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Los falangistas de la Vega Baja. La “Invasión de Alicante”.

Los falangistas de la Vega Baja. La “Invasión de Alicante”.

Desde que en 1935 estableciera su delegación provincial y primer núcleo alicantino en Callosa de Segura, la relación de la Vega Baja con Falange Española fue muy especial.

Al acto de fundación, en el Cine Imperial, asistió el propio José Antonio Primo de Rivera arropando al jefe provincial José María Maciá Rives “el Pollo”, conocido industrial callosino del ramo del cáñamo.

Pronto, el partido se fue extendiendo por toda la Vega, con sedes en Orihuela, Rafal, Bigastro, Redován, Almoradí, Cox, Rojales, San Fulgencio, Torrevieja, etc.

Falange Orihuela. Archivo Municipal de Orihuela.

La junta local oriolana estaba liderada por Juan Bellod Salmerón y Antonio Piniés Roca de Togores, Barón de la Linde, quién alcanzó la jefatura.

Estos grupos locales celebraban reuniones periódicas donde recibían doctrina y entrenamiento físico para la futura lucha armada.

A pesar de su escasa repercusión y de no obtener ni un diputado en la provincia de Alicante, los falangistas se hicieron notar a base de parafernalia, fervoroso discurso y sobre todo, de acciones violentas perpetradas antes del alzamiento militar.

En las ciudades, la victoria del Frente Popular espoleó a numerosos militantes de “Acción Popular” y de la Derecha Regional y Agraria para enfundarse la camisa azul y lanzarse a hostigar a socialistas, comunistas y anarquistas en una estrategia provocadora claramente planificada.

Pero la mayoría de los falangistas reclutados en las partidas rurales, al menos los de la Vega Baja, se enrolaron con otras motivaciones.

Durante la campaña de febrero de 1936, la derecha convenció a su electorado de que la victoria frentepopulista traería la revolución y el comunismo, destruyendo la familia y la religión católica, fundamentos básicos de la sociedad rural.

Perdidas las elecciones, Falange Española fue la reacción al fracaso de los políticos conservadores y a la amenaza del movimiento obrero; atrayendo a jóvenes arrendatarios seducidos por las promesas de los terratenientes y dispuestos a defender la propiedad de la tierra que cultivaban, aunque no fuese suya.

Archivo Municipal de Orihuela.

En 1933, José Antonio Primo de Rivera, había conseguido un acta de diputado por Cádiz, a través de una candidatura monárquica, denominada Unión Agraria y Ciudadana.

Al no revalidar su escaño en las elecciones de 1936, perdió la inmunidad parlamentaria y fue detenido el 14 de marzo.

José Antonio Primo de Rivera.

El 5 junio, llegó de Madrid a la prisión de Alicante. Con él permanecían recluidos su hermano y varios dirigentes de Falange, entre ellos, el citado jefe provincial José María Maciá.

El traslado de Primo de Rivera, probablemente alargó su vida unos meses; de otro modo habría muerto casi con seguridad en una de las sacas efectuadas en la capital.

Sin ir más lejos, su abogado defensor, el famoso político Melquíades Álvarez, fue asesinado el 23 de agosto en el asalto que las milicias efectuaron a la Cárcel Modelo.

Durante la primavera de 1936,  el Gobierno clausuró las sedes de Falange Española; cerró sus periódicos y detuvo a sus dirigentes pasando el partido a la clandestinidad.

Pero eso no fue obstáculo para que cientos de jóvenes de la Vega Baja abrazaran la causa de Primo de Rivera.

Teniendo en cuenta la conservadora mentalidad rural basada en la propiedad y en los conceptos de religión y orden inoculados por los sindicatos católico-agrarios, no es de extrañar que la comarca del Segura fuese presa fácil de la grandilocuente oratoria patriótica que ofrecía el movimiento nacional-sindicalista.

En Orihuela, dos falangistas destacaron notablemente en los meses que precedieron al conflicto y ambos lo pagaron muy caro.

Domingo Serna Pamies era un tipo violento, mecánico de profesión. La primera noticia que encontramos en prensa data de 1935, cuando en un partido de fútbol celebrado en Torrevieja se involucró en una pelea mordiendo al acomodador del campo.

Su camarada Carlos Senén Valera, era funcionario del Ayuntamiento, fugaz miembro de la Gestora Radical y cuñado de José Mazón Torrecillas.

Ambos fueron detenidos por primera vez el 4 de mayo de 1936, circulando en automóvil por la Corredera en dirección prohibida mientras vitoreaban a Falange Española; partido ya por entonces ilegalizado.

El 1 de junio Serna fue de nuevo apresado y acusado de fascista por promover un altercado, de madrugada, en la calle de la Feria.

Cinco días después, ambos camaradas se encontraban en el Bar Zara y Serna sostuvo una sonora discusión con el socialista Manuel Moya por motivos políticos. Citados en el callejón del Molino de Cox pelearon; llevando Moya la peor parte.

Serna y Senén volvieron tranquilamente a dicho establecimiento y, avisados por Moya, pronto llegó un grupo de jóvenes izquierdistas que organizaron un fuerte escándalo en el que Luis Pedrera casi le parte la cabeza a Serna con una silla.

Para evitar males mayores el inspector detuvo de nuevo a la pareja de falangistas.

Multa Serna. Archivo Municipal de Orihuela.

El 8 de junio, Serna recibió una multa de 206 pesetas, impuesta por el Gobierno Civil, por infracción del orden público.

Cuando comenzó el alzamiento militar, los dirigentes falangistas alicantinos Antonio Maciá Rives -hermano de José María-, José Ibáñez Musso -jefe local en Alicante- y Carlos Galiana, llevaban semanas tramando la liberación del líder y del resto de sus camaradas presos.

En las reuniones celebradas en el Hotel Victoria ofrecieron a un centenar de hombres de la Vega Baja dispuestos a empuñar las armas contra la República.

La insurrección militar precipitó sus planes y el mismo 18 de julio, Antonio Maciá se entrevistó con José Antonio Primo de Rivera en la prisión.

José Antonio Primo de Rivera en la prisión de Alicante.

La Jefatura de Alicante había recibido la orden de concentrar a las milicias en los puntos estratégicos de cada localidad.

Según las memorias de José Mallol, dirigente falangista de Muchamiel, la señal convenida sería una palmera de fuegos artificiales lanzada desde el Castillo de Santa Bárbara y la contraseña de identificación, la palabra “rambla”.

A las diez de la noche, los grupos estaban concentrados esperando órdenes, situándose los de Orihuela en el Palmeral. Allí esperaron durante horas, hasta que se ordenó la desmovilización.

En el Archivo Municipal oriolano encontré este curioso aval de posguerra  que lo certifica.

Archivo Municipal de Orihuela.

“El camarada Manuel García García, de 22 años de edad, soltero, natural de Benferri y vecino de Orihuela con domicilio en la calle de Santiago nº 29, es persona de magnífica conducta y antecedentes, que con anterioridad al G.A.N. pertenecía a la F.E. y de las J.O.N.S., y al estallar este, junto a los demás elementos de su escuadra, se concentró en el paraje denominado “el Palmeral” donde permaneció hasta que recibieron orden de retirarse, por haber fracasado el Movimiento en la provincia, marcándose entonces a su domicilio donde permaneció semioculto hasta que fue movilizada su quinta por el ejército rojo (…)

Al ser destinado al frente desertó, permaneciendo oculto hasta la total liberación de España, tomando parte activa en la liberación de esta Ciudad, en la que desempeñó el cargo de agente de policía, a las órdenes del Comandante Militar de la Plaza”.

Hay quien dice que a pesar de ser advertidos continuaron con el plan.

Lo cierto es que a las cuatro y media de la tarde más de sesenta falangistas partieron hacia Alicante con material sanitario y escaso armamento (media docena de escopetas de caza, algunas pistolas y un hacha), dispuestos a liberar a sus jefes y someter la capital de la provincia a las órdenes de los militares sublevados en el Cuartel de Benalúa.

En las cercanías de Santa Pola se averió la camioneta; los que pudieron se apretaron en el camión dejando a seis o siete pasajeros con la promesa de volver a por ellos; circunstancia que nunca ocurrió y que a la postre les salvó la vida.

Los demás continuaron; pero las penurias no habían hecho más que empezar.

A cuatro kilómetros de Alicante el camión se quedó sin gasolina y tuvieron que conseguir cinco litros a costa de un autobús que circulaba hacia Cartagena.

Mientras solucionaban la situación, el automóvil de Maciá se adelantó dirigiéndose de nuevo a la prisión para ultimar instrucciones ordenando que se detuvieran a dos kilómetros de Alicante y buscasen combustible para recoger a los que habían quedado en Santa Pola.

El pelotón se apeó cerca de Babel, en el paraje conocido como “los doce puentes”.

Falange Mudamiento. Archivo Municipal de Orihuela.

Algunos supervivientes cuentan que los cánticos, los brazaletes rojinegros y las camisas azules, alertaron a la población antifascista que rápidamente puso en aviso a las autoridades. Otros hablan de que, antes de salir de Callosa, ya les habían delatado con una llamada al Gobierno Civil.

Lo cierto es que informados de sus intenciones, en Alicante les esperaba un nutrido contingente armado formado por guardias de asalto, guardias civiles, carabineros y miembros de los sindicatos obreros.

Tras un breve tiroteo en el que resultaron heridos dos falangistas y un guardia de asalto, sesenta y un integrantes del comando fueron detenidos y trasladados al Reformatorio de Adultos de Alicante.

El resto, entre ellos Antonio Maciá, Galiana y casi todos los cabecillas consiguieron escapar.

La sublevación militar había fracasado en la capital de la provincia y los militares leales del Cuartel de Benalúa habían abierto sus puertas y repartido armamento entre los milicianos antifascistas.

Nuestros jóvenes reclutas, algunos menores de edad, simples agricultores y la mayoría analfabetos, sólo fueron carne de cañón llena de idealismo y utilizada torpemente por sus dirigentes.

Falangistas supervivientes de Callosa de Segura. Archivo Juan Manuel Cepeda.

Según Vicente Ramos, algunos falangistas oriolanos que habían salido para Alicante, bajo las órdenes de Antonio Piniés, pudieron regresar tras sufrir diversas vicisitudes.

Piniés fue detenido en Villena y sus camaradas de Orihuela fueron cayendo poco a poco gracias a los listados de militancia confiscados en su domicilio.

Domicilio de Antonio Piniés. Colección Javier Sánchez Portas.

El día 7 de septiembre, en el Cuartel de Benalúa, comenzó el juicio estrella contra los que la prensa cali­ficó como “los 61 sublevados de Callosa de Segura, que quisieron conquistar Alicante”.

El desfile de procesados de los llamados “su­cesos de Agua Amarga” se prolongó durante cinco jornadas hasta que la tarde del 11 de septiembre se dictó sentencia.

Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

Era el estreno del Tribunal Popular; en un acto ejemplari­zante sólo absolvió a nueve menores de edad y al chófer, que como ya hemos citado, actuó secuestrado y “colaboró por miedo insuperable”.

Los cincuenta y dos restantes fueron fusila­dos en la madrugada del día 12 de septiembre al grito de “nos han engañado”.

Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.
Biblioteca Virtual de Prensa Histórica.

En mi modesta opinión se aprovecharon de unos cam­pesinos analfabetos, la mayoría vecinos de Callosa, Rafal y de la partida oriolana del Mudamiento.

Un grupo de pobres desgraciados a los que enrolaron en una ingenua empresa en el peor momento; una trágica aventura que acabó costándoles la vida.

Cruz situada en la Torreta (Rafal) en memoria de los caídos en estos hechos. Ajomalba.
Monumento de Aguamarga (Alicante) a los Caídos de la Vega Baja construido entre 1941 y 1944 por el arquitecto alicantino Miguel López y por el escultor Daniel Bañuls. Se levantó con el objetivo de conmemorar la “hazaña” de los “héroes rebeldes” con la República, en el lugar donde fueron abatidos.

 

Extracto de la obra “La II República y la Guerra Civil en Orihuela, vistas desde el Puente de Rusia”.

Ajomalba, 2010.

Antonio José Mazón Albarracín.

Crónica de Antonio Ballester 03. La fábrica de la seda.

© Antonio Ballester Vidal

Crónica de Antonio Ballester Vidal, el fotógrafo de la Plaza Nueva.

Cap 3. La fábrica de la seda.

Durante siglos la morera se mantuvo como uno de los principales cultivos en Orihuela.

El proceso de la elaboración de la seda era una herencia cultural  transmitida de padres a hijos, como eslabones de una larga cadena que se remontaba a la Edad Media, cuando agricultores y artesanos musulmanes la implantaron en Uryula.

© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
En las bobinas, Justa Sabater Pamies. © Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal

La llegada de las sedas artificiales en el primer tercio del siglo XX significó un duro golpe para esta industria milenaria.

Pero acabada le Guerra Civil, la Dictadura puso en marcha un plan para fomentar la producción del capullo de seda.

Sus medidas proteccionistas incentivaron temporalmente el cultivo de la morera generando una notable recuperación.

En 1941 creaban el Servicio de Sericicultura, un organismo específico dependiente del Instituto de Fomento de la Producción de Fibras Textiles.

En este contexto nació la empresa “Sedas Orihuela”, en 1939.

© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal

Impulsada por la Federación de Sindicatos Católicos -futura Caja Rural y Central-, la fábrica llegó a rondar las trescientas empleadas; y utilizo el femenino, porque como podéis comprobar, la inmensa mayoría eran mujeres.

Alcanzó su zenit en los años cincuenta, época en la que Antonio Ballester decidió inmortalizar la fábrica oriolana con este completo reportaje fotográfico.

Ramón Noguera Romaní, José Calvo Esquiva y José Godoy Robles. © Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal

Amables lectores me han facilitado la identidad de algunos de los retratados: el director de la fábrica, Ramón Noguera Romaní;  el contable José Calvo Esquiva, apodado “el nano” por razones evidentes;  José Godoy Robles, encargado del peso; Lolita Martínez Cartagena, escribiendo a máquina, Justa Sabater Pamies, con las bobinas de seda .……

Ramón Noguera Romaní, José Calvo Esquiva y José Godoy Robles. © Antonio Ballester Vidal
José Calvo Esquiva con uno de los hermanos Balaguer. © Antonio Ballester Vidal
Lolita Martínez Cartagena en la máquina de escribir. © Antonio Ballester Vidal

Y así el padre guardián de San Francisco siguió bendiciendo la simiente del gusano,  año tras año,  en la vecina iglesia conventual, antes de proceder a su reparto.

Hasta que “sedas Orihuela” cerró sus puertas en 1977,  después de 38 años de actividad.

Como recuerdo de aquellas seculares tareas nos queda en San Antón el edificio llamado “Ahogadero de la Seda”.

© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
© Antonio Ballester Vidal
Fotografías de Antonio Ballester Vidal. Retoques y texto,  Antonio José Mazón Albarracín.

El artículo queda abierto a la futuras incorporaciones de nombres si os apetece facilitármelos. 

Por último, ya fuera del reportaje al no ser de Ballester, quiero incluir esta interesante fotografía de Juanito Fenoll para resaltar la importancia de estas instalaciones. 

Es Juan Carlos de Borbón, aspirante al trono, en su visita a la fábrica de la seda de Orihuela, el 19 de febrero de 1965.

© Juan Fenoll Villegas

 

 

Crónica de Orihuela 1923. Junio/Julio.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Crónica de Orihuela 1923. Junio/Julio.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo, cronista oficial de Orihuela.

Junio de 1923.

La Iglesia Católica dedica los cultos de este mes a los Sagrados Corazones de Jesús y de María, y en esta Ciudad se celebran todos los días esos cultos por mañana y tarde en la Iglesia de la Visitación a cargo de las religiosas Salesas.

Iglesia de las Salesas sin el Sagrado Corazón. Ministerio de Cultura.

Hay que registrar un accidente que costó la vida al vecino de Bigastro Joaquín Arce. Este desgraciado joven púsose a examinar una pistola automática que poseía y, al parecer, tenía alguna imperfección en el mecanismo, pues se disparó alojándose el proyectil en el vientre del desgraciado Arce, agujereándole los intestinos y produciéndole la muerte por peritonitis. Poco antes de fallecer, se casó “in artículo mortis”.

Iglesia de San Agustín. Ministerio de Cultura.

En la noche del 2 se celebró en la iglesia de San Agustín la fiesta de la Espiga o sea, la Adoración Nocturna que terminó al amanecer con la Comunión que distribuyó el Prelado y con una lucida procesión Eucarística. A estos actos asistieron las secciones de la Vela Nocturna de muchos pueblos de la provincia.

El domingo día 3 se proclamaron ante la Junta Provincial del Censo Electoral los candidatos a diputados provinciales, siendo los que luchaban por el distrito de Orihuela – Dolores: los señores Balaguer, Lucas, Castell y Sorribes, valarinistas; y los señores Carrió, Alonso, Navarro y Wandosell, conservadores ciervistas; los ocho señores quedaron proclamados candidatos.

La tarde de aquel mismo día hizo su entrada en la Ciudad el Diputado a Cortes D. José Martínez Arenas. Sus amigos prepararon un día de festejos para solemnizar la fecha: por la mañana se dieron comidas extraordinarias en el Hospital, Beneficencia, Asilo y Cárcel, amenizadas con música; por la tarde, poco antes de la llegada del tren de Alicante, partió del Ayuntamiento una numerosa manifestación con banderas de los pueblos y secciones del distrito con dedicatorias al Diputado, llegando, precedida de la música La Orcelitana a la estación del ferro-carril.

Estación de Ferrocarril de Orihuela.

Se recibió clamorosamente al joven Diputado quien en democrática convivencia con el pueblo, llegó en triunfal paseo hasta la Casa Consistorial desde la estación.

La multitud, apiñada en la gran plaza aplaudió y vitoreó con tal insistencia, que el Alcalde y el Diputado hubieron de salir a los balcones desde donde pronunciaron breves y elocuentes discursos frecuentemente coreados con bravos e interrumpidos con grandes salvas de aplausos.

Martínez Arenas, entre los hermanos Balaguer. Colección Javier Sánchez Portas.

En aquellos discursos, el Sr. Balaguer confirmó su filiación valarinista, atribuyendo a su jefe político el éxito final de la elección, pues la gran influencia del Sr. Ruiz Valarino pudo hacer prevalecer la justicia y la legalidad sobre la indignidad y la ilicitud; y el Sr. Martínez Arenas, declaró su fe democrática estando dispuesto a ser el Diputado de Orihuela, pues los que lo votaron, los que se abstuvieron y los que lo combatieron, eran todos para él amigos, porque eran oriolanos, hijos del pueblo donde había elegido a su compañera, en donde habían nacido sus hijos y en donde, a la sombra protectora de la Cruz de la Muela, dormían el sueño de la paz eterna sus seres queridos. Ofreciéndose a todos para servirles en cuanto alcanzara su poder.

La manifestación se deshizo después de vitorear al Diputado y de aplaudir el himno de Riego que la música toco repetidas veces.

Por la noche se encendió una iluminación extraordinaria en la fachada de la Casa Consistorial; y en la plaza de la Constitución hubo verbena, al final de la que se quemaron varias piezas de fuegos de artificio y se disparó una gran traca con truenos enormes. Y así se celebró el triunfo del actual Diputado a Cortes D. José Martínez Arenas.

Casa Consistorial en la Plaza Nueva. Colección Javier Sánchez Portas.

En estos días ocurrieron dos accidentes desgraciados; uno por ignorancia y otro por azar de la suerte loca. Un auto-camión hace el servicio entre esta Ciudad y Torremendo, pasando por algunos caseríos.

El vecino de uno de estos, llamado (espacio en blanco que nunca rellenó), al pasar cerca del que vivía, sin reparar en la gran velocidad que llevaba el vehículo, se arrojó de él siendo lanzado con tal ímpetu que en el violento choque contra el suelo se fracturó una pierna, siete costillas y la nariz.

Transportado al hospital en estado gravísimo, se le curó y ahí sigue luchando entre la vida y la muerte.

El otro suceso le ocurrió a (otro espacio en blanco), que montando una caballería inquieta, se acercó el autobús que hace la carrera cotidiana de Callosa a Murcia y viceversa; a oír el estrépito del carruaje, la bestia espantada se precipitó enloquecida cayendo debajo del camión que la mató y ocasionó al jinete contusiones y heridas graves con fuerte conmoción cerebral, de las que va curando en el hospital lentamente.

Colección Javier Sánchez Portas.

El día 10 se celebraron las elecciones para diputados provinciales. Contra lo que se había dicho y supuesto por los preparativos, no hubo lucha por lo cual, el triunfo de los candidatos ministeriales fue fácil y completo, resultando elegidos D. Antonio Balaguer Ruiz, D. Manuel Lucas Ibáñez, D. Manuel Castell y D. Vicente Sorribes.

Manuel Penalva Donate, presidente de la Cámara de Comercio de 1914 a 1923. Gentileza de Elvira Penalva, en el libro de Antonio Luis Galiano “Origen y evolución de la Cámara de Comercio e Industria de Orihuela”.
Antonio Balaguer Ruiz

Por esta elección, deja de ser Alcalde de Orihuela el Sr. Balaguer.

En la Cámara de Comercio se produjo la vacante de presidente por dimisión de D. Manuel Penalva Donate; y por unanimidad, fue elegido D. Antonio Balaguer Ruiz.

Se ha celebrado la fiesta de San Antonio en el poblado de Molins, con la tradicional pompa y algaraza; muchos oriolanos aprovecharon esa fiesta para pasar un alegre día de campo.

La imagen de San Antonio de Padua, patrón de la pedanía oriolana de Molíns. Desaparecida en la Guerra Civil. Archivo Jorge Belmonte.

La elección del Sr. Balaguer para Diputado Provincial, le obligó a renunciar al cargo de Alcalde de esta Ciudad, que desempeñaba (y que justo es confesarlo) muy a gusto de una gran mayoría de ciudadanos; por esta renuncia fue elevado a la presidencia de la Corporación Municipal D. Manuel Martínez Simó; quien en la sesión de toma de posesión ya se declaró demócrata valarinista, y que seguiría la orientación política del Sr. Martínez Arenas, y el cauce administrativo abierto por el Sr. Balaguer; terminando por pedir la ayuda de todos los concejales por el bien de Orihuela.

La calle de Agrasot. Colección Javier Sánchez Portas.

El Sr. Escudero Bernicola le ofreció su concurso si seguía la conducta del Sr. Balaguer, quien había pagado puntualmente las atenciones municipales; había mejorado los servicios del matadero; había inaugurado el servicio de limpieza y riego de la vía pública; había normalizado el servicio médico a los enfermos pobres proporcionándoles también medicinas gratuitas; había construido la carretera de la Estación, adoquinando la calle de Agrasot, edificado el antiguo Paseo de Sagasta, había aumentado la dotación para mejorar la alimentación de los asilados en la Beneficencia y reclusos en las cárceles del partido; había dotado a la Ciudad de una plaza de abastos limpia y moderna; había pagado unos miles de duros de atrasos de otros alcaldes; y en fin, había desarrollado una administración a su juicio tan digna de imitación y de justa alabanza, que el enemigo político del Sr. Balaguer, rindiéndole un tributo de leal y justa admiración.

Plaza de abastos. De Antonio Balaguer a partir de entonces. Colección Javier Sánchez Portas.

Pedía a la Corporación para el Sr. Balaguer un voto de gracia y que se diera su nombre a una de las calles o plazas de Orihuela. Acordándose por unanimidad dar a la plaza de abastos el nombre de Antonio Balaguer, y que constara en acta la gratitud del Ayuntamiento por su gestión al frente de los intereses del pueblo.

Los señores Carrió, Bellido, Sarabia y Villaescusa prometieron en nombre de sus minorías cooperar con el Alcalde en lo administrativo, pero combatirlo si hacía política partidista.

La casa de Juan Villaescusa.

Con objeto de acostumbrar a los vecinos de la huerta a recibir con el debido júbilo el beneficio que les reporta el agua que los pantanos de Estado vierten en el Segura durante el verano con la cual sacan sus cosechas, las más importantes y ricas de la Vega; los ingenieros de aquellas obras hidráulicas propusieron la celebración de una fiesta en todos los pueblos ribereños, la cual se verificó en Orihuela la noche del día señalado, con música, pólvora en fuegos de artificio, iluminación y colgaduras en el Riacho, cuya explanada estuvo concurridísima.

Explanada del Riacho. Colección Javier Sánchez Portas.

Se celebró la procesión del Corpus en la parroquia de Santa Justa y Rufina; pero no se celebró la de Santiago; no faltaron tampoco la de los Altares en Santo Domingo y la de San Antonio en Capuchinos.

En una sesión municipal, el concejal D. José Escudero pidió en nombre de la Cámara de Comercio la construcción de una Lonja, acordándose por unanimidad acceder a lo solicitado.

Se comenzó el replanteo para hacer la carretera a Molíns y se hicieron gestiones para empezar pronto las obras, y se edificarán en aquel poblado Escuelas Nacionales; igualmente se gestionó la construcción de la carretera a Arneva.

Las fuerzas vivas de Orihuela en la obra de Riegos de Levante.

Varios propietarios de fincas de secano, han formado una asociación para convertirlas en tierras de regadío, recibiendo las aguas de la sociedad Riegos de Levante. Si el proyecto se realizara, se transformarían en huertos los campos de la Matanza y de la Murada.

La cosecha del capullo de seda no ha sido muy abundante ni mucho menos; por eso, sin duda, ha alcanzado el precio de ciento veinticinco pesetas la arroba, incluyendo en la cantidad dicha el premio que concede el Estado a los cultivadores.

Cosecha del capullo de seda. Antonio Ballester.

Finaliza la primavera y principia el verano en este mes; pero la temperatura ha sido fresca, tan fresca que no ha hecho apresurarse a las gentes a ponerse los vestidos de estío.

Verbena en el Paseo de Sagasta.

Junio es en Orihuela el mes de las verbenas, que se inician con la del Corpus, que antes tenía lugar en el Paseo de Sagasta, y ya hace unos años se celebra en la calle de Loazes; y las demás en la Glorieta, siendo la más animada, por tradición, la de las noches de San Juan y San Pedro.

Calle Loazes. Colección Javier Sánchez Portas.
La Glorieta. Colección Javier Sánchez Portas.

En los teatros no hubo que señalar nada notable por lo que al Novedades se refiere; en el Circo, después de las pocas funciones que dio la compañía dramática de Francisco Noorzano y de la representación cinematográfica de la obra Miss Venus, con adaptación de música y canto a la acción de la película y que fue un éxito resonante, comenzó a proyectarse la película en serie de doce noches Los Tres Mosqueteros, con el asunto de la novela de Alejandro Dumas, después de cuya exhibición, se daría por cancelada la temporada de este año.

La protagonista de Miss Venus y el cartel de “los tres mosqueteros”, ambas estrenadas en 1921.
Imagen coloreada a mano. Colección Javier Sánchez Portas.
Julio de 1923.

 

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Cerca de la ciudad, en la carretera de Hurchillo, hay una ermita de la que el día uno salió una procesión con una imagen del Sagrado Corazón de Jesús.

Era un espectáculo pintoresco el desfile procesional por entre los cultivos de la huerta; dos días después, se celebró otra procesión dentro de la Ciudad, también en honor del Sagrado Corazón de Jesús, acto con el que se dio por terminado el ejercicio que durante el mes anterior se practicó en la iglesia de la Visitación.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

En los viñedos del Campo de la Matanza se presentó una enfermedad desconocida para aquellos labriegos; y realizadas las gestiones del caso, la autoridad civil superior de la Provincia, envió a dos ingenieros agrónomos a diagnosticar el mal y proponer el remedio.

Visitadas las viñas atacadas, comprobaron los facultativos oficiales, que se trataba del mildiu y aconsejaron el tratamiento para curar las vides enfermas y atajar el desarrollo de la epidemia.

La nota trágica de este mes la constituyen los tres hechos siguientes:

En la Murada, el sacerdote D. Trinitario Salinas, fue arrastrado por un automóvil, sufriendo graves heridas en la cabeza de las que fue curado en el hospital.

Este año pagó el tributo, que a todos rinde la inexperiencia al Segura, el joven de diez y nueve años Antonio Llor Martínez, quien bañándose en la inmediaciones del Molino de la Trinidad, pereció ahogado.

Molino de la Trinidad. Colección Javier Sánchez Portas

Una tragedia conyugal resulta el tercer hecho luctuoso del mes. Unos mendigos forasteros (matrimonio) se asociaron a un amigo que, burlando la confianza del marido, trato de escaparse con la mujer y con el “capital social” recaudado del día.

El ultrajado esposo y engañado consocio, quiso tomar venganza de los culpables y los persiguió, pero al darles alcance, el amigo le hizo frente y un disparo de revólver le produjo una herida grave en el pecho. El marido ingresó en el hospital y la mujer y el amigo en la cárcel.

La cárcel. Camino de Beniel.

Con la solemnidad tradicional y con el devoto fervor que inspira la Virgen del Carmen, se ha celebrado este año la novena en su honor, terminada la cual, tuvo lugar la espléndida procesión, notable por el número verdaderamente extraordinario de fieles alumbrantes que a ella concurrieron.

Convento carmelita de Orihuela.

Se conmemoró la fecha del 17 de Julio a la que la tradición atribuye la reconquista de la Ciudad, liberándola del poder musulmán. Fue sacado por el Cabildo Municipal bajo mazas el histórico pendón de la Ciudad, en cuyo antiquísimo y artístico estandarte pusieron sus manos sacrílegas unas señoras para renovarlo por orden de un alcalde ignarón, con lo que dicho pendón perdió su carácter de reliquia histórica y su valor de antigüedad artística y heráldica.

Día del Pájaro. Colección Rafael Almira.

La fiesta religiosa se celebró como siempre en la iglesia de Santas Justa y Rufina, estando el sermón a cargo del fraile capuchino R. P. Eduardo de Orihuela.

Desfile día del Pájaro.

Por la noche tuvo lugar en las amplias plazas que se extienden ante el Seminario Conciliar una verbena pintoresca y alegre, en la que el público comió, bebió, cantó y bailó hasta de madrugada.

La fecha del 17 de Julio parece ser la señalada para que las personas pudientes se ausenten a veranear quedando la población, desde ese día hasta el 15 de Agosto (primer día de feria) desanimada y casi desierta; pero este año, algunos incidentes políticos ruidosos dieron vida a las tertulias, haciendo pasar con menos somnolencia los días ardorosos de la canícula.

Oriolanos en Torrevieja. Colección J. Pablo Zerón Climent

En una sesión celebrada por la Corporación Municipal, el concejal D. José Escudero Bernicola, atacó rudamente al alcalde Sr. Martínez Simó, acusándolo de haber faltado a su palabra empeñada de no pagar atrasos ni corrientes al médico municipal D. José Zerón García, porque este señor no podía prestar y, de hecho, no prestaba sus servicios facultativos.

Le trató de desleal a sus jefes por haber pagado un mes a dicho Sr. Zerón y le anunció una oposición feroz y permanente si no abandonaba la alcaldía.

José Escudero Bernicola

Pidió a los concejales su opinión para ver si estaban dispuestos a seguir entregando las funciones del consejo popular en manos del alcalde, con lo cual, estaban incurriendo en responsabilidad penal; o de lo contrario, delimitar debidamente la actuación del alcalde.

En medio de la expectación producida por el recio ataque del Sr. Escudero, contestó el presidente que, al ser combatido como lo era, presentaba la dimisión; y dejando la presidencia salió del salón en el que reinaba un indescriptible tumulto, divididas las opiniones.

El segundo teniente de alcalde, D. Francisco Sánchez Ballesta, presidió el resto de la sesión acordando los concejales por unanimidad no volver a dejar la soberanía de la Corporación a merced del alcalde conforme a lo solicitado de ellos por el Sr. Escudero, interpretándose este acuerdo por un tácito y unánime voto de censura contra el alcalde Sr. Martínez Simó.

Casa Consistorial. Colección Javier Sánchez Portas.

A partir de este momento se caldeó el ambiente político; se apasionaron los ánimos y se hicieron múltiples comentarios.

Como no había con que entretenerse y el Duque de Almodovar del Río, Ministro de la Gobernación, había prohibido el juego, los aficionados a este “deporte” vieron un motivo de dar gusto a su deseo burlándose de la orden del gobernante, y se cruzaron apuestas acerca de si el señor Martínez Simó volvería o no a la alcaldía.

Entre tanto se encargó de ella el primer teniente de alcalde D. Manuel Canales; y en las sesiones que eran muy agitadas el público, que invadía el salón, comenzaba a intervenir de una manera ruidosa, lo que obligó al presidente en más de una ocasión a amenazar con hacer que la fuerza pública desalojara el local.

Se verificó la pintoresca romería a Santa Ana, comiéndose los primeros higos chumbos.

Convento de Santa Ana.

El calor que hasta los últimos días de este mes había hecho presumir que el verano iba a ser poco riguroso, nos demostró el error en el que vivíamos y empezó a arreciar para probar que todas las cosas caen en su tiempo según la sabia y providente distribución de Dios, salvo en los casos en que sus arcanos designios, para probar su poder, permite que ocurran algunos trastornos de la Naturaleza que a la vez sirve para darnos la noción más exacta de la maravillosa organización del Universo.

Veraneantes en Torrevieja.

Así pues, como en Julio debe hacer calor en nuestro hemisferio, el mes se despidió arreciando en calor para hacernos envidiar a los que en las playas disfrutaban de las frescas brisas marinas.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo Cronista de Orihuela (1922-1923). (Archivo Municipal de Orihuela). Transcrito por Antonio José Mazón Albarracín. 

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Crónica de Orihuela 1923. Abril/Mayo.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Crónica de Orihuela 1923. Abril/Mayo.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo, cronista oficial de Orihuela.

Abril de 1923.

Abril, de las aguas mil que todas caben en un barril. Este es el proverbio popular; y como “voz del pueblo, voz del cielo”, se ha cumplido en el año corriente.

Muchas han sido las lloviznas en este mes, pero lloviznas al fin, sin que ninguna llegase a alcanzar la categoría de lluvia. Se humedecía se humedecía la tierra y se exhalaba de ella un vapor cálido del que decía Zorrilla que olía “a búcaros”.

La hermosa Primavera, más hermosa y esplendente en esta tierra privilegiada de suelo fecundo en el que germina la flora más variada y olorosa, perfuma el ambiente, en cuya tibia humedad, parece mascarse el azahar, que como nevada de blancas mariposas, destaca sobre el oscuro verdor de los naranjales.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Es la Estación que trae a las golondrinas; las auroras de nácar y niebla; los crepúsculos de escarlatas y violetas: la que puebla de niños alborozados los paseos y de nidos los bosques; es la juventud; la juventud que el cronista siente que le vuelve la espalda y se marcha para no volver como las golondrinas de la rima inmortal del poeta sevillano.

Familia en la “Mota del Río”. Colección Javier Sánchez Portas.

Empezó el mes con la alegre y gloriosa Pascua de Resurrección; las tardes aunque frías con temperatura desusada en este país en Abril, eran aprovechadas por las buenas gentes que esparcíanse por los pintorescos alrededores de la Ciudad, y después de unas horas de locas y alborotadas diversiones, comíanse la tradicional mona, regresando ya anochecido, muchos con los ojos chispeantes por la alegría artificial que les causaba el mosto trasegado durante la merienda; pero era alegría sana, optimista, sin incidentes desagradables.

Alameda de la Estación. Coloreada a mano. Colección Javier Sánchez Portas.

Y así pasaron los tres días de la Pascua, haciendo los teatros su Agosto en aquellas noches.

Aunque de cinco a seis años al presente, la vida en Orihuela ha experimentado un cambio radical que se venía labrando en nuestras costumbres desde más remota fecha; aunque Orihuela, asimilada a capital de provincia, es en ciertas épocas del año población alegre y bulliciosa, como tal capital tiene no obstante, siempre un sello de austera vetustez que imprime un tono de melancólica monotonía a la vida.

En los primeros días de este mes, esa monotonía fue interrumpida por la llegada de dos baterías del Regimiento de Artillería pesada que se halla de guarnición en Murcia. Un paseo militar trajo a esta Ciudad a la Plana Mayor de dicho Regimiento; dos de sus baterías con los jefes, oficiales, clases, soldados y demás elementos que las componen.

Explanada de San Sebastián antes de edificar la Lonja.

Se estableció el campamento en la explanada de San Sebastián, instalándose el cuerpo de guardia en la tienda de campaña que se levantó. Los soldados se alojaron en las casas del barrio de San Agustín.

El Ayuntamiento obsequió a la oficialidad con un refresco, dando el Alcalde la bienvenida a los expedicionarios en nombre del Pueblo, agradeciéndolo el Coronel en nombre del Regimiento. Estos actos se celebraron el Salón de Sesiones de la casa Consistorial, donde confraternizaron paisanos y militares.

Ayuntamiento en Plaza Nueva. Colección Javier Sánchez Portas.

En el Santuario de Nuestra Patrona María de Monserrate, se dijo una Misa a la que asistió el Regimiento en formación y una gran multitud; y por la noche, hubo en el Casino concierto y baile en honor de nuestros huéspedes, luciendo las lindas oriolanas la belleza y donaire de su hermosura e ingenio.

Santuario de Monserrate. Colección Javier Sánchez Portas.
Casino, fachada original. Colección Jesús R. Tejuelo.

Los soldados disfrutaron de una franca hospitalidad y gozaron de una hermosa libertad honesta durante dos días, sintiendo al marcharse lo pronto que había pasado el tiempo. También dejaron ellos y sus jefes, grato recuerdo de su breve estancia en Orihuela.

Como todos los años, el lunes siguiente a la Pascua se celebró la festividad de San Vicente Ferrer, Patrón del Reino de Valencia, administrándose el Santo Viático a los presos e impedidos. En las Cárceles del Partido se sirvió ese día a los reclusos una comida extraordinaria.

La cárcel en el Camino de Beniel.

Los frailes Capuchinos, de los que es discreto y prudente guardián nuestro paisano y amigo de la infancia D. Luis Payá (Fray Luis de Orihuela), han adquirido una preciosa y artística imagen de la Divina Pastora, a la que después de un solemne novenario, la sacaron en triunfal procesión, recorriendo las calles del Arrabal Roig.

Convento de Capuchinos. Colección Esteban Sanmartín.

El suicida de este mes no es un oriolano; es un vecino de Abarán de los que suelen venir a trabajar en los almacenes de naranjas durante la época de recolección y exportación de dicho fruto.

Se llamaba (espacio en blanco) y se escondió en un trigal cercano al camino de Hurchillo, de donde se le sacó cadáver, empleando para quitarse la vida una pequeña navaja con la que se dio varios tajos en el cuello, seccionándose la tráquea.

Capítulo macabro el anterior, al que sirve de epílogo el hallazgo del cadáver de una mujer, ya casi descompuesta, en el Segura, en el paraje denominado la Cruz del Río. ¿Se trata de un crimen, de un suicidio, o de un accidente casual?

Paraje Cruz del Río. Colección Esteban Sanmartín.

El Juzgado averiguó que se trataba de una desgracia, pues comprobó que la muerta era la vecina de Murcia (espacio en blanco), que andando una noche de furioso huracán por la margen del río, empujada por el vendaval cayó al agua pereciendo ahogada; siendo buscada inútilmente por su familia durante algunos días, hasta que aquí se encontró quedando identificada.

La política entró en una fase de febril actividad con la convocatoria de elecciones generales el día veintinueve. Todos aquellos presuntos candidatos; todos aquellos futuros candidatos cuyos nombres se multiplicaban, quedaron reducidos a muy poco.

Regresado D. Francisco Ballesteros Meseguer de Madrid, aparecieron pasquines anunciando la candidatura de D. Joaquín Chapaprieta, Ministro de Trabajo, pero fue retirada a los pocos días. Presentose con carácter romanonista D. José Lázaro Galdeano.

José Lázaro Galdiano con su familia. Candidato por el distrito de Orihuela desde Madrid.

Como amigo de D. Trinitario Ruiz Valarino, se presentaban D. Antonio Roca de Togores y D. José Martínez Arenas. Este duelo entre dos correligionarios fue solventado de una manera democrática:

El señor Ruiz Valarino reunió en su casa de Madrid a D. Antonio Balaguer, Alcalde de Orihuela; a D. José Franco y a D. José María Miralles, jefes de la política de Callosa de Segura; a D. Juan Gálvez, jefe de Bigastro; a D. Abel de los Ríos, jefe de Redován; y a D. Ángel Pérez por San Miguel de Salinas.

Trinitario Ruiz Valarino.

Expuso a los reunidos el caso y los invitó a elegir entre los dos candidatos, designado los convocados por unanimidad a D. José Martínez Arenas, quien por esta especie de antevotación, quedó proclamado candidato ministerial; y eliminado el Sr. Roca de Togores, la lucha electoral quedó limitada a la contienda entre D. José Lázaro Galdeano y D. José Martínez Arenas.

Casa de Martínez Arenas.  Al fondo los hermanos Balaguer. Colección Javier Sánchez Portas.

No reseñaremos los prolegómenos ni los incidentes de esa lucha, semejante a todas las de esa clase en que siempre ambos candidatos se atribuyen la propiedad de la absoluta mayoría del censo electoral del distrito y publican hojas demostrando al contrincante y ofreciendo lo que saben que no han de poder cumplir; y después el derrotado, acusa al victorioso de amañador, chanchullero y cacique.

El día 29 señalado para la elección, se realizó esta como una de las más pacíficas verificadas en este distrito.

Se notaron las diferencias; la de una completa falta de organización entre los amigos del Sr. Lázaro, y una absoluta preparación por parte de los del Sr. Martínez Arenas; y así resultó que mientras el primero obtuvo solo 700 votos, el segundo logró más de 6.000 sufragios.

Vista general. Colección Sebastián Penalva.

Los correligionarios de éste, celebraron su triunfo con una manifestación que recorrió las calles precedida de la banda de música La Orcelitana; y después la misma banda obsequió con una serenata al candidato triunfante D. José Martínez Arenas que tenía muy trabajado el cuerpo electoral del distrito con su actuación y la de sus amigos políticos.

Nada más digno de consignarse en esta crónica ha dado de si, el mes de Abril, cuyos hechos principales, en él desarrollados, quedan catalogados en las líneas precedentes.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.
Mayo de 1923.

Este mes del que dice el verso popular: “Marzo lluvioso y Abril ventoso, sacan a Mayo florido y hermoso”  está dedicado por la Iglesia Católica a la Virgen María.

Es lógico que la parte más delicadamente poética del Culto Cristiano; aquella parte dedicada a glorificar a la Madre Virgen, tenga su desenvolvimiento también en la época más riente y seductora del año: en el mes florido y perfumado de Mayo que tantas y tan bellas estrofas arrancó a la lira de los trovadores en todos los tiempos y en todas las lenguas, se consagran los cultos a la Madre de Dios.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

En nuestros días se celebra el Santuario de la Patrona María de Monserrate, el llamado Mes de las Flores.

Todas las tardes, el templo amplio, adornado de flores polícromas, que mezclan su perfume con el incienso, que en blancas nubecillas después de aromar los pies de la Virgen , asciende por las altas bóvedas para recibir por los ventanales los matices áureos del sol poniente.

Se llena de fieles que celebran el Mes de María, escuchándose hermosos sermones, a veces de oradores noveles que luego fueron gloria de la palabra sagrada, tales como D. Luis Calpena, D. Agustín Cavero y D. Julio López Maymón, que pronunciaron sus primeros sermones en estos Cultos ya en años pretéritos, pero que desde su primer discurso prometieron ilustrar con sabia elocuencia la Cátedra Sagrada.

Santuario de Monserrate. Colección Esteban Sanmartín Alonso.

Aún allí debutan todos los años, jóvenes oradores que han llegado a ser oradores famosos, y otros que llegarán a serlo como los nombrados. Este año se han celebrado estos Cultos con el esplendor tradicional.

Por la mañana se ha celebrado el Mes de María en las iglesias de San Agustín, Santo Domingo y Santas Justa y Rufina, si bien no con tanta esplendidez como los de la tarde en la Iglesia de Monserrate.

San Agustín. Colección Javier Sánchez Portas.
Santo Domingo. Colección Javier Sánchez Portas.
Santas Justa y Rufina. Ministerio de Cultura.
Santuario de Monserrate. Ministerio de Cultura.

Aún se conserva en ciertas calles y algunos parajes de nuestra huerta, la manera tradicional de celebrar la fiesta de la invención de la Santa Cruz, el día 3 de Mayo.

Se levantan pequeños altares ornados de flores y, en medio de ellos, una cruz; todo así dispuesto al aire libre, rodean el altar los vecinos; se toca música de guitarras y bandurrias, se canta, se baila; y se come y se bebe (se bebe muchísimo más que se come) hasta la noche; cerrada esta, la fiesta llega a su apogeo y acaba con cohetes, bombas y algunas piezas de fuegos artificiales.

La Cruz de San Francisco.

También continúa la tradición de las enramadas, que consiste en que los novios rocían de flores y verdes hojas las puertas de las novias, hasta hacer una alfombra perfumada para orgullo y gala de la enamorada, que la halle con sus pies breves al despuntar el nuevo día.

Algunos novios desdeñados o burlados, toman venganza de su bella atormentadora convirtiendo la puerta de esta en letrina pestilente, acumulando en ella inmundicias y excrementos de animales. Por fortuna, esto va siendo raro y castigado por las autoridades cuando se conoce a los autores de estos odoríferos obsequios.

Campanario de la Catedral. José María Pérez Basanta.

El día 3 de Mayo es el primero que, a las once y media de la mañana, las campanas de la Catedral tocan “a tiempo”; toque de verano que sigue al conjuro de las nubes, que se hace por el Cabildo desde lo alto de la torre y cuya ceremonia recuerda y parece que prolonga el toque indicado; aunque se ignora el origen de llamarlo así, pero se puede conjeturar que significa, que “se toca a conjurar las nubes en el tiempo en que éstas son peligrosas”. También el día 3 de Mayo es el primero en el que el toque de ánimas suena a las nueve de la noche.

Hasta este año, las familias hacían hacer la Comunión primera a los niños que reunían condiciones de edad, en este mes pero aisladamente; en el corriente, el nuevo Prelado Sr. Irastorza ha organizado este acto de un modo colectivo.

El domingo día 6 en la mañana, repartió la Sagrada Eucaristía el propio Obispo, en la iglesia de Monserrate a una gran multitud de niños de ambos sexos; y por la tarde todos ellos vistiendo los trajes de Primera Comunión, formaron una larga procesión que, partiendo de la iglesia de San Agustín, llegó a la de Monserrate, en la que los inocentes niños hicieron la ofrenda a la Virgen, de su pureza y de sus flores que en sendas bandejas llevaban depositándolas a los pies de la Patrona de Orihuela entre cánticos de alabanza a la Madre del Redentor. El Prelado bendijo a los niños; y el acto, que resultó hermosísimo fue presenciado por casi todo el pueblo.

Santuario de Monserrate. Familia Rogel-Fenoll. Archivo Javier Pablo Zeron Climent.

Celebrándose en Valencia la Coronación Canónica de su Patrona la Virgen de los Desamparados y siendo la diócesis sufragánea de aquella archidiócesis, el Obispo de Orihuela marchó a la ciudad del Cid a presenciar las fiestas y tomar parte en las religiosas ayudando al Arzobispo.

En el Asilo de Ancianos Desamparados se celebró el día 13 con gran solemnidad una fiesta religiosa en honor de su titular; y los asilados tuvieron comidas extraordinarias y algunos regocijos tales como música y fiesta de pólvora.

Asilo de Ancianos. Colección Javier Sánchez Portas.

El 17, los vecinos de la calle de San Pascual, festejaron a su patrono con dulzainas, música y tracas. Como todos los años se realizaron las letanías de la Ascensión y la fiesta de ese día; así como con gran solemnidad y esplendor la procesión del Corpus.

Calle de San Pascual. Colección Javier Sánchez Portas.

La empresa del Teatro Circo ha ofrecido al público espectáculos variados y notablemente artísticos. En este mes primero fue la “troupe” Garuyer, número de variedades notabilísimo por los heterogéneos trabajos que realizan sus doce componentes de ambos sexos; después la gran compañía dramática de Francisco Morano que, con su inimitable labor artística, fue llevando cada noche más gente, hasta que la última resultaba pequeño el gran teatro; más tarde, Ernesto Proteo, buen imitador de canzonetistas; pero al público oriolano y a mí, no nos gustan los hombres que se visten de mujer; y por último, con grandioso éxito, la presentación de la opereta “Miss Venus”, en la que se adapta la proyección del cinematógrafo de una manera bastante perfecta a la partitura musical que fue cantada y ejecutada con gran acierto por apreciables artistas.

Teatro Circo. Colección Javier Sánchez Portas.

Las tiradas de pichón de esta Primavera fueron de excelente resultado para los tiradores oriolanos. Cuatro de los premios que se disputaban fueron ganados en reñida lucha por nuestros paisanos, los señores D. Miguel Cremades y D. Manuel Bonafós, D. José de Madaira y D. Alfonso Wandosell.

El polígono de tiro estuvo animadísimo de tiradores y las tribunas cuajadas de elegantes señoras y lindísimas señoritas. Concurrieron muchos tiradores forasteros; y por las noches se improvisaron asaltos y conciertos muy agradables.

El Tiro Pichón. Calendario Gráficas Minerva.

La víspera de la Santísima Trinidad, confirió Órdenes Sagradas el Obispo en su episcopal palacio. Con este motivo, las familias de los ordenados animaron la población.

El concejal D. José Escudero Bernicola, planteó en el Ayuntamiento el problema de los médicos titulares, pues de los cuatro existentes, tres estaban siempre sustituidos y sólo uno, D. José de Madaira, cumplía con los deberes del cargo por lo que pedía la destitución de dos de ellos, los señores Zerón y Olavarrieta.

Consulta del doctor José de Madaira.

Se suscitó un debate sobre la interpretación del contrato de los médicos con el Ayuntamiento, sosteniendo el Sr. Escudero que se podía reformar interpretándolo con un criterio amplio; y el Alcalde Sr. Balaguer, opinando que no podía variarse por estar muy claro el artículo que faculta las sustituciones.

Los Concejales se dividieron siguiendo las teorías expuestas por los señores Escudero y Balaguer; y sometido el asunto a votación, resultó un empate por lo que quedó pendiente la cuestión para la sesión inmediata, en la cual D. Juan Carrió dijo que, no cumpliendo los médicos el artículo cuarto del contrato, el Ayuntamiento no venía obligado a cumplirlo, y podía destituir a los que no estuvieran desempeñando sus cargos.

El Ayuntamiento en la Plaza Nueva. Colección Javier Sánchez Portas.

Abundando en este criterio, los señores Balaguer y Escudero y de acuerdo todos los Concejales en que no se debía permitir perjuicio en ese servicio ni tolerar la mediatización del Ayuntamiento, se autorizó al alcalde para gestionar particularmente con los médicos el contrato a base de limitar el tiempo de las sustituciones; y de no poder logar la aquiescencia de los señores médicos titulares, que diera por anulado el contrato, comenzando la instrucción de expediente y dando cuenta del resultado, en todo caso, al Ayuntamiento.

Este asunto produjo gran expectación, revuelo y comentarios por la calidad de las personas que en él intervenían.

La atención pública pasó este mes por un periodo de aguda tensión. Los partidarios políticos de los señores Lázaro Galdeano y Martínez Arenas, confiaban el resultado final y definitivo de las elecciones a la justicia del Tribunal Supremo.

Cada nuevo día, una nueva especie lanzada a la publicidad producía una emoción diferente; y ya eran pálidos los rostros de los unos, ora eran lívidos los semblantes de los otros, según que la noticia del día les fuese adversa o favorable; y todos fingían serenidad y buen ánimo porque todos decían tener razón si bien, en verdad, hemos de confesar que aparecían más confiadamente tranquilos, los amigos del Sr. Martínez Arenas.

Ma plus sincère gratitude à Alain-Patrick Thiebaut.

En todas partes se discutía, y la pasión ofuscaba las inteligencias más claras. Apuntaban los lazaristas las enormidades que a su juicio se habían cometido y esperaban que el Tribunal Supremo, convencido de ello por algunas actas notariales y por lo que le dijera el Conde de Romanones, gran valedor del Sr. Lázaro, propondría al Congreso la nulidad de la elección y la repetición de la misma.

Alegaban los amigos del Sr. Martínez Arenas la licitud de la elección con la mayoría aplastante que garantizaba el éxito y el interés del Sr. Ruiz Valarino por este distrito, esperando que se propondría la validez de la elección. Días eran de zozobra para los partidarios de ambos candidatos, contaminándose toda la Ciudad de sus ansias.

Se supo que el Tribunal Supremo había señalado el día 28 para la vista del acta de Orihuela. No hay para que decir que la noticia recrudeció las discusiones, asomando las dudas, otra vez mezcladas con las esperanzas.

Se supo que había impugnado la validez de la elección ante el Supremo el Sr. Lázaro; y que la había defendido el Sr. Martínez Arenas; y así pasó todo el día 28 y hasta las cuatro de la tarde del día 29, en que varios telegramas con expresiones convenidas de antemano comunicaron a los amigos y partidarios del Sr. Martínez Arenas que el Tribunal Supremo proponía la validez de la elección, y por consecuencia la validez del acta de Orihuela.

La noticia corrió rápida y se exteriorizo la alegría de los vencedores, disparándose gran número de bombas. Acudió mucha gente a la Plaza de la Constitución, invadiendo la Casa Consistorial donde, con la concurrencia de la banda de música La Orcelitana, se improvisó una sesión popular en honor del Diputado a Cortes D. José Martínez Arenas, y después de entusiastas discursos, se organizó una nutrida manifestación que recorrió las calles principales aclamando al nuevo Diputado por Orihuela.

Ma plus sincère gratitude à Alain-Patrick Thiebaut.

Y con este suceso político, cuyo final estaba previsto por los que conocen la historia política del distrito, y por los que saben que el que tiene más votos gana las elecciones, cierro la crónica de este mes de Mayo.

Cuyos dos últimos días fueron de generales comentarios; de pesadumbre para los partidarios del candidato vencido y de satisfacción para los amigos del triunfante, que le escribieron reclamando su presencia en esta y se dedicaron, mientras a prepararle un digno recibimiento.

La última nota que consignar en este mes, es la de que la música La Orcelitana, estrenó unos bonitos uniformes de verano; claro es que los uniformes los estrenaron los músicos; no la música como he dicho por extensión; y hago esta aclaración.

Vista general. Ministerio de Cultura.

Por si en los tiempos venideros, algún espíritu sutil, se toma el trabajo de leer estás crónicas, en las que verá minucias y hechos importantes; pero en la crónica de la vida de los pueblos, si aquella ha de ser real e imparcial, han de consignarse los grandes acontecimientos y los pequeños sucesos, porque los unos y los otros completan la realidad y dan carácter y fisonomía a los pueblos.

Si se omitiera un hecho por extraordinario o por minúsculo, la crónica no sería verídica y aparecería mutilada; y tal vez, no siendo imparcial el relato, sería deforme el historial del pueblo.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo Cronista de Orihuela (1922-1923). (Archivo Municipal de Orihuela). Transcrito por Antonio José Mazón Albarracín. 

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Crónica de Orihuela 1923. Marzo. 

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Crónica de Orihuela 1923. Marzo.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo, cronista oficial de Orihuela.

Marzo de 1923.

Los primeros días, y aún los primeros de la segunda quincena de este mes, fueron acentuando la sequía atmosférica, con bochornos propios de los días estivales.

Las cosechas de los campos amarilleaban presagiando su agostamiento total.

La tierra seca y resquebrajada esperaba ansiosa el agua para chuparla sedienta, ansiosa, con la avidez avara del sediento.

Manuscrito original. Archivo Municipal de Orihuela.

Algunas veces, unos nimbos blanquecinos, como nubes de primavera, aparecían en el espacio difundiendo la esperanza, pero pronto, los huracanes del Oeste o del Noroeste, hacían galopar desgreñada y en jirones sobre el monótono cielo azul intenso, la vedija blanquecina o plomiza, pasando rápida hacia el Este, dejando otra vez la desesperación de la abrasadora sequía en hombres y casas; y aquellos bramadores vientos que alejaban y disipaban las nubes que llevaban en sus entrañas el agua necesaria para salvar las cosechas y la situación económica de la ciudad.

Barraca de la huerta de Orihuela. Ministerio de Cultura.

Aquellos vientos bravíos e insistentes, no solo producían aquel daño, aún causaban otro que hacía perder el sueño a los cosecheros y especuladores de naranjas, que en su insomnio, oyendo bramar el vendaval furioso y desencadenado, veían como la tierra de sus huertos se convertía en una alfombra de doradas bolas; las ricas naranjas arrancadas de los siempre verdes naranjos, y arrojadas al suelo perdiéndose todo su valor; machacadas, agrietadas, rozadas por los golpes entre si, por el choque con el suelo en la caída violenta del árbol, rezumando el agridulce contenido para ir a parar a los estercoleros, a pudrirse, perdiéndose la riqueza de la Vega en unos cuantos minutos de furia del Aquilón.

Nunca se conoció viento más furioso ni más persistente. Tuvo en varias ocasiones carácter de Ciclón.

El canónigo José Alcaraz. Colección Javier Sánchez Portas.

En los primeros días de este mes, el Prelado dispuso del cargo de Secretario de Cámara y Gobierno que, desde su llegada a esta Diócesis, desempeñaba el actual Canónigo Lectoral, D. Elías Abad.

Como estos cargos los desempeñaban sus poseedores interina(mente), desde que llegó el Obispo a Orihuela, según éste les manifestó al ofrecérselos sus tenedores al día siguiente de la posesión del Prelado, no pudo extrañar que solicitara la declinación del Sr. Abad para conceder dicho cargo al Canónigo Penitenciario D. José Alcaraz: y sólo a esto puede atribuirse la citada separación.

Si otra fuera la razón de hecho, según la maledicencia, no seré yo quien traiga a estas crónicas, rumores que afectan a la vida privada de los hombres, siempre sagrada para mí.

El día que presentó la dimisión de sus cargos de Provisor del Obispado y Vicario General del mismo, el canónigo Deán de esta Catedral, elocuentísimo y profundo orador sagrado, D. Agustín Cavero Casañas, fuéronle aceptadas por el Prelado, y para sustituirlo en ambos cargos, nombró Provisor al Canónigo Doctoral, D. Gaspar Archen, y Vicario General al Canónigo de la Colegiata de Alicante, nuestro paisano, el joven virtuoso y elocuente orador, D. Manuel Lorenzo Penalva.

Francisco Javier Irastorza. Colección Javier Sánchez Portas.

Con motivo de estos sucesos, se susurró que el Ilmo. Sr. Obispo Doctor D. Francisco Javier Irastorza y Loinaz, se proponía corregir ciertas corruptelas que no tenían importancia, pero que no decía bien del clero secular, deseando que todos cumplieran escrupulosamente con los deberes de su ministerio, siendo el primero en cumplir con los suyos y, al parecer siguió removiendo a algunos sacerdotes de sus cargos y llamando la atención a los que, por descuido, nunca por mala fe, realizaban actos que pudieran desdecir de su carácter Sacerdotal.

Esto, como es natural, ocasionó los comentarios de un pueblo como el nuestro, en el que hay pocas cosas de que ocuparse, y en el que por ser muy numerosa a la par que respetable la clase eclesiástica, hace que en ella se fije la atención, más frecuentemente que en las demás.

Muchos años hace que se había desterrado de nuestra Ciudad la afición a las riñas de gallos ingleses, pero el verano último se volvió a despertar, peleándose en casas particulares unos gallitos pequeños llamados americanos.

De ahí surgió entre los aficionados a estos deportes sanguinarios y atávicos, la idea de resucitar en Orihuela, la al parecer muerta afición a aquellas pretéritas riñas de gallos ingleses.

Café Gallístico en San Pascual. Colección Javier Sánchez Portas.

Se constituyeron sociedades y se reconstruyó un reñidero que había en una casa de Evaristo Cánovas, en la calle de San Agustín, y el día once del mes actual, se inauguró la temporada concurriendo como presidentes del espectáculo, que fueron nombrados por la afición local para el corriente año, D. Ramón Pastor Vilar y Antonio Iborra Martínez.

Y ya los demás domingos y días festivos, siguieron celebrándose esas peleas con gran concurrencia de público, que nunca falta a corridas de toros, riñas de gallos y hasta peleas de hombres.

Adelantando el tiempo hacia la Semana Santa, el entusiasta Capitán de los Armados D. Ramón Montero, anunció las innovaciones que iba a introducir en su brillante organismo.

Consistía ésta en la construcción de un carro romano de triunfo, parecido a los que usaron algunos emperadores romanos, singularmente los Constantinos.

El que se preparaba el Sr. Montero para poder seguir mandando a sus legionarios a pesar de su avanzada edad, figura una enorme y áurea pechina, sostenida por tres águilas imperiales romanas gigantescas sobre una artística plataforma rodeada de Cariátides.

Pero no adelantemos acontecimientos, como diría el autor del antiguo régimen libertario.

D. Ramón Montero Mesples.

El día nueve se descubrió la realización de un crimen repugnante, puesto que indudablemente, su móvil fue el robo. Se trata del joven desaparecido el último día del Carnaval; o sea, el 15 de Febrero último.

Aquel muchacho, Francisco Rodríguez, había vendido la cosecha de naranjas de un huerto, por las que recibió, según parece, unas tres mil pesetas.

Con el producto de la venta estuvo en el Café de Sevilla, enseñándolo a los concurrentes; entre ellos, algunos maleantes despertaron su codicia.

Y a las once de la noche, cuando el desgraciado se retiraba a su casa de Molíns, para llegar a la cual tenía que recorrer unos tres kilómetros de huerta casi despoblada, a aquella hora solitaria y temerosa, seguramente fue seguido y acechado por los ladrones que lo asesinaron alevosamente, después de lo cual, le robaron y lo arrojaron al Río Segura.

Colección Javier Sánchez Portas.

Estuvo perdido, creyéndose desaparecido desde aquella fecha hasta el día 9 en que como digo, su cadáver fue hallado en el citado río, en término de Benijófar, ya comenzado a descomponer, y comida o destrozada parte de la cabeza y de una mano.

Se le identificó, y el Juzgado de Orihuela, que es a la jurisdicción que corresponde aquel lugar, levantó el cadáver, se le practicó la autopsia y comenzaron las diligencias sumariales en averiguación de quienes fueron los autores de tan terrible asesinato.

Como todos los años, en el corriente se celebró en la Iglesia de Santa Justa y Rufina, el novenario en honor de San José, que fue solemne y concurrido. También se celebraron en la Parroquia de Santiago y en la Iglesia de San Gregorio, el novenario de la Virgen de los Dolores con igual solemnidad que en años anteriores.

Iglesia de Santiago. Colección Jesús R. Tejuelo.

Por fin el cielo, apiadado de nuestros males, ha dejado caer sobre nuestra Ciudad y sus campos el inestimable beneficio de la lluvia. Ya las cosechas están salvadas.

Algunas, las que se sembraron con la sazón de las primeras lluvias del Otoño, se habían perdido totalmente, pero esas eran pocas, las importantes recibieron aún a tiempo la refrigerante lluvia. Los labriegos están locos de contento.

En los teatros pocas novedades. En el Circo una compañía ecuestre muy mediana y al final de mes, otra de aficionados de Alicante, que da una sola representación de la Pasión y muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Y en el Novedades, las eternas película, muy sensacionales, pero siempre películas.

Una nota de novedad y de alegría ha dado La Casa de la Democracia, con la organización de una Falla al estilo valenciano, que se quemó en la noche del día de San José en la Plaza de la Constitución. En la mañana víspera, apareció instalada en dicho sitio.

Plaza de la Constitución. Colección Javier Sánchez Portas.

Era un plano formado por bastidores de lienzo pintado con poesías alegóricas y alusivas, en el cual estaba encerrada toda la materia combustible. Sobre el plano, unos huertanos con trajes a la antigua, tocando uno la dulzaina, y otro el tamboril, y un señor decentemente vestido, que simulaba ser “Juan Pueblo”, con un título que rezaba:

“¡Al son que me tocan bailo!”.

La víspera en la noche hubo música en la plaza, y la noche del día del santo, después de un concierto por la banda de música La Orcelitana, y del disparo de una traca y unas bombas luminosas, se quemó la Falla ante un público numerosísimo, que aplaudió la nueva fiesta, que debe aclimatarse puesto que es costumbre quemar en calles y plazas, la víspera de S. José, hogueras, aunque sin arte; encaminando a la afición por esos derroteros, podrían lograrse fallas tan bellas como las que se queman en Valencia.

Archivo Miguel Ángel Aniorte González.

La víspera del Domingo de Ramos, que este año ha tocado el día de la Encarnación, llovió otra vez, pero caprichosamente, haciendo temer que al siguiente día no pudieran celebrarse la Procesión de las Palmas y la Misión de la Virgen de los Dolores en la Parroquia de Santiago.

Aunque el Domingo estuvo el día nuboso y lloviznó a ratos, se celebraron la Procesión de la Palmas y los Oficios Divinos en la Catedral, donde ofició el Prelado, y por la tarde tuvo lugar la Procesión Misión, aunque se suprimió el paso de la misma por el barrio de San Agustín a causa del mal estado de algunas calles de éste, pero ello ocasionó la protesta de los vecinos de dicho barrio que no quieren perder ese derecho.

Calle de San Pascual llena de lodo. Colección Javier Sánchez Portas.

Las personas conocidas que en este mes nos dejaron para no volver fueron el Comandante retirado del Arma de infantería D. Salvador Meca Gandía, y la señora viuda de Grifol.

Con motivo de la muerte de ésta última, vino a Orihuela el subdirector del Tesoro, D. Daniel Grifol Aliaga, hijo de la finada.

La Semana Santa se presentó lluviosa y desapacible. El lunes llovió y también el martes, aunque quedó una tarde regular y una noche mediana.

A la caída de la tarde del martes, hizo su salida la banda de Cornetas y tambores de la Centuria Romana, tocando llamada; y a las ocho de la noche, toda la Centuria al mando de la cual iba el Capitán D. Ramón Montero.

Centuria Romana por el Puente de Poniente. Fotografía Belda publicada en El Pueblo de abril de 1926. Colección Javier Sánchez Portas.

Esta brillante “legión romana”, que despierta siempre el entusiasmo del pueblo, tuvo en el año presente el aliciente de la presentación del “carro de guerra romano”, del que se valió para poder seguir mandándola el Sr. Montero, que por su edad avanzada y sus achaques no podría marchar a pie durante los largos recorridos de las procesiones y menos en formación a paso militar.

Su carro es, como ya se ha dicho, una plataforma artística, sobre la cual sostenida por tres águilas imperiales, va una pechina dorada acolchada de raso rojo y un cojín también de rojo terciopelo, bordado en oro y colores, para apoyar los pies el Centurión que en su diestra ostentaba un tridente.

Ramón Montero. “Trono de la pechina”. Archivo Enrique Luna.  Fotos Antiguas de Orihuela.

El carro iba tirado por un caballo engualdrapado, y servidos bruto y vehículo por seis esclavos romanos. Fue ovacionado el Centurión, así como la vistosísima centuria y el Teniente abanderado Ramón Luna Montero, y los Tenientes Baldomero Galindo y (espacio en blanco) Bonet.

Ramón Luna Montero. Archivo Enrique Luna. Fotos Antiguas de Orihuela.

Luego se celebró la procesión magnífica, con la convocatoria, tres músicas, los nazarenos alumbrantes, y las andas artísticamente revestidas de flores y luces, realzando la hermosura trágica de una de las tres caídas del Redentor en su dolorosa ascensión al Calvario, dando escarlata a toda la Centuria Romana, marcial y coruscante.

La Centuria Romana, calle del Molino. Archivo Enrique Luna Agulló. Fotos Antiguas de Orihuela.

El Miércoles Santo, no pudieron celebrarse las bellísimas procesiones de la venerable Orden Tercera y de La Cruz, porque durante todo el día llovió copiosamente.

Las efigies de ambas cofradías, fueron llevadas a la iglesia de Monserrate el Jueves en la mañana, quedando expuestas a la admiración de los fieles durante todo el día, como se hace desde tiempo inmemorial.

Procesión por la calle del Hospital. Al fondo, a la izquierda el palacio de Rubalcava recién construido. Archivo Manuel Soler Sevilla.
Descendimiento en Monserrate. Archivo Manuel Soler Sevilla.

El día del Jueves, ofició en la Catedral el Prelado Doctor Irastorza, bendiciendo los Santos Óleos y por la tarde celebrando la ceremonia del Lavatorio. Una multitud enorme acudió a estos actos a los que asistió el ayuntamiento bajo mazas.

El paso de El Lavatorio. Foto de Belda en el número extraordinario de El Pueblo de abril de 1926. Colección Javier Sánchez Portas.

El Jueves a medio día ocurrió un incidente desgraciado. Cuestionaban en la puerta del establecimiento de D. Rafael Martínez Arenas, el criado de éste y un tal Pedro Cremades.

El primero, que presenciaba el hecho, quiso impedir que ocurriera una desgracia con su intervención pacifista, pero se disparó el revólver, con tan mala fortuna, que el proyectil hirió en una pierna al Sr. García Sánchez, anciano sexagenario, que fue trasladado al domicilio de su hijo político D. Ramón Pastor Vilar, quedando detenidos los reñidores.

Plaza Nueva. Procesión General Viernes Santo. Colección Javier Sánchez Portas.

En la madrugada del Viernes Santo se celebró la Procesión General, que en honor a la verdad hay que declarar estuvo desordenada por demás; y es lástima, porque las bellezas artísticas de toda índole que se acumulan para dicha procesión, si se realizara esta con orden y compostura, la harían de las más, si no la más famosa de su clase en España.

Plaza Nueva. Procesión General Viernes Santo. Colección Javier Sánchez Portas.

Después de la Procesión, muchas personas visitaron hasta las diez los Sagrarios, pues el día anterior no se pudieron visitar muy bien, a consecuencia del estado lamentable de algunas calles por la lluvia; no obstante, la gente elegante lució sus tocados e indumentarias propias del día.

Cruz de los Labradores. Fotografía Alfonso Bernad. Colección Javier Sánchez Portas.

Por la noche se celebró la Procesión del Santo Entierro de Cristo, organizada y costeada por el Excmo. Ayuntamiento. Ésta fue un verdadero acontecimiento religioso.

Solemne, bella en su sobriedad, de un conjunto austero y artístico, con una asistencia incalculable de alumbrantes, órdenes religiosas, seminaristas, josefinos, cleros parroquiales, tres bandas de música, los severos pasos de San Juan, La Cruz de los Labradores, El Sepulcro, artística urna funeraria con una iluminación artística y eléctrica; y la sencillísima Soledad, figurando como Caballero Porta-Estandarte D. Andrés Pescetto, concurriendo el Obispo y la Excma. Corporación Municipal bajo mazas, y la brillante Centuria Romana.  Fue una procesión admirable.

San Juan, obra de Baglietto. Fotografía Alfonso Bernad. Colección Javier Sánchez Portas.
Santo Sepulcro. Fotografía Alfonso Bernad. Colección Javier Sánchez Portas.
La Soledad. Fotografía Alfonso Bernad. Colección Javier Sánchez Portas.

Terminada ésta, el público presenció y aplaudió calurosamente el desfile de la Centuria Romana; y después de ingresada en su “cuartel”, estacionada la multitud ante la casa del Sr. Montero, le obligaron a salir al balcón, donde pronunció un discurso de elevados tonos patrióticos, semejante al que por la mañana tuvo que improvisar en idéntico caso que aquella noche.

Ramón Montero. Archivo Luis Boné. Fotos Antiguas de Orihuela.

Al siguiente día, Sábado de Resurrección, al toque de Gloria, sonaron como todos los años, los disparos, las campanas alegres y las músicas ruidosas.

Fotografía de José Senén Valera. Colección Celia Senén.

Se repartió en los últimos días del mes una hoja, conteniendo el informe de la Administración de Hacienda de la Provincia y el fallo de la autoridad competente; declarando que no es su competencia para resolver sobre el recurso interpuesto por José Lidón Cerezo y otros, contra el pago de los gastos ocasionados por la confección del registro Fiscal y declarando además que, aunque fuera competente, habiendo pasado el plazo para hacer reclamaciones, los propietarios de fincas urbanas, no tenían más remedio que pagar las cuotas con las que estuvieran clasificadas.

Como se anunció la próxima disolución de las Cortes, la política local volvió a una fase de recrudecimiento comentarista y chismorraico (sic).

Se volvieron a citar nombres de candidatos, se agitaron los grupos políticos que deseaban intervenir en la contienda electoral, y se dijeron verdades que parecían absurdos, y mentiras que parecían mentiras; aunque también se dijeron mentiras que parecían verdades y verdades que lo eran.

Todos se aprestaron a la lucha, y todos pidieron sus influencias para lograr lo que el pueblo soberano debe lograr solamente.

Se descartaron muchos nombres que habían sonado y se dijo por primera vez, con caracteres de veracidad, que el Sr. Martínez Arenas sería encasillado por el Gobierno. Anunciándose también que lucharía el Sr. Chapaprieta por su cuenta y el Sr. Lázaro Galdeano, con la protección del Conde de Romanones.

Colección Javier Sánchez Portas.

Quedó reorganizada en este mes la Junta Local de Reformas Sociales, y comenzose a dar cumplimiento exacto a la Ley de Descanso Dominical.

La raza canina ha comenzado a sufrir los efectos de la aparición de la Primavera. Una porción de perros han padecido el terrible mal de la rabia y lo peor es que han mordido a una porción también de ciudadanos de ambos sexos y diversas edades, a los que ha habido necesidad de inyectar el suero antirrábico.

Uno de los mordidos ha sido el alguacil del Juzgado de Instrucción. Los señores que tenían pleitos, tienen un nuevo peligro en el Juzgado, por si el alguacil padeciera un día algún ataque de hidrofobia.

A los perros se les dio una batida administrándoles la “morcilla municipal” después de comunicar al vecindario por medio de bando que se iba a tomar esa medida obligada de la autoridad municipal por las excepcionales circunstancias, y parece que se ha acabado con los perros vagabundos e hidrófobos.

En los días primeros de la Primavera llegan a esta Ciudad los caballos sementales que todos los años envía el Estado para constituir la parada de esta comarca agrícola.

Orihuela vista General. Colección Javier Sánchez Portas.

Con asistencia de los Cabildos Catedral y Municipal se celebró en nuestro primer templo la novena y función votiva en honor de San Emigdio, abogado contra los terremotos, por haber defendido con su intercesión a la Ciudad, de ese azote en 1829, de cuya fecha data el voto que hizo el pueblo, el Clero Catedral y el Prelado.

Estas son las notas de Marzo “ventoso” que también ha resultado “lluvioso”, descendiendo la temperatura en sus días últimos de una manera muy sensible, ocasionando un nuevo recrudecimiento de la epidemia gripal que continuó benigna.

Manuscrito de José Manuel Teruel Rebollo Cronista de Orihuela (1922-1923). (Archivo Municipal de Orihuela). Transcrito por Antonio José Mazón Albarracín. 

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