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Biografías apuntadas: Del Café Europeo al Café Colón. Juan Rogel Botá 1.

Prefacio.

Mi propósito inicial al emprender este trabajo era escribir unas líneas para el programa de radio sobre el fundador del Colón, mítico bar que frecuentaron mis padres, del que guardo muchos recuerdos de infancia. Pero el señor Rogel, propietario anteriormente del «Café Europeo», resultó ser un personaje digno de una novela.

Un tipo a caballo (nunca mejor dicho) entre los siglos XIX y XX que, además de regentar establecimientos donde ofrecía los espectáculos y novedades de la época, andaba metido siempre en todo tipo de actividades relacionadas con el ocio: gallos, armados, toros, caballos, caza, pesca, regatas…

Transcribo un párrafo, publicado en 1891, que lo define plenamente: «Juan es entendido en todo y saldrá, airoso con su empeño en virtud de la gracia que Dios le ha dado haciéndole servir lo mismo para un barrido como para un fregado».

Siguiendo al personaje, tiré y tiré de hemeroteca hasta almacenar decenas de interesantes noticias que, además de hablar de Juan y de sus concurridos cafés, aportaban datos y anécdotas curiosas sobre la vida en la Orihuela de antaño; un filón que no sabía como resumir y que me resistía a recortar.

La Orihuela decimonónica.
Colección Javier Sánchez Portas

Así pues, he decidido publicar la información prácticamente en bruto, añadiendo a las noticias relacionadas con Juan Rogel, detalles coetáneos, comentarios recuadrados en negro y algunas fotografías ilustrativas. Este formato me permitirá seguir ampliando cuando aparezca algo nuevo.

Las transcripciones están forzosamente descompensadas. Dependen  mucho de la cantidad y calidad de la prensa que se publicaba cada año en Orihuela. Hay temporadas en las que circulaban varios periódicos; y otras en las que no contábamos con ninguno. Cada noticia muestra el periódico del que procede, con número y fecha.

Por último, he dividido el trabajo en dos entregas para hacerlo más manejable: una que abarca el siglo XIX y otra a partir de 1900. Espero que os guste.

Juan Rogel Botá. Apuntes para una biografía. Primera parte. (1845-1898).

Plaza de las Salesas e iglesia de Santa Justa. J. Luis Zerón/Ajomalba

Antecedentes Familiares.

Juan Francisco Rogel Botá o Buttá nació en la Plaza de las Salesas el 24 de mayo de 1845. Su padre, sacristán de Santa Justa, era de profesión zapatero, al igual que su abuelo José Rogel Cárceles, que fue campanero en la Catedral.

Su madre, nacida en Orihuela, era hija de un posadero de origen italiano: Juan Bautista Buttà Dagnino, natural de Génova y afincado inicialmente en Cartagena, cuyo apellido castellanizaron quizá por la confusa sonoridad.

Entre los años 1838 y 1852 Juan Rogel Ruiz y Ana Butá Cazorla bautizaron nueve hijos en Santa Justa, seis mujeres y tres hombres. El quinto y primer varón fue «Juanete» Rogel Botá.

Los músicos apellidados Rogel Soriano, entre los que destacan José, quien dio nombre a la calle de San Juan durante la II República y Federico, el de los cantores de la Pasión, eran primos hermanos de nuestro protagonista, hijos de su tío José Rogel Ruiz y de Bernarda Soriano.

Y Don Ángel García Rogel, uno de los «santos médicos» nacido en 1887, su sobrino.

Antes de seguir con Juan, quiero hablar un poco de su hermano menor, José Rogel Botá, prestigioso maestro constructor y reparador de órganos, del que os dejo una noticia y un poco de información sobre su obra.

El Constitucional (Alicante). Número 4134 – 1882 febrero 11: El órgano de la iglesia parroquial de Santa María de esta capital ha sido completamente restaurado por el inteligente constructor de órganos D. José Rogel Botá de Orihuela, y se oirá por primera vez el próximo domingo, durante la celebración de la misa mayor.

Hemos oído hacer grandes elogios de la manera con que ha llevado a efecto la expresada restauración, dotando al instrumento de nuevas voces y perfeccionando las que tenía; convirtiéndolo en un magnífico órgano, que nos aseguran ha de llamar la atención por la sonoridad, riqueza y variedad de sus voces, uniéndose a ello que el referido instrumentista ha realizado obra tan notable con un coste relativamente módico, atendida la importancia de la reforma ejecutada.

Entre los años 1882 y 1894 reparó órganos en Alicante, Librilla, Tobarra y Espinardo. A pricipios del siglo XX trabajó en las tres iglesias parroquiales de su Orihuela natal. Antes, en 1902, construyó un órgano para la iglesia conventual de Santa Lucía.  

En el verano de 1903, mientras estaba desmontando y reparando el órgano de la Catedral de Orihuela, lo nombraron relojero municipal. Sus trabajos de restauración e instalación en el Salvador terminaron en septiembre.

En febrero de 1906 desmontó y restauró el de Santa Justa y en junio de 1907 el de Santiago.

Órganos de La Catedral, Santa Justa y Santiago.

En 1911, el famoso organero oriolano, ya con treinta y tres años de carrera, trabajaba en la catedral de Almería, ayudado por su hijo Juan. La última noticia que he encontrado es de 1912, cuando construía un órgano para reformada iglesia de La Merced, de nuevo en Orihuela.

Iglesia de la Merced en obras, 1911.
Colección Javier Sánchez Portas

Vamos pues con la vida de D. Juan Rogel Botá, el del Café Europeo, el del Colón, Juanete para los amigos. Desde la primera noticia localizada en 1886, hasta 1929, año de la muerte de su esposa, Leonor Brotons Gil.

Leonor Brotons Gil

Año 1886

La primera cita sobre el Café Europeo que he localizado en prensa la publicó «La crónica» en el mes de abril de 1886. Durante varios días anunciaba la venta de una mesa de billar en buen uso. En ese mismo mes comenzó a publicitar una serie de conciertos.

Antes de seguir, conviene saber de que local estamos hablando.

El Café Europeo, con salidas a la calle del Ángel y a la del Río, ocupaba buena parte del antiguo solar del granero de la catedral, anexo a la desaparecida casa consistorial derribada por el ímpetu del río en 1834.

Indicaciones sobre plano del siglo XVIII.

La crónica. Núm. 125 – 1886 abril 22: En noches pasadas, el joven pianista del café Europeo, Matías Rogel, hijo del malogrado D. Mariano, tan conocido en esta ciudad, tocó admirablemente una preciosa sinfonía compuesta por él, que agradó mucho a los concurrentes, y fue sumamente aplaudida. Reciba nuestra enhorabuena el joven autor.

Varios músicos miembros de la saga Rogel pasaron por el Europeo. Muchos años después, en 1929, entrevistaron en el Casino Orcelitano al consagrado Matías Rogel. Y habló de sus principios en Orihuela como tipógrafo en la «Lectura Popular» hasta que consiguió que le admitieran de pianista en el Café Europeo con un sueldo de quince pesetas al mes. Era hijo de un primo hermano de Juan.

El Oriolano. Núm. 127 – 1886 junio 8: El domingo pasado tuvimos el gusto de oír en el «Café Europeo» el bonito himno nacional para piano, a seis manos, titulado ¡¡Viva el Rey!! debido a la inspiración del joven y aventajado pianista Ángel Rogel, hijo de nuestro paisano y amigo, el reputado maestro compositor D. José Rogel, que fue ejecutado magistralmente por el autor y dos de sus amigos, en el piano del referido café.

El diario de Orihuela. Núm. 27 – 1886 julio 31: Esta noche se celebrará un brillante concierto en el Café Europeo bajo la dirección del Sr. Rogel (D. Camilo.)

En aquel mes de julio y, durante varios días, se publicitó el siguiente anuncio:

El diario de Orihuela. 16 de julio 1886: ESPECTÁCULOS. En el Café Europeo, canto y baile flamenco. A las 9 en punto.

Poco después, una curiosa noticia relacionada con uno de los artistas, saltó al apartado de provincias en los periódicos nacionales: un cantaor se había metido a fraile en Orihuela.

El diario de Orihuela. Núm. 9 – 1886 julio 10: Esta noche a las nueve tendrá lugar la primera función de canto y baile flamenco, en el acreditado café Europeo. El notable personal del cuadro de artistas contratado para la temporada de feria por el celoso y activo dueño del citado establecimiento, es la mejor garantía del éxito. Entrada dos reales con derecho a consumo por valor de un real.

La crónica. Núm. 140 – 1886 agosto 5: Hemos oído decir que uno de los cantaores que hacían las delicias de los aficionados en esta última temporada en el café Europeo, cansado de los efímeros goces del mundo, ha ingresado en uno de los conventos de frailes establecidos en esta ciudad.

Convento de franciscanos de Santa Ana.

El diario de Orihuela. Núm. 37 – 1886 agosto 12: Ha ingresado para la prueba en el convento de Franciscanos de esta ciudad el conocido artista flamenco, que hizo las delicias del público durante las noches de feria en el Café Europeo.

Juan era un experto cazador y un prestigioso «gallero» que viajaba en tren hasta Cartagena para comprar los mejores ejemplares para su equipo. Los llamaba Lorenzo, Cenizo, Lagartijo…

Durante toda su vida se mantuvo en el mundo gallístico; y en sus establecimientos nunca faltaba, al menos, una tertulia sobre el tema. Bien entrado el siglo XX, al equipo del «abuelo juanete» le llamaban “El Europeo”.

Y tenía galleras en los altos de su establecimiento. Os he dejado una breve reseña de una riña en la que participó una «jaca» negra propiedad de Juan. «Jaca» era la categoría del gallo que peleaba por vez primera en la arena.

El diario de Orihuela. Núm. 42 – 1886 agosto 18: Con motivo de haberse levantado la veda, son muchos los émulos de San Eustaquio que han salido al campo donde según parece hay este año caza en abundancia. Excusado es decir que el inteligente cazador y amigo nuestro Juan Rogel será el que yerre menos tiros.

El día. Número 3 – 1886 marzo 7: Al presentarnos en el circo gallístico vimos la gente de pelea colocada en sus puestos, y esperando el principio de la lucha, que larga había de ser, según la lista de los pesos que había dados. Sin embargo, solo siete riñas presenciamos.

Las que más sobresalieron fueron la dada por Juan Rogel (Juanete) y la Merced, cuya riña fue un acontecimiento, porque luchaban dos magníficas jacas, blanca la de la Merced, y negra la del primero, en iguales condiciones ambas; tanto, que en el primer tercio quedó la blanca tuerta, y fuera de combate, debido a una subida en que la negra de Juanete, degolló a la de la Merced: duró 7 minutos esta pelea, y las apuestas subieron a 15 duros.

Pelea de gallos en Murcia, a principios del XX.

Año 1887

El «Circulo Orcelitano», precursor y germen del actual casino, se fundó en 1848, en la calle llamada del Ángel, esquina con la subida al puente, es decir, a pocos metros del futuro café Europeo.

En este año el Casino Orcelitano, domiciliado en la casa de Pizana, estaba edificando un nuevo y lujoso local; el que conocemos en la actualidad.

Y había otro casino en la Calle Mayor que trataba de hacerles la competencia. El café Europeo supo hacerse un hueco; sobre todo en los bailes de Carnaval. Si os interesa el tema, pinchando la siguiente imagen encontraréis mas información sobre los casinos.

Pinchad para acceder al artículo

El diario de Orihuela. Varios núm. 1887 febrero: Bailes de máscaras con gran éxito de nueve a una. En el amplio salón del café Europeo, donde concurrió un gran número de máscaras que hicieron la delicia de los concurrentes con sus bromas y de los bailadores con su afición a la diosa Terpsícore.

Para el domingo, lunes y martes estamos seguros que en el europeo no se podrá dar un paso y eso que se ha tenido el buen acuerdo de regularizar la entrada del público, estableciendo billetes a un precio módico.

En el elegante salón del Círculo de la Unión se reunió también anoche una distinguida y numerosa concurrencia. Para el domingo se anuncia un baile de máscaras en el «Círculo de la Unión».

Una broma de carnaval: Ayer apareció la estatua de Muñoz con sombrero de copa.

El café Europeo estaba concurridísimo no siendo posible permanecer en el por falta de espacio y por el asfixiante calor que se sentía. El baile se hizo desde las diez en adelante difícil por no poder ni siquiera circular por el salón.

En política, Juan era republicano, vocal del partido «zorrillista». Transcribo el comité completo.

El diario de Orihuela. Número 258 – 1887 junio 1: Para cumplimentar la circular expedida en 30 de Marzo último por la Junta directiva del partido progresista republicano, se reunió el domingo pasado el partido zorrillista de esta ciudad eligiendo el siguiente comité:

Presidente Honorario: Excmo. Sr. D. Manuel Ruiz Zorrilla. Presidente efectivo: D. Vicente Rodríguez. Vice-Presidentes: D. Pedro Turón, D. José Sepulcre y D. Balbino García de Burunda. Vocales: D. Julio Espinós, D. José Caballero, D. Narciso Carramata, D. Valeriano Aracil, D. Juan Antonio Fabregat, D. Antonio Vidal, D. Miguel Ortega Campillo y D. Juan Rogel Botá. Secretarios: D. Vicente Esquer y D. Manuel Pardines.

Manuel Ruiz Zorrilla

También hablé en un artículo sobre la Glorieta de Juan Rogel como precursor del Kiosco. El 14 julio presentó una instancia en el ayuntamiento pidiendo permiso para levantar un templete o Kiosco que utilizaría como café y horchatería.

Lo pensaba explotar los días de feria durante ocho años, quedando después a beneficio del municipio.

El 22 de julio le fue aprobado y el 11 de agosto comenzó su construcción. Fue la sensación de la feria. Sobre todo entre los jóvenes de la «alta sociedad».

El diario de Orihuela. Núm. 268 – 1887 junio 14: Nuestro apreciable amigo Juan Rogel, dueño del acreditado café Europeo, tiene en proyecto para la próxima feria la construcción de un magnífico templete en la Glorieta dado caso que el Ayuntamiento le diese la oportuna licencia.

En ese mismo verano cambió el mobiliario de su local de la calle del Ángel. Sustituido este, puso a la venta a precios económicos, nada menos que ciento cincuenta taburetes usados. Esto nos da una idea del tamaño del local. Se ofrecían para cafés, barberías u otros usos.

El diario de Orihuela. Núm. 282 – 1887 julio 2: Ayer tuvimos el gusto de visitar el acreditado y espacioso café Europeo en el cual admiramos las importantes mejoras que incesantemente está introduciendo en dicho establecimiento, su dueño nuestro apreciable amigo Sr. Rogel.

Las reformas últimamente introducidas consisten en el reemplazo de los antiguos taburetes por una magnifica sillería de la más moderna confección y unos elegantes y cómodos divanes que dan gran tono al decorado del local.

El diario de Orihuela. Núm. 285 – 1887 julio 6: El café Europeo recibió anoche a última hora la agradable visita de varias señoritas y algunos jóvenes de nuestra sociedad elegante. Se tocó el piano y se pasó un rato sumamente entretenido en aquel concurrido y acreditado establecimiento.

El diario de Orihuela. Núm. 317 – 1887 agosto 13: La feria ofrece un precioso golpe de vista contribuyendo, en gran manera a embellecerla el kiosco de Rogel. Es muy bonito y por el buen gusto que revela merecen plácemes José Sanz carpintero, José Sánchez pintor, y el dueño Juan Rogel. 

La Glorieta y el Paseo de la Estación. Colección Javier Sánchez Portas

El diario de Orihuela. Núm. 342 – 1887 septiembre 21: Esta noche a las ocho y media tendrá lugar en el café europeo una sesión de baile y canto andaluz por el cuadro que ha estado actuando en el café de la Rambla de Murcia. Tenemos muy buenas noticias de dicho cuadro de cantaores. La entrada será libre.

Año 1888

En los carnavales de 1888, mientras los capuchinos cambiaban la cruz de la Muela y los murcianos trataban de celebrar el entierro de la Sardina. Juan ofreció seis bailes, de nueve a dos de la mañana; a cual más concurrido y animado.

El primero coincidió con la popular romería de San Antón. En aquellas carnestolendas, «El Europeo» fue el local de referencia.

El diario de Orihuela. Núm. 436 – 1888 enero 14: Según nuestras noticias el dueño del Café Europeo piensa dar el primer baile de máscaras en aquel establecimiento el próximo día de San Antón. Ayer tarde estuvo el Sr. Alcalde en San Antón con el objeto de inspeccionar el camino que desde la carretera conduce a la ermita y las cercanías de esta donde suelen establecer sus puestos los vendedores el día de la romería.

Como resultado de la visita, se ha dispuesto desecar las charcas existentes en el referido camino y engravar el mismo en los puntos donde su mal estado lo requiera. Es una medida de previsión digna de aplauso.

El diario de Orihuela. Núm. 452 – 1888 febrero 03: Juan Rogel, el popular cafetero y dueño del acreditado café Europeo puede estar satisfecho de la jornada de anoche. El baile estuvo animadísimo; hubo gran número de máscaras y es ya cosa hecha, que dicho establecimiento sea el centro de alegría en el presente carnaval.

Ayer se instaló por los frailes capuchinos una nueva cruz en el monte denominado la Cruz de la Muela subiendo a tan elevado punto con tal motivo, numerosa concurrencia de gentes del pueblo (…) La peana de la nueva cruz se distingue perfectamente pero la cruz no es tan visible como la anterior lo cual no ocurriría si se la pintase de negro.

La Cruz de la Muela

El último baile del Carnaval fue el de la piñata. Asociada al carnaval por los italianos, la costumbre de la olla o pignatta se había extendido por toda España durante el siglo XIX. Una olla de barro llena de dulces colgaba de una cuerda en medio del salón. Los participantes, con los ojos vendados, intentaban romperla con un palo entre la risa general.

En esta ceremonia cargada de simbolismo cristiano, la olla era la tentación que encerraba los placeres del pecado. El danzante, vendado, encarnaba a la fe ciega que, con el palo de la virtud, hacía pedazos el pecado derramando sobre su cabeza los dones del cielo.

El diario de Orihuela. Número 466 – 1888 febrero 20: El baile de piñata celebrado anoche en el café Europeo estuvo muy concurrido y animado durando hasta las dos de la madrugada. El acreditado establecimiento de D. Juan Rogel ha merecido ser en el presente año el centro de la juventud alegre y bulliciosa, habiendo sido el favorecido de la fortuna durante los pasados días de carnestolendas.

Orden, armonía y gran cultura ha reinado en los bailes del referido establecimiento que ha ganado en reputación y favor público cuanto podía esperarse dado su antiguo renombre y crédito. Esto moverá al Sr. Rogel a quien felicitamos por el éxito obtenido, a preparar la fiesta carnavalesca del próximo año introduciendo algunas reformas con el objeto de halagar al público que tanto favor le viene dispensando.

La crónica. Núm. 242 – 1888 agosto 12: Nos han asegurado que el popular dueño del café Europeo Juan Rogel piensa introducir importantes reformas y mejoras del servicio, en el Kiosco de su propiedad que se instala dentro del salón de la glorieta, durante la época de feria. Mucho lo celebramos.

Año 1889

En este año las noticias son escasas. El carnaval ha decaído y, sorpresivamente, Juan entrega el kiosco al Ayuntamiento, quedando todavía cinco años de explotación. Pero, como veremos, no por eso dejó de vender en la Glorieta durante la Feria.

El diario de Orihuela. Núm. 761 – 1889 febrero 23: Mañana noche a las nueve, gran baile de máscaras en el café Europeo.

El diario de Orihuela. Núms. 826/833 – 1889 mayo 18/27: En el acreditado establecimiento Café Europeo, se servirán mañana los helados a los precios siguientes: Una capa de mantecado, 50 céntimos, media, 25. Una capa de leche 30 y media 15. Apertura de un depósito de hielo.

El orcelitano. Número 158 – 1889 agosto 25: El kiosco que se venía colocando en la feria, propiedad del laborioso industrial D. Juan Rogel, ha sido entregado por este al Ayuntamiento, antes que transcurriese el tiempo que marcaba el contrato.

El diario de Orihuela. Número 932 – 1889 septiembre 27: El presidente de la Comisión de ferias, hizo constar que el industrial D. Juan Rogel había cedido al Ayuntamiento el kiosco de su propiedad que venía colocando varios años en la feria.

La Glorieta. Colección Javier Sánchez Portas.

Año 1890

Tampoco hay muchas referencias en este año. El carnaval sigue decayendo. Durante el mes de febrero, Juan alterna riñas de gallos a las dos de la tarde con bailes de máscaras por las noches. Y, como ya he dicho, sigue vendiendo helados en la Glorieta.

El orcelitano. Núm. 184 – 1890 febrero 23: Poca afluencia de máscaras ha habido en el presente carnaval, menos, mucho menos que en años anteriores, lo cual prueba de una manera a todas luces innegable que la afición va decayendo.

En cuanto a bailes, no hablemos; si no hubiera sido por los que se han dado en el café Europeo, no hubieran tenido un punto donde reunirse las gentes de buen humor.

Hace pocos años se verificaban bailes en el casino, y en la casa del pueblo. Hoy hemos quedado reducidos al Europeo; y el que haya bailes en el establecimiento citado se debe al buen humor del dueño, porque si había de darlos por el lucro que le reporta, con seguridad que en su café no tendría efecto semejante diversión.

Como nota curiosa, he incluido lo que hoy se llamaría un suceso de violencia machista. Ocurrió en el último baile de Carnaval y la prensa lo cuenta como algo normal, ejemplarizante incluso, llamando al marido «su dueño y señor».

Una muchacha casada que se hallaba en el lecho conyugal con su esposo, en el momento se apercibió que su dueño y señor roncaba como un bendito, se levantó, y colocándose un disfraz se marchó al baile en unión con algunas amiguitas.

Pero es el caso que su marido, que ya se acostó receloso por algunas palabras que inadvertidamente sin duda se  escaparon a su cara mitad, despertó y observó con asombro que su costilla había volado; inmediatamente se vistió y salió de estampía, arrancándose en dirección al Europeo, encontrándose al llegar aquel establecimiento que su señora se hallaba muy a su gusto, en el pleno goce de su favorita diversión; y haciéndola salir del baile le propinó una tanda de valses que estaría toda la noche bailando, y que le habrán dejado imperecedero recuerdo del carnaval para todos los días de su vida. Nada… un rato de recreo, a cambio de una paliza.

El diario de Orihuela. Número 1150 – 1890 junio 28: Esta noche de nueve a once de la misma y mañana noche a la misma, tendrán lugar en el paseo de la Glorieta las verbenas de San Pedro. Con tal motivo se han colocado numerosos reverberos en tan ameno sitio. El conocido industrial Juan Rogel servirá toda clase de sorbetes en su instalación debajo de kiosco de la música.

La Glorieta. Colección Javier Sánchez Portas

Año 1891

Como todos los años, las primeras referencias al Europeo llegan con los bailes de Carnaval. Pero 1891 fue un año generoso en noticias, principalmente taurinas.

El diario de Orihuela. Núm. 1330 – 1891 febrero 7: Mañana noche a las diez de la misma; comenzarán los bailes de máscaras en el acreditado café Europeo. Todo promete gran animación en dichos bailes.

El diario de Orihuela. Núm. 1332 – 1891 febrero 11: Se ha notado en el presente año mayor afición a disfrazarse que en los anteriores pero falsedad. El deseo de divertirse que tiene la gente se conoció anoche de una manera indudable en el gran número de máscaras que circulaban las calles y llenaban los bailes caseros y públicos.

En el café Europeo hubo de darse por finado a las doce el baile a causa de ser imposible la estancia en el local lleno de bote en bote desde primera hora. Mayor afición pero nada  de gusto en los disfraces. Todo muy vulgar y poco llamativo así como en las bromas en las que parece que los disfrazados no sabían decir otra cosa que el consabido y fastidioso ¿no me conoces?

En marzo, un redactor de “El Diario de Orihuela”, dejó escritas unas líneas que, excluyendo las procesiones, se podría publicar igual hoy, ciento veinte años después.

El diario de Orihuela. Número 1366 – 1891 marzo 16: Nuestra antigua célebre feria, está convertida en un mal mercado. Nuestras antiguas esplendorosas procesiones están en peligro de desaparecer. Se hunde nuestra plaza de toros hace muchos años y, mientras otras ciudades vecinas nuestras las construyen nuevas sin perder las antiguas, nosotros habiendo perdido el mal circo taurino que teníamos, continuamos sin él. Creo que si se hundiese la ciudad, presenciaríamos impávidos la catástrofe sin atender a reconstruirla. Tal es nuestra apatía.

La unión republicana. Núm.6 – 1891 mayo 5: El Comité de Coalición Republicana cita a todos los republicanos de Orihuela y su término a una reunión que se verificará el jueves, siete del corriente a las diez de su mañana, en los altos del Café Europeo, para tratar de las próximas elecciones municipales.

En Orihuela hacia años que las monjas compraron la vetusta plaza de San Agustín para construir Jesús María. Por fin, alguien parecía capaz de construir una plaza, aunque fuese de madera. Y Juan era taurino como el que más.

Plaza de Toros convertida en colegio. Archivo Municipal de Orihuela.

La unión republicana. Núm. 7 – 1891 mayo 12: La lluvia que el martes pasado cayó con regocijo de los del campo fue tan intensa que se llegaron a inundar en nuestra ciudad algunos establecimientos públicos. En el Café Europeo se tuvieron que subir los concurrentes a las mesas por transformarse el salón en lago.

El diario de Orihuela. Varios núm. 1891 julio: Advertimos a nuestros lectores por lo que pueda convenirles que en el café Europeo y en la posada, del Sol se expende la nieve al precio de cinco céntimos libra.

Por D. Juan García, se ha solicitado en esta Alcaldía el oportuno permiso para la construcción de una plaza de toros de madera en nuestra ciudad. Parece que por esta vez va de veras la construcción del circo taurino pues tanto el demandante del permiso, como los demás señores que con él forman compañía se proponen que esté terminada para la próxima feria, a cuyo efecto y según nuestras noticias, ya han hecho el correspondiente pedido de maderas que llegarán a nuestra ciudad dentro de breves días, comenzándose acto continuo los trabajos.

Ayer se verificó ya el trazado para la plaza de toros que como ya dijimos se proyecta levantar en esta ciudad. Los trabajos han comenzado hoy, no queda pues duda alguna, de que la cosa, va de veras. Mil plácemes merecen los iniciadores de la idea por su actividad en llevarla a efecto y por haberse ellos solos en pocos días a hacer lo que por espacio de cinco años no hemos logrado hacer entre todos.

El terreno de emplazamiento para la plaza de toros en construcción en nuestra ciudad, ha sido cedido gratuitamente por su dueño D. Antonio Gea. Tan generosa prueba de desprendimiento merece nuestros más sinceros plácemes. Los trabajos continúan, esperándose hoy la madera. Y una vez recibida comenzará a toda prisa su construcción

Convendría que se regase el camino que conduce a la plaza de toros en construcción, porque aquel es hoy el obligado paseo de nuestra ciudad, y es tal el polvo que contiene, que es muy molesto el tránsito por él.

Los trabajos de la plaza de toros continúan con gran actividad; ya están construyéndose los toriles y ya está puesto todo el piso de los palcos y barreras.

La última noticia de julio fue determinante para el Europeo. El nuevo y lujoso casino iba a ser un duro competidor en bailes, conciertos y espectáculos.

Ya está terminado el acristalado del nuevo edificio del Casino y se da gran impulso a las obras de decorado, con objeto de que la sociedad pueda trasladarse al nuevo edificio para el 15 del próximo Agosto.

Primer bosquejo del Casino Orcelitano. Archivo Municipal de Orihuela.

La siguiente noticia insinúa que había sido picador aficionado, de apodo «Veneno». Aceptó colaborar como matador en una corrida benéfica.

El diario de avisos. Número 10 – 1891 septiembre 26: La próxima corrida de toretes será por la animación que se nota un acontecimiento local. Va a ser a beneficio de los establecimientos de beneficencia y en ella tomarán parte algunos aplaudidos aficionados hace ya años retirados de la arena.

El simpático Vila que tanto partido tiene entre el público, lucirá el domingo sus facultades que no creemos haya perdido durante el largo tiempo de su retiro.

Trabajará con él el no menos simpático Mácua y contribuirá a terminar el terno de matadores, por acceder a los ruegos de los amigos, el picador Juan Rogel, bautizado por los del toreo con el alias de Veneno.

Sabemos el sacrificio que este se impone bajando del caballo para empuñar, el estoque a la primera vez que pisa la arena, pero Juan es entendido en todo y saldrá, airoso con su empeño en virtud de la gracia que Dios le ha dado haciéndole servir lo mismo para un barrido como para un fregado.

En política, Juan seguía con los republicanos “zorrillistas”. Pero, como empresario, tomaba el té con el poderoso Ruiz Capdepón.

El diario de avisos. Número 34 – 1891 octubre 24: Anteanoche, después del té dado en honor del Sr. Capdepón en la Casa Ayuntamiento, presentó a aquel nuestro amigo el Sr. Lafuente a los dueños y empresarios del circo taurino, quienes pusieron en mano de nuestro ilustre paisano un palco con entradas para la corrida que habrá de tener lugar el próximo domingo.

El Sr. Capdepón que acogió con afectuosas frases a los invitantes, les ofreció asistir salvo caso de que pudiera demorar la resolución de asuntos urgentísimos que le llaman a Madrid.

Trinitario Ruiz Capdepón

D. Francisco Antón, D. Francisco Almodóvar, D. Diodoro Fons, D. José Fenoll y D. Juan Rogel salieron altamente satisfechos por la acogida que les dispensó el Sr. Capdepón.

La siguiente noticia lo asocia al torero murciano Antonio Pretel, en el arriendo de la plaza de toros de madera recién construida.

El diario de avisos. Número 39 – 1891 octubre 30: Tenemos entendido que han arrendado la plaza de Toros por dos meses y además el derecho a correr y matar trece toros por nueve mil reales dejando la carne a los dueños de los mismos, el popular industrial Juan Rogel y el conocido torero murciano Pretel.

Ya he hablado de su fama con la escopeta. Cazaban y pescaban en el Hondo. El año terminó con la renovación del decorado de su establecimiento.

El diario de avisos. Número 59 – 1891 noviembre 22: También hay hoy gran fiesta cinegética en el charco del Hondo situado entre Elche, Albatera y Dolores. De muchas partes de la provincia han salido diversas expediciones de cazadores con objeto de tomar parte en la tirada de hoy. De Orihuela también han salido algunos y no volverán sin una buena parte del botín; sobre todo el acreditado tirador Juan Rogel.

El Hondo a finales del siglo XIX. Colección Hipólito Miñana González

Según nuestras noticias es extraordinario este año el número de aves acuáticas que han acudido a la laguna efecto de la gran crecida que ha tenido con las aguas de los últimos temporales.

Algunos cazadores que ya han estado en aquel sitio nos han dicho que en el presente año han entrado gran número de flamencos, una de las aves más estimadas de las que se recejen en invierno en el Hondo. También parece que existe gran cantidad de pescado y que los aficionados a la pesca pasan ratos muy buenos en tan agradable diversión.

El diario de avisos. Núm. 66 – 1891 diciembre 1: En el Café Europeo empezaron ayer los trabajos de reparación del decorado. Su dueño trata de introducir en aquel acreditado establecimiento importantes reformas.

Año 1892

El independiente. Número 29 – 1892 enero 21: Cuantas personas concurren al acreditado «Café Europeo», han tenido ocasión de admirar el buen gusto que ha presidido en el nuevo decorado del mismo. Felicitamos por ello al joven pintor Monserrate Rodríguez a cuyo cargo ha estado el decorado de aquel establecimiento.

Ya hablé en el artículo de las sombrererías de Monserrate Rodríguez “El Dorado”, famoso decorador de establecimientos y restaurador de «La Diablesa».

El independiente. Núm. 31 – 1892 enero 23: Mañana a las nueve de la noche tendrá lugar en el «Café Europeo» el primer baile de máscaras del presente carnaval. Según nuestras noticias promete verse animadísimo aquel establecimiento.

El independiente. Núm. 59 – 1892 febrero 26: El baile celebrado anoche en el café Europeo, estuvo muy animado. De seguir esto así estará el salón verdaderamente brillante los tres últimos días de carnaval. Pocas máscaras hubo ayer en nuestra ciudad solo pudimos contar en el paseo hasta una docena. En cambio por la noche acudieron en gran número al café Europeo.

El independiente. Núm. 60 – 1892 febrero 27: Anoche se celebró en el café Europeo, el anunciado concierto por el terceto que dirige el guitarrista Sr. D. Luis Soria, cosechando los individuos que le componen gran número de aplausos en la ejecución de las diferentes piezas de que constaba el programa.

Luis de Soria Iribarne y su instrumento híbrido: la guitarpa

El Carnaval seguía siendo su fuerte, alternando entre los bailes algún concierto como el de Soria, guitarrista almeriense que llegó a alcanzar fama internacional. Pero este año no le autorizaron el baile de la piñata. Y las autoridades registraron a los clientes disfrazados en la misma puerta del local.

El pueblo. Número 3 – 1892 febrero 21: El domingo pasado por la noche asistimos por primera vez al baile de máscaras que se celebraba en el Café Europeo, incitados por varios grupos de alegres mascaritas que hacia allí se dirigían y que por la algazara que llevaban nos hicieron creer que no lo pasaríamos aburrido del todo.

Y así sucedió en efecto; quedamos agradablemente sorprendidos por el delicioso conjunto que se presentó a nuestra vista al entrar; en el espacioso salón profusamente iluminado y a los acordes de una bastante bien nutrida orquesta se mecían multitud de parejas luciendo caprichosos disfraces con los cuales resaltaba más la bonita figura de las jóvenes que asistieron.

Calle del Ángel. En la puerta del «Café Europeo». Colección Javier Sánchez Portas.

A la salida nos llamó la atención que en la misma puerta del establecimiento obligaran los agentes del orden a descubrirse la cara a las máscaras. Conformes en que estas vayan descubiertas por las calles de noche en cumplimiento de lo dispuesto en estos casos, pero de ninguna manera que lo hagan donde puedan enterarse de quien se oculta bajo determinado antifaz.

Esta es una de las quejas que se nos ha denunciado con el fin de que nosotros lo hagamos al público a nuestra vez; pero no es esto solo. Un grupo bastante numeroso, al retirarse a sus casas fue seguido de muchos curiosos y varios agentes municipales sin duda, para que no se cubrieran y ellos con objeto de que no averiguaran su procedencia les dieron un galope por todas las calles del pueblo.

El pueblo. Número 5 – 1892 marzo 7: El dueño del Café Europeo, a ruegos de varios señores, tenía en proyecto un baile de Piñata para la noche de ayer que no se llevó a efecto, por haberse negado a dar el correspondiente permiso nuestra dignísima primera autoridad.

No sabemos en qué fundaría su negativa pero desde luego creemos que no estaría amparado por ninguna disposición vigente, pues en casi todas las poblaciones se celebran bailes de Piñata. Consuélese el amigo Rogel con no ser él solo víctima de alcaldadas.

La primera notica de Juan Rogel relativa a los armados la he encontrado en la Semana Santa de este año. Figuraba como cabo de batidores.

Batidores en la puerta de San Gregorio. Antonio Ballester Vidal

El independiente. Número 95 – 1892 abril 12: He aquí los nombres de los individuos que forman la sección de Armados para las procesiones que hoy comienzan.

Capitán— D. Juan López Gonzálvez. Decurión.— Ramón Tortosa. Abanderado. —Antonio Egea. Cornetas. — Andrés Serna y Francisco Izquierdo. Tambores. — Manuel José Cárceles.

Soldados romanos. — Antonio López, Francisco Tafalla, Pedro Cecilia, José León, José Cases, José Pérez, Antonio Celdrán, Francisco Santero, Monserrate Irles, Francisco Aracil, Manuel Sánchez, Carlos Marín, Manuel Morell, Manuel Celdrán, Francisco G. Alfosea, Pedro Flores,  Antonio Vidal, Ramón Rabasa, José María Mira, Francisco García, Manuel Serna, Juan Herrera, Gabriel Rech, Juan León.

Cabo de batidores. — Juan Rogel.  Batidores. — Francisco Sánchez, José Vinal, José Soñer, Monserrate García.

Los Armaos en la Glorieta

En verano volvió a instalar Kiosco en la Glorieta y, en la puerta de su establecimiento, por la calle del Río, montó una regata nocturna. En noviembre tuvo problemas con la lotería ilegal; pero sólo detuvieron a sus dependientes y confiscaron el dinero.

El pueblo. Número 18 – 1892 junio 14: Cada día se arraiga más la costumbre de concurrir los jueves por la noche a los jardines de nuestra Glorieta, que a esa hora están encantadores y mucho ha de contribuir el bonito café que está instalando en este paraje el popular Juanete.

El independiente Año II Número 187 – 1892 agosto 8: Regatas en el río organizadas y dirigidas por el conocido industrial D. Juan Rogel presentando las embarcaciones lujosamente engalanadas, y luciendo vistosas iluminaciones por la parte que dan al río todas las casas enclavadas en la orilla del mismo.

Puente de tablas y calle del Río. Colección Javier Sánchez Portas.

El pueblo. Número 38 – 1892 noviembre 14: Después de haber acordado el dueño del café Europeo y nuestra primera autoridad que la lotería particular (de algún modo hemos de apellidarla para distinguirla de la otra) era corriente, la otra noche cuando unas cuarenta tablas funcionaban en dicho establecimiento se presentó en él una pareja de la Guardia civil y se incautó de los fondos de los jugadores. Y menos mal que estos no fueron a la cárcel.

A los que se llevó a la cárcel al siguiente día (por poco tiempo) fue a dos dependientes del café, uno porque echaba bola y el otro porque cobraba los cuartos. Muy bien. Y entre tanto al dueño del café, que en cualquier caso era el culpable de todo delito, lo dejaron tan tranquilo. ¡Duro y a la cabeza! ¿Obedecieron los detenidos a su principal? Pues a presidio por obedientes. Justicia, justicia, ¿dónde te metiste el sábado? ¿Jugabas tú también… al escondite?

Año 1893

El independiente. Número 339 – 1893 febrero 13: Esta noche y mañana a las diez habrá baile de máscaras en el Café Europeo (…) El baile celebrado anoche en el Café Europeo estuvo muy animado, concurriendo a él multitud de máscaras.

El año, parco en noticias, comenzó como siempre con los bailes de Carnaval. Se anunciaron entre los días 1 y 14 de febrero. En agosto repetía la organización de las regatas con gran despliegue de medios. Con globos aerostáticos y ocho embarcaciones. Por lo demás, sólo el anuncio de un concierto.

El independiente. Número 380 – 1893 agosto 12: Y ahora se acuerda el Excmo. Ayuntamiento de nuestra ciudad de hablar de festejos (…) Uno de los números que más empeño tiene la comisión en que resulte, es la fiesta en el Segura. Ha logrado que, de la dirección de la misma se encargue el conocido industrial D. Juan Rogel, que parece por su parte decidido a echar el resto.

Los vecinos de la calle Mayor y del Molino, deben por su parte coadyuvar también al resultado de la referida fiesta, iluminando las fachadas de sus casas que dan al Segura con más gusto si cabe que el año anterior.

Barca en el río Segura.

El independiente. Número 383 – 1893 agosto 18: Festejos para mañana: A las 7 de la noche, grandes fiestas en el Segura, simulacro naval bajo la dirección del gran marino y simpático industrial don Juan Rogel, presentando ocho embarcaciones lujosamente engalanadas y haciendo vistosas iluminaciones por la parte del río, todas las casas vecinas del mismo.

Elevación de globos aeróstatos; disparos de voladores, tracas, retretas y dulzainas. A las 9 y media, música en la feria.

El independiente. Número 461 – 1893 octubre 26: La sociedad de conciertos «El Turia», de paso por esta ciudad, se propone dar esta noche una velada en el Café Europeo. La sociedad «El Turia» que ha tenido el honor de ejecutar algunas de las piezas de su repertorio en el real sitio de Aranjuez, ante S. M. la Reina, llega a Orihuela.

Año 1894

El correo. Número 107 – 1894 enero 27: BAILE DE MASCARAS. Mañana noche se inaugurarán con un gran baile los que todos los años viene celebrando en obsequio a sus numerosos parroquianos el acreditado Café Europeo.

En el año del Obispo Rocamora, Juan, en su papel de «Veneno», organiza una novillada a beneficio de un picador. ¿Donde iría a parar la preciosa lápida, negra esmaltada con oro?

El independiente. Número 699 – 1894 agosto 22: Toretes. El próximo domingo, día de la Consagración del Iltmo. Sr. Obispo de Tortosa, se verificará en esta Plaza de Toros una magnífica novillada, dirigida por el inteligente aficionado Juan Rogel (a) Veneno, con un fin benéfico. Es probable que asistan las bandas de música de Murcia, Callosa y Orihuela.

El independiente. Número 702 – 1894 agosto 25: Toretes. Mañana a las cuatro y media se celebrará la corrida de novillos que anunciamos hace días se preparaba bajo la dirección de Juan Rogel (a) Veneno a beneficio del simpático picador «Galones». Asistirán a la plaza las tres bandas de música que mañana se reúnen en esta población.

El lunes, antes de las comidas de Beneficencia, pasará la comitiva por el barrio de Rocamora y a los acordes de la música se descubrirá una preciosa lápida, negra esmaltada con oro, que estará colocada bajo dosel, en la que se lee Calle del Obispo Rocamora.

La calle del Obispo Rocamora. Colección Javier Sánchez Portas.

Año 1895

El independiente. Número 852 – 1895 febrero 27: Bailes. Anoche estuvo concurridísimo el baile, celebrado en el café Europeo. El local del establecimiento, fue invadido desde las diez de la noche, por un número incalculable de máscaras y de curiosos aficionados a esta clase de diversiones. Gracias al buen cuidado y actividad del simpático industrial D. Juan Rogel, no hubo incidente alguno desagradable que lamentar, antes al contrario, todo fue placer y diversión.

Solo cuatro máscaras disfrazadas de mujer, se acercaron a darnos la consabida broma, y observamos desgraciadamente, que eran cuatro robustos machos; sin embargo, nos han asegurado, que asistieron al baile y lo honraron con su encantadora presencia, varias señoritas de nuestra más selecta sociedad.

Carnavales Madrid siglo XIX. La Ilustración Española y Americana.

Además del consabido carnaval, este año tenemos noticias de la Sociedad de Armados, donde seguía siendo el cabo de Batidores. Y de otra corrida benéfica de aficionados en la que Juan participa. La prensa dejó patente el buen trato que les dispensaba en su local, protegido por un nuevo toldo.

El independiente. Número 883 – 1895 abril 6: Obsequio. Anoche a las 9 y media, hallándonos en el espacioso salón del Café Europeo, en tertulia amena y agradable, versando la conversación sobre asunto de verdadera actualidad, como es el de los armados, fuimos galantemente invitados por el jefe de los caballeros andantes, simpático y acreditado industrial Juan Rogel, el cual, con la generosidad y desprendimiento que le son peculiares nos obsequió con unas copitas de vino de Jerez, que permanecía embotellado cerca de 20 años.

Uno de los concurrentes, miembro también de la Sociedad de Armados, llamado José Vinal, prometió a su vez, convidar a los armados de a caballo y a aquellos de sus amigos que quieran honrarle con su presencia, a una abundante comida con carácter de opíparo banquete, que preparará el mismo Vinal, el martes santo. Damos las gracias al amigo “juanete” por la galantería que tuvo al obsequiarnos.

La independencia. Número 15 – 1895 julio 20: Aplauso. Nuestro simpático y querido amigo, el honrado y muy acreditado industrial D. Juan Rogel, deseoso siempre de dar gusto a sus numerosos y asiduos clientes, ha colocado en la puerta de su espacioso establecimiento, un magnífico toldo, que indudablemente evitará que los delicados rostros de sus numerosos  parroquianos se vean molestados por el sol. Aplaudimos el buen gusto del señor Rogel y le felicitamos.

El Thader. Número 41 – 1895 agosto 19: La brillante compañía de armados dejará la lanza y la celada para empuñar el estoque y las banderillas, lidiando seis toretes, dentro de pocos días.

Se dice que actuarán de mataores el simpático Juan Rogel, el capitán de armados Sr. López y el reputado picador de toros «El Sastre». De resultar cierta la cosa sería un acontecimiento taurino, al que no debemos dejar de asistir. Esperamos que no quede en proyecto.

Años 1896/1898

El Thader Número 179 – 1896 febrero 3: Esta mañana ha llegado a esta ciudad, en la que se propone dar a conocer sus maravillosos experimentos, el muy notable ilusionista Mr. Hermann competidor de Onofroff. Admirable en los trabajos de prestidigitación e hipnotismo, constituyen sus ejercicios un notable acontecimiento. Con el fin de dar a conocer sus habilidades, esta noche ejecutará algunos trabajos en el café Europeo.

El Thader Número 80 – 1896 febrero 4: Anoche tuvimos ocasión de admirar en el café Europeo los notables trabajos de prestidigitación ejecutados por Mr. Hermánn. La concurrencia que había en el establecimiento del Sr. Rogel, atraída por la fama de que viene precedido el competidor de Onofroff, salió satisfechísima de la limpieza y perfección de los trabajos ejecutados. Esta noche se repetirá el espectáculo en el mismo sitio y es de esperar que se vea muy visitado.

Los Hermann fueron una conocida familia de magos, entre los que Carl Hermann  (1816-1887), fue tal vez el más famoso en la España del siglo XIX. Ya fallecido por estas fechas, debían referirse a su sobrino León Hermann (1867-1909). En cuanto a Onofroff, citado como competidor, fue un gran ilusionista e hipnotizador que recorrió medio mundo asombrando con sus proezas.

Hermann y Onofroff

El carnaval llegó otra vez; pero España no estaba para fiestas. Se cumplía un año de la sublevación cubana y el esfuerzo militar era descomunal. Decenas de miles de jóvenes inexpertos y mal equipados embarcaban para luchar en América. Aún así «El Europeo» volvió a reunir suficiente público para sus bailes.

El Thader Número 185 – 1896 febrero 10: En el salón del café Europeo verificóse anoche el primero de los bailes de máscaras que dicho centro piensa celebrar en la presente temporada. Estuvo animadísimo.

El Thader Número 189 – 1896 febrero 14: Únicamente en el baile celebrado anoche en el café Europeo se ha notado alguna animación. La verdad es que con la guerra de Cuba y demás desdichas que nos afligen, queda poco tiempo que dedicar a las juerguecitas.

Tras el extraño suceso del acorazado «Maine» en la Habana, en 1898, Estados Unidos nos declaró la guerra. Un año más, Orihuela preparaba su Semana Santa. En el listado de armados, Juan figura como Cabo de la Sección de Caballería.

He transcrito la lista completa por si es de vuestro interés. Desgraciadamente, no he encontrado nada de 1899. Termino aquí esta primera parte. Al final habrá un enlace para pasar a la segunda.

Heraldo de Orihuela. Año I Número 9 – 1898 abril 1: Lista de los señores que componen la compañía de “Armados” el presente año:

Gastadores; cabo, José Lidón, Luis Niñoles, José Alonso, Cayetano Santoro, Manuel León, Francisco López, Rafael Leandro. Banda de cornetas: cabo José Román, Francisco Espinosa, José Puerto, José María Cecilia, Francisco Illán. Tambores: Monserrate Martínez, José Martínez, José Ruiz, Manuel Follana. Charanga: Director, D. José Hita; Manuel Juan Truque, Benito Cubí, Casto Rodríguez. José Gómez, Francisco Balaguer, Carlos Rubio, Enrique Cánovas, Ramón Torregrosa, Luis Orgilés, José Egidio, Antonio Llamas, Monserrate Irles, Antonio Juan Truque, Bonifacio Giménez, Genaro Rodríguez, Máximo Esquiva, Carlos Pérez, Gaspar Riera, José Riera, Pascual García.

Centuria Romana, Puente de Poniente. Fotografía Belda. Colección Javier Sánchez Portas.

Primera sección: Capitán, D. Ramón Montero. Corneta de órdenes, Domingo Moreno; primer teniente D. Ramón Tortosa. Soldados romanos: Francisco Santoro, José Ortuño, José Llofríu, Francisco Menargues, Mariano Sevilla, Antonio Mógica, Manuel Merino, Carlos Marín, Francisco Asuar, Francisco Bas, José Rodríguez, Pedro Ferrer, Joaquín Hurtado, Pedro Moreno, José Esteve, Antonio Yor, Carlos Sánchez, Inocencio Beltrán, Salvador Ruiz, Manuel Más. Abanderado, D. Carlos Montero; Escolta: Antonio Vidal, José León, Ramón Lidón, Jaime Cifuentes, José Salinas, Antonio Molerá, José Martínez, José Aniorte, Antonio Rodríguez.

Segunda sección: teniente D. Cayetano Valcárcel. Soldados romanos; Francisco Alcaraz, José Cayuelas, José María Herrera, Pedro Rodríguez, José Sanz, Antonio Sanz, Patricio Cuenca, Luis Sarabia, Miguel Sevilla, Antonio Ballesta, Tomás Espinosa. Simón Monera, Manuel Bas, Manuel Ballesta, Roque Andreu, Cristóbal Irles, José Bregante, Germán Ballester, Francisco Oltra, José Albert.

Caballería en el Puente de Poniente. Antonio Ballester Vidal.

Sección de caballería: Cabo D. Juan Rogel, José Vinal, Antonio Gea, Narciso Lanosa, Lorenzo Espinosa, Luis Boné, Francisco Zaragoza. Corneta de órdenes, el niño Mariano Brú.

La comarca. 5 de octubre 1903.

Acceso directo a la segunda parte pulsando la siguiente imagen.

Enlace a la segunda parte.

Antonio José Mazón Albarracín. (AJOMALBA).

Mi agradecimiento a José Manuel Dayas, Javier Sánchez Portas y José María Piñeiro.

Sombrereros oriolanos. De la Madrileña al Gavilán.

Fotografía José María Pérez Basanta.

De la Madrileña al Gavilán.

El objeto central de este trabajo es demostrar el origen de la última sombrerería oriolana, el Gavilán, en la calle Mayor.

De paso os hablaré de otros sombrereros instalados en Orihuela entre las dos últimas décadas del siglo XIX y las primeras del XX, cuando el sombrero era algo más que un accesorio para cubrirse la cabeza.

Como prenda habitual e imprescindible en la vestimenta de la población, mostraba la clase social, el estatus económico, la profesión y hasta el estilo de vida de quien lo portaba.  

Integrados en la sociedad, las prendas para cubrir la cabeza, eran un negocio habitual en todas las ciudades, con talleres artesanos especializados en su confección y acreditados establecimientos que ofrecían al público las más variadas colecciones de sombreros y gorras.

La familia López Pinzón.

Nuestra historia comienza con Joaquín López Martínez, sombrerero de profesión, nacido en Orihuela en 1830 y bautizado en la Parroquia de las Santas Justa y Rufina.

Joaquín se casó con Antonia Pinzón López, vecina de Madrid. Este es el origen del nombre de la «Sombrerería Madrileña» de la calle Mayor. La que a la postre sería la precursora de la actual «El Gavilán».

No tenemos constancia de la boda; por lo que debió celebrarse en la capital. La que sí tenemos registrada es su numerosa prole.

Entre los años 1866 y 1882 este matrimonio bautizó once hijos en la Parroquia de El Salvador, con los apellidos López Pinzón: María Soledad, Bernardo, Ángel, Jesús, Joaquina, Antonia, Leonor, Magdalena, Joaquín, otra vez Joaquín (eso significa que el anterior murió) y Rosario.

—El hijo mayor, Bernardo López Pinzón, fue vocal en la junta directiva del Círculo Tradicionalista en mayo de 1894. Dos años después se casó con Emilia Casciaro y se marcharon a vivir provisionalmente a Valencia.

—De Jesús sabemos que se casó en 1900, en Torrevieja, con Magdalena Bernabé. No sé si se instaló allí. Lo cierto es que, en septiembre de 1916, el matrimonio apadrinó la boda de otra pareja en la citada localidad salinera desde donde escribo estas líneas.

—El nombre de Leonor coincide con el de la esposa de José Rufete, «El Gavilán».

—Magdalena se fue a Madrid en 1902, para ingresar como novicia en la congregación de las Hermanas de la Caridad de San Vicente de Paul.

—De Joaquín, el último varón, hablaremos más adelante.

—Rosario, la más joven, tomó también el hábito en el convento de agustinas de Orihuela, en 1904, adoptando el nombre de Sor María de la Soledad, curiosamente el de su hermana mayor.

Esta es toda la información que, por el momento, he encontrado de los hijos de los fundadores.

Orihuela en 1862. Colección Javier Sánchez Portas.

Sombrererías coetáneas, último cuarto del siglo XIX:

Anterior a la década de 1880, he encontrado la de José Rebollo, abierta en el verano de 1878 en la Calle Mayor.

A decir de los redactores de «El Segura», «un magnífico establecimiento montado con lujo y elegancia», del que no he podido localizar la ubicación exacta ni cualquier otra mención, por lo que no descarto que pueda ser el primer antecedente de «El Gavilán».

En la década siguiente, tengo localizadas varias sombrererías:

La de José Simó, conocido como el «Maestro Simó». Tiene pinta de ser la más antigua, aunque no he encontrado publicidad anterior a 1885, año en el que comienza a anunciarse en «El martes» y en «La crónica». Estabá domiciliada en  los Hostales, número 9.

«El Martes» y «La Crónica» año 1885.

En la sombrerería DE LOS HOSTALES  se ha recibido un gran surtido en fieltros para hacer sombreros de todas clases, y en todos colores, propios para la estación a precios económicos.

Especialidad en sombreros a medida de la forma y clase que el parroquiano deseé. Gorras, hongos y sombreros de copa. Sombreros a medida para los señores Sacerdotes. Composición económica de toda clase de sombreros.

Bajada del Puente y Hostales siglo XIX. Colección Javier Sánchez Portas.

Sus anuncios en prensa se mantienen regularmente hasta 1892, año en que pasa a regentarla Juan Cutillas.

En 1894 queda en manos de Antonio Pérez Salar, especialista en sombreros cordobeses, quien despliega una buena campaña publicitaria en «El Orden».

«El Orden» 1894-1895.

No debió tener mucho éxito pues en 1897 volvió a cambiar de manos, y se la quedó José Navarro Rodríguez, que vendía y planchaba sombreros a precios baratísimos: sevillanos, cordobeses y de palma.

«El Día» 1886.

La de Francisco Lozano Piñero, en Calle Mayor 26, se anunció entre los años 1885 y 1887 en «El Día».

Sombreros de todas clases y la mar en gorras de seda, a precios casi de balde. Desde dos reales y medio en adelante. Equidad, elegancia y baratura.

Gran surtido de sombreros canal (de copa semiesférica usado por el clero católico, con ala ancha y levemente doblada hacia arriba), y de castor (de fieltro)…

«El Diario de Orihuela» 1887.

Su existencia fue breve. Durante los meses de enero y febrero de 1887 «El Diario de Orihuela» anunció su liquidación.

En Casa de Francisco Lozano Pinero. Mayor, 26. Liquidación cierta en todos los artículos de dicho establecimiento, ofreciendo dicho dueño grandes rebajas, como son gorras de 2, 3, 4 y 6 reales en adelante, y un grandísimo surtido en sombreros a precios desconocidos.

Los sombreros ingleses que se han vendido a  70 reales se expenden a 50 en este establecimiento. Oriolanos: aprovechar la ocasión.

Orihuela en 1870. Colección Javier Sánchez Portas.

La de Leopoldo Lizón se anunciaba en 1886 en «El Oriolano» y en «El Diario de Orihuela» como «antiguo establecimiento»; lo que deja entender que llevaba tiempo instalada en la Calle Calderón, número 8.

En 1891 apareció en el «Diario de Avisos». Y en 1894 en el diario «El Independiente».

En este antiguo y acreditado establecimiento, se ofrece al público una bonita y variada  colección en sombreros de novedad, de multitud de clases y colores.

Especialidad en hongos ingleses a dos pesetas uno. Se facilitan toda clase de encargos en el ramo de sombrerería con prontitud y equidad.  NO EQUIVOCARSE.

En 1905 empezó a publicitarse en «El Diario» con un vistoso anuncio en el que cambia su número de policía a Calderón de la Barca, número 4.

«El Diario» 1905.

Junto al puente ofrece al público.  Inmensa y variada colección de  gorras ALTA NOVEDAD, chauffer, japonesas, rocambole, inglesas, alemanas, montañesas, ciclistas y otras mil formas.

No he podido resistirme a transcribir un anuncio que aparece junto al anterior. Va también de cubrir las cabezas. Y el tipo que se publicita, estaba alojado enfrente de esta sombrerería, en el establecimiento precursor del Hotel Palace:

IMPORTANTISIMO: A los calvos. Acaba de llegar a esta población el representante y viajante de la casa Peguha de los Estados Unidos, D. Antonio Peña Zumalacárregui, doctor en ciencias, que ha venido a dar a conocer a las personas de buen gusto, y a los calvos en particular, artículos desconocidos en España.  ANTIMICROBICIDA CALVÓTICO PEGUELA, infalible y único producto conocido para poner pelo a los CALVOS. Instalado en la Posada Buenavista.

Hospedaje Buena Vista. Colección Javier Sánchez Portas

La sombrerería Madrileña de la calle Mayor

La primera referencia que encuentro a la sombrerería madrileña de Joaquín López, en la calle Mayor, número 35, son los «consejos comerciales» publicados por «la Crónica» en mayo y junio de 1887.

Hemos tenido el gusto de admirar el magnífico y elegante surtido de sombreros de señoras, niños y niñas que procedentes de las antiguas y renombradas fábricas de Madrid y París acaba de recibir para la estación de verano nuestro particular amigo  don Joaquín López, calle Mayor, número 35.

Recomendamos muy particularmente a nuestras bellísimas lectoras el acreditado establecimiento ya citado, en la seguridad de hallar en él a precios sumamente económicos cuanto pueden desear de mayor gusto elegante capricho, y alta novedad.

No sé cuánto tiempo llevaba abierta, pero esta es la fecha más antigua que tenemos.

En agosto de ese mismo año, apareció un anuncio en «La Crónica» que se mantuvo varios meses.

«La Crónica» 1887.

Exposición permanente de sombreros, última novedad, para señoras y señoritas, caballeros y niños. Magnifico surtido de gorras de todas clases.

Grandes existencias de adornos para baile, telas y cintas para confecciones y composturas. Lavado de sombreros de paja, de castor, y todo lo concerniente al ramo de sombrerería y modista.

Precios económicos, gusto y prontitud.

«El Diario de Avisos» 1891.

En octubre de 1889, «El Diario de Orihuela» publicaba la siguiente noticia:

Va adquiriéndose en nuestra ciudad, la costumbre tan generalizada en las grandes capitales, de exponer los domingos en los comercios, los géneros y novedades recibidos.

Anoche apareció otra en la elegante sombrerería Madrileña del Sr. López, siendo numeroso el público que la visitó admirando la variedad y elegancia de los géneros expuestos.

En la sesión municipal del 7 de noviembre del mismo año, el Ayuntamiento aprobó el pago de 37, 75 pesetas a Joaquín López, por la confección de once gorras para la Guardia Municipal.

«El Thader» 1895.

Con ligeras variaciones, entre los años 1891 y 1896, se anunció en varias publicaciones; especialmente en «El Thader».

Se ha recibido un grande y bonito surtido en sombreros para señoras y niñas de las cuatro mejores casas de París y de Londres: un gran surtido en sombreros ingleses para caballeros, desde 4,50 pesetas en adelante.

Después desapareció para siempre de los anuncios de prensa.

Sombrereros en el primer cuarto del siglo XX.

En el verano de 1903 localicé un sombrerero en la calle de San Pascual; de nombre Antonio Lorenzo. Encontré otro en la misma calle en 1888, pero sin nombre ni número. Puede que fuera el mismo.

Orihuela 1909.

En 1907 se anunciaba Pascual García Limiñana, en la Plaza de la Soledad con sombreros desde 6,50 pesetas.

En 1910 el negocio pasó a su hijo Mariano García Soriano, nacido en 1889. El joven Mariano estaba afiliado al Partido Conservador.

Dos años después, «El Eco de Orihuela» hablaba de reformas en su local de la Plaza de la Soledad.

También de un viaje a Madrid, Zaragoza y Barcelona, en busca de géneros para el nuevo establecimiento que pensaba abrir en la calle Alfonso XIII número 14, donde tenía su domicilio.

En noviembre de 1912 se trasladó al «nuevo local con servicio esmerado y amable por parte del dueño y de la dependencia».

Y por compras superiores a cinco pesetas, regalaba un accesorio para cepillar el sombrero.

Ornamentó admirablemente el nuevo establecimiento, que ostentaba un rótulo anunciador realizado por el afamado pintor Monserrate Rodríguez «El Dorado», quien había decorado también el «Café Europeo», la «Banca Balaguer», y restaurado, nada menos que la imagen de Semana Santa conocida como «La Diablesa».

Pero en diciembre de 1912 volvió a la Plaza de la Soledad, adecentando su antiguo establecimiento. Según sus amigos y correligionarios de la prensa, el nuevo local no era suficiente para tanta clientela.

Plaza de la Soledad.

En 1913 se casó en Santa Justa con la agraciada señorita Enriqueta Martínez. Ese mismo año lo nombraron viajante de una importante casa americana que comerciaba sombreros jipis (sombreros de palma) y panamás.

En 1914 tuvo un robusto varón, bautizado en la catedral. También amplió su negocio instalando en la sombrerería una sección de zapatería de «alta escuela».

«El Conquistador» 1912.

En noviembre de 1912 se anunciaba la apertura de la Gran Sombrerería de Luis Beltrán García. Pero la muerte de su abuela obligó a aplazarla una semana.

Estaba ubicada en la Plaza de Cubero, número 2, en la subida al puente desde la Calle San Agustín, junto a la confitería de Evaristo Cárceles. 

Al año siguiente, Luis viajó a Madrid y Valencia para comprar las últimas novedades. A veces se anunciaba como «La sombrerería de las tres B. B. B.».

Su especialidad eran los cordobeses estilo Belmonte, los de jipi -la última novedad- y los sombreros para sacerdotes.

«El Conquistador» 1913.

En octubre de 1918 Ricardo López Martí buscaba dependiente para abrir un establecimiento en la Plaza de la Constitución (la plaza Nueva).

Una gran sombrerería con variadísimo surtido en gorras y sombreros confeccionados al último grito de las exigencias modernistas.

Plaza de la Constitución o Plaza Nueva. Colección Javier Sánchez Portas.

Géneros baratísimos nacionales y extranjeros. Últimos modelos de París, Barcelona y London. Gorras de todas formas y colores a precios reducidísimos, de paño, hilo, afelpadas, impermeables y de abrigo.

Esta casa ha recibido para la temporada de Invierno lo más chic, lo más elegante, lo más llamativo. Inmensas existencias en boinas vascas con forros de seda.

Sombreros de inmejorable calidad. Fantasía, Elegancia, Baratura. Visiten esta casa antes de adquirir vuestras prendas y se convencerán. Plaza de la Constitución, número 21. Teléfono 58.

Plaza de la Constitución o Plaza Nueva.

La Madrileña en el siglo XX

El cuatro de febrero de 1913 fallecía la «anciana y virtuosa señora» Antonia Pinzón, viuda de López, dueña de la sombrerería madrileña. Queda claro que Joaquín había muerto antes, pero no he localizado la fecha.

Presidieron el duelo el sacerdote Eduardo Soria, Ramón Garrigós y Leopoldo Lizón.

Condujeron las cintas Mariano García, José Balda, Francisco García Molina y Mariano Ros, siguiendo al féretro un numeroso cortejo en el que estaban representadas todas las clases sociales de Orihuela.

Su hijo menor, Joaquín López Pinzón, casado con Concepción Ros, se hizo cargo de la sombrerería.

En junio de 1916 viajó a Valencia y Barcelona para comprar los modelos de la nueva temporada.

En aquel verano sufrió una terrible desgracia; perdió a su único hijo, Antonio, con tan sólo once meses de edad.

En el verano de 1918 Joaquín viajó de nuevo a Valencia y Barcelona.

También a Madrid; pero esta vez, el género adquirido era para montarse por su cuenta abriendo otra sombrerería en la calle Mayor: «El modelo, gran sombrerería modernista», haciendo la competencia a sus hermanas con una importante campaña publicitaria en «El Conquistador».

«El Conquistador» 1918.

Última novedad en géneros nacionales y extranjeros, lo más elegante de la moda mundial, calidad inmejorable, precios reducidísimos.

Visiten esta casa montada con todo lujo en la calle Mayor núm. 18 y se convencerán que es la única en su clase, por la elegancia, por la calidad y por la baratura de sus artículos.

Inmensas existencias en sombreros y gorras de fantasía y boinas vascas para la temporada de invierno.

«El Conquistador» 1918.

De Joaquín hijo sabemos que, en 1925, colaboró con la Centuria Romana aportando 3 pesetas.

Y que su establecimiento seguía abierto en 1926, con la dirección Mayor, número 20 y el teléfono 124.

La última noticia sobre él, aparece en enero de 1929, participando en una campaña benéfica.

La Sombrerería Madrileña siguió adelante regentada por sus hermanas, bajo la denominación comercial «Hijas de Joaquín López», nombre que aparece grabado en algunos sombreros de principios de siglo, que aún conserva mi amigo «Rufo» en «El Gavilán».

Gentileza de la familia Rufete.

En el primer tercio del siglo XX, la que parece ser una de las nietas del matrimonio fundador (se llamaba Leonor, como una de las hijas) se casó con José Rufete Gilabert, «El Gavilán», quien dio nuevo nombre a la sombrerería.

Fotografías de Roberto López Fuentes.

Esto es todo lo que he podido recopilar por el momento. A medida que avance en mis investigaciones iré añadiendo datos.

Queda demostrado que la sombrerería, hoy llamada «El Gavilán», lleva funcionado, al menos, desde la década de 1880.

Esperemos que pronto pueda cumplir el siglo y medio con el respeto que merece como única sombrerería de Orihuela, y quizá, de toda la Vega Baja.

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba) 2021.

Mi agradecimiento a José Manuel Dayas y a la familia Rufete. Agradecería cualquier información que podáis aportar.

Enlace a programa de radio. Vídeo en YouTube.

Esclavos en la Orihuela del siglo XVIII.

Diseño de la Ciudad de Orihuela mirada por el Mediodía. Joseph Vicente Alagarda y Eysarch. Siglo XVIII.

Esclavitud en Orihuela, siglo XVIII.

 Retrato de Juan Pareja. Diego Velázquez. Museo Metropolitano de Arte de Nueva York. Esclavo Morisco del pintor.

En todas las culturas a través del tiempo han existido esclavos; personas convertidas en mercancía susceptible de ser vendida y comprada.

Y España no fue menos. Aunque parezca increíble, la Iglesia Católica no condenaba la esclavitud.

Muy al contrario, obispos, canónigos y muchos religiosos de menor grado tenían sus propios esclavos en número proporcional a sus ingresos.

Pepe Ojeda publicó un espectacular trabajo sobre la esclavitud durante los siglos XVI y XVII, ámbito temporal de su estudio histórico sobre Orihuela.

En él podemos comprobar como nobles, mercaderes, artesanos, canónigos y hasta el propio convento de Predicadores tenían esclavos.

Os dejo un enlace por si os interesa.

Enlace a artículo en PDF

Esta abominable práctica  decayó durante el siglo XVIII; centuria en la que ya pocos españoles tenían esclavos a nivel particular.

Los que «salían al mercado», eran sobre todo berberiscos capturados bajo la «patente de corso»,  piratas legitimados por la corona que los vendían en los mercados de Cartagena, Alicante o Valencia, plazas cercanas a Orihuela.

La esclavitud quedó abolida en España en 1817; pero dicha medida sólo afectó al territorio peninsular.

A pesar de ser una práctica ilegal, en las posesiones americanas se incrementó notablemente el tráfico de seres humanos durante el siglo XIX, para utilizarlos en las plantaciones de azúcar o tabaco.

Muchos piensan que la trata de esclavos en la península era una práctica medieval. Pero España fue el último país de Europa en abolirla; y muchas fortunas acumuladas en el siglo XIX, están manchadas de sangre.

La captura de esclavos. Anónimo. Museo Nacional del Prado.

La mejor fuente para el estudio de la esclavitud son los protocolos notariales que documentaron aquellos negocios. He transcrito unos ejemplos del siglo XVIII que encontré en el Archivo Histórico de Orihuela.

El primero es una compra del Doctor D. Francisco Rocamora y Cascante. Utilizando sus propias palabras, «dueño del Lugar de Benferri, Presbítero, Dean, primera Dignidad, y Presidente de la Santa Iglesia de Orihuela».

Este curioso personaje habitó el actual palacio de la Granja cuando su primo, el marqués de Rafal, huyó de Orihuela al fracasar la proclamación del archiduque.

Es esos tiempos ominosos para los Rocamora la plaza, hoy de Vía Manuel, se tituló Plazuela del Deán.

Archivo Histórico de Orihuela (AHO)

Vamos pues con la transcripción:

En la ciudad de Orihuela, a treinta días del mes de mayo de mil setecientos y veinte y un años.

Ante mí, el presente escribano y testigos de esta carta, pareció el patrón Francisco Tur, vezino de la villa de Mursia aquien doy fe conosco y otorgo por esta carta que vende y da en venta al señor licenciado Dr. Francisco Rocamora y Cascante, Dean de la Santa Iglesia Cathedral de esta dicha ciudad y vecino de ella, la quien su derecho representare:

Un esclavo llamado Francisco Joseph Rodríguez, que tiene suyo propio según dixo, de mediano cuerpo, color cocho claro, el pelo del zerebro entrecano poco poblado, de edad al parecer de veinte y seis años poco más o menos, con una señal en el lado derecho de la barba, y la mano derecha con tres dedos que no los puede abrir de quemadura que ha padecido según declaró el mismo esclavo.

Con ? ojos pardos y sexas (cejas) anchas, sano de toda enfermedad pública, o secreta de mal de corazón, bubas; no fugitivo, ni ladrón, borracho, ni otro defecto ni tacha que le impida el servir bien, y por tal se lo asegura por presio de ochenta libras moneda de este Reyno que confiesa haber resibido de que se satisfase y da por entregado en dinero contado a su voluntad ….

En la segunda el comprador es otro beneficiado de la Catedral que adquiere una mestiza bautizada.

Archivo Histórico de Orihuela (AHO)

En la Ciudad de Orihuela, a 29 de mayo de 1714: Compraventa entre Joseph Simó, labrador, vecino de Muro y Joseph Armengol, beneficiado eclesiástico residente en Orihuela.

Este último adquiere una esclava cristiana llamada Josepha María Palacios; de edad de veinte y siete años poco más o menos. Mulatada que tiene una señal en la parte del carrillo izquierdo a modo de un ramo.

Se la vende por sana, sin enfermedad de gota, ni de corazón; sin vicio de embriaguez, ni fugitiva, ni ladrona, ni conocido ningún defecto que le impida servir bien, por el precio de cuarenta y cuatro libras de moneda de este reino.

La mulata o Escena de cocina.  Diego Velázquez. Instituro de Arte de Chicago.

En la siguiente, el «esclavo moro» adquirido en Cartagena, había pertenecido a un comisario de la Inquisición, en Fuente Álamo.

Archivo Histórico de Orihuela (AHO).

En la ciudad de Orihuela, a 24 de julio de 1725: Compraventa entre Roque Ximeno, vecino de Cartagena y Silverio Gómez vecino de Orihuela.

El primero vende un esclavo moro que tiene como suyo propio, llamado Albercayn.

Buen cuerpo, color moreno, pelo negro, de buen aspecto, de edad treinta años al parecer. Comprado a Joseph Reyllo, Comisario del Santo Oficio de la Inquisición del lugar de Fuente Alamo.

Por el precio de sesenta pesos de una libra cada uno moneda de este reino.

Silverio no debió quedar contento con su adquisición; o sencillamente se trató de una operación especulativa.

Tenemos el mismo esclavo, tres meses después, y la venta fue por el mismo precio. Al menos eso reflejaron en escritura.

Archivo Histórico de Orihuela (AHO).

En la ciudad de Orihuela, a 31 de octubre de 1725: Compraventa entre Silverio Gómez, vecino de Orihuela y Francisco Pastor, vecino de Cartagena.

El primero vende un esclavo moro que tiene como suyo propio, llamado Albercain. Buen cuerpo, color moreno, pelo negro, de buen aspecto, de edad treinta años al parecer.

Comprado a Roque Moreno, de Cartagena. Por el precio de sesenta pesos de una libra cada uno moneda de este reino.

Grabado de la ciudad de Orihuela en el siglo XVIII.

Para terminar, voy a transcribir dos cartas de libertad. La primera la firma Luis Togores Valenzuela. El décimo tercer señor de Xacarilla, vivía en la famosa «Casa del Paso» junto a su fiel ama de llaves y dos esclavos a su servicio.

Firmó esta carta de libertad poco después de haber testado ante notario, estando muy enfermo.

En dicho testamento mandó que su cuerpo fuese sepultado en la iglesia de sus vecinos, el Colegio de la Compañía de Jesús, vestido con sotana de nuestro Padre San Ignacio de Loyola.

Falleció aquel mismo verano. Ese fue el motivo de otorgar la libertad a «su fiel» Bernabe.

Archivo Histórico de Orihuela (AHO).

En la ciudad de Orihuela, a diez y ocho días del mes de abril de mil setecientos y veinte y seis años.

Sépase por esta carta como yo, Don Luis Thogores y Valensuela, señor del lugar de Xacarilla, vecino de esta dicha ciudad, otorgo que por cuanto yo tengo un esclavo que se llama Bernabé Amele, color «cocho», de mediana estatura, poca barba, ojos hundidos, delgado de cuerpo, de treinta y dos años poco más o menos, con dos cortaduras, la una en el pulpejo del dedo pulgar que le sircuye y la otra en el dedo anular en la punta y yema de él.

Que lo uve por escritura de venta que a mi favor otorgó Pedro Ronda, de la Villa de Altea…

Por el mucho amor que le tengo y por haberme servido con toda puntualidad, lealtad y buen selo y por otras causas que me mueven, le he prometido librarle de la sujeción y cautiverio en que está.

Y para que tenga efecto en la mejor forma que de derecho aya lugar, siendo sierto y sabedor del que en este caso me pertenece, por la presente doy libertad al dicho Bernabé Amele, para que la tenga desde oy enadelante y no esté por más tiempo sujeto a servidumbre y me desisto y aparto del derecho de posesión, propiedad y señorío……

Esclavo morisco.

El último protocolo, es una carta de libertad para dos esclavas de nombres Justa y Bernarda (eso implicaba que estaban bautizadas). La otorga Ana Rocamora Cascante, en su nombre y en el de su esposo, ya fallecido.

Se trata de Antonio Fernández de Heredia Bazán, aunque en la escritura eliminen el Fernández. Antonio Heredia Bazán fue otro personaje coetáneo; nada menos que el marqués consorte de Rafal, corregidor de Madrid, fallecido casi tres décadas después.

En la ciudad de Orihuela, a veinte y dos días del mes de octubre de mil setecientos y veinte y ocho años. Sépase por esta carta que Doña Anna Rocamora y Cascante, viuda del noble Don Antonio Heredia Bazán, caballero de la Orden de Santiago, vecina de esta dicha ciudad, a quien doy fee y conosco.

Otorga que por cuanto tiene dos esclavas, llamada la una María Justa, de cuarenta años de edad, color moreno, mediana estatura, embebida de rostro, con una señal en la frente, otra en la mejilla derecha y una sicatriz en la mitad de la barba, el pelo negro.

Y la otra Bernarda Bentura, mediana de cuerpo, color moreno, cari redonda, pobre de pelo y negro, de edad de cuarenta años poco más o menos, que las compró con el dicho, su marido, el cual al tiempo de su muerte las dio libres por su parte y ahora la otorgante por la suya, por el mucho amor que les tiene y haverle servido bien desde que están en su poder, y especialmente por haser servicio a Dios Nuestro Señor en la mexor forma que de derecho haga lugar.

Siendo cierta y savidora de que en este caso le pertenece, por la presente les da la libertad a las dichas María Justa y Bernarda Bentura para que la tengan desde oy en adelante y no estén más tiempo sugetas a servidumbre, y se desiste y aparta del derecho de posesión, propiedad y señorío en ellas adquirido y quele pertenece y todo ello selos dona, cede y renuncia con el poder irrevocable en su fecha y causa propia, como se requiere para que traten y contraten, compren y vendan, parescan en juhicio.

Otorguen escrituras y testamentos y hagan todo quanto pueden haser los hombres y demás personas libres y no sugetas a esclavitud…

Archivo Histórico de Orihuela (AHO).

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba).

Joaquín Sorolla en Orihuela.

Retrato del actor Ramón Peña con traje gris
Joaquín Sorolla.

Enero de 1919, la visita de Sorolla.

En enero de 1919, Joaquín Sorolla visitó Orihuela gracias a las gestiones del actor cómico Ramón Peña; a quien el famoso pintor había hecho un retrato. En ese año, su compañía de opereta española triunfaba en el Teatro Apolo de Valencia.

La crónica de la visita, publicada en «El Conquistador», es obra de otro artista de las tablas, el tenor Ignacio Genovés, quien actuó como acompañante y cicerone de don Joaquín. Paso a la transcripción:

Por fin he conseguido que el gran Sorolla venga a esta población; así me lo participa en este telefonema. Esto nos decía la otra tarde en el salón de tertulia del Casino el notable actor Ramón Peña.

Llegó por la noche el insigne pintor valenciano D. Joaquín Sorolla Bastida, acompañado de su compañero en arte D. Eliodoro Guillén (autor del tríptico del techo del Salón de Café del Casino) del Sr. Aznar, y de su alumno predilecto, Emilio Varela, uno de los coloristas mejores contemporáneos.

El Sr. Sorolla es menudo, inquieto, nervioso, apasionado en grado sumo por todas las manifestaciones de arte. El corto tiempo que ha permanecido entre nosotros lo ha consagrado en visitar lo más notable que encierra esta población.

Joaquín Sorolla.
Montaje Ajomalba.

En casa del Conde de Oliva (actual hotel Tudemir) admiró una preciosa colección de bargueños que dicho señor posee; en el Colegio de Santo Domingo alabó en gran manera un retablo de Juan de Juanes existente en la capilla de la sacristía y el museo arqueológico que fundó el Padre Furgús S. J. que tan buenos servicios hizo a la historia de Orihuela y tan buenos recuerdos dejó en aquellos que fueron sus discípulos.

En el seminario de San Miguel contempló el hermoso panorama que se divisa y que pocos más hay en España que le aventajen en grandiosidad; entre otras cosas le hizo allí grata impresión un cuadro representando Magdalena penitente, de una hermosa factura pero de autor desconocido.

Colección Rodríguez Tejuelo

En la Parroquia de Santiago, además del edificio que es precioso, vio las obras de Salzillo diciendo que el Cristo en la Cruz que se guarda en la sacristía es de las mejores obras del gran escultor murciano, siendo preciosa la sagrada familia, S. Vicente Ferrer y S. Luis Beltrán, de dicho escultor.

Vicente Ferrer y Luis Beltrán.
Francisco Salzillo y Alcaraz.
José M. Pérez Basanta 

Del discípulo de Salzillo, Sr. Beltrán, guarda dicha parroquia una Purísima preciosísima, doce apóstoles y cuatro evangelistas que son un primor de ejecución y dignas según confesión suya de ser conocidas estas esculturas entre los maestros del arte como modelo de gran belleza. Hizo grandes elogios de la cruz parroquial, que en Valencia se llevó diploma de honor en la exposición; de los tres cálices magníficos y de la hermosa Custodia que allí se conserva.

En San Francisco contempló las imágenes de Nuestro Padre Jesús y de Cristo en la Agonía, ambas imágenes verdaderamente preciosas pero de autor desconocido.

Imagen original del Nazareno.
Colección Javier Sánchez Portas.

En casa de nuestro amigo Jacobo Gómez vio un cuadro hecho por él en Roma, al principio de su vida artística, figura una cabeza de un viejo; el amigo Jacobo es dueño de una bonita colección de cuadros; entre otros tiene un Vicente López, de los mejores que dicho artista pintó, un Pinazo Camerlande, otro de Abril; un Rosa Bonheur y uno precioso de la escuela de Goya.

El eximio pintor Sorolla ha elegido Alicante como modelo para uno de sus cuadros, para la serie de paneles que pinta para la Sociedad Hispánica de Nueva York que inmortalizarán los paisajes de España y los hombres de la raza Española.

Fotografía con dedicatoria autógrafa.
Colección Javier Sánchez Portas
.

El teniente alcalde José Martínez Arenas, con la amabilidad en el característica, le hizo los honores y se esmeró para que el tiempo que aquí estuviera el famoso artista le fuese grato.

Al despedirse del Sr. Arenas, el Señor Sorolla le prometió mandar una copia del último retrato que él le ha hecho a S. M. Alfonso XIII;  dicha copia será hecha por el Sr. Varela para que figure en el salón de actos de este Ayuntamiento.

«Ciudadanía» 6 de julio de 1915.

Felicito a Orihuela por haber tenido la honra de hospedar a tan notable artista y me felicito por haber sido su compañero de excursión. I. Genovés. Enero 1919.

Aunque Genovés no lo menciona, sabemos que Sorolla comió en el Balneario de San Antón. Así lo publicó el semanario «Ecos»:

Ignacio Genovés.
Años cuarenta.
Colección Pablo Cuadrado.

Ilustre huésped, lo ha sido de nuestra Ciudad, aunque brevemente, el insigne pintor D. Joaquín Sorolla, gloria del arte patrio, al que nos honramos en saludar desde estas columnas.

Balneario de San Antón.

Ignoramos que nuestro Municipio haya hecho nada en su obsequio, pues aun cuando se nos dice que la comida que en los Baños de San Antón se sirvió en honor del laureado artista, la costea el Ayuntamiento, nosotros no lo creemos, fundados en la inasistencia de los Concejales a tal acto y en el desconocimiento oficial que tienen de la celebración del mismo.

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba)

Para saber más sobre Sorolla, pinchad la siguiente imagen.

Joaquín Sorolla.
Enlace a biografía en el Museo del Prado
.

Callejeando 31. ASJ 5. Puerta Nueva.


AMO 1636-1660

Porta nova desde el vall a la porta de Crevillent.

Continuamos nuestro paseo virtual por el Arrabal Moderno, pasando de la calle de San Juan a la de Ballesteros Villanueva, el antiguo Vallet.

Este capítulo abarca la zona descrita en la imagen anterior: La puerta nueva, desde el vall, a la puerta de Crevillente.

En la actualidad está dividida en tres calles. Antes de tratar cada una de ellas por separado, vamos a hablar del espacio en conjunto.

Además de las imágenes, he incluido unos vídeos que os ayudarán a viajar en el tiempo.

Fotografía: Francisco Luis Galiano. Vídeo: José Antonio Ruiz Peñalver.

El Valle de la Puerta Nueva en la Edad Media.

Entre la torre esquinera de Navalflor y la Puerta de Crevillente (al inicio de la calle de Arriba), el muro lindaba con un cenagal surcado de acequias.

El inhóspito paraje era un pasillo natural que actuaba como desagüe entre la sierra y el río. Un terreno insalubre propenso a la acumulación de aguas muertas.

Conocido como «el Vall», se ha traducido generalmente utilizando la primera acepción del diccionari normatiu valencià:

«depresión alargada y relativamente ancha, definida por la convergencia de dos vertientes y recorrida, generalmente, por un curso de agua».

Es decir, la definición castellana de valle. A mí me pareció que le cuadraba; y como valle está traducido en los Anales de Bellot.

Pero hay una segunda acepción que le cae como anillo al dedo:

«Excavació profunda feta longitudinalment al voltant d’una fortificació per a dificultar el pas de l’enemic des de fora al mur».

Lo que se traduce como: excavación profunda que rodea una fortaleza que se hace para obstaculizar el paso del enemigo; la definición castellana de foso.

En el famoso grabado del Cartulario podemos comprobar su utilidad defensiva, aislando y reforzando la muralla por el flanco de Levante, para dificultar cualquier estrategia de asedio.

Oriola durante la Guerra de los Pedros. Cartulario de Privilegios. AHN.

En 1356, año de inicio de la Guerra de los dos Pedros, dentro de los preparativos generales, el Consell decidió adecentar y preparar el Vall.

Nuestro cronista favorito, mosén Bellot, lo dejó reflejado en sus «Anales de Orihuela».

Que se hiciesen puertas o se cerrasen todos los postigos a cal y canto; que cada casa dé un hombre con su azada y capazo para obrar muros; que los jurados mandasen subir mucha piedra a las torres y muros; que se limpie el valle de la Puerta de Crevillente…

En el párrafo anterior, Bellot utiliza el término «valle de la Puerta de Crevillente».

Pero con la acepción antes mencionada, se referían a limpiar el foso de protección; no un valle.

Otra palabra que aparece continuamente en castellano es concejo. Yo lo he sustituido por Consell.

Traducciones castellanas aparte, lo cierto es que, una vez adecentado el terreno, dejó de mencionarse como «de la puerta de Crevillente».

Un portillo que daba paso a la calle de la Feria tomó el protagonismo y el Vall adoptó su nombre.

El Valle de la Puerta Nueva estaba muy lleno de cieno y otras inmundicias; y no se podía limpiar por el agua que había encima.

Así pues, el Consell ordenó que se vaciase, haciendo un escorredor por debajo de las acequias de Almoradí y Catral.

Fotografía Javier Sánchez Portas. Montaje idealizado Ajomalba.

El encargado de avenar y nivelar el terreno fue un ingeniero llamado Matías Figuerola; y todo el personal ocioso fue destinado a trabajar en el escorredor.

En 1358, ante la posibilidad se ser cercados por los castellanos, el Consell repartió la tarea de fortificar la ciudad; y a los vecinos de Callosa les tocó obrar el vall. Seguimos con notas de los «Anales de Orihuela».

1358. Cuando Orihuela temía ser cercada por el rey don Pedro, repartió las obras de fortificación, y cupo a Callosa hacer el valle de la Puerta Nueva.

Además de arreglar el foso, la tarea implicaba cerrar a cal y canto la puerta de Crevillente y el portillo que llamaban Puerta Nueva; sellados con obra del mismo grosor que el muro.

Pero los de Callosa no vinieron; y para cumplir con su obligación en la defensa, siguiendo el protocolo habitual, concertaron un pago de diez y ocho dineros por familia.

Un año después, el Consell mandó acelerar la obra mientras investigaba qué había sido del dinero aportado por los callosinos.

El Vall seguía sin terminar y pasaron el encargo a Bartolomé Viudes.

1359. Los habitantes de Callosa tenían obligación de hacer el valle de la puerta Nueva y ellos no vinieron, porque se concertaron 18 dineros por casa y no parecía el dinero.

El Consell cometió esta causa a Berenguer Morrelles, para que averiguase quién o cuántos y a quién habían pagado…

Firmada la paz con Castilla en 1361, el Consell mandó abrir la puerta Nueva con un puente de piedra sobre el escorredor para facilitar el paso..

Pero aquella paz fue sólo una simple tregua. Cuatro años después, Orihuela soportó su más duro y famoso asedio y la puerta fue cegada de nuevo; era práctica común.

En 1410, las puertas Nueva y de Crevillente volvían a estar tapiadas; esta vez por una guerra civil en la Corona de Aragón, librada entre los aspirantes a la sucesión del difunto Martín «el Humano» (solucionada dos años después gracias al «Compromiso de Caspe»).

En esas fechas los mercedarios estaban ya dentro de la muralla ocupando la torre de Navalflor como campanario. Dicha torre adoptó el nombre del convento: «Torre de Santa Eulalia, ólim (antes) Navalflor».

Enlace artículo.

La Puerta Nueva y los Reyes Católicos.

AMO 1636-1660

La Porta Nova, o Puerta Nueva en castellano, dejó de ser portillo en el año 1488; cuando la visita de los Reyes Católicos animó al Consell a reedificarla completamente. Isabel y Fernando entraron por ella a Orihuela:

1488. En las fiestas que Orihuela hizo cuando los Reyes Fernando e Isabel entraron en ella (…) Hicieron solemne paseo por la ciudad, que estaba toda entapizada y enramada; entró por la puerta Nueva, que se labró de nuevo como hoy está… (Bellot escribe esto en el siglo XVII).

Hízose el portal de la puerta Nueva de piedra picada y grande, en la forma que hoy está, que antes era pequeña porque en las guerras pasadas la cerraban a cal y canto. Y pusieron sobre ella las armas de Aragón y Castilla juntas.

Emblema de los Reyes Católicos. Iglesia Parroquial de Santiago.

Avenado el terreno y en plena expansión del Arrabal de San Juan, entre los siglos XV y XVII los pobladores se fueron instalando en este descampado, levantando sus casas entre acequias, escorredores y «trastalladors», como se nombraban las compuertas o portillos.

La cercanía de los mercedarios, que se fueron apropiando de toda la manzana hasta plantar su fachada en los Hostales, fue otro factor positivo para el crecimiento y urbanización de una zona que, con el paso del tiempo, pasó a ser el corazón del arrabal, una prolongación de la zona comercial de los Hostales que contaba con sus propias carnicerías, las segundas en importancia tras las de la Plaza Mayor.

Fachada de los Mercedarios. Colección Javier Sánchez Portas.

A partir del siglo XVI la muralla interior perdió su utilidad defensiva y el Consell dejó de preocuparse por su conservación. La obsoleta Puerta Nueva se mantuvo en pie hasta diciembre de 1737; fecha en la que, completamente arruinada, fue demolida.

Esta es la historia del Vall y del arco que durante siglos le dio nombre: la Porta Nova, o Puerta Nueva cuando pasó al idioma castellano.

AMO. Siglos XVII y XVIII

Como ya he dicho, se dividió en tres sectores claramente diferenciados que son tres calles en la actualidad: la del Vallet (Ballesteros Villanueva), la plaza de la Porta Nova (El Paseo), y la Carretería (Ruiz Capdepón).

El Vallet

El primer sector, colindante con el convento de la Merced y su plazuela, es el más estrecho. Mantuvo el nombre original con diminutivo valenciano. De Vall, Vallet.

AMO. Siglos XVII y XVIII.

El topónimo, escrito «Ballet», se mantuvo hasta el mes de enero de 1879; cuando falleció Baldomero Fernández Espartero, una de las glorias patrias homenajeada en muchos callejeros de España.

El Segura. 31 de enero 1879: Dice «El noticiero de Murcia»: El ayuntamiento de Orihuela por indicación de su activo alcalde nuestro distinguido amigo D. Matías Rebagliato, ha acordado poner el nombre de «Espartero» a una de las principales calles de dicha población. Según nuestras noticias la calle agraciada será la del Vallet.

Y así fue. Para hacer constar la inmensa pena que embargaba a todo el Municipio, el Ayuntamiento había decidido costear un retrato de Espartero y variar el nombre de la calle del Vallet, asignándole el de Príncipe de Vergara.

El libro de actas correspondiente está mutilado, por lo que no puedo precisar la fecha exacta del acuerdo;  pero las sesiones inmediatamente anterior y posterior son del 11 y 23 de enero de 1879. También organizaron «suntuosos funerales» en Santa Justa. El mismo periódico dio cuenta de ellos:

El Segura. 31 de enero 1879: El lunes (27) con una concurrencia numerosísima tuvieron lugar en la Santa Iglesia Parroquial de Santa Justa y Rufina y con la asistencia de los tres cleros parroquiales de esta ciudad las solemnes honras fúnebres que los admiradores del ilustre e inmortal Príncipe de Vergara han celebrado, por el eterno descanso de su alma y en memoria de sus grandes virtudes cívicas y militares.

El Vallet inundado y Espartero. Colección Javier Sánchez Portas.

Apenas suficiente la anchurosa nave del arabesco templo a contener la inmensa multitud que asistió a tan religioso acto (…) Nunca hemos visto tanta suntuosidad y magnificencia fúnebres.

Enlutado completamente el espacioso templo, multitud de lámparas pendían de todos lados, ocupando las capillas preciosas y enlutadas arañas.

En la parte anterior del presbiterio se elevaba majestuoso y severo el catafalco compuesto de cuatro cuerpos cuadrangulares, terminado por una pirámide cuadrangular en cuyo remate flotaban unidas a una varilla final negras y vaporosas gasas.

El frente del cuarto cuerpo le ocupaba la simbólica imagen de la Fe, ostentando el mismo lado del tercer cuerpo la siguiente inscripción: A su alteza serenísima D. Baldomero Fernández Espartero, sus admiradores.

El segundo cuerpo compuesto por cuatro arcos adornados con magníficos cortinajes de terciopelo con franjas de oro formaban la fúnebre bóveda bajo la cual y sobre el primer cuerpo se elevaba el féretro, cubierto con un riquísimo paño de terciopelo, conteniendo las insignias militares del honrado patricio.

El primer cuerpo estaba formado por una ancha plataforma forrada de negro, a la que se ascendía por cuatro escalinatas cubiertas también de negro, saliendo de la alfombra que cubría la escalinata del frente la extensísima que cubriendo el pavimento se extendía hasta el punto de la presidencia, situada en el centro y en la parte posterior del templo.

En los testeros del segundo cuerpo se leían: en la parte posterior mirando al presbiterio. Conde de Luchana y de Morella, Vizconde de Banderas.

Al frente: Príncipe de Vergara, Duque de la Victoria. A los lados: Lealtad, Constancia, Abnegación, Patriotismo.

Sobre el arco del frente descansaba un laureado retrato al óleo del ilustre finado, debido al pincel del Sr. Navarro. Innumerables grupos de luces ordenadas simétricamente y diferentes piras, iluminaban el conjunto artístico del catafalco, obra del entendido artista D. Vicente Navarro. Sobre los lados del templo se leían los lugares y fechas de los hechos de armas más gloriosos del general Espartero.

Muerte de Baldomero Espartero (Museo de La Rioja).

Entre la concurrencia numerosísima, distinguimos al Ilmo. Sr. Obispo de la Diócesis, al Excmo. Ayuntamiento, a los Sres. Jefes y Oficiales del Batallón Reserva de esta ciudad y a los dignísimos Sres. Juez y Fiscal de este Juzgado.

La oración fúnebre que conforme anunciamos fue pronunciada por el elocuente orador sagrado Sr. D. Félix Martínez Espinosa, canónigo de la Sta. Iglesia Catedral de Murcia, fue un magnífico trabajo literario cuyo incontestable mérito es suficiente a demostrar el talento del Sr. Espinosa. La misa cantada, es, si no nos engañamos de Andreví; en cuanto a su ejecución… corramos un velo en señal de misericordia.

Este cuadro que desaliñadamente hemos bosquejado es un descolorido trasunto de las solemnes honras fúnebres que Orihuela ha celebrado en memoria del ilustre Duque de la Victoria, verdadera gloria de nuestra querida España.

Príncipe de Vergara se mantuvo durante más de cuarenta años, compartido con Duque de la Victoria (ambos títulos ostentaba el famoso general Espartero).

Hasta el verano de 1921; cuando el Ayuntamiento quiso premiar los grandes y meritorios servicios prestados a la ciudad por Francisco Ballesteros Villanueva.

Ballesteros y su calle. Coloreada por J. Manuel Dayas.

Francisco Ballesteros fue un famoso farmacéutico metido en política.

Según su inscripción en el Registro Civil, nació el 29 de octubre de 1852 a las 7 de la mañana, en la Puerta Nueva.

Bautizado en la Catedral, era hijo del boticario Francisco Ballesteros y de Dolores Villanueva.

Comenzó su carrera política como secretario del Partido Constitucional. Ingresó en las filas liberales para convertirse en el hombre de confianza de Ruiz Capdepón en Orihuela a finales del siglo XIX. 

Ocupó todos los cargos posibles hasta que Capdepón decidió centrarse en la carrera de sus hijos. Ballesteros abandonó la política activa, a principios del siglo XX.

Tenía su casa en el Vallet y por ello se le dieron su nombre. Una comisión municipal le hizo una visita para comunicarle la decisión.

El edificio, completamente arruinado en la actualidad, es la casa amarilla que hace esquina con el callejón del 5 de Marzo, antigua calle de Sarmiento de la que ya hemos hablado anteriormente.

Calle Ballesteros Villanueva. José M. Pérez Basanta.

Parece ser que esta traviesa entre San Juan y el Paseo nunca tuvo suerte. Esta nota publicada en «El Día», el 23 de junio de 1887, parece escrita hoy mismo. Sólo habría que cambiar «ligeras reparaciones» en la casa de Ballesteros por «amenaza de ruina»:

La calle de Sarmiento de esta ciudad está de pésame, a las muchas desdichas que sobre ella pesan, ya en forma de escombros que obstruyen su tránsito, ya por su poco aseo. etc. etc. hay que añadir unas ligeras reparaciones que se han hecho en una casa, propiedad de D. Francisco Ballesteros Villanueva, y en la cual han dejado en su fachada y en la parte superior de ella tres canales, sistema antiguo, sin duda con el objeto de que por ellas llore sus desgracias la repetida calle. ¡Sr. Presidente de la Comisión de ornato!…. ¡no lo entiende V. ¡o es que D. Francisco tiene la famosa bula de Meco!.

Casa Ballesteros. José María Pérez Basanta.

Fallecido en 1923, en la Crónica de José Manuel Teruel Rebollo, cronista oficial de Orihuela en ese año, quedaron escritas estas líneas que os dejo a modo de biografía:

Todos los meses tienen alguna nota triste, llevándosenos amigos que no vuelven; el presente nos ha dado esa nota dolorosamente repetida. Entre los que pasaron al lugar silente del eterno reposo está el ilustre patricio Excmo. Sr. D. Francisco Ballesteros Villanueva, oriolano que por sus merecimientos personales, por sus virtudes cívicas, por su talento político y su honradez depurada en el crisol de la pública administración, glorificó y enalteció el nombre preclaro de Orihuela.

No he de hacer su biografía bien conocida, pero quiero dejar aquí nota de los cargos que desempeñó siempre con el beneplácito de sus superiores jerárquicos y con el aplauso unánime de las masas populares.

Francisco Ballesteros Villanueva.

Fue Concejal y Alcalde de Orihuela; Diputado Provincial y Presidente de la Diputación de Alicante y Gobernador interino de esta Provincia, siéndolo más tarde en propiedad, dos veces de Albacete y una de Valencia, donde al dejar de serlo, se le dio un banquete de despedida por todos los partidos políticos de aquella ciudad, que así agasajaba al Gobernador honrado.

Fue dos veces Diputado a Cortes por Villajoyosa, y al ser nombrado Senador Vitalicio su gran amigo y valedor, nuestro glorioso paisano D. Trinitario Ruiz Capdepón, le sucedió en la representación parlamentaria de este Distrito, del que fue Diputado en dos legislaturas, hallándose en posesión de varias condecoraciones, entre ellas la de Isabel la Católica y Carlos III y era jefe de Administración Civil.

Siempre fue liberal; y al morir el Sr. Ruiz Capdepón, se retiró de la política.

A él se deben mejoras tan importantes como la construcción de la Glorieta; el puente de Levante; la apertura de la calle de Loazes; el ensanche y adoquinado de la calle Mayor; y finalmente inauguró una era de moralidad política y administrativa que fue su gran ejecutoria.

Vallet siglo XX. Archivo Mariano Pedrera.

Herido de muerte por la traidora apoplejía, falleció a los 70 años de edad, mereciendo el amor de los suyos, la admiración de sus amigos y el respeto de sus adversarios, siendo su entierro la manifestación popular de duelo más grande que se ha conocido en Orihuela.

A la calle en que vivió se le ha dado su nombre, y el Ayuntamiento acordó celebrar un solemne funeral por el descanso eterno de su Alma.

Vallet siglo XXI. José M. Pérez Basanta.

La plaza de la Puerta Nueva

Al segundo sector en que quedó dividido el antiguo Vall, lo llamaron «Puerta Nueva». Era el más amplio con diferencia a pesar de la reducción que supuso el asentamiento de nuevas viviendas.

Adosadas al muro y en los bordes de las acequias, el espacio aún permitía una especie de plaza como elemento articulador del moderno Arrabal de San Juan Bautista; un nuevo barrio que abarcaba y reunía los antiguos Ravalete y Arrabal de Elche.

Plasa de la porta nova. AMO 1636-1660.

Mientras se mantuvo el tránsito rodado que generaban las dos puertas, proliferaron los carreteros, herreros y carpinteros. Convertido en zona céntrica y con espacio disponible, atrajo también a otros muchos artesanos y profesionales.

En los repartos podemos encontrar chocolateros, guitarreros, torneros, comerciantes, tenderos y, por supuesto, tintoreros y cedaceros. Dan prueba de ello los callejones que conservan sus nombres gremiales.

Fotografía Ajomalba.

También la propia Carretería, de la que hablaremos seguidamente. Os dejo el recorte de un reparto del siglo XVIII. Mirando la profesión de los vecinos podéis deducir a qué traviesa corresponde.

Traviesa de Tintoreros. AMO 1783.

Dejo constancia de una traviesa, paralela a la de Tintoreros y llamada en la actualidad de Campillo, de la que no he podido localizar nada todavía.

Fotografía Ajomalba.

La evolución de la zona en la Oriola foral está estudiada magistralmente por José Ojeda Nieto, en su libro «Orihuela imaginada, siglos XVI y XVII».

De la citada obra, voy a extraer unas notas referentes a «la casa de les roques», un almacén situado en la Puerta Nueva donde guardaban las figuras que procesionaban en la fiesta del Corpus.

Especial atención merece la Tarasca, un artificio con reminiscencias mitológicas de serpientes o dragones. Esta primera nota es de 1654:

Memoria del gasto que yo Visente Saidía tengo [h] echo en la Tarasca… para las fiestas del Corpus y Santas Justa y Rufina: cama y pie de la Tarasca …., cañas para las costillas y espaldas…, perchas delgadas de álamo negro y blanco…., cordeles para coser la cabesa y cola de dicha Tarasca…… cola de carpintero para encolar el lienso primero…, [h] arina para engrudo del cartón de la cabesa…, color para pintar dicha Tarasca…, de vestir el cuerpo y cama de dicha Tarasca.., el cuerpo de una negra que se puso sobre dicha Tarasca…, por una inversión que se hiso para que rodase la dicha negra…, damasquillo fino de lana –y- tela para forrar el jubón –y- sinta …, y una ninfa vestida de damasquillo…

Tarasca para la procesión del Corpus. Madrid, 1744. De la página «Hispana».

Esta otra es de 1660:

Lienso para la puertesica que entran y el cuello a la Tarasquica…. De engrudos y papel de estrasa y blanco para las alas y cabeza….. de vestir el negrillo de ensima…., de la balona que lleva dicho hegro….., de [h] aserle una cabeza, una corona de cartón plateada, una trompeta de cartón en los estremos de la plata, una banderola de tafetán azul con las armas de dicha Ill [ustr] e ciu[da] d, plateadas con el Oriol de oro y la vengala de color y plata…..

Como ya he dicho, el espacio público se fue estrechando por las construcciones a ambos lados. Si en el siglo XVII la llamaban «Plasa de la Porta Nova», en la centuria posterior aparece en los padrones sencillamente como «Puerta Nueva».

AMO 1719.

A mediados del XIX era uno de los sitios más concurridos de la población. Pero la categoría de paseo la alcanzó en enero de 1862; cuando se inició la construcción de un elegante y enrejado espacio de cuya obra se hizo cargo el maestro Francisco Sánchez.

Terminado en mayo 1863 y a petición del alcalde, acordaron llamarlo Paseo Príncipe de Asturias, en honor a Alfonso XII. Pero esta disposición nunca se llevó a efecto.

Su titulación fue «Paseo de la Puerta Nueva» durante más de tres décadas.

Paseo de la Puerta Nueva. 1879. Riada de Santa Teresa.

Poco duró la alegría. En el verano de 1867, los vecinos de Puerta Nueva, Vallet, Carretería y Colegio ya pedían al Ayuntamiento la reforma del Paseo, «un panteón triste y sombrío» con incómodas escaleras, que reducía a dos callizos una de las mejores calles de Orihuela.

Hasta la construcción de la Glorieta era el sitio urbano más concurrido. Los días de fiesta la banda municipal amenizaba allí el recreo de los oriolanos.

Pero aquel paseo, con sus bancos corridos de mármol, sus rejas y sus farolas, además de estorbar al tráfico, ocultaba en su interior una cloaca.

El Día. 26 de septiembre de 1886: Aunque aparezcamos molestos, no nos cansaremos de llamar la atención de la autoridad, hasta tanto no se disponga la limpieza de la especie de cloaca que existe en el paseo de la Puerta Nueva; en donde el embovedado es un foco perenne de infección capaz de producir alteración en la salud pública, por negligencia de quien tiene el ineludible deber de llevar a todo rigor las medidas higiénicas.

Sr. Alcalde, en bien de la humanidad disponga U. S. se limpie el embovedado del indicado paseo, en la seguridad se lo habrá de agradecer el público, y en particular los pacientísimos y sufrirlos vecinos de la Puerta Nueva.

Octubre de 1886, entrada del obispo Maura. Colección Antonio Luis Galiano Pérez.

El problema se agravaba con el calor. El Ayuntamiento hacía lo que podía y mandaba limpiarlo de vez en cuando; pero los meses pasaba y, cada verano, las quejas de los vecinos arreciaban.

El Independiente. 6 de agosto 1892: Los asiduos concurrentes al paseo de la Puerta Nueva se quejan, de que se percibe un tufillo que sale por la alcantarilla sumamente desagradable al sentido del olfato, y apreciarían que por quien corresponda, se den las órdenes oportunas para que se proceda a limpiar la bóveda del paseo, si es que hay de ello necesidad, o averiguar la causa del mal olor.

El Independiente. 4 de julio 1894: Que se limpie. Es unánime y justo el clamor, que los vecinos y concurrentes al paseo de la Puerta Nueva, dirigen a la autoridad para que mande limpiar la alcantarilla que pasa por debajo de dicho paseo; pues además de las molestias que causa el pestilente olor que exhala, ofrece un peligro para la salud pública aquel foco de infección ayudado por los calores que aprietan.

El Thader. 21 de noviembre 1895: Siguen los desprendimientos de gas de los pantanos en la bóveda del paseo de la Puerta Nueva. Y conste, que al hacer esta denuncia, no la hacemos por nosotros mismos, porque nos hemos habituado a estos perfumes.

En esta situación de queja permanente llegó el primer cambio de titulación. A finales de octubre se anunció una posible visita de Mateo Sagasta y a primeros de noviembre estaba organizada:

El ateneo de Orihuela. 25 de octubre 1896: Visita al Sr. Sagasta. Con objeto de cumplimentar a su jefe, pasó el lunes a los baños de Fortuna una comisión del partido fusionista local compuesta de 27 individuos y presidida por el Sr. Ballesteros.

El Sr. Sagasta, cuya llaneza de trato es proverbial, recibió a los expedicionarios con la mayor afabilidad, y éstos a su vez, se vinieron gratamente impresionados del saludable aspecto que presenta su jefe a pesar de sus muchos años. Les ofreció visitar Orihuela antes de emprender su regreso a Madrid, si circunstancias imprevistas no se lo impiden.

El ateneo de Orihuela. 1 de noviembre 1896: Visita extraordinaria. En la próxima semana hará su anunciada visita a esta ciudad el ilustre jefe del partido fusionista español, Sr. Sagasta. Regularmente se alojará con toda su comitiva en el palacio de Arneva, conocido por la casa del Pavo, permaneciendo un día en ésta, durante el cual será, obsequiado con una ascensión y comida en el Seminario Conciliar.

De la comitiva forman parte, además de otras distinguidas personas, tres ex ministros que son: los Sres. Ruiz Capdepón, Canalejas y López Puigcerver. Pocas veces se ha visto Orihuela honrada con huéspedes tan esclarecidos.

Práxedes Mateo Sagasta y la calle que le dedicaron.

Al final la esperada visita quedó en un simple almuerzo. Aún así, el concejal Ferrer Lafuente manifestó la honra que suponía para nuestra ciudad la visita del ilustre hombre de estado Práxedes Mateo Sagasta.

El ateneo de Orihuela. 8 de noviembre 1896: La visita de Sagasta. Con objeto de esperarla, vino el martes a esta ciudad el Sr. Capdepón;  pero habiendo recibido aviso telegráfico que se habían alterado el itinerario y las estancias del viaje del señor Sagasta por habérsele recrudecido el catarro que sufre, salió en el mismo día para Murcia y Cartagena de cuya última ciudad regresó ayer con su jefe.

La permanencia de éste en Orihuela ha sido breve. Llegó a las 10 de la mañana, almorzó en el alojamiento que se le tenía preparado en la casa del marqués de Arneva y prosiguió su viaje para Alicante a las 3 de la tarde. Le han visitado, además de las autoridades, las comisiones de sus partidarios de los pueblos del distrito.

En la sesión del 14 de noviembre de 1896 quedó acordado que se perpetuase la fecha de su estancia en Orihuela, dando su apellido a una de las mejores calles de la ciudad, la de la Puerta Nueva.

El propio Ferrer compró las dos planchas indicadoras de que la calle, en lo sucesivo se llamaría Calle de Sagasta.

Nota curiosa: La preponderancia de Capdepón en Orihuela quedó patente en la zona. Las tres calles que hoy tratamos obtuvieron títulos de políticos liberales (el propio Capdepón, Sagasta y Ballesteros).

Sin embargo, Cánovas del Castillo, el otro firmante del Pacto del Pardo, siendo nieto de Orihuela nunca tuvo calle. Antonio Cánovas García, padre del famoso político conservador, era oriolano. Bautizado en la Catedral en febrero de 1792.

Calle de Sagasta. Colección Javier Sánchez Portas.

Volviendo al «Paseo de Sagasta», en septiembre de 1899, el Ayuntamiento recibió una nueva solicitud de demolición por parte de los vecinos. Además del tránsito incómodo y los malos olores, la infraestructura era muy deficiente.

El agua de lluvia, encauzada por la alcantarilla que lo atravesaba, inundaba las casas con agua, lodo e inmundicias.

En la sesión del 7 de junio de 1900 se aprobó un recorte por la parte de la Carretería; revocando los muros y pintando rejas y asientos. Pero no se llevó a cabo.

Paseo de la Puerta Nueva desde el Vallet.

Con periódicas chapuzas se mantuvo unos años más hasta que el paso subterráneo, lleno de basura y de animales muertos se convirtió en una asquerosa charca de agua corrompida y cieno. Unos se quejaban por el olor insoportable; otros por el estorbo para el tránsito rodado…

EL Diario. 20 de noviembre 1906: Hasta ahora todo el mundo creía que el paseo de la Puerta Nueva, dada su construcción actual, era solo un obstáculo en aquel sitio, pero nadie, al parecer, se había dado cuenta de que al mismo tiempo pudiera ser un peligro para la salud pública.

Así es en efecto. Dicho paseo está edificado de manera que por bajo y con intención de que circulen las aguas, existe una especie de subterráneo que no responde a su fin.

Hace pocos días se verificó por orden del Sr. Alcalde una limpieza en aquel lugar. Allí habían varios animales muertos en una asquerosa charca de agua corrompida y cieno que despedían un olor insoportable y visiblemente dañoso.

¿Es posible que  esto pueda existir en una de las calles principales de Orihuela, en una parte destinada nada menos que a paseo público? No: deben comprenderlo así nuestras celosas autoridades.

El paseo de la Puerta Nueva debe desaparecer en su forma actual y cuanto antes mejor. El gasto es insignificante. Los asientos que ahora hay allí,  pueden distribuirse en bajo, ensancharse un poco las aceras y dejar una calle magnífica, sin que aquello pierda nunca el carácter de paseo. Las verjas y las escalinatas son un estorbo, las bóvedas son un peligro para la salud pública.

Paseo de Sagasta. Finales del XIX o principios del XX.

En junio de 1907, el flamante alcalde José Escudero Zapata recordó que se había aprobado la demolición ocho años años antes y decidió ponerla en práctica inmediatamente. Algunos vecinos se opusieron, pero la corporación se mantuvo firme en la decisión.

El paseo desaparecía para urbanizar la calle a nivel del suelo, sin rejas ni escalinatas.

La Huerta. 23 de mayo 1907: Dentro de pocos días se comenzarán los trabajos de ensanche en la calle de Sagasta haciendo desaparecer el antiguo paseo. Nos parece muy bien esta reforma que se debe a la iniciativa del Alcalde.

La Actualidad (Barcelona). 30 de agosto de 1907.

La Huerta. 27 de mayo 1907: El paseo de la Puerta Nueva era un peligro para la salud pública y un estorbo en la calle de Sagasta. Por bajo de dicho paseo existe una alcantarilla que recibe las aguas. Estas generalmente se estancan y se corrompen. Este es el motivo principal que exige la desaparición del aludido paseo.

En las sesiones municipales de junio y julio se discutió el espinoso tema del paseo y la comisión de Ornato presentó dos proyectos. El alcalde se decantó por convertir el antiguo paseo en un «boulevard».

El concejal José Germán votó por la opción alternativa al considerar que quedaría la calle de Sagasta en el mismo estado; con dos callejas estrechas.

Los señores García y Garriga alegaron la necesidad de que Orihuela tuviese un paseo en condiciones; pues la Glorieta, además de apartada, era «foco de enfermedades palúdicas».

Al no haber unanimidad se pidieron dos presupuestos a Francisco Sánchez; y la resolución quedó suspendida para un estudio más a fondo.

Por fin el 11 de julio se presentaron los dos proyectos con sus respectivos presupuestos para la reforma de la calle de Sagasta.

Y se aceptó la opción «boulevard». «De hormigón con baldosín estriado, cuatro brazos de alumbrado y 14 bancos de hierro fundido con asiento y respaldo de madera. Lleva consigo el arreglo de las dos calles paralelas y las dos aceras con hormigón y baldosín».

Calle de Sagasta. Primer cuarto del siglo XX.

El proyecto contó con los votos en contra de los señores Romero Sansano, Romero Rufo, Giménez, Pastor y Lucas. Esta clara división alentó a los periodistas de uno y otro signo político. Transcribo una simpática carta abierta publicada en «La Huerta».

La Huerta. 1 de junio 1907: Capdepón y las niñas. Hoy, en la sesión del Ayuntamiento, se ha acordado derribar el paseo de la Puerta Nueva, y hoy se ha dado una lanzada al ilustre D. Trinitario y a las niñas de la calle de Sagasta.

El alcalde ha creído que esa medida iba a proporcionarle unánimes alabanzas, pues de una calle antigua y fea, va a hacer una calle moderna con anchas aceras como apenas tenemos otra en Orihuela y yo le participo que no es así.

¿No sabe el Sr. Escudero Zapata que también los liberales intentaron llevar a cabo la reforma, y varias simpáticas jóvenes de la calle escribieron una carta a D. Trinitario, ordenando éste inmediatamente la conservación del paseo?

¿No se figura el Sr. Alcalde las ternezas, los argumentos sugestivos (que tal vez hicieran pensar a D. Trinitario que aún era mozo y debía ser galante) capaces de convencer a un santo, que esas niñas, bellas muchachas, deslizarían en esa carta?

¡Ah! El alcalde no habrá recibido otra igual seguramente. De lo contrario, el paseo no se derribaría. No hay quien se resista a una carta de esa naturaleza, tal vez perfumada; de seguro tierna y acaramelada como todas las cartas de mujeres, siempre escritas al corazón.

Yo sé decir de mí, que por encima del ornato público y de todo lo público, está una carta firmada por unas jóvenes bellas y simpáticas. Y para D. Trinitario estuvo también. Me vale honra coincidir con el ilustre hombre público en eso de ceder a peticiones de mujeres. ¿Y por qué pedir la conservación del paseo las niñas de la calle de Sagasta?

El paseo es solitario; allá no acude nadie; está en una semioscuridad misteriosa. El amor gusta de soledad y esa semioscuridad que deja paso a las ilusiones del alma… ¿Sería por esto?…

Si ella fue la razón yo maldigo en nombre del amor la reforma y reniego del Alcalde que quiere hacer una calle moderna destruyendo nidos de amor…. doy un aplauso a Capdepón que supo respetarlos.

Calle de Sagasta. Colección Javier Sánchez Portas.

Las críticas al proyecto se mantuvieron durante meses. Y es que, para colmo y por falta de previsión, una vez derribado el paseo no había presupuesto ni para adecentar la calle:

La Huerta. 29 de octubre 1907: Hoy el Paseo de la Puerta Nueva no existe más que en la memoria de los vecinos. En su lugar tenemos hoy un solar o «boulevard» como dicen que ha de llamarse, que está esperando como el santo advenimiento la terminación.

Que el tal «boulevard» es un escarnio para Orihuela no solo lo decimos nosotros, sino que en pública sesión del Ayuntamiento se ha dicho; prescindimos de las condiciones estéticas de ese esperpento, solo nos ocupamos del papel que juega en los días de lluvia.

Lo que sucede es verdaderamente escandaloso, el agua se estanca de un modo, que perjudica al aseo y saneamiento de dicha calle.

En los días de lluvia, frecuentes en la estación presente, se convierte la calle de Sagasta en un lodazal que origina mil molestias, no solo a los vecinos sino también a todos los que por su mala estrella se ven obligados a pasar por un punto tan céntrico.

Ya, como hemos dicho, se ha quejado de esto un concejal en la pasada sesión, y se le ha contestado que eso se obviará en cuanto se abran unas zanjas a los lados del «boulevard», zanjas que parece ser que se abrirán el próximo Enero.

Calle de Sagasta en día de mercado. Colección Javier Sánchez Portas.

En noviembre se autorizó al alcalde para la construcción y reparación de la calle Sagasta con un presupuesto de 1500 pesetas; y comenzaron las obras. Pero el resultado tampoco convenció a los detractores:

La Iberia. 13 de noviembre 1907: Hora era ya de que el abandonado paseo de la Puerta Nueva, fuese arreglado, conforme a los proyectos de la Corporación municipal.

Puede decirse que su derribo fue el primer acuerdo de los conservadores, y ciertamente que anduvieron diligentes en destruirlo; pero verdad es también que han estado reacios y perezosos para reedificarlo.

Creíamos, y con nosotros todo el pueblo, que al destruir el antiguo y memorable paseo, se aprovecharía aquella espaciosa calle para hacer un hermoso paseo en bajo, con arbolado espléndido, aprovechando la magnífica disposición de la anchurosa vía; y así lo ofreció el Ayuntamiento, mas los tiempos cambian y las promesas se las lleva el viento.

El Alcalde y los que tal idea concibieron; o mentían al propalarla, o no contaban con la estrechez de un presupuesto que apenas sí da para cubrir las atenciones más perentorias del municipio.

Dejaron volar su imaginación, y en alas de la fantasía calenturienta, se remontaron a la región de las grandezas, para caer después en la realidad misérrima y ridícula.

Soñaron como los grandes señores, y despertaron como los mendigantes. Quitaron a la ciudad un paseo viejo, sí; pero lleno de recuerdos que rejuvenecían la imaginación de los ancianos; y a un pueblo que como el nuestro, no está sobrado de lugares de esparcimiento, le restaron uno de los más clásicos.

¿Y para qué? Para tener convertida en barranco aquella calle durante algunos meses, y para transformarla después en una vía vulgar como cualquiera otra.

Según manifestación del propio Alcalde, el presupuesto para el arreglo de la calle de Sagasta es de unas seiscientas pesetas; y estando casi agotado el capítulo de obras en el presente ejercicio económico municipal se acordó que se empezará el arreglo llegando hasta donde diera de sí la cantidad restante; no haciendo más que construir las aceras y arrecifar el arroyo…

… más valiera que hubieran dejado las cosas tal y como estaban, porque así no hubiera salido perjudicado el pueblo con el cambio. Las generaciones futuras sabrán que hubo un paseo llamado de la Puerta Nueva, al que hizo desaparecer el capricho del Ayuntamiento presidido por el señor Escudero, dejando en su lugar una mala calle.

Paseo de Sagasta. Colección Javier Sánchez Portas.

En cuanto a rotulación, durante el siglo XX le cambiaron el nombre varias veces. La primera fue en 1931, nada más iniciarse la II República. De calle de Sagasta pasó a Nicolás Salmerón, uno de los cuatro presidentes de la I República.

En 1939, justo al acabar la Guerra Civil, le otorgaron el nombre de General Mola; pero aquello duró una semana. El Boletín Oficial del Estado ordenó a las Comisiones Gestoras que se abstuviesen de revisar los nombres de vías y plazas públicas.

En julio de 1940, con motivo de la celebración del cuarto aniversario del asesinato de José Calvo Sotelo, el teniente de alcalde, Juan Villaescusa, propuso reservar su nombre para la plaza que resultase del demolido convento de Santa Lucía.

En octubre de ese mismo año se repartieron por fin las calles destinadas a los «mártires de la cruzada» y Calvo Sotelo quedó en el aire. Al General Mola le tocó una calle en San Bartolomé.

Entrada Obispo Pablo Barrachina 1954. Colección Javier Sánchez Portas.

En noviembre de ese mismo año el alcalde, Mariano Belda, se lamentó por haber olvidado, al otorgar los nombres de las calles, al «insigne patricio y primer mártir de la revolución».

Para remediarlo titularon como Paseo de Calvo Sotelo a la calle de Sagasta. 

El Paseo de Calvo Sotelo.

Y así se ha mantenido oficialmente hasta 2012, fecha en la que la Memoria Histórica fijó su nombre actual; el que han utilizado los oriolanos desde el siglo XIX; «El Paseo», la calle donde nací.

El Paseo de Calvo Sotelo. Archivo Mariano Pedrera.

La Carretería

El tercer y último sector en el que se dividió el antiguo Vall pasó a llamarse «lo carrer de Carreros».

Su estratégica situación, entre las puertas Nueva y de Crevillente atrajo a carreteros, carpinteros y herreros; artesanos que reparaban los vehículos que allí aparcaban al llegar a la ciudad desde Valencia, Alicante o Callosa.

AMO Siglo XIX.

Queda claro porqué, hasta el siglo XVIII, se le llamó Carretería Vella o Vieja; y, a partir de entonces, simplemente Calle de la Carretería.

En dicha calle vivía el político Trinitario Ruiz Capdepón, personaje que comenzó su carrera política en 1868, en la Junta Revolucionaria de Valencia. En las elecciones del año siguiente, consiguió un escaño en el Congreso por Játiva, Valencia.

Diputado Ruiz Capdepón. Retrato autógrafo 1869. Colección Javier Sánchez Portas.

Según contaba la prensa local, un año antes de alcanzar el ministerio, tenía una casa en mal estado en la calle de la Carretería.

El Día. 28 de abril 1887: Existe una casa en la calle de la Carretería que por un fenómeno de equilibrio se sostiene en pie, siendo una amenaza constante para el transeúnte (…) ¿Cómo es que con otras que se encontraban en estado ruinoso se ha procedido a su denuncia y demolición o compostura y nadie osa meterse a denunciar la casa de que tratamos?

¿Es porque es propiedad del Subsecretario del Ministerio de Gracia y Justicia Sr. Capdepón? Sin duda alguna esta es la única razón que existe para que continúe el ruinoso edificio amenazando venirse al suelo, razón que debía convertirse en estímulo de las autoridades para cumplir con su deber.

El 14 de junio de 1888 el subsecretario Trinitario Ruiz Capdepón se convertía en ministro de Ultramar. Y la alegría se desbordó por todo el distrito electoral. Al día siguiente, en Callosa, las campanas de todas las iglesias se echaron al vuelo mientras una concurrida manifestación de júbilo recorrió sus calles vitoreando a Capdepón a los acordes de la banda de música.

Trinitario Ruiz Capdepón. «La Esfera». 18 de marzo de 1916.

En Orihuela todos los edificios públicos y muchos particulares aparecieron con colgaduras festivas. El sonido de las campanas, de la banda de música y el estampido de los morteretes inundaron la población. Por la noche lució la iluminación general y tuvieron serenata en el paseo de la Puerta Nueva.

La Corporación municipal oriolana celebró una sesión extraordinaria aprobando por unanimidad las siguientes disposiciones:

1. Remitirle un telegrama de felicitación en nombre del Excmo. Ayuntamiento.

2. Nombramiento de una comisión compuesta del Alcalde-presidente, y de los señores concejales Moreno, Román, Vázquez, y Ferrer, que pase concluida la sesión a felicitar a la Sra. Dª. Josefa Capdepón, anciana madre de nuestro representante en las Cortes.

3. Sustituir el nombre de la calle de la Carretería por la de Ruiz Capdepón, festejando con música, la colocación de la lápida que lo acredite.

4. Ofrecerle una medalla de oro conmemorativa de la fecha de su nombramiento para ministro.

Y 5. Adquirir el retrato de este esclarecido hijo de Orihuela para colocarlo en el salón de sesiones.

El cuadro se lo encargaron a Joaquín Agrasot y se mantiene colgado en el ayuntamiento.

El Diario de Orihuela. 2 de agosto 1888: Se han remitido a nuestro distinguido paisano el pintor Sr. Agrasot, dos fotografías del Sr. Capdepón, para que proceda a hacer por encargo del Ayuntamiento, un retrato de nuestro ilustre paisano el señor ministro de Ultramar.

Retrato de Trinitario Ruiz Capdepón. Joaquín Agrasot. 1888. Cedido gratuitamente al Ayuntamiento de Orihuela.

El rótulo, labrado en piedra blanca de Bélgica, se instaló el 28 de junio, cambiando la secular titulación de calle de la Carretería por calle de Ruiz Capdepón. Y se publicó esta curiosa noticia:

La Crónica. 1 de julio 1888: El jueves en la tarde sustituyóse el rótulo de la calle de la Carretería por el de Ruiz Capdepón. Pero no amenizó el acto la banda de música, como así lo pidió un concejal en la sesión de Ayuntamiento en que se trató de esto.

Sin duda le amenazaron con tocar el himno de Riego y tendría que renunciar a su petición. ¿Se creería este señor que iban a tocar la marcha real?

Casa de Ruiz Capdepón. Colección Ajomalba.
Blanco y Negro. 26 de marzo 1898.

En octubre de 1898 don Trinitario presentó en el ayuntamiento los planos confeccionados por el arquitecto madrileño Mariano Belmás, para construir una vivienda que ocuparía el solar resultante del derribo de cinco casas en las calles Ruiz Capdepón, Santa Lucía y Bellot.

Hotel Internacional (Madrid). La fachada es obra de Mariano Belmás en 1907.   

Mariano Belmás Estrada (1850-1916), fue un arquitecto esencial en la renovación urbana de Madrid de finales del XIX.

En el cambio de siglo diseñó varios edificios de viviendas para distinguidos personajes madrileños utilizando distintas variantes del estilo ecléctico.

Como diputado y senador, debió relacionarse con el ministro oriolano cuya casa concluyó en 1905.

Casa de Ruiz Capdepón. Caja de Socorros y Ahorros. Colección Javier Sánchez Portas.

Trinitario Ruiz Capdepón falleció en Madrid el 13 de febrero de 1911. En abril de 1918, el alcalde Antonio Balaguer Ruiz propuso erigir un monumento a Capdepón; colocando su estatua en el centro de la Plaza de la Constitución (Plaza Nueva).

Se acordó cubrir los gastos por suscripción popular, encabezada por el Ayuntamiento con mil pesetas. Nunca se llegó a fundir. Pero se conserva el molde.

Entierro de Trinitario Ruiz Capdepón. Presidencia duelo. La Unión ilustrada. 19 de febrero 1911.
Trinitario Ruiz Capdepón. Molde en yeso para el busto no fundido. Colección Javier Sánchez Portas

La casa de la Calle Santa Lucía, 12/ Ruiz Capdepón 1 pasó a manos de la Caja de Socorros y Ahorros de Orihuela, conocida popularmente como «La Agrícola».

El pueblo. 12 de octubre 1925: Caja de Socorros y Ahorros de Orihuela. Fundada en 11 de octubre de 1879. Capital Social 1.500.000 ptas. Opera sobre préstamos con garantía hipotecarla, personal y crédito reconocido. Hace préstamos sobre ropas, alhajas, valores públicos y frutos. Admite imposiciones a plazo fijo con títulos al portador al 5 por 100 y las ordinarias al 4 por 100 anual.

Dicha entidad financiera atravesó serias dificultades económicas durante la II República. En mayo de 1935, durante el bienio reformista, la Comisión Gestora municipal integrada por cedistas, radicales y agrarios, alquiló los bajos del edificio para instalar la Caja de Reclutamiento y el Batallón de Reserva de la Ciudad.

Cuando la Caja de Socorros y Ahorros vendió el edificio a Antonio Alonso Cifuentes, este se encontró de ocupa al teniente coronel de reclutamiento. El nuevo propietario solicitó al Ayuntamiento el desalojo de la vivienda; alegando que el contrato en vigor sólo incluía el alquiler de las oficinas.

Casa de Ruiz Capdepón. Caja de Socorros y Ahorros. Colección Javier Sánchez Portas.

Tras la Guerra Civil, los bajos alojaron la jefatura comarcal del sindicato vertical conocido como «Hermandad Sindical de Labradores y Ganaderos».

Casa de Ruiz Capdepón. Jefatura Comarcal del «Sindicato de Labradores». Colección Javier Sánchez Portas.

En los años setenta del siglo pasado cayó demolida a bolazo limpio. Yo mismo presencié su destrucción y puedo dar fe de lo que costó tumbar una casa cuyos cimientos eran parte de la muralla oriolana. Otro desastre patrimonial sin sentido.

Colección Javier Sánchez Portas.

Pero volvamos a la calle. Al igual que le ocurrió al Paseo durante la Segunda República, le otorgaron el nombre de un presidente de la Primera.

El 30 de enero de 1932 pasó a llamarse calle de Francisco Pí y Margall. Al acabar la Guerra Civil recuperó el nombre de Ruiz Capdepón que todavía conserva.

Al final de la Carretería permanecen unas ruinas suspendidas en la sierra para recordarnos que la muralla ascendía por ahí hasta llegar al castillo; justo donde estuvo durante siglos la Puerta de Crevillente; de la que hablaremos en la siguiente entrega.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

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