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Agrasot; apuntes para una biografía IV. (1883-1899).

Joaquín Agrasot y Juan. Coloreada por JM Dayas.

Joaquín Agrasot y Juan. IV

Año 1883.

En febrero de 1883 «La Unión Democrática» de Alicante decía tomar un suelto de los periódicos de Hamburgo.

28 de febrero. La Unión Democrática: En el salón artístico de Aettenheim (sic) se ha hecho en estos últimos días una adquisición importantísima de un pintor no conocido todavía en Hamburgo, el Sr. Agrasot , que ha presentado un cuadro para su exhibición, el cual representa a una labradora de una de las provincias españolas, (León).

(…) También otro cuadro del mismo autor nos presenta: El descanso en la marcha, el cual es importantísimo y muy rico en figuras y grupos hábilmente combinados de soldados del siglo XVII, que se encuentran descansando en una taberna.

30 de abril. La Ilustración Española y Americana: Nuestros lectores están familiarizados con el nombre del señor Agrasot; hemos publicado, en efecto, en este periódico varias producciones artísticas del distinguido pintor valenciano, todas notabilísimas por su bien estudiada composición, su correcto dibujo, su finura de color y sus detalles, concienzudamente marcados.

Recordamos, entre otras, las tituladas un Prestidigitador en 1800, La feria de Orihuela, Antes de la corrida de toros y Salida de una procesión.

El nuevo cuadro del Sr. Agrasot, denominado Costumbres valencianas. Después de la merienda, que reproducimos en el grabado de la pág. 264 (exposición Bosch), es una bellísima composición de género sentida con exquisita delicadeza, una escena de costumbres de huertanos de Valencia, que tiene toda la verdad, todo el movimiento y la vida que el asunto reclama, en las figuras, en las actitudes, en el lugar, en los accesorios.

Es en una posada extramuros de Valencia; alrededor de mesa de pino, cubierta de mantel blanquísimo, sobre el cual se ven todavía los restos de frugal merienda, están sentadas, en toscas sillas de anea, tres parejas de ricos labradores de la huerta, escuchando atentamente el aire popular que uno de ellos puntea en la guitarra.

Hay una silla desocupada, que corresponde al que se ha acercado al mostrador de la posadera para abonar la cuenta, y faltan dos para los nuevos huertanos que acaban de llegar, a fin de emprender todos juntos el viaje de regreso a su pueblo.

Los tipos son característicamente locales, enriquecidos con la exuberancia de detalles que brotan del pincel de Agrasot, cuando este artista fotografía, digámoslo así, las costumbres pintorescas de su patria; el fondo y los accesorios no dejan nada que desear al crítico más exigente: vense marcadas en el enarenado patio hasta las huellas de las palomas y gallinas, que se acercan a beber en el vidriado lebrillo, y el leve surco que traza la hoja del árbol empujada por el viento.

La Ilustración Española y Americana. 30 de abril de 1883.

En junio de 1883 la Exposición Bosch mostraba cuatro cuadros de Agrasot: «Ramilletera valenciana», valorado en 12.000 reales; «Antes de la corrida», en 16.000; «Hilanderas leonesas», en 5.000; y «Recuerdos de Valencia», en 1.500.

Catálogo Exposición Bosch, junio de 1883.

El Mundo Ilustrado. 1881-1883. Barcelona: CAMPESINAS DE LA PROVINCIA DE LEÓN. CUADRO DE JOAQUÍN AGRASOT. En la factura de este hermoso cuadro, que figuró en la Exposición Bosch, de Madrid, y del que es nuestro grabado una concienzuda reproducción, échase de ver la mano segura de un maestro, el gusto exquisito de un artista que sabe elegir bien y sobre todo que presta a los asuntos que trata el sello de su poderosa genialidad.

Ese pobre rincón de corral en el que se destacan con tanto relieve las figuras de algunas hilanderas, encierra la verdadera poesía de la vida de los campos, y se ofrece a la vista con tal grado de verdad, que fácilmente se forja la mente aquellas aldeas de la histórica tierra leonesa cuyas costumbres conservan un sello patriarcal, el más a propósito para cautivar la imaginación de un viajero artista.

¡Qué hermosa figura la que el pintor ha reproducido en primer término! ¡qué magistralmente entendido el efecto de luz! ¡cuánto realismo y cuánta poesía en esas paredes ennegrecidas, en esos pobres enseres domésticos!

Joaquín Agrasot, que firma esta composición, es uno de los artistas más conocidos en España por sus cuadros de costumbres así españolas como italianas, pues en Italia ha pasado buena parte de su vida y precisamente en la época de Fortuny, de quien fue inseparable compañero.

En sus cuadros se revela como un artista amante de la Naturaleza y de la verdad, de concienzudo estudio y de talento observador.

Pintados con gran holgura y valentía adunan el dominio del color, con la corrección del dibujo, siendo su factura, en alto grado vigorosa y brillante.

Nuestro Museo del Prado cuenta dos lienzos de este distinguido pintor, titulados respectivamente Las lavanderas y Las dos amigas.

El Mundo Ilustrado, Barcelona, 1881-1883.

En agosto, la prensa se deshacía en elogios a las artes valencianas; y presentaba una crónica sobre la Exposición Regional; concretamente sobre el pabellón de Bellas Artes:

3 de agosto. El Constitucional. Valencia: Un gitano y dos cabezas muy bien ejecutadas presenta en este brillante certamen de pintura el afortunado pintor Sr. Agrasot; todos le conocen, por tanto basta con que digamos que el mencionado artista ha hecho una cosa digna de él, y lo fuera más si el típico gitano estuviera más concluido en algunos detalles.

Año 1884.

En primavera, la prensa de la capital anunciaba que el mundo artístico de la corte no se ocupaba de otra cosa que de la exposición oficial de Bellas Artes. Y que los pintores valencianos, entre ellos nuestro biografiado, estaban trabajando afanosamente.

26 de marzo. El Coliseo. Madrid: D. Joaquín Agrasot, pintor distinguidísimo, pero que siempre se ha limitado a cuadros de caballete, está pintando un gran lienzo, su primera obra de carácter histórico, es la Muerte del General Marqués del Duero…

La ilustración artística 14 de abril de 1884.

El 19 de abril, «El Graduador», periódico alicantino, daba cuenta de la terminación de dos magníficos lienzos que iban a enviar al certamen pictórico de la Exposición Nacional de Bellas Artes, en Madrid. Los asuntos tratados en sus lienzos eran la presentación del primer nieto, en fiesta de familia, a principios de siglo; y la muerte del General Marqués del Duero, en el campo de batalla, hecho sangriento que recordaba una epopeya de gloria en nuestra guerra civil.

Ya que reproduce una página, si sangrienta, gloriosa, escrita en la Historia patria por un noble soldado de la Libertad.

Y pedían al Gobierno que lo adquiriese para el Senado,

30 de abril. El Día. Madrid: El reputado pintor valenciano, D. Joaquín Agrasot, exhibirá un cuadro en la próxima exposición de pinturas, el cual hemos oído elogiar mucho.

El lienzo, que tiene unos cinco metros, representa la muerte del general marqués del Duero, en la memorable batalla de Monte-Muro.

Aseguran los inteligentes que han tenido ocasión de verla, que la última obra del Sr. Agrasot es digna de la reputación de su autor.

La Muerte del Marqués del Duero. J. Agrasot, 1884.

El dos de mayo, «El Serpis», periódico alcoyano, daba cuenta de la reunión en el Círculo de Bellas Artes, de los expositores en el certamen nacional, con el objeto de elegir a parte del jurado, presidido por el Director General de Obras Públicas.

Al hablar de la representación valenciana, se extendía con el mismo cuadro, la muerte del general Concha en la batalla de Monte Muro.

Terminaba alabando el talento del amigo y compañero de Fortuny; de Madrazo; de Villegas. El viaje a Monte Muro y los diez meses que había empleado en pintarlo con afán.

El 28 de mayo, en el mismo periódico, el corresponsal en Madrid redactó una crónica con fecha 26, hablando de la Exposición Nacional. Un cuadro de colosal tamaño, era de los que más habían llamado la atención.

El tamaño del lienzo era muy importante, teniendo en cuenta que las pinturas se exponían unas encima de otras, ocupando completamente las paredes de la sala.

Se trataba del mismo cuadro de Agrasot, la muerte del General. En otra sala, tenía colocado otro con el título de «El Abuelo».

El maestro valenciano tan conocido en Europa, había vuelto a sorprender este año con el realismo y colorido de «una fotografía».

21 de junio. El Imparcial. Madrid: EXPOSICIÓN DE BELLAS ARTES. Sala E: (…) El número 7, de D. Joaquín Agrasot y Juan, «El primer nieto», es más un boceto que un cuadro;  tiene 54 centímetros por 77. Las figuritas están bien dibujadas, pero en la manera de usar el color no estamos conformes con el Sr. Agrasot; su lienzo está más cerca del cromo que del óleo, en apariencia: tiene demasiada frescura en los tonos.

El primer nieto. Joaquín Agrasot. Exposición Nacional de 1884. La Ilustración Ibérica. Barcelona, 4 octubre 1884.

El 20 de diciembre, «El Graduador» de Alicante, daba cuenta de la última obra vendida por Agrasot. Se trataba de un retrato al óleo de D. Alejandro A. García, expresidente del Casino. Felicitaron a dicha asociación recreativa por la adquisición.

Año 1885.

En abril, un semanario oriolano se hacía eco del alicantino «El Constitucional Dinástico».

16 de abril. El Martes. Orihuela: EN VALENCIA. Nuestro paisano, el inteligente y notable pintor Sr. Agrasot, acaba de exponer en Valencia, en los escaparates del Bazar Giner, dos cuadros que con justicia están llamando la atención de los transeúntes.

Representa uno de ellos una hermosa pradera en la que una rolliza pastora apacienta un ganado cabrío.

Representa el otro una falda de montaña, entre cuyas breñas aparecen dos o tres cazadores con sus lebreles, esperando arma al brazo en la alborada, el vuelo de las perdices o salida de las liebres.

El 18 de octubre, «El Constitucional Dinástico» anunció la exposición de otra obra en la calle de Zaragoza de Valencia. Se trataba de un «cuadrito» que representaba con maestría a unos cuantos soldados de los tercios españoles, bebiendo y cantando en un patio.

El 12 de noviembre «El Oriolano» anunciaba, en el mismo establecimiento de la calle de Zaragoza de Valencia, la exposición de dos bellísimas acuarelas del paisano Sr. Agrasot.

Una reproducía a su famosa florista valenciana, pintada anteriormente al óleo; la otra representaba a una campesina leonesa hilando con la rueca.

Con esta interesante pareja demuestra la perfección en este agradable y difícil género de pintura.

Año 1886.

A mi mujer y a mi hijo. Joaquín Agrasot. 1886. Óleo sobre lienzo. Valencia, Museo de Bellas Artes.

El 3 de enero, «El Oriolano» informa de otro bello cuadrito que Agrasot había expuesto en los escaparates del Sr. Nicolás.

Dos personas y cuatro cuadrúpedos; los primeros, gitanos, los segundos, pollinos. Una escena vulgarísima que ha reproducido muchas veces. Y como su arte todo lo embellece, esquiladores y esquilados resultan interesantes y hasta bonitos.

El 11 de marzo, era «La Crónica» quien anunciaba la exposición de un nuevo cuadrito en la papelería del Sr. Carratalá, en Alicante. Representaba a un soldado de los tercios de Flandes tocando el laúd en un rincón de húmeda hostería.

«La Dinastía», de Barcelona; los madrileños: «La Correspondencia de España», «El Día», «El Liberal» y »La Unión». Entre los días 8 y 10 de abril, la prensa de toda España publicó la misma noticia:

El cuadro del distinguido pintor don Joaquín Agrasot, representando la muerte del general Concha en Monte-Jurra, que figuró en la última Exposición Nacional de Bellas Artes, ha sido adquirido para el palacio del Senado, por la suma de 10.000 pesetas.

El Senado ha adquirido en 2.000 duros el cuadro del pintor orcelitano D. Joaquín Agrasot, representando la muerte del Marqués del Duero en Monte Jurra.

El 30 de julio, según decía «El Diario de Orihuela», Agrasot fue elegido vocal del jurado que había de adjudicar la pensión de pintura de la Diputación Provincial de Valencia.

La noticia de la venta al Senado llegó a Orihuela el 9 de agosto, publicada también en «El Diario de Orihuela». Le daban la enhorabuena y se felicitaban por que un artista oriolano fuese objeto de «tan honrosa como justa distinción».

El 28 de agosto, con el encabezado «Obra maestra», «El Graduador» anunciaba la venta de uno de sus últimos cuadros; «acaso el mejor».

Representaba una procesión que regresaba a la iglesia atropelladamente por la lluvia.

Lo había adquirido el gran tenor Massini por 6.000 pesetas; quedando muy satisfecho con la compra.

La ilustración artística 4 de julio de 1892.

El 2 de octubre, gracias al «Diario de Orihuela», sabemos que había otro cuadro expuesto en la papelería del Sr. Carratalá, en Alicante. Su última producción representaba, en un paisaje, los alrededores de Elche.

El martes 19 de octubre, el mismo diario relató la entrada del Obispo Juan Maura.

Siguiendo la costumbre, el Ayuntamiento le había regalado un hermosísimo ramillete que honraba altamente al obrador de la confitería del Sr. Agrasot. Constaba de tres cuerpos, el primero de estilo gótico, sostenido por ocho columnas; el segundo, un caprichoso sostenimiento de variados dibujos; y el tercero formado por diez columnas aplanadas, parecía recordar al templo de la gloria.

Los Hostales engalanados esperando al obispo Maura. Octubre de 1886. Colección Antonio Luis Galiano Pérez.

Nota: En los anuarios del comercio y la industria de 1879 y 1881, figuran dos Agrasot confiteros: Ramón Agrasot Juan, el hermano de Joaquín, domiciliado en los Hostales, 23; y Mariano Agrasot Serrauta, en la plaza de Cubero.

Mariano pertenecía a otra familia de Xátiva, como ya he comentado al principio. Ambos formaron parte del Ayuntamiento oriolano y no sé cuál hizo la ofrenda al obispo.

Desde 1899 a 1901, la confitería figura como: «Agrasot (Viuda de Ramón), Hostales».

Fallecido Ramón, su viuda traspasó la confitería a Mariano Ros García, quien en 1902 aparecía ya como propietario.

«El Labrador» julio de 1902

El 19 de noviembre, el mismo diario felicitó al querido amigo y paisano, el reputado pintor Sr. Agrasot, por la visita a su estudio de un título italiano que ha viajado a Valencia con el único objeto de comprar alguno de sus cuadros.

También quería encargarle otros para llevarlos a su país,

Donde son justamente admirados los que concluyó por encargo de la Scalchi Lolly y Masini.

Año 1887.

Este año lo monopolizó un solo cuadro. Las primeras notas son de «El Diario de Orihuela». El 7 de enero hablaba de los elogios que estaba despertando la última obra de Agrasot.

Representaba la entrada de Carlos V en el monasterio de Yuste. En opinión de los inteligentes, prometía ser de las más notables del hábil pintor. Y, como veremos, acertaron.

1 de abril. Boletín del Centro Artístico. Granada: Para finalizar por hoy, diré algo de los estudios que he visitado, empezando por el del Sr. Agrasot.

Este artista está terminando una tela que mide 4’20 metros por 3’30, con destino a la futura Exposición nacional, y que representa la entrada de Carlos V en el monasterio de Yuste.

La impresión que produce esta obra en el ánimo del espectador, es buena, y le predispone para que se fije con detenimiento en la composición, que es bastante acertada, en su dibujo, que nada deja que desear, y en lodos los demás accesorios.

Paréceme que su autor ha ganado mucho, y que logrará dejar bien sentada su reputación en el certamen a que me refiero. Entre las demás cosas que tuve el gusto de ver en su estudio, figuran dos cabezas, muy bien pintadas; un boceto de una mujer desnuda, hecho en Roma, y que es un portento de color y ejecución; y coleccionados en un álbum, varios dibujos de Fortuny, haciendo contraste con algunos autógrafos.

En el testero principal del cuarto que habita tiene una preciosísima acuarela, retrato de su señora, penúltima obra de este genio de la pintura moderna.

Todo cuanto diga de ella resultaría pálido relativamente a su mérito, y hago punto final, manifestando antes mi profundo agradecimiento por las deferencias de este señor.

El 23 de mayo, en la sección «sueltos y noticias», daban cuenta de la inauguración de la Exposición de Bellas Artes por la reina regente en Madrid; donde el cuadro de Carlos V, obra de Agrasot, estaba acaparando elogios de todo el mundo.

El 11 de junio informaba de que el jurado lo consideraba digno de ser adquirido por el Estado.

23 de junio. «El Día» y «La Época». Madrid: LOS PREMIOS DE LA EXPOSICIÓN DE BELLAS ARTES. La Gaceta publica hoy una real orden cuya parte dispositiva, aprueba la propuesta de medallas que hizo el jurado.

En el apartado de certificados de honor, concedidos por el ministro de Fomento a las obras que el Jurado estima de mérito suficiente para el honor de segundas medallas, figuran: con el número 100, «Muerte de D. Alfonso XII», por don Juan Antonio Benlliure; con el 9, «Entrada de Carlos V en el Monasterio de Yuste», por D. Joaquín Agrasot; con el 785, «Entierro de Cristo», por D. Joaquín Sorolla…

Publicado en La Ilustracíón Católica en 1888. En La Esfera, en 1917.

En julio, desde Barcelona, Fernando Martínez Pedrosa se expresaba en los siguientes términos.

10 de julio. La Ilustración: Los que se detienen delante del lienzo Entrada de Carlos V en Yuste, de Joaquín Agrasot, comprenden que debe ser juzgado con la serenidad que está hecho. Su autor razona sometiendo el arte a principios fijos, lejos de divagar o de rebuscar el efecto.

Se preocupa de lo intrínseco; no juega con el pincel; se acuerda de que el pincel a veces debe ser lápiz. Es un modo de ver concreto el suyo, pero que produce belleza; pues entre otras cualidades, sabe distribuir la luz.

La escena es reposada y elocuente; la agrupación natural y agradable. Tanto en la comitiva del Emperador, como en el clero que le recibe, hay figuras vigorosas e interesantes.

Las del celebrante, diácono y subdiácono, y el terno verde y suntuario que visten, están pintados de mano maestra; y otro tanto puedo decir de la atildada figura del duque de Gandía, cuya cabeza parece algo enfática.

Al monarca le denuncian nobleza, dignidad y humildad; su traje está ajustado a la tradición, pero el concienzudo artista convendrá conmigo en que no basta para abultar estas grandes figuras, observar bien la naturaleza, sino que hay que dar algo al parecido.

No diré copiar la cabeza con que Ticiano hizo a Carlos segunda vez inmortal, pero siquiera imprimir en aquel rostro carácter.

De lo expuesto se deduce que si como obra humana la obra de Agrasot adolece de defectos, las bellezas que la avaloran son grandes y bastantes por sí para hacer olvidar aquellos, y que es muy justo y merecido el certificado de honor con que ha sido premiado.

Ya en octubre, la prensa alicantina hablaba de otra obra.

25 de octubre. El Liberal: Con objeto de entregar una preciosa Purísima Concepción, pintada al óleo, que se ha de instalar en la capilla del nicho de la propiedad de D. Francisco Ribelles, ha llegado a esta capital, el laureado pintor nuestro comprovinciano y estimado amigo D. Joaquín Agrasot.

1888. Obtiene una segunda medalla en la Exposición Internacional de Barcelona, presentando los lienzos Antes de la corrida y En la feria.

1871, 1881 y 1892. Miembro del Jurado de las Exposiciones Nacionales de Bellas Artes de España.

Año 1888.

Batería de noticias en «El Diario de Orihuela». Comenzamos el viernes 13 de abril:

Nuestro querido amigo y paisano Sr. Agrasot enviará a la Exposición Universal de Barcelona, un precioso cuadro representando una feria de Murcia.

La Exposición Universal de Barcelona tuvo lugar entre el 8 de abril y el 9 de diciembre.

El 12 de mayo, haciéndose eco de un colega de Valencia, informaba de la exposición en el Bazar Valenciano de un cuadrito, una miniatura.

Representa el asunto una posada. En primer término se ven dos soldados de los tercios españoles que han hecho el alto para tomar un refresco que les sirve una moza con traje leonés.

A la izquierda del espectador, y en segundo término, tres soldados sentados alrededor de una mesa están bebiendo, y uno de ellos sostiene conversación con otro de los recién llegados; en el fondo está el mostrador, sobre el cual apoya sus codos otra moza.

El jueves 2 de agosto, precediendo a un suelto sobre las nuevas casas en la calle de la Unión Agrícola, encontramos lo siguiente.

Se han remitido a nuestro distinguido paisano el pintor Sr. Agrasot, dos fotografías del Sr. Capdepón, para que proceda a hacer por encargo del Ayuntamiento, un retrato de nuestro ilustre paisano el señor ministro de Ultramar.

Retrato de Ruiz Capdepón, 1888. Ayuntamiento de Orihuela.

El martes, 4 de septiembre, ya habían tenido el gusto de ver el retrato del Sr. Capdepón. Desde «El Diario de Orihuela» se deshicieron en elogios alabando hasta el marco.

Según nuestras noticias, tanto este, que se expondrá al público en uno de los escaparates de la calle Mayor, como el del Sr. Santacruz, serán colgados en el salón de sesiones de la Casa-Ayuntamiento.

El retrato de Santacruz, era obra de Antonio Ruidavets.

7 de septiembre. El Diario de Orihuela: Ayuntamiento. Léese después una carta de nuestro esclarecido paisano, el pintor Sr. Agrasot, en la que con levantadas y patrióticas frases ofrece gratuitamente a Orihuela, el magnífico retrato del Sr. Capdepón. La Corporación municipal declara haber oído con satisfacción la lectura de la carta del ilustre artista orcelitano, y acuerda por unanimidad concederle un voto de gracias.

El viernes 7 de diciembre, con permiso de «La Crónica», tomaron de un colega valenciano la noticia de que estaba expuesto otro cuadro de Agrasot en el escaparate del Sr. Nicolás.

Representa el asunto una escena familiar entre labradores. Están colocados formando un círculo con trazas de empezar un baile. Un emparrado les sirve de cobertizo.

En medio destacan dos figuras que son la pareja de baile. Ella con castañuelas. Un labrador ya entrado en años lleva en la mano izquierda la guitarra mientras con la otra coje una silla. En primer término un labrador está sentado dando la espalda al espectador.

Año 1889.

8 de febrero. La Iberia. Madrid: ESPAÑA EN LA EXPOSICIÓN DE PARÍS. Decididamente los artistas españoles tendrán representación digna y numerosa en la próxima Exposición Universal de París.

El Sr. Palmaroli desde Roma, y D. Enrique de Mélida desde París, han escrito al presidente del Comité ejecutivo en Madrid, manifestándole que en ambos importantes centros artísticos nuestros paisanos tienen los mejores deseos y los más bellos propósitos, disponiéndose todos a concurrir al gran certamen internacional.

Hasta hoy el Comité ha recibido de nuestros artistas 54 peticiones de sitio. Entre ellas se encuentra (…) Joaquín Agrasot con «Una pastora leonesa»…

La Ilustración Española y Americana.

El 20 de marzo, «el Diario de Orihuela» dio cuenta del nuevo cuadrito expuesto en el escaparate del establecimiento de la calle de Zaragoza, en Valencia. Se trata de una merienda de galanes de casaca y labradoras murcianas; obra muy elogiada por el público.

22 de agosto. La Ilustración española y americana: Joaquín Agrasot nos presenta una pastora de la provincia de León, cuyas manos nos parece que han sido deformadas por las labores del campo, hasta el punto de que carecen totalmente de dibujo.

Pero si las manos son vulgares, el traje no lo es, y hasta diríase que el pintor ha temido arrugar el vestido de una pastora tan bien puesta para guardar su rebaño. Esto es lo que nos permitiremos calificar de pintura «honrada», pero sin personalidad y sin brillo.

El cinco de octubre, «El Atlántico» de Santander, publicó una carta de su corresponsal en París, redactada tres días antes. Contenía la lista de expositores españoles premiados.

En el grupo uno, titulado «obras de arte»; en el apartado de menciones honoríficas, el primero era Joaquín Agrasot.

La familia Agrasot en su estudio de la calle Pintor López.

Año 1890.

En mayo se celebró la Exposición Nacional de Bellas Artes.

16 de mayo. La Monarquía: Exposición Nacional de Bellas Artes.(…) Agrasot, el artista valenciano que tantos éxitos ha obtenido, presenta un cuadrito que representa un obrador de modistas en que éstas discuten acaloradamente, y que titula Historias de taller.

Cosas de mucho más mérito ha pintado el autor; mas así y todo, es una obra grata a la vista y con el color de que siempre ha hecho el Sr. Agrasot prodigioso alarde. Hay además mucha luz y la composición es original. ANTONIO CÁNOVAS.

18 de mayo. La Iberia: EXPOSICIÓN DE BELLAS ARTES. Madrid, 16 de mayo (…)  Historias de taller, de Joaquín Agrasot. Cuadro lleno de luz y de vida, pero que peca de convencionalismo en las carnes y en los paños.

Su Montañesa de León es superior, en mi concepto. Mejor dibujada, más sentida, tiene más armonía de color y un sello de verdad de que carece el cuadro anterior.

5 de junio. Gaceta de Instrucción Pública: LA EXPOSICIÓN NACIONAL DE BELLAS ARTES. LOS PREMIOS. El VOTO DE LOS TRECE. Este es el nombre con que se titula por todos, el fallo del Jurado que ha concedido las recompensas cuya relación precede, y que viene siendo objeto de las mayores censuras y protestas.

Reconocemos, con la unánime opinión de la prensa y del público en general, la injusticia notoria que en el famoso reparto de premios se ha cometido; pero no podemos menos de confesar que siendo fruto de la libre elección de los artistas el Tribunal que con ellos tan mal se ha portado, no tienen derecho a quejarse.

A pesar de que la prensa lo consideraba un artista inteligente y laboriosísimo, «Historia de taller» y «Montañesa de León», lienzos de Joaquín Agrasot, se quedaron sin premio.

Los expositores, entre ellos nuestro biografiado, se quejaron.

5 de junio. La República. Madrid: EXPOSICIÓN DE BELLAS ARTES. LA PROTESTA DE LOS ARTISTAS. Ayer quedó presentada al ministro de Fomento la protesta que la mayor parte de los pintores que han expuesto trabajos en el palacio de Bellas Artes se oponen a los acuerdos del Jurado.

He aquí el nombre de los firmantes: (…) Joaquín Agrasot, premiado con la medalla de arte en la Exposición Universal de Filadelfia, de segunda clase en la Exposición Universal de Barcelona, y de tercera y segunda en las Nacionales de 1864 y 1867.

En otoño exponía en Valencia.

6 de noviembre. El Heraldo de Madrid: Nos escriben de Valencia, que entre las obras expuestas durante la pasada semana en la Exposición permanente de Bellas Artes de aquella capital, figura un cuadro de pequeñas dimensiones que es una perla por lo bien acabado debido al pincel del Sr. Agrasot.

En suntuoso palacio se ve a un personaje que con mucho sigilo, al pasar por delante de una puerta, separa con tiento un cortinón en actitud de espiar. Hasta el más insignificante detalle tiene el sabor de época que el artista ha querido representar.

Dibujo y colorido es correctísimo. El Sr. Agrasot es un artista que ha sido premiado en varias Exposiciones nacionales de Bellas Artes celebradas en Madrid.

Año 1891.

La hormiga de oro. Barcelona, 14 de febrero de 1891.

7 de abril. El Diario de Orihuela: Nuestro paisano y amigo Sr. Agrasot, ha expuesto en el Salón de Bellas Artes de la calle Caballeros de Valencia, dos cuadros que han de remitirse a Barcelona para tomar parte en el concurso que en breve va a verificarse en aquella capital. 

Se hacían eco de la descripción publicada por un colega en el «Correo de Valencia». Se trataba de dos cuadros de diferentes tamaños.

El más grande mostraba una habitación con ventana a la calle, iluminando a dos costureras junto a la máquina de coser. El segundo era un bautizo de labradores que salía de la iglesia y una tartana les esperaba en la calle.  

La ilustración artística 4 de julio de 1892.

9 de abril. La Época: Entre los pintores valencianos que enviaran cuadros a la Exposición de Bellas Artes de Barcelona se cuenta el señor Agrasot, que remite dos cuadros; uno que representa una habitación con vistas a la calle, y otro un bautizo.

11 de mayo. Diario de Avisos. Madrid: Exposición de Bellas Artes. La que hoy ha de inaugurarse en el palacio de cristal del Buen Retiro ofrecerá al público una numerosa colección de cuadros de caballete de todos los géneros de la pintura, garantidos y recomendados por firmas acreditadas.

La hábil dirección de este certamen no ha podido reunir cuadros de importancia, y ha presentado las mejores firmas españolas en ejercicio, porque no todas las primeras concurren asiduamente a estas fiestas periódicas.

Y era imposible, dada la proximidad de la última exposición oficial y el hecho actual de la de Barcelona, que pensara nadie en reunir cuadros de importancia, este año al menos, en el Palacio del Retiro.

Todas las paredes del gran salón están cubiertas de cuadros. Se aproxima el total a 500. (…) Sorolla ofrece muchas cosas buenas. La procesión en la catedral, los celos del valenciano, la figura de mujer y un soberbio retrato del ex ministro republicano D. Rafael Cervera. El viejo, de Fortuny, concienzudo y de gran color. El retrato de Agrasot, bueno.

13 de mayo. La Libertad. Madrid: La Exposición del Círculo de Bellas Artes. Agrasot (Joaquín): En Visita. La media figura de mujer que ha pintado el Sr. Agrasot, lo mismo puede estar de visita que de espera, que de cualquier otra cosa. Y observo con pena el amaneramiento en que va cayendo este distinguido autor.  

El Álbum ibero-americano, 7 de julio: En visita. Cuadro de Joaquín Agrasot. Exposición del Círculo de Bellas Artes.

24 de julio. El Diario de Orihuela: En la instalación de cuadros en la exposición permanente de la calle Caballeros de Valencia, ha colocado varias obras nuestro estimado amigo y paisano Sr. Agrasot, a propósito de las cuales, dice un colega de Valencia: El primero es una odalisca de tamaño natural recostada sobre artísticos almohadones.

Los otros dos son dos tablas de pequeño tamaño: una feria de ganado a las afueras de una población, confuso tropel de huertanos y gitanos concertando tratos; el otro un mosquetero en el cuerpo de guardia, fumando una pipa.

JOAQUÍN AGRASOT. Descanso en la taberna. Óleo sobre tabla. Medidas: 33 x 23 cm.

Año 1892.

La ilustración artística 4 de julio de 1892.

El 4 de Julio, «La Ilustración Artística» le dedicó un especial con varias reproducciones de sus obras. Y una especie de biografía en vida, redactada por el crítico de arte Antonio García Llansó.

El camino estaba ya trazado cuando Goya produjo sus inimitables obras, genuinamente españolas, y la escuela se halla bien determinada, cuando entre sus entusiastas e inteligentes adeptos figuran nombres tan distinguidos como los de Bécquer, Ruy-Pérez, Fortuny, Zamacois, Rico, Jiménez, Ribera, Galofre, Más, Llimona, Ramos y otros más que, desechando la morralla flamenca, han producido obras de encomio por su espíritu, por su belleza y la verdad de la forma.

A este grupo pertenece Joaquín Agrasot. Y este género de pintura es el que ha cultivado desde que dio sus primeros pasos en el camino del arte. A sus bellísimas composiciones, a sus sencillas notas de color que tan visible sello tienen de modernismo, debe la justa reputación de que goza entre los inteligentes y «amateurs».

Aun en Roma, en donde permaneció algunos años, precisamente los mismos que Fortuny, de quien fue predilecto y cariñoso amigo, supo evitar el contagio del amaneramiento y emprendió la forma agradable y simpática que marca el carácter de esta época, y que otros pintores distinguidos en Francia, Bélgica, etc. han cultivado después con tanto aprovechamiento.

(…) La mayor parte de los que constituían entonces la colonia artística romana, reñidos con la verdadera pintura histórica y con el verdadero misticismo religioso, y no presintiendo la laboriosa evolución que había de producir el modernismo y con él la pintura de género, derrochaban lastimosamente su ingenio y malograban sus aptitudes pintando flamencas y toreros estudiados en «modelos», convertidos en desgarbadas comparsas por su teatral atrezo y falta de carácter.

Ya hemos dicho que Agrasot supo sustraerse de tan pernicioso contagio, y después de haber recogido en Roma las enseñanzas que podían prestarle, en el ocaso de su vida, los que fueron astros de primera magnitud en el mundo del arte, trasladóse a París en donde pudo impregnar su espíritu del puro ambiente de los modernos conceptos del arte que presentía y anhelaba manifestar.

La ilustración artística 4 de julio de 1892.

Aunque suponemos en Agrasot, ya desde sus primeros años, especiales condiciones para el arte, creemos justo consignar que estas se han solidado por efecto del continuo estudio.

Exigente consigo mismo, no ha permitido la exposición de una de sus obras sin haber vencido todas las dificultades que le hayan opuesto la línea o el colorido.

La mayoría de sus cuadros representan luchas, investigaciones; porque aparte de la concepción y desarrollo del asunto, plácese, ajustándose a las reglas artísticas de la estética y el arte, en vencer los escollos que a los tonos, al combinarlos, pueden ofrecerle.

Agréguese a esta que pudiéramos llamar cualidad, la de observar en todas, absolutamente todas sus composiciones, la mayor corrección en el dibujo; circunstancia que no poseen la mayoría de los pintores, aun los que se distinguen como coloristas, y se comprenderá el buen concepto del que goza, y la estima en que se tienen sus cuadros.

Si Agrasot no se hubiera ya dado a conocer en Roma como artista modernísimo y cultivador de la pintura de género, podríamos decir que es un alicantino extranjerizado.

Pero el pintor nos pertenece, es español, aun en los cuadros en que representa escenas y tipos no vulgarizados todavía en nuestra patria, porque sobre las filigranas del color y la elegancia de la factura, que armoniza con la fidelidad de la reproducción, se destaca la viveza, el calor, el sentimiento que solo se halla en la tierra española, en donde el cielo brilla más, el sol ilumina con más fuerza y la naturaleza toda sonríe.

Discípulo de la Escuela de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, en la que ingresó en 1857, dióse pronto a conocer, siendo pensionado en Roma por la Diputación de Alicante, su provincia.

En la ciudad eterna pintó la «Lavandera Napolitana» y la «Escuela de aldea», que fueron premiados en la exposición de 1864, y adquiridos por el Estado, figurando el primero en el Museo del Prado y el segundo en la Academia de Bellas Artes de Barcelona.

A este triunfo siguió el que obtuvo en el concurso de 1867 por su bellísimo lienzo, titulado «Las dos amigas», adquirido así mismo por el Estado. De esta época datan los cuadros de caballete y las bonitas acuarelas que figuran en las colecciones de París, Berlín, Londres y Nueva York.

El fallecimiento de su cariñoso amigo Fortuny determinó su regreso a España, en donde debía recoger nuevos lauros por su cuadro «Muerte del marqués del Duero», premiado en la exposición de 1884 y adquirido por el Senado.

Otra recompensa alcanzó por su «Entrada del Emperador Carlos V en Yuste», que también fue adquirido para el Museo Nacional.

«Historia de taller», «Montañesa de León» y «El bautizo», son sus últimas producciones, premiadas en las Exposiciones Nacional y en la de Bellas Artes de Barcelona.

La ilustración artística 4 de julio de 1892.

Tal es este campeón del arte moderno español, y tales las manifestaciones de su ingenio. Si logra hallar imitadores, podrá caberle la gloria, a pesar de su modestia, de haber ejercido un influjo en el arte pictórico español y marcado segura senda por donde enderezar sus pasos a los que no pueden todavía orientarse.

Mas sea cual fuere el resultado de sus laudables esfuerzos, el nombre de Joaquín Agrasot figurará siempre entre el de los artistas distinguidos, honra de las artes patrias.

9 de noviembre. La España Artística. Madrid: LA EXPOSICIÓN INTERNACIONAL. SECCIÓN DE PINTURAS. D. Joaquín Agrasot y Juan, natural de Orihuela (Alicante), discípulo de la Escuela de Bellas Artes de Valencia y de D. Francisco Martínez, con premios de la Exposición Universal de Filadelfia, de la de Barcelona y de las Nacionales de 1864 y 1866.

Ha presentado cuatro cuadros, y es el mejor, a no dudar, el señalado con el lema «A la salud de la novia», de 86 centímetros de alto por 1,47 metros de ancho.

La composición es movida y alegre: bajo el emparrado de una granja valenciana celebran la comida de boda, y uno de los comensales, vistiendo el clásico traje del país, brinda, copa en mano, a la salud de la novia.

El conjunto resulta precioso, bien dibujadas todas las figuras, y el colorido tonante y emplastecido.

La ilustración artística.

19 de noviembre. La Ilustración ibérica: BELLAS ARTES EXPOSICIÓN INTERNACIONAL DE 1892. CUADROS DE COSTUMBRES. Joaquín Agrasot expone una sentida composición: Las hermanas de la caridad.

La ilustración artística.

La perspectiva de la sala inundada de luz está sabiamente dispuesta, y muy tierno el grupo que rodea la camita de la niña asilada. Hilandera leonesa es un buen estudio del natural, y El bautizo y A la salud de la novia, escenas populares de Valencia muy bien observadas.

Año 1893.

1893. Fundador, propulsor y Presidente del Círculo de Bellas Artes de Valencia.

El Álbum Iberoamericano. Mayo de 1893.

21 de julio. La Justicia. Madrid: Uno de los atractivos de la feria de Valencia consiste en la Exposición de Bellas Artes, instalada en la Lonja. Los artistas valencianos han respondido dignamente al llamamiento de la Junta, asegurando el éxito del certamen.

Sólo en la sección de pintura, el número de cuadros asciende a 400, y los hay de todos tamaños, desde seis metros cuadrados hasta la pequeña tablita de estudio, abundando más los de regulares dimensiones; viéndose la firma de Agrasot…

14 de agosto. La Época: Se inauguró ayer, en el Liceo, las Exposiciones de Bellas Artes, flores, productos industriales, plantas y labores de mujeres.

La de pinturas es la más completa, figurando las siguientes obras: (…) Sorolla, un «Apunte»; Morris, una «cabeza de gitano», y otra Agrasot. Hay además un «Fortuny» de los primeros tiempos del maestro.

La Exposición Mundial Colombina, llamada oficialmente Feria Mundial o Feria del Mundo, se organizó en Chicago para conmemorar el IV Centenario del Descubrimiento de América.

Chicago, 1 de mayo de 1893. Ceremonia de inauguración.

El domingo 3 de septiembre varios diarios de la capital dieron cuenta del fracaso español en Chicago. Entre los artistas derrotados figuraba Joaquín Agrasot.

Corresponsal de La Época: LA FERIA DEL MUNDO Chicago, 18 de agosto de 1893. Cuando escribí mi carta anterior, el fallo del Jurado de Bellas Artes era un secreto, y no pude, por lo tanto, hacer más que adelantar algunos nombres de artistas agraciados.

Hoy debería continuar el secreto, pero como los periódicos de Chicago han publicado esta mañana las listan generales de los premios concedidos, no tengo por qué callar lo que afecta a España, y puedo hacer públicas mis opiniones, como ofrecí en la citada carta, y decir que el fallo del jurado ha sido una completa derrota para los artistas españoles.

La ilustración artística. 25 de diciembre de 1893.

25 de diciembre. La ilustración artística: Un trovador valenciano. Aldeana leonesa, cuadros de Joaquín Agrasot.

Ventajosamente conocido de nuestros lectores el nombre del distinguido pintor valenciano Joaquín Agrasot, algunas de cuyas composiciones nos ha cabido la honra de publicar, nos abstenemos de repetir el concepto que nos merece como artista, con mayor motivo cuando sus méritos colócanle entre los que sostienen a gran altura el buen nombre de la escuela española.

Llamamos, pues, únicamente la atención hacia los dos notables cuadros que publicamos, trasunto fiel de dos tipos de opuestas regiones peninsulares; la garrida aldeana leonesa, compañera de aquella que alcanzó para Agrasot un premio en la penúltima exposición Nacional, y el trovador valenciano, copia de uno de esos huertanos, en cuyas venas circula todavía la ardiente sangre morisca que no han modificado ni los cruzamientos de la raza conquistadora ni el poderoso alambique de los siglos.

Año 1894.

24 de marzo. La Dinastía: Pasan ya de 150 los artistas que se han inscrito para enviar obras a la Exposición general de Bellas Artes, figurando entre ellos 18 españoles, 34 italianos, 41 por conducto de Sus Altezas Reales los Príncipes de Baviera, en su mayoría de Munich, 15 franceses, 18 austríacos, 14 belgas, 8 alemanes, 4 holandeses y los demás de Hungría, de Baden, de Wurttemberg, de Suiza y de Inglaterra. Además otros artistas nacionales y extranjeros han ofrecido tomar parte en la Exposición.

Más adelante, en el mismo número: Recomendamos a nuestros lectores el número once de La Semana Cómica, que por lo artístico de sus grabados y lo selecto de la lectura, merece que se adquiera.

La nota taurina es original y de un gusto exquisito; lo mismo que los originales de Agrasot y Llovera que publica.

El 3 de junio, en el semanario oriolano «El Orden», el columnista se quejaba amargamente de la indolencia de Orihuela; que no había sido capaz de enviar una representación digna a la Exposición de Bellas Artes celebrada en Alicante.

A pesar de los esfuerzos del director de la publicación, nombrado comisario especial de la exposición por la sociedad «Amigos del País», organizadora del evento, «solo nuestro paisano, el laureado pintor Sr. Agrasot, concurrirá a aquella fiesta del Arte».  

22 de junio. La Dinastía: Revista de Madrid. Cuarta Exposición Bienal del Círculo de Bellas Artes. «Sala Velázquez». Así se la denomina porque todas las obras en ella expuestas destínanse a la tómbola, organizada en pro de la estatua del gran pintor de nuestro siglo de oro.

Murillo, aunque humilde, tenía ya su estatua en Madrid. Rivera poseía la suya en Valencia. Solamente el inmenso Velázquez, el parejo de Cervantes en la historia de nuestra cultura nacional, el inmenso naturalista no disfrutaba de ese tributo que las generaciones posteriores rinden a sus figuras inmortales. Más debiera hacerse; ninguna manera mejor de perpetuar la memoria del artista sin rival, que reunir bajo un solo techo todo lo producido por un pincel.

(…) Todos cuantos manchan no ya en la coronada villa, sino en provincias, han acudido a la súplica del Círculo de Bellas Artes. El éxito de lo reunido ha superado a las esperanzas concebidas, hasta el punto de que la sala de la rifa es por sí sola de tanta importancia como las demás y no tiene el catálogo con haberlas muy buenas, firmas como las que figuran en los cuadros que el manubrio de la tómbola se está encargando de repartir.

En aquella ocasión, Agrasot aportó un cuadro de fina factura, una cabeza de odalisca.

22 de junio. La Correspondencia de España: Pocas veces pensamiento tan hermoso como el de levantar un monumento a Velázquez ha tenido comienzo tan feliz como la tómbola organizada por el círculo de Bellas Artes para iniciar la suscripción proyectada.

El Madrid elegante, siguiendo elevadísimos ejemplos, parece haber patrocinado la rifa. Pasan de 80 ya los cuadros adjudicados a personas distinguidísimas, a cuyo frente figuran S. M. la reina y S. A. la infanta doña Isabel, quien en su última visita obtuvo un precioso paisaje del insigne Haes.

Al conde de Cabra le otorgó la suerte el Trovador valenciano, de Sorolla; (…) al conde de Valencia una cabeza, de Agrasot…

El monumento a  Diego Velázquez, que preside el Museo del Prado, fue inaugurado en 1899 conmemorando el III centenario de su nacimiento.

En la parte posterior se puede leer: «Los artistas españoles, por iniciativa del Círculo de Bellas Artes».

El martes 31 de julio, en el «Heraldo de Madrid», figuraba como jurado en la «Batalla de Flores» que daba fin a la Feria de Valencia.

Joaquín Agrasot. Autorretrato.

Año 1895.

27 de abril. La Unión Católica. Madrid: El «REINA REGENTE». Donativos. Comunican de Sevilla que bajo la presidencia de la Infanta Doña María Luisa Fernanda se ha constituido la Junta de Damas, para tratar del modo de allegar recursos a las familias de los tripulantes del Reina Regente.

Con igual fin se ha organizado una función extraordinaria en el teatro de San Fernando. En Valencia están ya terminados los detalles de organización de la función que ha de celebrarse en el teatro Principal a beneficio de las familias pobres de los náufragos del Reina Regente.

Se rifarán los objetos de arte (cuadros, bustos, etc.), regalados por los ilustres artistas Mariano y José Benlliure, Agrasot, Pinazo y otros. Los precios de las localidades serán muy subidos, y los productos íntegros de la función se destinarán en la siguiente forma: El 75 por 100 para las familias de los náufragos hijos de la provincia de Valencia, y el restante 25 por 100 para ingresarlo en la suscripción nacional encabezada por S. M. la Reina.

29 de abril. La Época. Fiesta benéfica. En el Teatro Principal de Valencia se celebró ayer la función organizada por Benlliure, Agrasot y otros artistas para auxiliar a las familias de los tripulantes del crucero.

29 de abril. El Liberal: Los Benlliures, Agrasot y demás celebrados artistas multiplicaban allí esta tarde su actividad y su ingenio, para dejar el local convertido en una especie de gruta formada por plantas y flores.

19 de mayo. Heraldo de Madrid: A las cuatro y media de la tarde, inaugurará S. M. la Reina Regente la Exposición de Bellas Artes, en el Palacio consagrado al efecto.

Al evento, realzado por tan augusta presidencia, se proponía asistir todo el Madrid culto y elegante «afanoso ya en la búsqueda de invitaciones». En el listado de obras expuestas, en la sala 7, encontramos la de Agrasot «Flores de Valencia».

9 de junio. La Dinastía: REVISTA ARTÍSTICA. Exposición general de Bellas Artes de 1895 en Madrid. Pintura. Sala 5ª. Yo llamarla a esta Exposición la de los cuadros chicos.

A la primera ojeada resulta endeble por la falta de grandes obras; examinada despacio se ve que es rica, que no está privada ni mucho menos la pintura de buenos cultivadores.

El actual certamen carece de la hermosura que se impone, v. g.; de la arquitectónica de una catedral; pero posee con creces el interés de una capilla de reliquias abundante en restos y orfebrerías.

Continuando la exploración me encuentro en esta sala con Agrasot y Juan (don Joaquín). Flores de Valencia. Es un cuadro gráficamente bautizado, de una luz espléndida.

La figura de la vendedora, de fino dibujo, tiene mucha vida. El natural está sorprendido y trasladado al lienzo con absoluta fidelidad. Es el autor, además, un colorista, cosas todas sabidas hace mucho tiempo.

El 25 de junio, «El Liberal Navarro» de Pamplona, hablaba de la «Exposición Rovira», animando a visitarla por San Fermín. Entre otras obras, destacaba

Un cuadro del Sr. Agrasot, una chula que llama justamente la atención. El cuadro es bueno, como todos los que llevan al pie esa acreditada firma.

El 26 de junio, el «Diario de Murcia» recordaba como, el pintor Gil Montejano, se quejó de una venta al Casino de Murcia. A él y a otros pintores murcianos les habían pagado quinientas pesetas por sus cuadros; a Agrasot, mil.

Los lunes de El Imparcial, 29 de julio 1895.

29 de julio. Los lunes de El Imparcial: Joaquín Agrasot: Una de las personalidades más salientes de nuestro arte moderno, es Joaquín Agrasot, cuyo retrato, acompañado de uno de sus bellísimos cuadros, reproducimos en estas columnas.

Agrasot pertenece al grupo de los pintores valencianos que, con Domingo, Casanova, Muñoz Degrain, Martínez Cubils, Amérigo, Pinazo, Cortina y otros, estudiaron el arte en la Academia de Valencia, y sin pasar por las enseñanzas oficiales de la de Madrid ampliaron sus estudios en Roma. Forma parte por tanto de la brillante legión de pintores levantinos.

Fue Agrasot el amigo íntimo, el hermano del alma de Fortuny (…) de aquellos tiempos de bohemia data la fama de insigne artista que tiene Agrasot.

Ha cultivado con gran lucimiento los géneros todos, pero el que ha llevado su nombre a todas las galerías extranjeras durante los últimos veinte años es el de costumbres, y más singularmente de costumbres de su bello y pintoresco país, como el titulado «En la venta», cuya reproducción acompaña estos renglones.  

Las ferias de Valencia y su comarca, las posadas y ventas, la vida de los labradores, han sido como la inagotable mina de donde ha sacado por miles los asuntos de sus bellísimos cuadros, animados siempre con los esplendorosos colores de los trajes de la región, con la luz, la alegría y la hermosura de su país, donde la especie humana compendia como en ningún otro todos los de la creación.

Es un colorista insigne, pero posee un mérito superior al del genio, el de su bondad sin límites. Es difícil estrechar mano más honrada y leal que la suya.

En agosto, media docena de periódicos, a nivel nacional, publicaron la misma noticia desde Cádiz.

12 de agosto. El Correo Español: Se ha verificado en Cádiz la inauguración de la Exposición de Bellas Artes. Concurren a ella, con notables cuadros, los no menos notables artistas Sres. Villegas, Agrasot, Cutanda, Pastorino, Bilbao (D. Gonzalo), García Ramos, Pérez y otros. Las obras expuestas pasan de 250, y son admiradas por muchísimos amateurs.

Año 1896:

III Exposición de Bellas Artes é Industrias Artísticas. Barcelona 1896
La Ilustración artística. Agosto de 1896

“La Unión Católica” Madrid, 14 de julio: “Se espera que la próxima Exposición de Bellas Artes, que aquí se celebre, resulte un verdadero acontecimiento. Por orden alfabético publicamos los nombres de los artistas cuyas obras figurarán en esta Exposición: Sres. Agrasot…”

Miércoles 11 de noviembre, “La Época”: “SALÓN MURILLO. El resultado que dio la venta de los cuadros y objetos de arte de la antigua e histórica casa de Osuna, la afluencia de aficionados a las subastas que se vericaron en el Palacio de la Industria y de las Artes, y el afán con que los particulares y los comisionados de Gobiernos y Museos extranjeros se disputaban las obras en porfiada puja, fueron otros tantos motivos para sugerir a un activo e inteligente industrial la idea de establecer un centro de venta de cuadros de los pintores modernos cuyas firmas alcanzan mayores cotizaciones en el mercado pictórico. El Salón Murillo ha venido a realizar los deseos de artistas y compradores, que tienen en él un lugar de contratación o, mejor dicho, un verdadero Museo de arte contemporáneo. Después de admirar tanta belleza artística, asiste el público a la subasta, en la que los amateurs adquieren, tras de porfiada lucha, cuadros dignos de figurar en las más renombradas galerías. (…) Entre los cuadros que hay actualmente allí, algunos son verdaderamente notables. Un labrador valenciano, de Agrasot, bastaría para dar fama a tan distinguido artista, si ya no la tuviera tan grande y con tan justos títulos…”

El 2 de diciembre, en “La Época” de Madrid se anuncia la exposición/venta que ya citamos en 1895 en Pamplona: «EXPOSICIÓN ROBIRA. Con este título acaba de inaugurarse en el local que ocupaba la Academia de billar en la calle de Carretas, un certamen de venta de cuadros y objetos artísticos del Japón. Predomina en los lienzos de este pequeño concurso la nota impresionista y el llamado modernismo; pero hay también otros muchos cuadros de diferentes pintores, estilos y escuelas. La Exposición se ve con verdadero gusto, pues hay allí coloraciones muy agradables y manchas de verdaderos artistas. Basta que citemos los nombres de Agrasot…»

Año 1897:

«El Liberal». Madrid, 14 de enero: «Hoy a las cinco en punto de la tarde, empezará la gran subasta de cuadros al óleo en la Exposición Robira de la calle de Carretas. Entre los aficionados está clasificada esta subasta de “monstruo”, y como tal puede considerarse, dada la importancia de las obras que se presentarán. He aquí el título de algunos cuadros y sus firmas:» En la lista figura “Valenciana” de J. Agrasot.  “Todos ellos se presentarán sin tasación y se cederán al mejor postor. Lo advertimos para que los concurrentes lo sepan. Dicha subasta ha despertado gran interés, pues será la primera verificada en Madrid de autores contemporáneos de tanta importancia.” Durante semanas se anuncia la subasta «monstruo». En realidad son varias subastas. Comienzan el 14 de abril y se mantienen hasta mediados de mayo.

Sábado 30 de enero “La Época”: “Exposición Pares en Barcelona. Se ha inaugurado en Barcelona la decimacuarta Exposición extraordinaria en el Salón Pares. En ella figuran en su mayoría cuadros de firmas catalanas, como las de Masriera, Urgell, Brull, Miralles, Cusí, Graner, Borrell, Mas y Fondevila, Agrasot, Váncell, Baixeras y muchos otros. Los inteligentes han notado que en la Exposición Pares predominan los cuadros que se pudieran llamar sensatos, abandonando sus autores las corrientes impresionistas por las que de vez en cuando se han dejado arrastrar. En la referida Exposición, según las noticias que tenemos, hay expuestos cuadros que podrían figurar en los mejores certámenes.”

El 10 de febrero “El Imparcial”: “LOS SOLDADOS Y EL CÍRCULO DE BELLAS ARTES. Desde hace meses viene preparando el Círculo de Bellas Artes una publicación, cuyos productos íntegros se destinen a aumentar la suscripción de EL IMPARCIAL para los soldados de Cuba y Filipinas (…) La publicación constará de cinco cuadernos, que aparecerán en cinco miércoles sucesivos.” Joaquín colabora en todo acto benéfico. Aquí, en el tercer cuaderno figura “Estudio” de J. Agrasot.

El 22 de agosto, «El Imparcial»: «Mañana se inaugurará la Exposición de Bellas Artes. Entre otros varios de nuestros más distinguidos pintores…» Uno de ellos es J. Agrasot.

El Jurado de la Exposición Nacional de 1897. Carta fotográfica.
La ilustración artística Octubre de 1897
La ilustración artística Octubre de 1897

Año 1898.

La ilustración artística. 1897-1898.

1898. Fue nombrado miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia.

7 de marzo. Las Provincias. Valencia: La academia de Bellas artes se reunió ayer bajo la presidencia del Sr. Atard. Entre otros asuntos se acordó aprobar el programa para las oposiciones a la clase de colorido y composición.

Y nombrar académico de número para la sección de Pintura, a D. Joaquín Agrasot, cubriendo la vacante del difunto Sr. Asenjo.

La ilustración artística 1898.

8 de junio. Las Provincias: Bajo la presidencia del Sr. Atard, se constituyó ayer tarde en la Academia de Bellas Artes, el tribunal que ha de juzgar los ejercicios de oposición a la clase de Colorido y Composición, vacante en aquel centro.

Fue designado para el cargo de secretario D. Joaquín Agrasot; y se acordó igualmente que los ejercicios comiencen el día 13, a las once de la mañana.

La Ilustración Artística. Barcelona, diciembre de 1898.

Año 1899.

Álbum salón. 

1899. Inicio del curso 1899-1900, leyó su preceptivo Discurso de Ingreso bajo el título «Enseñanza del Arte» en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia, de la que fue profesor interino.

La ilustración artística 1899.

30 de enero. El Globo: ESPAÑA EN AMÉRICA. La Escuela de Bellas Artes de Méjico está celebrando actualmente su XIII Exposición Internacional de Pintura y Escultura.

La Exposición de este año representa un cariñoso recuerdo para la que en otro tiempo fue metrópoli de la mayor parte del continente americano, recuerdo más de agradecer hoy, que ya no ondea sobre el suelo de América nuestra bandera.

El Gobierno mejicano ha tenido un hermoso rasgo para España acordando que se costee con fondos de aquel Estado el transporte de las obras de arte que nuestros artistas envíen a la Exposición anunciada.

Llegaron a México ochenta y nueve obras pictóricas y de escultura, remitidas por artistas de todas las regiones españolas entre los que figuraba, cómo no, Joaquín Agrasot.

Portada del álbum salón. Marzo 1899. «Un rincón de mi pueblo». Joaquín Agrasot.

9 de octubre. Las Provincias: APERTURA DE CURSO. Academia de Bellas Artes. En la sala de retratos del Museo de Pintura se celebró ayer mañana la apertura del Curso en la Academia de San Carlos, y la distribución de premios a los alumnos de los estudios superiores de Bellas Artes.

(…) A las doce se abrieron las puertas del Museo y comenzó el acto, presidiéndolo el consiliario D. Joaquín Agrasot (…) Luego ocupó la tribuna el distinguido artista y académico, D. Joaquín Agrasot, leyendo el discurso inaugural.

Conocíamos los trabajos pictóricos del maestro, pero ignorábamos lo fuera también en el arte literario. En forma llana y correcta expuso profundas observaciones sobre la Enseñanza en el arte.

El Señor Agrasot habló con la autoridad del maestro (…) el numeroso concurso oyó con religioso silencio al Sr. Agrasot; y al terminar la lectura resonó en la sala nutrida salva de aplausos

Terminó la ceremonia declarando el presidente en nombre de S. M. el rey, abierto en curso académico 1899 a 1900. La banda de música de la Casa de Beneficencia amenizó los intermedios.    

Álbum salón. Marzo 1899. «Chalán Andaluz». Joaquín Agrasot

31 de julio. La ilustración artística: Un huertano, cuadro de Joaquín Agrasot. Si Agrasot no fuera ventajosamente conocido en el mundo del arte, si a su nombre no estuviera unido el concepto de maestría, bastaría el lienzo que reproducimos para demostrar sus estimables cualidades.

Artista de corazón y entusiasta por su región, ofrece al país que le vio nacer las galas de su ingenio y el resultado de su habilidad.

Pocos como él han logrado representar con tanta fidelidad los brillantes cuadros de costumbres y esos tipos, que cual el del huertano, recuerdan los del pueblo morisco, que legó su savia a la tierra valenciana, convirtiéndola en continuado jardín.

El tipo al que nos referimos es sin duda uno de tantos que abundan en la huerta, y aunque real, descúbrese en el cuadro la experta mano del pintor y el esfuerzo del artista.

La ilustración artística 1899.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

Enlace a siguiente entrega. Pinchad para continuar

Agrasot; apuntes para una biografía III. (1875-1882)

Joaquín Agrasot Juan. Autorretrato 1867.

Joaquín Agrasot y Juan. III

1875. Tras la muerte de Mariano Fortuny a finales de 1874, el matrimonio Agrasot-Zaragoza regresa a Alicante, donde nacerá su hijo Ricardo.

Alicante. Laurent, J. ca. 1870.

Año 1875.

La primera noticia que nos informa de su regreso definitivo de Roma está fechada el 10 de marzo en diario alicantino «El Constitucional».

Nuestro querido amigo y comprovinciano, el distinguido pintor D. Joaquín Agrasot, ha regresado a esta capital, después de haber permanecido algún tiempo en Roma, ganando honra y provecho, pues como hemos dicho en distintas ocasiones, sus cuadros de género, han alcanzado tanta fama en el mundo artístico que son muy buscados por los inteligentes y pagados a alto precio.

Según tenemos entendido, viene a establecer su estudio en España, aunque no sabemos dónde fijará su residencia; pero sí que permanecerá algún tiempo en Alicante donde piensa pintar algunos cuadros.

De un día a otro debe recibir los trabajos que ha hecho en Roma, y que aún conserva en su poder: la mayor parte de esos trabajos son los apuntes y bocetos que le han servido para pintar los lienzos que han adquirido muchos particulares franceses, ingleses y españoles y algunos comerciantes en pinturas.

Cuando tengamos el gusto de ver esos trabajos, nos ocuparemos de ellos con el detenimiento que merecen las obras de arte, debidas a los artistas que en nuestra provincia han sabido conquistar una merecida reputación, honrando a su país.

Como habían prometido, el 21 de marzo dieron cuenta de una visita a su estudio en Alicante.

Como anunciamos oportunamente, nuestro distinguido amigo y comprovinciano el ya célebre pintor D. Joaquín Agrasot, se halla en esta capital, de regreso de su viaje a Roma, en donde estuvo el año último pintando muchos cuadros de reconocido mérito, y ha abierto su estudio, pues piensa permanecer algún tiempo entre nosotros.

Ayer tuvimos el gusto de visitar su galería, y a fe que nos felicitamos de ello, pues pudimos admirar algunos lienzos bellísimos, los unos ya concluidos y los otros sin terminar, pero todos ellos primorosos.

Los cuadros de género del señor Agrasot gozan ya una reputación muy merecida, pues no puede darse más armonía en el conjunto, más verdad en los detalles y más belleza en el colorido.

Sus paisajes respiran tal frescura, y tienen tanto ambiente, que el que los ve se cree trasportado a un verdadero jardín o a una floresta, y cuando pinta edificios les da ese tono vigoroso y positivo que solo la escuela realista sabe imprimir a las reproducciones del pincel.

En cuanto a las figuras, ya hemos dicho que el Sr. Agrasot nos recuerda siempre a Goya, si bien acaba más los detalles accesorios y es más perfecto en los contornos.

Sentimos que el poco tiempo que pudimos consagrar a nuestra visita, no nos permitiese estudiar con detenimiento todos los cuadros de nuestro amigo; pero ofrecemos ocuparnos más extensamente de este particular, pues tratándose de un artista comprovinciano nuestro y que tanto honra a su país natal, nos creemos en el deber de fijar la atención en sus obras para dar noticia de ellas a nuestros habituales lectores.

El 11 de abril, anunciaron que había regalado un precioso cuadro para una rifa benéfica. Esta generosidad la demostró el resto de su vida colaborando en múltiples causas.

Objeto de arte. — Sabemos con gusto que el distinguido pintor, nuestro querido amigo y comprovinciano don Joaquín Agrasot, ha regalado a las señoras encargadas de la rifa para los pobres, un precioso cuadro que representa la vista del palacio del Dux de Venecia.

Esta obra que tiene un valor intrínseco por ser debida a los pinceles de un artista que goza una merecida reputación en España y fuera de ella, estamos seguros de que la adquirirían con gusto algunos aficionados a la pintura, y en tal concepto creemos sería más conveniente para los pobres, que en vez de rifarse como los demás objetos reunidos al efecto, se vendiese a pública subasta uno de los días en que la feria se halla en su apogeo, por cuyo medio se conseguiría que el cuadro produjese una suma razonable.

Si nuestra insinuación fuese favorablemente acogida, sería conveniente anunciarlo con tiempo, para llamar la atención de los aficionados de Alicante y de la provincia, lo cual, como hemos dicho ya, produciría indudablemente un ventajoso resultado.

Alicante. Laurent, J. ca. 1870.

En junio nació su hijo Ricardo, bautizado el 23 de junio en la Parroquia de San Nicolás de Alicante.

Ricardo Gervasio Joaquín Agustín Agrasot Zaragoza. Parroquia de San Nicolás de Alicante. Bautizado el 23 de junio de 1875. Inscrito en el B-66 (1874_1875) Folio 112.

Padre: Joaquín natural de Orihuela, artista. Madre: María Leandra natural de Elche. Abuelos paternos: Joaquín de Játiva y Rita Juan de Orihuela.

Abuelos maternos: Bartolomé y Micaela Cubero. Padrinos: Cristóbal Cubero, hacendado y Teresa Santo.

El 13 de julio, «El Constitucional» lo situaba en su estudio de Alicante, preparando las maletas para trasladarse a Valencia. Y aconsejaban a la Diputación o al Casino, que adquiriesen una de sus obras.

Por fin nuestro querido amigo y comprovinciano, el ya célebre pintor D. Joaquín Agrasot, va a trasladarse a Valencia, en cuya ciudad piensa permanecer algún tiempo.

Antes de su partida, hemos tenido el gusto de visitar nuevamente su estudio y de admirar los cuadros que ha pintado durante su permanencia en esta capital.

Entre ellos hay varios bocetos bellísimos; algunos paisajes preciosos, y una marina de extraordinario mérito que, representa la explanada de los Mártires, el muelle de costa y el puerto de esta capital.

Nosotros conocíamos ya al señor Agrasot como uno de los pintores de género más aventajados de España. Sus cuadros de costumbres y sus vistas copiadas del natural, le han valido una justa fama de que goza en todo el mundo artístico; pero hasta ahora no había ensayado las marinas, en cuyo género se ha colocado a la altura de los primeros pintores dedicados a él.

Difícil es describir el cuadro a que nos referimos, en donde no se sabe qué admirar más, si su bellísimo y brillante colorido, o su riqueza de detalles, su manera, su movimiento, y sobre todo, la transparencia de las tintas que forman un ambiente inmejorable.

Nosotros a fuer de alicantinos desearíamos que ese cuadro quedase en nuestra capital, y si no se nos acusase de oficiosos, recomendaríamos a la Diputación o al Casino, corporaciones que pueden disponer sin gran extorsión de la cantidad suficiente para adquirir esa obra maestra de un comprovinciano nuestro, que se quedasen con ella, si es que el Sr. Agrasot no la tiene comprometida, y piensa venderla.

La marina á que nos referimos es en nuestro humilde concepto un cuadro llamado a ser célebre, y por eso quisiéramos que no saliese de entre nosotros, seguros de que honraría a la corporación que lo adquiriese.

Año 1876.

1876. Se instalan en Valencia. Recibe la medalla de arte de la Exposición Universal de Filadelfia.

El 13 de febrero, «La Época» de Madrid anunciaba el final de la exposición en el Museo de la Trinidad (desamortizada  iglesia de los Trinitarios Calzados, en la calle de Atocha) de los objetos españoles que se enviaban a Filadelfia por el ramo de Instrucción Pública.

La Exposición Universal de 1876 en Filadelfia fue la primera celebrada fuera de Europa.

Superada la Guerra Civil, los americanos celebraban su primer centenario de independencia. Diez millones de visitantes recibieron con entusiasmo el arte y los productos españoles.

Entre los cuadros remitidos figuraba «Las dos amigas», de Joaquín Agrasot.

Catálogo oficial de la Exposición Universal 1876 en Filadelfia.

22 de julio. El Constitucional. Nuestra provincia en Filadelfia. Desde el momento en que vimos anunciada la exposición universal que debía tener lugar en la capital de la Pensilvania, comprendimos que España era una de las naciones más interesadas en acudir a este gigantesco certamen en que todos los países del mundo iban a hacer gala de sus productos naturales y de sus adelantos industriales y artísticos.

(…) Teníamos la seguridad de que la provincia de Alicante iba a jugar un brillante lugar en aquel palenque. (…) Hasta ahora, solo un jurado ha terminado sus tareas; el de Bellas Artes; y en este importantísimo ramo, es precisamente en el que España en general y nuestra provincia en particular, han conseguido un triunfo inmenso en Filadelfia.

(…) Entre los premios adjudicados a la pintura de género, ha obtenido uno nuestro querido amigo el Sr. Agrasot. (…) De esos seis premios que ha obtenido España, dos han caído en pintores hijos de esta provincia, es decir, en D. Antonio Gisbert, natural del Alcoy, y en D. Joaquín Agrasot, que lo es de Orihuela.

27 de octubre. El Constitucional: Nuestro comprovinciano, el conocido pintor D. Joaquín Agrasot, ha recibido una carta del Sr. Conde Donadio, Director y Jurado de Bellas Artes en la exposición de Filadelfia, participándole que ha sido premiado su bello cuadro de «las dos amigas», del cual nos hemos ocupado en otra ocasión.

Nosotros enviamos nuestra enhorabuena al Sr. Agrasot por su nuevo triunfo.

Año 1877.

Por fin se cumplió la petición formulada en 1875. El Casino de Alicante compró el cuadro «Vista del Puerto de Alicante».

2 de febrero. El Constitucional: Hemos visto con satisfacción, que el Casino de esta capital ha adquirido la preciosa marina de nuestro amigo y comprovinciano, el ya célebre pintor de género D. Joaquín Agrasot.

Dicho cuadro, representa una vista de nuestro puerto, tan perfectamente ejecutada, que estamos seguros, llamará la atención de cuantos inteligentes tengan el gusto de verla.

Vista del Puerto de Alicante, 1875. Joaquín Agrasot. Adquirido por el Casino de Alicante.

Diversas menciones en prensa a lo largo del año.

21 de abril. El Graduador. Alicante: Viajero. Según me han asegurado, dentro de unos días debe llegar a esta capital el reputado e inteligente pintor Sr. Agrasot, saliendo inmediatamente con dirección a París, con objeto de atender a la colocación de su magnífico cuadro en la exposición universal que debe tener efecto en esa capital. (Dicha exposición fue inaugurada en París el 1 de mayo de 1878).

4 de junio. El Globo. Sección cartas: París 31 mayo 1877. Sr. Director de EL GLOBO: Difícil es hacer una reseña concienzuda de una Exposición como la del palacio de los Campos Elíseos, visitada diariamente por más de seis mil personas, y hasta por 20.000 los días festivos, en que es gratuita la entrada. (…) Gitanos y paisanos en la feria, titula Agrasot su cuadro, de graciosa composición y correcto dibujo.

22 de noviembre. El Constitucional (haciéndose eco de «Las Provincias» de Valencia): Al inaugurarse las sesiones del Ateneo (de Valencia) en el presente curso, apareció en el Salón de Presidentes, el retrato de D. Eduardo Alard, que lo fue en el curso anterior. Dicho retrato, que es una obra maestra, está pintado por el reputado artista nuestro querido amigo y comprovinciano D. Joaquín Agrasot.

Año 1878.

1878. El matrimonio Agrasot fijan su domicilio en Valencia en la calle del Pintor Vicente López, invariable residencia hasta el fallecimiento de ambos.

16 de marzo. El Segura. Orihuela (citando a «El Constitucional»): El arte en nuestra provincia. Hoy tenemos una verdadera complacencia en llamar la atención de los inteligentes sobre la última obra del Sr. Agrasot, que es una verdadera perla del arte recientemente adquirida por nuestro amigo D. Arturo Salvetti.

El cuadro al que nos referimos representa a un halconero de la Edad Media, sentado sobre la pilastra de una escalinata de piedra que da a un jardín.

(…) Felicitar a nuestro querido paisano, el reputado pintor y recordarle que Orihuela, siempre amante y cariñosa, tiene siempre en su mente un recuerdo, y en su alma raudales de amor para sus nobles hijos.

6 de julio. El Segura. Orihuela (citando a «El Imparcial»): Nuestras bellas artes, no solo alcanzan gran honra en los salones que exhiben las de todo el mundo, sino provecho, pues todos nuestros artistas obtienen señalados precios por sus cuadros, pudiendo citar, como llegados con datos verídicos a mi noticia, detalles del cuadro animadísimo y leal de Agrasot «Antes de la corrida», por el cual ya han ofrecido 12.000 francos, que el artista no acepta por haberlo tasado en 15.000.

31 de diciembre. El Segura. Orihuela: Hemos tenido el gusto de saludar hace pocos días a nuestro querido amigo y notable pintor, D. Joaquín Agrasot, de regreso de su viaje a París.

Año 1879.

24 de enero. El Segura. Orihuela: Ha sido adquirido por D. Anselmo del Valle, rico capitalista cordobés, el magnífico cuadro titulado «La feria de Orihuela», expuesto en Londres y debido al pincel de nuestro paisano Sr. Agrasot.

La Ilustración española y americana. Publicado el 15 de agosto de 1877.

28 de junio. Crónica de la Música. Madrid: LOS PINTORES ESPAÑOLES EN PARÍS. El Salón de 1879, o sea la Exposición de Bellas artes de este año en París, ha sido bastante brillante, y el Jurado ha adjudicado gran número de premios.

Entre los pintores españoles que han permanecido retraídos de este certamen pueden citarse Pradilla, Domingo, Madrazo (Raimundo), Gisbert, Rico, Iguzquiza, Navarrete, Agrasot, Martínez Cubéis, Tapiro y Vico.

En agosto se publicó un largo artículo firmado por Joaquín del Amo, dedicado a la sección de Bellas Artes en la Exposición Provincial de Alicante celebrada aquel mismo año.

2 de agosto. El Graduador. Alicante. Como hemos dicho, el Sr. Agrasot es el artista que mayores elogios ha recibido en el certamen de este año; sus dos cuadros, que representan dos manolas (…) una de ellas, sentada sobre un banco de un patio, toca la guitarra.

También ha presentado el Sr. Agrasot otros dos cuadros menores, una dama y un halconero, los cuales no desdicen en ninguno de sus detalles de la justa fama de su autor.

25 de agosto. El Liberal. Alicante: Exposición de Alicante. Entre los muchos festejos preparados por esta ciudad con el objeto de atraer a los forasteros en la presente estación, ninguno seguramente más adecuado que la exposición provincial par a dar una idea de la cultura de Alicante.

En la sección primera sobresale Orihuela con sus sedas, linos, cáñamos y las muestras de caña de azúcar. (…) En la sección tercera, Bellas Artes, es de lamentar la falta de concurso de pintores eminentes de la provincia. Llaman la atención de los aficionados los lienzos de Agrasot y Bushell.

Joaquín Agrasot. Autorretrato.

El 6 de septiembre, el mismo periódico publicó la relación de premios otorgados por el jurado de dicha exposición a tres columnas: Joaquín Agrasot, de Valencia, presentó «obras de mérito sobresaliente sin opción a premio».

24 de septiembre. El Liberal. Madrid: Exposición Provincial de Alicante septiembre de 1879 (…) El Sr. Agrasot tiene, entre otros, dos cuadros que representan manolas, una de ellas abanicándose en actitud provocativa, y otra sentada tal vez en situación algo forzada y tocando la guitarra.

La animación y gracia, unidos a la propiedad y perfección con que están representados los detalles, y particularmente los vestidos, son las cualidades que más resaltan en los indicados lienzos.

30 de octubre. La Ilustración Española y Americana: En la página 261 damos varios episodios alusivos a la inundación en Orihuela, según apuntes que debemos a la atención del Sr. Agrasot, artista ventajosamente conocido del público, y que hallándose en aquélla, su ciudad natal, se ha servido favorecernos con los interesantes datos que en la citada página ofrecemos a nuestros lectores.

No necesitamos dar sobre ellos explicación alguna, pues por sí solos describen elocuentemente la tristeza de las escenas que representan.

La inundación en Orihuela. Croquis remitidos por el Sr. Agrasot. La Ilustración Española y Americana, núm XL. 30 octubre 1879. La calle de los Hostales, Plaza de las Salesas, distribución de víveres al vecindario, escenas de desolación en la huerta en la mañana del 16, Puerta de las Cadenas en la Catedral, casas arruinadas en las afueras de la Mancebería.  

12 de noviembre. El Comercio. Valencia: Para la rifa que los artistas de esta capital van a celebrar en favor de las víctimas de la inundación de las provincias del Sur (…) tenemos noticias que está pintando D. Joaquín Agrasot, un busto de una joven veneciana…

Año 1880.

El 12 de marzo, «El Constitucional» informaba de su estancia en Valencia. Y describía el cuadro que acababa de terminar.

Un taller destinado a la construcción de armas y otros utensilios propios de la guerra.

En primer término se destaca un grupo de soldados flamencos que se hayan conversando tranquilamente; y un poco más retirado, se distingue otro grupo de soldados que discuten con el jefe de taller, acerca de la forma que ha de tener una empuñadura de cazoleta que se haya trazada con lápiz en un encerado que cuelga de un pilar.

Allá en el fondo, bajo la techumbre, se ve una fragua encendida, y junto a ella un banco rodeado de operarios y soldados. En las paredes hay arrimadas varias armaduras, petos, espadas, lanzas y otros adminículos propios de los soldados y del taller….

El 11 de abril, en «El Católico» de Valencia, figuraba el programa de la exposición de Bellas Artes que iba a celebrar la sociedad recreativa «El Iris», del 20 al 31 de mayo de 1880, para todos los artistas valencianos. Joaquín Agrasot figuraba en la comisión organizadora y fue elegido como jurado.

La Ilustración Española y Americana. 8 de mayo 1880.

El 23 de mayo, «La Unión Católica», de Valencia, certificaba la apertura de la exposición artística dispuesta por la Sociedad «El Iris». Encabezaba el listado de obras expuestas el Sr. Agrasot.

La mayoría de los cuadros eran de pequeño formato; no así el retrato de señora, de cuerpo entero presentado por Agrasot junto al de un «Clown», pintura ya conocida por el público valenciano. Casi al final del listado figuraba también Joaquín Sorolla.

Gracias a la publicación sobre la citada sociedad recreativa, de Vicente María Roig Condomina, tenemos la crítica publicada en «El Mercantil Valenciano»; que se ocupó en primer lugar de Joaquín Agrasot.

Afirmanba que su fama pública le concedía cierta supremacía entre los demás artistas residentes en Valencia, por lo que si se mostraba severo con él, se debía al hecho de pertenecer a la escuela de los que creían «que nobleza obliga», y que cuando se había llegado «a cierta altura, descender un solo paso era hundirse».

Sobre el retrato de señora de cuerpo entero, afirmó:

Lienzo que reúne condiciones muy apreciables aun cuando por casualidad se ha podido vencer hasta cierto punto en él la entonación y la verdadera armonía en el conjunto.

El contraste, sin embargo, tanto del tono de luz como del color, si no es duro porque en realidad no lo es, tampoco tiene la debida suavidad, aquella morena cabeza sobre fondo amarillo claro, no acabó de satisfacernos.

Fue un atrevimiento del genio aquella verdadera lucha de contrastes, pero el arte no gana gran cosa con estas audacias, a veces pretenciosas, de los artistas.

Por lo demás el rostro de la retratada tiene una expresión muy tierna; lástima que las manos padezcan de alguna deformidad.

Del Clown apreciaba el carácter y la precisión en el dibujo (excepto en algunos perros); así como «la verdad y belleza del colorido como las cualidades más sobresalientes».

Concluía el crítico con «el cuadrito» del joven Joaquín Sorolla, muy bien concebido y casi bien expresado, revelando el germen de un artista que todavía necesitaba el estudio para su desarrollo.

El 31 de octubre, «El Constitucional» transcribió una larga carta del corresponsal en Alicante al director de «Las Provincias», de Valencia.

En ella describió detalladamente un notable edificio que acaba de visitar en Alicante.

Era la morada del acaudalado banquero Sr. Salvetti; quien gastando a manos llenas el oro de sus arcas, estaba rehabilitando un viejo caserón para convertirlo en un pequeño palacio con todas las comodidades que puede exigir el gusto más refinado.

El techo del salón estaba dividido en tres medallones debidos al pincel del distinguido pintor alicantino Sr. Agrasot.

Representa el centro una porción de niños con alas de mariposa, entretenidos en perseguir y cazar unas preciosas avecillas de mil colores, que vuelan en el ancho espacio de un cielo sereno y azul; y los de los extremos son dos bellísimas alegorías de la Música y de la Poesía.

Palacio Salvetti Suites, Alicante.

No fue su única intervención decorando palacetes. El pintor aragonés, Máximo Juderías Caballero, afirma que cuando estudiaba en Madrid, trabajó con Agrasot en las pinturas de una mansión en la Castellana, propiedad de un alto funcionario llamado Rafael Ruiz Martínez.

Año 1881.

26 de enero. La Unión Católica. Valencia: La Junta directiva de lo Rat-Penat nombra a D. Joaquín Agrasot como uno de los «Mantenedores» para que formen el «Consistorio» de los Juegos Florales de 1881.

Entre el 25 y el 26 de abril, «El Demócrata», «La Iberia» y «Crónica de Cataluña», presentaron la lista de jurados para la Exposición Nacional de Bellas Artes. Y figuraba Joaquín Agrasot.

1 de junio. La Ilustración popular económica de Valencia: Los artistas valencianos y la exposición de «Bellas Artes» de Madrid. Valencia está de enhorabuenas, sus hijos están alcanzando un puesto muy distinguido en la exposición que actualmente se celebra en Madrid.

En un largo artículo repasa las intervenciones valencianas en Filadelfia o París.

El 23 de julio, «El Comercio» de Valencia, bajo el título «La exposición industrial y artística del Ateneo Obrero», hablaba de su apertura, celebrada en el salón del teatro del Ateneo Casino Obrero; y describió su contenido sala por sala. Al llegar a la parte artística mencionó a nuestro biografiado.

Sin ser muy notable, ofrece algunas obras interesantes de maestros ya consumados y de jóvenes artistas que ofrecen lisonjeras esperanzas. Figuran entre las primeras dos cuadros de Don Joaquín Agrasot: una cabeza de labradora o gitana, y el retrato del Sr. Labaila, para la galería de presidentes de «Lo Rat-Penat».

16 de diciembre. La Época. Madrid: Del martes al miércoles próximo se inaugurará la brillante exposición de acuarelas y dibujos que prepara el conocido negociante de cuadros, Sr. Hernández en su establecimiento de la calle del Desengaño núm. 24.

Los aficionados esperan con ansia este certamen artístico, que honrarán, además de S. A. la infanta doña Paz, cuyos trabajos sorprenderán agradablemente al público, acuarelistas y pintores tan notables como… (en una larga lista figuraban Fortuny, Madrazo, Rosales y Agrasot).

24 de diciembre. El Imparcial. Madrid: Exposición de acuarelas y dibujos. Una leonesa, del Sr. Agrasot, es acuarela de las más dignas de encomio que se hallan en el salón.

Año 1882.

El 12 de enero, «El Constitucional», de Alicante, transcribió dos curiosos certificados expedidos por los afamados pintores Joaquín Agrasot y Raimundo Domingo, tras examinar un álbum confeccionado por un invidente.

Francisco Just i Valentí era un cajista que perdió la visión muy joven y dedicó su vida a ayudar a los invidentes. Profesor y precursor de lo que hoy conocemos como «la once» fue, además, el artífice de increíbles mapas y publicaciones para ciegos. Entre ellas un álbum de dibujo que fue largamente elogiado por ambos artistas.

D. Joaquín Agrasot y Juan, pintor premiado en varias exposiciones nacionales y extranjeras, miembro del jurado en las Bellas Artes de Madrid en 1871 y 1881, etc., etc.

Certifico: Que he quedado sorprendido al examinar el álbum con dibujos de adornos en relieve que el ciego Don Francisco Just ha ejecutado solo con el auxilio de un punzón y una pauta, cuya obra tiene por objeto el facilitar a los ciegos el estudio del dibujo por medio del tacto.

Tras hablar de la importancia de la obra y del talento del autor, apuntó la conveniencia de que ese «monumento a la paciencia» fuese adquirido por el Estado, por el bien de la Patria; y se atrevió a asegurar que bien podría tasarse por la cantidad de ocho a diez mil pesetas.

Para que sirviera de satisfacción al autor, expidió y firmó la presente en Alicante, a 3 de octubre. El otro «examinador» lo tasó directamente en 10.000 pesetas.

El 24 de enero, el diario valenciano, «El Universo», felicitó a Agrasot por una obra expuesta en los escaparates de la tienda del señor Pampló. Un cuadro de grandes dimensiones destinado a figurar en la Exposición Internacional de Viena, a celebrar en breve (en mayo de 1873).

Representa a una hermosa florista de nuestra huerta, sosteniendo el clásico canastillo lleno de flores.

La ilustración artística. Publicado el 4 de julio de 1892.

4 de febrero. La Época. Madrid: El distinguido pintor D. Joaquín Agrasot, hijo de Orihuela, y hace años establecido en Valencia, envía a la Exposición de Viena un hermoso lienzo, que llamará la atención en las orillas del Danubio. Representa a una florista valenciana, con el pintoresco traje de nuestras antiguas campesinas, y está pintado de una manera deliciosa.

El 8 de febrero «El Graduador», de Alicante, se hizo eco de la misma noticia citando a «El Universo» y uniéndose a la felicitación.

El 16 de marzo, «El Constitucional» daba su cordial enhorabuena y deseaba el merecido premio al Sr. Agrasot por una nueva joya del acreditado pintor. Su destino era la próxima exposición que se había de celebrar en París.

Representaba la salida de una procesión de la Catedral de León; y estaba temporalmente expuesta en el escaparate del establecimiento del Sr. Nicolás; calificado como «centro de exposición permanente».

El 21 de marzo, desde Alicante, «El Graduador» felicitó a nuestro biografiado por el mismo cuadro, expuesto en la calle Zaragoza, de Valencia; con destino a la exposición permanente del Salón de París. Lo describió así:

En las puertas de la Catedral de León una pareja de guardias civiles a caballo aguarda para abrir paso al séquito religioso; una banda de música; clérigos con cirios y estandartes; gente de la ciudad y del campo agrupada para ver la procesión…

Dos días después el mismo periódico mencionaba el cuadro haciéndose eco de «El Universo»; por el inmenso gentío que transitaba por la calle de Zaragoza.

Curiosos y aficionados se acercaban al escaparate del Sr. Nicolás para ver con sus propios ojos «la procesión del Corpus en la Catedral de León».

14 de abril. El Liberal. Madrid: El salón destinado a las obras de los artistas españoles en la Exposición de Bellas Artes que se celebra actualmente en la capital de Austria mide 15 metros de largo y siete de ancho, y es el primero del edificio, entrando por el vestíbulo de honor.

En dicho salón figuraban cuarenta pinturas; entre ellas una de Agrasot.

7 de mayo. La Ilustración Católica. Madrid: En esta corte se ha celebrado en el mes de abril una exposición de pinturas, organizada por el Círculo de Bellas Artes.

Figuraban entre ellas un retrato de la señora V. Q., de D. Federico Madrazo, digno de su fama; un paisaje de Martín Rico, una Julieta de Casado del Alisal, una marina de Monleón, dos paisajes de los alrededores de Granada, de Gomar.

Puede decirse que la Exposición no es de las que forman época; mucho cuadro de género, muchos paisajes, y en general se advierte que el tiempo ha faltado a los autores que exponen.

En el mes de mayo se celebrarán tres exposiciones: la de la Sociedad de acuarelistas; otra organizada por D. Pedro Bosch, en la que habrá cuadros de Rosales, Fortuny, Villegas, Jiménez Aranda, Agrasot y otros; y en fin, la tercera, de que es promovedor el comerciante de pinturas Sr. Hernández.

Esta última se realizará en el palacio del conde de Arenzana, y figurarán en ella obras de las infantas Doña Paz y Doña Eulalia, de Fortuny, Rosales, Pradilla, Casado, Villegas Haes, Plasencia, Domínguez y otros celebrados pintores.

El 16 de julio «El Graduador» informaba de la reproducción de «Salida de una procesión» en el último número dela prestigiosa publicación «La Ilustración Española y Americana».

De la tienda de la calle Zaragoza, había pasado a la exposición Bosch de Madrid.

La Ilustración española y americana. Publicado el 8 de julio de 1882.

El mismo periódico alicantino citó, el 22 de agosto, una feliz casualidad que les había permitido examinar otra obra del aventajado pintor Sr. Agrasot; al que daban la enhorabuena.

Se trataba de un cuadro de costumbres valencianas en el que una familia de labradores se encontraba alrededor de una mesa, en el patio, después de la comida.

2 de septiembre. El Liberal: Anteayer se ha verificado en los salones de la Exposición artística de don Pedro Bosch, la adjudicación de premios otorgados a los pintores que presentaron obras en el último concurso, del cual dimos cuenta a su debido tiempo; habiendo pertenecido al jurado calificador los distinguidos artistas señores Domínguez, Ferrant, Franco, Francés, Madrazo y Martínez Cabells.

El señor Agrasot obtuvo un busto de bronce, regalo de doña Isabel II; y la noticia se repitió en todos los periódicos de la capital.

1 de octubre. La Ilustración Artística: EN LA PLAZA, acuarela por J. Agrasot. Ya ha sonado la hora de dar principio al sangriento espectáculo; la autoridad competente ha ocupado su asiento en el palco de la presidencia; y agitado el blástico cendal, a cuya señal ha salido la cuadrilla en correcta formación para hacer el saludo de rúbrica.

Ya están los picadores en sus puestos, dando saliva al agudo rejón, y ya los peones, indiferentes al peligro, esperan tranquilos que llegue el momento de ejercitar sus piernas, su destreza y sangre fría, conversando con sosiego, asegurando los mal prendidos lazos del traje o paseando la mirada por los tendidos para dirigir una sonrisa a sus entusiastas admiradores.

Este es el momento elegido por el estudioso pintor valenciano don J. Agrasot para representarlo en la acuarela de que es una reproducción nuestro grabado.

La ilustración artística 1 de octubre de 1882.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

Joaquín Agrasot y Juan. Coloreada por JM Dayas. Enlace al tercer capítulo.
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Agrasot; apuntes para una biografía II. (1861-1874).

Retrato de Mariano Fortuny. F. Domingo Marqués. Pinchando la imagen, enlaza con el Museo de Bilbao.

Alma que habita en dos cuerpos. Mariano Fortuny y Joaquín Agrasot. Historia de una amistad.

Inés Antón Dayas.

Joaquín Agrasot Juan. Autorretrato, 1867.

Roma.

La historia de Joaquín Agrasot y Mariano Fortuny, es la historia de una amistad que se remonta a 1861. Por aquel entonces ambos coincidieron en Roma.

La ciudad era un destino obligado para todos los artistas. Ya fuera pensionados por sus ciudades de origen o con gastos sufragados por mecenas, la formación que allí se ofrecía a los jóvenes artistas no tenía parangón.

El compañero de Agrasot en la Academia de San Carlos, Bernardo Ferrándiz Badenes, lo introdujo en el círculo de los españoles que vivían entonces en la capital y que se reunían habitualmente en el Caffé Greco: Mariano Fortuny, Alejo Vera, Luis Álvarez, Dióscoro de la Puebla, Jerónimo Suñol, Vicente Palmaroli y Eduardo Rosales, entre otros.

El Café Greco en Roma. Ludwig Passini, 1856.

La personalidad de Fortuny pronto encajó con el joven Agrasot y comenzaron a compartir clases en la Academia Giggi Talaraci, en la Vía Margutta. Allí recibían dos horas diarias de clase: una de desnudo del antiguo y otra de moderno.

En la primera se dedicaban a hacer bocetos y dibujos y en la segunda a pintar acuarelas. Recorrieron varias ciudades italianas, galerías de arte y museos y se empararon juntos del arte y la belleza clásicas. Convivieron, junto con Tomás Moragas, otro compatriota, en una vivienda en el número 25 de la Via de Avignonesi.

Horas de aprendizaje, de trabajo y también de asueto que fueron fraguando una relación de admiración y cariño.

Entre septiembre y diciembre de 1862, Mariano Fortuny solicita a la Diputación de Barcelona fondos para un segundo viaje por Tánger y Tetuán. Quería recoger detalles para su obra La Batalla de Tetuán.

De febrero a abril de 1860, ya había estado en Marruecos, enviado por la propia Diputación, como cronista artístico de la guerra.

Durante este tiempo, Agrasot siguió trabajando en Roma y a la vuelta de Fortuny a la ciudad eterna, compartieron también taller. Un estudio más amplio en Via Flaminia 98, en la villa renacentista Riganti, que había sido residencia del Papa Julio II.

Tenía un gran jardín al aire libre que le permitía colocar a los modelos según sus necesidades y retratarlos con diferentes grados de detalle. Ese jardín era compartido por los estudios de otros pintores como Simonetti y Moragas.

Roma significó para ambos aprendizaje y crecimiento profesional, pero también personal. En esta primera etapa de sus vidas Mariano pintó a Agrasot en varias ocasiones.

Pequeños retratos del pintor oriolano que son el testigo más fiel de la amistad entre ambos.

Fortuny, M. Retrato de Joaquín Agrasot, h. 1864, óleo sobre tela. Museo Nacional de Arte de Cataluña.

Madrid.

En el verano de 1866, Fortuny viaja a Madrid, visita el Museo del Prado, realiza sus copias de los grandes maestros del museo y establece una amistad con Federico de Madrazo.

Se introdujo en su círculo familiar hasta el punto de comenzar una relación con su hija, Cecilia de Madrazo.

A Fortuny lo rodearon numerosas antipatías y enemistades lo cual siempre lo inclinó a ser un artista que prefirió la soledad y el retiro para trabajar.

No obstante, su catadura moral con sus amigos de verdad, nunca estuvo en entredicho. En 1867 Agrasot participa en la Exposición de Bellas Artes con las obras Una escena rural en los Estados Pontificios y Las dos amigas.

El diario Gil Blas emitió una dura crítica y se atacó a Agrasot afirmando que sus cuadros estaban retocados por el propio Fortuny. Desde Roma, profundamente dolido por la situación, Mariano Fortuny dirigió una carta a su amigo:

Roma, febrero 1867. Mi querido Joaquín: Hoy he sabido lo que dice el periódico Gil Blas con referencia a tus cuadros y que él llama de mi escuela; según dicen habla de ti muy injustamente. Esto me repugna mucho, hasta el punto de estar dispuesto a responder a dicho periódico como se merece.

¿Es posible que en España la crítica se haga así? Muy injustos son con nosotros.

[…] Quién te hubiera dicho que mi amistad, le decía, debiera interpretarse de una manera tan falsa, hasta el punto de reconocer mis pinceladas en tus cuadros.

No te desmayes, y no dudes que con tus obras harás callar a aquellos que tan ligeramente te juzgan, probándoles con nuevos progresos que tu pintura es tuya, toda tuya, y que de mí no has recibido más que los consejos de un amigo, y jamás los que un maestro da a su discípulo

[…] Para mí es un deber el salvar la reputación de un amigo que tanto aprecio; guardar el silencio en semejante coyuntura hubiera sido dar razón a tus calumniadores y hacerme un mérito de lo que no es verdad.

Que sepan que nada me debes, nada más que la franca amistad de tu amigo que te aprecia. Fortuny. Escríbeme.

Tras unos meses en Roma, Fortuny viaja de nuevo a Madrid en junio de 1867 y da a conocer su compromiso y próxima boda con Cecilia. Es entonces cuando escribe a Agrasot unas palabras:

Mi Cecilia más hermosa que nunca y buena como siempre, es un ángel, qué lástima que se case conmigo, es para mí un remordimiento el haber tratado de enamorarla, pero dices me lo perdonará, ya no me queda otro recurso que hacerme digno de ella, para que no tenga que arrepentirse…

Por ese tiempo, Agrasot concierta también su matrimonio con la joven María Leandra (Emma) Zaragoza Cubero, hija del comerciante ilicitano Bartolomé Zaragozá.

Mariano Fortuny se casó con Cecilia de Madrazo el 27 de noviembre de 1867 en la Parroquia de San Sebastián en la madrileña Calle Atocha.

Ella pertenecía a una de las sagas españolas de artistas más importantes. La ceremonia tuvo un carácter íntimo por expreso deseo de Fortuny y a ella acudieron solo unos pocos familiares.

Después de unos meses en la capital, Mariano, su esposa -embarazada de su primera hija María Luisa- y su cuñado, Ricardo de Madrazo, se marchan a Roma a continuar con su trabajo. Era junio de 1868.

En la ciudad eterna ubicó Fortuny todas sus nuevas obras en el estudio y se creó un cuarto para trabajar con modelo en su propia casa, para las noches de invierno y para cuidar de Cecilia.

La pareja Agrasot-Zaragoza marchó también a Roma por aquellas fechas.

Granada.

Granada en el siglo XIX.

Después de pasar por París, Madrid, Córdoba y Sevilla, la familia llega a Granada, en el verano de 1870. Se instalaron en la fonda Los siete suelos, un establecimiento de mucha fama entre los artistas que visitaban la ciudad y el monumento de la Alhambra.

Una sala en la Torre de los Siete Suelos fue el estudio y almacén de los útiles de pintura de Fortuny durante un tiempo. Nada se podía comparar a trabajar dentro de aquel monumento.

Granada era una ciudad tranquila, con monumentos extraordinarios y libre del acoso social del que huía el pintor catalán.

Propaganda de época:

En la Alhambra de Granada, en uno de los más bellos sitios de la morisca ciudad, se ha montado, según escriben de aquella capital, un gran establecimiento, único en su clase, con objeto de que no carezcan de nada los españoles y extranjeros que visiten la histórica ciudad de los últimos reyes moros.

Se llama fonda de los Siete Suelos, y tiene magníficas habitaciones, jardines, fuentes y soberbios baños de mármol blanco. El establecimiento, que está a cargo de D. Francisco Iniesta, constituye un verdadero sitio de recreo para pasar algunas temporadas.

En los Mártires se hizo con un estudio para pintar al aire libre, sin vecinos, con vistas sobre la vega y con unos efectos de sol magníficos, como él mismo lo describió.

Es allí, en su taller, donde se aloja Agrasot cuando lo visita y donde coincide con otros artistas y con parte de la familia Madrazo que también se había trasladado a la ciudad.

Mariano Fernández. Príncipe de los Jitanos (sic). Archivo Patronato de la Alhambra y el Generalife, Granada.

En Granada encontró el pintor modelos a «buen precio» que reclutó en el Albaicín. Mariano Fernández, auto apodado «Príncipe de los gitanos» y más conocido como Chorrojumo, fue uno de los más conocidos y explotó su condición de modelo de Fortuny cuando se presentaba a los visitantes y turistas.

Con sus ropas de contrabandista posaba para cualquiera que se lo pidiera por unas monedas. También Heredia Cortés, aguador en la Alhambra, posó en otras ocasiones para los artistas. Un modelo anciano fue quien posó para pintar su Viejo desnudo al sol de tono riberesco, como el Viejo de espaldas de Agrasot, ambos de gran parecido.

Fue un período fructífero tras el que Joaquín Agrasot consiguió un reconocimiento internacional que le llevó a Francia e Inglaterra y a establecer contactos con marchantes del mundo del arte que vendieron sus obras a compradores de todo el mundo.

A finales de 1871, Fortuny dejó su estudio y se trasladó a una casa en el número 1 del Realejo Bajo, con jardín y un patio para trabajar al aire libre. Su etapa granadina se extendió hasta octubre de 1872.

Joaquín Agrasot vestido con ropas orientales.

Roma.

Tras pasar por Madrid y París, en su nueva estancia en Roma, los Fortuny ya eran considerados una familia relevante. Fueron requeridos entre las altas esferas en reuniones y fiestas de la ciudad a las que Cecilia acudía gustosa, pero las cuales Mariano siempre excusaba su asistencia.

Él prefería permanecer en su estudio rodeado de amigos como Agrasot, Tapiró, Moragas, Simonetti o Villegas, creando y dando vida a sus obras.

En el siglo XIX tuvo lugar el surgimiento de la consciencia de la pertenencia, por parte del artista, a una parte de la Historia. Mirando al pasado, a sus maestros, muchos comprendieron la importancia de la labor que desempeñaban y el interés por darla a conocer en todos sus ámbitos.

Todo ello se reflejó en el espacio del atelier o estudio. En él se mostraba la interioridad del acto de pintar, el enfoque más íntimo, la expresión de sus pasiones y estados de ánimo.

Templo del arte en Roma. Una parte del estudio del pintor Fortuny. La Ilustración Española y Americana, 8/01/1875.

A veces es posible observar el estudio como un lugar de transmisión de conocimientos de maestro a aprendiz. Espacio de exposición de sus progresos y obras a modo de escenario público. Una especie de inventario de su vida y su obra que reflejan el gusto y los intereses del artista.

En ocasiones, incluso, puede entenderse como un lugar con una fuerte carga mercantil, o incluso como reclamo publicitario que atrajo por curiosidad a un público que llegó a establecer relaciones comerciales con los artistas.

Especialmente en el siglo XIX, el atelier se convirtió en un pretexto para la sociabilidad, donde fue frecuente representar retratos de grupo y emplearlo a modo de asamblea, mostrando así una doble dimensión del mismo: la amigable y la profesional.

El estudio del pintor entendido como espacio para la asamblea. En el estudio se llevaba a cabo la acción creadora, la inspiración y la concentración del artista, pero también existían momentos de asueto y disfrute sensorial. Así lo utilizó Fortuny con sus colegas pintores en innumerables ocasiones.

A través de ellos fue posible conocer la inspiración, la experimentación, la imaginación, el dibujo, la ejecución, las maquetas, los bocetos, otros objetos personales, herramientas, materiales, obras desechadas, de un artista.

Sin olvidar además que en ellos solía encontrarse una buena parte de la base teórica del autor, su biblioteca, junto con su archivo personal, epistolarios y algunos cuadernos de dibujo, que son esenciales para un estudio en profundidad de la vida y obra de los maestros del XIX español.

Tipológicamente puede afirmarse que existió un modelo de estudio que imitó al atelier de Fortuny, dividido en la zona de trabajo, el jardín y otras dependencias anexas.

El suyo sentó el precedente para muchos otros espacios de trabajo de artistas contemporáneos.

Joaquín Agrasot en su estudio. Calle Pintor López de Valencia, h. 1919.

Así fue el tipo de estudio en el que el artista oriolano trabajó durante años, acompañado de sus colegas y más tarde de forma individual. En su atelier se observan retazos fortunyanos, como no podía ser de otro modo.

Agrasot pintó incluso un lienzo en 1871, donde dos mujeres contemplaban el mueble central del estudio romano de Fortuny. Además, según los estudios de Sequeros y la correspondencia con Ricardo Agrasot, en su estudio hubo un permanente y fervoroso homenaje a Fortuny.

Tenía Agrasot presente su efigie mediante la mascarilla de cera y un vaciado de la mano derecha del pintor catalán.

Todo ello junto con una fotografía de Fortuny en el lecho mortuorio, adornada con una corona de laurel que Agrasot renovaba continuamente. Ya se sabe que artista sin taller es como pájaro sin nido.

Agrasot, J., El estudio de Fortuny, s.f., Colección particular.

El 16 de octubre de 1872, Agrasot contrae matrimonio con Emma en Alicante. Apenas celebrado el enlace, Joaquín desea regresar a Roma y así lo hacen.

Es allí donde la joven Emma conoce a Cecilia de Madrazo. Los matrimonios conviven en la Ciudad Eterna y ambas mujeres establecen fuertes lazos personales, como ya lo habían hechos sus esposos.

Fortuny era hombre sencillo y humilde y prefería la vida familiar a la social, justo lo contrario que su esposa. Ella estaba acostumbrada a relacionarse con las más altas esferas de Madrid y hacía lo propio en la capital italiana.

Dibujo de D.J.L. Pellicer. Croquis J. Agrasot. La Ilustración de Madrid, 30 mayo 1872.

De entre las contadas excepciones en las que el anfitrión de la reunión fue el pintor, se recuerda una fiesta al director de la Academia de Bellas Artes de Nápoles, Domenico Morelli.

En el verano de 1873, fue invitado al jardín de su vivienda, la Villa Martinori en la Vía Gregoriana de Roma. La habían adquirido a instancias de Cecilia y allí Fortuny había establecido su estudio.

A esa fiesta acudieron amigos compatriotas y otros artistas. Entre la nómina de amigos se encontraban, una vez más, Joaquín y la joven Emma.

Villa Martinori en la Vía Gregoriana de Roma.

Portici.

Los Fortuny-Madrazo viajan a Nápoles y más tarde a Portici. Se sabe, por las cartas de Ricardo de Madrazo a su padre Federico, que en julio los Agrasot-Zaragoza todavía no estaban allí, pero sí a finales de agosto y pasaron juntos parte del verano de 1874.

Una velada en Villa Martinori (26/12/1873). 1. Josep Tapiró, 2. Joaquín Agrasot, 3. Tomás Moragas, 4. Bernardo Ferrándiz, 5. Celeste De Angelis (esposa de Simonetti), 6. Cecilia de Madrazo (esposa de Fortuny) con Mariano Fortuny y Madrazo, 7. Sra. de Capobianchi, 8. Emma Zaragoza (esposa de Agrasot), 9. Sra. de Herrer con María Luisa Fortuny y Madrazo, 10. Edoardo Dalbono y un pintor napolitano sin identificar, 11. Attilio Simonetti, 12. Joaquín Herrer, 13. Ricardo de Madrazo, 14. Domenico Morelli, 15. Mariano Fortuny, 16. Vincenzo Capobianchi y 17. Paul-Marie Lenoir.

Portici 19 julio 1874. Mi querido papá: […] Al fin hemos venido a parar a este puerto de mar tan risueño. Tenemos una casita preciosa, alegre, con jardín por un lado y el mar por el otro, y por una puerta falsa de la casa se sale a la playa, atajando diez o doce escalones. La casa tiene un piso solamente y encima terrazas (como en las casas de África).

Además, es muy fresca. Los pisos son de los que te gustan a ti, de azulejos, muy parecidos a los de España- Sabrás que Portici está situado a las faldas del Vesubio […] Esto se parece mucho a Andalucía, Sevilla o Granada, pero lleva ventaja por el mar.

La playa es bastante buena; el color de la arena no es como la de España, claro. Aquí es negra, de lava […] Cecilia ha convidado a los de Agrasot para que pasen una temporada. Ya les ha arreglado un cuarto. Aquí nos quedaremos hasta mediados de octubre, si es que el Vesubio no nos echa antes.

Entre Cecilia y Emma se creó un clima de complicidad y afecto muy similar al de los de los pintores. No es de extrañar que Fortuny recordara aquellos días de Portici como los más felices de su vida.

En Portici, realiza el pintor catalán algunos delicados retratos de su esposa e hijos y de Emma Zaragoza, de la que se conocen distintas versiones tales como la Señora de Agrasot bordando (Madrid, Biblioteca Nacional), la Señora de Agrasot en un ambiente de interior japonés (Colección particular), la Señora de Agrasot cosiendo (Princeton, Art Museum) o los de la Señora de Agrasot en el diván y la Señora de Agrasot y los niños de Fortuny (Barcelona, Museo Nacional de Arte de Cataluña), realizados a pluma, lápiz y acuarela.

Fortuny, M., La señora Agrasot sentada en un diván (anverso) h. 1874, Museo Arte Nacional de Cataluña.

Algunos de ellos parecen ser estudios preparatorios para una obra mayor, como es el caso de Los hijos del pintor en el salón japonés.

Es posible que Fortuny tuviera un planteamiento inicial diferente y pensara en retratar la escena incluyendo a la joven Emma.

Al fin y al cabo, si se trató de retratar lo cotidiano, y la intimidad del hogar, el matrimonio Agrasot formó parte de ello.

Fortuny, M., Señora de Agrasot bordando, h. 1874, DIB/18/1/5700, Biblioteca Nacional de España.

En aquella estancia Fortuny pintó para sí mismo, sin prisas, sin las exigencias del comercio del arte y explorando nuevas vías.

Durante aquel verano hizo una gran cantidad de estudios y dos cuadros. Especialmente orgulloso estaba de uno de ellos.

Pintado como un resumen de su estancia veraniega, con elegantes damas y niñas descansando sobre la hierba, alegres bañistas en diversas actitudes, las ruinas de un viejo castillo, los muros de un jardín, etc.

En esta obra aparecen retratadas Cecilia, a la derecha, y Emma Zaragoza que aparece tumbada al lado de su esposa. El niño que aparece agachado a la derecha es Mariano, hijo del artista.

Todo a pleno sol y sin escamotear ni un rayo; todo es claro y alegre, y cómo podía ser de otra manera, si hemos pasado un verano tan feliz (?)

Fortuny, M. Playa de Portici, 1874, óleo sobre lienzo. Meadows Museum, SMU, Dallas.

La última acuarela que pintó Fortuny representaba la esposa del pintor Agrasot en el vestíbulo de la finca que ocuparon en Portici, cuyo recinto guardaba un estilo pompeyano, contiguo a un jardín.

Cuenta Ciervo que lo concluyó en solo tres sesiones de tres horas por la mañana. Fortuny acostumbraba a pintar sentado utilizaba un bloc que apoyaba en las rodillas.

Le gustaba charlar con sus modelos y la joven Emma le contaba cosas de Alicante, donde ella vivió hasta que se casó, mientras, el maestro trabajaba en silencio.

La joven aparece sentada en la entrada de Villa Arata en Portici, mostrando un abanico de influencias japonesas con una factura impecable. Junto con Cecilia aparece en numerosos dibujos en cuadernos de Fortuny, donde ambas cosen, bordan o hacen calceta.

Fortuny, M., Emma Zaragoza, 1874. Barcelona, Colección particular.

Portici Octubre 6 1874. Mi querido papá: Qué pronto se nos ha pasado el verano. Dentro de 15 ó 20 días estaremos en Roma; y dentro de dos meses si Dios quiere nos veremos […] Agrasot y su mujer se fueron hace una semana…

Roma. El fin de un genio.

El 31 de octubre, un grupo de artistas napolitanos, acudió a despedir a Fortuny y su familia a la estación. Se marchaban a Roma, donde ya estaba el matrimonio Agrasot. Mariano ya acusaba unas fiebres que fueron empeorando y que, finalmente, lo llevaron a la muerte el 21 de noviembre de 1874, con sólo 36 años.

En el momento de la muerte de Fortuny se encontraban presentes su esposa Cecilia, su cuñado Ricardo de Madrazo y un buen número de amigos, entre los que se encontraba Agrasot.

A las 20 horas y 30 minutos de la noche y, según Casanova Estorach, «con un silencio sepulcral, lo hemos trasladado desde su cama a Santa María del P[opolo]».

El féretro fue transportado por Agrasot, Tusquets, Tapiró, Villegas, Jiménez, Vallés, Álvarez, Simonetti, Heilbuth, D’Épinay y Morelli, acompañados por algunos discípulos napolitanos de este último, a los que habría que añadir a Pradilla y a Casanova Estorach.

En la iglesia lo velaron durante la noche y por la mañana se ofreció una misa de difuntos. Tras ésta, se trasladó su cuerpo al cementerio de Campo Varano.

Lo llevaron en hombros de artistas, españoles, romanos y extranjeros, en intervalos de doce en doce.

El pintor Pradilla narró «iba la caja colocada sobre una especie de túmulo cubierto con un gran paño de terciopelo negro, y encima la paleta que acostumbraba a usar el pintor».

Varias fuentes indican que fueron 135 los artistas que tomaron parte en el traslado, aunque algunos artículos de prensa llegaron a hablar de una comitiva de 500 personas.

Pasadas las 14 horas llegaron a Campo Varano donde se le dio el último adiós.

Dibujo de Pradilla en La Ilustración Española y Americana, 8/12/1874. Asistentes al entierro de Fortuny: 1. Vincenzo Capobianchi, 2. Walther Fol, 3. Baldasarre Odescalchi, 4. Pietro Venturi (alcalde), 5. Tomás Moragas, 6. Jerónimo Suñol, 7. Ernest Hébert, 8. Attilio Simonetti, 9. Josep Tapiró, 10. Prosper d’Épinay, 11. Joaquín Agrasot, 12. Manuel Rancés y Villanueva (embajador),13. Achille Vertunni leyendo, 14. Doménico Morelli con útiles de pintor, 15. José Casado del Alisal y 16. Bernardo Ferrándiz.

Pronto hubo que organizar todas las obras del estudio de Fortuny y todas las piezas de colección que había atesorado a lo largo de su vida. Cecilia nombró uno de los albaceas al propio Agrasot, entre otros artistas y amigos para que llevaran a cabo esa labor.

El 11 de febrero de 1875, tras recibir una obligada consulta oficial, se manifestaron a favor de la venta de la colección de Fortuny los peritos públicos italianos Giovanni Martinetti y Vincenzo Capobiachi y los pintores españoles José Villegas, Lorenzo Vallés, Ramón Tusquets, Luis Álvarez Catalá, Joaquín Agrasot y el escultor catalán Jerónimo Suñol.

El 14 de febrero, Cecilia recibió la autorización para llevarse los objetos a París, donde se estimó que podían alcanzar precios mejores.

Fue una especie de punto y final para la vida del pintor catalán y un punto y seguido para el artista oriolano. Aún le quedaban a Agrasot casi cuarenta años de vida y un largo camino que recorrer en su carrera como artista.

Una carrera que arrancó unida a uno de los pintores de mayor fama del siglo XIX español.

Joaquín Agrasot Juan. Coloreada por JM Dayas.

No pudo tener mejor maestro. La de Fortuny y Agrasot fue de esas amistades intensas, que se tienen a los veinte años y que dejan huella.

Se fraguó a través de la admiración, el respeto y el cariño mutuo, hasta trascender lo puramente artístico.

Mariano, Joaquín, Cecilia y Emma, consolidaron una relación que les hizo estar presentes en algunos de los momentos más importantes de sus vidas.

Sus trayectorias profesional e íntima, caminaron en paralelo durante varios años, aunque la fama y la fortuna crítica de ambos fuera muy desigual después.

Enlace a la III parte.

Bibliografía.

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CIERVO, Joaquín (1921), El arte y el vivir de Fortuny.

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MENDOZA, Cristina y QUÍLEZ CORELLA, Francesc (2008), «Platja de Portici de Fortuny: reflexions a l’entorn de la seva darrera etapa artística», Butlletí del Museu Nacional d’Art de Catalunya; Vol.: 9. 9.

NAVARRO, Carlos G. (2008), «Testamentaría e inventario de bienes de Mariano Fortuny en Roma», Locus Amoenus, v. 9, p. 319-349.

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SEQUEROS, Antonio (1974), Trayectoria humana y artística del pintor oriolano Joaquín Agrasot, Orihuela.

Agrasot; apuntes para una biografía I. (1836-1875).

Joaquín Agrasot y Juan. Coloreada por JM Dayas.

Joaquín Agrasot y Juan. I

Escritas ya decenas de biografías sobre Joaquín Agrasot, os ofrezco este trabajo, básicamente documental, utilizando como estructura la cronología que aparece en el folleto de la reciente exposición con motivo del centenario de su muerte, en 2019.

Folleto Centenario Orihuela 2019.

A estos párrafos, destacados en fondo rojo, les iré añadiendo comentarios, aportaciones puntuales y numerosos datos obtenidos en el rastreo de los cientos de noticias que he localizado en la prensa de época.

También revisaremos padrones y libros parroquiales, datos resaltados en los bloques violetas, con la inestimable ayuda de José Manuel Dayas.

El capítulo segundo al completo, es obra de Inés Antón Dayas; una interesante y prometedora historiadora del Arte.

Recrea los años de Agrasot con Fortuny; principalmente en Roma. Un periodo que la prensa española no refleja y que Inés ha tratado magistralmente.

Para completar la oferta he capturado algunas imágenes de prensa y revistas; retocado numerosos grabados de sus obras y algunas fotografías.

Aparecen intercalando en orden cronológico de publicación; que no tiene por qué coincidir con el de las pinturas originales.

Pinchando sobre algunas reproducciones, accederemos a la obra expuesta en el propio museo.

Antes de comenzar con su biografía, vamos a repasar un párrafo de la «Aproximación Genealógica» incluida en dicho folleto del centenario.

Con la llegada a Orihuela de Vicente Joaquín Agrasot Roca, confitero setabense (esta profesión aparece repetidas veces en las actas de bautismo de sus hijos) se establece en esta ciudad el apellido Agrasot, teniendo bastante relevancia en la sociedad local oriolana, sobre todo a finales del siglo XVIII …

Olvidaron a otro Agrasot Roca anterior; también de Xátiva. Y no es hermano del padre de Joaquín, aunque tiene los mismos apellidos.

Parroquia de Santas Justa y Rufina de Orihuela. Raymundo Agrasot Roca. Padre del contrayente: Ramón. Madre del contrayente: Margarita.

Casó el 9 de diciembre de 1790 con Magdalena Godínez Fuentes. Padre de la contrayente: Miguel, natural de la ciudad de San Felipe, Játiva, arzobispado de Valencia. Madre: Tomasa, natural de dicha ciudad de Valencia. Matrimonio inscrito en el Libro M-06 (1781_1825) Folio 145 vto.

Raymundo enviudó y se casó de nuevo en 1816, con Escolástica Serrauta, natural de Quintano (Huesca).

De este segundo matrimonio nació Mariano Agrasot Serrauta, concejal en el Ayuntamiento de Orihuela, quien tenía una confitería en la Plaza Cubero a finales de los setenta del siglo XIX.

Lo chocante es que se casó el 1 de Junio de 1859 con Francisca Antonia Juan Fernández, dando lugar a los mismos apellidos: Agrasot Juan. Aclarado este punto, la cronología del folleto empieza con el siguiente párrafo:

1836. Nace el 23 de diciembre (según consta en la partida de bautismo) en Orihuela en la calle de «La Mancebería» siendo bautizado en la Santa Iglesia Catedral.

Sus padres Joaquín Agrasot y Roca, de profesión confitero, y Rita Raymundo, eran de Xátiva y Orihuela, respectivamente.

Hasta la década de 1860, no he encontrado registros de prensa. Pero podemos utilizar los datos publicados en el diario valenciano «Las Provincias» y en el oriolano «La Huerta»; en 1908 y 1909 respectivamente; compulsando con los libros parroquiales.

Orihuela. Vista general de la ciudad. Charles Clifford, 1862. Colección Javier Sánchez Portas.

Joaquín Agrasot y Juan, el más internacional de nuestros pintores, nació en la madrugada del 23 de diciembre de 1836.

Algunas biografías datan su nacimiento en Nochebuena; pero aquí no hay duda; tenemos el libro de bautismo:

Joaquín Agrasot Juan. Parroquia de El Salvador de Orihuela. Bautizado el 25 de diciembre de 1836. Inscrito en el Libro B-40 (1834_1841) Folio 117.

Padre: Joaquín. Madre: Rita. Abuelos paternos: Sebastián y Francisca Roca. Abuelos maternos: Joaquín y Rita Reymundo. Padrinos: Joaquín Juan y Rita Reymundo. Nació el día 23 a las 2 y media de la mañana.

Según «La Huerta», vino al mundo en la popular calle oriolana de la Mancebería; especificando que era la de Muñoz.

Otras biografías, como la de Sequeros, sitúan su nacimiento en el Vallet (Ballesteros Villanueva en la actualidad).

La partida no dice nada de la calle; pero los que confeccionaron el catálogo del centenario debían tener información más precisa; pues citan hasta el número, cosa que no hace la prensa de época: La Mancebería, 3.

En lo relativo a las calles en las que vivió la familia, tenemos algunas pistas.

La única relación con La Mancebería la hemos encontrado en la familia de su madre (Reymundo, apellido de varios confiteros oriolanos).

En el censo de 1854, Rita Reymundo, viuda de Joaquín Juan, vive en la Mancebería; y con ella, dos de sus hijos con sus respectivas consortes, y cinco nietos.

¿Es posible que Joaquín naciese en casa de sus abuelos?.

La Mancebería

En cuanto al Vallet, utilizan seguramente los apuntes de ese censo y de otro fechado en 1876.

En dichos documentos, la familia Agrasot aparece allí domiciliada. En el primero figura también una criada de 26 años; Rosa Marco, natural de Callosa de Segura.

Pero tenemos otra calle más en la que nació su hermano Federico en 1842. Es la de los Hostales; la misma donde estuvo domiciliada la confitería.

Esto es solo una teoría: Es posible que se instalasen en principio en casa de sus suegros, en la Mancebería y allí nacieran Ramón (el único bautizado en Santa Justa) y Joaquín.

La casa de los Juan-Reymundo, en la Mancebería, era grande; tanto como para albergar posteriormente a dos hermanos de Rita con sus esposas e hijos.

En 1842 los Agrasot-Juan, vivían en los Hostales, quizá donde montaron el negocio. Y luego, toda la familia se instaló definitivamente en el Vallet, muy cerca de la confitería (al menos están allí censados entre los años 1854 y 1879).

Lo dicho; es una suposición para explicar estos tres domicilios. Vamos con su familia:

Joaquín era hijo de Vicente Joaquín Agrasot Roca, un confitero natural de San Phelipe, Játiva; y de Rita Juan Reymundo, de Orihuela.

Sus padres se casaron en la Parroquia de las Santas Justa y Rufina. Sus abuelos paternos eran Sebastián Agrasot y Francisca Roca; y los maternos: Joaquín Juan y Rita Reymundo; que a la vez fueron sus padrinos.

Joaquín era el segundo de ocho hermanos: Ramón (1834), quien se quedó con la confitería; Joaquín (1836) nuestro pintor; José Inocencio (1838); José (1840); Federico (1842); Enrique (1847); María de Monserrate (1849) y José (1852).

1847-1856. Realizó estudios de Primaria y Secundaria, asistiendo a la academia de Nicolás Dodero en el Colegio Santo Domingo de Orihuela.

La Huerta, 1909: En su juventud más temprana y a impulsos de su irresistible vocación al arte soberano de Apeles, comenzó sus estudios de dibujo en una academia establecida en el convento de Santo Domingo, bajo la dirección de Nicolás Dodero

(…) Viendo sus padres la decididas y cada vez más arraigadas aficiones del joven Joaquín, resolvieron enviarle a Valencia, a fin de que siguiera sus estudios de pintura y completara su educación artística…

El impresionante edificio de Santo Domingo había sido convento dominico hasta la exclaustración de 1835-1836. Pasó a manos del Estado tras la desamortización de Mendizábal. 

Durante ese periodo, además de la primera biblioteca y museo de arte oriolanos, albergó varias instituciones educativas de carácter laico.

Colegio de Santo Domingo, 1863. Colección Javier Sánchez Portas.

En cuanto al maestro citado, su nombre completo era Nicolás Mariano del Pilar Dodero Giera; bautizado en la catedral del Salvador el 12 de octubre de 1808.

Nicolás era el segundo hijo de una familia de mercaderes genoveses instalados en Orihuela. Sus padres se casaron en Santa Justa en 1804.

Nicolás Mariano del Pilar Dodero Giera. Parroquia de El Salvador de Orihuela. Bautizado el 12 de octubre de 1808. Inscrito en el Libro B-32 (1804_1809) Folio 357.

Padre: Carlos Dodero Gaturno, comerciante. Madre: Josefa Giera Colla. Abuelos paternos: Don Tomás Dodero y Dña. María Ana Gaturno. Abuelos maternos: Don Nicolás Giera y Dña. Rosalía Colla. Padrinos: Domingo Dodero y Francisca Eston. Comentarios: Naturales de Bocadasse, Reyno de Génova

Joaquín Agrasot inició su carrera en un momento decisivo; coincidiendo con el resurgir del arte en España; en angustiosa penuria a mediados del siglo XIX.

Con la Iglesia desamortizada y la aristocracia en decadencia, los artistas habían perdido a sus principales mecenas.

Y para colmo, el permanente conflicto político y la falta de promoción cultural dificultaba el funcionamiento de un mercado que atrajese a compradores particulares.

1857-1861. Cursa estudios superiores en la Escuela Superior de Bellas Artes de San Carlos de Valencia. Realizó estudios de Aritmética, Dibujo, Perspectiva o Teoría de la Historia del Arte, coincidiendo con destacados pintores entre ellos Salvador Martínez Cubells, contando entre sus profesores con Francisco Martínez Yago.

En otros países más adelantados, el Estado estaba interviniendo de manera decisiva velando por sus artistas.

El modelo a seguir era el de Francia; con su famoso salón de exposiciones de París; profesionalizado y moderno; con reglamentos, jurados y premios; con público entendido y crítica especializada.

En la segunda mitad del siglo XIX la ciudad de las luces llegó a organizar cinco exposiciones internacionales.

Autorretrato.

Joaquín no imaginaba que el resto de su vida iba a transcurrir de certamen en certamen: como participante, como jurado, o como organizador.

En 1853 España se apuntaba por fin al carro de la cultura organizando una Exposición Nacional de Bellas Artes de carácter bienal, sufragada por el Estado.

El Real Decreto de Isabel II, fechado el día de los Inocentes, significaba el pistoletazo de salida para la modernización y democratización del arte en España.

Las exposiciones eran la fórmula perfecta para promocionar a los artistas vivos; premiando y divulgando sus mejores obras; poniéndolas al alcance del pueblo «para su deleite y educación».  

1860. Concurre por primera vez a la «Exposición Agrícola, Industrial y Artística» organizada por la Sociedad Económica de Amigos del País en Alicante, presentando seis obras y consiguiendo una medalla de bronce. Entre las obras presentadas destaca el Sacrificio de Isaac que se conserva en el Museo Diocesano de Arte Sacro de Orihuela, propiedad de la Fundación Patronato Histórico-Artístico de la Ciudad de Orihuela.

A la manera de las exposiciones nacionales, se iniciaron muestras de carácter regional, provincial o local.

En marzo de 1860 «La Correspondencia de España» anunciaba la respuesta a la solicitud de ayuda a Su Majestad por parte de la Sociedad Económica de Amigos del País en Alicante.

A través del Gobierno Civil, les habían concedido 800 reales para la organización de una exposición agrícola industrial en la que no solo tenían cabida los adelantos mecánicos.

Con ese dinero premiarían a los expositores; sin olvidar las ciencias, la música, las artes y todos los adelantos y conocimientos. Pronto los artistas se fueron adueñando también de estas exposiciones.

En diciembre, el mismo medio nacional, encontramos esta «Reseña Curiosa»:

Hemos recibido un interesante cuaderno titulado reseña de exposición agrícola, industrial y artística celebrada en Alicante, en octubre de 1860, bajo los auspicios de la Sociedad Económica de Amigos del País. En dicha reseña se comprende un catálogo completo de todos los objetos que figuran en la exposición.

En esa reseña, que no hicieron pública, debían figurar «El sacrificio de Isaac»; actualmente en el Museo Diocesano de Orihuela; y otras cinco más pintadas por Agrasot: «La Educación de la Virgen», una «Sacra Familia», dos paisajes originales y un retrato de D. Juan Alfonso de Alburquerque, obispo de Córdoba.

1861. Parte a Roma donde conocerá a Mariano Fortuny

Como he dicho al principio, en la prensa española hay muy poco material de sus andanzas en Roma y de su amistad con Fortuny.

Pinchando el siguiente retrato se accede al capítulo monográfico escrito por Inés Antón Dayas. Abarca el periodo 1861-1875.

En este seguiremos con las noticias publicadas durante su ausencia y en alguno de sus viajes a España.

Al quedar superpuestos ambos trabajos coetáneos, el lector tiene dos opciones: saltar al capítulo segundo y luego regresar; o terminar el primero y leer los seis en orden. A gusto del consumidor.

Enlace capítulo II . Artículo de Inés Antón.

1864. Obtiene la tercera medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes de España con el cuadro titulado La Lavandera de la Scarpa, actualmente en el Museo del Prado.

Año 1864.

La Exposición Nacional de Bellas Artes de 1862 se había celebrado en la Casa de la Moneda. Para la de 1864, se instaló una gran carpa en el solar de un antiguo convento de monjas situado en la calle Alcalá.

Celebrada en diciembre, la preparación, desarrollo y crítica del evento inundó las páginas de los periódicos; detallando los listados completos de artistas y premios.

He escogido tres publicaciones.

Exposición Nacional de 1864. El museo universal, 1 de enero de 1865.

14 de diciembre. El Contemporáneo. Madrid: Ayer tarde se verificó por fin, con extraordinaria solemnidad, la apertura de la exposición de Bellas Artes, cuyo hecho puede considerarse como un verdadero acontecimiento nacional, porque esta exposición es la más brillante de cuantas se han celebrado en España, y si no pareciera vanidad, diríamos que puede figurar entre las más notables que se han celebrado en Europa en estos últimos tiempos.

(…) Sala cuarta. Primera de la sección de pinturas. De Agrasot: Una aldeana y Escuela al aire libre.

14 de diciembre. La Regeneración. Madrid: De la exposición que se ha inaugurado ayer, nos han hablado muy bien de dos cuadros del Sr. D. Joaquín Agrasot, que representan dos escenas de costumbres romanas, primorosamente trabajadas. Deseamos verlas. Por lo demás, la exposición de este año es magnífica.

En una publicación titulada «Crítica a la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1864», obra de «el difunto pintor Orbaneja» (seudónimo cervantino del periodista Gregorio Cruzada), figura la siguiente reseña:

Agrasot (D. Joaquín). La lavandera de la Scarpa es mucho mejor que la escuela de aldea en los Estados Pontificios, pero ambos cuadros hacen esperar mucho de su autor, y puedo decir, hablando ingenuamente que hay más que promesas. Pero quiero darle un consejo por lo mismo que, aún sin saber quién es, le aprecio, y es que huya de la manera y del procedimiento como huiría del diablo, y vaya derecho a la verdad sin ocuparse del camino.

Lavandera de la Scarpa, 1864. Óleo sobre lienzo. Pinchando la imagen se accede al Museo del Prado 

Año 1865.

Esta es la única relacionada con partidos políticos que he encontrado sobre Joaquín Agrasot (el político de la familia fue su hermano Ramón).

9 de marzo. La Iberia. Madrid: BOLETÍN DE LOS COMITÉS DEL PARTIDO PROGRESISTA. Comité de Orihuela. En la villa de Almoradí, a 5 de febrero de 1865… (Tras un largo listado de nombres en las diferentes delegaciones comarcales): Han escrito adhiriéndose a los anteriores acuerdos y agregando sus firmas al acta, según los documentos que obran en la secretaría del Comité provincial: Por Orihuela: Manuel Valcárcel, Joaquín Agrasot…..

1867. Obtiene la medalla de plata en la Exposición Nacional de Bellas Artes de España, con el cuadro titulado Las dos amigas, actualmente en el Museo del Prado.

Año 1867.

12 de febrero. La Esperanza. Madrid: Variedades. Exposición de Bellas Artes de 1867(…) Sentimos hallar en la bonita niña de las dos amigas, del Sr. Agrasot, tonos verdes y amarillos con tanta profusión.

17 de febrero. Diario oficial de avisos. Madrid: Por otra real orden que también publicó la Gaceta, se aprueba la propuesta elevada por el jurado de la exposición nacional de Bellas Artes de 1866, de las medallas, consideraciones y menciones honoríficas que ha creído justo se adjudiquen a los artistas que a la misma han concurrido.

Propuesta general de premios acordada en sesión de 11 de enero del corriente año: Sección Pintura (…) tercer grupo, género;  Medalla de segunda clase. D. Joaquín Agrasot.—Núm. 2.—Las dos amigas.

Joaquín Agrasot

Tres días antes se publicó una revista cultural madrileña llamada «Gil Blas». En ella , un «crítico especializado», mencionaba al discípulo de Fortuny:

La luz debe repartirse gratis en el estudio del señor Fortuny; tan de sobra la tiene el joven maestro catalán. Si lo dudáis, volved los ojos a «Las dos amigas», que en la pared de enfrente nos presenta el Sr. Agrasot.

Estas dos amigas son una niña campesina que duerme sobre la yerba del prado, y una cabra que, recostada junto a ella, le guarda el sueño.

El pensamiento es sencillísimo; pero ¡qué bien duerme la niña, y qué bien vela la cabra, y qué bien las baña la luz ardiente del cielo italiano!

Las dos amigas, 1866. Óleo sobre lienzo. Pinchando la imagen se accede al Museo del Prado 

El cuadro pasaría por perfecto en su género, sin la exagerada igualdad del procedimiento que en todo él emplea el artista, tocando casi del mismo modo la yerba, los ropajes el pelo de la cabra y las carnes de la niña.

Por fortuna el Sr. Agrasot trabaja en buena escuela; y quien tantas cosas le ha enseñado con su ejemplo, también le enseñará cómo se expresa con el toque la diferencia de textura que hay entre la epidermis de un niño y la piel de un rumiante.

La Fontana de Julio III es un cuadro precioso, y la burra que en ella bebe puede llevar en el anca la marca de Fortuny.

Pero ¿por qué no ha de encerrarse jamás un artista en los límites naturales de su talento? ¿Por qué, frente a esas dos muestras acabadas en su género, nos presenta el señor Agrasot aquel Josué de circo olímpico, haciendo equilibrios académicos sobre una jaca educada por Ciniselli?.

En «El museo universal», del 24 de febrero, apareció la relación completa de premios propuesta por el jurado y aprobada por Su Majestad.

En la sección de Género, Joaquín Agrasot obtuvo la medalla de segunda clase.

1867-1868. Regresa a España. Solicita de la Excma. Diputación de Alicante, pensión, por vacante, para perfeccionarse en el arte de la pintura y completar estudios en Italia, siéndole concedida al año siguiente.

26 de febrero. La Esperanza. Madrid: Exposición de Bellas Artes de 1867. Recordamos que en el artículo anterior dejamos pendientes los cuadros del Sr. Agrasot y el señor Worms, y será justo que sigamos nuestro parecer sobre los mismos.

… en cuanto a los cuadros del señor D. Joaquín Agrasot, solo añadiremos que después de haber contemplado con gusto sus Dos amigas, en las que nos pareció ver una manera que ya indicamos, pasamos a examinar su Josué que nos pareció más grandioso el asunto que sus contornos y su composición, si bien se reconoce en él arrogancia y vigor.

Joaquín Agrasot, 1867.

1868. A finales de este año o principios del siguiente vuelve a Roma.

1871. Se encuentra en Orihuela, desde donde se traslada a Madrid, para pintar el retrato de Amadeo I, que le había encargado la Diputación Provincial para su Salón de Sesiones, entidad a la que regaló en agradecimiento al pensionado que disfrutaba en Roma.

Orihuela 1870. Colección Javier Sánchez Portas.

Año 1871.

11 de agosto. Ecos de Alicante: Artista. El conocido y aventajado pintor Sr. Agrasot, pensionado en Italia por la Diputación de esta provincia, llegó ayer a Orihuela, su pueblo natal, para pasar de allí a Madrid con el objeto de hacer el retrato de S.M. el rey con destino al salón de sesiones de la Diputación Provincial.

10 de noviembre. El Imparcial. Madrid: Está llamando la atención de los inteligentes un retrato de S. M. el rey D. Amadeo I, de tamaño natural, pintado por el distinguido artista D. Joaquín Agrasot, quien lo destina a la Diputación provincial de Alicante.

El 22 de noviembre, «El Constitucional», de Alicante, certificaba la colocación del retrato, a tamaño natural, en el salón de sesiones de la Diputación Provincial; y se deshacía en elogios y descripciones. Terminaba asegurando:

El Sr. Agrasot debe estar satisfecho de su obra, como suponemos estará la diputación de poseer tal vez el primer retrato de este género que ha hecho en España. En cuanto a nosotros, sentimos verdadero orgullo por contar en nuestra provincia con un artista tan distinguido.

1872. Visita Granada, donde Mariano Fortuny estaba establecido desde julio de 1870. Contrae matrimonio en Alicante, con María Leandra Zaragoza, conocida como Emma. De esta época son obras tan destacadas como El charlatán (1873) y El Prestidigitador (1874).

El asunto granadino está tratado también por Inés en el siguiente capítulo.

Año 1872.

«La Ilustración de Madrid». 1872. Composición inspirada en el tránsito entre los dos claustros de Santo Domingo.

El 6 de enero, «El Constitucional» recomendaba a sus lectores un bellísimo cuadro pintado en Roma.

Estaba expuesto en la papelería de la viuda de Carratalá, en Alicante: «debido al pincel de nuestro coprovinciano D. Joaquín Agrasot», conocido ya ventajosamente en el mundo artístico.

Representaba a dos soldados de tiempos de Felipe IV dando una serenata a la moza de una posada.

El 11 de enero, gracias a «La Independencia Española», diario madrileño, sabemos que aprovechó su estancia en España para actuar como jurado en la Exposición Nacional de 1871, donde se presentaron más de 700 obras.

30 de mayo. La Independencia Española: El 25 de abril, fiesta de los artistas en Roma, precioso grabado que hoy publica La Ilustración de Madrid. El croquis lo ha remitido el distinguido pintor Sr. Agrasot, uno de los que más honor hacen en Roma a las artes españolas.

Dibujo de D.J.L. Pellicer. Croquis J. Agrasot. La Ilustración de Madrid, 30 mayo 1872.

El 3 de noviembre, «El Chocolate, periódico dominguero y madrugador» anunciaba que, un tal Atienza, había enriquecido últimamente su pequeño museo con varias obras entre las que nombraba «un boceto de La feria de Orihuela», de Agrasot.

Labradora de la Huerta. Litografía 1872. Biblioteca Regional de Murcia.

Año 1873.

Según consta en los libros parroquiales, en este año de 1873 se casó en Alicante con Enma Zaragoza Cubero, natural de Elche. Su nombre de bautismo era María Leandra.

Joaquín Agrasot Juan. Casó en 1873 con Emma Zaragoza Cubero. Parroquia de San Nicolás de Alicante. Matrimonio inscrito en el Libro M-25 (1868_1874). Folio 245 vto.

Matrimonio Agrasot-Zaragoza. Coloreada por JM Dayas.

En julio, un diario alicantino publicó una noticia, cuanto menos curiosa.

6 de julio. El Constitucional: Vejación. Hallándose ayer mañana el reputado artista Sr. Agrasot, verdadera locura en este país, sacando una vistas en el panteón del inolvidable Quijano, fue sorprendido extrañamente por el inspector de policía, que después de un minucioso registro, lo mandó arrestado sin consideración de ningún género, disponiendo así mismo otro registro en los cofres que tenía en su casa el indicado pintor.

Excusado es decir que fue puesto en libertad a los pocos momentos, porque nada podía hacerle sospechoso.

La gacetilla, que se extiende en atacar el celo y las formas del inspector Miralles, fue respondida, dos días después, por «El Municipio», acusando de calumnia al diario rival por querer llevar la superchería al extremo de la exageración con una noticia llena de falsedades.

Bombardeo de Alicante 3 grabados. Croquis de Joaquín Agrasot. Dibujos del Sr. Pellicer. Grabados de los Sres. Rico, Capuz y Marichal. En «La Ilustración Española y Americana». 8 de octubre de 1873.

30 de octubre. La Correspondencia de España. Madrid: Ha llegado a Madrid el distinguido pintor valenciano Sr. Agrasot, de paso para Roma.   

Era su último viaje a la ciudad eterna como estudiante. Mariano Fortuny estaba ya muy enfermo.

Tres semanas después fallecía en Roma.

Año 1874.

El 1 de marzo, «La Revista Europea» publicó una crónica de su corresponsal en Roma alabando a la colonia de españoles, honra de su patria, que residían en la «Ciudad Eterna».

En el apartado de Agrasot, contaba que acaba de llegar de España; y que había empezado dos cuadros; uno que representaba a una maja tocando la guitarra; y el boceto de un instructor de perros.

Las tres últimas noticias localizadas pertenecen a diario alicantino «El Constitucional». El 25 de julio calificaba a Agrasot como «gloria de la provincia», comparándolo con Goya:

Obras de arte. Hemos tenido el gusto de ver tres bellísimos cuadros pintados en Roma, por nuestro querido amigo y comprovinciano, el distinguido pintor D. Joaquín Agrasot, que revelan los progresivos y rápidos adelantos de este artista que honra ya a España con su nombre, conocido y apreciado en el extranjero, en donde son muy buscadas sus obras que se pagan a alto precio.

Los cuadros a que nos referimos pertenecen al género que hoy está más en boga en el mundo artístico, y representan costumbres españolas de fines del siglo XVIII, y principios del actual.

La escuela del Sr. Agrasot se asemeja macho a la de Goya, si bien sus figuras están más concluidas y los accesorios son más detallados que los de aquel.

Los tres cuadros que acabamos de ver, representan el uno una maja sentada sobre un banco de azulejos tocando la guitarra; una manola componiendo la chaqueta a un torero y hablando con una vieja y un trozo de la Explanada de los Mártires de esta capital, en donde pescan algunas personas con trajes del año 1804.

… Dibujo, colorido, expresión, ambiente, todo lo que constituye la belleza de la escuela realista, resalta de una manera admirable en esas tres joyas, una de las cuales ha sido adquirida por un paisano y amigo nuestro, a quien felicitamos por su adquisición…

El 24 de noviembre daba cuenta de una nueva obra enviada desde Roma; comprada por un famoso banquero y expuesta en los escaparates de una papelería en Alicante.

Cuadro precioso. Hace dos días que está llamando la atención pública un precioso cuadro, debido a los pinceles del ya célebre artista español, nuestro comprovinciano y amigo D. Joaquín Agrasot, que se halla expuesto en los escaparates de la papelería de la señora viuda de Carratalá.

Representa dicho cuadro una señora vestida a la usanza de la corte de Carlos IV; y es, en efecto, una obra maestra del arte.

El cuadro que nos ocupa encierra tantas bellezas de detalle, que es difícil describirlas; pero lo que más resalta en él es la corrección de dibujo, la belleza del colorido, bajo en general; y la admirable verdad con que están pintadas las telas que viste la figura, y que no dejan duda de su respectiva calidad, ni a los menos inteligentes: la falda, de medio paso, es de chiné a flores con adornos de pasamanería negra; el corpiño de raso color lila, y la mantilla de encaje blanco.

… Se halla la figura colocada delante de una frondosa arboleda y junto a una fuente, cuyo musgo, así como la toba que se forma en los bordes del pilón están tan maravillosamente ejecutados, que recuerdan todo lo mejor que en este género sé ha pintado.

Reciba nuestro comprovinciano y amigo nuestra sincera enhorabuena, por la última obra que ha remitido a Alicante y que viene a embellecer las habitaciones del Sr. D. Arturo Salveti que ha adquirido el cuadro.

Año 1875.

El 24 de enero ya afirmaban que Joaquín Agrasot era conocido en todo el mundo; y contaban el destino del boceto de los perros antes mencionado.

Ha sabido en Roma, en el emporio de las artes, adquirir tal reputación, que sus cuadros de géneros se pagan ya como los que más precio alcanzan en la presente época.

Su última creación, titulada Los perros sabios, cuadro de costumbres, que representa un titiritero haciendo bailar ante un numeroso concurso unos perros, acaba de ser adquirido por Mr. Goupil, inteligente coleccionador de cuadros modernos, por una cantidad tan considerable, que puede ser la base de una fortuna sólida…

La Ilustración Artística.

En 1875, desaparecido su gran amigo y mentor, Joaquín Agrasot y señora volvieron a España definitivamente

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

Enlace a la II parte.
Enlace a la III parte.

Biografías: José Luis Satorre García.

José Luis Satorre. 1986.

José Luis Satorre García.

Nacido en Novelda el 9 de Octubre de 1945. Cuarto hijo – tercer varón-, del matrimonio formado por Pedro Satorre Sala y Mercedes García Navarro. Bautizado con los nombres: José, Luis, Enrique y Dionisio.

Me cuenta que nació entre sacos de manzanilla, perfumado de canela y azafrán. Y es que su padre se dedicaba a la manipulación y comercio de especias, condimentos e infusiones, una singularidad local que se inició en Novelda en el siglo XIX.

Los noveldenses compraban el azafrán casa por casa en los pueblos de Albacete, donde se cultiva tradicionalmente desde los tiempos de Al Ándalus.

Luego, grupos de mujeres lo manipulaban en los «porches» – nombre por el que se conocen familiarmente los pequeños almacenes situados en la parte alta de las viviendas-; allí lo envasaban principalmente con destino a la exportación.

A comienzos del siglo XX la demanda del azafrán disparó su precio, apareciendo una especie de sustituto mucho más económico: el colorante alimentario. Esta sustancia química era barata y daba más color al arroz, pero no sabor. A este producto se unió la pimienta, la canela, el anís, la manzanilla….

Cerradas las fronteras tras la Guerra Civil, en los años cuarenta se popularizaron los condimentos e infusiones asequibles, al alcance de los pobres bolsillos de la posguerra. Las tradicionales carteritas se envasaban en preciosas cajas metálicas.  

Fue en esa época cuando Pedro Satorre -el padre de José Luis- se incorporó al negocio con las marcas «Colección Sagrada» e «Infusiones Satorre».

Esta industria se ha mantenido hasta hoy en Novelda con firmas tan famosas como «Carmencita», marca que acabó absorbiendo a Satorre.

Latas originales de los productos Satorre.

José Luis, el pequeño de la familia, cursó sus estudios primarios en el Oratorio Festivo de Novelda, con notas ajustadas pero correctas.  

Me cuenta que de niño admiraba a los médicos de familia de la época, tan cordiales con los pequeños y tan respetados por los mayores.

Así nació el deseo de ayudar a los demás. Y como luego demostró el tiempo, aquella vocación valía para curar cuerpos y almas.

José Luis en 1957. Plaza Nueva.

Su carrera eclesiástica empezó actuando como monaguillo de «Don Federico», el cura de su pueblo. Fascinado por su personalidad y por el cariño que despertaba entre la gente, decidió ingresar en el seminario.

Al principio su padre no tomó muy en serio la ocurrencia de un niño de diez años; e intentó disuadirlo. Don Pedro no quería perder a un futuro continuador de su negocio.

Pero acabó aceptando su deseo y le acompañó en taxi hasta Orihuela, ciudad que para el pequeño aspirante a cura estaba al otro extremo del mundo: cuatro horas de viaje en «el Albaterense».

Y así, en septiembre de 1956, a punto de cumplir los once años, ingresó en el seminario oriolano y pasó doce cursando estudios de Bachillerato, Filosofía y Teología.

José Luis en 1966.
En el Seminario 1967.

Terminó la carrera demasiado joven. Con 22 años necesitaba la dispensa de Roma para ser ordenado. Así pues, en el verano de 1968 el obispo lo destinó provisionalmente al que sería su gran proyecto vital: San José Obrero.

Pablo Barrachina Estevan, «don Pablo», había tomado posesión de la diócesis dos años antes. El soniquete «con el Papa Pablo y el Obispo Pablo» se mantuvo más de dos décadas, convirtiéndose en uno de los prelados más longevos de la historia de nuestro Obispado.

Pablo Barrachina. Pulsad para acceder a su biografía.

La espera fue cosa de meses. En el otoño de ese mismo año 1968 fue ordenado sacerdote. Su primer gesto fue aprovechar los regalos y celebraciones para costear trescientas camas para los niños de San José Obrero.

Yo le conocí pocos años después, a principios de los setenta, cuando celebraba misas en Jesús Maestro, mi monjil colegio. Y repartía la hostia remojada en mistela.

Pinchad para acceder a Las Discípulas de Jesús.

Tenía siete u ocho años, pero recuerdo perfectamente cómo se presentó interrumpiendo la clase con ese particular y fino acento de los alicantinos del norte para pedirnos botes de tomate, latas de atún, arroz, lentejas o cualquier otro alimento que nuestras madres nos permitiesen sacar de casa.

José Luis 1970.

A cambio recibimos un balón de baloncesto para jugar en los recreos. Así, con una pelota de «Marianico el alpargatero» consiguió un buen lote de alimentos para sus niños.

En San José Obrero pasó siete años como formador. Hasta que «don Pablo» lo mandó de párroco a Torremendo y Rebate, entre los años 1975 y 1977.  Tras otros cinco años en San Antón y Escorratel, en 1982 estaba dispuesto a regresar a San José Obrero.

José Luis 1980.

Pero el obispo cambió de opinión y lo mandó a la Parroquia de Ntra. Sra. del Mar en Benidorm. No tuvo tiempo de acomodarse. Pronto recibió una llamada de Victoriano Garrigós avisándole de que volvía con sus niños.

Un año después fue nombrado Director de la Obra Social San José Obrero, cargo que ostentó durante ocho años, coincidiendo con la total transformación de la obra diocesana al asumir la responsabilidad la flamante administración de la Comunidad Valenciana, con quienes supo entenderse perfectamente. Tanto que el obispo llegó a pensar que estaba olvidando su oficio: curar almas.

Y así, la década de los noventa la inició como cura párroco de Benferri y La Matanza. Un año después pasó a la Parroquia de San Martín de Callosa de Segura, donde permaneció seis años dejando muy buenos amigos. 

En 1990 fue investido Caballero de la Orden de San Antón. Y siete años después volvió a definitivamente a Orihuela.

Destinado inicialmente a Santiago, en 1988 pasó a la vecina parroquia de las Santas Justa y Rufina, donde cumplió los cincuenta años de sacerdocio en 2018.

José Luis es licenciado en Teología y en Lengua Valenciana. Diplomado en Medios de Comunicación. Ha sido Vicario Episcopal, Arcipreste de la Ciudad de Orihuela, Consiliario de la Hospitalidad de Ntra. Sra. de Lourdes, Presidente de la Comisión de Sostenimiento de la Iglesia, Consiliario de la Asociación de Moros y cristianos S. Justa y Rufina, Canónigo de la Iglesia Catedral, Síndico portador del Oriol, Glosador de la Semana Santa y las Fiestas de la Reconquista…

En diciembre de 2014, impulsado por más de cuarenta colectivos locales, el Pleno del Ayuntamiento lo nombró hijo adoptivo de Orihuela por unanimidad; oficializando lo que sentían la mayoría de los oriolanos.

En mayo de 2023 el obispo de Orihuela lo jubiló como párroco, nombrando a Jesús Ortuño Rodríguez para hacerse cargo de la iglesia de las Santas Justa y Rufina. Continua en Orihuela como canónigo de la Catedral y capellán de las Agustinas.

El 15 de noviembre de 2025, la antaño plazuela de la Compañía o Plaza de las Salesas, pasó a llamarse «Plaza Padre Satorre».

15 de noviembre de 2025. Fotografías Ayuntamiento de Orihuela.

Para mí, Satorre es sobre todo un hombre bueno. Un tipo cercano, cariñoso, divertido y sincero. Un referente humano con el que converso a menudo en el Bar Casablanca – capilla laica de Santa Justa-.

José Luis Satorre y un servidor.

Y lo hacemos de ateo a cura; con confianza, humor y franqueza; de lo divino y de lo humano; con la fachada inacabada de su parroquia como lujoso escenario.

Antonio José (obrero) Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Os dejo dos programas de radio que le dedique y la entrevista íntegra que me concedió.

Programa de radio.
Programa Radio 1
Programa Radio 2

Entrevista completa realizada en enero de 2019 en el salón parroquial de Santa Justa.