Campos de Trabajo. San Miguel.

Campos de San Miguel y Albatera.

Campos de Trabajo. San Miguel.

En diciembre de 1936, dentro de las reformas acometidas por el ministro de Justicia, Joan García Oliver, se reguló la creación de Campos de Trabajo con el lema: “Trabaja y no pierdas la esperanza”.

De esta forma, un anarquista clausuraba las arbitrarias cárceles regidas por los comités locales del Frente Popular.  El primero de estos centros, se estableció en Totana (Murcia) en abril de 1937.

Excepcional fotografía realizada por el Ejercito del Aire en 1935. Archivo Cánovas Seiquer.

San Miguel (Orihuela).

El Campo de Trabajo de Orihuela, comenzó a gestarse en febrero de 1937, cuando el alcalde, Francisco Oltra, recibió la visita del director general de Prisiones, en busca de un edificio para instalar un penal.

Vicente Sol Sánchez, ex gobernador civil de Sevilla y natural de Crevillente, quedó admirado por las condiciones que ofrecía el seminario como centro penitenciario.

Sin más dilación, el Consistorio aprobó los presupuestos para variar el trazado y rasante de su rampa de acceso y solicitó el envió de fondos por parte del Ministerio de Hacienda, que ya había ofrecido una importante suma como compensación a los cuatro millones de pesetas que Orihuela había entregado a dicho organismo en oro, plata y valores incautados a las congregaciones religiosas de la ciudad.

Mayo de 1937. Construcción rampa de acceso al Seminario ocupando la Plaza de Caturla. AMO

La mañana del 16 de julio de 1937, los primeros 200 presos subieron la empinada cuesta del que se llamó Campo de Trabajo de San Miguel.

Archivo Cánovas Seiquer.

Estaba dirigido por Manuel Díaz Duque, “hombre de nobles sentimientos, caballeroso, que tenía simpatías por el salvador Movimiento Nacional”.

Todo el mundo conocía los sentimientos de Díaz Duque y de sus colaboradores, y no dudaron en involucrarlo en todos los planes conspiratorios contra la República.

Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Municipal de Orihuela.

El subdirector y administrador era Virgilio Fuentes Alonso, “católico muy reservado que se mostró firme entusiasta del triunfo de las tropas Nacionales y su Caudillo y condenó los crímenes y destrucción marxistas”.

Archivo Municipal de Orihuela.

La organización del penal colaboró con Socorro Blanco, organización nacida en el seno de la Comunión Tradicionalista en la primavera de 1936, cuyas “madrinas” comenzaron espontáneamente a suministrar alimentos y ropas a los cautivos del bando nacional.

No hubo preso que no tuviera madrina, ni familia acomodada que no hubiese tomado a su cargo uno por lo menos”.

Las cestas con provisiones y golosinas no faltaban nunca en la puerta del penal, y gracias a esta generosa y caritativa actitud de la mujer de esta tierra fue llevadera la situación de los reclusos. Además se organizó un servicio de alojamiento de las familias que venían a visitarlos”.

 

Las llamadas “damas margaritas”, fueron concebidas inicialmente como medio de ayuda a los carlistas presos o sin trabajo.

Integradas en “Socorro Blanco”, durante la contienda, escondieron a derechistas, religiosos y otros perseguidos por el Frente Popular y prestaron apoyo a los presos y a sus familias trabajando en la clandestinidad mediante grupos aislados, apoyados y financiados en secreto por los propios vecinos simpatizantes.

La más famosa en Orihuela fue María Bautista Pérez de Torres, delegada de dicha organización, que construyó un elaborado refugio en el Paseo, tapiando dos habitaciones con una entrada camuflada y con salida a una casa contigua.

Archivo Municipal de Orihuela.

“Ayudó mucho a esta piadosa obra la inteligente y hábil conducta del jefe del penal, que secundó maravillosamente aquella labor sin despertar las sospechas de los dirigentes rojos”. 

“Don Manuel Díaz Duque, que así se llamaba este funcionario, estaba en trato continuo conmigo, descubriéndome sus pensamientos y secundándome con toda lealtad e interés, sirviendo a la causa nacional con gran sacrificio y eficacia”

“No dejaba de acudir un rosario de gentes cargadas de cestas y paquetes que formaba como un sendero de hormigas por las rampas que conducen al Seminario”.

Todas estas citas pertenecen al libro  “De mi vida: hombres y libros”, publicado en Valencia  en 1963. José Martínez Arenas afirma que el comportamiento de Díaz Duque no despertaba sospechas.

Pero las denuncias por trato de favor a los reclusos fueron numerosas y el gobernador llegó a encargar un informe, que fue realizado por la Comisaría de Inspección y Vigilancia.  El documento que el inspector Perfecto Palacios (otro que luego cambió de bando) dirigió al alcalde, es muy revelador:

Archivo Municipal de Orihuela.


“La mayoría de los reclusos ostentan de forma provocativa medallas, escapularios y santocristos. Esta misma tarde se han contado más de cien”
“Hay un preso condenado a catorce años que baja diariamente al pueblo sin ninguna vigilancia y hasta hace unos días ha sido el que guardaba el cuarto de armas, teniendo en su poder una llave de dicha dependencia”. “A la hora del rancho, unos reclusos comentaban: El día que triunfen los nuestros, algunos se van a comer el correaje y las barrigas”. 

“La mayoría de los reclusos tienen navajas en su poder y el régimen de prisiones no se cumple ni por asomo, hay vigilantes que bajan con los reclusos y ofrecen a estos copas de coñac”

“El médico destinado por la Dirección para el establecimiento, sólo ha subido el día que tomó posesión, haciendo sus servicios un médico recluso que tiene habitaciones particulares y un ordenanza”.

“Los reclusos echan directamente en el buzón de correos sin pasar por la censura”.

“Los reclusos se vanaglorian diciendo a los empleados que preparen bien el penal pues va a servir para los rojos”.

“Al comunicar al director estos desmanes, contesta que no hay que hacer caso, que había Orden Ministerial de tratarles con toda consideración y respeto”.

El Luchador: Diario Republicano de Alicante. Núm. 8.970, 16 de octubre de 1937.

En octubre de 1937, ante las repetidas quejas, la Inspección Provincial de Prisiones inició un expediente para depurar las supuestas irregularidades en el Campo de San Miguel.

A consecuencia del mismo, el funcionario Santiago López Fernández fue trasladado a la Prisión de Jaén, pretextando que una lesión cardiaca le dificultaba el ascenso por la empinada cuesta.  Lo cierto es que la Alcaldía oriolana se había quejado de su comportamiento por ofender a un guardia municipal.

Ministerio de Cultura.

A comienzos de 1938, el Partido Comunista redactó un informe denunciando que tan sólo tres vigilantes custodiaban a 1.400 reclusos, estando incapacitados para efectuar cacheos, formaciones y cualquier otro acto disciplinario, con el agravante de que en el locutorio, al carecer de reja metálica, los presos podían sacar las manos entre los barrotes recibiendo todo tipo de objetos de los visitantes.

Tampoco encontraban dificultades para celebrar misas, teniendo en cuenta que el director convivía con sus hijos y un sobrino a los que daba clase un fraile recluso conocido como el padre Demetrio.

Era tal la familiaridad con los “fascistas”, que el día de su santo acudieron a felicitarle en grupos de cinco en cinco, recibiendo cigarros “Farias” y cajetillas de tabaco.

Colección Javier Sánchez Portas.

A partir de aquella primavera, Díaz Duque dio un paso más involucrándose directamente en “la quinta columna”, término que nació cuando el general Mola, al enumerar las fuerzas disponibles para asediar Madrid, a las cuatro columnas que hacia allí se dirigían, añadió una “quinta columna” formada por los simpatizantes al alzamiento que desde dentro de la capital trabajaban para ellos en la clandestinidad.

En sus memorias, el dirigente falangista José Mallol, detalla como el 23 de marzo negoció con el director para unirlo al complot.

“Le pido audiencia al director y cuando voy a verle, le hablo sin tapujos: Se quien es usted y como piensa, el hombre es hijo de las circunstancias y éstas le han traído a usted aquí. Le comunico lo que se está preparando en la calle, a la espera de que las fuerzas nacionales lleguen al Mediterráneo. 

Quisiera que con la misma franqueza con la que yo le he hablado, me contestase.  ¿Qué actitud será la suya si esto llega a producirse? ¿Estaría Vd. con nosotros? o ¿querrá tratar de capear el temporal para jugar a cartas descubiertas?, tenga en cuenta que aquí somos un millar de hombres desesperados y es muy peligroso querer jugar con nosotros. 

Le ruego me mande llamar para comunicarme cual es su actitud y si es afirmativa como espero, ponernos a trabajar de inmediato en la empresa, que ha de anticipar el fin de la guerra. 

Tres días después, me llama el director, dice que está con nosotros y que cuando llegue el momento, ya dará instrucciones. Le dije que, o yo no me había sabido expresar o él no me había entendido.

Si lo que esperamos se produce, el que daría las órdenes sería yo y Vd. hará que se cumplan. 

Yo represento aquí a la Falange y como jefe de ella actúo y no me es posible admitir, ya que mi organización no toleraría, ninguna autoridad superior a la mía. 

Mientras estemos en el interior del edificio, Vd. aparentará ante los reclusos ser la máxima autoridad; pero no será así, si hay que actuar yo asumiré el mando. 

Nos dimos la mano como caballeros y acto seguido, le dí instrucciones”.

Patio del Seminario. Colección Jesús Rodríguez Tejuelo

En Orihuela, una de las ciudades con más solera carlista de España, la Comunión Tradicionalista no aceptó fácilmente el decreto de unificación con Falange Española dictado por Franco.

Ángel García Rogel y Juan Villaescusa, como miembros más destacados, mantuvieron el liderazgo sobre los presos “requetés”, aceptando que el dirigente falangista José Mallol, jefe provincial de Falange en la clandestinidad y por lo tanto elemento de mayor rango, asumiese el mando.

Trasladado Mallol a Valencia, no es de extrañar que Ramón Pérez, afirmara que en el Penal de San Miguel, “don Ángel García Rogel, mandaba más que el director de la cárcel.”

Refectorio. Colección Javier Sánchez Portas.

Estudiando el resto de los informes políticos redactados tras la “liberación”, comprobamos que los oficiales de prisiones y maestros profesionales destinados en San Miguel eran abiertamente afectos al caudillo, y no ocultaban su simpatía y adhesión al “Glorioso Movimiento Nacional”.

Hasta el punto que uno de ellos se consideraba tan fascista como el que más y otro, antes de la guerra, había pertenecido a la Comunión Tradicionalista de Cartagena.

La conducta demostrada por los funcionarios con los cautivos, fue calificada de “intachable y caballerosa, demostrando un trato de bondad, simpatía y benevolencia”.

Se preocupaban de la alimentación, les dejaban celebrar misas y recibían información puntual a través de prensa y radio. Los jueves y los domingos eran días de comunicación y los cautivos, recibían las visitas de sus familiares o de las “madrinas” de Socorro Blanco.

Los encargados de los talleres no obligaban a trabajar a los presos más de lo que querían. El maestro zapatero del Campo, pertenecía al Partido Comunista y se las arreglaba para informarles de los acuerdos que tomaba dicho partido.

Sólo hemos encontrado un par de informes negativos, como el de un maestro carpintero, “que amonestaba severamente a los presos por cosas insignificantes y les hacía realizar trabajos fuera del penal que luego cobraba él”.

Fragmento fotografía Colección Esteban Sanmartín.

La actitud de los dirigentes del campo fue premiada por los vencedores al acabar la contienda.

En abril de 1939, el director, Manuel Luque, fue nombrado inspector central de Prisiones y ocho meses después, inspector de Prisiones de Canarias.

El subdirector, Virgilio Fuentes Alonso, emprendió una exitosa carrera que comenzó en el Campo de Totana, manteniendo su rango. Al cerrar éste en 1943, pasó al Penal de Chichilla y en 1958 dirigía la Cárcel de Mujeres de Valencia.

Fecha disolución de la Prisión. Archivo Municipal de Orihuela

El seminario oriolano volvió a su función original en el verano de 1941 y fue rehabilitado por el arquitecto Serrano Peral entre los años 1946 y 1951.

Antonio José Mazón Albarracín.

Extractos del libro “La II República y la Guerra Civil en Orihuela, Vistas desde el Puente de Rusia.

Documentos:

Informe cárceles durante la “Dominación Roja”. Archivo Municipal de Orihuela.
Relación de presos durante la “Dominación Roja”. Archivo Municipal de Orihuela.
Relación de presos durante la “Dominación Roja”. Archivo Municipal de Orihuela.
Relación de presos durante la “Dominación Roja”. Archivo Municipal de Orihuela.
Relación de presos durante la “Dominación Roja”. Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Funcionarios del Campo. Archivo Municipal de Orihuela.
Julio de 1938. Designación de vigilantes suplentes del Partido Comunista para el Campo de Trabajo. Archivo Municipal de Orihuela
Junio de 1938. Vigilantes del Partido Izquierda Republicana para el Campo de Trabajo. AMO.
Agosto de 1938. Cinco vagones de material para el campo de trabajo. AMO.
Enero de 1940. Solicitud de información sobre un vigilante apodado “El Chulo”. AMO
Denuncian señales sospechosas, luces de linterna en una de las ventanas del último piso del Penal. Archivo Municipal de Orihuela
Septiembre de 1938. Denuncia a Mujeres que llevan víveres al Campo de Trabajo. Archivo Municipal de Orihuela.
Septiembre de 1938. Denuncia a Mujeres que llevan víveres al Campo de Trabajo. Archivo Municipal de Orihuela.
Septiembre de 1938. Denuncia a Mujeres que llevan víveres al Campo de Trabajo. Archivo Municipal de Orihuela.
Septiembre de 1938. Denuncia a Mujeres que llevan víveres al Campo de Trabajo. Archivo Municipal de Orihuela.
Petición informes de funcionarios. Archivo Municipal de Orihuela.
Respuesta a la petición anterior. Archivo Municipal de Orihuela.