El primer nomenclátor de las calles de Orihuela, años 1859-1861.

Introducción.

Azulejos oriolanos siglo XIX. Francisco Luis Galiano y José Antonio Ruiz.

Aunque la numeración de edificios y la rotulación de calles se proyectó en la España ilustrada de finales del siglo XVIII y se llegó a materializar en algunas ciudades, su generalización a nivel nacional se demoró hasta la segunda mitad del XIX.

Al tratarse de un problema general, las administraciones intentaron unificar los criterios de actuación para todas las poblaciones. Pero las sucesivas órdenes y reglamentos destinados a su regulación, se fueron aplicando de manera desigual en los diferentes territorios de la corona.  

La Comisión General de Estadística del Reino, creada en 1856, elaboró un primer censo general, publicado en 1858. Su poca fiabilidad, reconocida por los propios autores, aconsejó la elaboración de un nuevo censo a mayor brevedad posible.

La Real Orden de 31 de diciembre de ese mismo año ordenaba a los alcaldes, en el plazo de dos meses, completar los nombres de las calles allí donde no tuviesen, fijar los números de las casas donde no los hubiera y verificar o rectificar los existentes, siguiendo el sistema de número impares a la izquierda, y pares a la derecha.

Realizadas estas operaciones, los ayuntamientos debían remitir a los gobernadores una completa relación con los nombres de calles y números de casas.

1859.

Plano de Orihuela. Francisco Coello (1859). Atlas de España y sus posesiones de Ultramar. 

Bajo la presidencia de Hermenegildo Caballero Rabanell, alcalde corregidor, el 3 de febrero de 1859 el Ayuntamiento de Orihuela se reunió en sesión extraordinaria para llevar a efecto la rectificación y complemento del nomenclátor de los pueblos de España.

Y para facilitar la recopilación de los datos que se requerían nombraron cuatro comisiones que se encargaron de investigar los siguientes distritos:

Primera: Casco y Partido de Beniel.

Segunda: Arrabal de San Juan, Huertos, Camino San Bartolomé, Mudamiento, Callosa, Escorratel, Matanza, Murada y Barbarroja.

Tercera: Arrabal de San Agustín, la Laguna, Hurchillo, Correntías y todos los campos del Mediodía.

Cuarta: Arrabal Roig y Puerta de Murcia.

Se acordó también la impresión de los modelos y la adquisición de cuatro boletines, preguntando al gobernador de la provincia, de qué partida del presupuesto saldría el dinero para satisfacer los gastos que ocasionasen todos estos trabajos.  

El 24 de febrero de ese mismo año se dio cuenta de la recepción de dos tomos, uno con el censo y otro con el nomenclátor, enviados por la Comisión General de Estadística. Ambos quedaron archivados.

El 16 de abril se convocó otra sesión extraordinaria con el objeto de presentar los datos que habían reunido para la ratificación del nuevo Nomenclátor.

A dicha sesión acudió la mayor parte del Ayuntamiento, el comandante de la Guardia Civil, un cura párroco, un médico cirujano, un perito agrónomo y el maestro de Instrucción Pública más antiguo.

Una vez leídos los datos, considerados completos y exactos, aprobaron remitírselos al gobernador formando dos relaciones: una para el comandante de la Guardia Civil y otra para el Archivo Municipal. 

Orihuela tenía formado su primer nomenclátor cuya finalidad era fundamentalmente fiscal y estadística; pero estas modificaciones facilitarían también la prestación de un servicio tan estratégico como el de Correos, en plena evolución. Recordemos que los primeros sellos con la efigie de Isabel II se habían emitido en 1850.

Pero no fue hasta febrero de 1860 cuando se establecieron unas reglas más concretas y detalladas para uniformar la numeración de los edificios y la nomenclatura de las calles.  

1861

Fco. Luis Galiano.

Impulsada por el ministro José de Posada Herrera, otra Real Orden del Ministerio de la Gobernación, publicada en la Gaceta de Madrid el 24 de febrero de 1860, dictó el reglamento que obligaba a los vecinos a costear la colocación de los números en sus casas.

Los pares quedarían a la derecha y los impares a la izquierda; siguiendo la dirección de la vía principal, o en su defecto de levante a poniente, partiendo de la plaza más céntrica.

Por su parte, el Ayuntamiento pagaría los azulejos con el nombre de las calles; recomendándose rotularlas con la denominación tradicional por las que eran conocidas; manteniendo un registro actualizado para recoger las futuras variaciones.

Testigos de la primera organización y rotulación de calles en Orihuela, quedan muy pocos de aquellos primitivos azulejos que se colocaron también en los edificios de uso público. Creo que todos los supervivientes están reflejados en las fotografías que ilustran este trabajo.

Fco. Luis Galiano.

El 19 de enero de 1861, en la sesión presidida por el alcalde Ramón Bofill Fontanals, se incorporaron dos nuevos miembros a la comisión encargada de rotular las calles y colocar la numeración en las casas.

Al concejal Manuel López y al secretario, José Lizón Lacárcel, se unieron el teniente de alcalde Manuel Vázquez y el síndico Manuel Cevallos Ruiz. Dichos señores quedaron autorizados para variar los nombres de las calles «que por su rareza y mala inteligencia conveniese hacerlo».

Estas reformas debían ser presentadas para su aprobación a la mayor brevedad posible.

En la sesión del 7 de febrero se ofició al gobernador para que enviase al arquitecto provincial, Ramón Mas, con el cometido de formar el plano de Orihuela.

Y en otro oficio le manifestaron que, estando terminada la numeración de las casas oriolanas, el secretario había formado los correspondientes registros en la forma que estaba mandado. Pero no habían colocado los azulejos por no haberlos recibido de la fábrica a la que se los habían encargado.

En la misma sesión los señores Vázquez y Ceballos presentaron sus conclusiones respecto a las denominaciones de plazas y calles con bastantes variaciones en los nombres que figuraban en el listado de 1859.

Sin leer el extenso informe acordaron su aprobación, la formación del registro correspondiente y el paso a la «comisión de planchas y azulejos» para que, sacando notas, las remitiesen a la fábrica.

Voy a transcribir dicho informe.

Trabajos presentados por la Comisión encargada de la rotulación y numeración de las calles de esta Ciudad. Orihuela, año 1861.

Archivo Municipal de Orihuela. D. 2175. 01 r.

Los infrascritos nominados por el M. I. Ayuntamiento Constitucional de esta Ciudad, con la comisión de reformar y ordenar la nomenclatura de las Calles y de las Plazas públicas de la misma, han procurado despachar prontamente, empero dudan de haberlo hecho con el acierto que el asunto merece.

Los motivos que han tenido para conservar lo reputado, generalmente hablando, y los que les han inducido para adoptar algunas variaciones, constan en la exposición metódica siguiente.

Cuartel del Centro.

Centro o Casco. Plano de Orihuela. Francisco Coello (1859). Atlas de España y sus posesiones de Ultramar. 

Así creen los bajo firmados que debe llamarse el radio del antiguo casco que principiando por Oriente en dos puertas en donde comienzan las antiguas Calles de arriba, de la Puerta nueva, del Ballet y de los Hostales, corre hacia el O, E, entre el Segura y la montaña, que termina donde principian la Calle de Santiago y la Plaza del Carmen.

En el expresado Centro, opinan los infrascritos que deben conservarse los siguientes títulos, consagrados por la costumbre inmemorial, por la piedad de los habitantes, por dignos recuerdos de familias respetables, o por gloriosos hechos acaecidos en los pasados siglos.

Calle Mayor. 1ª Clase. Plaza de la Soledad. 1ª Clase. Calle de Soleres. 1ª Clase. Plaza de la Merced. 1ª Clase. Calle Nueva. 2ª Clase. Calle del Barrio Nuevo. 2ª Clase. Calle de Mosén Pedro Bellot. 2ª Clase. Calle de S. Cayetano 2ª Clase. Calle de la Feria. 1ª Clase.

Calle de Timor. 3ª Clase. Plaza de Caturla. 1ª Clase. Plaza del Marqués de Rafal, 1ª Clase. Calle de Flores. 2ª Clase. Calle del Ángel. 1ª Clase. Calle del Río. 2ª Clase. Calle de Togores. 3ª Clase. Plaza de las Salesas. 2ª Clase. Calle de Santa Justa. 1ª Clase. Calle del Marqués de Arneva. 1ª Clase. Calle de San Pablo. 3ª Clase. Calle de Meca. 3ª Clase. Calle del Malecón. 3ª Clase. Calle del Jinjolero. 3ª Clase.

En el siglo XXI se mantienen inamovibles las de Soleres, Nueva, Barrio Nuevo, Bellot (sin Pedro), San Cayetano, Timor, Caturla, Flores, Río, Togores, Salesas, Santa Justa, Marqués de Arneva, Meca y Malecón.

La Mayor adoptó el nombre de Ramón y Cajal. La Plaza de la Soledad, aunque pasó por Teniente Linares, ha recuperado su titulación tradicional.

El título de Plaza de la Merced pasó a la Plazuela situada frente al museo de Semana Santa. La antigua plaza, más amplia, homenajea al médico Jaime Sánchez Ballesta. Y la de la Feria lleva el nombre de otro médico, el doctor Sarget.

La del Marqués de Rafal pasó al otro extremo de la Calle de la Feria; y ahora se titula de Ramón Sijé. Y la que era Plaza del Marqués de Rafal, mudó a Condesa de Vía Manuel.

La calle del Ángel pasó a Pío López Pozas. Y la de San Pablo pasó a llamarse Travesía Triana. A la de Jinjolero le quitaron un trozo, paralelo al convento del Carmen, para recordar a la «Madre Elisea».

En el mismo Centro opinan los infrascritos que deben hacerse las reformas que a continuación expresan.

La Calle que conduce de la Mayor a la de la Feria debe recobrar su primitivo nombre de Calle de Mirón, uno de los apellidos que más gloria dieron a este país en los primeros tiempos de la conquista. 2ª Clase.

Se siguió llamando popularmente callejón de Cuartero o de Illa hasta que recibió el nombre definitivo de Capitán Grifol.

Foto Ajomalba.

La calle que conduce desde la del Ángel a la de la Feria, puede llamarse Calle de la Guardia, la continuación de la invocación del titular de aquella Calle. 3ª Clase.

Al desaparecer el título del Ángel, «de la Guardia» perdió su sentido. En el rótulo actual reza Calle Guardia.

En el Centro referido opinan también los bajo escritos que cabe hacer las innovaciones que pasan a proponer.

La Calle de Santa Lucía, por las razones que se expresarán al tratar de la Calle titulada Travesía de las Monjas, puede recibir el fausto nombre Calle de los Reyes Católicos, así en el siglo diez y nueve y bajo el reinado de Dª. Isabel 2ª, conmemorará la Ciudad de Orihuela, la solemne entrada que Fernando 2º de Aragón, e Isabel 1ª de Castilla, hicieron en ella por la referida calle, acompañados de los tres brazos de Valencia, que vinieron a continuar las Cortes de Monzón: y que dentro de sus muros se apostaron para la Conquista de Granada. 1ª Clase.

La Calle del Barranco, estando en el linde oriental del Edificio que fue Hospital de Caridad, puede llevar el nombre de Calle de la Cruz. De este modo se cortará que se confunda con otra de igual nombre que existe en el arrabal de San Juan. 3ª Clase.

El título de la Calle de Santa Lucía sigue tal cual. La del Barranco forma parte de la calle de Bellot.

La Calle llamada Travesía de las Monjas de Sta. Lucía, reformará su título llamándose en lo sucesivo Calle de Santa Lucía, nombre que contrastablemente le pertenece porque en ella se encuentran situadas las puertas del Monasterio y de la Iglesia del mismo título. 2ª Clase.

La Traviesa de las monjas de Santa Lucía fue modificada a Calle de Santa Cruz, homenajeando a Francisco Santa Cruz Pacheco, prestigioso político oriolano del siglo XIX.

La Calle denominada Espaldas de Sta. Lucía se titulará Calle de Balaguer, para recordar el respetable apellido del Obispo D. Fray Andrés Balaguer, fundador del referido convento. 3ª Clase.

Las espaldas de Santa Lucía, llamada hasta el siglo XIX calle del Trinquete o del juego de la Pelota, desapareció al derribar el convento y convertirse todo en Plaza de Santa Lucía.

La Calle del Churripel recobrará su antiguo nombre de Calle de Dulzaineros, pues ahora, como en los pasados tiempos, habitan en ella las personas dedicadas al ejercicio de su nombre, música peculiar del Reyno de Valencia. 3ª Clase.

Ni Churripel ni Dulzaineros, calle de San Antonio.

Fco. Luis Galiano.

La Calle que se llama junto a la Cruz, no pudiendo tomar el nombre de Calle de la Cruz porque en el barrio de S. Juan hay una que se llama así, ni del Pilar, porque ésta existe en el de S. Agustín, puede llamarse Calle de la Congregación, razón a la que contra el pecado mortal fue fundada en la Ermita vecina. 3ª Clase.

A pesar de que, junto al Colegio había otra calle de la Cruz, se quedó con el mismo nombre. No confundir con la vecina calle de Santa Cruz.

La Plaza de la Pía, llamada Plaza del Conde de Pinohermoso no desdirá del objeto que tuvo para llamarle de aquel modo. 1ª Clase.

Siguió como de la Pía hasta bien entrado el siglo XX. Se llamó Duque de Pinohermoso, Ramón Sijé, Marqués de Rafal y, de nuevo, Ramón Sijé.

La Calle de Comedias puede convertirse en Calle de Tarancón y Aledo, apellido de un canónigo ejemplar de esta Sta. Iglesia Catedral que escribió la historia de la misma y la de su ciudad natal, con exactitud y esmero. 2ª Clase.

Se referían al oriolano Juan Tarancón Aledo. Bautizado en la parroquia de las Santas Justa y Rufina en 9 de enero de 1651. Tarancón fue doctor en cánones, canónigo de la catedral de Orihuela e inquisidor de Mallorca. Pero la calle se quedó en Comedias.

La Calle sin nombre junto a la de Comedias, puede recibir el de Calle de Masquefa, recordando el apellido, casi extinguido ya, de una familia que figuró mucho en la historia del País y cuyas casas existen no lejos del mismo sitio.

Los Masquefas, titulares de la actual Calle de Meca, se tuvieron que conformar con este modesto callejón.

La Calle llamada Travesía del Horno de S. Miguel, se cambia este nombre por el de Calle del Seminario Conciliar, no desviará los ojos de los oriolanos del establecimiento Literario a que pertenece el horno de quien lo tomó. 3ª Clase.

La travesía al Callejón de la Paja y todo el terreno poblado en el monte contiguo, conocida vulgarmente con el nombre de Barrio de Triana, se torna al de Calle del Norte; propio de su situación, marcará ésta exactamente. 3ª Clase.

El Callejón de la Paja, llamándose desde luego Calle de Mosén Jaime Cabrero, conmemorará el amor que a su país natal tuvo este Eclesiástico ilustrado; a cuyos esfuerzos se debió el establecimiento de unas Escuelas gratuitas, origen de un establecimiento literario titulado el Estudio, que estuvo fundado cerca de ella. 3ª Clase.

No se cumplió ninguna de estas propuestas. En la actualidad permanecen las calles Horno de San Miguel, de la Paja y Travesía de Triana.

La actual subida de S. Miguel, en todo su trayecto de O, E, a E, debe tomar el nombre de Calle de San Miguel y quedar así dividida de la escalera del mismo título. 3ª Clase.    

La escalera de S. Miguel, actualmente comprende dos ramales; uno desde la Calle de la Feria al monte, cruzando la de S. Miguel; y otro desde ésta hacia el sic zac que conduce al Seminario. Para mayor claridad en todo podrá la primera tomar el nombre de Escalera baja de S. Miguel y la segunda el de Escalera alta de S. Miguel. 3ª Clase.

En la actualidad tenemos la Calle de San Miguel, la Subida a San Miguel. Y la que sube desde la Feria se llama Calle Rosa.

La Plaza de la Verdura, a pesar de la irregularidad de sus tres áreas, comprenderá absolutamente al objeto al que está destinada, llamándose Plaza del Mercado. 1ª Clase.

Hoy es la Plaza de Antonio Balaguer.

El paso de la Calle Meca a la del Jinjolero, y de esta a la Plaza del Carmen, puede titularse Tránsito del Carmen. 3ª Clase.

En la actualidad Travesía Meca.

Cuartel del Este.

Cuartel del Este o Arrabal de San Juan. Plano de Orihuela. Francisco Coello (1859). Atlas de España… 

O sea, arrabal de S. Juan, que entre Sierra y Río se extiende hacia Oriente, desde las terminaciones de la Plaza de la Soledad, y desde la Merced, y desde las calles antigua de Santa Lucía y del Barrio Nuevo.

En el expresado distrito, opinan los infrascritos que deben conservarse los siguientes títulos, por las razones que por igual ocasión expusieron al hablar del Centro.

Fco. Luis Galiano.

Calle del Molino. 3ª Clase. Calle del Salitre. 3ª Clase. Calle de la Corredera. 1ª Clase. Calle de la Trinidad. 3ª Clase. Calle de San Juan. 2ª Clase. Calle del Flete. 3ª Clase. Calle de Mojica y Escala. 3ª Clase. Calle de Cantareros. 3ª Clase. Calle de Tintoreros. 3ª Clase. Calle de la Puerta Nueva. 1ª Clase.

Calle de Campillo. 3ª Clase. Calle de Cedaceros. 3ª Clase. Calle del Colegio. 1ª Clase. Calle de Santa Matilde. 3ª Clase. Calle de la Cruz. 3ª Clase. Calle de la Cueva. 3ª Clase. Calle Ancha. 3ª Clase. Calle de Matamoros. 3ª Clase. Calle del Barranco. 3ª Clase.

En el siglo XXI se mantienen Molino (de Cox), Trinidad, San Juan (tras pasar unos años como Antonio Piniés), Flete, Mojica, Escala, Cantareros, Tintoreros, Campillo, Cedaceros, Santa Matilde, Cruz, Cueva, Ancha y Matamoros.

Fotografía Ajomalba.

Salitre pasó a Rufino Gea. Corredera a Pintor Agrasot. Puerta Nueva a «El Paseo» (tras haber pasado por Sagasta y Calvo Sotelo). Colegio a Adolfo Clavarana. Y Barranco a Velasco.

En el mismo distrito del Este opinan los infra firmados que caben los movimientos siguientes.

La Calle de los Hostales o de las Posadas, dictado insignificante, cambiado por el de Calle de Teodomiro, recordará el glorioso nombre del esforzado príncipe godo que, a tiempo mismo que D. Pelayo llegó a las montañas de Asturias con parte de las huestes vencidas en Guadalete, trajo aquí otras reliquias del Ejército Cristiano, con las que sostuvo la fe por mucho tiempo; estableciendo en esta Población el centro de su Gobierno. 1ª Clase. 

Los Hostales conservaron su nombre tradicional hasta que se sustituyó por el de Beato Diego José de Cádiz. Pero esta titulación duró poco. Para celebrar la mayoría de edad de Alfonso de Borbón y su acceso al trono, se decidió otorgarle el nombre de Alfonso XIII.

En cuanto al «príncipe godo», tuvo que esperar hasta 1955, cuando otorgaron el nombre de Avenida de Teodomiro a los Andenes de la Estación.

El espacio que hoy se conoce con el nombre de puente nuevo, que conduce desde la antigua Calle de los Hostales, al puente de la Barrera del Matadero, puede tomar el nombre de Calle de Loaces, grato recuerdo hacia el preclaro fundador de la Universidad Literaria de esta Ciudad, a la que consagró sus talentos y sus riquezas.

Los infrascritos hubieran dado este título a la calle de Meca, en la que vivió el Ilustre Patriarca; pero de una parte la insignificancia actual de aquella; y de otra el deseo de no quitar de la misma el apellido de un distinguido linaje del País, les ha inducido a proponer lo que dejan dicho. 1ª Clase.

Aquí se equivocaban. La calle Meca nunca fue la calle de los Loazes. Como ya he dicho anteriormente, antes de los Pérez de Meca, recordaba a los Masquefa. Lo cierto es que la bajada del puente acabó adoptando el nombre del Patriarca de Antioquía.

Fco. Luis Galiano.

La Travesía a la Plaza de la Trinidad se llamará Tránsito a la Plaza de la Trinidad. 3ª Clase.

La Calle de la Escorrata, llamada así porque está contigua a la acequia de Almoravit, se titulará Calle de Almoravit. 3ª Clase.

La Calle de las Bolas se nombrará Calle de las Palmeras, por las muchas que se han puesto en ella. 3ª Clase.

La Calle de Barberos puede denominarse Calle del Teatro, en la cual éste tiene la entrada a su vestuario. 3ª Clase.

Se mantienen la Travesía Plaza de la Trinidad, Escorrata, Bolas y Barberos.

La Calle del Ballet, llamándose Calle del Valle, corresponderá a su antigua significación sin impropiedad de lenguaje, y conmemorará el título del punto por donde fue asaltada esta ciudad por las huestes de D. Pedro el Justiciero. 1ª Clase.

Tras pasar por Príncipe de Vergara, la calle del Ballet se llama Ballesteros Villanueva.

La Calle de la Carretería, tomando el nombre de Calle de Luis Gomes, tributará un justo homenaje al jurisconsulto civil gloria de su Patria que, con sus escritos sobre ambos derechos, adquirió fama imperecedera. Siendo por ello titulado como Obispo. 1ª Clase. 

La Carretería se llama Ruiz Capdepón en la actualidad.

La Calle de Arriba, trocando su nombre que nada significa por el de Calle de Diego de Orihuela, honrará la memoria del esforzado batallador, hijo de esta Ciudad, cuya menor gloria fue librar a ésta, con riesgo de su persona, de los furores de un monstruo que anidaba en sus próximos bosques. 2ª Clase.     

La calle es la de Miguel Hernández en la actualidad. En cuanto a Diego de Orihuela, lo menciona Montesinos en su Compendio como un célebre héroe que, tras múltiples hazañas bélicas, se retiró a Orihuela, su patria, matando a una monstruosa fiera.

La Calle de Royo, titulándose de Lope de Espejo, dirá a los venideros que un oriolano ilustró ambos apellidos, como teólogo y como poeta, con admiración de su Siglo. 3ª Clase.

La traviesa cuarta de la Calle de Arriba se denominará Calle de la Concepción, en devoción a este Sagrado Misterio. 3ª Clase.

La traviesa tercera a la Calle de Arriba se llamará Calle Estrecha, pues es la más angosta de las del arrabal de S. Juan. 3ª Clase.

En la actualidad, Royo, Concepción y Estrecha.

La Calle de las cuatro esquinas con el Callejón de los Reales, se titulará Calle de los Reales. 3ª Clase.

La Calle de la Morquera tomará el nombre de Calle de la Cuesta. 3ª Clase.

La Calle de la Morera y de Talenque, que forman una sola dividida por la antigua Calle de Arriba, recobrando el primitivo nombre de la primera, se llamará Calle de la Morería. 3ª Clase.

Se mantienen Cuatro Esquinas, Reales, Morquera, Morera y Talenque.

El sitio llamado barrera de S. Juan y Corredera, tomando el nombre de Calle de la Aurora, porque es la primera que recibe los fulgores de cielo. 3ª Clase.

Ronda de Santo Domingo.

En este arrabal se muestra un plano sin nombre propio; el de las Calles de Cedaceros y de Campillo a la del Colegio; puede llamarse Tránsito a la Calle del Colegio. 3ª Clase. 

Forma parte de la Calle Cedaceros.

Foto Ajomalba.

Cuartel del Sur.

Cuartel Sud, del Sur o Arrabal de San Agustín. Plano de Orihuela. Francisco Coello (1859). Atlas de España… 

Arrabal de S. Agustín, situado en la orilla meridional del Segura. En este distrito opinan los bajo firmados que han de conservarse las denominaciones siguientes.

Calle de San Agustín. 1ª Clase. Calle de Almunia. 1ª Clase. Calle del Rodeo. 3ª Clase. Calle de la Mancebía. 1ª Clase. Calle del Sol. 3ª Clase. Calle de los Gitanos. 3ª Clase. Plaza de la Constitución. 1ª Clase.

Calle de San Isidro. 2ª Clase. Plaza de San Agustín. 2ª Clase. Calle de la Acequia. 3ª Clase. Calle del Bado. 3ª Clase. Calle de Santa Cecilia. 3ª Clase. Calle del Pilar. 3ª Clase. Calle de San Pascual. 3ª Clase. Calle del Río Ancho. 3ª Clase. Calle de la Parada. 3ª Clase. Calle de la Alameda. 3ª Clase.

Se mantienen San Agustín (como calle; la plaza ha desaparecido), Almunia, Rodeo, Mancebía (Mancebería tras haber pasado por Muñoz y Luis de Rojas), Sol, San Isidro, Acequia, Bado, Santa Cecilia, Pilar y San Pascual (tras haber pasado por Luis Barcala).

Gitanos se llama Libro en la actualidad. La Plaza de la Constitución es la Plaza Nueva (tras haber pasado por Generalísimo). Río Ancho es Riacho. De la Parada creo que es Paradas. De la Alameda es la Avenida España (pasando por Unión Agricola, Pablo Iglesias y José Antonio).

En el mismo distrito opinan los infra firmados que caben las siguientes variaciones que a continuación se expresan.

La Calle del Salitre, en atención a que en el arrabal de S. Juan existe una con el mismo nombre, tomará el de Calle de Occidente. 3ª Clase.

Actualmente Travesía la Cárcel.

El Callejón del Sol puede mejorar su nombre, y no confundirse con la calle del mismo título, llamándose Calle del Milagro, en memoria del que recuerdan las crónicas como acaecido en aquella parte del Barrio de que se trata. 3ª Clase.

En la actualidad calle Montero.

El sitio llamado bajada del Puente viejo, uno de los más concurridos y mejor situados en este arrabal, puede titularse Plaza de Cubero, así el Ayuntamiento tributará un homenaje de respeto, amor y gratitud al actual dignísimo Prelado de esta Diócesis. 1ª Clase.

Se cumplió y así se sigue llamando.

La Calle del Molino, puesto que en el arrabal de S. Juan existe otra con igual nombre tomará el de Juan de Eslava por recuerdo del expresado defensor de la villa en el cerco que la puso D. Pedro de Castilla, por cuya vida murió aherrojado en nuestro célebre castillo. 2ª Clase. 

Tras pasar por Sor Patrocinio Vives Fenoll y Ramón Montero Mesples, la calle desapareció con las obras de canalización del Río.

La Travesía a la Calle del Molino recibirá el no menos respetable nombre de otro Gobernador antiguo de Orihuela, que fue denominado antonomásticamente el Batallador, titulándose Calle de D. Pedro Maza. 3ª Clase.

Adoptó el nombre de Pedro Maza y así se mantiene.

La Travesía a la Calle del Vado y a la Calle del Pilar, se significarán con los nombres de Tránsito a la Calle del Vado y Tránsito a la Calle del Pilar. 3ª Clase.

Se mantienen como travesías.

Las tres travesías que en la Calle de San Pascual conducen al sitio llamado Riacho, se nombrarán Tránsito al Río Ancho. 3ª Clase.

Travesías Riacho y Sal.

La Barrera del Matadero que recibió el nombre de Barrio de Rocamora cuando esta familia cedió al municipio sus tierras para agrandar la Ciudad, y dio a censo enfitéutico terrenos para edificar, recuperará justamente el nombre de Calle de Rocamora. 1ª Clase.

 Calderón de la Barca.

El terreno que se extiende desde esta calle al Camino Público y hacia la senda del Molino de los Arcos, y que se denomina Salida de Molins, se llamará Calle de Magastre, para recordar que en antiguos tiempos existió, no lejos de Orihuela, una población importante con el mismo título. 2ª Clase.

Obispo Rocamora y Camino Viejo de Molins.

Cuartel del Oeste.

Cuartel del Oeste o Arrabal Roig. Plano de Orihuela. Francisco Coello (1859). Atlas de España… 

Arrabal Roig, situado en la parte occidental de la montaña y extendido hacia el Segura y hacia la huerta, desde la terminación de las Calles del Marqués de Arneva y Tránsito al Carmen. En este distrito opinan los infrascritos que deben conservarse los siguientes nombres.

Calle de Espada. 3ª Clase. Plaza de Monserrate. 1ª Clase. Calle de Capuchinos. 2ª Clase. Calle de la Torreta. 3ª Clase. Calle del Castillo. 3ª Clase. Calle de Claramunt. 3ª Clase. Calle del Hospital. 2ª Clase. Calle de la Gloria. 3ª Clase. Plaza del Carmen. 2ª Clase.

Se mantienen todas en la actualidad. Es lo que pasa con las calles humildes.

José Antonio Ruiz Peñalver.

También creen que debe conservarse la Calle de Santiago hasta llegar a la Plaza del mismo nombre; pero desde esta a la de Monserrate, puede tomar el nombre de Calle de Terán, pequeño tributo de gratitud al generoso Prelado que fundó la Casa de Misericordia que hay en ella y otros establecimientos importantes. 1ª Clase.

La calle de Santiago en la actualidad es precisamente ese fragmento entre los dos templos. El resto pasó a llamarse Francisco Díe.

Los Callejones del Maestro Estevan y de Eusebio, que desde la montaña conducen a la Calle del Hospital travesando la de Santiago se llamará Calle de S. Juan de Dios, cerca de cuya iglesia termina el último. 3ª Clase.

Se unificaron, sí, pero con el nombre de Maestro Esteban.

La Calleja que, desde la Calle de Santiago conduce a la del Hospital, junto a la casa del Conde de Campo Hermoso, se titulará Tránsito al Hospital. 3ª Clase.

Desplazada unos metros durante la construcción del Palacio de Rubalcaba, el nuevo callejón se llama Dátil.

La Calleja que desde la Casa de Expósitos conduce a la Calle del Hospital, y de ésta a la Cruz del Río, llamada hoy Salida del Río, se nombrará Calle de Ibáñez de Oriol. 3ª Clase.

La Calle titulada del Pocico, se llamará Calle del Pozo. 3ª Clase.

El sitio llamado Espaldas de Santiago se titulará como antiguamente, con todas sus adyacencias Calle de la Fábrica. 3ª Clase.

La Calle llamada Travesía del Pocico y los terrenos contiguos al Norte de la Calle de este nombre, se titulará Calle de la Misericordia. 3ª Clase.

Se mantienen Salida al Río, Pocito de Santiago, Espaldas de Santiago y Espaldas de la Beneficencia (aunque ésta ya no exista).

La Calle y el Callejón del Barranco tomarán el nombre de Calle de Gil y Llovet, uno de los que en compañía de Ibáñez de Oriol y de otros guerreros que se mencionarán en este informe, se distinguieron en la Conquista de la Ciudad de Orihuela de manos de los sarracenos. 3ª Clase.

La Calle de la Parras se denominará Calle de Hernando de Marfa, otro de los héroes antes indicados. 3ª Clase.

La Calle de Ferrari, o de Terrés se llamará Calle de Íñigo de Arún, que se encuentra en igual caso. 3ª Clase.

La Calle de Capillas se llamará Calle de Juan Jover, que está en iguales circunstancias. 3ª Clase.

Se mantienen Barranco, Parras, Ferrari y Capillas.

La Calle del Carril, transformándose en Calle de la Armengola, recordará el glorioso hecho de armas que arrancó del poder Agareno el castillo de Orihuela en 1242. 3ª Clase.

Es la actual Calle de San Francisco. Otra calle del Raval Roig tomó el nombre de la legendaria heroína.

El sitio llamado Espaldas de Ros y antes Barrio de Rocafull, en memoria del célebre D. Guillén, cuyo retrato se conserva en la Casa Consistorial, se denominará Calle de Rocafull. 3ª Clase.

Permanece la calle de Ros.

La Comisión ha desempeñado su cometido. El Ayuntamiento se dignará resolver lo que estime. Orihuela 6 de febrero de 1861.

Manuel Cevallos. Manuel Vázquez. Rubricado.

Fco. Luis Galiano.

Todo parecía estar arreglado y listo para enviar a fábrica. Pero en la siguiente sesión, del 14 de febrero, el concejal Manuel López informó al consistorio de que los señores encargados de clasificar las calles y ratificar sus nombres conocidos, de buena fe, habían alterado muchos nombres por los que de inmemorial eran conocidas «tanto por el vecindario, como en todos los documentos públicos».

En su opinión, dichos señores y el Ayuntamiento al ratificar su trabajo, habían incumplido el reglamento de policía urbana. Para ilustrar a la corporación pidió que se leyeran las correspondientes Órdenes Reales; y sujetándose a ellas, que se hiciesen solamente las alteraciones permitidas por dicho reglamento.

Vázquez y Ceballos, componentes de la comisión, tras escuchar a López se mostraron en desacuerdo. En su opinión, esas órdenes se referían, única y exclusivamente, a las formalidades que se debían observar cuando el Ayuntamiento pretendiese variar todos los nombres y calles de una población.

Y de ningún modo cuando, conservando lo existente, tratase de dar nombre a las que antes no lo tuvieren y, en caso de tenerlo, no figurase en el diccionario de la lengua castellana; por lo que no habían creído necesario, al verificar la nueva rotulación, pedir permiso al gobernador con respecto a su trabajo.      

Oídas las dos posturas, el alcalde sugirió remitir el asunto al gobernador para obtener su «superior aprobación»; suspendiendo hasta entonces todo procedimiento.

El señor López insistió en el noble objeto de la Real Orden de 31 de diciembre de 1856 de no alterar los nombres de las calles que lo tenían conocido para evitar perjuicios a la propiedad. Y en que el trabajo presentado no respetaba dicha orden.

Declarado suficientemente discutido el asunto se sometió a votación; y se acordó, por mayoría absoluta, solicitar la aprobación del gobernador.   

En la sesión celebrada el 28 de febrero de 1861 se leyó la respuesta del gobernador civil negando la autorización solicitada para dar nuevos nombres a algunas calles de la ciudad; y aprobando, solamente, «aquellas que no tuviesen nombre conocido».

Enterado el Ayuntamiento y acordado su cumplimiento, los señores Vázquez y Ceballos «no pudiendo continuar en el desempeño del encargo que por la corporación se les confió para la rotulación de calles y numeración de casas», rogaron ser relevados de la comisión.

Admitidas las renuncias, se nombró una nueva comisión con los señores José Maseres, Manuel López, Juan Carrió y Pedro Cañizares, quienes recibieron todos los antecedentes.

El 14 de marzo de 1861 la nueva comisión nombrada para el arreglo del Nomenclátor, numeración de casas y rotulación de calles, emitió el siguiente dictamen:

Fco. Luis Galiano.

Los infrascritos honrados por el M.I.A.C. de esta ciudad para dar un informe acerca de la rotulación de las calles y numeración de las casas con arreglo del nomenclátor formado por esta Iltre. corporación en 1859, lo ha examinado detenidamente y está conforme con él, en su mayor parte, empero las ligeras variaciones que creen indispensables hacer, no afectan en lo más mínimo a dicho Nomenclátor y sí que lo esclarecen.

Las llamadas traviesas, nombre genérico hace confundir con frecuencia unas calles por otras, o se alargan demasiado si se les añadiesen los nombres de las calles a que dan tránsito.

Muy reducido es en verdad el número de ellas, que solo son cinco y en nada varían como antes he dicho el Nomenclátor en su esencia.

Tres son las calles de esta ciudad que carecen de nombre, dos en el cuartel del casco y una en el cuartel del sud, la comisión ha creído muy oportuno, darle nombre para que en lo sucesivo se les designe con nombre propio y así sean conocidas en los documentos públicos y estadísticos, la que hay en el cuartel del centro o lo que se llama espaldas de la calle Comedias, se le denomine Calle de Masquefa, nombre muy reputable y antiguo en la población.

Fco. Luis Galiano.

En la calle sin nombre que desde la feria atraviesa a la del ángel se le denomine Calle de la Guardia por existir una efigie de este Sto. Ángel en el ángulo de las dos calles.

En la calle determinada nueva que siendo un nombre genérico nada dice, se le podrá añadir Calle nueva de la Merced para evitar en lo sucesivo que se confunda con otras nuevas calles que pudieran hacerse en esta ciudad.

Sigue siendo calle Nueva.

En el mismo Cuartel hay un callejón que se llama del Molino y podrá designarse Calle del Molino de Cox para evitar pueda confundirse con otra que de igual nombre existe en el cuartel del Sud.

En el cuartel del este o sea Arrabal de San Juan, solo son tres las calles llamadas travesías, la que hay en la calle de la Trinidad se le llamará tránsito a la Trinidad.

En la travesía cuarta de la calle de arriba creen los infrascritos que se le puede denominar calle de la Concepción, en devoción a este sagrado misterio.

A la Calle que se denomina tercera traviesa de la calle Arriba se le puede llamar calle estrecha por ser la más estrecha que existe en esta ciudad.

Sigue llamándose calle Estrecha. De las demás ya hemos hablado.

En el cuartel del sud o sea Arrabal de S. Agustín, existe una plaza a la bajada del puente viejo que carece de nombre, y los que suscriben creyendo dar una muestra de gratitud al Iltre. Prelado que hoy gobierna esta diócesis les parece que se llame Plaza de Cubero.

A la travesía que concluye desde la calle San Pascual a la del Molino se le denominará calle de D. Pedro Maza, para honrar la memoria de un valiente guerrero de nuestras antiguas glorias.

A la calle del Molino se le añadirá grande, para evitar equivocaciones como se dijo al hablar del molino de Cox.

Las travesías de la calle del Bado y la del Pilar se les denominara tránsito a la del Bado y a la del Pilar.

En el cuartel del oeste, o sea arrabal Roig solo existe una travesía sin nombre, que es la que conduce desde la calle del Pozico a Espaldas de la Misericordia. Se le denominara calle de Misericordia.

Ya mencionadas todas excepto la de la Misericordia, que desapareció al igual que dicha institución. Más o menos a su altura, pero en dirección contraria, figura la del Pájaro.

La comisión, en las pequeñas variaciones que ha hecho, no cree haber alterado el espíritu de las Reales órdenes que rigen sobre esta materia, sin embargo, el Ayuntamiento con su buen criterio juzgará lo que sea más oportuno.

Fco. Luis Galiano.

Enterada la corporación, acordó aceptar la nueva propuesta considerando que esta vez se ajustaba a la normativa.

Y para llevar a efecto la numeración y rotulación de calles, ordenó que la misma Comisión encargase a las fábricas de Valencia o de otros puntos, los «manises» y planchas que fuesen necesarios, emitiendo para su pago el libramiento de cuatro mil reales.

También se les pidió «la mayor actividad posible» para que los números y las planchas pudiesen estar colocados cuando llegase la visita de inspección anunciada en varias circulares.

A partir de ese momento, los nombres que hasta entonces oficiosamente había otorgado el pueblo y modificado a su antojo, quedaron fijados de forma oficial.

Aunque aquel registro fue la herramienta para, posteriormente, alterar las titulaciones al capricho de los sucesivos ayuntamientos, los oriolanos fijaron en su memoria y siguieron utilizando los nombres que sus ancestros habían escogido para las calles más tradicionales: Mayor, Feria, Plaza Nueva, Ángel, Corredera, Colegio, Paseo, Mancebería…

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Jesús García-Molina por su apoyo en la distancia.