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Biografías apuntadas: Rufino Gea.

J. Rufino Gea Martínez

José Rufino Gea Martínez.

Según el libro de bautismos de la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, años 1857-1870, José Rufino Gea Martínez nació en Bigastro el 27 de Agosto de 1859 y fue bautizado al día siguiente con los nombres José, Rufino y Manuel.

Era el sexto de nueve hijos: María Dolores (1849); José Antonio (1850); Dionisia Francisca (1852); María de la Cruz Monserrate Rosa (1854); Antonio Bernardo (1856); José Rufino (1859); Juan Balbino (1861); Josefa (1864); y Rafael (1865).

Hijos de Juan José Gea Lidón, labrador, natural de Orihuela y de Josefa Martínez Cánovas, natural de Almoradí.

Sus abuelos paternos fueron Juan Pedro Gea, natural de Espinardo y Antonia Lidón, de Orihuela. Los maternos José Martínez, natural de Rojales y Teresa Cánovas, de Bigastro.

1872/1882.

De familia adinerada, comenzó sus estudios en la primera promoción que montaron los jesuitas en Orihuela, en el curso 1872-1873. Se mantuvo en Santo Domingo hasta 1877. Pero no consiguió el título de bachiller hasta 1886.

Colección Javier Sánchez Portas.

Como muchos alumnos de los jesuitas, cultivó la poesía y la literatura desde su juventud. En enero de 1878 le publicaron en “El Segura” un poema titulado “Serenata”; obrita que volvió a publicar en septiembre de 1885 en “El martes”. Semanas después, en ese mismo año 1878 y en el mismo semanario, apareció un poema titulado «A una Rosa», firmado por Elvira Sacasa de Villanueva, su futura esposa.

1883.

El 19 de mayo, en «La Lectura Popular» le publicaron otra poesía; esta vez de temática religiosa, titulada «La Cruz».

El 27 de agosto contrajo matrimonio con Elvira Sacasa Villanueva. De esta forma emparentó con el ilustre Francisco Ballesteros Villanueva; el que sería su gran valedor.

1884.

Figura como administrador de «El noticiero de Orihuela», publicación de la que no han sobrevivido ejemplares. Sólo se conservan en la Biblioteca Fernando de Loazes estos recibos firmados por él.

Mi agradecimiento a J. Sánchez Portas.

1885.

Nació su primera hija; a la que pusieron María Dolores.

En marzo fundó un semanario al que llamó “El Oriolano”. Tenía la redacción en la calle de Tintoreros; y aunque se declaró «incoloro», desde el primer número se dedicó a fustigar al Partido Conservador de Cánovas; adversario del Partido Liberal Fusionista de Sagasta. En octubre incrementó las publicaciones a tres veces por semana.

El verano de 1885 fue el del cólera morbo. Desde «El Oriolano» se organizó una suscripción para «pobres epidemiados». Implacable y destemplado con los conservadores, críticó la huida de los concejales.

En noviembre falleció el rey Alfonso XII y liberales y conservadores firmaron el pacto del Pardo para turnarse en el poder. Cánovas dimitió, dejando paso a Sagasta, quien formó gobierno.

El Oriolano. 29 de octubre de 1885: Hoy debe reunirse el Ayuntamiento según costumbre, y según costumbre también es probable que no se celebre la sesión ordinaria que corresponde. Porque no asistirá número suficiente de concejales  como ocurrió el jueves de la semana anterior.

Y por consiguiente no se elegirán los tenientes de alcalde, cargos que según el artículo 56 de la Ley municipal vigente debieron proveerse el día primero de julio. De donde resulta que hace cuatro meses menos dos días que nuestro ayuntamiento está evidentemente faltando a la ley, sin que hasta la fecha ni el gobernador, ni el ministro, ni nadie haya procurado meter en cintura a nuestro municipio.

El Oriolano. 31 de octubre de 1885: El acto realizado el jueves por el ayuntamiento puso de relieve las pasiones que acibaran su anémica existencia, hizo brotar a la superficie el lodo que desde hace tiempo viene acumulándose en su fondo, y que al removerse salpica el rostro de los representantes de Orihuela que en la corporación municipal ocupan un cargo que jamás merecieron, un cargo que, lejos de otorgárseles para satisfacer ruines aspiraciones, ejercen tan solo para labrar su descrédito como también el de nuestros intereses locales.

1886.

Publicaciones de 1885 y 1886

En enero formó parte de la comisión que en varios carros se dirigió a Murcia en busca del famoso dramaturgo José Zorrilla. También participó en una publicación coral entre «La Crónica» y «El Oriolano» como homenaje al prestigioso visitante. Su contribución se tituló «Zorrilla y yo».

El Oriolano. 15 de enero de 1886: El viernes 15 a las diez de la mañana, con un tiempo frío y lluvioso que impidió en parte el lucimiento de la recepción, llegó a esta ciudad el popular poeta D. José Zorrilla en unión de su sobrino D. Luciano Revenga, del Sr. D. Nicolás Acero, y de D. Pedro Valcárcel, y acompañados de D. Francisco Die Pescetto, D. Vicente Moreno, Director de «La Crónica» y D. Rufino Gea, Director de «El Oriolano», comisión que en carruajes del Sr. Rebagliato fue a Murcia a invitar y traer al ilustre vate. El recibimiento fue tan popular como entusiasta; música municipal y el pueblo entero, sin distinción de clases, salieron a esperarle a la salida de la población.

En política, sus servicios fueron recompensados con la llegada de los liberales al poder. Nombrado secretario del alcalde, su trabajo en el ayuntamiento le permitió hurgar entre los viejos papeles de la ciudad. Así nació su más importante vocación: la de historiador local. Con el tiempo llegó a ser Cronista honorario de la ciudad de Orihuela.

El Oriolano: 24 de enero de 1886: En la sesión celebrada el jueves último por el Ayuntamiento se reiteró la aprobación de todos los acuerdos tomados por el municipio desde la entrada en él de los fusionistas, nombrándose depositario de los fondos municipales a D. Manuel Aliaga, oficial primero de la Secretaría a D. Eduardo Lozano, y segundo, con destino a la secretaría particular de la alcaldía, a D. J. Rufino Gea.

Las secretarías municipales eran la especialidad de los Sacasa, su familia política. Uno de sus cuñados, Fernando Sacasa Villanueva, había sido secretario del Ayuntamiento de Jacarilla hasta que, ese mismo año, lo nombraron secretario interino del ayuntamiento de Callosa de Segura. En 1887 consiguió la plaza en propiedad y se casó en callosa con una tal Cruz Gea.

En 1888 falleció. Pero eso no es todo; el suegro de Rufino, Fernando Sacasa Brotóns, natural de Benejuzar, se jubiló en 1889 como secretario del Ayuntamiento de Bigastro; plaza que “heredó” su hijo Adolfo Sacasa Villanueva en 1894. Por último, Braulio Gilabert Sacasa fue muchos años secretario del Ayuntamiento de Rojales con la plaza en propiedad.

Manuela Adelaida Villanueva Castaño. Archivo de Mª Dolores Bregante Illescas. Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

Dolores Villanueva Castaño era la madre del famoso político Francisco Ballesteros Villanueva (quizá por eso puso Dolores a su primera hija) y hermana de Manuela Adelaida Villanueva; casada con Fernando Sacasa Brotóns; suegro de Rufino y padre de sus dos esposas.

Fernando Sacasa Brotóns. Archivo de Mª Dolores Bregante Illescas. Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

En julio, Rufino Gea obtuvo por fin el bachiller en Alicante y un nombramiento honorario de la madrileña asociación de escritores y artistas. En octubre cerró «El Oriolano» y en noviembre comenzaron sus problemas con la vista.

El Diario de Orihuela. 2 de julio de 1886. Se ha graduado de Bachiller en el instituto de la provincia nuestro amigo y compañero en la prensa Sr. D. J. Rufino Gea, director de El Oriolano. Sea enhorabuena.

La Crónica. 15 de julio de 1886: Nuestro particular amigo y compañero de la prensa local, Don José R. Gea, ha sido nombrado socio honorario y representante en esta Ciudad de la asociación de Escritores y Artistas de Madrid, por cuya honrosa distinción le damos la más cumplida enhorabuena.

El Día. 21 de noviembre de 1886: Nuestro querido amigo D. Rufino Gea ex- director de “El Oriolano” se halla padeciendo una afección a la vista. Deseamos de todas veras su pronto restablecimiento

Eran tiempos en los que recitaba sus poesías y participaba en debates como miembro de la «Academia del Casino»; donde fue nombrado secretario de la sección artística y literaria en compañía de Antonio Bonafós, personaje con el que acabará tenéndo un «lance de honor»; pero no adelantemos acontecimientos.

El diario de Orihuela. 28 de diciembre de 1886: La fiesta solemne por excelencia que ha tenido lugar en los tres pasados días fue indiscutiblemente la celebrada en la noche del domingo en el elegante salón del Casino Orcelitano con motivo de la inauguración de la Academia científico- literaria.

Honró con su presencia el acto el sabio y virtuoso Prelado de esta Diócesis, asistiendo además los presidentes de algunas sociedades y autoridades locales así como una numerosa concurrencia entre la que sobresalía lo más distinguido del bello sexo de esta ciudad y todas las personas notables en ciencias, artes y literatura de la localidad.

Procedió a la lectura de un precioso soneto el Sr. Bonafós, y el nombrar a tan fecundo escritor local basta para comprender que presentaría una nueva muestra de su musa sutil y juguetona contraria a la poesía del Sr. Gea, de corte tierno y delicado como hija de una inspiración errante y vigorosa por entre arroyos y flores.

El diario de Orihuela. 30 de diciembre de 1886: La Academia científico-literaria celebrará su primera sesión ordinaria el domingo próximo, a las seis de la tarde en el salón del Casino Orcelitano.

El tema que se pondrá a discusión es el siguiente: “Educación de la mujer. Derecho de ésta a ser educada como el hombre”. Tiene pedida la palabra en pro el Sr. Gea y en contra los señores Bonafós y Lafuente. Parece que en el curso del debate serán aludidos y terciarán en la discusión otros señores académicos.

Su hermano José, alférez auxiliar de la caja de reclutas, perdía en Bigastro a su único hijo de cuatro años.

1887.

Nació su primer hijo varón, bautizado con los nombres de José y María. Fruto de su actividad en la selecta academia de Casino Orcelitano publicó «Los oradores de la Academia»; creando cierta polémica amplificada por la prensa a causa de algunos «oradores» excluidos en la citada obra.

La Crónica. 26 de mayo de 1887: Debido sin duda a la galantería de nuestro buen amigo D. José Rufino Gea, hemos tenido el placer de recibir el folleto que con el título de Los oradores de la Academia, ha publicado hace poco dicho señor.

Deficientes en absoluto para hacer la crítica razonada de esos retratos a pluma leídos por su autor en la sesión de fin de curso celebrada por la academia científico-literaria de esta ciudad, nada decimos de su forma y fondo…

Con especial gusto hemos leído esos notables retratos, extrañando muy mucho por cierto que entre ellos no se halle el de cierto orador que por su mérito y además por su cargo de presidente de la sección de literatura de esa academia, no es para olvidado, o suprimido, como se ha hecho sin duda por un olvido involuntario.

El Día. 16 de octubre de 1887: El programa de la festividad literaria que tendrá lugar en la Academia científico-literaria esta noche, será salvo alguna modificación: Lectura por el Secretario señor Gea de una Memoria sobre los trabajos del pasado curso.

Discurso del Sr. Bonafós sobre el tema Fin social de la mujer; lectura de poesías, discurso del señor Sarget, notas cosmológicas, discurso del Presidente. La orquesta amenizará los intermedios; aparte de las muchas personas que están invitadas sabemos asistirán muchas señoras y señoritas, por lo que creemos se verá concurridísima la Academia.

1888.

En 1888 seguía en el cargo de secretario municipal y continuaba participando en los debates y discursos de la Academia del Casino, trasladado ya a su nuevo y lujoso edificio.

Casino Orcelitano. Colección Javier Sánchez Portas.

Desde el año anterior se hablaba de abrir en Orihuela una administración subalterna. Entre los meses de mayo y junio se arrendó una casa y se fabricaron los muebles para la instalación de la subalterna de Hacienda; que se haría cargo de impuestos, alcoholes, lotería, etc. , liberando algunas plazas en el Ayuntamiento; entre ellas la de Rufino.

En julio, en medio de este proceso de cambios, falleció su hija Lolita, con tan sólo dos años de edad.

El Diario de Orihuela. 18 de julio de 1888: Después de una breve enfermedad falleció ayer la niña María de los Dolores Gea y Sacasa llenando de amargo desconsuelo a sus padres a quienes deseamos sirva de lenitivo la participación que tomamos en su profunda pena.

La Crónica. 22 de julio de 1888: Nuestro particular amigo D. Rufino Gea, ha tenido la desgracia de perder una niña de corta edad. Reciba nuestro amigo lo mismo que su distinguida señora, la expresión de sentimiento que desde nuestras columnas le dirigimos.

En agosto lo nombraron oficial de la administración subalterna; dimitiendo de su empleo de secretario en la sesión municipal del día 30. En la siguiente, celebrada el 6 de septiembre, el alcalde suprimió la plaza vacante y unas cuantas más por la necesidad de recortar gastos del presupuesto.

El  Diario de Orihuela. 11 de agosto de 1888: Leemos en nuestro apreciable colega «El Criterio Murciano»: Por R. O. ha sido trasladado de la subalterna de Orihuela a la de Cartagena el oficial quinto D. José María Tarín habiendo sido nombrado para la vacante que este deja D. Rufino Gea.  

La Crónica. 12 de agosto de 1888: Ha sido nombrado oficial quinto de la Administración Subalterna establecida en esta Ciudad, nuestro particular amigo D. Rufino Gea, en sustitución de D. José M.ª Tarín que ha sido trasladado a la de Cartagena.

La Crónica/El Diario de Orihuela. AYUNTAMIENTO. Sesión del 30 de agosto de 1888. Fue leído un oficio de don Rufino Gea, en el que hace renuncia del cargo que venía desempeñando en la alcaldía, por haber sido nombrado oficial 5º en la Administración Subalterna establecida en esta Ciudad. Acordóse admitir la dimisión presentada por D. Rufino Gea, del cargo de oficial de la secretaría municipal.

El  Diario de Orihuela. AYUNTAMIENTO. Sesión del 6 de septiembre de 1888. A propuesta del alcalde presidente quien invoca la necesidad de introducir economías en el presupuesto municipal, particularmente en la parte de personal donde resulta un excedente por la supresión entre otros de los servicios de estadística llevados a la Administración subalterna, se acuerda la supresión de la plaza de oficial vacante por renuncia del Sr. Gea; de otras dos de oficial que desempeñaban los Sres. Ibáñez y Soria; y de otras dos de auxiliares vacantes…

Hecho esto, trasladaron algunos servicios de la secretaría a la administración subalterna. En un principio se pensó montarla en la calle de Santacruz; pero al final, las oficinas quedaron instaladas en el número 10 de la calle de San Juan. El 13 de octubre, dichas oficinas fueron asaltadas por ladrones.

1889.

En la renovación de la junta del Casino Orcelitano, no exenta de polémica, le correspondió el cargo de bibliotecario.

La crónica. 3 de enero de 1889: La Junta Directiva del Casino Orcelitano, ha quedado constituida de la siguiente forma: Presidente, D. José María López; Vice- Presidente, D. Atanasio García Cubero; Vocal, D. Federico Torres; Inspector, D. Carlos Die; Secretario, D. Trinitario Martínez; y Bibliotecario, D. Rufino Gea. El Sr. presidente saliente D. Manuel Roca de Togores, dio posesión a todos los antedichos señores.

A finales de abril, Rufino dimitió del empleo de inspector interino en la administración subalterna de Hacienda, por causas desconocidas para la prensa.

El orcelitano. 28 de abril de 1889: El Inspector interino de esta Subalterna, D. Rufino Gea, ha presentado la dimisión de su cargo. De resultar cierta la noticia, ignoramos la causa que haya motivado semejante resolución.

El orcelitano. 4 de agosto de 1889: Por motivo de las economías de Hacienda cesaron el 31 de julio en destinos D. Rufino Gea y D. José Soler, oficiales de la sección de recaudación de esta Administración subalterna.

El motivo estaba claro: en la sesión del 12 de septiembre volvía al Ayuntamiento ocupando la plaza vacante de administrador de Consumos.

El diario de Orihuela. 13 de septiembre de 1889: Por motivos de su quebrantada salud ha presentado la dimisión del cargo de Administrador de Consumos nuestro particular amigo D. José Olmos Martínez, habiendo sido admitida por el Ayuntamiento.

Ha sido nombrado por el Ayuntamiento para ocupar la vacante de Administrador de consumos de esta ciudad, nuestro apreciable amigo D. Rufino Gea Martínez. Nuestra enhorabuena.

El orcelitano. 15 de septiembre de 1889: El jueves en la tarde, tomó posesión del cargo de Administrador de consumos, nuestro querido amigo y antiguo compañero en la prensa, D. Rufino Gea. Que sea enhorabuena.

También apareció en prensa como «accionista» de la futura plaza de toros, aportando dos pesetas para su construcción. En noviembre su esposa cayó enferma; y en pocos días falleció.

El diario de Orihuela. 12 de noviembre de 1889: Se halla enferma de alguna gravedad, la esposa de nuestro antiguo compañero en la prensa, D. Rufino Gea. Hacemos fervientes votos al cielo por su pronto y completo restablecimiento.

El diario de Orihuela. 15 de noviembre de 1889: Ayer tarde a las seis, falleció víctima de aguda enfermedad, la esposa de nuestro querido amigo D. Rufino Gea, administrador de consumos de esta población. Damos nuestro más sentido pésame a la familia de la finada, y deseándole al propio tiempo el lenitivo necesario para soportar tan rudo golpe.

El orcelitano. 17 de noviembre de 1889: A las siete y media de la mañana del viernes, fue conducida a la última morada, el cadáver de la virtuosa madre de familia, esposa de nuestro querido amigo D. Rufino Gea, D.ª Elvira Sacasa Villanueva. Reciba su desconsolado esposo y demás familia, nuestro más sentido pésame, por tan irreparable pérdida.

1890.

En enero fallecía también su madre.

El orcelitano. 2 de febrero de 1890: El miércoles último falleció la madre de nuestro querido amigo D. Rufino Gea. Damos al Sr. Gea el más sentido pésame, y Dios le conceda la resignación cristiana suficiente para soportar tan rudo golpe.

En pocos meses reparó la «irreparable pérdida» de su esposa casándose de nuevo en Bigastro con una cuñada trece años más joven que Elvira. Se llamaba Dolores Sacasa Villanueva. Y en julio le cayó la lotería.

El diario de Orihuela. 22 de mayo de 1890: Ayer tarde contrajo matrimonio en el pueblo de Bigastro, nuestro particular amigo D. Rufino Gea Martínez con su hermana política la señorita doña Dolores Sacasa Villanueva. Reciban los nuevos esposos nuestra más cordial enhorabuena, deseándoles al propio tiempo una larga y próspera luna de miel.

El diario de Orihuela. 14 de julio de 1890: En el sorteo de lotería verificado el día 11 del actual han sido agraciados con un premio de 5.000 pesetas, nuestros apreciables amigos D. Francisco López García, D. José Ferrer Lafuente, D. Juan Ramos Botella, D. Manuel Aliaga Galindo, D. Adolfo Lizón, D. José María López y D. Rufino Gea, cuyo número premiado lo jugaban en compañía y es procedente de Cartagena. Reciban nuestra enhorabuena.

El 15 de julio Rufino Gea escribió un artículo sin firma con el título “Conservadores y Romeros”. En él criticaba la unión de parte de los conservadores con los liberales “gracias a la habilidad desplegada por dos zurcidores de voluntades que a la mejor hora, a la de los repartos, les había salido al partido conservador local”.

Les acusaba de traicionar a Capdepón en la desgracia; “ya que en las prosperidades y cuando era ministro de Ultramar solicitaron de él y obtuvieron con pródiga mano sus favores”. Terminaba pidiendo una gasa negra para cubrir al Oriol (se celebraban las fiestas); aunque mejor aconsejaba esconderlo por lo que pudiera ocurrir.

Antonio Bonafós, sabiendo que lo había escrito Rufino, claro perjudicado en esta fusión como luego veremos, escribió al director de “El Diario de Orihuela” contra el autor del artículo sin firma que trataba de atribuirle propósitos ruines y bastardos en su actuación política.

Celoso de su honra, esperaba que si era honrado y caballero el autor de dicho artículo, revelase su nombre en las columnas del periódico, para que la opinión pública pudiese juzgar a quien de modo tan bajo y artero intentaba vengar enemistades personales.

Pedía resolver el tema “en el lugar propio para estas cuestiones”. Rufino le contestó inmediatamente, aceptando el lance de honor.

El Diario de Orihuela. 16 de julio de 1890: Sr. Director de El Diario. Muy señor mío: He visto el traslado que me da V. del comunicado que le dirige el Sr. Bonafós con motivo del artículo que ayer insertó El Diario y por cuyo contenido se considera injuriado el Sr. Bonafós. Pide el nombre del autor: “ego sum”, pues no niego nunca la paternidad a mis hijos ni rehuyo las consecuencias de engendrarlos.

Y como el Sr. Bonafós ha de llevar esta cuestión a otro terreno, allí le espero, previa la manifestación que me hará indudablemente de los conceptos injuriosos vertidos en mi artículo, pues en este tengo la seguridad de no haber escrito palabra alguna que constituya injuria ni deshonra para dicho señor, y si así no lo entiende el Sr. Bonafós a sus órdenes queda quien es de V. atento y s. s. q. b. s. m. Rufino Gea.

Aunque parezca una tontería, esto era el sucedáneo de un duelo entre caballeros a finales del siglo XIX. Pero casi nunca llegaba la sangre al río. Una vez escogidos los padrinos, estos se limitaban a extender unas actas en la que se hacía constar lo sucedido; anulando el lance cuando el ofensor daba explicaciones al ofendido y este las aceptaba.

El Diario de Orihuela. 18 de julio de 1890: A continuación insertamos con mucha satisfacción el acta redactada por virtud del lance de honor suscitado entre los Sres. Bonafós y Gea, cuyo contenido es el siguiente:

En la ciudad de Orihuela a 17 de Julio de 1890, reunidos los señores D. José Lizón Peñafiel y D. Pedro Llorente Iturriaga en representación de D. Antonio Bonafós de Más, y los señores D. Ramón Agrasot y D. José María Sarget a nombre de D. J. Rufino Gea, procedieron al esclarecimiento de los conceptos vertidos por dicho Sr. Gea en el artículo titulado Conservadores y romeros inserto en El Diario de Orihuela número 1164; conceptos que consideró el Sr. Bonafós altamente ofensivos a su honra, declarando explícita y terminantemente los representantes del autor del escrito en cuestión, que éste no ha tenido intención en lastimar el honor ni la dignidad del Sr. Bonafós, en ninguna de las manifestaciones de la ofensa, dada su caballerosidad; consignando por otra parte, que al haberle guiado otra clase de móviles no hubiera esquivado asistir al terreno que se le invita. — José María Sarget.—Ramón Agrasot.— José Lizon Peñafiel. — Pedro Llorente.

A primeros de septiembre asistió a un banquete homenaje a Ruiz Capdepón. Rufino Gea se lució con una poesía sobre la libertad que fue acogida con atronadores aplausos. Os dejo un fragmento:

Con empeño sin igual / conquistó la invicta España/ en hermosa y leal campaña/ el sufragio universal./ Un ilustre liberal / hijo de esta hidalga tierra / que tantas glorias encierra / sancionada por el rey / ha suscrito aquella ley / que un lustro de luchas cierra./ Y por modo accidental / Orihuela ha conseguido / que vaya su nombre unido/ al sufragio universal…

1891.

El 25 de febrero nació su hijo Rufino. El primer varón con su nueva esposa Dolores. En abril, el semanario “La Prensa” lo presentó dentro de una hipotética candidatura concejil del partido fusionista.

El diario de Orihuela. 26 de febrero de 1891: En la tarde de ayer dio a luz con toda felicidad un robusto niño la esposa de nuestro querido amigo D. Rufino Gea. Nuestra enhorabuena a tan dichosos padres.

El diario de avisos. 13 de noviembre de 1891: En Dominicos Vela y Alumbrado todo el día con misas de 9, 10, 11 y 12. La Vela en sufragio de doña Elvira Sacasa de Gea.

1892.

Pasó el verano en Torrevieja, con su familia.

1893.

Nació una hija a la que volvieron a llamar María Dolores; como su madre; como la hermana que había muerto.

El 5 de enero, siguiendo el proceso pactado entre liberales y conservadores, disolvieron las Cámaras y convocaron elecciones legislativas. El 5 de marzo, con la manipulación habitual se eligieron 400 diputados con clara victoria de los liberales que obtuvieron 279.

Rufino fue interventor en el tercer distrito, primera sección, junto al hermano del pintor Agrasot y el doctor Sarget; los mismos que habían actuado de «padrinos» en su «lance de honor».

El independiente. 3 de marzo de 1893: A continuación publicamos la lista de interventores, para la elección de diputados a Cortes nombrados por la Junta Provincial del Censo para este distrito electoral con designación de las secciones y locales en que se han de constituir las mesas. TERCER DISTRITO. Primera sección. Caridad Escuela de Párvulos: D. José María Sarget y Lillo, D. José Rufino Gea Martínez, D. Ramón Agrasot Juan y Trinitario Martínez Trives.

Victorioso en las generales, el Partido Liberal convocó en noviembre una multitudinaria reunión en el salón de sesiones del Ayuntamiento para preparar (nunca mejor dicho) las municipales. Más de un centenar de personalidades políticas abarrotaron las dependencias.

Rufino formó parte de nuevo de la comisión de distrito de la Caridad; esta vez junto a Atanasio García Cubero,  José María Sarget, Ramón Agrasot, José Cartagena y Manuel Ferris.

El domingo 19, mientras los reservistas oriolanos de preparaban con una misa de tropa en Santa Justa para luchar en el Riff, se celebraron las elecciones locales. El resultado fue ajustado con una mayoría formada por 14 liberales de diversas procedencias.

1894.

Nació su hija Elvira Victoria.

El independiente. 8 de enero de 1894: Juicio. Hoy se celebrará, a consecuencia del matute de latas de petróleo aprehendidas el otro día, representando a la administración el alcalde accidental D. Eugenio Maestre y el administrador de Consumos D. Rufino Gea.

En julio fue apartado de su cargo municipal y no perdió el tiempo. El día 14, “El Oriolano” volvía a la calle después de ocho años de silencio. Salía a defender los ideales del Partido Liberal, vencedor en las últimas elecciones generales y municipales. Y a influir en las elecciones a diputados provinciales, previstas para septiembre.

El Oriolano no ha venido a la vida pública a reñir batallas contra determinadas personalidades, y menos contra aquellas que formando en las primeras filas de nuestro partido, gozan de un prestigio y de una representación que somos los primeros en reconocer.

Solo sí, (y esto lo decimos muy alto para que todos lo oigan) defenderemos con empeño y resolución los principios de moralidad que inscribimos sin vacilaciones de ningún género en nuestra bandera; porque deseamos, y a conseguirlo consagraremos nuestros esfuerzos, que los ayuntamientos de Orihuela se inspiren francamente en ese lema patriótico y honrado.

El Oriolano. Último número.

Desde sus páginas se enfrentó al jefe local y futuro diputado, su amigo Sarget; y no dudó en criticar lo que consideraba una débil jefatura del partido.

El Oriolano. 4 de agosto 1894: NUESTRO PARECER. El señor Sarget debe estar satisfecho de su obra. Le hablamos conocido y celebrado como médico peritísimo en el arte dé curar; su laboriosidad en este ramo tan difícil le ha conquistado, con su infatigable perseverancia, un puesto envidiable entre todos sus compañeros.

Su indiscutible talento se ha desparramado en libros, conferencias y memorias que elevaron su reputación científica sobre el nivel de tantas otras no cimentadas sobre tan sólidas bases.

Obrero infatigable del trabajo, a él se consagró con el entusiasmo de la juventud, conquistándose un puesto envidiable entre sus conciudadanos que alabaron siempre su ciencia, su caballerosidad y su bondad de carácter. Y sin embargo, todas estas cualidades que hicieron de nuestro amigo el más querido de los oriolanos, apenas si han contribuido a elevarle sobre el nivel del más mediocre de los jefes de partido…

Basta para ello dirigir una mirada retrospectiva que abarque la influencia de nuestro distinguido correligionario en el partido liberal de nueve meses a la fecha. ¡Qué de errores, qué de ligerezas, que desconocimiento tan absoluto de los resortes de la política para dirigir un organismo como el nuestro, modelo de sumisión y mansedumbre! …

… Influencia, poder, favores, correligionarios sumisos, todo se le dio en abundancia, lastimando en obsequio suyo la delicadeza del jefe queridísimo que antes marchaba a la cabeza del partido sin otro afán que engrandecerle y conquistarle el aplauso y el respeto de los adversarios y de los indiferentes…

¿Consiste acaso toda su habilidad en rodearse de esa camarilla que todo lo perturba, que todo lo apetece, atenta más bien, como los hechos lo han demostrado, a satisfacer sus aspiraciones egoístas, atropellando por toda clase de conveniencias y contribuyendo con su sospechosa conducta a menoscabar el aprecio y oscurecer el prestigio de que ha gozado siempre en el país nuestro dignísimo representante en Cortes?

¿Se le otorgó acaso la más alta representación de nuestra comunión política para fomentar aspiraciones indebidas, desatender la opinión más sana de la mayoría de sus correligionarios y crear alrededor de su persona y de lo que representa ese vacío y ese aislamiento, precursor indudable de la ruina de todos?…

…Los hechos le habrán demostrado la conveniencia de apartar al partido liberal oriolano, que tan ciegamente le obedece, de los perniciosos derroteros por los que, se le lleva; y si el Sr. Sarget a quien pesa demasiado la indecisa jefatura que echaron sobre sus débiles hombros, apetece como no lo dudamos, demostrar que por encima de pasajeras satisfacciones personales, que en tantas ocasiones ha desdeñado, están para él los altos intereses del partido y los necesarios sacrificios que todos debemos hacer en obsequio del prestigio y de la representación que legítimamente ostenta el señor Ruiz Capdepón, propicio es el momento de hacerlo evidente renunciando una jefatura que no posee con el beneplácito y la satisfacción de todos, y que nunca debió separarse del amigo queridísimo que la ejercía. Este es nuestro parecer.

La administración era su casa; imprenta la de Luis Zerón, en los Hostales; y la frecuencia, los miércoles y los sábados.

El 25 de agosto, publicó el que sería sus último número. Con motivo de su visita, empleó más de la mitad del periódico en un largo bosquejo biográfico sobre Trinitario Ruiz Capdepón, ministro de Gracia y Justicia (el famoso político liberal era su obsesión).

Los opositores a José María Sarget llegaron a reunirse en su casa. Pero el propio Capdepón «recomendó» la candidatura de Sarget; que resultó elegido en la elecciones de septiembre. «El Oriolano» había durado menos que el verano.

A mediados de noviembre volvieron sus problemas oftalmológicos y tuvo que retirarse a descansar.

La noticia diaria. 13/14 de noviembre de 1894: En la Merced todo el día, y misa de 10 en sufragio de doña Elvira Sacasa de Gea. (R. I. P.)

El Independiente. 15 de noviembre de 1894: Enfermo. Hemos sabido que nuestro estimado amigo y compañero en la prensa D. Rufino Gea se encuentra bastante delicado de la vista. Le deseamos una pronta y total mejoría.

El Orden. 18 de noviembre de 1894: Nuestro apreciable amigo el Sr. D. Rufino Gea, hállase desde hace algunos días bastante molestado por una afección a la vista. Deseamos al antiguo compañero en el periodismo una pronta mejoría.

El Orden. 30 de diciembre de 1894: Nuestro querido amigo y antiguo compañero en la prensa Sr. D. Rufino Gea se halla muy mejorado de la grave afección a la vista que ha padecido. Lo celebramos.

1895

En este año nació su hijo Fernando Pascual. Rufino, ya recuperado de su enfermedad visual, volvió a la administración de consumos en medio de un gran escándalo.

El nuevo alcalde lo había repuesto sin contar con nadie y los concejales no aceptaron la imposición considerando como administrador a su sustituto, el Sr. Cebrián.

El asunto se complicó y estuvo mucho tiempo en la prensa. Curiosamente, su principal detractor fue su amigo y «padrino», el concejal Ramón Agrasot.

El Independiente. 18 de enero de 1895: Enhorabuena. Restablecido de la afección a la vista que desde hace algún tiempo padecía nuestro querido amigo D. Rufino Gea, hoy ha vuelto a encargarse de la Administración municipal de Consumos. Celebramos el restablecimiento de nuestro querido amigo.

La Región. 19 de enero de 1895: Última hora. La sesión de ayuntamiento de hoy que ha presidido el nuevo alcalde señor Maestre ha tenido un final desastroso. Con motivo de la vuelta del Sr. Gea a la administración de consumos, hecho ocurrido con la anuencia del alcalde y sin conocimiento de la corporación municipal, el Sr. Agrasot, un segundo antes de levantar la sesión, la presidencia ha indicado a esta si no daba cuenta, de la vuelta a su cargo del antiguo administrador, obligación que expresamente dispone la ley municipal, y como el Sr. Maestre, contestara que eso no iba en la orden del día y levantara la sesión, se promovió un tumulto espantoso en que concejales y público vociferaban y clamaban contra lo ocurrido mientras el alcalde abandonaba el salón saliendo de “estampía”.

La Región. 21 de enero de 1895. Ayuntamiento. Extracto de la Sesión del Sábado. (…) Por último y sin usar de la fórmula empleada por todos sus antecesores de preguntar si algún concejal deseaba, hacer alguna manifestación antes de levantar la sesión, el Sr. Maestre cogió la campanilla para decir la frase “se levanta la sesión” al tiempo que el señor Agrasot pidió la palabra para preguntar al alcalde si tenía que poner en conocimiento de la corporación el hecho de haberse nombrado algún empleado, pues la ley obligaba al alcalde a hacerlo y como presidente de la comisión de consumos tenía noticia de haberse nombrado administrador.

El Sr. Maestre contestó que él no había nombrado al administrador de consumos, sino que este había vuelto a su destino después de algunos meses de enfermo. El Sr. Lafuente pide la palabra para demostrar la inexactitud de lo dicho por el alcalde y este, presuroso  y descompuesto, dice que el asunto no va incluido en la orden del día y que por lo tanto no se podía hablar sobre él.

La Región. 28 de enero de 1895: En tanto entienda el autor de tal disparate legal, que los concejales no necesitan acreditar su personalidad, ante su presidente; que se dirigen a este no con instancias ni exposiciones, sino en simple reclamación a que la ley les da derecho y del cual se burla el alcalde y escarnece, por temor a la sesión extraordinaria que no se concederá acaso, pero que es lo mismo, pues la opinión sabe que si el alcalde sostiene a cierto empleado puesto por él ilegalmente, es solo porque no deja hablar a los concejales y les niega todo derecho, que de otro modo, el ridículo de que huye como gato escaldado del agua fría, ya le habría sobrevenido por la torpeza cometida por él y el secretario al unir sus destinos a los del Sr. Gea, ya que hoy, dignamente, el día que el ayuntamiento deje sin efecto aquel nombramiento, no podrán continuar en sus puestos aquellos señores.

El Independiente. 29 de enero de 1895: Cuestión de Consumos. El escándalo producido ayer en la puerta de la Administración de Consumos entre un concejal y el señor Gea, tuvo por causa, según nos asegura el primero, el no reconocer al segundo el carácter de Administrador que ostenta, fundándose el concejal en que el Administrador nombrado por el Ayuntamiento, es otro. Esta es cuestión que se viene arrastrando hace días sin que le veamos por ahora el término.

Este asunto llegó a adquirir tintes violentos cuando, ante un carro cargado de vino en la puerta de la Olma, Rufino perdió los nervios.

Las protestas de algunos concejales continuaron en las siguientes sesiones, promoviéndose varios escándalos y un debate entre todos los periódicos locales; unos a favor y otros en contra del Sr. Gea. Al final, la comisión nombrada por el ayuntamiento a petición del concejal Agrasot, no pudo refutar las cuentas del Sr. Gea; y siguiendo ordenes superiores, este siguió en el cargo.

El orden. 10 de febrero de 1895: MURMURACIONES. Ocho señores ediles del Municipio han escrito una epístola al diputado informándole de las ilegalidades del nuevo Alcalde y de otras menudencias. Entre estas últimas, se dice figura una petición de la cual, al parecer, depende la felicidad de Orihuela. Ya comprenderán nuestros lectores que asunto tan trascendental no puede ser otro que la cesantía del Sr. Gea…  ¡La felicidad del país dependiendo de un apellido de tres letras.

El independiente. 12 de febrero de 1895: Papeles son papeles. Y cartas son cartas. Aunque haya quien tenga la frescura de negarlo, es completamente cierto que los concejales han recibido una carta del jefe supremo del partido liberal en Orihuela, compuesta de tres plieguecillos orlados de luto, en que se les compete a aprobar todo lo hecho por el alcalde señor Maestre, y asegurando que el señor Gea está bien puesto en su cargo de Administrador de Consumos, tanto por lo que se refiere a la parte legal, cuanto por su idoneidad demostrada  haciendo subir en quince días la recaudación del impuesto.

Así como el Alcalde ha recibido otra aprobando sin distingos su conducta desde que se posesionó de la presidencia del Ayuntamiento. Conque no hay más que conformarse con la voluntad de los dioses mayores y menores. Cartas lo mandan.

El Thader. 17 de julio de 1895: Las hijas de la Armengola. I. La historia nos cuenta sus grandes hazañas; la madre y las hijas salvaron la patria, clavando en el muro del alto Hans-Har-huala la enseña gloriosa de Orcelis cristiana. II.

Desde entonces acá, pasan los siglos y aquellas aguerridas oriolanas, no son ya de los moros el espanto, no esgrimen el acero con pujanza; ellas ahora como entonces y cual siempre vibra en sus ojos el calor del alma, y dignas descendientes de las otras, con su dulce mirar, hieren y matan. Rufino Gea.

El orden. 8 de septiembre de 1895: El Sr. Administrador de consumos ha remitido una notita de lo recaudado durante el mes de agosto a todos los periódicos locales, menos a “El Orden”. Sr. Gea, ¿qué motivos tiene Vd. para prescindir de un deber de cortesía que en otras ocasiones ha sabido Vd. guardar con nosotros espontáneamente? (…)  ¡Don Rufino! ¡Don Rufino! ¿Qué delito cometí para que perdáis el tino y no os acordéis de mí?

1896

Después de tantos meses en el candelero, Rufino desapareció del foco mediático. En este año solo lo he encontrado por una donación de cinco pesetas en la suscripción organizada para sufragar los gastos que ocasionaba el concurso de los soldados romanos en las procesiones de Semana Santa.

1897

El 2 de Febrero, la asociación benéfica titulada “La Caridad” organizó varias funciones de teatro y otras actividades a beneficio de la Cocina Económica y la Conferencia de San Vicente de Paul.

Estaba presidida por Severiano de Madaria y Rufino era el tesorero. Además leyó una de sus poesías. Como es un poco larga, he transcrito sólo el principio y el final.

La Semana 12 de febrero de 1897: Versos. Publicamos las composiciones poéticas de los señores Sarget y Gea, leídas en la función teatral del día 2. LOS BUENOS. Manuel, un guapo chico/ se casó con Mercedes de Zapico. / Era tan bueno el mozo/ tan rico, tan formal y tan amable / que todas las mujeres sin rebozó / juzgaban al marido irreprochable / y sin duda ninguna / desde luego afirmar pueden ustedes / que todas, envidiando su fortuna / hubieran deseado ser Mercedes. (…)

Qué ocurrió, no se sabe mas es cierto / que una mañana le encontraron muerto / y aquellos que envidiaron los placeres / del marido tan bueno y tan amable /para enseñanza de hombres y mujeres / sentaron este axioma incuestionable: / Con hermosa mujer y con doblones / no se puede ser bueno en ocasiones / y viene a tierra la virtud más alta / si el hambre sobra y el dinero falta. R. Gea.

En mayo tuvo otra hija.

La semana. 16 de mayo de 1897: Enhorabuena. Se la damos de todas veras a D. José Balaguer Muñoz y a D. Rufino Gea, cuyas señoras esposas han dado a luz con toda felicidad en la pasada semana.

1898.

Vocal del sindicato por el partido de Beniel, colaboró en la constitución de la Sociedad de labradores, redactando sus ordenanzas.

También se encargó personalmente de la publicación quincenal «La Huerta de Orihuela», confeccionada en la misma redacción y por la misma imprenta que «El Oriolano».

1899.

Como director de “La Huerta de Orihuela”, se ofreció para publicar de forma oficial y gratuita los acuerdos del Sindicato y todos los asuntos relacionados con la Comunidad de Labradores. Secretario del sindicato, quedó comisionado para la formación de padrones de propietarios y colonos. A pesar de sus esfuerzos la publicación sólo aguantó diez números y en marzo despareció.

En torno al cambio de siglo tuvo otro hijo, de nombre Juan; pero no he localizado su fecha exacta de nacimiento. Sólo sé que estudiaba dos cursos por debajo de Fernando. Su hijo Rufino comenzaba ya a destacar como estudiante con los jesuitas en el Colegio de Santo Domingo.

1900.

Su obra “El Pleito del Obispado, 1383-1564”, ganó los juegos florales organizados por la Cruz Roja. Se la dedicó al Ayuntamiento por facilitar su investigación.

En la sesión del 3 de noviembre de dicho año, la Corporación Municipal, acordó adquirir 25 ejemplares, nombrándole Cronista Honorario de la ciudad, animándole a seguir trabajando entre los archivos municipales que hasta entonces se encontraban en deplorable olvido.

En dichos juegos florales, su hija Lolita fue paje en la corte de amor de la reina de la fiesta, Julia Bonafós.

El oriol. 8 de octubre de 1900: Hemos recibido un ejemplar de la interesante obra «El pleito del Obispado» páginas de la Historia de Orihuela, dadas a luz en correctísimo estilo, con suma galanura de frase y admirable erudición, por el conocido escritor, respetable y particular amigo nuestro, D. J. Rufino Gea.

El volumen que consta de 208 páginas, ostenta una hermosísima carta prólogo de nuestro sapientísimo Prelado, y los retratos de éste y del primer Obispo de Orihuela, siendo completado, además, por buen número de documentos inéditos sacados del archivo municipal de esta ciudad.

Nuestro querido y muy estimado amigo el ilustrado y conocido escritor D. Rufino Gea, literato que goza de justa reputación en la república de las letras, debido a los notables escritos que han brotado de su fecunda y elocuente pluma, y a quien Orihuela es deudora de algunos favores conseguidos recientemente para los habitantes de esta feraz vega merced a los trabajos periodísticos de dicho señor, enriquecerá muy en breve la literatura de esta ciudad con la publicación de una interesante y hermosa obra, cuyo título es: El Pleito del Obispado 1383-1564.

La aparición de este libro, que se publica a ruegos de numerosos amigos y compañeros del autor, viene a prestar un señalado servicio a toda esta localidad y de un modo particular a las personas aficionadas y amantes de conocer y guardar noticias y documentos que nos impongan de los usos y costumbres de nuestros antepasados.

Esperamos con verdadera impaciencia llegue el momento de poder obtener un ejemplar de la citada obra a la cual auguramos una buena acogida por parte del público.

La Ilustración Española y Americana. Madrid, 15 de noviembre de 1900: El pleito del Obispado. 1383-1564 por D. J. Rufino Gea. El Sr. D. J. Rufino Gea obtuvo un premio en los Juegos Florales de Orihuela por el trabajo histórico que lleva por título el que encabeza estas líneas.

Es un acabado estudio de investigación histórica que, así como obtuvo el premio del Jurado calificador, obtendrá la aprobación y el aplauso de los inteligentes en este linaje de estudios. El precio del libro, que va ilustrado con dos fotograbados, es de 1,50 pesetas.

El oriol. 15 de noviembre de 1900: Rara avis es la aparición de un libro nuevo en Orihuela y no porque la falte, vida intelectual. Precisamente se cultivan en ella las ciencias y las letras con la profusión de que pueden dar fe multitud de centros docentes, tales como un seminario, un colegio de secunda enseñanza, ocho escuelas primarias de ambos sexos, varias academias, hasta de facultad mayor, una biblioteca pública y un ateneo.

Existen además dos conventos de frailes, dedicado uno a escuela de teología y de filosofía el otro para sus profesos y novicios.

Hay un cabildo catedral, un colegio de abogados y muchos individuos dotados de títulos académicos que se dedican a la profesión de medicina, de farmacia y de otras artes liberales. Tiene periódicos y trabajan o pretenden trabajar tres imprentas.

A continuar esta noble afición ha venido el libro del Sr. Gea, cuyo talento y buen gusto era ya ventajosamente conocido del público en las lides literarias.

Modestamente lo presenta su autor como páginas de la Historia de Orihuela, cuando en realidad podía haber dicho que su trabajo es la misma historia de esta ciudad en el tiempo que comprende desde el año 1383 al de 1564.

Avalorado tan eximio trabajo con la inserción que le acompaña de multitud de documentos paleográficos de referencia al mismo y tomados del Archivo histórico municipal oriolano, cuya transcripción no agradecerán nunca bastante los eruditos.

Lástima grande, que cegado por un mal entendido patriotismo, no haya echado de ver el Sr. Gea un lunarcillo que desluce un tanto su trabajo como obra de un diligente, imparcial y concienzudo historiador.

¿De dónde saca que esta ciudad tuvo obispo antes de que España sucumbiera en el desastre de Guadalete, según afirma en la pág. 2 de su libro? No hay un historiador serio de cosas eclesiásticas, antiguo ni moderno, que lo sostenga.

El Diario de Murcia. 12 de diciembre de 1900: Según noticias fidedignas, empezará a publicarse el próximo mes de Enero, primero del siglo XX, la «Historia de Orihuela», cuyo primer volumen se formará con los datos históricos recopilados por los Sres. D. Agustín y D. Ernesto Gisbert, padre e hijo respectivamente.

Los trabajos de la obra, se harán bajo los auspicios y sabia dirección de nuestro Ilustrísimo Prelado. Tanto la ordenación del primer tomo, como la redacción de los sucesivos, estarán a cargo de los Sres. D. Manuel Bañón, D. Juan Carrió, D. Santiago Moreno, D. José Clavarana, D. Rufino Gea y don Manuel Ferris. La referida Historia, se publicará por entregas de veinticuatro páginas, a real cada entrega.

1901.

Nació otra de sus hijas. No conseguí saber el nombre de todas hasta el año 1913, cuando aparecen juntas en un periódico. Lo explicaré cuando lleguemos a la fecha.

El oriol. 15 de enero de 1901: Ha dado a luz con toda felicidad una preciosa niña la esposa de nuestro distinguido amigo el popular literato orcelitano y cronista de nuestro Excmo. Ayuntamiento, don Rufino Gea. Nuestra más cordial enhorabuena.

Rufino seguía administrando la renta de consumos y persiguiendo el fraude de los «matuteros». Trabajaba con la Comunidad de Labradores y, en sus ratos libres, aspiraba a la Secretaría del Juzgado Municipal.

El labrador. 7 de octubre de 1901: Vacante. Se ha anunciado para proveerse la de secretario suplente del juzgado municipal de esta ciudad y han presentado solicitudes al efecto los señores D. Mariano Soria Porras, oficial encargado ya muchos: años y Rufino Gea, administrador de la renta de consumos.

En el señor Gea, a nuestro juicio, existe la incompatibilidad señalada en el artículo 497 su relación con los 474, 475 y 477 de la ley orgánica del poder judicial que no reproducimos por no creerlo oportuno. No dudamos que el dignísimo señor juez de primera instancia de esta ciudad habrá de resolver el asunto.

El Diario de Murcia. 7 de noviembre de 1901: El sábado recibió nuestro respetable amigo el distinguido escritor e ilustrado Administrador de Consumos D. J. Rufino Gea, una carta anónima en la que se le denunciaba que en una casa de la calle del Hospital existía almacenada una importante cantidad de aceite que se había introducido en la población sin satisfacer los correspondientes derechos de consumos.

Inmediatamente, y de acuerdo con sus jefes, ordenó que los dependientes del resguardo practicasen un minucioso registro en la casa de referencia, el que dio por resultado decomisar nueve cueros, conteniendo 56 arrobas de aceite y una hoja de madera con dos arrobas de jabón.

Tan escandaloso fraude ha sido comentadísimo en esta ciudad por creerse complicado en él, un señor concejal de la Comisión de Consumos, que poco después de ser decomisadas las especies, presentó la dimisión cumpliendo órdenes del jefe de la policía local.

Con tanta actividad, en noviembre volvió a caer enfermo; pero se recuperó pronto.

Diario de Murcia. 24 de noviembre de 1901: Desde Orihuela. Tenemos una verdadera satisfacción al noticiar a nuestros lectores la notable mejoría que ha experimentado en su enfermedad nuestro distinguido amigo el batallador periodista e ilustrado cronista de Nuestro Excmo. Ayuntamiento D. J. Rufino Gea, por cuyo completo restablecimiento nos interesamos vivamente.

1902.

Corresponsal telegráfico de el «Diario de Murcia». Vocal y secretario de la comisión ejecutiva de la Junta de Hacendados de Orihuela.

A pesar de las presuntas incompatibilidades denunciadas por «El Labrador», en mayo se examinó en Valencia para Secretario del Juzgado Municipal y consiguió un sobresaliente.

Las Provincias. Diario de Valencia. 18 de mayo de 1902: No habiéndose presentado en tiempo hábil el aspirante que faltaba a examinarse para secretario de juzgado municipal, se ha disuelto la junta examinadora, habiendo sufrido dichos ejercicios los diez presentados, que lo han sido (el tercero es D. José Rufino Gea Martínez) los cuatro primeros obtuvieron la nota de sobresaliente, y los seis restantes la de aprobado. Nuestra enhorabuena.

Pero no hizo falta. Jubilado el depositario de fondos municipales, consiguió la plaza que buscaba en el Ayuntamiento.

El Labrador. 26 de mayo de 1902: Ha sido jubilado con el haber anual de mil pesetas el depositario de fondos municipales D. Manuel Aliaga, siendo nombrado para sustituirle el que era administrador de consumos D. Rufino Gea.

Entre los años 1901 y 1903, Rufino participó en la publicación de la «Historia de Orihuela», de Ernesto y Agustín Gisbert.

Historia de Orihuela. 1901-1093.

1903.

Nombrado Bibliotecario del Casino Orcelitano como parte de su Junta Directiva. Colaborador del semanario ilustrado «El Orcelitano».

Escribió un voluminoso estudio titulado «La Acequia Molina y sus regantes. Apuntes históricos y repartos de agua».

Pinchando en la siguiente imagen se accede a la obra completa.

Enlace a la obra completa en la Biblioteca Valenciana Digital.

El Diario de Murcia. 23 de abril de 1903: Libro curioso. Con el título de «La acequia de Molina», ha publicado nuestro compañero en la prensa y corresponsal estimado de este periódico en Orihuela D. J. Rufino Gea, un libro muy bien impreso y editado con lujo que contiene las noticias históricas y repartos de agua que afectan a dicho cauce en el término de la vecina ciudad.

La Comarca. 27 de abril de 1903: LA ACEQUIA DE MOLINA. Apuntes históricos y repartos de aguas. Interesantísima resulta, la última obra que acaba de publicar el conocido e ilustrado escritor oriolano D. Rufino Gea.

Dicha obra, que lleva el título con que encabezamos las presentes líneas demuestra un extraordinario y notable en todos los conceptos, hallándose enriquecida con documentos curiosísimos, haciendo una reseña histórica de estos regadíos desde la expulsión de los árabes hasta nuestros días.

La obra se halla ilustrada con los retratos de los señores D. Matías Sorzano de Nájera: D. Antonio M. Balaguer Irujo, D. Andrés Rebagliato Pescetto, D. Manuel Ceballos Ruiz, D. Tomás Soler Más, D. Francisco Ballesteros Villanueva, D. Pedro R. Mesples y el del autor, que son los que desde 1828 se han sucedido como síndicos. Además figura un plano de dicha acequia de Molina.

La obra es, como ya dejamos dicho, muy notable y digna de ser adquirida y leída por todos los oriolanos que se interesen por las cosas de nuestra tierra. Felicitamos al Sr. Gea por haber visto coronado por el más lisonjero éxito sus patrióticos deseos, y recompensados sus trabajos por la satisfacción que esto ha de producirle.

El molino, cuando lo compró Wandosell. Colección Tejuelo.

En mayo, el rico propietario Pío Wandosell pretendía dotar a Orihuela de un nuevo alumbrado eléctrico que pudiera utilizarse de sol a sol, aprovechando para ello el salto de aguas que existía en su Molino de la Ciudad.

Rufino Gea Martínez acudió al acto de exposición de los planos de obra, como representante de los heredamientos de las acequias de Callosa en tanda de Orihuela, Almoradí, Almoravit y Escorratel. Y no puso pegas al proyecto.

Pío Wandosell

En septiembre apareció un nuevo semanario que recuperó un viejo título. «El Orcelitano» nombraba a Rufino Gea entre sus ilustrados colaboradores.

Sólo he encontrado dos artículos; uno en septiembre titulado «Ocasión oportuna», sobre la construcción de los caminos de Hurchillo y Beniel; y otro en octubre abundando en el tema con el título «Las Carreteras de Hurchillo y de Beniel».

1904.

La existencia de «El Orcelitano» fue breve; cerró en enero. En marzo murió su suegra y en abril sufrió un ataque de neuralgia que le obligó a guardar cama. En mayo fue designado representante del Juzgado de Aguas en oposición al proyecto de desvío del río para hacer un salto de agua en Abarán.

El Diario Orcelitano. 26 de marzo de 1904: Ha fallecido en el vecino pueblo de Bigastro la señora madre política de nuestro querido amigo D. Rufino Gea.

El entierro se verificó en la tarde de ayer siendo extraordinaria la concurrencia que acompañó al cadáver hasta la última morada. Reciba nuestro buen amigo y su distinguida familia la expresión de nuestro sentimiento.

Manuela Adelaida Villanueva Castaño. Suegra de Rufino. Archivo de Mª Dolores Bregante Illescas. Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

El Diario Orcelitano. 29 de abril de 1904: En la tarde de ayer regresó a Barcelona después de haber permanecido varios días en el vecino pueblo de Bigastro, a donde vino con motivo del reciente fallecimiento de su señora madre, nuestro distinguido amigo don Manuel Sacasa…

… A consecuencia de un ataque de neuralgia, se ha visto obligado a guardar cama nuestro querido amigo D.  Rufino Gea, el cual ya se encuentra totalmente restablecido. Reciba nuestra enhorabuena.

Gracias al “Diario Orcelitano” sabemos que ese año pasó su «descanso estival» en Torrelamata. En julio marchó con la familia; en agosto regresó para resolver asuntos municipales y luego volvió a la playa hasta septiembre.

El Diario Orcelitano. 16 de julio/4 de agosto de 1904: Esta tarde sale para la Mata a pasar la temporada de veraneo nuestro estimado amigo D. Rufino Gea y familia. Feliz viaje. /Anteayer estuvo en esta, el depositario de fondos públicos del municipio,nuestro querido amigo D. Rufino Gea, quien después de evacuados los negocios que a esta le traían, salió nuevamente para Torrelamata.

En la siguiente noticia alguien se lio con el trabajo de Rufino. Que yo sepa, sólo Justo García Soriano se atrevió con el tema de la Armengola. El libro que estaba preparando se ambientaba en el siglo XVIII; es decir, medio milenio después.

El Diario Orcelitano. 10 de agosto de 1904: Sabemos que nuestro querido y particular amigo el distinguido literato, D. J. Rufino Gea, se ocupa en la actualidad y en la colonia veraniega de Torre la Mata, en escribir un interesantísimo libro quedará a la estampa en el próximo mes de octubre, el cual está llamado a descubrirnos la verdad de la obscura tradición de La Armengola, pues que el Sr. Gea, en una de sus incesantes exploraciones por antiguas bibliotecas y archivos, ha encontrado riquísimos documentos de aquella época, que ponen bien a las claras, la verdad de los hechos acaecidos, y en el año en que ocurrieron.

Deseando estamos, y con nosotros todos los que conocen la idea del señor Gea, de desenterrar una verdad, que el anunciado libro se dé al público para que se sepamos de una vez y para siempre, la verdad de esa nebulosa y casi fantástica tradición que nos legaron nuestros antepasados y lo que aún nadie había podido desentrañar. Mucho tendrá que, agradecer la historia patria al Sr. Gea, después de publicar el libro que tiene en preparación.

El diario conservador “La Comarca” trató de ponerlo en un aprieto con la disyuntiva de liberal o católico. Todo comenzó cuando el citado diario publicó la lista de los que habían pagado cinco pesetas para participar en un Congreso Mariano en Barcelona.

Entre ellos figuraba su hijo Rufino, interno en Santo Domingo. Pidió una rectificación y «La Comarca» mantuvo la polémica durante tres semanas.

Ya en octubre, Rufino les envió una carta abierta en la que explicaba que los padres de la Compañía de Jesús habían invitado a sus alumnos a contribuir con donativos para dicho congreso; y que su hijo, como uno de tantos, había aportado cinco pesetas.

Pero que un niño de trece años carecía de libertad para comprometerse con ninguna asamblea; y que él no lo había autorizado ni pensaba hacerlo.

La Comarca. 4 de octubre de 1904: Rectificación. Nuestro amigo D. Rufino Gea nos ruega hagamos constar que ni a su hijo se le ha hecho indicación alguna para asistir al Congreso de las Congregaciones Marianas que se ha de reunir en Barcelona, ni ha sido inscrito en las listas de concurrentes, como por error se ha dicho.

También quiere que conste que no hubiese autorizado tal inscripción. Bueno, que conste, pero conste que esto último lamentamos tenga tanto empeño hacerlo constar el Sr. Gea.

Porque parece algo así como si creyese que el asistir al Congreso Mariano había de imprimir a su hijo algún estigma vergonzoso.

O que tomando en serio lo dicho por «Unión Republicana», opina que no se puede ser depositario de un ayuntamiento liberal y mandar un hijo a un congreso católico, o para ser católico estorba ser liberal.

Nosotros nos apresuramos a complacer al amigo particular pero lamentamos muy mucho los términos en que hace la rectificación.

En ese mes de octubre viajó también a Madrid acompañando al alcalde Pedro R. Mesples en unas gestiones de administración local.

En diciembre escribió otra carta abierta, esta vez en «La Vega del Segura», aclarando su participación en el asunto de la desviación del Segura.

El director del citado periódico, el conservador Antonio Pescetto, le acusó directa y públicamente a través de otra carta abierta que Rufino contestó.

Transcribo el intercambio epistolar. Por último, el 19 de diciembre se desplazó al Gobierno Civil de Murcia para presentar un escrito de oposición al proyecto de desviar el río Segura.

La Vega del Segura. 14 de diciembre de 1904: Sr. D. Rufino Gea. Muy Sr. mío: Mucho se murmura y se asegura por la población que es V. el autor de los tres escritos que se han publicado en el diario de esta localidad “El Adalid”, bajo el epígrafe de “Embrollos acuáticos” y que tanto éstos como los que se han publicado en algún otro periódico, siempre han sido con la tendencia de personalizar el cargo que he desempeñado para atacarme directamente y con la innobleza del que así escribe.

Si esto es así, firme los escritos o diga que son suyos, como lo hago yo para defenderme, y no sea V. de aquellos que para que no les califiquen, suelen tirar la piedra y esconder la mano, y luchemos en buena lid como lo hace toda persona honrada con el fin de que triunfe la verdad. En espera de su contestación queda de V. afmo. S. S. q. b. s. m. Antonio Pescetto.

El adalid/La Vega del Segura. 15 de diciembre de 1904: Sr. D. Antonio Pescetto. Muy Sr. mío: He leído la carta que ayer me escribe desde las columnas del periódico que tan hábilmente dirige, y le ruego con todo encarecimiento que no haga usted caso de los chismes y murmuraciones que me atribuyen la paternidad de los embrollos acuáticos, así como yo tampoco hice caso, y aún creo que le aconsejé á V. que hiciera lo mismo, cuando esos mismos chismes y murmuraciones atribuyeron a V. la paternidad de aquellas hojas famosas del famoso Ayala, labrador de usted en la Daya, cuya paternidad negó V. en el juzgado. Si V. quiere insertar esta carta en el periódico que ha publicado la suya, como espero y procede, se lo agradecerá su afino, y S. S. Q. L. B. L. M.  J. Rufino Gea.

La Vega del Segura. 15 de diciembre de 1904:. D. Rufino Gea. Muy Sr. mío: He recibido su atenta y queriéndole complacer, ha ordenado que se inserte inmediatamente …

… Mucho me satisface el contenido de su carta, porque como Secretario de la Junta de Hacendados, espero me ayudará a defenderme y hacer comprender a todo el mundo que en nada que yo tomo parte existen chanchullos: así pues, espero que el autor de dichos escritos cuando termine los «Embrollos Acuáticos», emprenda los terrestres, y si él no lo hace, lo haremos nosotros para aplastarle. Sin más por hoy, queda de V. afmo. S. S. q. s. m. b. Antonio Pescetto.

1905.

En febrero estaba otra vez “enfermo de la vista” y viajó a Madrid “con objeto de someterse al tratamiento de un oculista de la Corte”.

Publicó «Los oriolanos de antaño. Memorias de 1700 a 1760», cuya reseña en “El Graduador” de Alicante y En “Las Provincias” de Valencia, he transcrito.

El Graduador (Alicante) 18 de marzo de 1905. “El distinguido escritor oriolano Don J. Rufino Gea, ha tenido la amabilidad, que sinceramente le agradecemos, de remitirnos los dos cuadernos hasta ahora publicados de su notable obra “Los Oriolanos de antaño” (Memorias de 1700 a 1760).

La obra va ilustrada por el dibujante D. M. Garriga Soler, y constará de un solo tomo. Se repartirá por cuadernos al precio de 25 céntimos de peseta uno, distribuyéndose a los suscriptores dos cuadernos al mes. La obra es de gran importancia histórica, escrita con galanura de lenguaje muy recomendable, y seguramente tendrá el mejor éxito en la ciudad de Orihuela y en cuantos se dedican al estudio de los tiempos pasados”.

Las Provincias. 25 de abril de 1905: Los oriolanos de antaño. (Crónica interesante). La antigua e histórica ciudad de Orihuela tiene un excelente cronista. D. José Rufino Gea que así se llama, joven todavía, experto en los estudios históricos, investigador incansable de las bibliotecas y archivos de su ciudad natal; solo tiene una falta para lucir como debiera, y es su excesiva modestia. Ha dado ya algunas muestras de sus interesantes trabajos.

Una de ellas, el libro titulado El pleito del Obispado, que da mucha luz sobre las curiosísimas contiendas sostenidas durante dos siglos y medio por el clero y los magistrados civiles de Orihuela, para emanciparse de la autoridad de los obispos de Cartagena, prueba, al par que sus laboriosas pesquisas paleográficas, su arte y su buen criterio para escribir la historia como ahora se exige.

Otro libro suyo La acequia de Molina, es de gran interés para los agricultores de aquella fertilísima huerta. Ahora ha comenzado a publicar otra obra de mayores alientos.

La titula Los ORIOLANOS DE ANTAÑO, memorias de 1700 a 1760, y para hacer más agradable su lectura, ha adoptado la forma de una autobiografía, en la cual un ungido personaje de aquel tiempo, hijo de la antigua ciudad de Teodomiro, refiere los accidentes de su vida y lo que pasó en su tiempo.  El Sr. Rufino Gea ha elegido aquella época por ser muy interesante para Orihuela.

«Me propongo, dice el supuesto cronista, describir la acrisolada fidelidad de mis compatriotas, y diré cómo esta hermosa virtud, tan arraigada en los pechos oriolanos, acarreó a esta república, hambres, pestes, guerras, saqueos, latrocinios y muertes: que estas y otras crueles calamidades hizo caer sobre Orihuela nuestra lealtad al señor rey D. Felipe V, cuando los ingleses y los austriacos le disputaron el trono de sus mayores; relataré mi intervención en aquellas luchas sangrientas, las fatigas que padecimos, los actos heroicos que realizamos y la bellaquería con que fueron premiados tan gloriosos esfuerzos; hablaré también de nuestras fiestas y diversiones, y de los pleitos, escándalos y desafueros que algunas de ellas ocasionaron; de las contiendas que los reverendos canónigos han tenido con sus obispos, y contaré cómo uno de los más ilustres prelados vio alzarse, revueltos contra él, a los señores del Cabildo, a los frailes, monjas, regidores y gremios, venciéndolos y subyugándolos a todos.»  

Tres cuadernos se han repartido de este erudito libro, que afirmará sin duda el renombre que goza ya el cronista de Orihuela entre los aficionados a los estudios históricos, y en especial entre los “amadors de les glories valencianes”.

En la junta general de regantes de la acequia de Molina, celebrada en mayo, Antonio Pescetto volvió a la carga acusando a Francisco Ballesteros de manipular los riegos en su propio beneficio con la complicidad de Rufino.

Éste contestó que eso era falso; que venían regando así desde tiempo inmemorial. Se publicó en “El Diario” con el título “Denuncia Falsa”; y Pescetto respondió con una carta abierta que terminaba así:

El Diario. 29 de mayo de 1905: …Es muy previsor nuestro Síndico de la acequia de Molina D. Rufino Gea, puesto que nos cita para suspender la tanda de la acequia temporalmente precaviendo los desórdenes que ha de producir la sequía ocupándose del porvenir sin remediar como le dije los desórdenes que existían ni hacer siquiera mención de ellos.

Me abstengo de todo comentario y la opinión que juzgue, absteniéndome de manifestar las irregularidades que se vienen cometiendo en asuntos de aguas…

En junio se celebró una reunión de todos los jueces de la vega en el salón de Aguas del edificio “La Caridad” para tratar el tema de una posible desviación del río; y se acordó por unanimidad recurrirla ante el director general de Obras públicas; comisionando a Rufino para ese trabajo.

Como representante de toda la Vega Baja viajó a Murcia.

En julio consiguieron impugnar todos los proyectos de desviaciones y de nuevo pasó el verano con la familia en la costa.

En octubre volvió a la Corte acompañando al alcalde accidental Severiano de Madaria en unas gestiones económicas.

El Diario. 7 de septiembre de 1905: De Torrevieja, donde ha pasado una temporada, ha regresado con su familia nuestro amigo D. Rufino Gea.

A primeros de noviembre enfermó y pasó unos días en cama. Se recuperó a tiempo para participar en las reuniones destinadas a formar la Cámara Agrícola de Orihuela, de la que fue nombrado secretario. Y de viajar a Alicante con una comisión municipal encabezada por el alcalde para saludar al nuevo Gobernador Civil.

El Diario. 7 de noviembre de 1905: Por completo restablecido de la leve dolencia que le retuvo algunos días en cama hemos tenido el gusto de saludar a nuestro respetable amigo el depositario de fondos municipales D. Rufino Gea. Le felicitamos.

1906.

Como secretario de la Cámara Agraria, convocó en enero las primeras reuniones en la sede que anteriormente había sido el “Círculo Republicano”.

Entre otras cosas,  barajaron la posibilidad de suprimir el impuesto de consumos; discutieron  la creación de una guardia rural costeada por los propietarios y consiguieron que todos los exportadores de naranjas indicasen en sus cajas la marca de Orihuela.

En marzo presentó en “El Diario” un proyecto para construir de cemento las acequias de Orihuela, con un presupuesto superior al millón de pesetas. Por aclamación, fue elegido vocal del sindicato de la Comunidad de Labradores.  

En abril se celebró una reunión en el ayuntamiento para nombrar una “comisión suprema” encargada de organizar las fiestas para el sexto centenario de la aparición de la Virgen de Monserrate. Rufino quedó como vicesecretario de la misma. También trabajó como secretario suplente del juzgado.

En junio su hijo Rufino obtuvo brillantes notas y marchó a Barcelona a estudiar ingeniería. En septiembre participó activamente en los actos del Centenario de la Virgen de Monserrate.

El 24 de septiembre le nació otra hija “hermosa y robusta” a decir de sus colegas de prensa. En octubre acompañó a su hijo a Barcelona y en noviembre volvieron sus problemas con la vista. En diciembre tenía en casa a dos criaturas enfermas.

El diario. 3 de septiembre de 1906: Organización de las fiestas para el centenario de la Virgen de Monserrate. El programa se encargó de redactarlo el ilustrado cronista del Ayuntamiento D. J. Rufino Gea, a quien conocéis sobradamente por los trabajos que ha llevado a cabo en favor de los huertanos, oponiéndose a las desviaciones del Segura, y siendo el alma de nuestra Cámara Agrícola.

Pues bien, D. Rufino que es un literato de cuerpo entero, ha escrito un esquema de los festejos, que da el opio, con su poquito de preámbulo histórico, encargándose de cuidar de la impresión encomendada a la imprenta de La Lectura Popular y las portadas o tapas a los talleres de litografía de la renombrada casa de Ortega de Valencia. El programa quita el sentido…

1906. Fiestas centenario de la Virgen de Monserrate.

1907.

Secretario de la junta directiva de la Cámara Agrícola de Orihuela. En enero viajó a Valencia para asistir a la reunión de la Federación Agraria de Levante.

En marzo dimitió del cargo de depositario del fondo municipal, decisión aplaudida unánimemente por la prensa.

Fue sustituido por Mariano Botella Canales. A finales de abril fue elegido por unanimidad por la junta para representar a la Cámara Agrícola en la Asamblea Nacional de Agricultores organizada por el Ministerio de Fomento.

El Correo Español. Madrid, 1 de mayo de 1907: Asamblea de agricultura. En Orihuela se celebró ayer una importante reunión de comerciantes y agricultores, tratando de la Asamblea de agricultura convocada por el ministro de Fomento. Se acordó enviar como representante a D. Rufino Gea.

El evento tuvo lugar el 18 de mayo en el Círculo Mercantil de Madrid y se alargó una semana. Rufino fue propuesto por la federación de Levante para la ponencia de mercados y transportes.

En junio salió con su familia para instalarse en su finca de la huerta; y a ellos se unió Rufino hijo, que regresó de Barcelona con notas excelentes. En agosto firmaba la respuesta a un cuestionario remitido por el Ministerio de Fomento, y publicado en prensa. Comenzaba así:

«La Iberia». 14 de agosto de 1907: Observación previa. Este término municipal consta de 12.590 hectáreas de secano y 6.474 de regadío, con una población rural de 16.170 habitantes. La mayor finca de secano tiene 3.100 hectáreas; la de regadío 76, y la menor de uno y otro consta de 5 a 6 áreas.

Bastantes fincas de regadío y algunas de secano las cultivan sus dueños; pero por lo general predomina el arrendamiento, a medias y terrajes para el secano, a un tanto de moneda al año para el regadío. Son a medias, en el secano, los productos del plantío (olivos, almendros, viñas etc.) y el terraje consiste en una unidad por cada cinco y a veces por cada cuatro del producto de las tierras destinadas a sembradura…

A finales de septiembre viajó a Burjassot, de nuevo comisionado por la Cámara, para estudiar los efectos de un nuevo insecticida contra el Poll Roig (el piojo rojo). A la vuelta impartió una conferencia sobre el tema en el Casino Orcelitano.

En noviembre publicó una carta abierta explicando a un periodista murciano la peligrosidad de «El piojo rojo y la negrilla».

«La Iberia» presumía de los vastos conocimientos de su ilustrado colaborador, que no paraba de dar conferencias sobre insecticidas, técnicas de poda y otros artes de la agricultura. En diciembre participó en una reunión de propietarios y agricultores para formar un sindicato de exportadores de frutas. Para Navidad, cayó enfermo; pero se recuperó pronto.

«La Iberia». 7 de octubre de 1907: La obra de la Cámara Agrícola. Los agricultores de esta vega están de enhorabuena, porque debido a la actividad que en este asunto ha desplegado la Cámara Agrícola, y especialmente su incansable secretario D. Rufino Gea, será Orihuela la primera población de España en donde el sabio ingeniero valenciano D. José M. Martí dé a conocer su descubrimiento…

1908.

En marzo decía el corresponsal de “El Liberal” que su compañero y amigo Rufino Gea «no tiene más Dios, ni más Santa María» que Orihuela y la prosperidad de Orihuela y la vega de Orihuela. Y le publicó una carta de la que he sacado algunos fragmentos:

Según mis noticias, son catorce los proyectos de desviación solicitados: tres en Calasparra, uno en Cieza, otro en Ojós; otro en Abarán, tres en Archena, dos en la contraparada, dos en Lorca y uno en Mula. (…)  En 22 de diciembre de 1906 Murcia y Orihuela vencieron y la real orden de concesión fue anulada; pero como en la sentencia quedó un resquicio abierto (…) al poco tiempo de ocupar el poder el partido conservador; porque el Consejo de Obras Públicas, fundándose en que el progreso y las necesidades de la vida moderna exigen el desarrollo de esta clase de industrias, declaró que no se causaba con ellas perjuicio alguno a los regantes de Murcia y Orihuela. (…) todo eso no vale un comino para la satisfacción que experimentarán los huertanos al ver sus pimentonares y naranjales mustios y decaídos por falta de agua, pero iluminados por lámparas incandescentes y conducidos por tranvías amplios, cómodos y veloces…

El domingo cinco de abril tomó parte en el “mitin del río” como parte de una campana contra las desviaciones del río. Lo organizaba la Federación Agraria del Valle del Segura, y junto a él hablaron el alcalde, el juez de aguas, el presidente del Casino Orcelitano y algún concejal.

Gerente del sindicato de productores de naranja de Orihuela, su organización presumía de recibir el fruto de manos del labrador, señalarlo con una marca, ponerlo en Londres, venderlo y entregar a su dueño el producto en venta, liquidado y limpio.

Lograban casi siempre transportar las remesas de naranjas a Londres en el menor tiempo posible, sin sufrir averías que las inutilizasen para el consumo.  

A primeros de junio visitó Madrid con otra comisión agrícola. En julio, Luis Barcala, al que había visitado en Madrid, le dedicó una larga carta abierta publicada en «La Iberia». El resto del año lo pasó viajando comisionado por el sindicato.

1909

Como gerente del sindicato siguió viajando y participando en todo tipo de iniciativas agrícolas. Demostraciones de insecticidas, conferencias, etc. Y a mediados de abril le nació otra hija.

En noviembre volvió al ayuntamiento de forma interina. Pero gracias al sistema de turnos, con el regreso de los liberales, le tocaba recuperar la plaza en propiedad.

El Tiempo. 4 de enero de 1909: Nuevo almacén El Sindicato de productores de Naranja del que es gerente D. Rufino Gea, ha adquirido en alquiler un nuevo local para almacén, que por estar situado en el paseo de la Estación frente a la Glorieta y por permitir dar más amplitud a sus negocios, supone una mejora para el dicho sindicato.

El Eco de Orihuela. 28 de diciembre de 1909: La secretaría de Ayuntamiento que en tiempo de los conservadores se donó a D. Matías Pescetto, ahora en tiempos de los liberales la desempeñará en propiedad D. Rufino Gea cuyo nombramiento se acordará en la primera sesión hábil que celebre el nuevo Ayuntamiento.

La carrera política de dicho señor, los  indiscutibles e importantísimos servicios prestados a su partido, sus profundos conocimientos administrativos, su parentesco en fin con el Sr. Ballesteros ¿no son razones poderosísimas para que eso ocurra?

¿Quién acaso ha guiado siempre los inciertos pasos de los alcaldes liberales en el vasto campo administrativo? el Sr. Gea. ¿Quién ha sido el brazo ejecutor de las imperantes órdenes del Sr. Ballesteros? el Sr. Gea.

¿Quién en los momentos difíciles para el partido, ha apartado la nave de los mil escollos que amenazaban destruirla? el Sr. Gea. Pues todos esos méritos son más que suficientes para que aspirando el Sr. Gea a la Secretaría del Ayuntamiento vea colmadas sus aspiraciones.

En septiembre se nombró un nuevo contador de fondos y, a petición suya se le subió el sueldo a mil pesetas anuales. En diciembre dicha subida fue puesta en tela de juicio y el contador suspendido.

Al mismo tiempo, el diario conservador aseguraba que el Sr. Gea había privado de sus valiosos servicios al alcalde; y que la retirada era para “in eternum”.

También publicaba la lista de políticos que Rufino tenía en contra para alcanzar la plaza de secretario del Ayuntamiento: El Sr. Linares, el Sr. Ballesteros hijo, los ocho concejales del Sr. Coig,  el Sr. D. Andrés Pescetto y el Sr. García Murphy.

Dos diputados provinciales y diez concejales contra el Sr. Gea. Ya  se rumoreaba que Gea acabaría aceptando el cargo de contador de fondos como solución de emergencia; sin aportar titulación alguna.

1910.

En enero volvió a caer enfermo; no sé si por el disgusto. Las posibilidades de recuperar el cargo de secretario en el Ayuntamiento se anularon al certificarse la alianza de su partido con una escisión de los conservadores.

Esta alianza implicaba ceder algunos cargos ya comprometidos. Todos reclamaban su parte del botín y no había disponibles tantos puestos como solicitudes de correligionarios. De nada sirvió apelar a Capdepón o a Ballesteros reclamando su plaza de secretario.

El Eco de Orihuela. 4 de enero de 1910: Para contentar a ciertos elementos, ha sido preciso que el partido canalejista cometa una gran injusticia con uno de sus más significados miembros y esto sólo, dará la medida de a cuánto asciende esa influencia.

Nadie ignora los indiscutibles méritos de D. Rufino Gea candidato a ese cargo, ni creemos exista quien a regateárselos se atreva. Ha sido el Sr. Gea, el verdadero peón que ha puesto su inteligencia no mediana, sus conocimientos no escasos y su actividad poco común, al servicio de todos los alcaldes liberales.

Él y solamente él, podrá allá en su interior, aquilatar los servicios que al partido lleva prestados y quizás no sean los más despreciables, el silencio que siempre ha guardado.

Ha atravesado el partido en Orihuela, por vicisitudes más o menos grandes y el Sr. Gea mientras los más se encogían de hombros, trabajaba con fe, para que los liberales saliesen airosos.

Se han presentado elecciones en las que el partido liberal ha podido sufrir un descalabro y la pericia y laboriosidad del señor Gea, han evitado éste.

Todo eso se ha pagado con el arrumbamiento político de ese señor, por conservar el puesto a un recomendado de los señores Coig y amigos.

En abril, al plantearse la constitución de cajas rurales, «El Diario» recordó los grandes beneficios que el sindicato estaba aportando a la agricultura oriolana y aplaudió a todos los socios del mismo; pero muy singularmente al gerente, don J. Rufino Gea que había puesto su actividad e inteligencia privilegiada al servicio de tan benéfica institución.

La dirección general de Administración local anunció por el término de 30 días un concurso para proveer la plaza de contador de fondos municipales del Ayuntamiento.

El 23 de mayo se anunció al Sr. Gea con carácter interino. La vacante se anunció en los periódicos oficiales cumpliendo el precepto legal y por fin, en la sesión supletoria del 28 de mayo lo nombraron oficialmente contador de fondos municipales; pero sin perder el carácter de interino.

El Eco de Orihuela. 9 de junio de 1910: Para “solventar asuntos particulares”, marchó ayer a la Corte nuestro querido amigo el contador de fondos municipales D. Rufino Gea. Así poco más o menos «rezaba» ayer una de las gacetillas del periódico de «casa y boca» de los demócratas.

Y miren Vds. que es desgracia; si el Sr. Gea hubiese continuado de agrícola a secas, nadie se atrevería a sacarle partido a ese viaje, pero como dicho señor es político, y por añadidura ha aceptado un cargo que antes no quiso, todo el mundo se ha creído con derecho a rumorear y fantasear sobre susodicho viaje.

De todas las cábalas que no han sido pocas la más verosímil es que dicho viaje está relacionado con el asunto de la secretaria, constante aspiración del Sr. Gea y que no ha abandonado todavía. El tiempo aclarará el misterio.

Creo poder aclarar esos asuntos particulares. Su hijo Rufino había aprobado brillantemente los ejercicios de ingreso al cuerpo de Telégrafos; y en breve salía destinado a la capital para incorporarse a dicho cuerpo y realizar las prácticas.

En agosto volvió a caer “ligeramente enfermo”. En noviembre asistió al multitudinario banquete que los servicios de la Fonda España ofrecieron en el Teatro Circo, engalanado de flores y con la banda municipal en el escenario, a Trinitario Ruiz Capdepón y a su hijo, el joven diputado,  Manuel Ruiz Valarino.

1911.

El 13 de febrero fallecía en Madrid D. Trinitario Ruiz Capdepón y al día siguiente casi toda Orihuela lloró su pérdida. En marzo, “El Diario” preparó un número especial del que transcribo el texto aportado por Rufino. Transcribo también la envenenada respuesta de «El Eco de Orihuela», metiendo el dedo en la herida.

El Diario. 9 de marzo de 1911.

El Diario. 9 de marzo de 1911: Uno de los empeños más grandes y generosos de D. Trinitario, y que más honran su memoria, fue el de poner en práctica el adagio inglés que dice: Más avispas se cogen con miel, que con vinagre.

Y repartió favores, influencias y destinos a granel, pero cuando llegó la hora de la desgracia, la hora de prueba, se sorprendió de haber cogido tan pocas. Algunas avispas le lastimaron con sus aguijones, pero la generosidad de su alma, se acrecentaba con el santo amor a su querida Orihuela. Fue un gran hombre de bien. J. RUFINO GEA

El Eco de Orihuela. 13 de marzo de 1911: En el extraordinario que el «órgano oficioso» dedicó a la memoria del Sr. Ruiz Capdepón, colaboraron ilustres escritores y algunos que no sabía yo fuesen escritores. Don J. Rufino Gea, que es de los primeros, nos hizo saber que el ilustre muerto, mostró gran, empeño en poner en práctica el adagio ingles que dice “Más avispas se cogen con miel que con vinagre”.

Algunas avispas le lastimaron con sus aguijones— añadía el culto periodista. Y yo en el acto, recordé que un señor que se había hartado de la miel del senador oriolano,  le lastimó un día tan sin piedad, que el corazón del venerable anciano tuvo herida para mucho tiempo.

Si el lector no conoce ese hecho, es porque anda desmemoriado. Ocurrió cuando aquellas elecciones en las que intervino la liga Católica. Dios me libre pensar que el señor Gea, tuviese presente ese recuerdo al llenar sus cuartillas, a pesar de que la avispa en cuestión también le clavó a él un aguijonazo (el de la secretaría) que si se ha curado, es por la contaduría, aunque interina.

Solucionada la vida de su hijo Rufino (el mayor del segundo matrimonio), costeó el traspaso de un comercio para su primogénito. En abril, José Gea Sacasa viajó a Barcelona ya como propietario de «El Indio» a comprar géneros para su nuevo establecimiento.

El diario. 15 de abril de 1911: Por virtud de escritura otorgada por la señora viuda de D. José Martínez Costa a favor de nuestro amigo Don J. Rufino Gea, ha sido traspasado a este el comercio de tejidos denominado «El Indio», situado en la calle de Calderón de la Barca núm. 13. El Sr. Gea ha encargado a su hijo mayor D. José Gea Sacasa la dirección del establecimiento; y saldrá en breve para Valencia y Barcelona para hacer las compras de la temporada.

Felicitamos a nuestro buen amigo por esta adquisición y no dudamos de que bajo la acertada dirección de su hijo, tan conocido y acreditado en el comercio local, adquirirá el establecimiento «El Indio» la importancia que merece.

De aquel verano solo tengo constancia de cortos viajes a Murcia o a Alicante, acompañando al alcalde. En junio salió un nuevo semanario muy agresivo con los liberales y con Rufino. Se llamaba «La Cantárida», y volvió a hacer público todo el lío de su cargo municipal.

La Cantárida. 12 de julio de 1911: El Sr. Gea decía en todos los tonos que él deseaba la secretaría del municipio no por el sueldo sino por el cargo. —Ya te contentaras con dos pesetas — solían murmurar algunos maliciosos. Y en efecto se ha contentado con ser contador interino.

Una pregunta. ¿Se ha anunciado ya la vacante de su cargo o es que D. Rufino va a ser el eterno interino?

En el apartado familiar todo parecía ir bien: José con su tienda; Rufino destinado a las oficinas de Telégrafos en Madrid; Fernando viajó a Tarragona; y Juan obtuvo dos matrículas de honor en segundo de bachillerato. Pero esa paz pronto se iba a truncar.

En julio cayó enfermo su hijo José y en septiembre su esposa; ambos de gravedad. Su mujer se recuperó; pero el primogénito acabó falleciendo el 16 de noviembre con 24 años.

El diario. 17 de noviembre de 1911: D. José Gea Sacasa. Víctima de larga y penosa enfermedad bajó ayer a la tumba el joven cuyo nombre sirve de epígrafe a estas líneas.

En la primavera de la vida, cuando todo le sonreía y para él era el mundo un valle de ilusiones por realizar, deja la tierra sumiendo en el más profundo desconsuelo a sus padres y hermanos.

La parca, que no repara en edades ni condiciones para asestar sus golpes le arrebató la vida a los 24 años de edad, cuando empezaba a dar pruebas de su ingenio mercantil.

Descanse en paz el finado y reciba su familia, muy especialmente su señor padre, nuestro querido amigo D. Rufino, la sincera expresión del profundo pesar de la redacción de El Diario, por tan irreparable pérdida.

El Eco de Orihuela. 17 de noviembre de 1911: PEPE GEA ¡Triste es tener que anotar la muerte de un amigo, pero esta tristeza invade toda el alma si el amigo es un joven!

En poco tiempo hemos tenido que registrar en estas columnas el fallecimiento de bastantes amigos en plena juventud.

Esta vez le toca el turno a Pepe Gea, amigo queridísimo, cuyas numerosas relaciones las había conquistado con su carácter amable y afectuoso. La loca Parca ha puesto fin a su vida cuando comenzaban a realizarse sus sueños.

A su temprana edad había ya montado un establecimiento de tejidos, al que había dado un sólido crédito debido a sus vastos conocimientos mercantiles.

Su vida ha sido breve, más todos tenemos gratas impresiones de su amistad, con todos ha sido siempre afable, siempre cariñoso.

En su casa ha dejado un doloroso vacío. Sus padres y hermanos pasan en estos momentos por una desconsoladora amargura. Por  si puede serles de algún alivio, le testimoniamos la inmensa parte que tomamos en su dolor.

El diario. 18 de noviembre de 1911: Ayer tarde fue conducido a su última morada, el cadáver del que en vida fue el joven José Gea Sacasa.

El acto resultó una imponente manifestación de duelo, realizado por numerosas personas de todas las clases sociales de Orihuela, en demostración de las generales simpatías con que contaba el finado y de que goza su familia.

La vida siguió adelante y, en diciembre, se firmaron las escrituras del nuevo “Sindicato Agrícola de Orihuela”, heredero del “Sindicato de Productores de Naranja”.

Su misión era facilitar abonos y semillas a buen precio y dar salida a las cosechas; esta vez ya con capital propio. Rufino era uno de los propietarios y vocal de la junta directiva.

1912.

En enero acompañó a una nutrida comisión de norteamericanos y franceses que visitaron Orihuela para estudiar los progresos agrícolas, cultivos, sistemas de riego, producción y lucha contra las plagas. De su gestión municipal he hallado noticias de algunos viajes a Alicante.

Tras muchas solicitudes de la prensa conservadora para que mostrasen las cuentas municipales, sufrió una rigurosa inspección de la comisión fiscalizadora, de la que salió con su prestigio reforzado.

Hechas las comprobaciones, sus operaciones eran conformes; llevadas con escrupulosidad y con arreglo a ley. Tras la inspección, volvió a enfermar y no levantó cabeza durante el mes de diciembre.

Diario de Alicante. 2 de noviembre de 1912: Hoy se hallaban en esta capital, procedentes de Orihuela, el diputado provincial D. Francisco Ballesteros Meseguer, el alcalde de dicha población D. José Ferrer Lafuente y el antiguo periodista D. Rufino Gea.

El Diario 11 de noviembre de 1912: NUBE DE VERANO. Sí, lectores de tal podemos calificar con razón y en justicia, la que aparentemente amenazadora se formó alrededor de la pulquérrima gestión del contador de los fondos de este Ayuntamiento, nuestro ilustrado amigo y veterano compañero, D. José Rufino Gea Martínez, en la sesión que la Corporación celebró el día 23 de octubre…

… pero todo ello fue como una aparatosa nube de verano, muy obscura, precedida de grandes relámpagos y anunciada por formidables truenos, pero que a la postre, apenas sí lanzó de sus entrañas a la tierra una ligera llovizna que humedece el suelo y sienta el polvo.

Esto es realmente lo ocurrido: la comisión señalizadora que con tanto celo ha cumplido su misión de inspeccionar las cuentas y libros de la contaduría municipal, ha dictaminado tan satisfactoriamente para el Sr. Gea, que podemos afirmar que éste, después del trabajo concienzudo de la comisión, ha salido de aquella investigación más honorable; más digno de respeto; más acreedor a la consideración de su incuestionable probidad y pericia, y colocado en el lugar que corresponde a funcionarios inteligentes, honrados, dignos y veraces.

Por los informes oficiosos que señores de la comisión investigadora nos han facilitado, el Sr. Gea, destruyó con pruebas irrecusables, los cargos formulados por la diputación provincial y colocados en el pliego como acusación formidable; y las cuentas, como los libros, están al día perfectamente y sin motivo alguno de discusión ni censura. (…) Sinceramente felicitamos al Sr. Gea por el resultado de una gestión, cuyo término no puede ser más honroso para nuestro ilustrado amigo.

En cuanto a la familia, su esposa y su hija viajaron a Barcelona en junio. En julio fue él quien acompañó a Lola a la Ciudad Condal.

Creo que el motivo de estos viajes fue el traslado temporal de su hijo mayor, Rufino, antes de fijar su residencia definitiva en Madrid como oficial de Telégrafos con destino en la central.

Fernando, «aventajado escolar», aprobó el quinto de bachillerato con gran aprovechamiento en el instituto general y técnico de Alicante. Y el pequeño Juan obtuvo tres matrículas de honor en tercero de bachillerato. En diciembre, las pequeñas Concepción y María enfermaron levemente.

Guía oficial de España 1913.

En la Guía Oficial de España, sección Dirección de Agricultura, Minas y Montes, publicaban anualmente la relación de presidentes y secretarios de las juntas directivas de las cámaras agrícolas de toda España.

El nombre de D. Rufino Gea Martínez figuró como secretario de la de Orihuela desde 1913 a 1925. Lo que significa que lo mantuvieron en el cargo varios años después de muerto.

1913.

El jueves 16 de enero a las ocho de la mañana salió de Orihuela un tren cargado de representantes de toda la Vega Baja para asistir a la asamblea de regantes del Segura convocada por la junta de hacendados de Murcia.

En la estación de la capital fueron recibidos diputados, alcaldes, concejales, jueces de aguas y otras autoridades. Entre ellos viajó Rufino como orador representante del sindicato de productores de naranja.

Tras contestar al saludo afectuoso del alcalde de Murcia, en nombre del pueblo de Orihuela, propuso constituir una federación de regantes de la vega baja del Segura formada por los representantes de cada pueblo como cuerpo consultivo, suprema autoridad en materia de riegos y completamente independiente de los vaivenes de la política.

A finales de enero, el Juzgado de aguas escogió a Antonio Roca de Togores como titular y a Rufino Gea de suplente para delegado de la Federación de regantes de la vega baja del Segura.

En febrero volvió a caer enfermo. Y gracias a una curiosa noticia tenemos constancia de los nombres de todas sus hijas.“El eco de Orihuela” dedicó medio periódico a un grupo de señoras oriolanas, muy indignadas por las diversiones impropias del santo tiempo de Cuaresma.

Con toda la energía de su alma, como católicas y como madres de familia, protestaban por las ofensas a las costumbres cristianas y a los nobles y tradicionales sentimientos de esta culta población.

Entre ellas figuraban la mujer y las hijas de Rufino: Dolores Sacasa de Gea, Lola Gea Sacasa, Elvira Gea Sacasa, Mercedes Gea Sacasa, Concha Gea Sacasa y María Gea Sacasa.

Antes de triunfar en Alicante, Juan Sansano Benisa compró una imprenta en la calle de San Pascual. Y tras varias publicaciones, en marzo de 1913 lanzó un nuevo diario oriolano llamado “El Regional”. Sansano se jactaba de contar con artistas que no abandonarían su magna obra, como el cultísimo escritor D. Rufino Gea que ofrecía “el oro molido de nuestras grandezas históricas en breves narraciones”.

Juan Sansano en 1913.

Dicho diario duró menos de nueve meses; y no tengo constancia de ninguna publicación de Rufino. En ese momento estaba muy ocupado preparando la biografía de Capdepón, cuya suscripción ya se anunciaba en prensa.

El Diario. 21 de marzo de 1913: Por la memoria del Excmo. Sr. D. Trinitario Ruiz Cápdepón. Nuestro distinguido amigo el publicista, D. J. Rufino Gea ha anunciado la aparición para en breve, de la obra en que ha de perpetuar la memoria del más grande e ilustre de los oriolanos contemporáneos; de nuestro malogrado paisano, el Excelentísimo Señor D. Trinitario Ruiz Capdepón.

En el boletín de suscripción que para la misma, ha repartido el autor, hace como un esquema de lo que será la obra, que contendrá en primer lugar, la biografía del Ilustre finado, dividida en varios capítulos  interesantísimos, de los que el Sr. Gea, da galana muestra en el boletín que acabamos de hablar; además, la obra contará con un apéndice con las oraciones parlamentarias más notables del Sr. Ruiz Capdepón; una especie de compilación de la obra legislativa de aquel ilustre ex-ministro; y todo cuanto pueda ser útil al conocimiento de la historia de un tan gran patricio, como nuestro malogrado paisano.

Intercalados en el curioso texto, habrá gran profusión de fotograbados, desollando en primer término, uno con el retrato de D. Trinitario, y otros, con los de los alcaldes de Orihuela, que lo han sido durante el tiempo en que D. Trinitario representó este distrito en Cortes, y algunos, de la morada del ilustre y llorado paisano.

La obra, se editará a todo lujo, constará de más de doscientas páginas, siendo su precio el de cinco pesetas. Deseamos muy de veras,  ver terminada la obra del Sr. Gea, con la cual se rendirá un tributo de gratitud al gran oriolano, cuyo primer amor fue el de la patria chica.

De su empleo en el Ayuntamiento, «El Eco de Orihuela» nunca dejó de recordar su condición de forzoso interino. Transcribo la siguiente noticia que resume todo lo ocurrido con el cargo.

El Eco de Orihuela. 24 de mayo de 1913: LA PREBENDA DE D. RUFINO. Se ha anunciado a concurso la plaza de contador de fondos municipales de Orihuela (De «Diario de Alicante»). La anterior noticia hará exclamar al lector ¿y va a perder don Rufino su prebenda? ¿Va a dejar su interinidad?  

Como la cosa tiene «miga» y en nuestra opinión promete dar juego, vamos a comentar debidamente, la noticia que va a la cabeza de estas líneas.

Don Rufino Gea Martínez, goza de omnímoda influencia en la actual situación. Esa influencia no se debe tanto a sus méritos y a su historia dentro del partido, como a su parentesco con el omnipotente zar.

Don Rufino centraba sus sueños dorados en la secretaría del Ayuntamiento, cargo apetitoso por su buen sueldo, y porque permite, por su calidad de jefe de las oficinas municipales, atender a gerencias y otros cargos similares.

Pero se interpuso el Sr. Pescetto, quien bien cogido a los faldones de su hermano político, señor Linares y éste a su vez a los de Trinitario Ruiz Valarino, se hizo el invencible; quedose don Rufino sin secretaría y ella el señor Pescetto porque así lo dispuso quien podía hacerlo.

Claro es: don Rufino no iba a estar mirando, y aunque según se dijo profirió varias veces la frase de «o la secretaría o nada» no se contentó con esto y aceptó gustoso la contaduría de fondos municipales, cargo que por su índole, no podía tener otro carácter que el de interino.

Esa interinidad, con mofa de las leyes y con perjuicio para los contadores que hicieron una oposición para ingresar en el cuerpo, se ha prolongado muchísimo tiempo. Ahora, parece ha sonado la hora de su cese y sobre don Rufino se cierne la cesantía.

¿Ha de avenirse éste con ella? ¿Ha de consentirla su protector y pariente? No y mil veces no. El concurso se ha anunciado a juzgar por lo que dice el aludido colega alicantino, pero al municipio no le faltan medios y creíble es los pondrá en práctica para prolongar más la interinidad de don Rufino.

Y si así no ocurre, si el Ayuntamiento no abriga tan aviesas intenciones, es porque el señor Pescetto se decide a vivir de sus rentas y mandar al cuerno la codiciada secretaría, que pasará “in continenti” a manos del señor Gea.

Una u otra afirmación ha de cumplirse, pues es más dable creer en la cuadratura del círculo que en que D. Rufino Gea Martínez no cobre de los fondos municipales por el desempleo de este o el otro destino.

Durante 1913 hizo muchos viajes a Alicante. A primeros de julio formó parte, en nombre del Ayuntamiento, de una comisión que se desplazó a Murcia para entrevistarse con el director general de Obras Públicas, personaje al que consiguieron traer de visita a Orihuela.

Inmediatamente viajó a la corte representando al Juzgado de aguas para entrevistarse con el ministro de Fomento.

A la vuelta, como juez privativo accidental, convocó una junta general de síndicos y electos para el día 25. Con tanta actividad en agosto volvió a caer enfermo. «El Eco de Orihuela» volvió al tema de la prebenda anunciando como salidas para Rufino, el cargo de Juez de Aguas que dejaba José Balaguer Murcia, nombrado presidente de la Cámara de Comercio.

En octubre enfermó su hija Mercedes, aunque no de gravedad. Y recibió una carta de Justo García Soriano en la que le pedía ayuda para identificar al autor de la Murgetana, origen de la leyenda de la Armengola que estaba investigando. Transcribo la respuesta:

AMO. LJGS.

Orihuela 29 de octubre de 1913. Sr. D. Justo García Soriano. Estimado amigo: Mucho me favorece usted con su carta del 27, pero bien poco puede servirle el auxilio que de mi reclama V. No es V. el único que ha creído que por haber revuelto yo algunos papelotes del archivo municipal he venido a ser el ítem de las antiguallas oriolanas; y lo siento bien de veras, porque me hubiera gustado sacar del polvo algunas historietas merecedoras de letras de molde. Del autor de La Murgetana no tengo noticias; parece que vivió en Murcia aunque nació en Orihuela.

Y si es así, el jurado Gaspar García será tal vez el autor de aquel poema, porque escribió también un libro referente a historia de Murcia; y esta inclinación a cosas murcianas parece confirmar aquella residencia. De todos modos, con el vivo deseo de poderle complacer, escribo hoy a un amigo de la vecina capital inteligente en la materia, y si sabe algo de tal personaje, seguramente que me dará noticias de él. Haré por que se vean los registros parroquiales de los años que V. me indica, y si tuviere usted alguna noticia que nos aproximare más al año de su nacimiento dígamela porque esas pesquisas son pesadas y engorrosas para luchas por tercera persona.

El trabajo que se propone realizar es para mí sumamente simpático, y como V. ha demostrado aptitudes singulares al hacer sus estudios universitarios, no dudo del éxito. De los paisanos espere V. poco: desgraciadamente, en nuestra tierra los tiempos no dan más que chismes, tiquis miquis y agua bendita. A mí puede V. mandarme cuanto guste, y para demostrarle mi afecto del único modo que permiten mis alcances, tendré el gusto de enviarle dentro de pocos días un ejemplar de mis últimos garabatos literarios, que lleva por título Ruiz y Capdepón, su vida y su labor en el gobierno.

Es para que lo lea V. como oriolano y no como expatrio.  Me daba cierta pena que a aquel buen señor que tanto hizo por la tierra, no se le dedicaran más que alabanzas cuando daba mercedes, y nadie se acordara de él después de muerto; y de aquí mi librejo que terminé a disgusto porque ni aun la familia ha querido facilitarme datos para que la biografía (o lo que sea) resulte más completa.

Es V. joven, trabajador, tiene V. alientos y vive V. en otro ambiente más saludable que el de la tierra. Adelante, amigo García, que no hay satisfacción que se iguale a la que siente el hombre al hacer algo honroso por la tierra en que nació, aunque esta le pagare casi siempre mal. Suyo amigo y servidor. Rufino Gea.         

Orihuela, Tip. L. Popular, 1913.

Sr. D. Justo García. Mi estimado amigo: mil gracias por las noticias que me comunica de nuestro poeta. Si el tal era sastre, no podía ser jurado porque a estos cargos no tenían acceso los tales en aquellos tiempos. Y por mayor seguridad he examinado algunos papeles de nuestro archivo.

Efectivamente, el jurado de 1582 se llamaba Gaspar García de Laza, en las varias listas de ciudadanos que he visto no encuentro nada referente al García Ortiz. Las actas de 1608 que traté de ver por si había alguna dedicatoria a ejemplares a nuestro Concejo no existen, y tampoco su nombre en algunos padrones de años anteriores.

En el apéndice al diccionario enciclopédico de Montaner hay una breve reseña biográfica que dice que era muy entendido en las cosas de España, que nació en Orihuela y residió en Murcia, donde escribió la Murgetana, y Anales de las Coronas del Reino de Murcia. La octava que me envía me gusta mucho, no desmaye V. por estas dificultades biográficas que, con paciencia se irán venciendo.

Los pergaminos de la Catedral han sido hasta ahora infructuosos, sospecho que D. Andrés Baquero debe de tener algunos datos porque está escribiendo una obra referente a artistas murcianos y quizá haya tropezado con algo: le escribo pidiéndole noticias que creo me dará si las tiene.

Quizás nos veamos dentro de unos días que iré a Madrid de paso para la provincia de Santander. Por correo va el ejemplar ofrecido referente a Capdepón. Ha sido un desastre editorial como verá por la lista de suscriptores al final. Suyo buen amigo: Rufino Gea.

En septiembre publicó “Ruiz y Capdepón: Su vida, su labor en el Gobierno, sus proyectos y discursos parlamentarios”. Transcribo el comentario del veterano periodista murciano José Martínez Tornel.

El Liberal. 8 de noviembre de 1913: Don Rufino Gea, conocido escritor oriolano ha escrito y publicado un libro cuyo título es «Ruiz y Capdepón. Su vida, su labor en el Gobierno, sus proyectos y discursos parlamentarios».

El señor Gea se ha lanzado a la empresa de dejar consignado en un libro, cuanto su cariño a aquel ilustre oriolano le ha dictado que debía escribirse «in memoriam». Y lo ha hecho reciamente y con suma discreción.

A los pocos días de la muerte del Sr. Ruiz Capdepón se quiso, en Orihuela, hacer muchas cosas en honor de su hombre; no sé las que se habrán realizado o seguirán en proyecto pero sí digo que es la de que se encargó el Sr. Gea y ha realizado es de las más delicadas y más honrosas.

Dedicarle a su muerte un libro es tanto como levantarle una estatua de mármoles y bronces en el mundo intelectual; un libro no es solo, es quinientos, es mil. Y está en mil partes; no sufre las inclemencias del tiempo como los monumentos de piedra y, además es amado como tal y por la clasificación que le corresponde.

El Sr. Gea ha escrito, en pocas líneas la muerte cristiana del Sr. Ruiz Capdepón, pidiendo la estampa de la Virgen de Monserrate que su madre le dio para que la llevara siempre con él cuando salió por primera vez de Orihuela; encanta y emociona tan sencillo y sentido relato.

Digo que los amigos y buenos oriolanos volverán pronto la vista al libro del Sr. Gea pues y los hijos del finado, a quienes se les da hecha y muy imparcialmente una historia fiel y completa de la vida, trabajos y méritos de su señor padre…  

En noviembre viajó a Albacete y Santander para comprar patata de siembra para el sindicato. Pero la última semana de dicho mes le reservaba otro duro hachazo. Su hijo Fernando, que tantas alegrías prometía, cayó muy enfermo y falleció.

El diario. 22 de noviembre de 1913: Le han sido administrados los últimos sacramentos a nuestro joven amigo don Fernando Gea Sacasa, por cuya mejoría hacemos fervientes votos.

El Eco de Orihuela. 24 de noviembre de 1913: Ha tenido un triste desenlace la enfermedad que padecía nuestro joven amigo  D. Fernando Gea Sacasa. Reciba su atribulada familia el testimonio de nuestro más sentido pésame.

El diario. 25 de noviembre de 1913: D. FERNANDO GEA SACASA. La vida, tiene crueldades de madrastra, para ciertos seres, que por empezarla, la aman como madre y así ha sucedido a nuestro malogrado y joven amigo D. Fernando Gea Sacasa, que empezaba a gozar la vida, en la que seguramente hubiera sido un triunfador, porque tenía inteligencia, voluntad y sentimiento, probados…

como estudiante había demostrado su capacidad envidiable, obteniendo notas meritísimas en exámenes rigurosos, había probado que tenía voluntad para dedicarse a la investigación de la ciencia, y tenía un delicado sentimiento, basado en la bondad y en la honradez…

… Al dolor que experimenta su afligida familia por pérdida tan irreparable y muy particularmente, al que destroza el corazón de su padre, nuestro querido amigo D, J. Rufino Gea, nos asociamos de todas veras.

Enterrado su hijo, se instaló en Alicante con toda la familia y pasó allí una temporada. Desde allí escribió a Justo García Soriano esta triste misiva comunicándole la muerte de su hijo y felicitándole el año nuevo.

AMO. LJGS.

Alicante, 29-12-13. Sr. D. Justo García Soriano. Mi estimado amigo: Hice mi viaje a la provincia de Santander con el propósito de saludar a V. a mi regreso; pero un telegrama avisándome haberse agravado mi hijo de 16 años que dejé enfermo, me ha obligado a regresar precipitadamente, con tan mala fortuna que falleció horas antes de mi llegada a Orihuela; y viéndome precisado a trasladar a esta mi familia por una temporada.

Usted ha leído mi libro con verdadero afecto de amigo; mil gracias por sus bondadosos juicios. Mis pesquisas sobre García Ortiz han sido infructuosas; el Sr. Baquero carece de noticias de tal personaje como verá V. por la adjunta.

Con el espíritu quebrantado por mis desdichas, de nada puedo serle útil; y deseándole mejor fortuna y feliz año nuevo, es suyo buen amigo s. s. Rufino Gea.

García Soriano le contestó al día siguiente:

Sr. D. Rufino Gea. Mi distinguido amigo. En este momento acabo de recibir su atta. carta, fecha ayer en Alicante, donde le han llevado desgracias de familia.

No quiero aplazar un solo día el expresarle mi más sentido pésame, uniéndome a usted en espíritu para acompañarle en su pena por una pérdida que, por propia experiencia sé bien lo que significa.

Pronto hará un año que en sólo veinticuatro horas perdí yo dos hijas de cuatro meses, cuando me hallaba en pleno idilio familiar. Inútil es prodigar en estos amarguísimos instantes tópicos y frases hechas de filosófico consuelo.

Son estas desgracias tremendas heridas del alma que solo el tiempo y la consideración de que nadie se libra sin calamidades, puede restañar aunque nunca cicatrizar totalmente.

Es muy triste, y más para un padre ver una vida que apenas comienza a sonreír quebrarse en capullo, aunque se comprenda que es dulce morir con la miel en los labios antes de saborear las amarguras que traen pronto los años viriles.

Este consuelo es el que pronto le deseo; a la vez que a su demás familia. Gracias por la carta del Sr. Baquero que adjunta me remite.

Cuando usted y este señor, los más eruditos conocedores de las cosas oriolanas y murcianas no me pueden aportar nuevos datos acerca de nuestro compatriota, a buen seguro me ha de ser muy difícil hallar nueva luz sobre su vida y escritos.

No por eso desmayo, pues algo la suerte me ayuda y llevo ya bastante adelantado mi estudio. Quisiera antes del próximo verano darlo a la estampa a ser posible.

Como no me dice las señas de su residencia en Alicante, le dirijo esta carta a Orihuela, desde donde creo se la enviarán ahí. Su servidor y amigo. J.G.S.

1914.

Durante el mes de febrero, «El Eco de Orihuela» volvió a la carga publicando trozos sueltos de su libro sobre Ballesteros para atacar a los liberales oriolanos.

Le llamaban «D. J. R. Gea, cronista de la casa Ballesteros-Valarino and company”. En abril cayó enfermo su hijo Rufino y junto a su esposa tuvo que viajar a Madrid para cuidarlo.

A final de mes regresó a Orihuela. En mayo volvió también su hijo para terminar su recuperación.

El Diario. 18 de abril de 1914: Con motivo de la enfermedad que padece su señor hijo el oficial de telégrafos, D. Rufino, y de la que afortunadamente, ya se haya en la convalecencia, hace días salió para la corte, nuestro distinguido amigo don Rufino Gea, en compañía de su distinguida esposa.

28 de abril: Ha regresado de la Corte nuestro distinguido amigo y correligionario D. J. Rufino Gea. 6 de mayo: Con objeto de reponer su quebrantada salud, ha llegado a esta procedente de la Corte, nuestro querido amigo y paisano el joven oficial de telégrafos, D. Rufino Gea Sacasa, al que enviamos nuestra bienvenida, deseándole un total y rápido restablecimiento.

En Junio fue elegido de nuevo representante de la Vega Baja para acudir a una asamblea que se celebró el día ocho en Murcia.

Su hijo Juan aprobó el cuarto año de bachillerato en el instituto de Alicante con la honrosísima calificación de sobresaliente.

Y su hija María Dolores obtuvo siete matrículas de honor en la escuela de maestras de Alicante.

Boletín Oficial de la provincia de Murcia. 9 de junio de 1914: JUZGADO MUNICIPAL DE SAN JUAN. Don Mariano Avilés Zapata, Juez municipal del distrito de San Juan de esta ciudad.

Hago saber: Que para hacer pago a Don Rufino Gea Martínez, como Gerente de la Sociedad «Sindicato Agrícola de Orihuela», de la cantidad de quinientas pesetas y costas reclamadas en juicio verbal a Francisco Lucas García, se sacan a subasta los siguientes bienes embargados a éste: Dos vacas, tasadas en mil pesetas; y dos novillas, tasadas en quinientas pesetas.

El 29 de agosto, iniciada la primera guerra mundial, como secretario de la Cámara Agrícola redactó un informe dirigido al Ministerio de Fomento, titulado “Los intereses locales y la guerra”.

Dicho informe fue publicado en dos entregas en “El Diario”. Me ha parecido interesante transcribir la producción de la Vega Baja en aquel año.

…Los productos agrícolas más importante en esta región son los siguientes: a. — De seis a siete millones de kilogramos de pimentón molido valorados en ocho o diez millones de pesetas, que se exporta en su mayor parte a los mercados de ambas américas;

b.— Cincuenta mil quintales de cáñamo que se exporta principalmente a Francia y algunos puntos del interior, en especial a Cataluña;

c. — Ciento cincuenta mil cajas de naranjas (de 400 a 700 naranjas por caja) valoradas en dos millones de pesetas.

Se exporta a los mercados de Inglaterra, Alemania, Francia, Bélgica y Holanda; d. — La recolección de la patata de segunda cosecha se verifica en octubre y noviembre con un rendimiento probable de unos dos millones de kilogramos y precio de diez o doce pesetas los 100 kilos según las circunstancias.

La recolección mayor tiene lugar en abril, mayo y junio y se eleva a doce o quince millones de kilogramos, exportándose al interior y costa Norte de África principalmente. La cosecha de trigo, cebada y cereales, ha sido muy escasa en el regadío y nula en el secano por falta de lluvias….

En octubre se encargó del Juzgado privativo de aguas. Y como uno de los delegados de la Vega Baja, acudió a la reunión multitudinaria celebrada en la sala capitular del ayuntamiento de Murcia para confeccionar los reglamentos del Sindicato General de Riegos del Segura.

En noviembre viajó a Santander y a Bilbao, supongo que a comprar patata de siembra como el año anterior.

1915.

A partir de 1915 las apariciones en prensa se reducen a sus publicaciones. De este año sólo he encontrado constancia de un viaje a Madrid.

Fue en marzo; viajó a la Corte como parte de una comisión encabezada por el obispo y el alcalde. Buscaban soluciones para los jornaleros locales en situación apuradísima; literalmente «desgraciados sin trabajo y sin pan».

1916.

El siguiente borrador, sin fecha, es de marzo; lo escribe Justo desde Murcia, a donde se acababa de trasladar.

Sr. D. Rufino Gea. Mi buen amigo y distinguido paisano: Su carta fecha 9 de febrero último, me fue remitida con gran retraso desde Albacete a Madrid, donde me hallaba a la sazón con el pie en el estribo para hacer mi traslado a esta capital, donde ahora me tiene V. más cerca, a su disposición y deseando servirle, como siempre.

El trastorno y baraúnda que originan estas mudanzas con toda una casa y una familia por delante, ha sido el motivo de no haber podido dar pronta respuesta a su grata misiva. Yo he preferido demorarla para poder hacerlo cumplidamente y con algún sosiego, del que ya hoy por fin dispongo.

La empresa histórica que tiene Vd. entre manos, me parece digna de sus hombros y de su laboriosidad. Es una compasión que la historia de Orihuela esté aún incompleta y casi por hacer. En nuestros Archivos hay tesoros ocultos de noticias interesantes, que están aún como el arpa de Becquer. (1)  

Yo que he querido siempre muy románticamente a mi ciudad natal, aun quejoso de sus ingratitudes, he soñado desde mi infancia con resucitar también algún día esas glorias pretéritas oriolanas, hoy en triste olvido. Esto me ha hecho sentir siempre honda y espontánea simpatía por las investigaciones que ha ido Vd. realizando con lisonjero éxito.

Yo también he trabajado mucho en silencio. Mis estudios profesionales y mi huroneo continuo por bibliotecas y archivos me han proporcionado no escaso caudal de noticias sobre Orihuela y su comarca. Aquí las tengo, en heterogéneas apuntaciones y notas, a su disposición. ¿Quiere Vd. que unamos nuestros esfuerzos? Por mi parte complacido y honrado.

(1) En el Archivo Hist. Nac., en la Sal. de Ms. de la Bibl. Nac., en la de la Academia de la Historia, existen no pocos documentos relativos a Orihuela de que tengo la clave. De los Archivos de Simancas, de la Corona y de otros locales. Existen muchas cosas interesantes.

Aquí, en los de Murcia, no faltan tampoco noticias valiosas que completan lagunas y esclarecen puntos oscuros. Con ellos hay materia más que de sobra para obtener una cosecha opulentísima. Ahora estamos muy cerca. Yo no tardaré en hacer una escapada por esa población.

Acaso venga usted antes alguna vez por aquí. De una u otra forma podemos ponernos de acuerdo en una próxima entrevista. Aquí tiene Vd. su casa en la calle de la Sociedad, núm. 19, 2º; y a un buen amigo que le estima muy de veras en Justo García Soriano.

Carta respuesta de Rufino Gea.

Orihuela, 1 de abril de 1916. Sr. D. Justo García Soriano. Mi buen amigo: Anoche recibí su estimada con la de recomendaciones y tarjetas que le agradezco.

El documento que me indica V. del cura de la parroquia del Salvador ya lo vi en el A. H. y como es bastante lato y latazo, sólo tomé de él el extracto que figura en el catálogo del Sr. Paz.

En Madrid, para donde me propongo salir esta tarde, me tiene V. a sus gratas órdenes, Magdalena, 38 pral. derecha.

Si quiere algo de allá puede ahorrarse el sello poniendo doble sobre y al exterior esta dirección: Telégrafos a Rufino Gea Sacasa, oficial del cuerpo, Magdalena 38 pral. Solo puedo estar allá 4 ó 5 días. Y yo le avisaré de cuando me detengo en esa.

Hoy he encontrado en nuestro Archivo más cartas sobre la universidad oriolana. Dio ruido pues hubo de llevarme el asunto a las Cortes de Denia en 1604.

Esto de Cortes en Denia me choca bastante: me fastidia el no encontrar las cartas de nuestro procurador en esas Cortes, a las que sigo la pista porque el asunto lo merece. Como aún hemos de charlar mucho antes de que nuestro parto se lance por esos mundos, ya cambiaremos impresiones de todo. A sus órdenes. R. Gea.  

Fragmento de una carta de Justo García Soriano enviada desde Murcia a su alumno Pedro Saínz Rodríguez, en Madrid.

Murcia, 5 de abril de 1916. Querido Periquito: Puedes aprovechar la ocasión de hallarse en esa corte mi paisano D. Rufino Gea, Cronista oficial de Orihuela, que regresará de ahí para esta, el viernes o el sábado. Se hospeda bien cerca de tu casa, calle de la Magdalena núm. 38, pral. drcha. (…) estoy ahora en buena amistad con el Sr. Gea.

Desde el próximo mes comenzaremos a publicar, en colaboración, una serie de monografías con el título Páginas de la Historia de Orihuela, compuestas en su mayor parte con documentos inéditos de los más curiosos y sabrosos.

Concederemos preferencia a lo episódico y a lo que se refiere a la historia interna y social. Uno de los capítulos, que corre a mi cargo, versará acerca de la literatura y la imprenta en Orihuela (reseña bio-bibliográfica) que formara pendant  (término utilizado en la bibliografía de arte para designar a una pareja de piezas) con el de la Universidad Oriolana, la cual tuvo más importancia de la que se le ha dado.

El siguiente texto, transcrito de un borrador de Justo sin fecha, lo sitúo aquí pues es por fuerza anterior a la publicación de «La Historia de Orihuela..» que debía prologar.

“Ver el pasado como fue es el mayor goce y la más noble curiosidad del hombre y además la más útil. La verdad debe saberse siempre. Si pudiéramos conocer la verdad de lo pasado y de lo presente de la humanidad, seríamos sabios perfectos». [Renán. Historia del pueblo de Israel].

Sr. D. Rufino Gea. Mi querido amigo: el domingo hube de regresar precipitadamente de esa ciudad porque se me puso enfermo mi nene menor. Lo he tenido muy grave hasta ayer en que comenzó a iniciarse la mejoría y hoy ya está fuera de peligro, afortunadamente.

A causa de este disgusto y preocupación no me ha sido posible escribirle aún el prólogo. Hoy, ya más tranquilo, me pondré manos a la obra, y el sábado próximo o el domingo, lo más tarde, lo tendrá Vd. En su poder Deo Volente. Sin otra novedad, es suyo aftmo. Justo García Soriano.

En mayo publicó el primer cuaderno de “la Historia de Orihuela escrita por los contemporáneos de los sucesos, 1500-1900” confeccionada en la Imprenta de «La Lectura Popular».

Carta de Justo García Soriano. Archivo Provincial de Hacienda de Murcia. Colección Javier Sánchez Portas.

Carta de Justo a Rufino, con el membrete del Archivo Provincial de Hacienda de Murcia.

6 de mayo de 1916. Sr. D. J. Rufino Gea. Mi querido amigo: Ahí le mando unas cuartillas más del prólogo, hasta la 21 inclusive. Con ellas tendrá de sobre para el primer pliego, pues he estrechado mucho la letra y los renglones en estas últimas.

Le agradeceré me remita las pruebas para su corrección y se las devolveré enseguida por la Agencia. Sabe le quiere y le considera su afmo. Justo García Soriano.  

El conquistador. 13 de mayo de 1916: La Historia de Orihuela. Hemos recibido el primer cuaderno de La Historia de Orihuela, escrita por los contemporáneos de los sucesos que el Cronista honorario de esta ciudad, D. Rufino Gea, ha empezado a dar a la estampa precedida de un erudito prólogo de nuestro paisano el doctor en Filosofía y Letras D. Justo García Soriano.

El Sr. Gea realiza una labor verdaderamente patriótica con ese libro, conjunto de curiosísimos documentos que ha sacado con una paciencia digna de aplauso de los archivos de Orihuela y de fuera de ella, presentando al lector cuadros animados y vivientes de las vicisitudes porque atravesó Orihuela al correr de los siglos.

Ofrece esa Historia un aspecto muy original, porque al presentarse los hechos narrados por los mismos oriolanos que intervinieron en ellos, les da el agradable interés que tiene la historia íntima, interna, la verdadera Historia de Orihuela, viéndose a aquellos antepasados nuestros luchando fieramente por sus amadísimos privilegios y tradiciones, por el engrandecimiento de su adorada patria, y sosteniendo abrumadoras contiendas con Murcia, Alicante, Callosa, Catral y con todos los pueblos que aspiran a emanciparse de la jurisdicción de esta ciudad.

Las luchas del cabildo con los obispos, las sublevaciones del pueblo, las pendencias entre los conventos, las fiestas, los ruidosos pleitos que sostiene la ciudad con los que atentan a sus prerrogativas; la interesantísima correspondencia de los embajadores y procuradores en Cortes, y el caudal inagotable de incidentes que se promueven en la fatigosa lucha por la existencia, dan a esta obra un interés excepcional para los oriolanos, pues de sus páginas se destaca la importancia grandísima que Orihuela tuvo en los pasados tiempos.  

Felicitamos al Sr. Gea por su meritísimo trabajo, al que de todas veras deseamos que correspondan cuantos tienen el deber de contribuir al conocimiento de los hechos realizados por nuestros antepasados. La obra, además de numerosas ilustraciones, es una prueba del adelanto realizado por la tipografía de «La Lectura Popular», en cuyo acreditado establecimiento se edita.

Fragmento de una carta de Justo García Soriano enviada desde Murcia a su alumno Pedro Saínz Rodríguez, en Madrid.

Murcia, 15 de mayo de 1916. Querido Pedro: Mi tarea literaria es lenta y bastante indecisa. Lo que más me ha ocupado estos últimos días en la redacción de un prólogo para “La Historia de Orihuela escrita por los contemporáneos de los sucesos (1500-1900) que, como te anuncié, ha comenzado a publicar por entregas el cronista honorario de aquella ciudad D. J. Rufino Gea.

En la lista de conocidos míos, presuntos suscriptores que me pidió dicho señor, incluí tu nombre en la seguridad que serías uno de ellos. Así que supongo que, a estas fechas, tendrás ya en tu poder el primer cuaderno de esta nueva obra que me parece interesante.

Deseo que me hagas saber pronto tu sincera opinión acerca de la misma. De mi prólogo solo van en esta primera entrega cuatro páginas, pues es largo y la hubiera llenado por completo.

El Sr. Gea tiene un concepto muy artístico y ameno de la Historia y su libro será un almacén de documentos curiosísimos, zurcidos primorosamente por asuntos para formar cuadros monográficos completos. Y, a propósito del Sr. Gea, ahora puedes aprovechar la ocasión para conocerlo y hablarle de nuestra labor.

Según me ha escrito, ayer marchó de nuevo a Madrid y ahí permanecerá hasta el miércoles. Para en la Plaza del Progreso, 19, pral… Un abrazo entrañable de tu fraternal. Justo.

Ciudadanía. 20 de mayo de 1916: HISTORIA DE ORIHUELA. D. J. Rufino Gea ha publicado el primer cuaderno del primer tomo de «La Historia de Orihuela escrita por los contemporáneos de los sucesos». La obra del Sr. Gea arranca en su narración desde el año 1500 o sea desde la época a donde llega Gisbert con la suya y que fue editada hace unos años bajo los auspicios del insigne Obispo de esta Diócesis Sr. Maura.

La parte de la Historia de Orihuela que comprende la obra del Sr. Gea es muy interesante. En ella se desarrollan hechos de transcendencia suma para Orihuela y para cada uno de sus habitantes.

Colección Javier Sánchez Portas.

Orihuela, la magnífica, sostiene con tesón no desmentido en todo el trascurso de la historia su independencia, sus fueros, sus privilegios; es nota que da carácter a sus habitantes.

En la Obra del Sr. Gea veremos las hazañas de nuestros antepasados, y constantemente hallaremos satisfecha nuestra curiosidad conociendo hechos de personas cuyos apellidos nos serían conocidos y aun hoy conoceremos y conviviremos con descendientes de los personajes de la Historia de Orihuela del señor Gea.

El libro está intercalado con profusión de grabados y de notas y datos curiosísimos. Un libro que deberá estar en todas las bibliotecas y no creemos que haya oriolano que no lo adquiera.

La Vega. 21 de mayo de 1916: La Historia de Orihuela. Escrita por los contemporáneos de los sucesos. Obra ilustrada con retratos, vistas y autógrafos. Se publica por cuadernos de 24 páginas al precio de 40 céntimos cada uno. Administrador: D. Juan Gea Sacasa, calle de Ruiz Capdepón núm. 11. Orihuela. Tip. Lectura Popular. ORIHUELA.

Carta de Justo a Rufino, con el membrete del Archivo Provincial de Hacienda de Murcia.

25 de mayo de 1916. Sr. D. Rufino Gea. Mi querido amigo: Le supongo a V. ya regresado de la Corte. Adjunta le envío otra porción de cuartillas de mi prólogo. He llevado dos semanas muy ocupado y preocupado por cosas perentorias y me ha sido imposible terminar la faena. Las restantes cuartillas se las enviaré la semana venidera.

Recibí el 1º cuaderno y no he de decirle que me gustó. Es un soberbio comienzo. Lástima que la 1ª pág. quede en blanco. Dígame Vd, cómo ha respondido el público a su llamamiento. La tardanza del 2º cuaderno me hace temer malas noticias.

En el pliego del prólogo se deslizaron dos erratas, una de ellas de bulto. Deseo saber las novedades que haya. Ya le contaré algunas minucias. Le quiere muy de veras su buen amigo. Justo García Soriano.  

Sólo pudo ver la luz esa primera entrega; a los pocos días de su publicación perdió un ojo y sus hijos trataron de apartarlo de la investigación histórica. Respuesta de Rufino, el hijo mayor, a la carta de Justo García Soriano.

AMO. LJGS.

26-5-1916. Sr. D. Justo García Soriano. Muy Sr. Mío: por encargo de mi padre le acuso recibo de su grata del 25. Los temores que tiene son fundados.

Por desgracia papá ha perdido un ojo hace unos días. Desde luego suspenderá la publicación de la obra empezada, y espero también la suspensión de todo trabajo que a investigación histórica se refiera.

Como usted sabe, papá padecía mucho de la vista. En su último viaje se le infectó una úlcera, dando lugar a la formación de un flemón que ha determinado la pérdida total del ojo.

El domingo pienso regresar a Madrid, en cuya central de Telégrafos me tiene a su disposición; y en esta le atenderá en lo que guste mi hermano Juan mientras papá siga imposibilitado de poder hacerlo. Atentamente es S.S.S. Rufino Gea Sacasa.

Fragmento de una carta de Justo García Soriano enviada desde Murcia a su alumno Pedro Saínz Rodríguez, en Madrid.

Murcia, 11 de junio de 1916. Mi querido Pedro: … Gea ha tenido que suspender la publicación de La Historia de Orihuela. El pobre, que ya padecía de la vista, se ha quedado tuerto a consecuencia de una oftalmia.

Los médicos le han ordenado que se abstenga de todo esfuerzo visual; así que no sé si la suspensión de su obra será definitiva o sólo temporal.

Es una lástima, pues hubiera hecho un gran servicio a esta región, publicando gran número de documentos, pues así es probable que se pierdan para siempre.

Mi prólogo consta de unas cincuenta cuartillas; y en él trazo a grandes rasgos de las vicisitudes histórico-políticas de Orihuela y pongo una extensa bibliografía de obras impresas y las referentes a mi patria chica.

El plan de Gea era exponer en una serie de monografías los hechos más culminantes, la historia de los siglos XVI al XX (…) Recibe un fuerte abrazo de tu fraternal. Justo García Soriano.

José Rufino Gea Martínez.

En diciembre aceptó el encargo del marqués de Arneva para confeccionar un «resumen histórico-geográfico» para los Exploradores de España, cuya institución presidía Wandosell en Orihuela.

Habiéndose generalizado entre los exploradores de España la plausible costumbre de conocer de antemano por medio de sucinto resumen histórico-geográfico las localidades que han de visitar, y teniendo en proyecto nuestros vecinos de la Tropa de Murcia una excursión a esta ciudad, ruegan se les facilite una síntesis del historial de la misma.

Y reconociendo este Concejo la competencia de V. en tales trabajos y sus dotes de ilustración e inteligencia, le ruega encarecidamente se dignase honrarnos con dicho resumen, y autorizar su publicación por el citado Concejo de Murcia, enviándole por anticipado nuestras más efusivas gracias. Orihuela 13 de diciembre de 1916.

El Presidente. El marqués de Arneva. Sr. D. Rufino Gea, Cronista de esta Ciudad.    

Carta del marqués y publicación de Rufino Gea. Colección Javier Sánchez Portas.

“Día de Prueba”: En el Parque de Exploradores de la calle de Arneva, hay un gentío inmenso que espera la salida de los muchachos que componen esta patriótica institución presidida por el Exmo. Sr. Marqués de Arneva.

Sigue el desfile de la tropa hasta el Santuario de la Virgen de Monserrate que es presenciado por un inmenso gentío que aplaude la marcialidad de los niños y jóvenes de Orihuela que integran tan sublime como patriótica institución.

Por la tarde visitaron el palacio episcopal en donde en presencia del Excmo. Prelado se cantó el himno de la institución, bendiciendo el Dr. Plaza y Blanco a la tropa desde uno de sus balcones.

Al regresar al parque, los Marqueses de Arneva con su proverbial bondad, obsequiaron muy espléndidamente con pastas y dulces a todos los niños y jóvenes que integran la dicha institución de los Exploradores, quedando los concurrentes altamente agradecidos a las finas pruebas de atención y de amabilidad recibidas de los aristócratas señores ya mencionados, saliendo todos muy satisfechos de la suntuosa morada de los señores D. Adolfo Wandosell y Doña Mercedes de Echevarría.

Exploradores de España Tropa Alicante. Archivo Miguel Ángel Martínez Ruiz 

1917.

Revista Oróspeda. 1 de enero de 1917: DEL ARCHIVO DE ORIHUELA. Las Riadas. El día 28 del pasado noviembre se reprodujo en  esta ciudad la piadosa ceremonia, tantas veces practicada, de conducir la Virgen de Monserrate al puente y arrojar al río el precioso ramo de nuestra excelsa Patrona para que librase la población y la huerta de la inundación que las amenazaba...

Justo García Soriano se había montado en Murcia su propia revista literaria de entrega quincenal. En su tercer número contó con la pluma de Rufino Gea. Pinchando sobre la cabecera del periódico se accede al artículo completo.

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Carta de Rufino a Justo.

9 de enero de 1917. Mi amigo Justo: al día siguiente de escribir a V. me avisó Gómez Ferrer su venida a esta donde contrató 8 ó 10 funciones y leyó el drama que se llevó para ensayar; pero sentí tales remordimientos de dar al público el parto que le escribí desistiendo de representarla.

La empresa de aquí se alborota al enterarse de mi resolución; Gómez Ferrer me escribe insistiendo en que quiere representarla, y yo, pecador de mí, le envío los papeles para que empiecen los ensayos, a condición de que si en ellos ve que la obra no se presta para la representación, que no la lleve adelante.

El público creo yo que no la pateará, pero crea V. que estoy arrepentido de estos fregaos; y puesto que V. y el Sr. Jara han inferido a mi instancia para que se cometa este crimen literario, no dejen de venir para el 19 o el 20 que se efectuará. Ya se lo diré a V. más seguro cuando se fije la fecha por el Sr. Gómez Ferrer.

Lamento lo de la papelera. De eso tendrá muchas. García Guillén dice que está muy ocupado ahora, y que más adelante verá si puede enviarle algo.

No confíe V. mucho que D. Vicente es así. Aquí me invitan a que imprima eso. Ya veremos si le sorprendo a V. con ese montón de ripios en letras de molde. Siempre buen amigo. R. Gea.  He abreviado el pregón y enumerado algunas escenas.

«Los nietos de la Armengola» Drama histórico en tres actos, original y en verso, seguido de un Bosquejo histórico documentado. Estrenado en el teatro Circo de Orihuela la noche del 22 de Enero con gran éxito de público.

Ciudadanía. 26 de enero de 1917: DE TEATROS. En el Circo. Con buenísima entrada se celebró el lunes pasado la extraordinaria función de despedida de la Compañía que estrenaba el drama en 3 actos y en verso «Los nietos de la Armengola» original de D. J Rufino Gea.

No nos detenemos a enumerar, aunque fuera esbozándolas, las exquisiteces que encierra tan hermosa producción, lo que hubiéramos hecho gustosos si hasta nosotros no llegara la noticia de que muy pronto se pondrá a la venta este drama.

Trazada con insuperable estilo, nos da a conocer tan erudito escritor en «Los Nietos de la Armengola», pintoresco cuadro de la vida oriolana 400 años ha; cuando el pueblo, que no podía sufrir por más tiempo las vejaciones de los Señorones que gobernaban, se levantó sin distinción de sexos, pretendiendo emanciparse a toda costa, de la tutela de aquellos desalmados que con tanta maestría nos pinta D. Rufino fustigándoles.

Colección Javier Sánchez Portas.

El primer acto de un sabor tan da nuestra tierra, cautivó a todos y por eso al oír las primeras escenas estallaron estruendosos aplausos y obligado ante la insistencia del numeroso público, salió a escena el Sr. Gea arreciando entonces la ovación, que prolongaban sugestionados los «Rabalocheros» que invadían la entrada general.

Estos se sucedieron con frecuencia y al final entusiasmado el auditorio, se alzó el telón repetidas veces siendo aclamadísimo el autor que visiblemente emocionado, agradecía en el alma la ofrenda que como premio le tributaban los oriolanos.

También para el Director de la Compañía resonaron abundantes aplausos. Compenetrado el Sr. Gómez Ferrer de lo que era la obra, dio a «Antón Sánchez» una creación inimitable realizando una labor muy esmerada. Con nuestro juicio de que es un excelente actor, coincide la prensa de Alicante que ayer hablaba de su debut elogiándole.

Francisco Gómez Ferrer. Primer actor y director de Teatro.

La Vega. 28 de enero de 1917: La aplaudida compañía de D. Francisco Gómez, se despidió del público oriolano el pasado lunes con la representación de los Nietos de la Armengola, en la que cosechó su autor, Don Rufino Gea, merecidísimos aplausos, de la distinguida concurrencia que llenaba el coliseo de los Sres. Esquer. Orihuela acudió al teatro de la calle de la Escorrata en la noche del 22, alegre, entusiasmada, deseosa de ver en escena los apuntes de la historia local que se iba a mostrar ante su vista.

Eran dignos de observaciones, los comentos y leyendas que en el gallinero decían las sencillas gentes del Rabaloche que se enorgullecían más y más de haber  nacido en sus casucas infectas y obscuras, porque en esos callejones angostos, nació la inmortal heroína de la ciudad, y en cuyos arrabales resonaron con más tesón los primeros gritos de la independencia cristiana.

El drama de que nos ocupamos, merece la aprobación crítica, pues en él flota un buen caudal de erudición, cuyos conocimientos, unidos al buen gusto literario de que se halla revestido el señor Gea, hace que los personajes de Los Nietos de la Armengola sean interesantes al espectador, que ve en ellos pedazos del pasado de una raza viril y amante de sus tradiciones.

Por la acertada interpretación de Los Nietos de la Armengola, bien merece un aplauso la señora Sánchez, cuya justeza en el tipo de la Parracha, mereció la más cariñosa aprobación del respetable público, así como la señorita Muñoz y los señores Gómez Ferrer, Domínguez (L.), Salinas, Domínguez (M.) y cuantos intervinieron en el éxito de esta bella obra que tuvo la bondad de hacer sentir a los espectadores, amor y admiración por su tierra.

El público premió al autor y actores con entusiastas ovaciones que les hicieren salir al palco escénico repetidas veces a recibir el homenaje merecido que los concurrentes les ofrendaban.

Oróspeda. 1 de febrero de 1917: TRIUNFO TEATRAL. El día 22 del pasado Enero se estrenó en el Teatro Circo de Orihuela un drama en tres actos y en verso de nuestro querido amigo y colaborador, el distinguido literato y cronista oficial de aquella ciudad don Rufino Gea, titulado «Los nietos de la Armengola», por la compañía Gómez Ferrer.

La obra, que trata del interesante tema histórico de la lucha de las Germanías en la ciudad, está muy bien concebida, es interesantísima por su asunto y tiene una versificación limpia y correctísima. Sus paisanos tributaron un cariñoso homenaje al autor, mereciendo la representación entusiastas ovaciones. Felicitamos muy sinceramente al señor Gea.

Con el trabajo que tenía ya preparado publicó en el semanario “El Conquistador” un resumen histórico geográfico de Orihuela por entregas.

Y posteriormente “Paginas sueltas para la historia de Orihuela”. Desechado el proyecto de «La Historia de Orihuela escrita por los contemporáneos de los sucesos» devolvió a Justo García Soriano las cincuenta cuartillas que había redactado a modo de prólogo; de las que sólo había utilizado cuatro en la primera entrega.

El conquistador. 1 de septiembre de 1917: Hemos conseguido del eximio cronista de esta ciudad Don Rufino Gea que nos ceda para su publicación en este semanario cuantas cuartillas tiene escritas sobre notas históricas de Orihuela, de gran interés.

Serán continuación de las breves apuntaciones que estamos publicando del Sr. Gea, y de seguro que el público de nuestro pueblo ha de agradecernos el sacrificio que esto nos ocasiona con tal de poder saborear las bellezas de dicción y estilo, con qué el conocido cronista oriolano nos da a conocer nuestro pasado.

Carta de Rufino a Justo.

7 Diciembre 1917. Sr. Justo García Soriano. Mi estimado amigo: Adjunta la carta de Loazes sobre fundación del Colegio que le ruego me devuelva después de utilizada. También remito las cuartillas que he encontrado de un prólogo.

Creo que las que faltan se imprimieron en el primer cuaderno que tendrá V. Yo no pude recogerlos de la imprenta porque en aquellos días ocurrió mi catástrofe de la vista.

Le envío ejemplares de la hoja referente al Homenaje a Loazes: vea si puede publicar El Liberal el programa del certamen.

Justo García Soriano. AMO. LJGS.

No tengo ni tiempo para rascarme, pues el viaje a Madrid me ha echado sobre mis débiles hombros una serie de trabajos urgentes que me tiene aburrido. Las entregas de la Historia de Gisbert se están cercando pues al morir la viuda se ha hecho un revoltijo con sus papeles.

Nuestro obispo está contento de nuestro proyecto y le presta una valiosísima cooperación. Dígale al amigo Báguenas que hice presente al Sr. Ruiz Valarino el viva de la carta a D. Vicente y guardó muy complacido.

De la germanía tiene un bosquejo hartamente malo en el apéndice del engendro dramático Los Nietos de la Armengola. No lo deje V. de la mano por que haga el trabajo en Orihuela en el siglo XVI (16).

Me parece que la biografía va a quedar desierta, no encuentro quien quiera acometer una obra. Es lástima que V. no pueda hacerlo. A mandar cuanto guste a su amigo. R. Gea.

En respuesta a su petición y por mediación de Justo, «El Liberal» publicó completo el programa del certamen.

El Liberal. 12 de diciembre de 1917: HOMENAJE A LOAZES. Orihuela, nuestra ciudad hermana, se apresta a conmemorar solemnemente, el día 3 de Marzo del año próximo, el séptimo quincuagenario de la muerte de su hijo ilustre don Fernando de Loazes.

Fue este esclarecido oriolano Arzobispo de Valencia y Patriarca de Antioquía y una de las figuras más descollantes y prestigiosas del foro, de la política y del pensamiento español del siglo XVI.

Escribió notables obras de Teología y Derecho. Fundó el monumental Colegio de Santo Domingo y antigua Universidad literaria de Orihuela, y a su influjo se debió la creación de aquella diócesis.

Orihuela debía aún este póstumo homenaje de gratitud a un varón ilustre, que tantas pruebas de amor dio a su patria chica. Los pueblos, al honrar a sus hijos preclaros, se honran a si mismos y dan a la vez una alta prueba de civismo y cultura.

El Sr. Obispo de Orihuela es el Presidente honorario de la Comisión organizadora del homenaje. Todas las personas que además la forman son garantía segura de gran éxito.

Proyéctanse varios festejos, entre ellos unas solemnes Honras fúnebres en el Colegio de Santo Domingo, en las que será orador el Muy Ilustre Señor Deán de Murcia don Julio López Maymón; un Torneo Escolar, en los claustros del citado Colegio, y un Certamen literario, cuyo programa publicamos a continuación.

Temas en Prosa. 1. D. Fernando de Loazes. —Estudio biográfico y bibliográfico. Extensión aproximada: cien cuartillas escritas por el anverso. 2. El Colegio de Predicadores y la Universidad de Orihuela. —Monografía histórico descriptiva, de la misma extensión que el estudio anterior. 3. Orihuela en el siglo XVI.— Monografía histórica de una extensión aproximada de cincuenta cuartillas.

Temas en verso. 4. El amor a la Patria. —Estrofas con libertad de metro. 5. Felipe II y D. Fernando de Loazes. —Diálogo en relación con el acuerdo de las Cortes de Monzón en 1563 (cuyo brazo eclesiástico presidió D. Fernando de Loazes) referente a la separación de Orihuela del Obispado de Cartagena, dotándola de Obispo propio. 6. Loazes y Orihuela. Estrofas con libertad de metro.  7. Himno a Orihuela. —Este tema tendrá dos premios, uno para la letra y otro para la música.

Condiciones. 1. Los premios a los temas, que se procurará estén en relación con la importancia de éstos, se anunciarán oportunamente, como así mismo los nombres de las personas que han de constituir el Jurado Calificador.  

2. Los trabajos se remitirán al Secretario de la comisión organizadora, precisamente antes del 21 de Febrero próximo.

3. El concursante pondrá un lema a la cabeza del tema que desarrolle, cuyo lema constará también en sobre cerrado que será abierto, si obtiene los honores del triunfo, en la fiesta que se celebrará con dicho objeto, leyéndose en ella las composiciones en verso premiadas. Al final de esta fiesta se cantará el Himno a Orihuela y a fin de que pueda hacerse su estudio oportunamente, los autores remitirán sus trabajos en la forma indicada, antes del día primero de Febrero.

4. La Comisión organizadora se reserva el derecho de imprimir los trabajos premiados, y en este caso regalará a los autores el número de ejemplares que se acuerde. Orihuela 6 de Diciembre de 1917. —Mariano Olmos, presidente; Rufino Gea y José Clavarana, vicepresidentes; Luis Masares y Manuel Garrió, vocales; Manuel Ferris, tesorero; y Pedro Pourtau, secretario.

1918.

En 1918 continuó publicando las “Paginas sueltas para la historia de Orihuela”; media página en la tercera y cuarta hoja del «El Conquistador»; pero no siempre.

Como pedía a Justo en su carta, en febrero fue publicado el programa del certamen de Loazes, a dos columnas en portada, por «El Liberal» de Murcia.

El conquistador. 12 de enero de 1918: El presidente de la sociedad La Péñola ha dirigido una expresiva comunicación a la Junta organizadora del homenaje a Loazes ofreciendo la cooperación de los socios para la fiesta que se trata de hacer para honrar la memoria de aquel esclarecido oriolano.

La Junta ha aceptado muy complacida el ofrecimiento de los socios de La Péñola, y teniendo en cuenta que la mayoría de ellos han demostrado sus excelentes aptitudes dramáticas les ha encomendado la representación del episodio histórico en un acto y en verso que con el título D. Fernando de Loazes en las Cortes de Monzón ha escrito D. Rufino Gea para ponerlo en escena la noche del Certamen.

Orihuela 25 febrero 18. Sr. Justo García Soriano. Mi querido amigo: Anoche quedó entregado su trabajo al Sr. Cavero. En la mañana me ha dicho que lo leyó de un tirón y que le ha gustado mucho. Esta tarde se leerá en junta del jurado. Elías Abad ha desistido de presentar el estudio biográfico por falta de tiempo para terminarlo. Julio mandó el suyo el sábado, según tengo entendido.

Ahora que ya ha salido V. de sus ahogos de tiempo podrá ver los trajes que necesitamos, que son los que siguen: 1 para Felipe II, que puede servir el de Tenorio de luto, liso, con capa corta. 1 manto real para el acto del solio. 1 sotana morada para obispo o arzobispo, con esclavina del mismo color y solideo.

4 de caballeros o nobles, con capeta, birrete y espada. 2 de paje. 2 de maceros (mazas hay aquí). 2 de enviado sin capa ni espada, pero con sombrero. 12 (antes eran 25) de caballeros o procuradores en cortes. Como sólo salen en el acto del solio no se necesitan sombreros; algunas capetas y espadas pues no creo necesario que todos usen adminículos.  

Ya cuidará la acreditada pericia de V. que adapten a la época y que se envíen provistos de los correspondientes calzones de punto o malla. Si pueden mandarlos el viernes en el coche que sale para esta a las 2 de la tarde de la parada de San Antonio, se estimará. Ya sabe V. que son 90 pesetas el precio de alquiler. Si hay que pagarlos antes, avise y se le enviarán.

Si llego a esperar que V. comprase la caja de cerillas, no alcanzo el tren ¡cuántas apreturas! Ya iremos saliendo de todo. El miércoles le mandaré algunos programas por si quiere dar noticia en Levante. Y no va más. Un abrazo de su buen amigo. Rufino. Ya he leído que Velasco no sale.  ¡Qué lástima!

Rufino encabezaba la comisión organizadora del homenaje a Loazes. Conseguido el vestuario y el atrezo, el día 3 de marzo se representó en el Teatro Circo su obra «D. Fernando de Loazes en las Cortes de Monzón». El papel de Loazes lo representó su hijo Juan.

“Nadie se hubiese preocupado de recordar la fecha de la defunción del excelso Loazes; solo al cronista de nuestra ciudad, el Sr. Gea, entusiasta rebuscador en archivos y bibliotecas para la reconstrucción de la historia de nuestro pueblo, tuvo el feliz pensamiento de celebrar el séptimo quincuagenario de la muerte del más ilustre de nuestros compatriotas, cuyo pensamiento comunicado a los restantes entusiastas oriolanos que forman la comisión organizadora de los festejos ha obrado el milagro de que estos se celebren al fin, y de que Orihuela recuerde un día la época de su mayor esplendor, importancia y poderío. Bien por D. Rufino Gea”.

El Liberal. 5 de marzo de 1918. ORIHUELA. Homenaje a Loazes. Se han celebrado con todo lucimiento los festejos en honor de la memoria del ilustre oriolano don Fernando de Loazes. Comenzaron a las seis de la tarde de ayer con un concierto musical en la calle de Loazes y siguieron con el certamen literario en el Teatro Circo, a las nueve de la noche. Dicho coliseo estaba brillantísimo viéndose en las localidades de preferencia, elegantísimas señoras y lindísimas señoritas de lo más distinguido de nuestra sociedad selecta.

Leyó una razonada memoria el secretario del Jurado D. Manuel Ferris, que fue muy aplaudida, y pronunció un elocuentísimo discurso lleno de patriotismo y de brillantes párrafos e imágenes bellas el magistrado jubilado D. Luis López Bo, a quien se le tributaron muestras de general complacencia y simpatías, siendo ovacionado.

El primer premio del certamen fue adjudicado por mitad al Deán de la Catedral de Murcia nuestro paisano D. Julio López Maymón y al juez municipal de esta, aspirante a la judicatura D. Luis Escurra y Sánchez; el segundo premio se adjudicó a un eruditísimo trabajo de nuestro paisano el doctor en Filosofía y Letras D. Justo García Soriano, y obtuvieron otros premios D. Luis Ezcurra, D. José Gea Sacasa, D. Ángel Ezcurra Sánchez, D. José Garrigós Marín y en el himno a Loazes obtuvieron el premio de la letra el señor Macía y el de la música el maestro, nuestro paisano D. Carlos Moreno.

Los jóvenes señores Garrigós, Linares, Gea, Ezcurra y Jiménez, representaron un cuadro dramático en verso alusivo a la vida del cardenal Loazes, debido a la brillante pluma del culto escritor e inspirado poeta D. José Rufino Gea, que obtuvo un éxito tan justo como ruidoso teniendo su autor que salir a recibir los homenajes de la escena repetidas veces. Los intérpretes de la obra fueron muy aplaudidos.

Esta mañana se ha celebrado en la iglesia del convento de Santo Domingo, fundado por el señor Loazes, y en cuyo presbiterio descansan sus restos, la misa de Réquiem por el reposo de su alma. La ha oficiado nuestro prelado el doctor D. Ramón Plaza y Blanco: se ha cantado la gran Misa del maestro D. Hilarión Eslava y responsos del mismo autor, ejecutados por una nutridísima y bien abordada orquesta que ha dirigido el competente maestro de capilla señor Perpiñán.

Pronunció el discurso de honras fúnebres el Deán de Murcia D. Julio López Maymón, que ha estado elocuentísimo. Ha presidido la función religiosa el Ayuntamiento en Corporación. Y durante la celebración de ella ha estado cerrado todo el comercio local. Todos los actos han resultado brillantísimos y con enorme concurrencia pudiendo estar bien satisfecha la comisión organizadora. Corresponsal.

La conmemoración del 350 aniversario del fallecimiento del Patriarca fue todo un éxito. De aquel certamen literario salieron las primeras publicaciones sobre Loazes y la fundación del Colegio de Predicadores: García Soriano, López Maymón, Abad Navarro, etc. Los organizadores recibieron el siguiente recuerdo autógrafo de Rufino Gea

Colección Javier Sánchez Portas.

«A los magníficos señores D. Mariano Olmos, D. Rufino Gea, D. José Clavarana, D. Luis Maseres, D. Manuel Ferris, D. Manuel Carrió y D. Pedro Portau. El homenaje que habéis dedicado a mi memoria demuestra que hay personas generosas en la patria que yo tanto amé que saben honrarla al honrar a los que le sacrificaron valimiento y fortuna.

Reciba la Comisión organizadora de la memorable fiesta del 3 de marzo de 1918 esta expresión de mi gratitud, y que Dios guíe y fortalezca a mis paisanos para conducir a Orihuela por el camino de la prosperidad y la virtud. El Dr. Fernando de Loazes. Por la copia R. G.»

Rufino, como siempre que desplegaba grandes esfuerzos, cayó enfermo. Lo cuenta su hijo Juan en una carta enviada a Justo García Soriano, otro de los triunfadores del certamen. Le enviaba de vuelta el vestuario de la representación y el importe del alquiler del mismo.

Orihuela 5 de marzo de 1918. Sr. D. Justo García Soriano. Muy Sr. Mío: Mi papá se vio obligado a meterse en cama ayer tarde y esto le impidió verle. Por su encargo, le envío adjunto la llave de la caja del vestuario y las noventa ptas. de su alquiler.

La caja la lleva el mismo coche. También incluyo la nota de lo que contenía la caja, que está conforme. Se le agradecerá que remita el recibo de las Hijas de Comontes, para justificante de las cuentas. Y dándole gracias por todas estas molestias, queda de V. atto. s. s. q. b. s. m. Juan Gea.

En cuanto a las “Paginas sueltas para la historia de Orihuela” de «El Conquistador», su publicación fue perdiendo periodicidad. Se mantuvo a trancas y barrancas hasta quedar interrumpida bruscamente en mayo. El 29 de junio publicaron una última entrega para dar fin a la serie.

Ese 29 de junio se celebró el «Día de la prensa católica». Después de varios actos religiosos, a las ocho de la tarde se celebró una velada literaria musical en la sede de la Caja de Ahorros de Monserrate. El joven Juan Gea Sacasa declamó un poema de corte clásico titulado «El himno guerrero». Iba para militar el pequeño de los Gea.

Carta de Rufino Gea a Justo García Soriano. AMO. LJGS.

20 de agosto de 1918. Amigo Justo: Escribí a V. dándole las gracias por la matrícula de mi hijo y encargué a este que le visitara, pero le dijeron que estaba V. ausente. Yo también estuve a verle días después y lo mismo me dijeron en hacienda.

Lo que yo le diría a V. es que de Loazes había dos retratos en Valencia en el arzobispado y en aquel cabildo, ambos iguales y encargamos una copia que se recibió bastante después y no puedo mandárselo porque tiene más de un metro de alto, y para sacar una copia fotográfica reducida necesito más tiempo del que V. indica a vuelta de correo.

Me es materialmente imposible porque he visto al fotógrafo y me dice que hasta el jueves no puede sacarla y necesita un día más para las demás operaciones, de modo que el sábado no se la podría mandar si cumple.

Las fotografías o clichés que vio V. en El Conquistador son de los jesuitas y no quiero pedírselas porque sé de cierto que me las han de negar, y más para mandarlas fuera.

Yo lamento que me haga V. estos encargos con tanta premura, porque mi deseo ha sido y es siempre servirle; y es una gran lástima que el interesantísimo trabajo de V. se publique sin esas ilustraciones. Sin tiempo para más monserga su s.s. y afto. amigo. R. Gea.   

En noviembre se constituyó la junta de la Cámara de Comercio y lo nombraron vocal cooperador.

1919

Emprendió la publicación “Historia de los Oriolanos: Resumen de empresas guerreras, contiendas políticas y eclesiásticas; fundaciones, calamidades y regocijos, de la Muy Noble, Leal y Fiel Ciudad de Orihuela, desde la Reconquista a los tiempos modernos”.

Carta de Rufino a Justo, con membrete del Sindicato Agrícola.

AMO. LJGS.

28 de enero de 1919. Amigo Justo: No se quejará V. de que no acudo el día señalado al emplazamiento. Así va ello. No he podido comprimirme más y aún dejo algo en el tintero.

Cito tanto nombre por vía de gancho, porque presumo que cada uno le tomará ejemplares y se agotará la obra. Amén. Sin embargo queda plenamente autorizado, si le parece demasiado extenso o insustancial, para tirarlo al cesto consabido. Sin tiempo para más queda suyo buen amigo. Rufino Gea.

Carta de Juan, el hijo de Rufino domiciliado en Madrid, a Justo García Soriano.

Madrid, 11 de noviembre de 1919. Sr. D. Justo García Soriano. Mi querido amigo: Recibí su carta del 3 junto con la hoja de estudios legalizada, por cuya diligencia le quedo agradecido. He tenido sumo gusto en hacer la visita que en su carta me encargaba para Doña Gloria – su cuñada- y su esposo.

Verdaderamente, como V. me dice en su carta, son personas amabilísimas, de cuya bondad y afable trato he quedado encantado. Por ellos he sabido que quizá venga V. destinado en comisión a la Academia de la Historia, hacia fin de mes.

Si es así, tendré sumo gusto en saludarle en esta. Reciba un afectuoso saludo de su buen amigo. Juan Gea Sacasa.

1920.

En octubre sufrió un desgraciado accidente en la carretera de Beniel. Tras ser atendido de urgencia en una barraca, fue trasladado a su casa, en la calle de Ruiz Capdepón.

Falleció de «periencefalitis traumática» la madrugada del 4 de noviembre de 1920, a los sesenta y un años. Enterrado en el Cementerio de Orihuela.

El Liberal. 26 de octubre de 1920: Orihuela. Atropellado por un automóvil. El sábado en la tarde, en la carretera de Beniel, fue atropellado por un automóvil el ilustrado publicista, cronista de esta ciudad don J. Rufino Gea Martínez.

El señor Gea se dirigía a pie a una finca que tiene en la citada carretera cuando sufrió el percance. En estado grave, pues sufría al parecer fractura de un hueso del cráneo, la de unas costillas y diferentes contusiones, fue conducido a una barraca allí cercana donde le prestaron auxilio los facultativos que llevaron los mismos conductores del automóvil desde esta ciudad.

Después fue trasladado a su domicilio en donde hoy continua algo mejor dentro de la gravedad que padece.

El Liberal. 5 de noviembre de 1920: Orihuela. Ayer de madrugada falleció, el cronista honorario de esta ciudad don J. Rufino Gea Martínez, que, como saben nuestros lectores, fue atropellado por un automóvil en la carretera de Beniel, después de luchar con la muerte varios días por consecuencia de las heridas y contusiones que le causó el choque con el auto que le atropelló.

Su muerte ha sido generalmente sentida y su entierro fue una imponente manifestación de duelo realizada por todas las clases sociales de esta ciudad. Descanse en paz y reciba su atribulada familia la expresión de nuestro más sentido pésame por la irreparable pérdida que llora.

Calle de Ruiz capdepón. Colección Javier Sánchez Portas.

Epílogo:

De las 1.200 páginas previstas en 50 cuadernos de 24 páginas cada uno, quedaron publicados 11 cuadernos; o lo que es lo mismo, 264 páginas de la “Historia de los Oriolanos»….

Carta de Justo a su hijo Juan.

Sr. D. Juan Gea Sacasa. Orihuela. Mi distinguido amigo: por una esquela de defunción me entero con gran sentimiento de la muerte de su buen padre y querido amigo mío (q. g. h.). Me explico perfectamente el dolor que estarán experimentando a estas horas, pues yo he pasado ya por él y aún tengo sin cicatrizar la herida.

Realmente la muerte de su padre es una gran pérdida, no sólo para Vds., para la familia, sino que también para sus amigos y para Orihuela, que no reemplazará tan fácilmente el vacío que deja un hombre de sus méritos.

Puede tener el triste consuelo de que ha pasado a la inmortalidad por su laboriosidad. Mientras perdure Orihuela y el recuerdo de su historia, vivirá la memoria de su benemérito cronista, su historiador infatigable. Me asocio de todo corazón al dolor de Vds. Y cuentan con el afecto y la consideración de su justo amigo y s. s. p. l. s. Justo García Soriano.

Carta de Juan a Justo.

Orihuela 12 de noviembre de 1920. Sr. D. Justo García Soriano. Toledo. Mi distinguido amigo: recibí su sentido pésame que le agradezco en el alma, como así mismo la frases de elogio y cariño que tiene V. para la memoria de mi difunto padre. Mi familia me encarga le haga presente su vivo agradecimiento. Juan Gea.

En 1924, su hijo Juan era oficial del cuerpo jurídico de la Armada en el departamento de Cartagena. Rufino daba conferencias en Madrid sobre radiotelefonía con el título: “Esquema general de una comunicación inalámbrica; emisión, propagación y recepción”.

Como ilustre oficial del Cuerpo de Telégrafos e ingeniero de Telecomunicaciones, ejerció como docente, conferenciante y escritor.

Obras de Rufino Gea Sacasa.

En 1925 Rufino estaba casado con María Javaloy y triunfaba escribiendo libros sobre radiotelefonía y Radiotelegrafía. Y Juan, “bizarro oficial de Marina”, celebró una “aristocrática” boda en Monserrate, oficiada por el Deán de la Catedral, con la señorita Mercedes Sánchez Martínez.

En los años sesenta era general de la Armada. Un hermano de María Javaloy de nombre Andrés, se casó con una hermana de Rufino, de nombre María. Fruto de este matrimonio nació Maruja Javaloy Gea.

Medio siglo despues de su muerte, el 12 de marzo de 1969 la calle del Salitre recibió el nombre de Rufino Gea Martinez.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Jesús García Molina, Javier Sánchez Portas y José Manuel Dayas.

Justo García Soriano 2. (1894-1901).

Justo García Soriano. Traseras de Santo Domingo. Montaje Ajomalba.

Nací hace treinta y cinco años en Orihuela de una familia burguesa poco acomodada. Mi buen padre era perito agrónomo y empleado de aquel Ayuntamiento. Me complazco en apuntar mi modesto origen, porque si yo fuera capaz de sentir orgullo, esta humildad nativa sería mi mayor motivo de vanagloria: lo poco que soy y lo nada que valgo lo debo a mi constancia y a mi propio y exclusivo esfuerzo.

Noticia crítica y auto-biográfica. AMO LJGS.

En este país del nepotismo y del tanto tienes, en el que cualquier hidalguete de gotera desciende de don Pelayo y en el que todo se suele esperar de la herencia o de la lotería, del padre alcalde, de la mano y de las aldabas del padrino o de la diosa casualidad, no es poco el poder ufanarse uno, aun siendo insignificante, de ser hijo de sus obras…  

Justo García Soriano. «Noticia crítica y autobiográfica».

Justo García en el Colegio de Santo Domingo.

Colegio Santo Domingo en 1863. Colección Javier Sánchez Portas.

Exclaustrados los dominicos en 1836, su impresionante edificio quedó en manos del Estado hasta que fue cedido al Obispado de Orihuela en marzo de 1864. Cuatro años después, tras varios tira y afloja, la junta provincial autorizó las reformas pertinentes y el prelado Pedro María Cubero y López de Padilla puso en marcha un colegio de jesuitas en el edificio de Santo Domingo bajo la advocación de San Estanislao de Kotska.

Aún estaban organizando las primeras clases cuando estalló «la Gloriosa». El colegio quedó disuelto y los jesuitas se marcharon, con gran disgusto de la población. En 1872 regresaron para refundar el colegio diocesano de Santo Domingo, camuflando a la comunidad jesuita bajo el amparo de la mitra. El 15 de noviembre de 1873 volvieron a ser expulsados del edificio. Pero esta vez la expulsión duró apenas diez días y regresaron muy fortalecidos, casi como héroes. Si os interesa conocer más a fondo este tema, pinchad en la siguiente imagen.

Enlace al artículo monográfico sobre el Colegio de Santo Domingo

A partir de 1874 los jesuitas, ya sin tapujos, regentaron un colegio autorizado para impartir la Segunda Enseñanza que fue ganando en prestigio año a año; generando una selección económica y social entre su alumnado interno.

Semanario católico. 25 de julio de 1874: En el colegio de segunda enseñanza de Santo Domingo de Orihuela se hizo solemne distribución de premios el día 21 de Junio, con asistencia del Ilmo. Señor Obispo, Ayuntamiento y un inmenso concurso. En este colegio, dirigido por ilustrados y piadosos Sacerdotes, que solo cuenta dos años de existencia y hasta ahora no ha enseñado sino los tres primeros años de segunda enseñanza, hubo en el último curso 69 colegiales y unos 100 alumnos externos, y sabemos que para el curso próximo está pedido ya el número 97 para colegiales internos. El nuevo curso se abrirá el día 16 de Setiembre, debiendo los alumnos internos estar en el colegio el día 15 antes de las siete de la tarde. Lo recomendamos.

En los primeros cursos los alumnos externos procedentes de la clase media oriolana superaban ampliamente a los internos. El creciente elitismo del colegio quedó patente en el progresivo avance del internado. Pocas familias podían permitirse pagar los 3.000 reales al año en concepto de enseñanza y manutención; más 50 reales para el gasto ordinario de papel, tinta y plumas. Gracias a un prospecto descubierto por Manuel Revuelta González, nos podemos hacer una idea de la exigencia económica comprobando el equipamiento que solicitaban para los internos en 1872.

El equipo de los alumnos consiste en una levita de paño azul turquí, con cuello derecho y al borde galón estrecho de oro fino, abrochada con botones dorados, pantalón negro de paño fino, sombrero negro de castor con galón estrecho de oro fino, y faja de punto de seda azul celeste —una chaqueta o levita, según la estatura del alumno, pantalón y chaleco, todo de paño de color marrón—. Dos pares de pantalones de paño o lana gris, tres blusas, un cinturón de charol, un gorro de terciopelo azul, dos corbatas de seda negra, tres pares de botitos o zapatos—.

Las demás prendas son: diez camisas, ocho pañuelos, ocho pares de medias, ocho cuellos de camisa derechos, el abrigo interior que gusten, tres pares de sábanas, cuatro fundas, cuatro toallas, cuatro servilletas, dos colchones de lana de una arroba cada uno, de un metro y sesenta y cinco centímetros de largo, y ochenta y cinco centímetros de ancho, una almohada, dos sobrecamas blancas, una manta de lana y otra de algodón, dos sacos para la ropa del lavado y peines, cepillos, tijeras, etc. Además, presentarán todos a su entrada una cama de hierro, según el modelo del Colegio, un cubierto de plata, un anillo para la servilleta, y una alfombra para el pie de la cama.

Comedor del Colegio. Colección Javier Sánchez Portas.

La crónica. 13 de octubre de 1887: A los alumnos externos del Colegio de Santo Domingo de esta ciudad, se les ha concedido recientemente el uso de una gorra uniforme que los diferencia de los internos por las divisas y los distingue de los otros estudiantes de los otros centros de instrucción. Dicha prenda es de paño color tina oscuro, con visera de charol, y lleva dos esterillas de plata y un escudete de hilo del mismo metal con las iniciales C. S. D. Nos parece muy bien la disposición adoptada por el señor Rector del referido Colegio, como siempre nos ha parecido perfectamente todo lo que tiende a distinguir y estimular a la juventud estudiosa.

Alumnos del Colegio Santo Domingo. Colección Tejuelo.

El artículo siguiente, fruto de una crítica al comentario que sobre Orihuela publicó «El Liberal» dentro de su campaña «un viaje por España», nos informa de la proporción entre internos y externos, coincidiendo en la fecha con la entrada de Justo a Santo Domingo: doscientos pensionados llegados de varias provincias frente a un centenar de oriolanos que recibían enseñanza gratuita del Bachillerato; bueno, casi gratuita.

El Independiente. 28 de noviembre de 1894: Es indudable que al enumerar las iglesias de la población no hubiera ascendido su número a veinte y dos, sin que contara algunas ermitas de su término municipal, bastante extenso (…) No hubiera pasado tan de ligero por el centro docente de Santo Domingo mirándolo por encima de la cúpula; y hubiera considerado que allí se da la enseñanza gratuita del Bachillerato a otro centenar de muchachos, aparte de unos doscientos internos de las provincias limítrofes, y hasta de la Corte. Y entrando en el edificio de la antigua Universidad, habría podido admirar alguna joya arquitectónica, y la Biblioteca Provincial instalada en dicho edificio…

«El Oriolano»: Colegio de Santo Domingo de Orihuela. Se pone en conocimiento de los alumnos externos que hubieren de continuar sus cursos académicos, en el de 1885 a 1886 o ingresar en este colegio, que desde el día cinco del actual hasta el quince ambos inclusive, estará abierta la Secretaría todos los días no feriados, de nueve y media a once por la mañana y de tres y media a cinco por la tarde, para el pago de los derechos de matrícula; y que en los mismos días y horas se hallará constituido el tribunal para los exámenes de ingreso. Orihuela, 30 de Septiembre 1885.

Recibo matrícula curso 1895/1896. AMO. LJGS.

En realidad, el de Alicante era el único Instituto de Enseñanza Secundaria que existía en la provincia. Pero tenía agregados numerosos centros religiosos privados como el de Santo Domingo. Todos los años a mediados de junio, llegaba a Orihuela una comisión de profesores del instituto provincial que, durante una semana evaluaba a los alumnos. Concluidos los exámenes se daba por terminado el curso académico con una solemne distribución de premios; y la comisión de profesores volvía a Alicante.

Notas de los cursos 1895-1900. AMO. LJGS.

Justo García Soriano fue uno de esos alumnos externos procedente de la clase media que, con poco dinero pero sobrado de méritos, se formó duramente con los jesuitas. Según cuenta su hijo, ya había destacado por sus conocimientos gramaticales en el colegio del maestro Monera, donde recibió su primera enseñanza. El siguiente párrafo proviene de las notas biográficas de Justo García Morales.

Realizó al menos el estudio de las primeras letras con un excelente maestro «normal», según entonces se decía, don Antonio Molera, periodista, literato y pensador, además de músico y aficionado a hacer charadas. Mi padre refería que en las clases de cualquier materia, pero en especial de Gramática, preguntaba primero a los alumnos mayores; y cuando no contestaban, se dirigía a él, que era el benjamín, con esta frase estereotipada: —Canta, pajarico, canta—y casi nunca solía defraudarle...

Si de algo se sintió orgulloso fue de su educación. Nadie le regaló nunca nada; y a pesar de las dificultades, privaciones y carencias, llegó siempre hasta donde se propuso y de manera holgada. Él mismo contó su experiencia como «colero» muchos años después, en una revista de antiguos alumnos del colegio de 1925.

Colección Javier Sánchez Portas.

Cierro los ojos y, como en sueños, me veo niño, de diez años, vestido de marino, con una guerrera de lanilla gris. Estoy en un aula de Santo Domingo, puesto de pie con los brazos cruzados y la cabeza caída sobre el pecho. Sollozo por lo bajo y no oso levantar la vista. Todos mis compañeros me miran desdeñosos y burlones: ¡El “colero”!  

—Es la quinta vez que damos los pretéritos y supinos. Si tuvieran oídos esas paredes los repetirían ya de coro. ¡Y usted aún no sabe de ellos ni jota! Esta tarde, señor García, se quedará usted castigado. Y como su desaplicación no tiene enmienda, el castigo será ejemplar: se pondrá usted de rodillas en el pozo del claustro cuando salgan los alumnos de todas las clases ¡y caigan sobre usted el escarnio y el baldón de todo el colegio!

De nada me sirven mis súplicas, ni mi llanto. El castigo se cumple al pie de la letra. Suena alegre la campana anunciando la hora de terminar las clases; y yo, puesto de hinojos sobre la férrea tapa del brocal que en el centro del claustro hay, tapándome la cara con la Gramática latina abierta por los pretéritos y supinos, turbado y casi desvanecido de pena y de vergüenza, soy el blanco de todas las miradas y risas de todos los alumnos que desfilan por los pórticos…

Colegio Santo Domingo. Colección Javier Sánchez Portas.

Destacó como alumno ejemplar entre los años 1894 y 1901. Y, al contrario que Gabriel Miró, alabó públicamente la severidad, exigencia y calidad de la segunda enseñanza recibida entre esos añejos muros; especialmente en la asignatura de latín. Pero nunca olvidó como los jesuitas le atormentaron en su infancia, marcando para siempre su personalidad; envejeciéndolo prematuramente.

A los PP. Jesuitas del Colegio de Santo Domingo de Orihuela debo una sólida instrucción en la 2ª Enseñanza, sobre todo en los estudios literarios, para los cuales supieron despertar eficazmente mis medianas aptitudes y mi vocación fervorosa. El latín que aprendí en el colegio me bastó para hacer luego con éxito mis estudios facultativos de Letras, y a su fundamental y metódico aprendizaje atribuyo mis modestos éxitos humanísticos…

Colegio de Santo Domingo. Colección Tejuelo.

Creo sinceramente que sin los firmes cimientos literarios adquiridos por mí en el Colegio de Santo Domingo de Orihuela, no me hubiera sido posible luego hacer con relativa facilidad mis estudios de Humanidades, ni menos ponerme en condiciones de escribir un libro que mereciera una honrosa aunque benévola distinción de la Real Academia Española.

En el colegio de jesuitas de Orihuela estudié el bachillerato. Con mucho latín y mucho escolasticismo, rigorismo y machaconería de rancios dómines, aquellos buenos padres echaron unas bases sólidas a mi cultura literaria; lástima que a la vez entristecieran mi infancia sonriente y jubilosa con muchos ejercicios espirituales, con la lectura del Kempis y del libro de la oración del P. Granada y con diarias meditaciones sobre la vanidad de todas las cosas del mundo, sobre la brevedad de la vida y la inminencia de la muerte.

Alumnos de Santo Domingo en 1901. Colección Tejuelo.

Aquellas lúgubres reflexiones cotidianas ensombrecieron mi puericia y me dieron una seriedad prematura, haciéndome un adolescente formalito y triste, romántico y desilusionado, y dejando en mi vivir una terrible huella de hastío y melancolía que ya no he podido disipar nunca. Mi obsesión continua ha sido desde entonces la sombra de la Muerte y la tristeza por todo lo efímero, por todo lo que pasa y se esfuma en el tiempo. Mi afición a los estudios históricos nació de este estado psíquico, de un ansia grande de resucitar todo lo desaparecido y todo lo muerto, de arrebatar al pasado todo lo que esconde entre el polvo y las sombras del olvido…  

Mucho antes de terminarse aquel curso, yo, el colero, había logrado escalar, a fuerza de desafíos, uno de los primeros puestos de la clase: ¡llegué a cónsul romano, nada menos! Pero mi especialidad y mi fuerte eran los ejercicios escritos que llamábamos “composiciones”. (…) Si logré hacer progresos en Latín, no los hice menores en la Retórica y poética (…) en dos concertaciones o certámenes del curso de Retórica obtuve el premio de poesía: el primero por una composición en redondillas que titulé La Providencia y el otro por Un diálogo entre la A y la U, apólogo escrito en endechas.

Colegio Santo Domingo. Colección Javier Sánchez Portas.

Con 17 años cumplidos, el joven García Soriano superaba la Reválida del Bachillerato en Alicante y su familia tuvo muy claro que, a pesar de la escasez de recursos económicos, Justo cursaría una carrera. Y escogió la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Madrid. 

AMO. LJGS.

1899-1901: Primeras publicaciones.

En su etapa de estudiante se había enamorado de la Literatura; y la palabra se convirtió en su mejor herramienta. Además de bordar el latín, destacó especialmente en retórica y poética; escribiendo sus primeros versos con sólo doce años.

Mi primera vocación literaria se manifestó en la Poesía. Desde los doce años comencé a escribir versos con relativa facilidad. Mi primera composición poética que vio la luz pública apareció en el Diario de Murcia allá por 1897. El ingenuo soneto amoroso de todos los principiantes.

Muy pronto logró hacerse un hueco en una prensa que vivía momentos de gloria durante la Restauración. Comenzó con quince años (él dice que fue antes). Las primeras publicaciones que yo he localizado son de mayo y julio de 1899; una poesía y un cuento publicados en «Miniaturas» y en «La Mariposa».

Las Provincias de Levante. 4 de mayo de 1899: ORIHUELA. Sabemos que el próximo sábado 6 del actual, empezará a publicarse en esta localidad una revista ilustrada que constará de 16 páginas, en las cuales irán alternando con bonitas Ilustraciones en colores, artículos literarios, poesías, pasatiempos, etc. y la tirada se hará en elegante papel satinado, dispuesto de manera que pueda ser encuadernado y del agrado de los lectores; lo cual creemos conseguirán, pues su índole es puramente literaria, y una revista ilustrada no recordamos se haya publicado nunca en Orihuela. Se titulará Miniaturas y les individuos que forman la redacción, no se proponen otra cosa al darlo a luz, que volver por la cultura de su pueblo, a quien demuestran con esto querer en gran manera.

No se nos oculta el sacrificio que hacen, pero creemos lograrán captarse las simpatías del público, pues a todo son acreedores por su desinterés y buena voluntad. La redacción la componen los ilustrados y aventajados jóvenes de esta ciudad D. Gratiniano Baches Romero (Director), D. Nazario Martínez Limorte, D. Enrique Luis Cárceles y D. Justo García Soriano, (estos dos últimos redactores artísticos). Aparecerá los días 6, 13, 21 y 28 de cada mes y el precio de la suscripción será 0’60 ptas. en la localidad cada mes, y fuera 2 ptas. el trimestre. Por anticipado le deseamos larga vida, mucha aceptación y prosperidad.

Miniaturas. Número 1 – 6 de mayo de 1899.

Mi pobre padre conservó hasta su muerte, entre sus papeles predilectos, una de aquellas primeras composiciones mías, al pie de la cual, el P. Carbonell había escrito con lápiz azul, la siguiente censura: “¡Ánimo y adelante, señor García! con un poco más de cuidado hará usted composiciones lindísimas”.    

La Mariposa, revista semanal. Alicante, 23 de julio de 1899. La Pilara (Cuento huertano)

La carta que transcribo a continuación, proviene de un borrador encontrado en una de sus libretas. Utiliza como título la epístola de Horacio a los Pisones, un cásico de la poesía latina. Está dirigida a la redacción de «La Mariposa»; en concreto a Nazario Martínez Limorte, su redactor jefe.

Cuando cita a “Baches” se refiere a Gratiniano Baches Romero, director de la citada revista y de «Miniaturas». Era hijo de un maestro del Pilar de la Horadada que acabó desempeñando la misma profesión que su padre. Era también poeta aficionado que, entre 1898 y 1900, publicó en El Eco del Segura, Miniaturas, La Mariposa y en el Oriol. Es impresionante la erudición y el tono que emplea Justo con sólo quince años.

EPÍSTOLA A LOS PISONES. De Quinto Horacio. Amigo (¿) Nazario: Recibí la esquela que por conducto de mi padre me mandaste. Lo que en ella me decías y lo que mi padre me contó no me hizo la menor extrañeza; al contrario, confirmó mi acertada sospecha de ese Baches, de ese tan íntimo amigo tuyo. Antes de querer probarte que mi composición no era tan mala como ese necio maleducado ha creído (o ha fingido creer), te daré algunos juicios (no solamente míos) sobre algunas de las poesías que habéis insertado en ese periodicucho, tan lleno de necedades, y para que con su comparación veas que si no son peores que mi soneto (no sonsonete) son por lo menos iguales.

Primeramente tropiezo en el primer número (página 4ª si no mal me acuerdo) con un solemne tropezón; y aquel tropezón no era solamente una sencilla errata de escritura, ni una licencia poética, ni una metáfora, ni siquiera comparación, porque Horacio dijo en su Epístola ad Pisones: “Sed non ut placidis coean inpuitia; Serpentes avibus geminentur; tigribus agni”. (Que traducido viene a decir: no mezclar con lo áspero lo suave, con la serpiente el ave, o con tigre feroz manso cordero).

Sino un disparate que redundaba sobre el mismo común sentido, que repugna a su naturaleza, sí, aquello es muy gracioso: y después … con amargura, una y otra se alejaron (las florecillas) silenciosas y ocultaron la fuerza de su dolor. ¡Hombre, no sabía yo que las florecillas tenían también vida locomotiva; es decir, que podían alejarse de un lado a otro!… ¡¡¡viviendo y aprendiendo!!! Ese señor de Elías Miguel tendrá muy leída la Psicología: ¡ya se ve! Pero veamos otros más gordos. Luego, el sapientísimo Baches me pone también en la palma del desierto. ¡Otra cosa que no sabía yo!

¡Yo creía que los desiertos no producían vegetales! Porque yo he estudiado en la escuela que desierto era un terreno arenisco, seco y sin producción vegetal ninguna. Pero, en fin, lo dicen así algunos sabios, forzoso es creerlo y tragarla, aunque sea una rueda de molino. Seguía a esta una composición de mujer; bastaba leer la firma. ¡Cuántas camisas tendrían en su casa sin remendar!…

Amigo mío, ahora me dirijo a ti también, yo creía que al volar no se daban pasos. Eso está en tus bellezas, en la octava real primera. (Número primero) Poco más abajo leo: “Y que alumbréis mi oscura mente con mil rayos de luz inspiradores”. ¡Yo, chico, creía también que todos los rayos que alumbraban, eran de luz! Y veo que ahí lo determinas. ¡Y nunca había pensado que los nombres tuvieran color sonrosado, o del que sea! ¡Unos más sonados que otros… vaya, eso tiene pase! Ya sabemos que tu mente tiene mucho esplendor… ¡ja!… y engalanado. Y todo eso lo has escrito tú. ¡El Director jefe de la “Mariposa”! ¡Muy amigo mío! Es decir…

Luego tu amigo Reynel, en su Presupuestos y colores, en lo que debía haber sido un romance con los versos pares del mismo asonante. Me clava una rima distinta en cada cuatro versos, haciendo unos verdaderos trovos o cantares, que el tío Pavano, el célebre cantaor de esta huerta, los haría mejor. Pero con todo eso, no se podían comparar con mi poesía, porque mi poesía tenía el terrible disparate de poner magullido por magullado (Disparate que el Director-Jefe no se tomó la molestia de corregir a pesar de ser esa su obligación), disparate que, como licencia, lo han puesto mil veces en forma semejante Cervantes, Lope de Vega, Calderón de la Barca, Ruiz Alarcón; pero si es que los dignos redactores del “Mari Posa” no los conocen, sepan que son los mejores de nuestra habla, sepan que son los que debía leer mucho sus obras, pues les hace falta; sepan que Espronceda ni Zorrilla no servían ni para mojarles la pluma.

Aunque ¿para qué quiero disculpar mi soneto si tenía una horrible falta? Pero no es la de magullido, es otra mayor, es otra tres veces más atroz, una espantosa, la de no cumplir la regla de Calderón de la Barca: “Puesto que lo paga el vulgo, es justo hablar en necio para darle gusto”.

Nazario, se conoce que a mi innoble crítico (tan conocido por ti como por mí) le picó aquello de ignorante. ¡Claro! Y al que le pica se rasca. Ya te iré comunicando más despacio la recua de disparates que habéis insertado en esos papeluchos; que “han deshonrado mi firma” (como me ha dicho un amigo mío con más barbas que vosotros y sin duda con más experiencia y ciencia). No os ofendáis por esto, solo es una lección, que os enseña a corregir antes vuestras grandes faltas que las del prójimo; porque en verdad, estáis viciando la gramática y la retórica, y sólo dando a conocer al público la mala prosa y poesía con innumerables errores, que si se consideran filosóficamente, van encaminadas contra la misma esencia de las cosas. Por lo demás, siempre amigo tuyo. JUSTO GARCÍA.

Si te dignas contestarme, aunque no soy amigo de explicaciones, haz el favor de aclararme la frase esa de: “Te diría Andreu algo de Justo García”; (Baches) te daría los versos ¿verdad? Juzga tú si tengo razón de sobra”. ¡Leal amigo… verdadero amigo! ¡¡¡Falsedad de la vida! ¡ja!…¡ja!…

En cuanto al «Diario de Murcia», donde afirma que debutó, he repasado su sección poética y, hasta finales de 1899, el único García Soriano que figura es Maximiliano. No he encontrado nada de Justo hasta el 30 de diciembre de 1899; fecha en la que le publican «En tu cara». Podría haber utilizado un seudónimo; pero me parece raro que un crío de trece años ocultase su nombre. Es más, recordando sus inicios, escribió estas líneas en la revista que él mismo fundó:

Oróspeda. 15 de febrero de 1917: Mi primera o una de mis primeras poesías infantiles, como las de otros muchos jóvenes que hoy son eminentes literatos de esta tierra, apareció en la Sección Amena de «El Diario de Murcia». Todos los que escriben y han publicado algo, saben la íntima exaltación que en el alma ingenua de un principiante produce el ver por primera vez en letras de molde, estas sugestivas y voraces letras de molde, su nombre y apellidos bajo unos párrafos o unas estrofas que han salido de nuestra cabeza. Desde aquel fausto día de mi oscuro debut literario, yo amé y admiró a Tornel con toda mi efusión de niño. Vosotros, los que habéis pasado por este mismo trance, lo comprenderéis perfectamente. Aquello fue por el año 1898 o 1899….

Como quiera que “hecho un cesto se hacen cientos”, cometido mi primer atentado contra las Musas reincidí a diario y publiqué en los periódicos regionales numerosas poesías. Mis modelos eran principalmente los clásicos y algunos románticos; de los contemporáneos solo influyeron en mí por entonces Campoamor, Núñez de Arce, Salvador Rueda y Vicente Medina. Los Aires Murcianos de este último estaban a la sazón muy en boga; y quise ser también uno de los cultivadores de la poesía regional seria: no me gustaba lo panocho.

El Diario de Murcia 1899-1900

A partir del poema «En tu cara», sus publicaciones adquieren cierta regularidad en el diario murciano. Sólo en 1900 he encontrado 22 con los títulos siguientes separados por meses: En enero «Soneto» (con la errata García Serrano). En febrero “Claveles”y “Fúnebre”. En abril «De Flores silvestres (Yo no soy la mesma)”, «Soneto», «Flores silvestres (To es así en la vida), «A una flor marchita» y «Celos».

En mayo «Carita de cielo» (publicado dos veces). En junio «Sensaciones», “Flores silvestres (Solica)», «Mensajero de amor (Soneto)» y «La Flor y la Abeja (dedicada a la linda y distinguida niña, Conchita Echeverría Carvajal)».

En julio «El Arroyo (Balada)». En agosto «Naufragio», «Epigramas» y “Al Tader». En septiembre «Veneciana». En octubre «Lluvia». En noviembre «A la Virgen de Monserrate» y en diciembre “Soneto”.

Diario de Murcia. Noviembre de 1900

En 1901 continuó su fructífera relación con «El Diario de Murcia». En la sección «Amena», localizada en la contraportada, le publicaron medio centenar de poemas breves. En enero: “Amorosas” (soneto I), “Amorosas” (soneto II) y “Rasgos de Amor” (soneto III). En febrero: “Ausencia” y “Variaciones”.  

Justo sufrió muy pronto la censura; los sonetos que aparecieron titulados como «Amorosas», en realidad querían ser «Eróticas», como explica la siguiente carta del veterano periodista murciano, José Martínez Tornel.

AMO LJGS. 1901

Sr. D. Justo García Soriano. Muy Sr. mío y estimado amigo: No tengo inconveniente en publicarle a vd. los sonetos que me indica en la suya del 3 del corriente; pero quitándoles desde luego el título de «Eróticas» que es de ¿suyo? deshonesto y alarmante, bastando ponerles «Amorosas» y autorizándome desde luego para corregirlos y suprimir el que no pueda ser corregido. Suyo afto. s.s. q. b. s. m. José María Tornel. 5 de enero de 1901.

El Diario de Murcia enero y febrero de 1901.

En marzo se multiplicó la frecuencia llegando a la docena: «La Mañana», «La Tarde», «La Noche», «La Paloma», «La Gloria», «Reflexión», «Sin Ideal», «La Barquilla», «El Despertar de la Rosa», «La Muerte del Soldado», «El Río» y «El Caballo». En abril de quedó en ocho: «El Amor de la Rosa», «La Guirnalda», «La Primavera», «Una Lágrima», «El Rocío», «Las Rosas Amarillas», «El Ruiseñor» y «El Día». En mayo solo he encontrado «El Recuerdo y la Esperanza». En junio le publican «La Guerra» y las dos primeras entregas de «Sensaciones»; completadas a principios de julio con otras dos entregas homónimas.

El Diario de Murcia junio y julio de 1901.

En agosto fueron cinco: “La Vida y la Muerte (Lo que no es sueño)”, “La Última Trova”, “La Azucena”, el soneto “Envidia” y “Tardes Estivales”. En septiembre sólo tres: “Hastío”, “Otoño” y “El Espejo”. Octubre otros cuatro: La extensa balada “Ariadna”, “El Aire”, “A un Vate” y más “Sensaciones”. Cuatro más en noviembre, antes de salir para Madrid: “Tristeza”, “Lluvia”, “Temor” y “Nostalgia”.

Con toda esa experiencia acumulada «Justico» se embarcó en su primera publicación propia; y recibió sus primeros elogios tanto en la prensa local como en la murciana. Era un poema titulado “Esperanza”, editado en la imprenta de Luis Zerón de Orihuela. Y estaba dedicado a su querido tío Filomeno, jefe de Telégrafos de Murcia, quien además de quedarse ciego, había perdido a un niño con una inteligencia muy precoz; un primo de Justo que falleció de meningitis.

Mis trabajos poéticos de más extensión y de más empeño fueron los poemas de La Orcelia del que publique dos o tres cantos en un periódico de Orihuela y dejé sin concluir; y Esperanza (1901), mi primer libro, canto filosófico de resignación y consuelo dedicado a mi tío don Filomeno García Sánchez, “nuevo Hípocles” y “nuevo Job” como yo le llamaba, que había perdido todos sus hijos y había quedado sin vista.

Publicación original de “Esperanza”. Colección Javier Sánchez Portas.

El labrador, 7 de noviembre de 1901: Esperanza tiene por título un hermoso poema debido a la pluma del novel e inspirado poeta don Justo García Soriano. También Orihuela tiene hijos a quien las musas se emplacen en favorecer con las grandezas de inspiración que lo hicieron en la mente de nuestros más insignes vates. Con este, primer ensayo literario se propone el joven poeta consolar de hondos pesares a un ser amado para él a quien recientes pérdidas de familia han sumido en el abatimiento.

El asunto elegido es apropiado, y  seguramente habrá conseguido con el poema su deseo. La versificación es fácil y valiente; propia del rudo marinero que se retrata luchando con las olas del tempestuoso Océano. Por nuestra parte le felicitamos muy cordialmente, deseando no abandone el rumbo emprendido y no olvide nuestras columnas, que en la lectura de sus versos el público tendrá una verdadera complacencia. Deseámosle un  feliz viaje a la corte para donde ha salido y perseverancia en su aplicación.

El Diario de Murcia, 14 de noviembre de 1901: Ayer llegó a esta ciudad procedente de Orihuela, el ilustrado joven poeta don Justo García Soriano, a quien tuvimos el gusto de saludar. Nuestro joven colaborador y amigo ha publicado, muy bien editado en Orihuela, un poema titulado “Esperanzas” en el que su autor demuestra el aprovechamiento y la perseverancia con que viene cultivando sus aficiones literarias. Por lo que hemos visto al hojear la obrita, el Sr. García Soriano ha estado en ella muy afortunado y merece por ello los plácemes de los que vemos con gusto sus progresos y aplicación. El poema está dedicado a D. Filomeno García Sánchez, tío del autor.

Certificado de empadronamiento y buena conducta, solicitado seguramente para empadronarse en Madrid. (AMO. LJGS.)

Certifico que en el padrón de cédulas personales de esta ciudad correspondiente al año 1901, aparece inscrito al nº 3981, Justo García Soriano, domiciliado en la Calle de Colón, de diez y siete años de edad, natural de Orihuela, provincia de Alicante, de estado soltero, estudiante, con cédula personal de clase 11ª (…) Igualmente certifico que el ante dicho Justo García Soriano, ha venido observando continuamente buena conducta. Orihuela a seis de Noviembre de 1901.

Como bien anunciaba «El Labrador», el 15 de noviembre de 1901 Justo marchó a «la Corte» para comenzar con retraso sus estudios de Filosofía y Letras en la Universidad Central de Madrid. Permitidme pues cortar aquí y comenzar el próximo capítulo con su aventura en la capital. Se accede a él pinchando en la siguiente imagen.

Enlace al siguiente capítulo.

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Javier Sánchez Portas, a Jesús García Molina y a José Manuel Dayas.

Justo García Soriano 1. (1884-1893).

«Escríbame pronto dándome noticias de Orihuela, que bien sabe usted lo mucho que me intereso por nuestro pueblo y cuánto he trabajado y sufrido estos aciagos años por conservar sus cosas. No dudo que tengo en usted un decidido defensor que me pondrá a salvo de acechanzas y calumnias».

Prefacio.

El párrafo anterior pertenece a una carta escrita de puño y letra por Justo García Soriano en mayo de 1939 «año de la victoria». Está dirigida a Antonio Penalva; de quien solicitaba ayuda y respaldo intuyendo lo que se le venía encima.

De nada sirvió buscar apoyo entre sus conocidos de Orihuela. Justo se había declarado republicano muchas veces; y eso no se lo iban a perdonar nunca. Incluso se había atrevido a dar el «paseillo» a la Armengola asegurando que era sólo un mito sin fundamento histórico. Desposeído de su condición de funcionario, un hombre bueno y honrado fue procesado, encarcelado y desterrado.

En el año 2013 emprendimos una inútil campaña para conseguir que se hiciese justicia con uno de los más notables personajes de la historia de este pueblo ingrato con sus hijos. Sólo sirvió para que Justo García Soriano, oriolano, bibliotecario de la Real Academia de la Historia, funcionario del Cuerpo Facultativo de Archiveros, Bibliotecarios y Arqueólogos, investigador y protector del patrimonio local durante la Guerra Civil como responsable de la Junta Central del Tesoro Artístico, tenga una pequeña sala en la biblioteca municipal de Orihuela, llamada María Moliner en recuerdo de una gran mujer, aragonesa y represaliada como Justo, funcionaria del mismo cuerpo, autora del famoso y meritorio diccionario por el que ha sido homenajeada en múltiples bibliotecas, colegios e institutos de toda España.

María Moliner.

Y la biblioteca de Orihuela perdió la oportunidad de llamarse Justo García Soriano como nuestro eminente bibliotecario merecía. Algunas fotografías de él y de su familia que encontraréis en esta especie de biografía, proceden del legado documental que su hijo, Justo García Morales, donó en 2005 a esa misma biblioteca y archivo municipal.

Valga este trabajo como mi particular homenaje a uno de los oriolanos más insignes y peor tratados de nuestra historia. Un hombre culto, moderno y comprometido que fue represaliado por haber sido leal al Gobierno de una República en la que creía firmemente. Un hombre sabio que buscó la verdad de nuestra historia y luchó por conservar el patrimonio de Orihuela y de Murcia durante la Guerra Civil, sin pensar en su propia subsistencia. Y que por ello murió enfermo, humillado y olvidado, lejos de la tierra que tanto quería y que nunca le quiso lo suficiente.

En principio contamos con tres textos autobiográficos. Dos son manuscritos de puño y letra de Justo, procedentes del legado; el tercero un artículo publicado en la revista de antiguos alumnos del Colegio Santo Domingo recordando su periplo con los jesuitas.

En las «Memorias de Juan Oriol», el trasunto literario de Justo nos cuenta su nacimiento y algunas historias de su más tierna infancia. La «Noticia crítica y autobiográfica», escrita cuando tenía treinta y cinco años, nos habla más de su carrera, de sus logros personales en una vida de continuo esfuerzo. Estos textos en los que habla el propio Justo los he marcado en rojo; los que proceden de prensa o de documentos, aparecen en gris.

Dar una pequeña muestra de nuestra labor artística o intelectual, está al alcance de la mano más corta y perezosa; pero desnudarse coram populo (delante del pueblo) fría y honradamente, confesarse ingenuamente ante los lectores es acto temible y dificilísimo; porque el pudor y la vanidad impiden descorrer del todo, sin rebozo o disimulo, el velo que envuelve nuestra vida íntima y nuestros recatados pensamientos.

Si es arduo, casi imposible el exacto conocimiento y juicio propios, es de mucha mayor dificultad el hablar uno de sí mismo con toda verdad e ingenua franqueza. Se me pide ahora que lo haga, y he de procurarlo con la sinceridad algo ruda de que he hecho gala siempre. Justo García Soriano. 1920.

Justo García Soriano. 1. Infancia. (1884-1893).

Memorias de Juan Oriol. Recuerdos de la Infancia. AMO LJGS.

Justo nació en Orihuela un lunes de Pascua Florida de 1884. Escogió la simbólica fecha del 14 de abril para venir al mundo en la Corredera; muy cerca del arco que daba fin y singularidad a esta calle tradicional. No podía imaginar que un día compartiría cumpleaños con la II República: el compromiso que le marcó de por vida.

Yo nací en Orihuela, en la calle de la Corredera, en una casa de planta baja y dos pisos, que la ocupaban toda mis padres. Estaba situada casi al final de la rúa, larga y recta, cerca del arco que había entonces, por donde se salía a la barrera y a la huerta y donde parte el camino de Almoradí. Sobre el arco había un amplio balcón con un altar, en que se daba culto a la Virgen de la Salud, y se decía misa los domingos.

El arco de la Corredera.
Colección Javier Sánchez Portas.

En los dos ángulos que las casas formaban con la fachada del arco había dos talleres: uno de aperador, el que había a la izquierda, y el otro, a la derecha, de un herrero que se apellidaba Sarra. La herrería de Sarra tenía otra puerta por la barrera, frente a la senia o noria que regaba los huertos próximos  y estaba  siempre frecuentada por los parroquianos, huertanos y campesinos  que le encargaban el arreglo de sus legones y de las rejas de sus arados…

El lunes, 14 de abril de 1884, cerca de las diez de la noche, mi señora madre tuvo a bien darme a luz. La asistió una comadrona y mi tío Pepe, médico cirujano que vivía frontero a la casa de mis padres. Uno de los primeros vecinos que acudieron al saber la novedad fue Sarra, el herrero. Mi padre me lo refirió muchas veces, Sarra, al contemplarme desnudito y lloroso, agitándome sobre las ropas de la cuna, dijo a mi madre: —Ramona, este chico necesita ya zapatos.

Era el quinto del los seis hijos que bautizaron en la Catedral el matrimonio formado en 1870 por Justo García Sánchez y Ramona Soriano Moreno. Y le impusieron los nombres de Justo, Ángel y Tiburcio.

Sobre el borde de la pila de mármol rojo me desnudaron la cabeza y recibí en el occipucio el agua bautismal que me administró el licenciado Lidón. Me acristianó mi tía Antonia, hermana de mi padre. Fue el padrino mi primo Pedro, médico homeópata de Murcia.

La Corredera. Colección Javier Sánchez Portas.

Fue mi bateo rumboso. Acudieron a la puerta de casa todos los chiquillos de la Corredera. El padrino les arrojó varios duros en calderilla; y a los invitados se les sirvió la chocolatada de rigor, dulces, aperitivos, licores y, sobre todo, las monas de pascua propias de aquellos días. Este pormenor de los que asistieron a mi bautizo me lo recordó muchas veces mi madre, porque luego han sido siempre mi manjar predilecto estos bollos tan típicamente levantinos.

Sus hermanos fueron: Abelardo (1871), Mª del Milagro (1875), Abelardo (1879), Beatriz (1880) y Ángel (1887). Aparte de Justo, sólo sobrevivió Milagros; casada en 1905 con un maestro de instrucción pública llamado José Linares Aliaga.

Transcripción Registro Civil. AMO LJGS

Fueron sus abuelos paternos Ángel García García, cirujano, natural de Prádena del Rincón (Madrid) y María del Rosario Sánchez Santacruz, natural de Orihuela y sobrina del famoso político del siglo XIX al que dedicaron la calle que une el Barrio Nuevo con Santa Lucía.

Don Ángel estudió Medicina en Madrid a comienzos del siglo XIX. Al terminar la carrera, con España invadida por los franceses, ingresó en el cuerpo de Sanidad Militar y fue destinado al Regimiento de Caballería Lusitania. Participó en la batalla de Bailén y posteriormente su regimiento se instaló en el Cuartel de Caballería de Orihuela. Allí conoció a la oriolana María del Rosario Sánchez.

El regimiento de Lusitania se quedó de guarnición en Orihuela, y mi abuelo, soltero y en estado de merecer, conoció en esta ciudad a una linda doncella de quince abriles que le echó las redes y el anzuelo. Se enamoró de modo fulminante con la tremenda complicidad del clima del país levantino, tan propicio en estas explosiones pasionales.

Cuartel de Caballería Rehabilitado. Colección Javier Sánchez Portas.

Pero el padre se opuso a la relación con un militar de paso en plena Guerra de Independencia. Era el año 1811 y la fiebre amarilla comenzaba a hacer estragos. Nuestro médico se contagió cumpliendo con su deber y, aunque quedó desahuciado en un hospital, acabó sanando y pidió el retiro y una plaza de médico en Guardamar. Consintió entonces el padre; y Ángel se casó con María del Rosario; domiciliados en la calle de la Puerta Nueva (el actual Paseo). 

Calle de la Puerta Nueva. Colección Javier Sánchez Portas.

Era provervial en Orihuela la fecundidad matrimonial del médico don Ángel. Un hijo cada año hasta el número de veintidós. Ocurrió que un año se detuvo el abono; pero el siguiente se compensó con el nacimiento de dos niñas gemelas. El menor de los hijos, mi padre, fue a la vez amamantado por la que le trajo al mundo, y por su hermana mayor, Pepita, ya casada.

El día en que nació mi progenitor a mi abuelo le tocó el premio grande de la Lotería, dicho en lenguaje directo, no translaticio. Y en unas notas que escribió y conservó, lo comentó así: «limosna que Dios me envía para ayuda de criarle». Don Ángel tuvo la satisfacción de sentar a su dilatada mesa a dieciocho hijos, nueve hembras y nueve varones, ya adultos.

El último de aquella inmensa prole fue su padre; llamado Justo por haber venido al mundo el 17 de Julio de 1841 conmemoración de las santas Justa y Rufina. Justo García Sánchez era perito agrónomo de profesión. Trabajó para la Compañía de Ferrocarriles Andaluces durante el periodo de la construcción de la vía férrea.

En 1890 era «temporero» en el Ayuntamiento de Orihuela gracias a «la credencial que le proporcionó su sobrino carnal, el alcalde de Orihuela don Francisco López García» .  

Justo García Sánchez. AMO Legado JGS. 

Mi padre era perito agrónomo, y por su profesión era muy conocido de los huertanos y de los labradores de todos los pueblos de la comarca (…) por los años que yo nací mi padre trabajaba con destino fijo, en las obras del trazado del ferrocarril de Alicante a Murcia: hacía los peritajes de los terrenos que se expropiaban por la Compañía de Andaluces. Era entonces director de esta el Marqués de Loring, quien estimaba mucho la hombría de bien y la laboriosidad de mi progenitor.

El diario de Orihuela. Número 1058 – 27 de febrero de 1890: Ayer se remitió por esta Administración subalterna a la de propiedades de la provincia, el acta de medición y tasación del terreno que ya conocen nuestros lectores situado en la falda de la sierra titulada «Cruz de la Muela» en su parte Oeste, cuyas operaciones se han llevado a efecto por los peritos agrónomos D. Enrique Tormo y D. Justo García Sánchez, nombrados por el Sr. Delegado de Hacienda y el Síndico de este Ayuntamiento respectivamente.

De los abuelos maternos tenemos menos detalles. José Miguel Soriano Vicente era un carpintero natural de Daya Nueva que se casó con la oriolana Ramona Moreno Sánchez y se instalaron en la Barrera de la Corredera de Orihuela. Transcribo la descripción que hizo de ella su nieto Justo García Morales.

Gran tipo de mujer el de mi abuela Ramona. Enérgica y voluntariosa, realizaba el milagro cotidiano de estirar el dinero, atender la casa, y cortar y coser cuando hacía falta, cualquier género de ropas y vestidos, sin que pueda olvidarse su primor en la cocina y repostería típica oriolana.

Así contribuyó a sacar adelante a su familia formada por su marido y por ella, los hijos Milagro y Justico, por una cuñada sordomuda, la tía Rosa, así como por algún deudo más que solía agregarse. Hijos tuvo muchos más: dos llamados Abelardo, que fueron muriendo sucesivamente; Beatriz, fallecida en 1883; Ángel, estrellado al caerse en la Glorieta la niñera que le llevaba en sus brazos…

Ramona Soriano Moreno. AMO. LJGS.

Milagros, única hija que no se malogró. Le pusieron ese nombre por la forma en que vino al mundo: cuando se encontraba doña Ramona fuera de cuentas, cayó al Río Segura o a una de sus acequias desde la parte del edificio en que se encontraba, envuelta en cascotes.

Con lo poco que sabía nadar llegó a una de las orillas y se afianzó a un cañaveral, aguardando que, a su petición, le trajeran una larga escalera que ella sabía que se guardaba en una iglesia próxima, subiendo por su pie y dando a luz felizmente a los pocos días. Mujer muy piadosa, de familia carlista, nunca se perdía la primera misa, la del alba en la parroquia; en los pocos ratos libres con que contaba, gustaba de releer el devocionario…  

El 11 de mayo de 1884 se inauguraba la nueva línea de ferrocarril con la asistencia del presidente del Consejo de Ministros y del obispo Victoriano Guisasola Rodríguez, quien bendijo las locomotoras y carruajes que recorrieron la población jaleados por la multitud. Cuatro días después, se acordó denominar al paseo en construcción como del marqués de Casa Loring, en honor a Jorge Enrique Loring Oyarzábal, fundador de la Compañía de Ferrocarriles Andaluces que había establecido la línea Murcia-Alicante. Justo hace una descripción de su madre y de sí mismo aquel día:

Paseo de la Estación. Colección Javier Sánchez Portas.

Al mes de nacer yo se inauguró el ferrocarril de Murcia a Alicante. El acto se verificó con la mayor solemnidad. Concurrió don Antonio Cánovas del Castillo, oriundo de Orihuela y a la sazón presidente del Consejo de Ministros. Arcos de follaje, guirnaldas, gallardetes y banderas adornaban la estación. Al aparecer y silbar la locomotora del primer tren que circuló por Orihuela, la muchedumbre que llenaba la estación y sus alrededores lanzó vítores y gritos de alborozo, a la vez que una banda de música prorrumpió entonando los acordes de la marcha real.

En sitio preferente se hallaba mi familia, contemplando el acto de la inauguración férrea. Al lado de mi madre, una niñera endomingada llevaba un niño chiquitín, con un trajecito emperifollado lleno de encajes y cintas de seda azul, y tocado con una gorrita de bebé. El pequeño era muy blanquito y tenía los ojos claros. La mamá, en cambio, era morena, un poco chata, y con ojos y pelo muy negros. Como se infiere, aquel niño había de escribir muchos años después estas líneas.

“El Graduador” Alicante, 14 de mayo de 1884: Inauguración del Ferro-Carril de Alicante a Murcia: Eran las 9,18 de la mañana, cuando llegamos a la estación de Callosa de Segura, también engalanada y también recibiéndonos con música y con regocijo. El corto trayecto que nos separaba de la ciudad episcopal lo recorrimos en muy breves instantes; y no sin bastante calor y ambicionando algún momento de reposo. A las 9,35 abandonábamos el monstruo de hierro en la estación de Orihuela.

Ceremonias: ¿Queréis tener una idea de cómo pasaron los primeros instantes para los expedicionarios en la estación de la ciudad diocesana? Pues figuraos un gentío inmenso amontonándose apiñado sobre vosotros; y música, mucha música, y ruido, mucho ruido, y calor, mucho calor, y polvo, mucho polvo, y comisión que viene por aquí, y representantes de este o del otro pueblo que llegan por allá, y el recibimiento al Sr. Obispo que acaba de entrar en el andén, y todos esos mil detalles que enojan, cuando se espera algo que tarda (ese algo era el descanso que todos necesitábamos) y se espera puestos de frac y guante blanco, con el guarda polvo al hombro, de pie y sin atrevernos a separarnos del sitio de la concurrencia.

Y gracias a que los instantes de espera, fueron dulcificados con la vista muy agradable de algunas hermosas orcelitanas. Y no nos referimos solamente a las muchísimas que se agolpaban en las tribunas levantadas al efecto, no; junto a nosotros, en el andén, había una docena de muchachas acicaladas a la usanza del país, dignas representantes del pueblo de Orihuela, con canastillos de frutas y flores en las manos (…). Una de ellas llevaba en un papel escrito, el saludo que, en nombre de todas había de dirigir al Sr. Cánovas.

A las diez y cuarto próximamente llegaban el Presidente del Consejo de Ministros y sus acompañantes (Director de Obras públicas, D.  Emilio Cánovas, hermano del Presidente, D. Luis Silvela, hermano del ministro de Gracia y Justicia, algunos periodistas de Madrid y Murcia, y las autoridades y comisiones de esta ciudad) y después de las presentaciones, ofrecimientos, música y vítores oficiales, se llevó a cabo la ceremonia de bendición de la locomotora con arreglo a lo que prescribe el ritual romano.

Estación de ferrocarril de Orihuela

Pronto empezaron los contratiempos en su vida. En el verano de 1885, cuando contaba poco más de un año, arreció en el Levante una de las peores epidemias de cólera del siglo XIX. La enfermedad se había propagado rápidamente por toda España y los muertos se contaban por miles.

El pánico se desató especialmente en las ciudades. Los que podían trataron de huir hacia zonas despobladas como único remedio. El padre de Justo, asustado por lo que leía en la prensa, se trasladó a La Murada con toda la familia; incluida la niñera de Justo, de nombre Elisa. Os dejo un extracto del contenido del periódico «El Oriolano» entre los meses de junio y julio de 1885:

El Oriolano, junio de 1885.

Tenemos el cólera en puertas; mas lo cierto es que hasta la fecha nos encontramos libres de tan terrible huésped, si bien se ha esparcido alguna alarma por las noticias que se reciben de Murcia. (…) Orihuela sufre, Orihuela padece la más horrible y temida de las calamidades con que la Providencia divina castiga o pone a prueba a la humanidad. (…) Hace ocho días que oficialmente se hospeda en Orihuela el cólera morbo asiático, sembrando luto y horrores entre sus habitantes.

Los más poderosos, los que en día de calma daban vida, animación y trabajo a las clases menesterosas huyeron aterrados a los primeros síntomas de la enfermedad. Entre estos se cuentan desgraciadamente algunos individuos del ayuntamiento y empleados de la misma corporación. Así es que el ayuntamiento no celebra sesiones cuando constantemente debiera hallarse reunido para hacer frente a la calamidad que nos aflige y al hambre que nos amenaza.

PARTE SANITARIO. Día 24. Invasiones, 28; defunciones, 10. Día 25. Invasiones, 29; defunciones, 14. Día 26. Invasiones, 25; defunciones, 10. Desde la declaración oficial del cólera han ocurrido 158 invasiones y 74 defunciones.

Esta situación es desesperante, abrumadora. El cólera que crece, la mortandad que aumenta, el hambre que cada día se ceba con mayor crueldad en las clases más desamparadas; un ayuntamiento que huyó cobardemente abandonándonos a nuestra propia iniciativa.

Mientras el pueblo de Orihuela sufre horriblemente, mientras el cólera y el hambre siembran la desolación y la muerte en esta desventurada ciudad, ellos gozan tranquilamente de las delicias del campo. Así han interpretado sus deberes los individuos del ayuntamiento, esos nuevos concejales que Orihuela eligió para la administración de sus intereses y cuyos nombres debiéramos escribir en gruesos caracteres para su propia vergüenza.

Mi padre era hombre muy aprensivo y temeroso de la muerte. Cuando leía en los periódicos los estragos de la epidemia, palidecía de temor y perdía las ganas de comer, en particular frutas y verduras. Dejó de beber agua y, aunque no era aficionado a las bebidas alcohólicas, tomaba algunas copitas de ron o de coñac.

Cuando oía la campanilla del Viático y el doblar a muerto se metía en la cama con gran congoja cada vez más aterrado por la epidemia que iba rápidamente en crecimiento, resolvió trasladarse con la familia a una casa de campo en La Murada. Apresuradamente preparó el viaje, y un día de mediados de septiembre muy temprano cargó todas las personas de la familia en una galera. Y las camas y algunos muebles se llevaron en un carro.

Justo García Sánchez. AMO LJGS. 

Pasaron el otoño instalados en un cortijo propiedad de su tía «doña María Josefa», a ocho kilómetros de Orihuela. El caso de su tía Pepita, la más rica de la familia, fue muy curioso: hermana mayor de su padre (tanto como para darle de mamar en su infancia) además del cortijo de la Murada tenía un caserón antiguo con fachada «dieciochesca» y un mirador del siglo XIX en la calle del Molino número 11.

Calle del Molino.

En su infancia había sido adoptada por dos ricas señoras sin hijos; pacientes de su padre que acabaron casándola con el único pariente que tenían; un guapo mozo estudiante de derecho; y haciéndola heredera universal de todos sus bienes. Aunque Pepita no se distinguió nunca por la generosidad para con sus hermanos, ella siempre dijo que había sido «el paño de lágrimas de la familia«.

En aquella estancia en La Murada, el pequeño Justo aprendió a andar entre animales domésticos y toda la familia conoció de primera mano la vida rural en aquella granja y casa de labor que «durante la temporada otoñal parecía una colmena. Gañanes, pastores, vendimiadores, cogedores de oliva, trabajadores de la bodega y de la almazara constituían la numerosa colonia«.

Tanto como a Elisa, mi niñera, tomé pronto cariño a Antoñona, una de las hijas de Pepe el labrador. Ella se encargaba de darme las sopas de leche por las noches y de dormirme catando rústicas canciones de cuna. Era una muchachita fuerte; cejijunta y cariancha, de abultados carrillos y amplios senos. Quedó coja al caer de una higuera siendo chiquilla; pero, a pesar de su defecto, trabajaba como un aracán. Trajinaba en la casa y en el campo; y todos los días iba con una burra a traer agua del aljibe que estaba distante.

Una vez se le ocurrió llevarme montado en las aguaderas, entre los cántaros, a disgusto de mi padre. Me agradó el paseo del aljibe y quise que me llevara siempre. Cuando no podía con la borrica, cargaba conmigo y con el cántaro; pero iba por el camino profiriendo una larga letanía de palabrotas y maldiciones que salpicaba  con frases de cariño y con besuqueos. ¡Inolvidable Antoñona! Eras áspera y dulce como las níspolas maduras que solías darme...

Pero la estancia fue breve: llegaron en septiembre y, a mediados de diciembre con el cólera casi extinguido, volvieron a Orihuela en la galera del tío Pepe, cargados de regalos y provisiones para la Navidad. He transcrito su imaginaria descripción de la Nochebuena de 1885, a través de los ojos de un niño de la Corredera:

Se dispuso el viaje de regreso en la misma forma que el de ida. Regresamos en la galera de mi tío Pepe, que conducía el cochero Pellús. Para el equipaje fue preciso un carro grande, porque traíamos una considerable cantidad de regalos y provisiones para las fiestas: un barril de vino, dos zafras de aceite, varios cofines de higos secos, orzas de manteca y aceitunas, embutidos y jamones. Y casi el arca de Noe: pavos, capones, gallinas, algunos conejos y un recental que me regaló al salir Eusebio el pastor.

La Corredera en el siglo XIX.

En Nochebuena yo me veo subido sobre el asiento de una silla, en un ángulo del balcón de mi casa, de bruces sobre la baranda contemplando la calle. La niñera cuida de mí y me llama la atención sobre el vario espectáculo que el tránsito ofrece. —Mira, mira, Juanito, qué manada de pavos. Mira, qué carro de coles. Mira que tabla de toñas sacan de la tahona. Mira que capazo de cascaruja lleva aquella mujer, y que cajas de moladas.

Mira por dónde viene, por la puerta de la calle la hermandad de la Virgen tocando el aguinaldo. Venían por el centro de la vía pública, recta y amplia, una comparsa de huertanos, ataviados con sus trajes domingueros. Les precedía un jinete sobre una hermosa yegua enjaezada. Portaba un estandarte del que pendían pañuelos de seda, un jamón y algunos chorizos y salchichones.

Eran las ofrendas que iban recogiendo. Dos peatones recibían en sendas bandejas, monedas de plata y cobre. Detrás, en unas andas, llevaban una pequeña imagen de la patrona de Orihuela; y finalmente una orquesta de guitarras, bandurrias y violines que acompañaban a los cantores de villancicos. El tenor cantaba la copla: Mírala por dónde viene/ mírala por dónde va/ la Virgen de Monserrate/patrona de esta ciudad…

La Corredera. Colección Javier Sánchez Portas.

La Iglesia consideraba entonces la Nochebuena vigilia de Pascua, con abstinencia de carnes. Fue la cena frugal; aunque nos acompañaron a la mesa mi abuelita y algunas de mis tías. Sonaban por la calle panderos, zambombas, latas y almireces. Y algunas voces entonaban villancicos. Mi familia se puso a jugar a la lotería y yo me dormí en brazos de mi madre. Me despertó, ya en la cama, el ruido de la puerta de la escalera y los cuchicheos de mis padres, de mi hermanita y de mis tías, que regresaban de oír la misa de gallo en Santo Domingo.

El capítulo XIV de las Memorias de Juan Oriol, se titula “La senda de los molinos”. En él, Justo y su padre pasean desde la puerta de la Corredera hasta el barrio de San Pedro. Os dejo un extracto:

Empieza la senda de los molinos en el ejido del arco de la Corredera, frente al postigo de la herrería de Sarra y junto a la noria, más conocida con el nombre local de senia. Bordéanla dos filas de plantones de morera y bardizas de caña que encierran bancales de hortalizas y huertos de naranjos. Como nidos amorosos, entre el ramaje, se ven barracas de techo de albardín y modestas casitas de labradores.  Había llegado la primavera. Los naranjales en flor aparecían nevados con los copos del azahar que perfumaban el ambiente. Entre la fronda verde oscura pendían los frutos de oro de las naranjas.

Molino y Barrio de San Pedro. Colección Javier Sánchez Portas.

Tuerce y se ensancha la senda al llegar al primer molino, el de la Trinidad, junto a una calle de acequias y de tapias húmedas y musgosas. Las trepadoras saltan por encima de los tapiales y quedan colgando las ramas de campanillas azules, los jazmineros con sus estrellitas blancas bien olientes y las madreselvas. (…) Saluda mi padre a los molineros y proseguimos el paseo en dirección al segundo molino, el de Jofré. En este trayecto se ensancha la senda hasta adquirir la amplitud de camino real. Cercan los huertos setos vivos de espinos y aromos, que ostentan las áureas esferitas de perfumado terciopelo. Sigue el camino por una calle de casitas uniformes, del barrio obrero de San Pedro…

En 1887 nacía su hermano Ángel; al que Justó dedicó un capítulo de sus memorias. Un episodio feliz hasta que se vio truncado por la enfermedad y la muerte; cuando los dos hermanos se contagiaron de sarampión.

Memorias de Juan Oriol. AMO LJGS.

El primer acontecimiento de trascendencia familiar que afectó mi vida fue el nacimiento de un hermanito, cuando yo apenas tenía dos años. Se le puso el nombre de Ángel, por mi abuelo paterno. Su llegada tuvo para mí la emoción de un enigma inquietante. Y además despertó en mi almita los sentimientos propios de la concurrencia vital: los celos y la envidia. Yo había sido hasta entonces el benjamín, el chiquitín de la casa, a quien se dedicaban todos los mimos y atenciones. En lo sucesivo otro venía a suplantarme en este exclusivismo o predilección.

Mis celos fueron terribles. Perdí el apetito y las ganas de jugar. Palidecí y me puse ñoño. Ni un momento quería separarme de mi madre. Tenía esta que acostarse entre los dos, y aun volví a pedir teta y a mamar de sus pechos, con la protesta cariñosa de mi papa que (esto no lo comprendía yo bien) era también el papá del otro. A veces, cuando mi hermano estaba lactando en el regazo de mi madre, iba yo y lo separaba violentamente de la teta y en su puesto me ponía yo a mamar.

Él me miraba bondadosamente y, en vez de llorar, sonreía con cariño. Esta bondad de mi hermanito acabó por vencerme y despertar mi amor. Le quise luego mucho y nos besábamos y abrazábamos efusivamente, con la alegría de nuestros padres, a quienes se les caía la baba de vernos tan cariñosos. Dormíamos en la misma camita y eran comunes para ambos los juguetes que nos regalaban.

Tengo que hacer un gran esfuerzo de memoria para evocarle. Veo, entre nieblas de olvido, su carita linda y graciosa, sus grandes ojos oscuros, su boca con los promeros dientes y los dos hoyitos que se formaban en sus mejillas al reir. Recuerdo algunos pormenores y prendas de su indumentaria: su gorrita con un madroño de seda roja, su vestido escoces y sus zapatitos de charol; sus primeros zapatos que luego conservó mi padre como una sagrada reliquia. Apenas acababa de aprender a andar cuando murió mi hermanito.

Justo superó la enfermedad rápidamente; disfrutando golosamente de la convalecencia a base de jarabe de granada. Pero Angelito fue empeorando hasta degenerar en una pulmonía. Durante una larga semana se fue consumiendo abrasado por la fiebre.

Convento de Capuchinos. Carretera de Murcia. Colección Esteban Sanmartín.

Su padre, que ya había perdido demasiados hijos, hizo una desesperada promesa, un voto de penitencia a Nuestro Padre Jesús: recorrer de rodillas el kilómetro de la carretera de Murcia que separaba la salida de la ciudad y el convento de franciscanos de Santa Ana para postrarse ante la imagen del Nazareno. Justo narró de oídas la impactante escena:

Para cumplir el voto, se puso unos pantalones de paño recio y unas rodilleras de cartón fuerte. Acompañado de su cuñado Trinitario y de su amigo Carlos Sarra, se dirigió poco antes de atardecer a la puerta de Capuchinos, de donde parte la carretera de Murcia, al poniente de Orihuela. Junto al fielato don Juan se hincó de hinojos apoyándose en los brazos de sus acompañantes. De aquella forma emprendió la marcha hacia San Francisco. Mi tío, hombre cenceño de negras barbas fraileras, iba rezando a media voz el rosario.

Explanada de San Francisco y Vía Crucis. Colección Javier Sánchez Portas.

Tuvieron que hacer frecuentes paradas porque, destrozadas las rodilleras de cartón y rotos sus pantalones y calzoncillos, mi padre posaba en el suelo, la carne viva de sus rodillas desolladas y sangrientas. Era un verdadero camino del calvario, en que al pobre de don Juan ayudaban a soportar su martirio dos Cirineos. Con dos brasas de dolor y sangre llegó el devoto al atrio de San Francisco. Mi padre y sus acompañantes se arrodillaron ante el altar, rezaron en voz alta un credo y mi tío entonó algunas antífonas del Miserere.

Don Juan no pudo reprimir los sollozos. Inclinó la cabeza sobre el pecho y le tomó una angustiosa congoja. Apoyado en los hombros de sus cirineos salió de la iglesia. Ante el atrio esperaba mi tío Pepe con su galera. Al observar el estado de mi padre le condujo hasta la fuente que hay frente al convento y tiene su manantial en la próxima sierra y de ella se proveé de agua casi toda la ciudad. Muchos aguadores, con sus carritos, esperaban turno para llenar sus cántaros. Mi tío Pepe hizo a mi padre beber en uno de los cristalinos caños. La frescura del agua le reanimó.

Fuente de San Francisco.

Subieron al carruaje y regresaron a casa. Ya era de noche cuando llegó don Juan al domicilio. La temida noticia le salió al paso. El niño acababa de entrar en agonía. Mi madre, mi hermana y mis tías lloraban en silencio. En el patio gruñía el perro. Sentí sueño y me acostaron enseguida en la cama de mi tía Rosa, que estaba en el piso segundo. La niñera y mi hermana me acompañaban. A media noche me desperté sobresaltado al oír gemidos y lloros. Yo lloré también muy asustado. La niñera me contó algunos cuentos y me volví a dormir.

A la mañana siguiente mi abuelita vino para llevarme a su casa. Al descender la escalera quise ver a mi mamá. En un descuido penetré en el gabinete del primer piso y ante mis ojos se presentó una escena que me aterrorizó mucho: en el suelo, entre un montón de flores, había una cajita blanca y dentro de ella mi hermanito, que me pareció dormido.

Tenía los ojos cerrados, la boquita entreabierta y la cara muy amarilla, cubierta con un tul. Sus manos, cruzadas sobre el pecho, parecían de cera. Sus pies, cubiertos por unos calcetines azules, asomaban muy rígidos por los extremos de su mortaja. Salí corriendo y llorando a gritos, presa de terrible emoción. Tuvieron que darme una taza de tila con azahar y llevarme a casa de mi abuela.

Enlace al siguiente capítulo.

Antonio José Mazón Albarracín (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Javier Sánchez Portas, a Jesús García Molina y a José Manuel Dayas.

Biografías apuntadas: Pepe Madaria y el «Tiro de Pichón».

Alicante siglo XIX. J. Laurent

Prefacio.

En 1881 la sociedad de cazadores de Alicante anunciaba la práctica del tiro de pichón y de gallina en el sitio denominado «Lometas de San Blas», al oeste del castillo de San Fernando. Numeroso gentío acudía a admirar y aplaudir la destreza de los tiradores que, antes de empezar, abonaban el precio del puesto y sacaban por suerte el lugar que les correspondía.

Seis años después, los “sportmen” alicantinos celebraban la inauguración de un nuevo tiro de pichón en la partida de San Blas. Estaba organizado por el círculo de cazadores y contaba con todas las comodidades y adelantos de las grandes capitales, donde este deporte era una de las diversiones favoritas de la “high life”.

Alfonso XIII en el Tiro de Pichón.

Aunque el tiro de pichón era ya muy popular, la declarada afición del rey Alfonso XIII y de sus amigos aristócratas a ejercitarse con la escopeta a principios del siglo XX otorgaron prestigio a este “sport” de las clases pudientes, multiplicándose las «sociedades de tiro».   

En enero de 1904 un grupo de jóvenes encabezados por el médico José de Madaria se propusieron instalar un “tiro de pichón” en Orihuela para que funcionase durante los meses de febrero y marzo. ¿Quién era este médico?

De Madaria Rubio

Vista general de Orihuela. Charles Clifford, 1862. Colección Javier Sánchez Portas.

El primer miembro de esta familia que recaló en Orihuela fue José de Madaria Izaguirre, coronel de la Guardia Civil del tercio de Valencia, natural de Orduña (Vizcaya).

Fallecida su primera esposa, se había casado en 1852 con Juana Rubio Mesples, natural de Bigastro. José tenía 35 años y era todavía teniente. De los tres hijos que sacaron adelante, Concepción (1853) y José (1866) fueron bautizados en Bigastro. Por algún motivo, su primer hijo varón de nombre Severiano, fue bautizado en Novelda en 1856.  

Boletín Oficial Santander 1865.

De teniente pasó a capitán; y en 1865 era comandante de la Guardia Civil de Santander. Llegó a Orihuela en julio de 1878, con el grado de coronel. En enero de 1879 presidió un Consejo de Guerra en las Islas Baleares contra dos guardias civiles que fueron ajusticiados. Se retiró en 1880 y falleció en Orihuela en 1896 .

El Segura. Número 26 – 10 de julio de 1878: Ha llegado a esta ciudad (Orihuela) el Sr. D. José Madaria, Coronel de la Guardia Civil del tercio de Valencia.

Su hijo mayor, de nombre Severiano, se inició en la carrera militar en la tercera guerra carlista, luchando en el bando de los liberales, etiqueta política de la que presumió toda la vida. Licenciado en Derecho, contrajo matrimonio con la oriolana Ana Balaguer Muñoz, en enero de 1886, cuando era teniente del Batallón de Reserva de Orihuela.

Por esas mismas fechas se presentaba en la caja de reclutas de la zona militar de Orihuela la carta de pago de redención en metálico de su hermano, el mozo de reemplazo José de Madaria Rubio.

Redención en metálico.

Nacido en Bigastro en 1866, José no escogió la carrera militar como su padre y su hermano. Estudió con los jesuitas en el Colegio de Santo Domingo y se licenció en Medicina y Cirugía en 1889. Su título se recibió en el Gobierno Civil de la provincia en 1890; y ese mismo año abrió su consulta de Urología en la calle de San Agustín número 9 de Orihuela.

El Diario de Orihuela, 1890.

Un detalle confuso para mí, es su relación con Torremendo. No tengo claro si vivía allí o comenzó su carrera como médico en dicha pedanía. En septiembre de 1890, cuando hacía ya cinco meses que tenía abierta la consulta en Orihuela, se pudo leer en un semanario oriolano:

La prensa. Número 4 – 21 de septiembre de 1890: Hemos tenido el gusto de estrechar la mano de nuestro amigo muy querido el joven y reputado médico de Torremendo D. José de Madaria, quien ha pasado breves días en esta ciudad al lado de su distinguida familia.

Al principio pensé que era un simple errror. Pero dos años después, en «El Defensor de Orihuela», Antonio Pescetto, hemano del alcalde, utilizando los seudónimos «Tripas y Guindilla», escribió una sátira titulada “Entre Pepe y Pepito”, en la que se burló de Madaria poniendo en duda su contratación como médico municipal. Y parodiando a Molière, le llamó «el médico a palos de los de Torremendo».  Madaria se declaró ofendido y Pescetto lo remitió a los tribunales. A lo que Madaria respondió:

El independiente. Número 157 – 4 de julio de 1892: Los Tribunales de Justicia solo deben estar a nuestra disposición para resolver asuntos criminales y con cierta clase de gentes, como me sucedió en el campo donde fui agredido al reclamar el pago de mis honorarios como facultativo”. A lo que Pescetto respondió: “Si el Sr. de Madaria me quiere saludar, en mi casa me encuentro; y si gusta, también iré a los Saladares de Torremendo”.

La polémica con su nombramiento se mantuvo el resto de 1892. Tras un año como médico municipal interino le habían concedido la plaza en propiedad. Pero la decisión fue impugnada y revocada desde el Gobierno Civil. En diciembre, ya como médico titular de la Beneficencia municipal en el distrito del Arrabal Roig, pidió un mes de licencia para poder tomar parte en las oposiciones a médicos segundos del Ejército. En 1893 se enfrentó a una epidemia local de viruela con epicentro en La Aparecida.

El independiente. Número 730 – 28 de septiembre de 1894: Record ciclista. Procedentes de la villa de Torrevieja llegaron ayer a las 6 h. 12 m. de la tarde nuestros queridos amigos los distinguidos ciclistas D. José de Madaria y D. Gregorio Ponzoa, que el día anterior salieron para dicha población deteniéndose breves momentos en Albatera, Catral y Dolores, recorriendo en esta primera expedición 46 kilómetros en tres horas. Como dato curioso de este record, debemos hacer constar que dichos señores, a su salida de Torrevieja, depositaron un telegrama a las 4 de la tarde, no recibiéndose este aquí hasta después de media hora de llegar los expedicionarios.

Antes de dedicarse a la caza y al tiro, promocionó la práctica del ciclismo, un «nuevo e higiénico sport». También colaboraba en varios periódicos. Y su consulta evolucionaba con los últimos adelantos sin abandonar la asistencia gratuita a los pobres, en horario de tres a cinco. En 1896 realizó con éxito una delicada extirpación de cataratas.

El independiente. Número 664 – 7 de julio de 1894: Ha obtenido el título de practicante de medicina y cirugía menor con la nota de sobresaliente en la facultad de Valencia, el inteligente industrial D. Mariano Gilabert, ayudante de la clínica médica y operatoria que con éxito cada día más favorable, tiene establecida en su casa de la calle de San Agustín de esta ciudad el Dr. Madaria.

El orden. Número 63 – 13 de abril de 1895: Consultorio. Médico-Operatorio dirigido por D. José de Madaria, en San Agustín, 9 de Orihuela. Tratamiento de la difteria en sus múltiples manifestaciones; difteria faríngea (angina); laríngea (crup o garrotillo); nasal; ocular, etc. Según el procedimiento del Doctor Roux, con el suero de dicho señor y aparatos directamente recibidos de París.

No sé si tuvo algo que ver. Pero después de sufrir un ataque de reuma, comenzó su pasión por la caza. Formó parte del primer proyecto de una «sociedad de cazadores»; figurando su propio domicilio para recibir las adhesiones.

El Thader. Número 174 – 28 de enero de 1896: Han regresado de las islas del barón de Benifayó, donde se encontraban dedicados a los ejercicios cinegéticos, nuestros amigos D. José de Madaria y D. Vicente Rodríguez. Han «cobrado» muchas piezas.

Dehesa de Campoamor.

El ateneo de Orihuela. Número 14 – 10 de enero de 1897: Con objeto de poder dedicarse a los placeres cinegéticos, parece ser que se trata de fundar aquí en la ciudad una sociedad de cazadores que tomarán en arriendo la Dehesa de Campoamor. Hasta ahora han manifestado su conformidad con dicho proyecto los aficionados señores Martínez, Giménez, Pérez, Rubio, Capdepón, Lizón, García y Madaria. En casa de este último señor se reciben adhesiones hasta el jueves próximo, en que se realizará la primera expedición.

Despidió el siglo como presidente de la Cruz Roja, entidad organizadora de los famosos Juegos Florales celebrados en 1900. El 4 de septiembre de 1901 contrajo matrimonio en la capilla del Palacio Episcopal de Orihuela con Mercedes Garriga Mercader. Bendijo la unión el canónigo de la Colegiata de Alicante, Manuel Bañón Muñoz. Y fueron los padrinos, el padre de la novia, José María Garriga y la hermana del novio, Concepción de Madaria.

Escudo del obispo José Flores Osorio. Palacio Episcopal de Orihuela.

En cuanto a su hermano Severiano, en 1887, ya retirado del Ejército con el grado de capitán, tenía su bufete en la calle de Santacruz número 14. Un año después lo trasladó a la vecina calle de Santa Lucía número 9. Decano del colegio de abogados y presidente del Casino Orcelitano, fue concejal y alcalde de Orihuela. Falleció en el cargo, en septiembre de 1906, justo cuando comenzaban las fiestas del sexto centenario del hallazgo de la Virgen de Monserrate, en cuya organización se había implicado muy activamente.

Esquela en «Unión Republicana».
Orihuela, septiembre 1906. VI Centenario de la Virgen de Monserrate.

El Tiro de Pichón en San Antón.

Metido de lleno en el mundo de la escopeta, Pepe Madaria se reunió a principios de 1904 con un grupo de amigos para organizar un “tiro de pichón” en las inmediaciones de San Antón, cerca de su ermita. Una instalación provisional que funcionase durante la temporada de carnaval y cuaresma.

Ermita de San Antón

José de Madaria, Enrique Arroyo, Francisco Germán Ibarra, José Escudero, Alfredo Bueno, Francisco Ballesteros Meseguer y Juan López establecieron una sociedad para tal menester. Era sólo el principio. En un futuro pretendían organizar el Tiro Nacional en Orihuela, un deporte que estaba despertando gran entusiasmo entre la población.

Para el 21 de febrero, en el plano de San Antón, la nueva sociedad dispuso las instalaciones para llevar a cabo los ejercicios de tiro de pichón y tiro de gallina. Montaron también un tiro al blanco con escopeta carabina, pistola y revolver.

Elche, 1913

La inauguración del aquellas instalaciones prometía ser atractiva y novedosa; y para la ocasión encargaron 200 palomas en Albacete. Los entusiastas organizadores invitaron a las autoridades, centros culturales, asociaciones y otras personalidades; asegurando que los beneficios que obtuviesen serían destinados a los establecimientos de la Beneficencia local. Los puestos de los tiradores estaban numerados y se adjudicaron por sorteo; nombrando un jurado presidido por el concejal Luis García.

Se inauguró el día previsto; una hermosa tarde de primavera con gran animación y mucha concurrencia femenina. Para mayor comodidad de las señoras y de los aficionados en general prepararon unas sillas. Según cuenta la prensa, la jornada no fue muy afortunada para los tiradores; desperdiciando mucho plomo. Destacaron tanto en el tiro al palomo como a la gallina, el propio Madaria, Cremades, Arroyo, Lacy, Ortega, Germán, Pescetto, Soler y, como no, Juanito Rogel, el del Café Europeo.

Como nota negativa de aquella inauguración, un sujeto sostuvo un altercado con un alguacil del juzgado por la pertenencia de un palomo que había caído herido. El individuo acabó detenido por el propio alguacil.

La comarca. Número 317 – 18 de marzo de 1904: Mañana sábado, festividad de San José y al día siguiente domingo por la tarde, habrá tiro de pichón en la explanada de San Antón. Entre la juventud orcelitana reina gran entusiasmo por este patriótico sport. El tiro promete verse muy animado estos días.

La experiencia se fue prolongando en el tiempo con gran éxito, adquiriendo gran cantidad de pichones para la festividad de San José. El tiro se mantuvo muy concurrido hasta su cierre; ya entrado el mes de abril.

Balneario de San Antón.

Al llegar el verano, la sociedad decidió trasladar el espectáculo a Torrevieja; programando la inauguración para el primer domingo de agosto. José de Madaria se encargó de organizar los preparativos para que el «sport» reuniese las mejores condiciones en la costa.

Torrevieja a finales del siglo XIX.

La comarca. Número 429 – 10 de agosto de 1904: De Torrevieja. Con muchísima concurrencia de forasteros y la mar de fresco en esta deliciosa playa, ha llegado el sábado por la noche la banda de música de Rojales. (…) A las seis se efectuó el tiro de pichón con mucha concurrencia, vimos entre otros tiradores a los Sres. Marqués de Lacy (hijo), don José de Madaria, D. Miguel Cremades, D. Francisco Franco y otros que sentimos no recordar.

El diario orcelitano. Número 151 – 11 de agosto de 1904: Lo más grato, — El tiro de Pichón. — Para el asalto de armas. Sorprendente, atractiva y sugestionante ha resultado la fiesta del tiro de pichón, organizada por la sociedad de tiro de esa, de la cual es alma, mi distinguido amigo el reputado facultativo D. José de Madaria. Sitio en que se instaló el campo de tiro, el más pintoresco; las rocas, a cuyos pies ciclópeos se rompen las olas gigantes (…) La instalación del tiro, hecha con gusto exquisito y con lujo. Tiradores, la mar.

Presenciando el espectáculo, una multitud inmensa: Torrevieja entera y todas las colonias veraniegas. Un éxito verdadero, como no podía por menos de suceder, andando en ello, el simpático Pepe. Componían el jurado, un representante de la autoridad local, el notario de Murcia, D. José Sánchez Lafuente, en representación de la colonia murciana, D. Luis García Balaguer, abogado en representación de la de veraneantes oriolanos y D. José Escudero, como administrador del Tiro.

Se hicieron prodigios de puntería, sobresaliendo los tiradores por el siguiente orden. D. Miguel Cremades Rocamora, de Orihuela, D. José de Madaria y Rubio, de Orihuela; un señor de Murcia cuyo nombre ignoro; aunque bien sabe Dios que lo siento y D. Juan Rojas, de Alicante. Se repetirá el espectáculo todos los domingos y en la última tirada del último día, se adjudicarán premios a los tiradores…

Casino de Torrevieja a principios del XX. Fotografía A. Darblade

En 1905 se repitió la existosa experiencia. En enero la sociedad “Tiro de Pichón” de Orihuela pedía a Tobarra doscientos palomos para las tiradas de febrero en el plano de San Antón. En agosto y septiembre, el «tiro de pichón» se incorporó a las distracciones veraniegas que ofrecía Torrevieja. Pepe Madaria, además de encargarse de la organización, se distinguió de nuevo como gran tirador.

Unión republicana. Número 106 – 10 de agosto de 1905: Para el domingo próximo tendrá lugar la inauguración del tiro de pichón en las vecinas playas de Torrevieja, sitio denominado «Las Rocas». Amenizará este acto una banda de música, todos los días festivos. La dirección está a cargo de la sociedad «Tiro de Pichón» de Orihuela, la cual destinará los beneficios a los pobres de dicha villa.

Explanada Casino de Torrevieja. Alberto Darblade.

El diario. Número 116 – 12 de agosto de 1905: De Torrevieja. La animación en esta pintoresca villa ha llegado por fin a su mayor apogeo en la presente temporada de verano, mucha más, que hacía presagiar la soledad relativa de los primeros días. Los salones de los balnearios, antes, tan escasamente concurridos, veíanse a todas las horas del día favorecidos por un considerable número de veraneantes, predominando entre ellos, como es natural, las mujeres hermosas.

¡Bien se puede venir hoy a Torrevieja! Aquí nos brindan estas playas brisas deliciosas como lenitivo a los rigores de la estación, no nos faltan fiestas y distracciones para ir matando el tiempo; y por si todo esto fuera poco para animar al menos decidido a venir a este rinconcito de Mediterráneo, diré, que es ahora refugio de un sin número de bellezas de Murcia y de nuestra querida ciudad de Orihuela, las cuales fraternizan en paseos, balnearios y casino con las de Torrevieja, donde huelga decir, porque ahí todo el mundo lo sabe, lo mucho y bueno que existe. ¡Por algo se cría aquí la sal!

Balneario Vista Alegre. Torrevieja.

Para el domingo próximo está anunciada la inauguración del Tiro de Pichón que ha de establecerse en el sitio denominado las Puntas; a cargo de la misma sociedad que lo tuvo el año anterior. ¡ Anímense esos tiradores que se han quedado en esa y vengan a lucir su envidiable puntería!

El Casino de Cazadores de Orihuela y el Real Tiro de Pichón de Alicante.

 En abril de 1907 se creó el Casino de Cazadores de Orihuela. Los cincuenta artículos que componían sus estatutos fueron publicados por el diario «La Huerta» en varias entregas. Reproduzco los doce primeros:

Capítulo primero. Objeto del Casino.  Artículo 1° Esta sociedad tiene por objeto proporcionar a los señores que la forman estimación recíproca y lograr por la unión de los aficionados al sport cinegético el aumento de la caza en esta región; procurando coadyuvar al cumplimiento de las leyes que tienden a su fomento. Art. 2° Para conseguir ambas cosas, la sociedad tendrá un local con salones de lectura y recreos lícitos. Art. 3° Cuando los fondos de la Sociedad lo permitan, se hará un arriendo de terrenos para dedicarse a la caza acotándolos como la ley prescribe. Art 4° No se consentirán discusiones en la sociedad sobre religión ni política.

Art. 5° En manera alguna serán permitidos juegos de azar ni envite. Art. 6° La Sociedad tendrá a su cargo la organización del Tiro de Pichón, que celebrarán sus tiradas desde el último día de Carnaval a la Pascua de Resurrección los domingos y días festivos. Art. 7° En los restantes días festivos del año, se organizarán, si la junta lo estima conveniente, y con el fin de arbitrar fondos, tiradas de plato y tiro al blanco a la pérdida plato etc. Art. 8º Está facultada la Junta, para arbitrar recursos haciendo rifas de armas de caza o artículos para este sport.

Art. 9° Para organizar esta sociedad se crearán 500 acciones a 5 pesetas, que no devengarán interés y que serán amortizables diez por anualidad pudiendo ser transferidas. Art. 10º Las acciones transferidas a individuos que no sean socios, perderán su valor y serán anuladas. Art. 11º Los socios accionistas, serán propietarios de los muebles y efectos a partes iguales entre los que quedaran el día de la disolución. Art. 12º En caso de haberse amortizado todas las acciones, los bienes de la sociedad serán repartidos entre los socios de número.

Real Tiro de Pichón. Alicante

Mientras tanto en Alicante, la afición por la escopeta iba en aumento. Entre los bailes, regatas y verbenas de la «alta sociedad» se fueron introduciendo los concursos de tiro. En febrero de 1911 el Rey Alfonso XIII viajó a la capital de la provincia y lo primero que hizo al llegar a la ciudad fue visitar el nuevo y elegante kiosco del Tiro de Pichón.

Alfonso XIII en el Real Tiro de Pichón de Alicante, 1911 .

Las competiciones alicantinas, en las que participaban habitualmente aficionados de Orihuela, Murcia o Cartagena, se alargaban hasta seis días, dotadas con muchos premios. Y en 1912 se celebró por primera vez la Copa de Levante, instituida por las Sociedades de Tiro de Pichón de Barcelona, Valencia, Alicante y Almería.

La Sociedad Tiro de Pichón de Orihuela.

El viernes 30 de marzo de 1917 se reunieron unos cuantos aficionados al tiro, en casa del médico José de Madaria Rubio. Querían constituir una sociedad que estimulase a los buenos tiradores de Orihuela; fomentando un «Sport en armonía con la afición«. Un tiro de pichón organizado con todos los adelantos modernos, evitando las incomodidades de practicarlo sin campo cerrado y a brazo, modalidad conocida como «tiro a la valenciana» en la que un colombaire o soltador lanzaba el pichón intentando buscar el fallo del tirador.

Salón Novedades. Colección Javier Sánchez Portas.

El domingo 1 de abril de 1917 trasladaron la reunión al Salón Novedades, donde constituyeron la Sociedad de Tiro de Pichón de Orihuela con gran concurrencia y animación. Allí se acordaron los siguientes puntos:

1. Constituir la sociedad, adoptando el reglamento de las establecidas en Alicante y otras poblaciones. 2. El tiro será en local cerrado y por el sistema de cajas. 3. Todos los socios tendrán los mismos derechos y deberes, bien sean  tiradores o no lo sean. 4. Para el ingreso en la sociedad se abonarán cinco pesetas como cuota de entrada, y la cuota mensual será de una peseta.

5. Serán socios honorarios el Alcalde de esta ciudad, el Comandante militar de la plaza, el Juez de Instrucción, el Teniente de la Guardia Civil, el Juez Municipal y el Presidente del Casino Orcelitano. También se nombrarán socios honorarios a todos los señores que hagan objeto de una distinción a la sociedad.

En este caso ya se encuentra Adolfo Wandosell, marqués de Arneva, que ha ofrecido una copa para la primera tira extraordinaria que se verifique. 6. Por último, se acordó hacer una emisión de cien acciones de veinticinco pesetas, pagaderas en cinco mensualidades y amortizables por sorteo entre los tenedores.

Establecidas las anteriores bases se procedió a la elección de la Junta Directiva, dando el siguiente resultado: Presidente: D. José de Madaria. Vicepresidente: D. Santiago Laiz. Vocales: D. Manuel López, D. José Lizón, D. Joaquín Selma y D.  Martín Salinas. Inspectores de tiro: D. Miguel Cremades y D. Carlos Bofill. Tesorero D. Francisco Germán. Secretario Contador D. Juan Carrió.

El 26 de enero de 1919 se programó la primera tirada de entrenamiento en el polígono de tiro que la sociedad poseía en el camino de Abanilla, partido del Escorratel. El campo estuvo muy concurrido; con presencia de forasteros, distinguidas damas y bellas señoritas de la selecta sociedad oriolana.

Se jugó la copa del presidente a un pichón con handicap a cinco pesetas la entrada; adjudicándose un premio igual al valor de las entradas e inscribiéndose en dicha copa el nombre del vencedor. También se disputó la copa del presidente honorario de la sociedad, el duque de Hornachuelos; y se hicieron numerosas puestas, encargándose unas cuantas secciones de cazadores furtivos de rematar las pocas palomas que escaparon. Al final de la tirada se vendieron en el campo a 75 céntimos la pieza; siendo mayor el número de pedidos que el de pichones muertos.

El duque de Hornachuelos, el marqués de Arneva y José de Madaria en el polígono de tiro de Orihuela, mayo de 1919.

Las tiradas de inauguración del polígono de tiro se celebraron en abril y mayo de ese mismo año 1919. Y asistieron, además de todas las personalidades locales, el duque de Hornachuelos, el marqués de Fuente el Sol y el marqués de Arneva; siempre con gran animación y concurrencia de bellas damas de Orihuela, Alicante y Murcia.

En las diferentes jornadas se jugaron las copas del presidente, de S. M. el Rey Alfonso XIII, del duque de Hornachuelos, del marqués de Arneva, del marqués de Fontalba, del Casino Orcelitano y el Gran Premio de Orihuela, con copas del Ayuntamiento, del Sr. Ruiz Valarino, de D. Luis Barcala, y 1.500 pesetas donadas por la propia «Sociedad Tiro de Pichón».

El «Tiro Pichón» oriolano.

No puedo asegurar el emplazamiento exacto de ese polígono que sitúan en el camino de Abanilla, partido del Escorratel; pero podría ser el mismo que el de la fotografía, situado detrás del cementerio.

José de Madaria Rubio en el siglo XX.

Como hemos podido comprobar, Pepe Madaria fue el elemento principal en todo el proceso relatado. Un personaje polifacético que, a comienzos del siglo XX, se declaraba republicano, demócrata y progresista. Director del periódico «Unión Republicana» cuya redacción estaba en su domicilio, en un banquete celebrado en Orihuela en 1903 llegó a afirmar mientras brindaba con champagne a los acordes de «La Marsellesa»:

Jamás fui político, aunque en verdad siempre sentí simpatía por la causa republicana, simpatía que ha llegado a ser convicción, pues creo que es la única que salvará de la ruina completa a nuestra patria…

De su matrimonio con Mercedes Garriga Mercader nacieron al menos cinco hijos: José (1903) (médico y alférez provisional), Severiano (1905-1936) (Oficial de la Marina de Guerra), Conchita (de ella sólo sé que estudió piano en el Conservatorio de Murcia), Mercedes (fallecida en marzo de 1912 tras larga y penosa enfermedad) y María de los Ángeles (nacida el 13 de mayo de 1913).

Su consultorio siguió siempre a la vanguardia; intentando incorporar los últimos adelantos de la ciencia médica; como por ejemplo el primer aparato de rayos X de Orihuela, novedosa tecnología descubierta en 1895.

El diario. Número 84 – 4 de julio de 1905: Nuestro querido amigo el médico de esta ciudad D. José de Madaria, acaba de recibir de Eslange (Alemania) los motores y máquinas para el gabinete de electroterapia, rayos X y alta frecuencia, con que piensa enriquecer su ya acreditadísimo consultorio. Se espera para montar dichos aparatos al notable ingeniero alemán Sr. Gerbel.

Consulta de José de Madaira.

El diario. Número 95 – 18 de julio de 1905: Una visita al gabinete electroterápico de D. José de Madaria. Por José. M. Teruel.

En una de las frecuentes visitas que allá por el año 1896 hacía yo al célebre oculista señor Barraquer en su consultorio de la ronda de San Pedro en Barcelona, tuve ocasión de enterarme del maravilloso invento de Roentgen, leyendo en aquel elegante gabinete de espera, la «Revue des Revues». Mi asombro se mezcló con la incredulidad del ignorante y aún recuerdo que antes de ver las primeras radiografías, lancé algunos anatemas heréticos contra la ciencia eléctrica.

¡Quién me había de decir que pocos años después tendría yo que asistir a la inauguración de un gabinete electroterápico, instalado en Orihuela, último rincón del mundo!

Pero no es un sueño; es una realidad visible, palpable como todas las realidades. Aquí, en Orihuela, a donde los últimos adelantos de la ciencia llegan a los oídos de sus habitantes esfumados como los recuerdos de los primeros días de nuestra infancia, mi querido amigo el ilustrado médico D. José de Madaria, ha montado un gabinete radioscópico, capaz de competir con los mejores de las principales capitales de la península, por el número, cantidad y precisión de sus aparatos, y si no, vaya una prueba.

Tiene un electro-motor de un caballo de fuerza, que acciona sobre una dinamo de 65 volts y 6 amperes, produciendo 2.000 revoluciones por minuto, con un interruptor de 4.000 interrupciones por minuto. Cuadro con voltímetro y amperómetro, reostatos, llave de paso, etc. Gran bobina de inducción con chispa de 50 centímetros. Gran resonador del Dr. Ondin para alta frecuencia. Máquina estática, auto-escitatríz de Topler Volts. Cuadro de adaptación universal con gran batería de acumuladores para trabajar durante el día, etc. etc.

¿Que cuáles son los efectos de estos prodigiosos aparatos? pues son los siguientes: corrientes galvánicas, faradización, wantevillización, electrólisis, cataforesis, endoscopía para reconocimiento de todas las cavidades del cuerpo por la luz, y es verdaderamente asombroso, increíble a no haberlo visto, la exactitud y precisión, de claridad con que se distingue el corazón y sus funciones, el hígado, los ¡cálculos de la vejiga, los pulmones, pudiéndose diagnosticar de una manera absoluta la existencia de la tuberculosis, porque el medio de la claridad del pulmón, se observan manchas opacas, que determinan la región invadida por el tubérculo. Los huesos, se traslucen, como si los tuviera uno en la mano.

Se produce además, la pirogalvania o sea la cauterización eléctrica, baños y duchas estáticas, corrientes de Morton, efluvios eléctricos, viéndose el cuerpo bañado por una inmensa lluvia verde de menudas chispas eléctricas, ocasionando una agradable sensación de fresco y bienestar. Corrientes de alta frecuencia de excelentes resultados en los tratamientos de la diabetes, reumatismo y anemia. Radioscopia, radiografía y radioterapia y mil y mil efectos más que no enumero por no cansar a mis lectores y no ofender la natural modestia de mi distinguido amigo el señor Madaria…

Pepe Madaria, «reputado médico cirujano de Orihuela», estaba presente en todos los fregados sociales: presidente de la Cruz Roja; del Ateneo San Luis Gonzaga; del Casino Orcelitano y de la Sociedad Tiro de Pichón simultáneamente…

En 1915 la junta directiva del Cuerpo de médicos forenses substitutos de España lo eligió presidente. En 1919, reunida la asamblea general de los Exploradores de España, resultó elegido presidente del Consejo Local oriolano…

En 1925 formaba parte de la Junta Benéfica Municipal, ocupándose del Rabaloche; y pasaba consulta en el hospital de San Juan de Dios. Tenía una finca de recreo en el Oriolet, donde se organizaban meriendas y bailes. Parece ser que se encargó de arbolar la zona, a tenor de lo afirmado en este artículo:

El Oriolet. Colección Javier Sánchez Portas.

El pueblo. Número 162 – 24 de mayo de 1927: Por el Oriol y por el Raiguero, merced al esfuerzo laudable de algunos particulares, los señores de Madaria y Pescetto, el arbolado parece que quiere volver a escalar la cumbre, revistiendo las faldas de la sierra.

¿No podría también el municipio tomar la iniciativa e intentar esa obra de misericordia que se llama vestir al desnudo, quitando a la sierra algo de su actual espantosa aridez? ¡Qué bien le vendrían a la vertiente de la montaña, algunas pinadas, aromatizantes y alegradoras del paisaje!….

La iniciativa de la bella y simpática señorita Conchita Madaria, entusiásticamente secundada por el elemento joven oriolano, se organizó el jueves pasado una gira a la finca que en el Oriolet posee el culto cirujano D. José de Madaria. Desde por la mañana se vio claramente que el resultado de sería soberbio, pues las chicas se dieron cita en la Glorieta, y de allí se lanzaron de compras, misión que cumplieron a las mil maravillas, por lo exquisita y delicada que resultó la merienda de por la tarde.

A las cinco de la misma, en coches de los Sres. Madaria, Ruiz y Ballesteros, se trasladó la alegre concurrencia al sitio indicado, en donde se derrochó alegría, se bailó y encontró ocasión la juventud de las expansiones propias de la edad. La merienda, compuesta de fiambres, dulces y champagne, se deslizó dentro de la mayor armonía y buen humor, bailándose de nuevo en la terraza hasta las once de la noche, hora en que después de obsequiar el Sr. Madaria (siempre tan galante, Don José) con preciosos bouquets de flores, se emprendió el regreso hacia el Casino, en cuya Sociedad se rindió de nuevo culto a Terpsícore hasta las doce y media.

Casino Orcelitano

Epílogo

Para completar la biografía de José de Madaria, transcribo el obituario que le compusieron tras su fallecimiento, el 21 de enero de 1930:

Actualidad. Número 100 – 23 de enero de 1930: El pasado martes falleció el culto médico y excelente caballero don José de Madaria. El acto de su entierro constituyó una imponente manifestación de duelo que puso de relieve las simpatías de que gozaba el finado y a la que se asociaron todas las clases sociales. Don José de Madaria fue hombre de privilegiado talento, que supo emplear siempre para bien de nuestra querida ciudad.

Batallador incansable y periodista de fibra intensamente irónica, fundó, dirigió y colaboró en infinitas publicaciones de las que recordamos: «El Pueblo» (editado en 1892), «El Thader» (1895), «El Oriol» (1900), «Unión Republicana», y «España Médico-Forense» (1916). En ellos popularizó el seudónimo de «Aíradam», y sus artículos son aún recordados y leídos, admirándose en ellos el profundo ingenio, la vena humorística y la fina sensibilidad.

Excelente poeta, deja abundantes producciones de esta índole (que en sus últimos días pensaba recopilar en dos libretos) su musa siempre dispuesta le inspiró constantemente y prueba de ello son sus magníficos versos; de los que en nuestro próximo número daremos alguna muestra.

Sus dotes personales y las estimaciones que gozaba le llevaron a ocupar relevantes cargos entre los que recordamos el de Presidente del Casino, Exploradores, Ateneo de San Luis, Juntas de Defensa de los Médicos Forenses Substitutos de España, Círculo de la Unión Republicana; Presidente y Fundador de la Cruz Roja y Tiro de Pichón. Desempeñó la titular de Dolores y más tarde la de Orihuela durante 39 años.

Descanse en paz el pundonoroso caballero, con el que pierde Orihuela uno de sus más preclaros hijos. Reciba su familia y particularmente sus hijos y queridos amigos nuestros, D. José y D. Severiano, el testimonio de nuestra sincera pesadumbre.

La obra «Retratos a Pluma», escrita por José M. Teruel en 1906, dedicó dos capítulos a los hermanos Madaria. Y afirmó sobre su amigo José:

Es un carácter. Posee la impaciente vehemencia del niño, y una voluntad tenaz como el diamante; por eso, sus ideas apenas concebidas son realizadas importándole poco la cantidad ni la calidad de los obstáculos que se opongan a su realización.

El propio José, firmante del prologo en verso, se definió a si mismo como:

«Pepe Madaria, un humilde galeno que no supo hacer nunca nada bueno».

Firma de José de Madaria.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba)

Mi agradecimiento a Javier Sánchez Portas y a José Manuel Dayas.

Del Japón a la Puerta del Sol.

Anuncios 1910-1918

Prefacio.

En las últimas décadas del siglo XIX, el arte y la cultura japonesa fascinaron por completo a los europeos. En el año 1888 se mostró en Barcelona la primera Exposición Universal celebrada en España.

Y sirvió para que Japón presentase oficialmente sus productos en un pabellón propio que cautivó tanto a los artistas del incipiente modernismo como al resto de la sociedad de la época.

Japón en la Exposición Universal de Barcelona en 1888

Por otro lado, la implantación del capitalismo y el desarrollo de la tecnología, habían convertido a Japón en una potencia  industrial y económica, capaz de derrotar militarmente a Rusia a principios del siglo XX.

El desarrollo comercial de los productos orientales llenó Barcelona de establecimientos especializados en artículos de importación a precios muy competitivos. Algo parecido a lo que pasa en la actualidad con los productos chinos. Así explicaba el fenómeno nipón un diario oriolano de la época:

La iberia. Número 108 – 1907 octubre 25: Ningún país puede rivalizar con el Japón en baratura en la mano de obra, puesto que el término medio de los jornales oscila entre 55 céntimos y un franco y medio diarios. Un forjador cobra tres reales diarios; un franco y diez céntimos un sastre que trabaja 12 horas; y es preciso ser un sabio o un artista para cobrar dos francos diarios.

Los funcionarios están también mal pagados, pues en todo el imperio sólo hay un profesor que cobre 200 francos mensuales. La mayoría sólo perciben 30 ó 40 francos y son muchos los que no tienen un sueldo superior a quince o veinte. En cambio la manutención no puede ser allí más frugal ni barata, y una gran parte de los súbditos del Mikado se nutren con un poco de arroz, pescado seco y té sin azúcar.

Veinte años después de aquella exposición que puso Barcelona en el mundo, en plena fiebre del modernismo y el japonismo, Emilio Salar y Pascual Hostalet decidieron abrir un nuevo establecimiento textil en Orihuela; y lo llamaron «El Japón».

Del Japón a la Puerta del Sol con Emilio Salar Ruiz.

Elegantemente decorado, estaba domiciliado en el local anexo a la ferretería droguería de José Balaguer, en la calle Alfonso XIII, número 2.

Calle Alfonso XIII, 2. Colección Javier Sánchez Portas.

La iberia. Número 247 – 1908 abril 18: Don Pascual Hostalet y don Emilio Salar han regresado de Barcelona después de efectuar las compras de géneros para el nuevo establecimiento que en breve se abrirá al público en la calle de Alfonso XIII junto al comercio de D. José Balaguer.

La Huerta. Número 307 – 1908 abril 25: Dentro de pocos días abrirán al público un bien surtido y elegante establecimiento de tejidos en la calle de Alfonso XIII, nuestros jóvenes y estimados amigos D. Pascual Hostalet y D. Emilio Salar. Les deseamos por anticipados a tan laboriosos jóvenes muchas prosperidades.

La Huerta. Número 316 – 1908 mayo 7: Desde el lunes próximo contará el pueblo de Orihuela, con un nuevo y elegante comercio de tejidos titulado EL JAPÓN, que nuestros queridos amigos, D. Pascual Hostalet y D. Emilio Salar han establecido en la calle de Alfonso XIII, número 2.

Cuenta EL JAPÓN, con un bonito y variado surtido en vestidos para  señora géneros blancos, satenes. Y otros artículos que sería prolijo enumerar y que la persona que visite dicho establecimiento, se convencerá de lo que llevamos dicho. Mucha suerte y prosperidades deseamos a tan queridos amigos.

La Huerta. Número 320 – 1908 mayo 12: Se ha abierto al público el elegante comercio de tejidos El Japón de los señores Hostalet y Salar. Muchas prosperidades les deseamos.

La iberia. Número 264 – 1908 mayo 12: Orihuela cuenta con un nuevo establecimiento de tejidos. Con igual lujo que los mejores de las grandes capitales, está decorado y pintado «El Japón», en cuya tienda se ha recibido un inmenso y variado surtido de todas clases de géneros, tanto para señora como para caballero, y de la más última novedad.

Sus dueños, para dotar a Orihuela de esta nueva tienda, no han omitido gasto de ninguna especie, y es verdaderamente asombroso lo barato que se pueden adquirir en el nuevo comercio de la calle de Alfonso XIII todos los géneros que se deseen.

Calle Alfonso XIII, 2. Colección Javier Sánchez Portas.

La Huerta. Número 329 – 1908 mayo 22: Hemos tenido el gusto de saludar a Mrs. Thanell, comisionado del Gobierno Japonés para que visite la sucursal que de aquel comercio han establecido en esta los Sres. Hostalet y Sala. El comerciante ha quedado muy satisfecho de su visita al comercio EL JAPÓN. Nuestra bienvenida.

La siguiente noticia me parece muy curiosa. El redactor de «La Iberia» aprovechó la sección de sucesos para hacer publicidad del establecimiento.

La iberia. Número 283 – 1908 junio 4: Ayer tarde riñeron dos sujetos. Uno de los cuales, que resultó con graves heridas, fue introducido en el comercio de tejidos de los Sres. Hostalet y Salar, «El Japón» en donde admiramos los más variados y completos surtidos en las más altas novedades de trajes para señoras, propios para la presente estación. Todo a precios económicos.

La Huerta. Número 354 – 1908 junio 25: ¡Atención! ¡Novedad! ¡Economía! En el comercio EL JAPÓN, Alfonso XIII, se acaba de recibir un inmenso surtido de guardapolvo dril hilo desde 4 pesetas hasta 10. Nueva colección en hilos, nansus y nipís, bordados para vestidos de señora. HOSTALET Y SALAR. El Japón, Alfonso XIII,- Orihuela. Novedad, novedad, novedad.

En artículos como pañuelos, sombrillas o paraguas, algunas empresas catalanas aprovecharon el tirón oriental utilizando marcas como «la japonesa» para comercializar productos fabricados en Barcelona.

La Huerta. Número 369 – 1908 julio 14: «El Japón» acaba de recibir 5.003 sombrillas para venderlas a precio de fábrica. 200 guardapolvos dril hilo a 5 pesetas. 2.000 pañuelos seda modernistas. Casa exclusiva en pañuelos de Manila desde 12 a 500 pesetas. EL JAPON, Hostalet y Salar. Alfonso XIII n. 2 Orihuela.

La Huerta. Número 413 – 1908 septiembre 9: Nuestros estimados amigos los señores Hostalet y Salar, dueños del acreditado establecimiento de tejidos EL JAPÓN, han recibido un surtido inmenso de velos y tules para mantillas.

El domingo por la noche presentaron una notable exposición de dichos géneros en aquel comercio, que fue admirada por muchísimas personas. Además se prepara otra magnífica exposición de toallas.

La iberia. Número 364 – 1908 septiembre 15: Prepararse que va a llover. En el comercio EL JAPÓN de los señores Hostalet y Salar, se ha recibido un grandioso surtido en paraguas de señora y caballero:  1.000 paraguas veloz estrella a 3 pesetas.  1.000 paraguas níquel a 4.  500 paraguas seda de 8, a 30.

En el verano de 1909, Emilio Salar se casó con Patrocinio Luis Parra, hija del sastre Ángel Luis y de Patrocinio Parra. Lo hicieron en la Catedral, dos meses después de la pedida de mano.

El orden. Número 176 – 1909 junio 12: Ha sido pedida la mano de la bella señorita Patrocinio Luis para el joven comerciante de esta plaza, don Emilio Salar.

Diario de Alicante. Número 703 – 1909 junio 14: Orihuela. Boda. Para en breve está concertada la boda de la bella señorita Patrocinio Luis con el comerciante de esta plaza D. Emilio Salar.

Catedral de Orihuela. Plaza de la Soledad.

El eco del Segura Número 1 – 1909 agosto 7: Ayer se verificó en este templo Catedral el enlace de nuestro querido amigo el comerciante de esta plaza D. Emilio Salar con la bella señorita Patrocinio Luis.

Fueron padrinos los tíos del novio D. Federico Marco y Doña Asunción Ruiz. Dio la bendición nupcial, el Pbro. D. Luis Parra. Después de la ceremonia salieron los novios para Valencia, en cuya capital se proponen pasar la luna de miel. Nuestra enhorabuena a los contrayentes.

Emilio se encargaba de las compras. Y como iremos viendo, se pasó media vida viajando; sobre todo a Barcelona, ciudad que visitaba varias veces al año.

Entre los años 1910 y 1911 se desplazó también a Valencia, Madrid y Zaragoza en busca de géneros de temporada. En 1910 fallecía su madre en Abanilla. Y en mayo de 1911 nacía su hija Patrito.

El Eco de Orihuela. Número 132 – 1910 abril 20: SUELTOS Y NOTICIAS. Ha salido para Valencia y Barcelona con objeto de hacer compras para su acreditado establecimiento «El Japón» nuestro amigo D. Emilio Salar.

El Eco de Orihuela. Número 260 – 1910 septiembre 23: SUELTOS Y NOTICIAS. En Abanilla donde residía ha fallecido la madre de nuestro querido amigo D. Emilio Salar, condueño del acreditado establecimiento de tejidos «El Japón». Nuestro más sentido pésame al señor Salar que hacemos extensivo a su distinguida familia.

Noviembre de 1910.

El pintor y decorador Enrique Luis, primo hermano de su esposa, exponía sus pinturas en el escaparate. También les pintó una artística bandera anunciadora ¿del Japón?

El Eco de Orihuela. Número 348 – 1911 enero 11: En el escaparate del comercio de tejidos «El Japón» hemos tenido el gusto de admirar un hermoso cuadro pintado por el reputado artista don Enrique Luis, y que este señor ha regalado para el beneficio del hospital.

Enrique Luis

El Eco de Orihuela. Número 422 – 1911 abril 10: Está llamando la atención del público la anunciadora bandera que los señores Hostalet y Salar han puesto en su acreditado establecimiento «El Japón» situado en la calle de Alfonso XIII. Es una obra de arte debida al reputado pincel de nuestro querido amigo D. Enrique Luis.

El Eco de Orihuela. Número 458 – 1911 mayo 29: La joven esposa de nuestro querido amigo el reputado comerciante D. Emilio Salar ha dado a luz una preciosa niña, por cuyo fausto suceso felicitamos a tan dichosos padres.

Antes de seguir hablando de Emilio y de la separación de los dos socios de «El Japón», tengo que mencionar al famoso cronista oriolano José Rufino Gea; quien en abril de ese mismo año compró un comercio de tejidos en la calle Calderón para que lo llevase su primogénito, José Gea Sacasa.

Dicho comercio, conocido como «El Indio», pertenecía a Rafaela Arenas Díaz, viuda de José Martínez Costa, un comerciante de tejidos fallecido en 1906. Esta señora tenía otro establecimiento en la calle Mayor cuyo anuncio es coetáneo al del Japón. Además fue la madre del famoso político José Martínez Arenas.

Agosto de 1910.

Otro de sus hijos, Manuel Martínez Arenas, regentó el negocio de la calle mayor. Se casó en mayo de 1919 con Encarnación Ros Alifa. En agosto de 1920 nació su hijo Manolín. En noviembre de 1924 cayó enfermo, y murió el 12 de abril de 1925 ,con sólo 33 años.

Colección Julia Valoria Martínez.

El diario. Número 958 – 1911 abril 15: Por virtud de escritura otorgada por la señora viuda de D. José Martínez Costa a favor de nuestro amigo Don J. Rufino Gea, ha sido traspasado a este el comercio de tejidos denominado «El Indio», situado en la calle de Calderón de la Barca núm. 13.

El Sr. Gea ha encargado a su hijo mayor D. José Gea Sacasa la dirección del establecimiento; y saldrá en breve para Valencia y Barcelona para hacer las compras de la temporada. Felicitamos a nuestro buen amigo por esta adquisición y no dudamos de que bajo la acertada dirección de su hijo, tan conocido y acreditado en el comercio local, adquirirá el establecimiento «El Indio» la importancia que merece.

El Eco de Orihuela. Número 427 – 1911 abril 20: El nuevo propietario de «El Indio» D. José Gea Sacasa, ha marchado a Barcelona a comprar géneros para su establecimiento.

El hijo de Rufino Gea enfermó en el verano de 1911. Y aunque pareció recuperarse, acabó falleciendo el 16 de noviembre de ese mismo año.

El diario. Número 1131 – 1911 noviembre 18: Ayer tarde fue conducido a su última morada, el cadáver del que en vida fue el joven José Gea Sacasa. El acto resultó una imponente manifestación de duelo, realizado por numerosas personas de todas las clases sociales de Orihuela, en demostración de las generales simpatías con que contaba el finado y de que goza su familia.

El siguiente anuncio, último de «El Japón», apareció en «La Cantárida» y en «El Conquistador» durante todo el año 1911. Y se mantuvo hasta el 15 de enero de 1912.

No tengo la fecha concreta del cierre; pero teniendo en cuenta que en abril ya se estaba preparando el nuevo establecimiento de Emilio Salar en la calle Mayor, y que se anunciaba la próxima apertura de la farmacia droguería de Penalva en el local que había ocupado «El Japón», está claro que fue entre los meses de febrero y marzo de 1912.

Droguería Balaguer y Farmacia Penalva. Colección Javier Sánchez Portas.

Licenciado en 1911, Sebastián Penalva Fons abrió su farmacia, despacho y laboratorio en noviembre de 1912.

En mayo de 1913 se casó con Pepita Balaguer Murcia. Su hijo José María Penalva Balaguer, estudió en Santo Domingo y tuvo como compañero a Emilio Salar Luis. Pero no adelantemos acontecimientos.

Interior Farmacia Penalva, enero 1913. Colección Javier Sánchez Portas.

Puerta del Sol y Gran Vía.

El Eco de Orihuela. Número 722 – 1912 abril 24: Ha regresado de Alicante nuestro joven amigo D. Emilio Salar, dueño del nuevo establecimiento de tejidos «La Puerta del Sol».

El Eco de Orihuela. Número 733 – 1912 mayo 7: Están ultimándose los trabajos para la apertura del comercio de tejidos «La Puerta del Sol» de nuestro joven amigo D. Emilio Salar.

Disuelta la sociedad con Pascual Hostalet, Emilio abrió «La Puerta del Sol» en mayo de 1912, después de varios viajes a Barcelona, ciudad que como ya he dicho, visitaba al menos dos veces al año. Su nuevo establecimiento estaba en la esquina de la calle Mayor con la calle de Colón.

Colección Javier Sánchez Portas.

El Eco de Orihuela. Número 743 – 1912 mayo 20: Mañana se abre al público el establecimiento de tejidos que, rotulado «La Puerta del Sol», ha establecido en la calle Mayor donde estuvieron instaladas las máquinas Singer, nuestro querido amigo D. Emilio Salar, a quien deseamos prósperos negocios.

El Eco de Orihuela. Número 746 – 1912 mayo 23: Ha sido abierto al público «La Puerta del Sol», lujoso establecimiento de tejidos que nuestro querido amigo D. Emilio Salar ha montado en la calle Mayor, el que está siendo visitado por las damas de la alta sociedad oriolana. Deseamos a su dueño mucha prosperidad y que siga con la buena suerte con que ha comenzado.

El Eco de Orihuela. Número 843 – 1912 septiembre 19: La que desee alguna ropa confeccionada para niño, que visite el establecimiento de nuestro buen amigo D. Emilio Salar, donde podrá encontrar toda clase de artículos como el mencionado. En novedades para señoras también cuenta este establecimiento con un buen surtido. Visitadlo y os convenceréis.

El Eco de Orihuela. Número 848 – 1912 septiembre 25: Nuestro buen amigo D. Emilio Salar ha recibido para la presente temporada de invierno una abundante colección de paraguas magníficos. Por poquísimo dinero se puede hacer uno de un buen paraguas visitando el establecimiento «La Puerta del Sol».

En cuanto a su socio, Pascual se quedó con el negocio del hijo de Rufino Gea en la calle Calderón de la Barca. Y en octubre de 1912 cambió el nombre de «El Indio» por «La Gran Vía».

Calle Calderón de la Barca. Colección Javier Sánchez Portas.

El Eco de Orihuela. Número 867 – 1912 octubre 17: Nuestro querido amigo el prestigioso comerciante de tejidos D. Pascual Hostalet ha sustituido el nombre de su establecimiento, rotulándolo «La Gran Vía» en vez de «El indio».  El letrero que lleva el nuevo es debido al reputado pincel de Manuel Pérez.

El Obrero, noviembre 1913.

Nacido en 1878, Pascual Hostalet Chust era el hijo menor del matrimonio formado por el zapatero Pascual Hostalet y María Vicenta Chust. En el verano de 1913, Pascual pidió la mano y en septiembre se casó, con María de Monserrate Llanes Catalá.

Ecos. Agosto de 1919.

Jefe de los Tradicionalistas oriolanos, la desgracia se cebó con su matrimonio perdiendo tres hijos consecutivos. María murió muy joven; dejando otros tres hijos: Vicente, María y Pascual Hostalet Llanes.

Pinchando sobre la fotografía de María Llanes se accede a un trabajo sobre su familia y los chocolateros oriolanos.

María Llanes Catalá. Gentileza de su bisnieta Marietta Agulló Domingo. Enlace a otro artículo.

Patrocinio, la suegra de Emilio, falleció a principios de 1913.

El diario. Número 1445 – 1913 enero 24: Ha fallecido la apreciable esposa del conocido industrial de esta plaza, don Ángel Luis, y madre política de nuestro querido amigo el acreditado comerciante, D. Emilio Salar a cuya desconsolada familia, enviamos nuestro más, sentido pésame.

El Eco de Orihuela. Número 946 –  1913 enero 24:Ayer tarde fue conducido a su última morada el cadáver de la señora doña Patrocinio Parra Rodríguez. Las cintas eran llevadas por los señores D. Ricardo Ferrer. D. Vicente Galiana, D. José Marín y D. Francisco García.

Presidian el duelo los sacerdotes don Luis Parra sobrino de la finada y don Domingo Aparicio, y don Tomás Brotóns Guillén. Reiteramos la expresión de nuestro sentimiento a su afligida familia, en especial a su hijo político nuestro querido amigo D. Emilio Salar.

Durante la Semana Santa, Emilio y un grupo de vecinos costearon el alumbrado eléctrico que convirtió la bajada del puente en «La Puerta del Sol». Y siguió exponiendo obras pictóricas en el escaparate.

El Eco de Orihuela. Número 989 – 1913 marzo 15: Los vecinos que han de costear el alumbrado eléctrico que durante los días de procesiones ha de lucir en la bajada del  puente de Poniente (Puerta del Sol) son: D. Octavio Fabregat, D. Francisco Tafalla. D, Tomás Saez, D. Manuel Cánovas, D. Ramón Pastor, don Emilio Salar, D. Gaspar Archent, don Luis Reymundo, D. Fernando Piñeiro, D. Francisco Zaragoza y la señora doña Quintina Martínez. Digna es pues de imitación, la idea de todos estos señores.

El suegro de Emilio le acompañó en uno de sus viajes de compras a Barcelona; quizá para que olvidase su reciente pérdida. Aquel año también se llevó a toda la familia de veraneo a Alicante.

El Eco de Orihuela. Número 1016 – 1913 abril 23: Para efectuar compras para su acreditado comercio de tejidos «La Puerta del Sol» han salido para Barcelona nuestro querido amigo don Emilio Salar y su padre político don Ángel Luis.

En «La puerta del Sol» podía encontrarse cualquier producto. Y Emilio utilizaba todas las técnicas de publicidad, exposición y venta.

El Eco de Orihuela. Número 1140 – 1913 septiembre 22: DE ARTE. Producción pictórica. El aprovechado discípulo de apeles y joven amigo nuestro Manuel Rodríguez Beltrán ha producido otra obra de arte. Esta se halla expuesta en el escaparate de «La Puerta del Sol», acreditado comercio de tejidos de nuestro estimado amigo D. Emilio Salar. Numeroso público acude a dicho sitio, con objeto de admirar el precioso cuadro a que aludimos…

A la derecha, «La Puerta del Sol». Colección Javier Sánchez Portas.

El Eco de Orihuela. Número 1164 – 1913 octubre 20: En el acreditado comercio de tejidos «La Puerta del Sol» de nuestro querido amigo D. Emilio Salar hubo anoche una gran exposición de peletería y pañería, la que fue visitada por numeroso público, especialmente por las damas elegantes de nuestra sociedad.

El diario. Número 1626 – 1913 noviembre 4: Los fumadores de la localidad, han reconocido la excelencia del nuevo papel de fumar, marca «Valda», le han dispensado una favorable acogida, pues es un papel antiséptico y magnífico dentífrico, que sirve a la vez para neutralizar los efectos de la nicotina del tabaco, para conservar, fortalecer, y hasta para limpiar la dentadura.

Nuestro particular amigo, el acreditado comerciante dueño del establecimiento de tejidos, «La Puerta del Sol», D. Emilio Salar que es el representante en esta, de dicha marca de papel de fumar, está recibiendo grandes y numerosos pedidos del mismo.

El Eco de Orihuela. Número 1250 – 1914 febrero 9: Hemos oído hacer grandes elogios de las exposiciones que los días festivos tienen lugar en el acreditado comercio «LA PUERTA DEL SOL». Su dueño nuestro amigo don Emilio Salar, consigue de día en día aumentar su extensa clientela y proyecta que cada nueva exposición de géneros supere a las anteriores. Adelante, que el público sabrá corresponder a sus desvelos.

El Eco de Orihuela. Número 1327 – 1914 mayo 18: LA PUERTA DEL SOL. Ayer un numeroso público comentaba frente a la exposición de este acreditado establecimiento la locura de Emilio Salar.

Debidamente informados hacemos constar que no hay tal cosa; la inverosímil baratura de los géneros expuestos no es fruto de la demencia de su dueño, sino de sus combinaciones mediante las cuales puede en obsequio de sus clientes hacer rebajas estupendas.

Así puede concebirse que venda los visillos a real, los velos de mantilla a peseta, los stores camisas y enaguas a precios inverosímiles, la seda liberty a cinco reales; y es que prefiere ganar muchos pocos a pocos muchos.

En 1914 apareció en prensa un hermano de Emilio Salar; un seminarista que vivió en Méjico durante la revolución y del que no he encontrado más datos.

Emilio siguió con sus exposiciones y viajando frecuentemente a Barcelona en busca de lo más moderno; como los muestrarios de peletería a medida a precios de fábrica. En una larga campaña publicitaria que comenzó en diciembre ofertó sedas escocesas y unas rodilleras especiales para reumáticos.

Durante el verano de 1915 se anunció en la Calle Sagasta, 1. En septiembre volvió la calle Mayor. Deduzco que fue un traslado provisional por obras o reformas. Y es que justo después, entre los años 1916 y 1917 montó una gran campaña publicitaria centrándose en el material eléctrico.  También ganó un concurso de escaparates.

Ciudadanía. Número 24 – 1915 noviembre 16: NOTICIA. Procedente de Holanda ha recibido nuestro querido amigo y correligionario el dueño del establecimiento «La Puerta del Sol», D. Emilio Salar, un gran pedido de lámparas con la marca «Salar Orihuela» que tenemos entendido son de superior calidad.

Junio de 1916.

Ciudadanía. Número 62 – 1916 agosto 26: En el concurso de escaparates celebrado esta feria obtuvo el primer premio el presentado por el establecimiento de tejidos «La Puerta del Sol» cuyo propietario es nuestro querido amigo D. Emilio Salar. La enhorabuena.

La vega. Número 15 – 1916 agosto 27: El premio de este Concurso (de escaparates) lo obtuvo el establecimiento La Puerta del Sol del que es dueño D. Emilio Salar. Representaba en el fondo una preciosa Marina formada con ricas telas, destacándose en medio un soberbio león confeccionado con pieles negras que era todo una preciosidad.

Daban mayor realce al conjunto dos magníficos tapices estilo Luis XV y Luis XVI, hechos a mano, trabajo esmeradísimo y una obra completa del arte español, fabricados en Tarancón (Cuenca), en la fábrica de los Sres. Retamoso y Compañía.

Ecos. 1918.

Ecos. Número 14 – 1919 marzo 9: La exposición que tenía anunciada como día de gracia nuestro particular amigo don Emilio Salar dueño del establecimiento «La Puerta del Sol» no podrá efectuarse para mañana por motivos ajenos a su voluntad como lo acredita el presente telegrama.

«Alicante, Salar, Orihuela. Retraso vapor causa temporal imposible facturar hasta lunes géneros exposición Ripoll.» Nota.— En vista del anterior telegrama queda aplazada la GRANDIOSA EXPOSICIÓN de géneros baratos para el próximo Domingo 16 de Marzo. SALAR.

En 1920 Emilio Salar Ruiz dirigía un desconocido periódico oriolano llamado «La Péñola» .

En 1924 alquilaba el material eléctrico al Ayuntamiento para las fiestas de Orihuela. En 1925 viajó a París y a otras «capitales de Francia y Alemania».

En marzo de 1926 nació su hijo Federico. Lo apadrinaron sus hermanos Emilín y Patrito.

Ayuntamiento de Orihuela. Colección Javier Sánchez Portas.

Como empresario taurino se entrevistó en Alicante con el mítico torero Juan Belmonte «El Pasmo de Triana», para traerlo a Orihuela. Había reaparecido después anunciar su primera retirada en 1922.

Juan Belmonte 1926.

El Liberal (Murcia). Número 8843 – 1927 Agosto 12: ORIHUELA. El rico y acaudalado comerciante de esta, don Emilio Salar, se trasladó el pasado domingo a Alicante a entrevistarse con su amigo, el opulento empresario señor Pagés y con el diestro Belmonte.

Aunque se ha guardado reserva de esta entrevista podemos asegurar que su objeto ha sido organizar una corrida a base de este diestro. También sabemos que Belmonte no ha puesto dificultades, y que si no surgen complicaciones, la corrida se celebrará con éste, el niño de la Palma y la alternativa de Navarro, en el próximo mes de octubre.

Plaza de Toros de Orihuela. Colección Javier Sánchez Portas.

Como proveedor de material eléctrico y comerciante de tejidos colaboró activamente con la Cofradía del Pilar. En 1930, terminada la Dictadura de Primo de Rivera, entró como concejal del Ayuntamiento de Orihuela con Antonio Balaguer en la Alcaldía. Años antes pertenecía al partido maurista, liderado en Orihuela por Federico Linares.

Actualidad. Número 6 – 1928 marzo 29: A las 9 de la noche, tendrá lugar la procesión de la Cofradía del Pilar, para la que se trabaja activamente. Se nos dice que el trono de San Pedro ha sido artísticamente restaurado, y que el del Prendimiento será algo fantástico, ya que el Sr. Lozano no ha reparado en gasto alguno.

La Dirección artística del paso, que lucirá una gran iluminación de sorprendente efecto, ha sido encargada a D. Monserrate Fenoll y a D. Emilio Salar. Este último se ha encargado también de la confección de las vestas para los nazarenos de dicho paso.

Colegio Santo Domingo. Colección Javier Sánchez Portas.

Su hijo, Emilio Salar Luis, estudió en Santo Domingo, en el mismo curso que José Marín Gutierrez (Ramón Sijé) y que José María Penalva Balaguer.

En ese año de 1930, cuando su padre entró en el Ayuntamiento, colaboró con Sijé en el primer número de la revista Voluntad. Acusado de plagio, presentó su renuncia cuyo manuscrito se conserva, en el número cuatro. Y se alistó en las Juventudes Antonianas como miembro de su junta directiva.

José Marín Gutiérrez/Ramón Sijé.

Pero volvamos a su padre. En 1932, Emilio presentó una campaña publicitaria como representante de Philips Radio en Orihuela y Dolores. Un año después figuraba en la relación de asociados para contribuir al mejoramiento de los programas de emisión de Radio Murcia, que agradeció la «patriótica cooperación de los entusiastas de su patria chica».

Autonomía 1933.

En la segunda mitad del siglo XX «La Puerta del Sol», regentada por su hijo, pasó a llamarse «Tejidos Salar».

Su nieta, Patrito Ortuño, recuerda como en una zona de la tienda que estaba por debajo del nivel de la calle se almacenaban los rollos de telas y paños; y como la clientela bajaba a elegirlos.

También se acuerda de los empleados que allí trabajaron: Cayetano, Paco, Enrique, Estanislao… y del peluquero Esteban, que estuvo un tiempo de aprendiz.

Tejidos Salar tras el incendio. Colección Javier Sánchez Portas.

En el piso de encima vivieron Emilio, Patrito y Alfonso Ortuño. Otro vecino del edificio fue Ramón Pastor, presidente de la Plaza de Toros con su inseparable «Ricardito».

Tejidos Salar tras el incendio. Colección Javier Sánchez Portas.

Hasta que la tienda, y con ella el edificio, desaparecieron por culpa de un desgraciado incendio. Y así termina esta historia de momento. Como siempre, queda abierta a nuevos datos, posibles ampliaciones y modificaciones.

Tejidos Salar tras el incendio.
Colección Javier Sánchez Portas.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba)

Mi agradecimiento a Javier Sánchez Portas, José Manuel Dayas y Patrito Ortuño Salar.