nuestros, que el reporter, siempre afanoso por serviros, más que a satisfacer su particular curiosidad, pasó un buen rato de calor por calmar y complacer la vuestra. Y ahora, en brevísimos renglones, os va a referir cuanto vio y averiguó, por si os interesa u os es útil. A buena hora, y en compañía del dibujante Latorre, que se armó de un álbum, goma elástica y un lápiz muy afilado, por si había algo gráfico que recoger, marchamos en un «Pacífico C. T. M.», como dos pobres burgueses, al Observatorio Astronómico.

El día era espléndido, de una purísima limpidez de día canicular, y, por tanto, no cabía temer que algún nublado nos aguara la fiesta, o por lo menos, nos privara del interesante espectáculo. El curioso plumífero y su compañero el porta lápiz fueron recibidos en el propileo por el habilitado en el Cuerpo de Astrónomos, D. Lorenzo Martín, con esa espontánea amabilidad congénita a él, y que está siempre manifestándose en una insinuante sonrisa llena de probidad y simpatía.

Observatorio Astronómico de Madrid.

En el Observatorio se notaba un movimiento inusitado, propio de los días extraordinarios, de las grandes batallas. Se había terminado de hacer una movilización en toda regla, y el sabio personal de aquella casa se disponía a entrar en aquel instante en francas operaciones. Cada cual ocupaba su puesto de combate, y los vigías y centinelas, desde las posiciones avanzadas y puntos estratégicos, avizoraban atentamente el campo de batalla, y los movimientos del enemigo. Las primeras escaramuzas iban a comenzar.

Con tan amable «cicerone», recorrimos y examinamos las varias instalaciones hechas «ad-hoc» para estudiar el eclipse. Éste, en realidad, por el hecho de ser parcial en España, no revestía la importancia que en el caso de ser total hubiera tenido. Sin embargo, casi todo el material de la casa se hallaba en funciones, y nuestros laboriosos astrónomos, cumpliendo su alta misión, velaban por los augustos destinos de la ciencia.

Estudiando el eclipse. Extensión que comprende. El fenómeno se anticipa varios segundos a la hora prefijada por los cálculos. Todo el personal del Observatorio, amablemente, hidalgamente, nos ha permitido curiosear las diversas observaciones que iban realizando, satisfaciendo con interesantes datos todas nuestras preguntas.

Don Carlos Puente puso a nuestra disposición varios boletines y anuarios astronómicos y algunos mapas, en que se describe detalladamente el recorrido que había de hacer la sección del cono de sombra proyectado por la luna sobre las diversas regiones de la tierra. La zona central del eclipse ha tenido una amplitud máxima de 150 kilómetros, recorriendo una extensión de 10.000 kilómetros, que ha comenzado en un punto del mar Glacial, al Norte de América, y habrá terminado en la parte meridional de Asia, cerca de la India… 

…La silueta lunar. Manchas y fáculas del sol. Fotografías interesantes. Entre las diversas observaciones que se han hecho del eclipse, la más interesante resultaba la proyección del fenómeno efectuada por el gran ecuatorial de Mertz, que posee el observatorio. Don Antonio Vela y el auxiliar señor Reig (nuestro compañero de prensa, «Rigel») estudiaban atentamente el avance lunar sobre el disco del sol.

La silueta de la luna se recortaba con admirable limpidez sobre la hoguera solar, dejando ver con gran precisión su borde dentellado, que revela sus altísimas montañas y profundos valles, débilmente irisados a causa de la falta de acromatismo, propio de los grandes aumentos…

…Valiéndose de una modernísima cámara de Zeiss, el astrónomo Sr. Aguilar obtuvo interesantes fotografías de las diversas fases del eclipse. Gracias a la amabilidad exquisita de dicho señor, podemos dar a conocer a nuestros lectores una de estas fotografías, la que recoge el momento culminante de la fase máxima, ocurrida a las doce horas, veintidós minutos y treinta y tres segundos. Último contacto.

La fotografía de Miguel Aguilar publicada en «La Esfera». Y caricatura del evento en 1914.

Lo que dice «Rigel». El eclipse en Rusia. Sin noticias de la Comisión española. Nuestra gratitud. A partir del momento de la fase máxima, decrece todo el interés del eclipse, que termina efectuándose el último contacto a las trece horas, veinticuatro minutos y catorce segundos. Por juzgarlo curioso, transcribimos a continuación el siguiente dato que exponía anoche en el «Heraldo de Madrid» su cronista científico, «Rigel»:

«Extraña coincidencia. Llevada por la rotación solar, la hermosa mancha que ahora tiene el sol, ha pasado por el meridiano central del mismo, en la posición, por lo tanto, más cercana a la tierra, a la misma hora en que expiró el Pontífice. El momento del paso por el meridiano central ha sido calculado con escrupulosidad, y el resultado del cálculo asigna para el dicho paso, la una hora y diez minutos de la madrugada»…

…Y antes de terminar esta mal pergeñada información, nosotros, los únicos periodistas que acudimos y permanecimos en el Observatorio Astronómico mientras duró el eclipse, queremos hacer presente desde estas columnas nuestra más profunda gratitud por las grandes atenciones y favores con que nos distinguió y honró todo el personal de la docta casa. JUSTO GARCÍA SORIANO.

Cédula Personal de Eloísa de 1914. AMO. LJGS.

Termino este capítulo con la transcripción de una crítica literaria publicada en octubre. Se puede acceder al texto completo del libro pinchando sobre la imagen de mismo.

El Parlamentario, 23 de octubre de 1914: «Historias de Zorrilla». Con este título acaba de ser puesto a la venta un lindo volumen, artísticamente editado por «Mundial Biblioteca», y embellecido con preciosos dibujos e ilustraciones de Evaristo Barrio. Forma este libro una colección de las más selectas y celebradas leyendas de Zorrilla, puestas en galana y castiza prosa, de neto sabor clásico, por el distinguido escritor, querido compañero nuestro, D. Marciano Zurita (Silvio).

En esta feliz adaptación prosada, las bellas y románticas narraciones del más popular y español de nuestros vates de la pasada centuria, lejos de hallarse modernizadas y remozadas de un modo plebeyo y chabacano, a que era expuesta la atrevida empresa, adquieren cierto añejo tinte, una leva y grata pátina, que evoca el estilo de nuestros prosistas y noveladores del Siglo de Oro. Diríase que estas amenas prosas, en vez de ser un «rifacimento», fueron las primitivas fuentes tradicionales donde calcó el genial poeta sus hermosas leyendas, vertiendo en ellas todo el espíritu caballeresco y romántico de la vieja España…

…Empero, sería superficial e injusto juzgar este meritorio trabajo, nada sencillo, como una execrable profanación de las mejores preseas del autor de «Los cantos del trovador». Aunque muy lejos de opinar que la forma poética esté condenada a desaparecer, si creemos que el verso, con ser la expresión más idónea de la poesía y su más espléndido ropaje, no es esencial a ella; teniendo en cambio el agravante, en estos tiempos prosaicos, de escaso ambiente literario, que no todos los lectores tienen la suficiente propedéutica para comprender y saborear las obras versificadas. Si no hubiera otras, ya sólo esta consideración sería bastante a justificar la atrevida innovación y la acertada ocurrencia del Sr. Zurita…

Historias de Zorrilla. Mundial Biblioteca. Pichad para acceder a la obra digital.

…Sabido es que el mismo Zorrilla, en casi todas sus obras, y de un modo especial en sus leyendas, no hizo más que resucitar, prestándoles las brillantes galas de su fantasía exuberante, los viejos relatos y tradiciones que ya sirvieron de inspiración a otros poetas y escritores de los pasados siglos. 

Así vemos, por concretarnos sólo a dos de las leyendas prosificadas por Zurita, que el argumento de «A buen, juez mejor testigo», es de tanta antigüedad en nuestra literatura piadosa, que figura ya en las «Cantigas» de Alfonso el Sabio y en los «Milagros de Nuestra Señora», de Berceo; y conocido es de todos que la tradición de «Margarita la tornera» fue ya aprovechada por Lope para escribir su drama «La buena guarda».

El trabajo del Sr. Zurita, por tanto, lejos de profanar la obra excelsa de Zorrilla, contribuye a divulgarla, a hacerla accesible, por su forma amena y sencilla, a gran número de lectores. Recordando a la nueva generación el rico tesoro legendario, nunca bien explotado, que poseemos. Por todas estas razones merece nuestro querido compañero los mayores plácemes por su nuevo libro «Historias de Zorrilla». JUSTO GARCÍA SORIANO.

No he encontrado más datos sobre Justo en aquellos turbulentos meses en los que se iniciaba la Primera Guerra Mundial; cuyas noticias empezaban a monopolizar las primeras planas de todos los diarios.

Enlace al siguiente capítulo.

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Jesús García Molina y a José Manuel Dayas.

Algunas noticias de la seda en Orihuela. Siglos XIX y XX.

En lo que todos están de acuerdo es en considerar el siglo XIII como la época en que la seda empieza a tener importancia, pues ya la documentación alumbra «gestos» relacionados con la seda o las moreras. Incluso empiezan a aparecer, de un modo u otro, notas en las ordenanzas municipales. Sin embargo, será el siglo XV ―desde mediados― cuando las fuentes comienzan a ser más explícitas y aporten datos más fiables, dando cuenta de sederías, comercialización de la seda, ventas de hoja y plantaciones de moreras. Tanto es así que hay autores que califican esta centuria como la del «renacimiento de las sederías», tras el parón que había sufrido con la Reconquista. Y ya, en las centurias siguientes, sobre todo siglos XVI-XVIII, se descubrirá tanto el esplendor como las crisis de la sericicultura…

José Ojeda Nieto. «La seda de Orihuela en la época foral».

 Orihuela. Barraca de la Huerta. Kurt Hielscher 

El proceso de la elaboración de la seda fue siempre algo más que una simple industria; una herencia cultural, una señal de identidad  transmitida de padres a hijos como eslabones de una larga cadena que se remontaba a la Edad Media, cuando agricultores y artesanos musulmanes la implantaron en Uryula.

La morera se mantuvo durante siglos como uno de los principales cultivos en Orihuela por la necesidad de recolectar su hoja para alimentar a los artífices del «precioso fruto de la seda».

Los auténticos bosques de siglos anteriores, dieron paso a terrenos de labranza flanqueados por hileras de moreras; pasando a ser un cultivo complementario que proporcionaba ingresos extraordinarios a los agricultores.

En la segunda mitad del siglo XIX, la falta de formación del huertano, la constante caída de precios agravados por la especulación y las enfermedades endémicas del gusano, pusieron en peligro la continuidad de esta secular fuente de ingresos...

La seda en Orihuela. Noticias del siglo XIX.

El diario de Orihuela, 28 de mayo de 1887: Cierto que ha habido una regular cosecha de seda; pero los cosecheros no han ganado nada. El precio de la hoja, por su misma escasez, ha sido tan subido, tantos los gastos hechos, y tan bajos los valores que han dado a la seda los que se aprovechan de las circunstancias para comerciar con el sudor de la huerta que sigue como antes de comenzar la incubación de los gusanos.

Ya se ve; el capullo de la seda aguanta poco, una vez formado: los compradores lo conocen así, y como ya no quedan aquí aparatos para ahogar, ni hay quien quiera proteger a los desvalidos huertanos, éstos no tienen más remedio que sucumbir y entregarse a discreción para que las casas valencianas y francesas hagan de ellos lo que les dé su santa gana.

Así se ve que una de las pocas esperanzas que en la huerta existían se ha desvanecido por completo. Y como la huerta es nuestra principal y casi única fuente de vida, y está agotada ¿qué ha de suceder en la población? Esto es triste por demás.

© Antonio Ballester Vidal

El diario de Orihuela, 8 de junio de 1887: El movimiento mercantil iniciado ha sido únicamente por el impulso de vida recibido con la venta del capullo, el cual ha dado una cosecha pocas veces vista y se ha vendido a cuarenta y cinco pesetas arroba que es un buen precio.

Para que puedan comprender nuestros lectores la importancia que tiene para esta comarca la cría del gusano de la seda, básteles saber que entre los varios comisionados para la compra de capullo que hay en esta ciudad, uno solo lleva compradas unas 1780 arrobas, que importan más de 16.000 duros, calculándose que unida a esta cantidad la invertida en compras por los demás comisionados, habrá quedado repartido entre nuestros huertanos más de un millón de reales producto exclusivo de una sola industria agrícola cuyos resultados aún no pueden fijarse por ser todavía bastante la cantidad de capullo que no se ha llevado a la venta.

© Antonio Ballester Vidal

El independiente. 10 de mayo de 1894: La campaña sericícola. La cosecha de la seda, que está en el último periodo, marcha bien; las simientes dadas por las fábricas que tienen tanto interés en que haya seda, son excelentes y confirman una vez más que puede aumentarse esta riqueza con garantía de que no se pierden los gusanos.

Sin embargo, los cosecheros han incurrido en el mismo error de otros años; en criar más semilla de la que permite la hoja de morera de que disponen. Por esta causa, la hoja se ha cotizado hoy a veinte y a veinticuatro duros la onza (ocho cargas) y a este precio no trae cuenta la cría de la seda, aunque paguen muy caros los capullos. Lo más sensible es que ni a veinticuatro duros la onza, se encuentra la hoja que hace falta.

Hay gusanos que están ya dos días sin comer por falta de hoja; algunos cosecheros se encuentran muy angustiados. Estos hechos confirman lo que venimos diciendo mucho tiempo: que es conveniente la plantación de moreras, puesto que en este país se produce la hoja con tanta facilidad. Con hoja abundante y barata, cosa sencilla en esta zona, la cría de la seda es un excelente negocio.

Lo estaremos repitiendo hasta conseguir que propietarios y colonos realicen un vasto plan de repoblación de morerales, como ha sucedido en Italia, cuyo país produce sedas 40 veces más que nosotros, con la hoja abundante y barata.

El siglo XX.

© Antonio Ballester Vidal

La comarca. 29 de mayo de 1903: LA COSECHA DE LA SEDA. En el Raiguero de Bonanza se cotizó ayer tarde la arroba del capullo de la seda a 54 pesetas, arroba de 12 y medio kilos. Anoche se nos dijo que en otros sitios de esta vega se llegó a pagar la arroba de tan preciado artículo hasta 60 pesetas.

Se hace preciso mirando por los intereses de nuestros pobres colonos, que las autoridades locales para evitar abusos, dicten las medidas que el caso requiere, obligando a los compradores fijen en los sitios donde tienen establecidas las romanas, el precio que rija en el día.

De este modo se evitará que a cada dos horas haya variación en los precios del capullo de la seda. Lo que decimos lo consignamos a ruego de varias personas que lamentan que los huertanos sean objeto de burla y explotación por parte de los forasteros…

© Antonio Ballester Vidal

El diario orcelitano. 21 de mayo de 1904: Si no la principal producción de nuestra vega, es una de las más importantes y a la que los huertanos dedican parte de su atención preferente, la cría del gusano de seda.

De esta producción, sacaban los que a ella se dedicaban en años anteriores pingües beneficios que en parte compensaban los solícitos cuidados, los desvelos y sacrificios que tan delicados animalitos exigen en las distintas fases de su vida; pero ya hace unos cuantos, que los malas condiciones en que realizan este negocio sus productores, ha dejado sentir su acción funesta en los precios que la rica mercancía alcanza.

Hace algunos años, no tantos que no haya quien lo recuerde, había en Orihuela desde la última decena del mes de mayo, hasta los últimos días de junio, un verdadero mercado de capullo de seda, al que los productores sacaban su mercancía e imponían los precios de la misma, cosa la más racional; y a ese mercado concurrían los acaparadores que se proveían de la cantidad que necesitaban, al precio corriente, que oscilaba en alza o baja, según la menor o mayor cantidad de mercancía que en el día se ponía a la venta.

© Antonio Ballester Vidal

Pero desde algún tiempo, sin que podamos averiguar la causa, se perdió aquella costumbre que tanto bien proporcionaba a los huertanos y a la población, con la mayor animación de aquel rico mercado, estableciéndose la que existe en la actualidad de esperar que los agentes de tal o cual acaparador se presenten en el domicilio del cosechero y le impongan el precio a lo que no produjo, a llevar el capullo a la casa tal o cual, en donde se hace el negocio en condiciones idénticas a las que lo hacen los agentes de que hablamos anteriormente.

Tal vez la verdadera causa de la depreciación de la producción del capillo de seda en esta vega, sea debido al gran aumento que de la misma se hace en otros países como Italia; pero es indudable también que las condiciones en que se haga la oferta y la demanda del artículo, han de influir buena parte en su valor.

Es muy triste pensar los trabajos que pasan nuestros pobres huertanos para conseguir, robándole al cuerpo horas de reposo y haciendo gastos pecuniarios superiores a sus alcances, adquiriendo deudas para satisfacerlas con creces cuando se vende el capullo, que al llegar la época en que pudiera recoger el fruto de tanto desvelo y sacrificio, unos cuantos egoístas comerciantes impongan unos precios que son sin duda la ruina de los pobres.

El problema de la seda, debería de ser estudiado detenidamente por las personas que pueden por su talento o su autoridad resolverla en bien de nuestros huertanos, porque es una de las fuentes de riqueza de nuestra agricultura que vemos en peligro de agotarse.

© Antonio Ballester Vidal

El Eco de Orihuela. 5 de septiembre de 1912: Los fabricantes de Murcia, han tomado el acuerdo de no repartir este año la simiente del gusano de la seda hasta después del 25 de Noviembre próximo. Por esta vega no dará resultado dicho acuerdo, todavía que por ella hace días se está repartiendo simiente procedente de Valencia de un tal D. Higinio Gómez.

En las bobinas, Justa Sabater Pamies. © Antonio Ballester Vidal

El diario. 30 de mayo de 1913: Intereses locales. Otra producción muy importante de nuestra vega es el capullo de seda que actualmente se está recolectando. Antiguamente, pero no mucho, la cosecha del capullo de seda rendía más producto, por el precio que alcanzaba sin duda, debido a que en esta ciudad, había ahogaderos del gusano y florecía  la industria de la hilatura de la seda.

Pero muerta esta industria y desaparecidos aquellos ahogaderos, los productores tuvieron que sucumbir a los especuladores que cada año, bajo pretextos análogos, fueron mermando el precio de la producción llegándose en los últimos pasados, a cotizarse la arroba del capullo a treinta pesetas; precio nada remunerador que de haber prevalecido, habría dado como resultado último, la anulación total de la cosecha; pues si bien a ésta se dedican en su mayor parte las mujeres de la huerta, y no se tiene como principal producción o base de producción, sino como ayuda, como auxiliar, precio tan bajo, no remuneraba ni siquiera los múltiples y delicados cuidados que exige esa rica producción.

Tiene importancia en Orihuela la cosecha de la seda y merecería que se estudiara con detenimiento, pues podría llegar a ser una verdadera riqueza local si se trabajara en las condiciones científicas que exige con lo cual, y quitando en lo posible los intermediarios especuladores, la producción aumentaría, y el rendimiento en precio sería el conveniente a los intereses de los cosecheros.

Sabemos, que en este sentido, se intenta algo para el año próximo, lo cual será, establecer ahogaderos, para poder exportar el capullo directamente; y esto como vía de ensayo; que si diera resultado, como es de desear, el año venidero después de la prueba, se establecería la industria del hilado de la seda, para enviarla así a los centros consumidores; y esto daría como resultado práctico, el aumento de precio en la compra del capullo, con lo que se favorecería el desarrollo de la producción y el mejoramiento de la misma.

© Antonio Ballester Vidal

El pueblo. 4 de mayo de 1925: Sericultura. Una de las fuentes de riqueza que podría ser para nuestra huerta, y también para nuestros campos, trasformados por los recientes canales de secanos en regadíos es el cultivo del gusano de seda, de ese precioso bombícido originario de la China e introducido ya algunos siglos y aclimatado felizmente en España, sobre todo en Andalucía, Valencia y de alto en bajo en toda la vega del Segura.

Y digo que podría ser fuente de riqueza dicho cultivo, porque si bien en otro tiempo parece que lo fue, hoy día ciertamente ya no lo es, y poco a poco va desapareciendo; y hasta juzgo que con el tiempo, si las cosas no cambian, se perderá en nuestra huerta por completo.

Pues por una parte, la cría del gusano de seda lleva consigo grandes trabajos y no pequeñas molestias, ya que la labradora y también el labrador (al final toda la familia) durante los dos meses que se necesitan para el desarrollo de aquellos, tienen que estar de continuo al cuidado de los mismos y luego cederles la casa o barraca, con frecuencia tan reducida, amén de tener que aspirar el olor nada agradable y no creo que higiénico, que constantemente exhalan.

Y por otra parte después de tanto trabajo ¿qué le ocurre al cosechero? Que sobre no darle con frecuencia la onza de simiente los kilos de capullo que esperaba, se ve obligado a vender éste al precio irrisorio que cuatro fábricas, si llega, se lo quieran comprar; pues como no hay competencia y el producto no puede ser almacenado, los pobres huertanos tienen que entregar su cosecha al precio que los señores acaparadores les place comprarlo.

Es cierto que el precio en que se vende hoy la seda es superior al que tenía 15 años atrás; pero también entonces en la huerta una mujer ganaba cuando lo había, un jornal que nunca pasaba de 0,75 a 1 peseta; mientras que hoy, trabajando menos horas, gana desde 2’50 hasta 5 pesetas y en esta proporción está igualmente el salario del hombre y aún en mucho mayor el coste de casi todos los artículos de primera necesidad.

Consecuencia de esa mala venta del capullo es que mientras antes se veían los bancales de la huerta cruzados en todas direcciones por filas de moreras, en el día se van arrancando como algo inútil y sustituyéndolas por el naranjo y otros plantías que dan más alto rendimiento. Pues bien, en vista de todo lo dicho pregunto yo para terminar

¿Es qué los poderes públicos que saben tasar al agricultor el precio máximum del trigo y de las patatas, no podrían fijar a los fabricantes el precio mínimum de la arroba de la seda en unas 125 pesetas?

© Antonio Ballester Vidal

El pueblo. 7 de febrero de 1927: Del cultivo de la seda. El Sr. Ingeniero Director de la Estación de Sericultura de Murcia nuestro amigo D. Felipe González Marín nos ha hecho días pasados una visita, la que como todas las anteriores ha sido fecunda en resultados prácticos en pro del cultivo de la seda y de la morera.

La escogida concurrencia de agricultores que escucharon la autorizada palabra y sabias enseñanzas del Sr. González, sobre todo los propietarios de los campos de los nuevos riegos, quedaron encantados y decididos a implantar con toda intensidad el cultivo de la morera, para preparar con esto la producción del gusano de seda.

Mostró los nuevos procedimientos para la cría del gusano, presentando ante los agricultores los modelos de andanas y de incubadoras. Habló de las esperanzas de aumentar considerablemente la producción nacional elevando la actual cifra de kilos de seda a seis u ocho millones, y si se pudiese,  a la que antiguamente se producía en España de doce millones. El Sr. González fue muy felicitado.

© Antonio Ballester Vidal

El ahogadero de capullo y la fábrica de la seda.

La fábrica de la seda de Orihuela.

El pueblo. 11 de abril de 1927: Acontecimiento agrícola trascendental. El ahogadero de capullo de seda funcionará el día 26. El Gobierno, accediendo a las constantes demandas de nuestra primera autoridad local y a las gestiones de nuestra Federación de S. A. C. ha concedido las 14.000 ptas. necesarias para ultimar las obras del ahogadero del capullo de seda, sito en el barrio de San Antón, obra que tan grandes beneficios ha de reportar a nuestros agricultores en la cría de la seda.

Nuestro ahogadero se abrirá al público el día 26 del corriente mes, habiendo sido nombrado para la dirección técnica del mismo, el competente Ingeniero Agrónomo D. Joaquín Cruz y Brú, el que en su afán de favorecer al agricultor, no escatimará ningún género de sacrificio y estará, día y noche, dispuesto a atender a nuestros sederos.

© Antonio Ballester Vidal

El precio del ahogo, será el de 10 céntimos por kilo entregándose al agricultor, antes de dicha operación, un recibo de los kilos en vivo que presente para el cobro del premio de 0,50 por kilo, que concede el Estado. Esté recibo se hará efectivo, por el Estado, cuando acuerde el libramiento o se descontará en el Banco de España o en nuestra Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos.

Además, en las mismas oficinas del Ahogadero se librará un vale para que el cosechero de seda cobre 25 céntimos por kilo de seda que se elabore del capullo por él presentado. Estos veinte y cinco céntimos deberá reclamarlos a la persona o entidad que adquieren el capullo ahogado.

Dado el bajo precio iniciado en las compras de capullo, y la diferencia enorme de precio que en la vecina ciudad de Murcia se ha notado todos los años del capullo ahogado, creemos que la inauguración de nuestro ahogadero ha venido a salvar a nuestra vega en el momento más crítico, y a librar a nuestros agricultores del monopolio que las casas compradoras ejercían sobre esta producción. Agricultores, ahogad y así defenderéis vuestros intereses.

© Antonio Ballester Vidal

Actualidad. 23 de febrero de 1928: La Comisaría de la Seda, por medio de la sub-delegación regional de Murcia, ha proporcionado a los agricultores tanto de la huerta como de los nuevos riegos en secano más de 14.000 plantones de moreras gratuitamente, incluso los portes, que previamente los pidieron.

También va a prestar a los sederos que lo soliciten incubadoras para la vivificación de la simiente del gusano. Con este procedimiento no solo se aviva un porcentaje mucho mayor que con los procedimiento rudimentarios en uso, sino que la simiente así avivada nace con más robustez y por consiguiente se mejora la calidad y sanidad del gusano, lo que se traduce en mayor cosecha.

Con respeto a las distintas operaciones técnicas respectivas de la cría del gusano, nos permitimos pedir, recogiendo la opinión y el deseo de los sederos y las conveniencias del servicio, que esta zona pase a formar parte de la Estación sericícola de Murcia, desglosándola de la Sección agronómica de Alicante.

Se da el caso de que muchos cosecheros de este término presentan las cajas en Murcia a nombre de cosecheros de aquella provincia. Esperamos que por quien corresponda y a instancia persistente de nuestro alcalde D. Francisco Díe, del Sud-Comisario regional D. Emilio Díez de Revenga, y de los ingenieros de la Estación sericícola de Murcia, nos resolverán favorablemente las observaciones y peticiones formuladas, por encajar dentro de la mejor organización para conseguir el fomento de la crianza del gusano de la Seda, a lo que contribuirá en gran parte la fábrica que rápidamente se está levantando junto al convento de San Francisco, en la puerta de Murcia, para hilados de Seda.

© Antonio Ballester Vidal

La citada fábrica de la seda de Orihuela, inaugurada en 1928, pertenecía al industrial catalán Alberto Noguera Casabosch; quien pocos meses después concedió una entrevista al diario «El Pueblo». El nombre correcto del ingeniero director, mencionado dos veces en el artículo, es Giuseppe Sironi Bianchi.

La fábrica de la seda de Orihuela.

El pueblo. 28 de mayo de 1928: La industria de la seda en Orihuela. Visita a la fábrica del Sr. Noguera. Nuestro interés por todo cuando sea progreso adelanto y engrandecimiento de Orihuela, nos llevó en la tarde de ayer a visitar la fábrica de la seda recientemente inaugurada, de la cual es propietario el rico industrial Barcelonés D. Alberto Noguera.

Al llegar al edificio, fuimos recibidos por el Ingeniero Director del establecimiento Sr. Yironi Josí, hombre altamente ilustrado, el cual con suma amabilidad nos fue explicando y enseñando el funcionamiento de la nueva y perfecta maquinaria por él instalada.

En las amplias naves de la fábrica notamos el buen gusto de quienes la dirigen, aunque no se puede admirar el conjunto por estarse ampliando o completando el local donde se ha de colocar nuevas máquinas. En el salón de máquinas depuradoras de la rica fibra, saludamos al Sr. Noguera, con quien entablamos conversación sobre la cría, clase y producción del gusano de seda.

Es D. Alberto Noguera, afable y comunicativo, en él se aprecia al industrial culto y conocedor del negocio a que se dedica. La cría del gusano de la seda carece en esta huerta de aquellos requisitos científicos que hoy día son necesarios para el mejoramiento de la seda y el rendimiento en Kilos de la preciada cosecha.

Sucede que por los procedimientos antiguos y rutinarios que emplean los cosecheros de la seda, el gusano en los primeros días de su existencia ya empiezan a padecer, puesto que por la mala incubación de la semilla nacen en diferentes tiempos, eso da lugar a que unos vengan a la vida con dos o más días de retraso que otros, y como es consiguiente y con el fin de igualarlos a los primeros que nacieron, se les somete a un régimen de ayuno altamente perjudicial para su salud y desarrollo.

© Antonio Ballester Vidal

Para remediar esta falta, están las incubadoras modernas, que dado su calor graduado, hacen que la semilla germine por igual, naciendo los gusanos a un mismo tiempo y en condiciones de comer, todos por igual.

Yo me comprometo a remediar este primordial defecto instalando en Orihuela ¡en esta misma fábrica! una incubadora capaz de incubar 1000 onzas de simiente que se entregaría a los cosecheros cuando el gusano estuviese en condiciones de recibir los primeros cebos, de esta forma, el cosechero, tendría garantías que hoy no las tiene, puesto que la semilla sería, de buena procedencia y especial calidad. La parte técnica hace mucho en estos trabajos.

Un cosechero que ha seguido nuestras instrucciones le ha pesado a una onza de semilla 60 kilos de seda. La calidad de la seda criada en esta huerta no es ni mejor ni peor que las de otras regiones, y en efecto, nos enseña la extraída de diferentes capullos, criados fuera de nuestra huerta y la recolectada por nuestros paisanos y no se nota la más mínima diferencia.

© Antonio Ballester Vidal

Son inicuas las competencias de los compradores que muchas veces redunda en perjuicio del cosechero, puesto que se recurre a malos medios para pagar unos céntimos más por kilo de capullo; pero esto no es para mí motivo de preocupación, yo estoy en guardia y no dejaré que nadie se aproveche ni medre a salud del productor.

Tenemos capullo comprado para todo el año ¡unos miles de kilos! lo bastante para que no paren nuestros operarios. ¡Unas 107 mujeres!  Y al año que viene, cuando las obras e instalaciones estén terminadas, ocuparemos a unas 250 aproximadamente.

Nos despedimos del Sr. Noguera y del ingeniero director Sr. Josí altamente agradecidos, deseándoles gran acierto y prosperidad industrial; ya que ello será motivo de engrandecimiento para nuestra patria chica.

Según reza en el libro de caja de 1929, en aquella primavera se celebró una ceremonia de bendición de la fábrica efectuada por sus vecinos de Santa Ana. En los apuntes quedó reflejado un banquete servido por el Hotel Palace de Orihuela y el regalo a los franciscanos que participaron en la celebración religiosa.

Mi agradecimiento a Carles Bonet Corbalán.

En septiembre de ese mismo año de 1929, buena parte de las mujeres que trabajaban en la fábrica de Alberto No­guera se declararon en huelga reivindicando la jornada de ocho horas establecida por ley desde hacía diez años.

© Antonio Ballester Vidal

Actualidad. 5 de septiembre de 1929: Cuestiones Sociales. Sobre lo acaecido en la fábrica de la seda. Uno de los deberes primordiales de la prensa, sea ésta del matiz que fuere, es el de tener informada a la opinión de cuanto de transcendencia ocurra.

Porque así lo creo, y ya que Actualidad me ha demostrado no tenerle vedado a nadie el camino para la manifestación de opiniones e ideas, voy a permitirme unas consideraciones, no para enturbiar la cuestión —que a estas horas puede aunque aparentemente haber terminado— sino para razonar lo acaecido en la Fábrica de Hilaturas de Alberto Noguera.

Sin haber vivido el fondo de la cuestión, no ignoro algunos pormenores de la conducta seguida por aquella empresa para con sus obreras desde que vino a la actividad local, y como que este asunto dimana del incumplimiento allí de la jornada legal de 8 horas, es suficiente el argumento para tachar a aquella empresa de responsable. Responsable, repito, de que ayer miércoles y quién sabe si más días, holgaran las obreras de los diversos talleres, es a mi juicio la empresa en cuestión.

© Antonio Ballester Vidal

El lunes 15 de diciembre de ese mismo año, un grupo de obreros se dirigió a la fábrica de la seda. El alcalde intentó apaciguarlos y retrasarlos para facilitar la llegada de la Guardia Civil, pero dicha fábrica resultó apedreada. Después llegó la República; y la Guerra Civil…

José M. Penalva Balaguer y Emilio Salar Ruiz en la fábrica. Colección Javier Sánchez Portas.

Terminada la contienda, la seda se benefició de los planes proteccionistas del nuevo régimen, que fomentó especialmente la producción del capullo de seda.

Propaganda del año 1939.

En diciembre de 1939, la Federación Católica-Agraria (futura Caja Rural Central) adquirió la Fábrica de Hilados y Torcidos de Seda de Orihuela a los Herederos de Alberto Noguera por 750.000 pesetas.

Ramón Noguera Romaní, José Calvo Esquiva y José Godoy Robles. © Antonio Ballester Vidal

Incentivado el cultivo de la morera, se produjo una notable recuperación temporal; pero muy lejos de los objetivos previstos. En 1941 se creaba el Servicio de Sericicultura, un organismo específico dependiente del Instituto de Fomento de la Producción de Fibras Textiles.

Ramón Noguera, Balaguer, José Calvo Esquiva, Giuseppe Sironi y José Godoy Robles. © Antonio Ballester Vidal

La fábrica alcanzó su zenit en los años cincuenta, época en la que Antonio Ballester decidió inmortalizarla con este completo reportaje fotográfico.

José Calvo Esquiva con uno de los hermanos Balaguer. © Antonio Ballester Vidal

En las fotografías de Ballester que acompañan este artículo aparece como director de la fábrica el hijo del fundador, Ramón Noguera Romaní (1909-1971), casado con la oriolana Carmen Germán Botella.

Lolita Martínez Cartagena en la máquina de escribir. © Antonio Ballester Vidal

También José Godoy Robles, encargado del peso; Giuseppe Sironi Bianchi, el ingeniero; y Lolita Martínez Cartagena, escribiendo a máquina. Justa Sabater Pamies, con las bobinas de seda y el contable, José Calvo Esquiva, apodado «el nano» por razones evidentes.

Ramón Noguera Romaní, José Calvo Esquiva y José Godoy Robles. © Antonio Ballester Vidal
José Calvo Esquiva, contable y Jesús Cano Trigueros, responsable del economato, en el Puente de Levante. Colección José M. Dayas.

En febrero de 1954 se constituyó la mercantil «Sedas Orihuela», que se hizo cargo de las propiedades que hasta entonces habían sido de la Federación. La nueva mercantil que gestionó la fábrica de la seda estuvo presidida por personajes oriolanos como Antonio Balaguer Ruiz, Eusebio Escolano Gonzalvo o José Balaguer Balaguer.

© Juan Fenoll Villegas

El 19 de febrero de 1965, el entonces príncipe y aspirante al trono, Juan Carlos de Borbón, visitó la fábrica de Orihuela y fue recibido por los directivos de la Federación y por el alcalde Luis Cartagena Soriano.

Despedida y cierre.

Quiero terminar este artículo con una historia que me contó mi buen amigo José Antonio Muñoz Grau, relacionada con la fábrica de la seda y con su familia. La mujer que figura sentada en primer plano en la siguiente fotografía se llamaba Dolores Grau Sabater; y antes de trabajar en la fábrica había sido monja, al igual que sus dos hermanas. Como «hermanita de los ancianos desamparados» había profesado en la congregación de Caravaca.

Sentada, en primer plano, Dolores Grau Sabater. © Antonio Ballester Vidal

Amadeo Muñoz Moñino fue uno de los primero empleados de la fábrica de la seda y allí conoció a Ana Grau Marín, sobrina de la religiosa exclaustrada mencionada anteriormente.

Archivo J. Antonio Muñoz Grau.
Archivo J. Antonio Muñoz Grau.

La pareja se casó y se instalaron en una vivienda frente a la fábrica. Amadeo tenía el turno de noche, de ocho de la tarde a seis de la mañana. Su hijo aún recuerda como le llevaba la cena todos los días a eso de las nueve…

Amadeo Muñoz Moñino y Ana Grau Marín. Archivo J. Antonio Muñoz Grau.
Comida familiar de los Muñoz-Grau frente a la fábrica de la seda. Archivo J. Antonio Muñoz Grau.

Cuando Sedas Orihuela cerró sus  puertas en 1977 después de medio siglo de funcionamiento, el padre de José Antonio Muñoz Grau fue el encargado de desmantelar la maquinaria para ser vendida como chatarra.

La vecina iglesia conventual de los franciscanos de Santa Ana dejó de bendecir la simiente del gusano antes de proceder a su reparto, como hacía cada primavera; y Amadeo Muñoz terminó su vida laboral como conserje en la Caja Rural Central. 

© Antonio Ballester Vidal

Entre los años 2011 y 2017, el antiguo ahogadero secante de gusanos de seda de San Antón, fue cedido por la Generalitat Valenciana al Ayuntamiento de Orihuela.

Antonio José Mazón Albarracín. Ajomalba.

Ilustrado principalmente con fotografías de Antonio Ballester Vidal, más el archivo de José Antonio Muñoz Grau.

PDF. Artículo resumen publicado en la revista «Canelobre».
Enlace a vídeo. Documental (1979-1983): Una industria primorosa. Sobre la seda de Orihuela. Cervantes Virtual.

Colegio de Santo Domingo 1904. Reunión de antiguos alumnos.

Colegio de Santo Domingo. Orihuela.

Hacía varios años que un grupo de amigos rumiaban la idea de organizar una multitudinaria concentración de antiguos alumnos en el Colegio de Santo Domingo de Orihuela. En mayo de 1904, una junta nombrada para tal efecto, se reunió en casa de Carlos Coig.

Y escogieron el quincuagésimo aniversario de la definición dogmática de la Purísima Concepción para juntar a cuantos alumnos pudieran; estrechando los vínculos de unión y fraternidad para recordar la infancia y adolescencia que habían compartido en los que consideraban los años más hermosos de su vida. El ambicioso proyecto, señalado para el 13 de noviembre, estaba dirigido a más de ochocientas personas distribuidas por toda España.

Acudieron cerca de doscientos; y el diario católico alicantino «La Voz de Alicante» relató con todo lujo de detalles lo que pasó aquel día en dos número consecutivos.

Noviembre de 1904.

La voz de Alicante. Número 232 – 14 de noviembre de 1904: Para contribuir al esplendor con que la cristiandad celebra el año jubilar de la concepción a María Inmaculada y al propio tiempo para rendir testimonio de respeto a sus antiguos profesores y estrechar los lazos de la amistad y del compañerismo, algunos antiguos alumnos del Colegio de Santo Domingo, constituidos en junta, y con la aquiescencia de los Padres de la Compañía de Jesús, idearon invitar a todos los que fueron sus compañeros desde la fundación.

La empresa era atrevida, pues que lanzados al torbellino de la vida todos los que de aquel santo recinto salieron hechos hombres, habiendo entrado niños, pudiera temerse que, al influjo de las glaciales influencias que en el orden religioso hoy se experimentan, se hubieran amortiguado los sentimientos de piedad que allí se despertaron y los lazos de antiguo compañerismo.

Pero como hemos dicho, el resultado obtenido ha sido felicísimo, superando a las esperanzas que se habían cifrado, respondiendo en número crecidísimo los antiguos discípulos a la cariñosa invitación de la Junta organizadora del acto; y demostrando que no tan fácilmente se borran de los corazones de los niños que en el Colegio de Santo Domingo se instruyen, las sabias y cristianas enseñanzas que inculcan tan celosos maestros y virtuosos religiosos.

Colegio de Santo Domingo. Colección Javier Sánchez Portas.

A doscientos asciende el número de alumnos adheridos a tan agradable fiesta. El relato muy sucinto que permite la premura con que estas líneas se escriben para que alcancen al próximo número de LA VOZ, dará idea algo aproximada de la importancia de los actos realizados.

De muy distintas partes de España llegaron a Orihuela en los últimos días de la semana pasada numerosísimos antiguos alumnos, a los que recibió la Comisión de los mismos encargada de la organización de las fiestas, que ha demostrado gran celo, actividad y entusiasmo, mereciendo un sincero aplauso por su acertada gestión, especialmente su distinguido secretario, el Ilustrísimo Sr. D. Carlos de Coig.

Dicha Comisión, que había previsto las muchas dificultades con que se había de tropezar, tenía dispuestos alojamientos para los visitantes en las fondas de la ciudad y en los domicilios de las más conocidas familias de la misma; que gustosas se prestaron a ayudar en su empresa a los organizadores.

Bachilleres año 1887: J. L. Briones, A. Salvetti, F. Casanova, D. Maseres, A. Moreno, M. Roca de Togores, J. Arcas, A. Casanova, A. J. Fernández y M. Sola.

COMUNIÓN GENERAL. En Valencia se había impreso el programa resultando un delicado trabajo de Tipografía; y dicho programa fue repartido de antemano entre los antiguos alumnos y familias invitadas. En él figuraba, como primer número, la misa de Comunión general, que celebró el antiguo profesor y rector del Colegio que hoy desempeña un alto cargo en la Compañía de Jesús, R. P. Francisco Tena, administrando el pan de los Ángeles a los que fueron sus antiguos discípulos y alumnos, a los actuales colegiales e incontables fieles, todos congregados al pie de la hermosísima Imagen de María Inmaculada y llenando por completo las anchurosas naves de la grandiosa y artística iglesia del Colegio.

La ceremonia resultó por demás tierna y conmovedora; demostración patente de que la devoción a la Concepción Inmaculada de María, que constituye un padrón de gloria en las tradicionales costumbres peculiares de nuestro patrio suelo, lejos de desaparecer, cada día se manifiesta de manera más espontánea y potente.

MISA SOLEMNE. A las diez y con asistencia de nuestro venerable y querido prelado, que ocupó un rico dosel colocado en sitio preferente del templo, dio comienzo solemne función religiosa cantándose una inspiradísima misa coral, original del R. P. Palau, de la Compañía de Jesús con acompañamiento de órgano, bajo la inteligente batuta del P. Sauret. (…) El sagrado recinto estaba esplendente; raudales de luz brotaban de los artísticos ramilletes, formados por una profusión de luces; ricas colgaduras ornaban paredes y columnas …

En el centro de la nave principal, presidiendo la reunión de antiguos alumnos del colegio, se hallaba la junta directiva compuesta de los señores conde de Retamoso, duque de Arévalo del Rey, marqués de Rafal, D. Juan Antonio Perea, Don Manuel Senante y D. Carlos de Coig.

Celebró el santo sacrificio de la misa D. Vicente Martínez Gay; oficiando de diácono D. Luciano Pérez y de subdiácono Mario Pérez Marco, todos ex colegiales, así como el orador sagrado que ocupó la cátedra del Espíritu Santo, José María Villalobos y Gallardo.

Bachilleres año 1887: A. Briones, M. González R., M. Romero, C. Pérez, J. A. Yáñez, S. Sánchez, E. Fernández, J. Garríguez, J. Valdés, J. Miró, M. Senante, R. P. F. Más, R. P. Rector, Bernardo Requeséns, R. P. L. Gravalosa, M. González H.

LA ORACIÓN SAGRADA. El discurso pronunciado por el señor Villalobos puede enorgullecerle por ser una de sus mejores composiciones, que son muchas y muy elogiadas, en Almería, Granada, Madrid y otras ciudades de España. Hora y media ocupó la atención del público el joven presbítero con su elocuente oración que fue oída sin cansancio después de las frases de salutación al ilustrísimo señor obispo, que ya regía esta diócesis cuando él era colegial, de adhesión a la Rda. Comunidad que tan provechosas enseñanzas le inculcara y de entrañable amistad para todos los que vivieron bajo el mismo techo, así como los loes que dirigió a María Inmaculada panegirizando las privilegiadas cualidades que la adornaron, y los conceptos teológicos en que abundó su oración salían de sus labios con tal fluidez y cadencia que recreaban el oído, hacían sentir al corazón y elevaban el espíritu.

EL BANQUETE. A las doce y media, en el mismo amplísimo y grandioso comedor del colegio en que tantas veces se sentaron los antiguos colegiales, tuvo lugar el banquete espléndido con el que el R. P. Rector del Colegio agasajaba a sus huéspedes. Teniendo en cuenta la franca expansión y buen humor entre los concurrentes, aún jóvenes en su mayoría, había de reinar como hijos de la verdadera e íntima amistad.

Comedor del Colegio. Colección Javier Sánchez Portas.

El «Menú» fue el siguiente: Arroz con pollo a la Orcelitana. —Malas lenguas al laurel. — Pepitoria a la Royal de Inocentes. —Chuletas de Toisón a la Codina. —Petits pois en gelatina a la Llompart. —Peces de colores (no vale reír) del Segura en Mayonesa. —Pollos en canal a la Canalda. —Ensalada Ruso-Japonesa. —Flin Flan. —Postres. —Entremeses variados. —Café y licores.

Durante la comida, la laureada banda municipal de Novelda, que tantos éxitos ha conquistado bajo la batuta del notable profesor D. José Ramis, ejecutó con gran maestría el siguiente programa: «Lohengrín», fantasía, Wagner. «Sansón y Dalila», Saint Saëns. «Pan y Toros», Barbieri. «Sensitiva», gavota, Roig. «Mercedes», mazurka, Ramis. «Visión», vals Boston, Javaloyes.

Como detalle que demuestra el buen humor de los allí reunidos, haremos constar que los antiguos alumnos, entre el regocijo de los que hoy lo son, entraron en el comedor formados en dos filas figurando a la cabeza de ellas como jefes con su galón plateado en la bocamanga dos de los más pequeños, casi émulos de Goliat.

Actuaba de inspector el R. P. Manuel Pérez Jorge, primer prefecto de estudios del Colegio y que desde Sevilla ha venido para asistir a la fiesta. Terminado el banquete leyéronse multitud de cartas y telegramas de adhesión, todos entusiastas de profesores y compañeros que no han podido asistir, y por iniciativa de uno de los compañeros presentes, se hizo una colecta para los pobres de Orihuela que alcanzó a muy cerca de mil pesetas.

CERTAMEN LITERARIO. A la hora en que escribo estas cuartillas, comienza el Certamen a cargo también de antiguos colegiales, que promete ser brillante y solemnísimo. Como quiero que estas líneas alcancen el correo, termino prometiendo a los lectores de La Voz hacer mañana sucinta crónica de este hermosísimo acto y del precioso, severo y artístico decorado del magnífico patio de la Universidad, en donde tiene lugar. Un detalle: el conocido fotógrafo alicantino, Sr. Cantos, sacó preciosas vistas de la fiesta.

Fotografía del acto. Noviembre de 1904.

La voz de Alicante. Número 233 – 15 de noviembre de 1904: Cuando lean estas líneas nuestros lectores, será ya conocida en todas partes la solemnidad de la hermosa y cultísima fiesta celebrada en el Colegio de los RR. PP. Jesuitas de Orihuela en la tarde del domingo último, por haber sido telegrafiada por los corresponsales a los periódicos de gran circulación de España, y que nosotros por no alargar más la información que ayer dimos, reservamos para hoy por conservar aún actualidad e interés los detalles que recogimos.

El hecho de que de un acto público celebrado en una casa religiosa se haya ocupado la prensa rotativa, expresa ya por si solo la importancia, mérito e interés que tendría. Pocas veces se verán reunidos la grandiosidad, el buen gusto, la inspiración y el sentimiento como en el acto que nos ocupa.

El amplio patio rodeado por dos cuerpos de artísticas arcadas que forman en cuadro dos pisos de claustros espaciosos y alegres, en los que están las antiguas aulas de la que fue Universidad, donde enseñaron y aprendieron varones eminentes; local que considerado como primor del arte, constituye un modelo acabado de arquitectura del siglo XVII, anteayer aparecía vestido de fiesta, adornadas las soberbias balaustradas de piedra labrada con reposteros, colgaduras, inscripciones y los nombres artísticamente combinados de los ocho Rectores habidos en los años que los religiosos de la ínclita Compañía de Jesús habitan aquel edificio: RR. PP. Sureda, Jacas, Roses, Requesens, Membrado, Martínez, Tena y Arboua.

Las paredes ostentando entre palmas y guirnaldas, grandes carteles reflejando en su estructura el gusto de ornamentación de cada país correspondiente a los 21 idiomas en que se habían escrito loores a María: árabe, chino, griego, germano, latino, eslavo, sajón, euskaro, hispano, francés, inglés, etc. etc. y revistiendo el resto del recinto tapices valiosísimos, guirnaldas de flores y medallones con los anagramas de Jesús y de María.

En el lado que da a Oriente se había levantado un anchuroso estrado, al que servían de fondo seis grandes y magníficos tapices, representando al Salvador, a su Santísima Madre y escenas de la vida de San Luis Gonzaga y San Estanislao y entre estos tapices se levantaban gigantescos macizos de flores, que en su centro ostentaban también los anagramas de Jesús y María.

Remataba este hermoso cuadro un magnífico dosel de terciopelo rojo, bordado en oro y sostenido por grandes alabardas, apareciendo en el frontis del dosel el nombre de Jesús en el centro y distribuidas a ambos lados las iniciales del lema que el patriarca de Loyola escogió para su compañía: «Ad Mayorem Dei Gloriam»; y sobre el dosel las armas de los tres grandes pontífices Pío IX, León XIII y Pío X. Bajo el dosel aparecía como Reina de aquella deliciosa fiesta, la hermosísima Imagen de la Inmaculada, que se venera en la iglesia del Colegio.

Bachilleres del año 1896: J. Rovira, M. Lorenzo, F. Villalobos, J. García, C. Roméu, F. Le Dantec, J. Bellod, J. Pérez, J. Carrió, M. Pescetto, I. Aznar, M. Gomis y F. Cabezos.

Espléndida iluminación eléctrica dio al conjunto desde el adormecer, aspecto fantástico y hermosísimo. A las cuatro de la tarde dio comienzo al acto la brillante banda de música de Novelda, interpretando de modo magistral la preciosa sinfonía de la ópera «Dinorah», de Meyerbeer. Entre tanto, el espacioso local llenose por completo de miles de personas, que constituían un público distinguido y selecto.

El torneo literario fue presidido por el Rvdo. Padre Provincial de la Compañía de Jesús que tenía a su derecha al conde de Retamoso, antiguo colegial y vicepresidente de la junta organizadora del acto, a su izquierda al alcalde de Orihuela, ocupando los demás sitios del estrado otras personas distinguidas en número considerable, y entre ellas algunos señores canónigos de la catedral y los superiores de las Comunidades de Franciscanos y Capuchinos.

El discurso preliminar, a cargo de nuestro queridísimo amigo y compañero D. Manuel Senante y Martínez, fue una exteriorización sincera, franca y entusiasta de nobles sentimientos hacia todo lo que con el acto que se celebraba pudiera relacionarse, motivo, lugar, compañía, recuerdos, satisfacción y alegría.

Su inspirada oratoria es bien conocida en Alicante para que tratemos de copiar sus reflejos, cosa que nos veda razones de compañerismo y cariño. Solo sí diremos que refrescados sus labios por la linfa de tan puras y mágicas fuentes brotaron de ellos espontáneos conceptos felicísimos que arrancaron de los presentes atronadores y continuados aplausos.

Los trabajos que a continuación describiremos a la ligera, lamentando muchísimo disponer para ello de tan corto espacio, fueron escritos y por esa causa hemos de felicitarnos, pues más adelante, podremos ofrecerlos a nuestros lectores.

A continuación ocupó la mesa del orador un ilustre prócer, también antiguo colegial como todos los demás que usaron de la palabra aquella tarde, El Duque de Arévalo del Rey se inspiró en la salutación del arcángel ¡Ave María Purísima! y empapando su claro talento en la dulzura de tan hermosas palabras, se extendió en oportunísimas y sentidas consideraciones, siendo su trabajo muy celebrado y aplaudido. «Potuit, decuit, ergo fecit» fue el tema de la labor profundísima del Sr. D. Carlos Coig.

El famoso argumento del venerable y muy sabio filósofo y teólogo franciscano Scoto sirvió al señor de Coig para hacer gala de su extensa cultura e ilustración, siendo también objeto su trabajo de innumerables elogios y felicitaciones. Modesto Hernández Villaescusa, el galano escritor, eminente publicista y ameno periodista tan conocido en el mundo de las letras, aportó también para la solemnidad que describimos una de sus más delicadas producciones.

Su discurso fue largo, pero pareció corto, lejos de cansar, las frescas y sentidas palabras de Villaescusa las recogía el oído con avidez, temiendo perder alguna, confirmando a su autor la justa reputación de que goza.

Innecesario es decir que los aplausos ahogaron muchas veces la voz del disertante, y que se prolongaron largo rato cuando hubo concluido. En el primer descanso, la banda de música ejecutó una difícil fantasía del «Tannhäuser» de Wagner, siguiendo el notable trabajo del distinguido letrado almeriense D. Juan Pérez de Guipúzcoa Ibarra, que tituló «Bellezas de la Creación,  símbolo de María».

La Banda. Curso 1880-1881

Seríamos interminables si nos detuviéramos a detallar los primores que como esfuerzo de las inteligencias formadas en aquel mismo centro de enseñanza, tejieron la corona de siemprevivas que se dedicó a María, pues siempre vivirán como flores gratísimas en el recuerdo de los concurrentes los notables trabajos y sentidas producciones que en aquel certamen del arte literario se leyeron. Fueron éstas, además de las dichas, un precioso soneto titulado «San Ildefonso, capellán de la Inmaculada», original del señor conde de Cedilla y leído por D. José Martínez Arenas; «Matronas Bíblicas, vislumbre de María», hermosa composición poética, en versos alejandrinos, original de D. Julio de Ugarte, declamada por un colegial.

«María, fuente de inspiración para las artes», composición eruditísima del señor marqués de Rafal, que fue muy aplaudida; «María Inmaculada y España», oda compuesta y declamada por D. José Martínez Arenas; «A María Inmaculada», sentidísima plegaria, de D. Miguel Torres Carrión; «El voto de los reyes católicos», concienzudo y muy acabado trabajo histórico, con innumerables citas y sentidísimas consideraciones, de don Lorenzo Prytz, y «Las cántigas del rey Sabio», que es un estudio completo de estas interesantísimas y tiernas composiciones poéticas, hecho por D. Ceferino Pérez Marín, catedrático del Instituto de Murcia, que puso de relieve sus profundos estudios y sus conocimientos literarios, al propio tiempo que sus aptitudes de escritor; pues no se sabe que admirar más en su trabajo, si la galanura de la forma o el estudio acabadísimo y completo de la materia tratada.

Llamó poderosamente la atención y fue muy celebrado, «Un recuerdo» y que en efecto lo es tiernísimo y conmovedor del inolvidable P. Hermenegildo Jacas, fundador del Colegio. El autor de esta bellísima y oportunísima composición, D. Juan de Coig, ha puesto en ella todos los delicados acentos del sentimiento de la gratitud y del cariño y esto con un arte admirable y con tanta verdad y entusiasmo, que arrancó lágrimas a cuantos conocieron a aquel venerable maestro que hace algunos años nos arrebató la muerte.

Como final de fiesta declamaron un precioso y muy oportuno diálogo titulado «ayer y hoy», los jóvenes actuales alumnos Ginés Muñoz, Manuel Marín, Carlos Coig, Salvador Magro y Santos Marín, todos hijos de antiguos colegiales. Terminó acto tan solemne de imborrable recuerdo, con un himno cantado por los alumnos del Colegio.

Poco antes de terminar tan hermosa velada, se recibieron dos telegramas. Uno del Emmo. Cardenal Merry del Val, en nombre de S. S. Pío X y otro del reverendo P. Martín, general de la Compañía de Jesús, contestación a los de adhesión que le dirigieron los ex colegiales congregados. A ellos dio lectura D. Carlos de Coig, escuchándola todos puestos en pie y prorrumpiendo en entusiastas aplausos.

El Padre Vicente Gil y la Junta de Congregación Mariana.

POR LOS MUERTOS. Como recuerdo tributado a los profesores y compañeros fallecidos y en sufragio de sus almas, celebráronse ayer en la Iglesia del Colegio solemnes funerales. La capilla de música del colegio interpretó una sentida misa de réquiem a grande orquesta en la que ofició el antiguo prefecto P. Pérez Jorje, asistido por los ex colegiales Sres. Villalobos y Pérez Marco.

La oración fúnebre corría a cargo de otro antiguo alumno del Colegio, el doctor D. José Mª Rosal y Serra, pero no habiendo podido emprender el viaje se encargó de sustituirle el presbítero y también antiguo compañero de colegio D. Luciano Pérez, quien pronunció una oración fúnebre muy elocuente y sentida, por la que recibió muchas y justas felicitaciones.

VISITA A MONSERRATE. Como recuerdo de la piadosa costumbre que de muy antiguo tienen los colegiales de Santo Domingo y como tributo de amor a la excelsa patrona de Orihuela, la Virgen de Monserrate, a las tres de la tarde de ayer se dirigieron los antiguos colegiales en compañía de los actuales, de la Rvda. Comunidad del Colegio y de muchas familias al templo en que se venera aquella devota imagen; y allí se cantó la Letanía lauretana a dos coros con acompañamiento de órgano y luego una solemne salve por los alumnos del Colegio.

Iglesia de Nuestra Señora de Monserrate, Orihuela.

FIN DE FIESTA. A las siete de la noche, en el patio de la Universidad del Colegio, se dio remate a las grandiosas y espléndidas fiestas celebradas con el disparo de un variado y vistosísimo castillo de fuegos artificiales que llamó la atención y mereció muchos aplausos, porque saliéndose de lo ordinario ofreció novedad y expresó ingenio, trabajo y habilidad de los pirotécnicos que lo confeccionaron. La velada fue amenizada por la banda de música local de Santa Cecilia.

DETALLES. La brillante y aplaudida banda de música de Novelda, que ha contribuido al esplendor de la fiesta, por acuerdo de la Junta organizadora de ésta, dio una serenata a nuestro muy amado señor Obispo, en la noche del sábado. El precioso motete «O Salutaris hostia» que se cantó a grande orquesta durante la Misa de Comunión del domingo es original de D. Lorenzo Prytz y le acredita de compositor inspiradísimo.

A todos los antiguos alumnos hemos oído ponderar la amabilidad y cortesía con que en Orihuela han sido recibidos por todos, cosa en verdad nada extraña, pues conocido y proverbial es el carácter hospitalario y cariñoso de los habitantes de aquella hermosa ciudad. En toda la fiesta ha reinado la más franca alegría y cordial amistad, sin registrarse el menor incidente desagradable.

Los Reverendos Padres, se afanaban por atender y agasajar a los alumnos antiguos; éstos han quedado encantados y complacidos del acto, y a todos he oído frases de satisfacción y de encomio. A todos, profesores y alumnos, nuestra enhorabuena, pero muy especial al R. P. Vicente Prosper y a D. Carlos de Coig, a quienes en primer término se debe el éxito alcanzado; y como acabó su discurso el Sr. Senante, acabo yo esta crónica deseando que todo redunde a la mayor gloria de Dios y de su benditísima Madre. Un detalle: el conocido fotógrafo alicantino Sr. Cantos, sacó preciosas vistas de la fiesta. 

Me ha parecido interesante añadir la opinión de un ex alumno del Colegio, que no asistió a la reunión. Luis Antón del Olmet era un famoso periodista vasco que, aunque vivía en Madrid, estaba unido a la prensa oriolana a través de su amigo y condiscípulo Justo García Soriano. Este es el artículo que escribió días después en el semanario republicano de Orihuela.

Unión republicana. Número 65 – 26 de noviembre de 1904: PENAS AL AIRE. Venid a mí … (Palabras de Cristo) …Y no es que yo les tenga odio, no; me inspiran solamente un gran desprecio, asco en ocasiones y a veces, cuando vienen a mí noticias que me cuentan un triunfo, que me gritan la invasión creciente de su propaganda, entonces se me crispan los nervios, se me anudan las arterías y siento impulsos vanos, estériles de luchas y peleas.

Pero esto pasa, y el olvido y el desprecio que siento hacía ellos, me invade nuevamente. Y hoy han vuelto a encenderse las cenizas, se ha animado el cadáver y he cogido la pluma avaramente para dar al aire mis sentimientos, mis ironías y mis risas. Sé que mi lucha será estéril; que será denotado, que mi voz no pasará de los oídos, que no logrará arrancar un grito de vergüenza ni un prosélito a sus filas. ¿Qué me importa?

Yo he tenido un sueño. Soñé que asistía a unas fiestas religiosas, medio profanas, en las cuales se comía cerdo y se rezaban rosarios. El sueño me llevó a Orihuela. La mansión de los P. P. Jesuitas es un edificio sombrío que se alza en una callejuela estrecha con olores de pudrideros. Tiene, el palacio ese sello tristón y melancólico peculiar de los conventos y de las cárceles. Hay corredores amplios, callados, que nos devuelven nuestras voces y nuestras pisadas en eco lúgubre.

Hay claustros tristes que parecen muertos, claustros inertes en los cuales se siente miedo de soledad y cuyo ambiente lleva al alma sombras misteriosas de venganzas de confesonarios. Hay muchas cruces, profusión de cuadros religiosos, estatuitas de la virgen, pendones con la imagen de S. Ignacio de Loyola.

Y hay también cierto lujo, cierto buen gusto, cierto rebuscamiento elegante en el mobiliario del salón de visitas, que se lleva muy bien con las personas que frecuentan la casa. He llegado a la portería y un lego alto, limpio, bien afeitado, de sotana crujiente y fulgurantes zapatos, se ha adelantado a mí. Le he dicho mi nombre y mis antecedentes y ha resplandecido su semblante.

Tras de hacerme mil preguntas curiosas, subió a avisarle al P. Jones, al P. Sánchez o al P. Rodríguez. El P. Pérez hizo su entrada. Es un hombrecillo chiquitín, que camina a saltitos, pulcro, atildado; un curita aristocrático que habla francés, toca el piano, pinta y da lecciones de botánica, un hombre sumamente interesante. Gran orador, eminente filósofo y químico notable. En el Colegio se le llama «inteligente».

Me acogió con gran cariño protector. Se interesó por mi familia, por mis estudios y finalmente me dijo que no me recordaba. Sí Padre. Estuve aquí dos cursos. El primero de la segunda brigada y el segundo en la primera. Hay Antón… —Sí, sí: Antón, Antón, ¿cómo vamos hijo? –Pues bien, P. ¿y V.? —Yo bien, gracias a Dios sigo bien; Después me dijo: — ¿V. vendrá a las fiestas? Y me hizo mil ofrecimientos, mil cortesías y mil amabilidades.

Luego me invitó a recorrer el edificio. Me lo estuvo enseñando con gran detenimiento, esforzándose por hacerme comprender las historias de puertas, corredores y capillas. Me habló del beato Pedro, del beato Juan y del beato Crispín, eminentes jesuitas que florecieron y que ya no se recuerdan. Y fue desenterrando sus virtudes y sus heroísmos religiosos. Hablaba con fruición, como si tuviera complicidad en los espasmos místicos de aquellos varones ilustres.

Luis Antón del Olmet (Bilbao 1886- Madrid 1923). Abogado, político y periodista. Alumno del Colegio de Santo Domingo.

Dos o tres P. P., me saludaron y aunque no se acordaban de mí, me hicieron mil protestas de amistad. Eran curas redondos, gozosos, placenteros, en cuyas caras molletudas brillaban ojos sonrientes. Yo salí encantado diciendo: — ¡Qué padrecitos tan amables!

En el pueblo tropecé con un antiguo compañero que fue externo en mi clase. Y me habló de Santo Domingo, me dijo que los P. P., a pesar de ser seguidores de Cristo hacían distinciones entre pobres y ricos y que solo estos últimos se sentaban a su mesa. Que vendrían después, condes, barones, banqueros, millonarios y que el ruido de la vajilla y el masticar de las viandas sonaría en todo el pueblo.

Y que en Orihuela, en la ciudad acribillada de conventos y casas de religión, en la ciudad en que hay iglesias en todas las esquinas, los hijos en Cristo de los frailes que llenan esos conventos, los habitantes de esas casas que rodean las iglesias a modo de grey, los vecinos del pueblo que fueron educados de los hijos de Loyola, verían invadidas sus calles y sus plazas por señoritos ricos que irían a comer en compañía de sus antiguos maestros.

Y yo pensé que era mentira; no, imposible. Ese P. Regulez, tan bondadoso, y ese P. Congríes, tan fino, tan exquisito, tan inteligente; ese P. tan galante con las damas, tan suelto, tan hombre a lo mundano…

No; no lo creí. En el P. Regulez sería una crueldad y suponer cruel al P. Regulez sería lo mismo que suponer virgen a Mesalina y tonto al P. Congríes igual que suponer ladrón a Sievola. En mi sueño leí en un diario esta noticia: «En Santo Domingo se celebrará una gran fiesta en conmemoración de no sé qué aniversario. Se comenta desfavorablemente el hecho de haber sido invitados con exclusión de los externos los antiguos alumnos del Colegio».

Y mil ideas confusas se atorbellinaron a mi cabeza. En medio de una baraúnda de pensamientos que chocaban entre sí, como a través de una neblina, apenas embozados, vi al Padre Regulez apaleando a un alumno externo y al P. Congríes dándose un vulgar atracón de magras rociadas con Jerez. Y he creído que vivimos en un mundo maravilloso, en el cual hasta los sacerdotes ni tienen fe ni la practican.

Y ahora una aclaración: Yo no creo nada de esto. Fue mi sueño vano. Sigo amando a los P. P. jesuitas como los amé siempre. Son para mí un coro de curitas cariñosos, afables, cándidos, sencillos, de frase acariciadora, ojos dulces y continente modesto, pobres, honrados, castos, que se desvelan por la salvación de las almas, que darían la vida por la inversión de un pecador y que quieren mucho a los alumnos pobres. Y que este suceso del banquete es una mala interpretación de los periódicos, y si es cierto, sus razones tendrán. Cristo no fue comprendido por su pueblo. Luis de Antón del Olmet. Ex-alumno interno del Colegio de Santo Domingo de Orihuela. Madrid Noviembre 1904.

Luis Antón del Olmet (Bilbao 1886- Madrid 1923). Archivo ABC.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Jesús García Molina, Javier Sánchez Portas y J. M. Dayas.

Jesuitas en Sto. Domingo 3. (1872-1922) H-Z.

Hace un siglo, cuando Santo Domingo cumplía cincuenta años como centro diocesano de enseñanza, publicaron un catálogo general formado con listados de jesuitas y alumnos que habían pasado por el colegio en el periodo 1872-1922. Dicho catálogo estaba ilustrado con añejas fotografías realizadas en esos cincuenta años.

Cien años después, el presente trabajo es la segunda parte de esta especie de digitalización de aquella obra. Al igual que la primera, os la ofrezco trufada con noticias de prensa y otras imágenes que he podido localizar. Valga como contribución al ciento cincuenta aniversario del que fue mi colegio.

Catálogo General 1872-1922 (2):

Listado de alumnos, letras H-Z.

Trozo de huerta con alumnos de la tercera Brigada. J. David photographie, París, 2 de septiembre de 1.901. Colección Jesús R. Tejuelo.

El labrador. Número 13 – 31 de diciembre de 1901: COLEGIO DE SANTO DOMINGO. Hemos tenido el gusto de asistir a las veladas recreativas que en los días 25, 27 y 28 del presente han tenido lugar en el salón de actos del colegio de Santo Domingo; y en honor de la verdad hemos de confesar que ha sido eco fiel del fin primordial que las inspira.

Sabido es que éste no es otro que el de proporcionar justo solaz y honesto entretenimiento a los alumnos que en los solemnes días de Pascua se ven lejos de su casa y a las veces también de su familia. Bien, muy bien por todos los señores que en ellas han tomado parte, porque así las piezas dramáticas como los cantos infantiles; así las sombras chinescas y juegos de prestidigitación como todo lo demás salieron a pedir de boca.

Curso 1904-1905. Primera Brigada.

La voz de Alicante. Número 11 – 13 de febrero de 1904: Los próximos días de carnaval tendrán lugar en el Colegio de Santo Domingo de Orihuela, a las seis y media de la tarde, grandes veladas literarias por los alumnos de dicho colegio. La del primer día versará sobre historia de España. La del segundo sobre geografía española. La del último sobre Ínfima. Felicitamos a los Padres del colegio de Santo Domingo por la organización de tal cultas fiestas.

El diario orcelitano. Número 42 – 24 de marzo de 1904: Mañana se celebrará en el colegio de Santo Domingo de esta ciudad, a cargo de los reverendos padres jesuitas, una concertación literaria en la que hacen gala de sus conocimientos, los alumnos de tercer curso de bachillerato.

Curso 1904-1905. Segunda Brigada.

La voz de Alicante. Número 49 – 2 de abril de 1904: Mañana se celebrará una velada literaria musical en honor de María Inmaculada por los alumnos de la clase de declamación del colegio de Santo Domingo de Orihuela, con arreglo a un variado y selecto programa que hemos tenido el gusto de recibir en el que alternan composiciones líricas con otras musicales.

La voz de Alicante. Número 50 – 4 de abril de 1904: «El triunfo del Ave María» fue el título de la solemne velada literario-musical que los alumnos de la clase de declamación del Colegio de Santo Domingo de esta ciudad, celebraron ayer tarde en honor de María Inmaculada. El espacioso salón de actos, del hermoso edificio antes mencionado, se encontraba profusamente iluminado y adornado con exquisito gusto.

En el estrado o escenario, una decoración representando un edificio árabe, servía de marco a una hermosa efigie de la Virgen sin mancilla. De dos partes constaba el acto; la primera destinada a narrar en hermosas e inspiradas odas, leyendas y escenas dramáticas, la arriesgada hazaña del héroe castellano Hernando del Pulgar cuando durante el sitio de Granada por los Reyes Católicos, enclavó en las puertas de la mezquita de la morisca ciudad el cartel conteniendo el hermoso lema del «Ave María»; y la segunda destinada a narrar el desafío de Garcilaso de la Vega con el moro Tarfe para el rescate del antedicho cartel.

Tanto una como otra parte fue amenizada por inspirados números musicales. Todos los alumnos que en ella tomaron parte cosecharon gran número de merecidos aplausos, tributados por la distinguida y numerosa concurrencia que llenaba el salón.

En la presidencia vimos al R. P. Rector del colegio, quien tenía a su lado a los Sres. Deán y Chantre de este cabildo catedral y a una numerosa comisión de la Reverenda Comunidad de Franciscanos de esta ciudad y a gran número de señores sacerdotes. Felicitamos calurosamente a la ínclita Compañía de Jesús, por el solemne acto anoche celebrado.

El diario orcelitano. Número 73 – 6 de mayo de 1904: En el día de ayer, los alumnos internos del Colegio de Santo Domingo que dirigen los Jesuitas, estuvieron en el campo, de donde regresaron por la tarde.

El diario orcelitano. Número 78 – 13 de mayo de 1904: Ayer mañana se reunieron en casa de don Carlos Coig los antiguos alumnos del Colegio de Santo Domingo, con objeto de obtener el consentimiento de todos para la gran reunión que ha de tener lugar el día 13 de Noviembre en nuestra población de cuantos han estudiado en dicho establecimiento.

El fin de esta reunión no es otro que el verse un día reunidos todos o la mayor parte de los compañeros y estrechar los vínculos de unión y fraternidad que deben existir siempre entre los que juntos han visto trascurrir los más hermosos años de la vida. El Sr. Coig hizo saber a sus compañeros que hace tres años que persiguen esta idea los antiguos alumnos residentes en Madrid, y que por fin van a tener la gran satisfacción de abrazarlos, gracias a los constantes trabajos de la junta de antiguos alumnos que para este fin se había nombrado.

El número de antiguos alumnos asciende a 900. El exceso de original nos impide dar más detalles como fuera nuestro gusto.

Curso 1904-1905. Tercera Brigada.

La comarca. Número 454 – 9 de septiembre de 1904: Colegio de Santo Domingo. En la portería de dicho centro docente se ha fijado un anuncio en el que se avisa a los Sres. que deseen ser admitidos como alumnos externos, que han de presentarse para ser examinados en los días 12, 13, 14, 15 y 16 del corriente mes de 10 a 11 y ½ de la mañana.

La voz de Alicante. Número 230 – 11 de noviembre de 1904: Ayer estuvieron en esta ciudad el R. P. Iñesta, provincial de la Compañía de Jesús, acompañado del R. P. Tena, que por la tarde marcharon a Orihuela con objeto de asistir a la solemne fiesta que el próximo domingo celebrarán en el Colegio de Santo Domingo de aquella ciudad, en honor de María Inmaculada, los antiguos alumnos internos de aquel colegio, dirigido por los RR. PP. Jesuitas. Con el mismo objeto ha marchado hoy a Orihuela nuestro amigo y compañero D. Manuel Senante y, según nuestras noticias, son muchos los antiguos alumnos residentes en Alicante que asistirán a tan grata fiesta que promete ser muy hermosa y animada. 

Año 1904. Antiguos alumnos reunidos en el colegio para celebrar las fiestas cincuentenarias de la Inmaculada Concepción.

El Graduador. Alicante. Número 8596 – 14 de noviembre de 1904: Ayer domingo celebraron en Orihuela, con asistencia del R. P. Iñesta, provincial de la Compañía de Jesús, una solemne fiesta en el Colegio de Santo Domingo de aquella ciudad en honor de María Inmaculada, los antiguos alumnos internos de aquel colegio, dirigido por los RR. PP. Jesuitas. Al banquete han asistido más de cien antiguos condiscípulos, venidos de todos los puntos de España, siendo grande el número de los que han concurrido de esta capital y provincia.

Para no alargar mucho el presente artículo, he sacado aparte la exhaustiva descripción del acto que hizo el diario católico «La Voz de Alicante», en dos extensos artículos a los que se accede pinchando la siguiente imagen.

Enlace a artículo.

Cualquier efeméride se aprovechaba para organizar un acto. En conmemoración del tercer centenario de la publicación del Quijote, los alumnos celebraron una velada literario musical en el salón de actos del colegio.

La voz de Alicante. Número 374 – 11 de mayo de 1905: ORIHUELA. —El programa de la solemnidad literaria que el próximo domingo se celebrará en el Colegio de Santo Domingo, es el siguiente: Balada para septeto, O. Camps. —Discurso por D. Ginés Mª Muñoz.

PARTE 1ª. El Quijote portento de belleza. Género narrativo. Condición y ejercicio del famoso Hidalgo, (c. 1; p. I) por D. José Sánchez. — Género descriptivo. Pintura que hizo D. Quijote de la edad de oro (c. 11; p. I) por D. Pedro Penalva. — Género didáctico. De cómo convinieron D. Quijote y su escudero tomar el oficio de pastor, (c. 67; p. II) por D. Juan Mancheño y D. Octavio Ruiz. La cuna de Cervantes. Genetlíaco; arieta de tiple por D. Luis Verdú; música de A. Rogel. —Género oratorio.

Razonamiento que hizo D. Quijote a los del pueblo del rebuzno, (c. 27; p. II) por D. Jesús Brotons. —Género dramático. De los consejos que dio D. Quijote a Sancho Panza antes del gobierno de la ínsula (c 42; p. II) por D. Carlos Girón y D. José Ruiz. El manco de Lepanto. Marinesca a solo y coro; música de Villaseca.

PARTE 2ª El Quijote como fuente de moralidad. Guerra a la ociosidad y al juego (capítulo 49; p. II) por los Sres. Penalva M., P. Chirinos S., Azorín J., Magro S., Santo J., Marín S. y González J. —Vida cristiana y buena educación de los hijos. (c. 16; p. II) por D. Luis M. de Galinsoga, D. Manuel Marín y D. Alejandro Verdú. —Ventaja a la virtud de todas las cosas criadas, (c. 8; p. II) por D. Francisco Lorenzo y D. Adolfo Ortiz.

El cautivo de Argel. —Escena lírica por D. Santos, P. Chirinos y D. Juan Lencina; música de E. García. —Al fuego los malos libros (c. 6; p. I) por D. Jesús González, D. José Azorín y D. Salvador Magro. —Arrepentimiento y santa muerte. (c. 74; p. II) por D. Luis Verdú, D. Octavio Ruiz, D. Juan Mancheño, D. José Sánchez, D. Jesús Brotons y D. Antonio Pérez. Gloria a España. Himno: música de Claver.

El diario. Número 230 – 29 de diciembre 1905: Son muchas las familias  forasteras que han pasado estos días en Orihuela con objeto de visitar a los alumnos internos que siguen sus estudios en el Colegio de Santo Domingo. Ayer tuvo lugar en dicho centro docente la tradicional fiesta de Inocentes. Los  niños que en ella tomaron parte, pasearon por la ciudad, durante el día, en carrozas adornadas con flores.

La voz de Alicante. Número 691 – 9 de junio de 1906: Ayer, a las ocho de la noche, terminaron los exámenes de prueba de curso en el Instituto de segunda enseñanza de los alumnos del Colegio de Santo Domingo de Orihuela que dirigen los PP. de la Compañía de Jesús, cuyo trabajo escolar comenzó el lunes último, a las ocho de la mañana.

De los datos que se nos han facilitado en la Secretaría de dicho centro docente, resulta que los alumnos presentados a exámenes en los seis grupos que constituyen el Bachillerato han sido 104; entre los cuales llevaban inscritas 426 matrículas de asignaturas, de todas las que se han examinado, habiendo obtenido 106 notas de Sobresaliente, 130 de Notable, 178 de Aprobado y 8 de Suspenso, lo que da la siguiente proporción: 20,40 por 100 de Sobresalientes, 30,50 de Notables; 42 de Aprobados y no llega al 2 por 100 de Suspensos. Además han sufrido el examen de ingreso 25 alumnos, habiendo sido aprobados todos.

Entre los alumnos más aventajados merecen especial mención los que han obtenido nota de Sobresaliente en todas las asignaturas literarias o científicas de que se han examinado, los cuales son: Luis Verdú y Albert, José Mª Gonzálbez y Quiles, Antonio Pérez Ruiz, Andrés Navarro y Navarro y Juan García Gutiérrez y Marín Ordóñez, de primer año. José Mª Moncho y García, Antonio Aznar, José Mª Pérez Ruiz y Juan Manuel Lencina Lencina, de segundo año. Luis Giménez González de quinto año.

Es de suponer que alguno de estos alumnos como de los demás que han obtenido la primera nota, sean propuestos para matrícula de honor, lo cual no puede hacerse hasta la terminación de todos los exámenes de la enseñanza no oficial.

El resultado de los exámenes que nos ocupan es brillantísimo como lo demuestra la incontrastable elocuencia de los números que quedan consignados y de ello patentiza el celo con que el Colegio de Santo Domingo atiende a la enseñanza y educación de sus alumnos y el favor siempre creciente y extraordinario que el público le dispensa. Reciba tan importante Colegio y sus laureados alumnos nuestra más cumplida enhorabuena.

El diario. Número 493 – 23 de noviembre de 1906: Los alumnos internos del Colegio de Santo Domingo, preparan una gran fiesta literario musical para conmemorar también las fiestas del VI centenario del hallazgo de Nuestra Patrona. El acto promete extraordinaria brillantez.

La voz de Alicante. Número 848 – 18 de diciembre de 1906: FIESTA Y CORONACIÓN DE LA VIRGEN INMACULADA EN EL COLEGIO DE SANTO DOMINGO (ORIHUELA). Con una sola palabra podemos calificar la fiesta del 8 de Diciembre; fue solemnísima.

Solemnísima porque a la grandeza que revirtió los años anteriores, añadiose el presente la coronación de la hermosa imagen, propiedad de la congregación de internos. (…) Bendijo el R. P. Rector la artística corona, regalo de los alumnos y fundida por el fuego del ardiente amor a la Reina del cielo y se colocó en sus sienes inmaculadas, destacándose entonces más que nunca la celestial belleza de la Imagen.

Por la tarde tuyo lugar el final de la novena y el rezo del santo rosario, siguiendo luego el sermón tradicional por el R. P. Furgús. (…) Puso fin a tan hermosos actos un castillo de fuegos artificiales, cuyos estampidos resonaron en el aire, con la quietud de la noche, como la última despedida del día ocho de diciembre…

LA CORONA. En el año 1905 concibió el R. P. Prefecto, Director de la Congregación la idea de coronar las tres estatuas de la capilla de internos, Sagrado Corazón, San José y la Virgen inmaculada. Las dos primeras coronáronse aquel mismo año con artísticas aureolas de plata maciza. Pero la Virgen lo había de ser solemnemente y con diadema y aureola de oro, como rica ofrenda de los hijos a su divina Madre. Nada de humano había de tener la ejecución.

Así es que se encargó a los alumnos que los ofrecimientos fuesen ahorros de diversiones y pasatiempos en la temporada de verano; para que fuese de más valor la ofrenda (…) Es obra de valor y delicado gusto, construida en Orihuela.

LA LÁPIDA CONMEMORATIVA. Guardose para el presente día la inauguración de la lápida conmemorativa de la reunión de los antiguos colegiales tenida el año 1904, bajo los auspicios de la Virgen. Es trabajo de sumo gusto artístico; en la franja de relieve que rodea la lápida destacándose en primer término el nombre de María rodeado de estrellas. Las letras de la inscripción son de color verde y algunas iniciales de tinta roja…

Esta felicitación a dos chavales de La Aparecida, resulta casi ofensiva para sus «pobre padres».

La iberia. Número 10 – 28 de junio de 1907: Nuestro paisano el joven estudiante D. Manuel Gomes, hijo de un modesto labrador de la Aparecida, ha obtenido la nota de sobresaliente en todas las asignaturas y una matrícula de honor en el quinto año de medicina que estudia en la Facultad de Barcelona.

Su hermano D. Ángel ha obtenido las mismas notas del tercer año en la misma carrera. Estos jóvenes son acreedores de la mayor estimación y encomio. De familia modestísima y en calidad de fámulos en el colegio de Santo Domingo, hicieron con brillantísimas notas el bachillerato y hoy, en circunstancias bien difíciles, con la protección de los PP. Jesuitas, terminan de un modo tan honroso la noble carrera de medicina. Felicitamos a tan aprovechados jóvenes y, sobre todo, a sus pobres padres.

Alumnos internos. Curso 1907-1908.

La Nueva Era. Número 12 – 24 de julio de 1907: El viernes 19 de los corrientes, amaneció la población engalanada. (…) Durante toda la mañana las calles  estuvieron invadidas por un gentío inmenso, con especialidad la de San Francisco, por donde había de entrar la Infanta Isabel, tía del Monarca actual de España D. Alfonso XIII…

En Dominicos. Los RR. PP. jesuitas esperaban a la Infanta Isabel en el vestíbulo del grandioso y artístico edificio, construido en el siglo XVI, merced a la munificencia del cardenal D. Fernando de Loazes. Recorrió la Infanta las principales dependencias del edificio, admirando el patio de la Universidad, la biblioteca y el museo arqueológico, cuya historia siguió con gran interés y solicitando se le enviase, algún ejemplar de los muchos y valiosos que contiene. Doña Isabel salió complacidísima de su visita al colegio de Santo Domingo, diciendo al anciano P. Careliano: «Padre, ruegue al Cielo por mí y por mi familia».

El Padre Furgús.

Diario de Alicante. Número 316 – 15 de febrero de 1908: Se halla en esta ciudad el ilustrado arqueólogo Sr. Simancas, que por encargo del Gobierno va recorriendo toda esta región para estudiar las antigüedades que encuentre y hacer una memoria acerca de ellas. Dicho señor está admirado de las riquezas arqueológicas que encierra esta ciudad, y para poder hacer un ligero estudio de ellas, se ve obligado a permanecer en esta población de veinte a treinta días. Lo que más le ha gustado es el museo de antigüedades del colegio de Santo Domingo.

Museo de antigüedades del colegio de Santo Domingo. Al fondo, el P. Furgús.

 El social. Número 20 – 30 de enero de 1909: Pérdida sensible. En prensa nuestro periódico recibimos una triste noticia. El R. P. Julio Furgús, S. J. célebre en el mundo de la ciencia por sus descubrimientos prehistóricos, fundador del Museo prehistórico de antigüedades del Colegio de Santo Domingo, ha fallecido esta mañana víctima de un accidente.

Ocupado en sus excavaciones en el monte, ha caído de una gran altura falleciendo a consecuencia del golpe. Dios le reciba en su santa gloria. A la Compañía de Jesús por la pérdida de uno de sus hijos, al Colegio de Santo Domingo por la muerte de uno de sus profesores, y a la Ciencia española por la falta de uno de sus sabios, enviamos nuestro más sentido pésame.

R. P. Julio Furgús.

El orden. Número 74 – 31 de enero de 1909 enero: Un mártir de la ciencia. Admiración de propios y extraños motivo de legítimo orgullo para los oriolanos es el museo geológico que existe en el Colegio de Santo Domingo de esta ciudad. Tal monumento científico se debe a la perseverante labor de un humilde religioso, honra y prez de la Compañía de Jesús a la que pertenecía en vida.

El P. Julio Furgús S. J., que atesoraba profundos conocimientos en todas las ciencias históricas, emprendió hace años la meritísima labor de formar un museo geológico; su trabajo fue coronado con el más lisonjero éxito; revistas  científicas tanto nacionales como extranjeras han llenado sus columnas con trabajos del P. Furgús, y han tratado el mencionado museo con frases encomiásticas para el mismo.

El puro amor a la ciencia que el P. Furgús sentía no se saciaba nunca y víctima de él, buscando nuevos materiales con que enriquecer el antedicho museo, encontró ayer la muerte. Practicando excavaciones en el monte cercano al colegio de Santo Domingo, tuvo ayer la desgracia el meritísimo religioso ya nombrado, de resbalar, cayendo a los patios de dicho edificio, desde una considerable altura, caída que le ocasionó la muerte.

El juzgado de instrucción se trasladó al lugar del suceso instruyendo las primeras diligencias. A nosotros nos ha proporcionado gran sentimiento la desgracia relatada y solo nos cabe dedicar un recuerdo al R. P. Furgús y enviar nuestro más sentido pésame a la Compañía de Jesús.

Escenas teatrales en el colegio.

Blas Alfonso Marsilla Molina con un grupo de compañeros. Entre 1906-1909. Mi agradecimiento a Alfredo Amor.
Año 1909. Representación teatral. «La Conquista de Jerusalén».
Año 1909. Representación teatral. «La Conquista de Jerusalén».
Año 1909. Representación teatral. «A buen rey, mejor vasallo».

La prensa conservadora presumiendo de los beneficios que Santo Domingo reportaba a Orihuela.

El Eco de Orihuela. Número 136 – 25 de abril de 1910. Puntualicemos las ventajas que reporta a Orihuela el colegio de Santo Domingo: La clase media, que no dispone de bienes para hacer crecidos gastos en la educación de sus hijos, tiene hoy un centro docente en el que gratuitamente se les da enseñanza.

El zapatero, el sastre, los industriales todos que prestan sus trabajos en ese colegio, tienen un cliente, que puede servirles, para con el trabajo que solamente e ellos prestan, vivir. Los abastecedores de comestibles (carnes, pescados, etc., etc.) cuentan con una casa que les consume mucho, y sólo con el producto de esas transacciones, pueden vivir muy holgados.

Los muchos empleados que prestan sus servicios en el Colegio; las fondas, confiterías, cafés y demás establecimientos cuya vida depende del crecido número de publicó que los frecuenta, tienen durante el curso un núcleo de gente que les consumen, y eso lo deben al Colegio de Santo Domingo, pues las familias de los colegiales visitan con frecuencia nuestra ciudad. Todas esas ventajas y muchas más que omitimos en gracia a la brevedad, reporta a Orihuela el Colegio de Santo Domingo.

Curso 1911-1912. Primera brigada.
Curso 1912-1913. Segunda brigada.
Curso 1916-1917. Primera Brigada.
Curso 1916-1917. Segunda Brigada.
Curso 1916-1917. Tercera Brigada.

Campo de Congregantes y otras excursiones.

Como os anuncié en la entrega anterior, voy a transcribir algunas narraciones de excursiones narradas por alumnos que participaron en ellas. Hay dos en las que se desplazaron en carros hasta la costa; eran las que llamaban «Campo de Congregantes»; la otra fue a pie hasta Jacarilla. Les he quitado un poco de paja para abreviarlas; pero son literales.

Abril de 1917. Campo de Congregantes en Torrevieja: Por fin amaneció el día 26, que era el designado para gira tan grandiosa. Hoy no es la campanilla la que nos despierta; el hermano Manuel Vengut, a las cuatro y media empieza a recorrer una por una las camarillas de los congregantes.

Nos lavamos, aseamos y vestimos con más diligencia que nunca, y después de asistir al santo sacrificio de la misa y recibir en nuestros pechos el pan de ángeles, bajamos al comedor para tomar también algo de sustento corporal. Ya nos esperaban los coches en la calle y según el orden prefijado los ocupamos y emprendimos el camino con dirección a Torrevieja.

Los treinta kilómetros que de Orihuela la separan los recorrimos en el más alegre bullicio, no haciendo mella en nuestros cuerpos juveniles lo poco cómodos movimientos de los coches o tartanas. Atravesamos con relativa velocidad la fertilísima huerta de Orihuela y parte del cercano monte llegando a la cumbre de una suave colina donde hicimos alto por primera vez.

Aquí se halla situada la Venta conocida con el nombre de Vista-Bella y nuestra jovial expedición se detuvo y bajó de los coches para dar cuenta de un no despreciable almuerzo. La parada fue breve y puestos otra vez en marcha, se encargaron los chistes y amenas narraciones de acortarnos la distancia que mediaba hasta el término de nuestro viaje.

Llegados a éste, el pueblo en masa arrastrado por la novedad nos seguía por todas partes sirviéndonos de amigable escolta y observando con curiosidad todo cuanto hacíamos y decíamos. Hasta la hora de comer anduvimos paseando por las blancas arenas de la playa fijando nuestra atención en la multitud de barcas que empujadas por un viento favorable cortaban con majestuosa indiferencia las cristalinas aguas del anchuroso mar y en las bandadas de gaviotas que con sin igual destreza capuzaban en el agua y sacaban en sus picos los pececillos que les sirven de alimento.

Torrevieja. Elevadora de sal. 26 de abril de 1917

El embarcadero de sal atrae de un modo especial nuestra atención y hacia él dirigimos nuestros pasos contemplando no solo el continuo movimiento de las barcas y vagonetas, sino la apacible combinación de colores formada por el azul del mar y la blancura inmaculada de ese tan apreciado fruto de su seno.

Dejamos al fin las blancas montañas de sal y el lago en que se cuaja lentamente y la larga serie de muelas que la trituran y dejan reducida a finísima harina, para volver a la casa que nos ofrecía gratísimo hospedaje, puesta generosamente a disposición de los PP. por el dueño de ella que fue antiguo colegial de Santo Domingo.

Era ya el mediodía y colocados en las bien ordenadas mesas, rezamos el Benedicite al que siguió durante toda la comida un alegre y animado «Deo-gratias». Fue un verdadero banquete en el cual dejose ver no menos la esplendidez y exquisito gusto de nuestro querido y prudente Director, el P. Juan Garrió, que la diligencia y maestría del H. Cocinero.

Playas de Torrevieja. 26 de abril de 1917.

Recorrimos después, la hermosa playa, contemplando por última vez sus finísimas arenas bañadas constantemente por un mar tranquilo y delicioso, y de vuelta ya para Orihuela, no quisimos abandonar la Ciudad de las Salinas, sin visitar antes a nuestro Rey y Señor en la Iglesia Parroquial.

Ante su magnífica portada de nuevo se sacó el retrato de todos reunidos ostentando cada uno en su pecho la medalla de Congregante. A la salida nos esperaban ya los coches; montamos y emprendimos el viaje de regreso despidiéndonos cariñosos de tan simpática población. Tras un rato de no muy lento caminar dejamos la carretera para tomar el camino que conduce a Tercia, hermosa finca de nuestro querido compañero de Congregación D. Jorge Roca de Togores.

Bachilleres. Curso 1916-1917.

A Tercia llegamos entre dos luces y mientras del todo iba desapareciendo la del astro rey, desaparecía también de entre las manos la merienda-cena que con diligencia y en abundancia se nos sirvió. Salimos de nuevo andando hacia la carretera; montamos por última vez en los carruajes, rezamos el Santo Rosario y algo cansados, pero alegres, llegamos al Colegio. Un té nos esperaba en el comedor y a poco la cama nos recibió en sus mullidos jergones, coronando día tan delicioso con un sueño apacible y sosegado. Rodolfo Soriano González. Congregante.

Curso 1916-1917. Brigada de Externos.
Abril de 1918. Día de mona. «Campo» en el patio de Lourdes.

7 de febrero de 1918. Jueves lardero. Campo a la francesa. Una expedición a Jacarilla. Era una fresca mañana de Febrero. El reloj del Colegio acababa de dar las seis y cuarto, cuando la sonora campanilla vino a sacarnos del blando lecho. Soñolientos, aunque no perezosos, comenzamos a vestirnos inquietos con la idea de si realmente aquel jueves tendríamos expedición. Al fin se disiparon nuestras inquietudes al repartirnos las gorras, señal inequívoca de que aquel día era de Campo.

A las diez y media tomábamos el almuerzo y a las doce menos cuarto partíamos a pie por la carretera que va de Orihuela a Torrevieja con intención de hacer una pequeña excursión por el vecino pueblo de Jacarilla distante ocho kilómetros de la histórica Orihuela. Siguiendo nuestro camino fuimos dejando atrás la ciudad, la plaza de toros, las fértiles campiñas del término de Orihuela regadas por las aguas del Segura.

En Bigastro numerosa caterva de muchachos salió a recibirnos y acompañarnos hasta la salida del pueblo, indicándonos el camino que conduce a Jacarilla, una aldea propiedad del Sr. Marqués de Cubas. Una vez en Jacarilla saludamos al Sr. Administrador Don Juan Coig, el cual con amabilidad caballerosa nos acompañó a la magnífica quinta de recreo que el Sr. Marqués está construyendo en la parte meridional del pueblo.

Palacio del marqués de Cubas. Jacarilla. Colección Javier Sánchez Portas.

Dos grandes pedestales sostienen la puerta que da entrada al jardín y después de atravesar varios paseos, rodeados de hermosa floresta, nos encontramos ante la fachada del Chalet. La parte central está sostenida por dos columnas formando una especie de vestíbulo o pórtico que da mucha gracia al conjunto, como lo indica la fotografía que entonces sacamos.

Primera Brigada en el Palacio del marqués de Cubas. Jacarilla. 1918.

Rodeando la casa hay, un bonito y elegante jardín con un pequeño campo de Tenis adornado todo con focos de luz eléctrica. Dos vistosos edificios: la Casa Cuartel destinada a la Guardia Civil, y el de las escuelas de instrucción primaria animan el Parque; y cuando esté acabada la Iglesia, cuyos fundamentos vimos, el conjunto será encantador.

Después de haberlo visto todo, nos despedimos de D. Juan Coig, a quien dimos las gracias por su amabilidad y, por el camino orlado de palmeras, deleitoso umbráculo que bebe en el Segura, nos dirigimos al río vadeándolo en una tan amplia como fuerte barcaza propiedad de un colono de las cercanías.

Vadeando el río Segura en 1918.

La pintoresca vista fotográfica, que entonces se tomó, perpetuará el grato recuerdo de las impresiones de aquel día. Y como la hora avanzaba y nos convenía llegar pronto a casa para reposar del cansancio producido por los 16 kilómetros: siguiendo el camino, que junto con el río serpentea entre huertos y cortijos, nos dirigimos al Colegio, llenos de polvo, rendidos de cansancio, con un apetito mayúsculo; pero satisfechos por la excursión realizada, las impresiones sentidas, los goces sanos disfrutados, y deseosos de repetir cada mes una excursión semejante. Francisco Lucas Girona. De la 1ª Brigada.

Campo de Congregantes en «Villa Ferris». 2 de mayo de 1918: Unos golpecitos suaves dados en la puerta a las 4 y ½ de la mañana del 2 vinieron a sacarnos de estos ensueños y ni que hubiera habido brasas en nuestros lechos saltáramos más aprisa. Vestidos, limpios y aseados, y, después de oír la Sta. Misa, que celebró el P. Prefecto, recibir al Señor, darle gracias y tomar nuestro bocado de pan con chocolate crudo; al claustro a esperar los coches.

Allí el P. Garrió, director de la Congregación, nos distribuyó en grupos presididos por un P. Profesor o Inspector y una vez colocados se aflojaron los frenos, sonaron los látigos y los vehículos empezaron a deslizarse por la empedrada calle del Colegio primero y por las otras después, hasta tomar la carretera. Y una vez en ésta, corre que te corre y vaya que te vas, atravesamos la hermosa huerta de Orihuela, a la que dan vida y exuberancia las aguas del Segura, y no paramos hasta «Bella Vista» donde hicimos alto para tomar el almuerzo, que se nos sirvió en las eras a la vista del mar que teníamos allá lejos.

Bachilleres. Curso 1917-1918.

Media hora después sonó el pito y colocados de nuevo en nuestros puestos, se dio otra señal y reanudamos la carrera hasta llegar al término de nuestro viaje «Villa Ferris», preciosa quinta del Sr. D. Juan Coig, antiguo alumno del Colegio, situada a unos 200 metros del mar y rodeada por uno de esos preciosos palmerales, que dan a las huertas de Murcia y Orihuela, los encantos de paisaje oriental.

Llegar a «Villa Ferris», apearnos y emprender la carrera hasta la playa, fue cosa de un momento; allí cada cual desarrolló su programa que de antemano se había preparado: y quien paseando, quien corriendo por las peñas, quien construyendo diques de arena, quien cogiendo entre las rocas de la costa erizos y cangrejos y algunos pececillos dejados en los hoyos por las olas al retirarse, con los sustos, corridas y remojones que todo esto supone; pasamos alegres y entretenidos unas dos horas hasta que la señal nos avisó que nos fuéramos acercando hacia la casa, pues los pucheros y nuestros estómagos así lo deseaban.

Alumnos Externos. Curso 1917/1918.

Colocados ya en las mesas hubo unos instantes de silencio religioso y profundo, durante el cual se rezó el «Ángelus» y la bendición de la mesa. Acabado este segundo festín, y dadas a Dios las gracias, a la playa, que para chicos y grandes es el mar fuente de deleites inacabables. Nada, lo mismo que la mañana, pero con creciente alegría.

Sonó el pito, se suspendieron las hostilidades y en amigable concordia nos fuimos moros y cristianos a hacer el ejercicio del mes de las flores en honor de nuestra Madre Inmaculada. Era ya hora de pensar en la vuelta, pues el sol bajaba rápidamente a las montañas del Oeste: nos despedimos del mar y emprendimos con la misma alegría, aunque con más cansancio que por la mañana, la carrera hasta Orihuela, que solamente interrumpimos media hora para cenar en «Vista Bella».

A las diez y cuarto estábamos en el Colegio donde nos esperaba un té y la cama, que nuestros miembros cansados y nuestros párpados pesados como plomo, hacía rato deseaban. ¡Qué bien pagados quedan todos los esfuerzos del curso con la alegría íntima de que se disfruta el día del Campo de Congregantes! Enrique Roméu Palazuelos.

Congregación de María Inmaculada y San Luis Gonzaga en 1918: R. P. Andrés Carrió, Antonio Callejón, José Sendra, José Tulla, Mario Morell, Fernando Preciado, José Lencina, José Meseguer, Juan Bonmatí, Salvador Aledo, Antonio Ortiz, Juan Antonio Montesinos y Hermenegildo J. Valdés.
Curso 1919/1920. Príncipes, emperadores y brigadieres perpetuos: Brotons D. – Trives F. – De Torres M. – Callejón A. – Ferrándiz V. – Ortiz A. -Roméu E. -Mena V. López T. – Brotons A. – Mena R. – Verdú P. -Miralles del Imperial CL. -Valdés H. J. -Fuster A. – Vidal F. – Antón A. B. – García J. -Ezcurra J. -García J.

Prácticas recomendables para el alumnado:

Hacer con fervor todas las devociones acostumbradas, especialmente al levantarse y al acostarse. No olvidarse de ofrecer por la mañana las obras de todo el día por las intenciones del Apostolado; y de formar la intención de ganar cuantas indulgencias pueda. Si es fácil; oír Misa cada día; y si no, suplirlo con algún rato de meditación.

No acostarse sin haber rezado el santo Rosario con la familia o en particular. Si no se oye sermón o no se asiste a alguna reunión piadosa, leer por espacio de diez o quince minutos algún libro piadoso, especialmente vidas de Santos. No dejar las santas costumbres de levantar el corazón a Dios antes y después de la comida, estudio, etc., de hacer la señal de la cruz al empezar un viaje y otras parecidas, que por desgracia van cayendo en desuso.

Consagrar algún ratito a la lectura, seria o amena, pero sana y útil, al estudio, no dejando para última hora el hacer la composición de vacaciones, de la cual depende el lugar que se ocupará en la clase al comenzar el nuevo curso y las dignidades de la primera Promulgación. Como obsequio de amor y gratitud al Corazón de Jesús o a la Virgen Inmaculada, hacer alguna mortificación pequeña. Besar respetuoso y amante la mano a los papás al levantarse, al acostarse, y cuando de ellos se ausenta por largo tiempo, nunca saliendo de casa sin su permiso.

Tener confesor fijo y cumplir con la práctica santísima de la Comunión frecuente, diaria a ser posible. Recoger sellos, papel de plata, estampas, cromos, libros, etcétera para cooperar con este medio tan fácil y sencillo a la salvación eterna de muchas almas.

Alumnado Curso 1920-1921.

Cosas que deben evitarse.

Juntarse con amigos malos o sospechosos. Si por relaciones de familia debe hacerlo, procurar no estar a solas con ellos. Leer u oír leer periódicos, revistas o libros malos (y aun medianos), ni siquiera los que en ellos parece indiferente. Asistir a teatros, bailes u otros espectáculos peligrosos, si no es por necesidad y con la familia. (Si el espectáculo fuera enteramente malo, de ningún modo le sería lícito asistir).

Tres abusos fatales que parecen cohonestar la vida del campo, el rigor de la estación y la costumbre: 1° Poca modestia en el vestido y en las posturas. 2° Nimia familiaridad con personas de otro sexo. 3° Ciertas bromas o chanzas que sin ser abiertamente malas, la misma urbanidad y buena crianza reprueban. Ser vil esclavo del respeto humano, siempre que conviene hacer algún acto o demostración que la Religión o el pudor exigen imperiosamente.

Dos escollos igualmente reprensibles en el trato con los criados o dependientes; familiaridad excesiva, y altanería o despotismo. La independencia y alejamiento de los papás y aquel desamor imperdonable de jóvenes, que por no sacrificar un momento sus diversiones dejan de hacerles compañía al verles enfermos o afligidos por algún pesar.

Alumnado Curso 1921-1922.

Como en la entrega anterior, se completa la relación de alumnos con este listado en el que aparecen los fallecidos con los apellidos entre la H y la Z hasta el año 1922; y su periodo de estancia en el Colegio de Santo Domingo.

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Jesús García Molina, Javier Sánchez Portas y J. Manuel Dayas.