El colegio de Jesús María.

Colección Javier Sánchez Portas

El colegio de Jesús María.

El actual colegio de Jesús María de Orihuela fue, hasta principios del siglo XIX, un convento dedicado a San Agustín y Nuestra Señora de Gracia.

Los agustinos pertenecen a la orden mendicante fundada a mediados del siglo XIII por el Papa Inocencio IV bajo la regla de San Agustín de Hipona.  La fecha y circunstancias de su llegada a Orihuela varían según el cronista escogido; pero los documentos nos indican que, la construcción inicial, se remonta a finales del siglo XIV con un edificio de mala calidad.

Esta circunstancia queda demostrada cuando, en 1400, el prior solicitó ayuda a la Ciudad para evitar que los muros se les viniesen encima y el Consell les concedió cincuenta florines y autorización para pedir limosna por sus calles.

El paupérrimo cenobio, fue reedificado por completo en la segunda mitad del siglo XV al mismo tiempo que se levantaba la primitiva iglesia, sufriendo de nuevo obras de consideración un siglo después. Por esas fechas sólo albergaba a quince frailes; pero en la centuria posterior la comunidad aumentó a treinta y ocho religiosos según consta en el censo de Aranda.

En 1802 emprendieron obras de reparación general; o más bien de de reconstrucción, pero el proyecto quedó frustrado al comenzar la Guerra de la Independencia, dejando la fachada, interrumpida en el segundo piso. Tras la exclaustración de los frailes en 1835, el exconvento fue vendido a Juan Vilaregut junto a los de la Merced y San Gregorio.

Fragmento Plano de Francisco Coello. Mediados del siglo XIX.

En 1845, transformado en viviendas de alquiler, se le adosó unas gradas y un coso de madera, para servir de plaza de toros hasta el año 1884.

En el artículo “Aportaciones para el estudio de tres conventos” cuento como, en 1868, las hermanas Vilar Pablo compraron a Bibiana González, viuda de Juan Vilaregut, los edificios expropiados a mercedarios, agustinos y franciscanos alcantarinos por 48.000 escudos.

El exconvento de San Agustín quedó en propiedad de Petra Vilar en el año 1875, enajenándolo el 10 de octubre de 1879, con un pacto de retroventa. El 14 de noviembre de 1885, hizo uso de la oferta de retro, recuperando el edificio por la misma cantidad.

La definitiva venta del exconvento de los agustinos, tuvo lugar ante el notario Ramón Amat, el 14 de noviembre de 1887. Ramón Belló Martínez, natural de Novelda y vecino de Orihuela, presbítero con dignidad de Arcipreste de la Catedral, lo adquirió por 14.625 pesetas. Había entregado mediante cautela privada 1.000 pesetas pagando el resto en billetes de banco.

Pero esta compra aún reservaba otra sorpresa, en el testamento del religioso, redactado el 19 de enero de 1892, dos días antes de su muerte, aparecía una cláusula que revelaba:

“ Que el edificio que fue antes convento de San Agustín convertido hoy en colegio de Jesús María, aunque la escritura de dominio aparece a mi favor, no es de mi propiedad sino de la pertenencia de las Señoras Superioras actuales encargadas de esta clase de colegios en España, en cuyo edificio hicieron dichas señoras algunas mejoras por su cuenta y a cuyo favor otorgará la correspondiente escritura de traslación de dominio mi hermano Don Francisco Belló y Martínez, sino lo hubiese yo verificado antes de ocurrir mi defunción, siendo cuenta de dichas señoras el pago de toda clase de deudas que aparezcan contra dicho edificio, y de que yo salí fiador por estar dicho edificio a mi nombre”.

Suponemos que el miedo a nuevas desamortizaciones, o quizás las hipotecas establecidas sobre el edificio, llevaron a las religiosas a camuflar su compra. En la cesión de la finca por parte de Francisco Belló y Martínez a favor de Sor María de San Hermenegildo, conocida como Teresa Font y Barberá (Superiora del Colegio de Orihuela) y otras, aparecen reseñadas dos hipotecas por 40.000 pesetas, mucho más que el importe pagado por el propio edificio.

El hecho de que tan sólo diez días después, formalizasen un contrato de venta a favor de Doña Concepción Morell e Iseru y otras señoras, vecinas de San Andrés del Palomar (localidad donde establecieron su primer colegio), refuerza nuestra teoría del temor a aparecer como propietarias del edificio.

Las religiosas, comenzaron su labor docente en la calle San Juan, el mismo año que Ramón Belló compraba el convento. El 15 de Septiembre de 1887, se inauguraba entre la calle San Juan y la Corredera, concretamente en la casa del marques de Lacy, el colegio de señoritas llamado de Jesús María.

La llegada de las monjas fue todo un acontecimiento para la ciudad; sus selectas educandas vestían uniforme negro con banda verde cruzando el pecho y, el paseo de las internas en carruaje velado con celosías, era seguido por los curiosos que anhelaban descubrir que ocultaba “esa especie de convento ambulante” (El Diario de Orihuela, 3 de octubre de 1887).

Plano restauración de la fachada. Justo Millán 1889. Archivo Histórico de Orihuela.

Dos años después, en abril de 1889, el arquitecto de la diócesis de Cartagena, Justo Millán, solicitaba desde Murcia permiso para emprender las obras de restauración, y no lo citó como convento de San Agustín, sino ya como Colegio de Jesús y María.

Antonio José Mazón Albarracín.

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Galería Fotográfica:

Fachada principal. Colección Javier Sánchez Portas
Fachada principal. Colección Javier Sánchez Portas
Trasera y huertos. Colección Javier Sánchez Portas
Patio y traseras. Colección Esteban Sanmartín
Escalera Principal. Colección Javier Sánchez Portas
Clase de Geografía. Colección Javier Sánchez Portas
Clase de dibujo y pintura. Colección Javier Sánchez Portas
Gabinete de Historia Natural. Colección Javier Sánchez Portas
Clase de aritmética y conocimientos útiles. Colección Javier Sánchez Portas
Biblioteca. Colección Javier Sánchez Portas
Clase de Párvulas. Colección Javier Sánchez Portas
Salón de Estudio. Colección Javier Sánchez Portas
Externado. Salón de Estudio. Colección Javier Sánchez Portas
Comedor. Colección Javier Sánchez Portas
Salón de Actos. Colección Javier Sánchez Portas
Salón de visitas. Colección Javier Sánchez Portas
Dormitorio de las internas. Colección Javier Sánchez Portas
Ropería Colección Javier Sánchez Portas
Galería del primer piso. Colección Javier Sánchez Portas
Jardín, paseo central. Colección Javier Sánchez Portas
Paseo de la gruta o de la virgen. Colección Javier Sánchez Portas
Paseo de los plátanos. Colección Javier Sánchez Portas
Patio de recreo. Colección Javier Sánchez Portas
Señoritas educandas jugando al croquet. Colección Javier Sánchez Portas (detalle)
Capilla doméstica. Colección Javier Sánchez Portas
Iglesia de San Agustín. Colección Javier Sánchez Portas
Antiguas alumnas de Jesús María. Colección Javier Sánchez Portas
Jesús-Maria 8º EGB 1980/81
Jesús-Maria 8º EGB 1980/81