Los casinos oriolanos y el vínculo de Pizana

Colección Javier Sánchez Portas.

Los casinos oriolanos y el vínculo de Pizana.

El “Circulo Orcelitano”, precursor y germen del actual casino, se fundó en 1848; quedando inmortalizado en el plano de Francisco Coello, publicado en 1859 dentro del “Atlas de España y sus posesiones de Ultramar”.

Lo cita en su punto 16, localizado en la calle llamada del Ángel -actualmente López Pozas-, esquina con la subida al puente.

Plano de Francisco Coello, publicado en 1859. Fragmento.

Concretamente estaba emplazado en el edificio que construyó Luis Abadía utilizando los terrenos resultantes de la demolición del viejo ayuntamiento.

Edificio que su viuda -Josefa Larranzi- se vio obligada a malvender en ese año de 1848 para hacer frente a sus múltiples acreedores. Años después se mudaron a la Puerta Nueva; el actual Paseo. (1)

En 1864 otra sociedad recreativa llamada “Casino Orcelitano” se domicilió en la casa de Pizana para acabar sustituyendo a la posada del mismo nombre.

¿Quién era ese Pizana que titulaba casa y posada?

El Casino en 1886. Esperando al obispo Maura. Colección A. Luis Galiano Pérez.

En 1747 Luis Roca y Moncada había “principiado a construir y edificar una casa principal, en el sitio que estaban fundadas las pertenecientes a su mayorazgo, fronteras a las del mayorazgo de Gerónimo Pizana y Ruiz, posada incluida”.

Con el propósito de hermosear el frontis y dar línea recta al edificio, pidió licencia al ayuntamiento y “principió el simiento de la fachada”. Pero el de Pizana, “salió en justicia, poniendo denunciación de nueva obra”, alegando perjuicios a sus casas.

Casas de Roca y de Pizana. Colección Javier Sánchez Portas.

Para evitar “costosos litigios, inquietudes y enemistades más dignas de reparo entre personas ilustres de tan cercano parentesco” firmaron una concordia ante el escribano Juan Ramón de Rufete.(2)

En ella, don Jerónimo aceptó retirar la demanda, permitiendo continuar la obra “sin embarazo alguno”.

A cambio don Luis demolió una pequeña casa de su propiedad, sita al costado de levante de las de Pizana, quedando el solar a beneficio de ambas partes.

Cúpulas de los dos palacios. Colección Javier Sánchez Portas.

Además,  el de Pizana se comprometió de por vida a no elevar obra alguna, por encima de la alzada que entonces tenía, a fin de no impedir las vistas de la nueva y preciosa casa, la misma que hoy alberga el Hotel Tudemir.

A comienzos del siglo XIX el mayorazgo de Pizana estaba en manos del oriolano Gerónimo Pizana y Muñoz, Coronel de los Ejércitos Nacionales fallecido en 1820.

Gerónimo Pizana y Muñoz, Coronel de los Ejércitos Nacionales.

Le sucedió en el vínculo Luis Manuel Pizana Ramírez, vecino de Madrid, heredando entre otras propiedades, la añeja posada y las casas números 2, 4 y 6 de la calle de los Hostales.

En diciembre de 1840, compró a un cura de Lorca dos casas anexas a las suyas. El religioso actuaba como albacea testamentario de Francisca J. Molina Muro, viuda de Gerónimo García de Espejo, antes Pizana y Avellán. (3)

La primera casa esquinaba con el callejón. La segunda, muy descuidada, estaba dentro del mismo. Así pues, a mediados del siglo XIX, la manzana comprendida entre la calle de los Hostales, la del Puente Nuevo y el callejón del molino pertenecían a Luis Manuel Pizana.

Aclarado un poco el linajudo origen de este apellido, continuaremos hablando de los casinos.

En 1868 desaparecía el “Círculo Orcelitano”, fusionado con el “Casino Orcelitano”. Pero antes de terminar la centuria nació otra sociedad para el recreo de las clases dominantes.

En mi artículo “Los Andenes de la Estación” hablo de como,  la versión oriolana del llamado “Pacto del Pardo” entre Cánovas y Sagasta, devolvió la vara municipal al fusionista Francisco Ballesteros Villanueva a comienzos de 1886.

Francisco Ballesteros Villanueva.

De mala gana, el partido conservador encabezado por Matías Rebagliato y Pedro Ramón Mesples cedió el gobierno municipal, dejando en manos de Ballesteros las importantísimas obras de ensanche y modernización de la ciudad.

Estas disputas políticas dividieron a la oligarquía oriolana, incapaz de continuar reuniéndose bajo el mismo techo, circunstancia de la que la prensa se hizo eco.

Biblioteca de Prensa Histórica.

“¡Lastima grande que la pícara política invadiéndolo todo, atice todavía la tea de la discordia y sostenga dos casinos en una población de escaso vecindario como es la nuestra, quitando a lo viejo, a lo que solo es de Orihuela, valiosos elementos únicamente separados en círculo aparte por el apasionamiento de los partidos¡”. (4)

Se referían a un nuevo establecimiento recreativo llamado “Circulo de la Unión”, presidido por el citado político conservador Pedro Ramón Mesples.

El también llamado “casino de la calle Mayor”, ubicado en el palacio de Campo-Salinas,  junto al Palacio Episcopal, fue inaugurado con banda de música la mañana del sábado 17 de julio de 1886. (5)

Biblioteca de Prensa Histórica.

A partir de entonces ambas sociedades rivalizaron en la organización de las más interesantes veladas musicales y las más concurridas fiestas.

A pesar de que algunos socios jóvenes del “Casino Orcelitano”, en un gesto de apertura, llegaron a proponer que se invitase a las oriolanas para que los domingos por la tarde, después de terminado el paseo por la Glorieta, concurriesen a sus espaciosos salones, no pudieron evitar que el nuevo establecimiento adquiriese cada vez más protagonismo. (6)

Y quedó reflejado, como es natural, en los diarios.

Biblioteca de Prensa Histórica.

La fiesta de más grandes alcances celebrada en el domingo que finó anoche, fue el magnífico y brillantísimo baile del Circulo de la Unión, primero celebrado en tan elegante sociedad y digno de figurar en la crónica coreográfica de Orihuela.

Puede estar orgulloso el novel círculo y sus socios satisfechos de haber llevado a cabo una fiesta cuyo esplendor honra sobremanera al casino de la calle Mayor”. (7)

Colección Javier Sánchez Portas.

Como hemos dicho, adyacente a la casa que albergaba el “Casino Orcelitano”, estaba el Hospedaje o Posada de Pizana, un añejo edificio que ocupaba más de mil quinientos metros cuadrados de superficie, un obstáculo que el Consistorio necesitaba derribar para el ensanche y alineamiento de la calle del Puente Nuevo, paso imprescindible para completar esa especie de arteria que enlazaba la estación de ferrocarril con el corazón comercial de Orihuela.

Fallecido Luis Manuel Pizana en 1875, el mayorazgo había pasado a manos de su única hija, María del Carmen Pizana del Castillo. (8)

El 30 de octubre de 1886, Ballesteros se encargó personalmente de comprar la Posada ante el notario de Murcia Juan de La Cierva Soto, con el fin de que, utilizando palabras de la prensa de la época:

“La demoledora piqueta del material progreso, echase al suelo el vetusto edificio, esparciendo las ruinas de pasados siglos para que sobre sus restos se elevasen modernos edificios más en armonía con las leyes de la arquitectura moderna y de la urbana policía”.

El “Casino Orcelitano” no desaprovechó la oportunidad que les brindaba el alcalde. En la junta general celebrada el 21 de noviembre de aquel mismo año se decidió, por sugerencia de Antonio Aguilar, la compra del solar resultante y la construcción de un lujoso edificio propiedad de los socios;  recuperando así el protagonismo perdido ante los del Círculo.

Archivo Municipal de Orihuela.

Dicho y hecho. En febrero de 1887 presentaron instancia en el Ayuntamiento junto a un bosquejo de proyecto.

Cuatro meses después, mientras se anunciaba la venta en pública subasta de los materiales procedentes de la demolida posada, el “Casino Orcelitano” subastaba la construcción del armazón de madera, “para la cubierta de la primera nevada” del nuevo edificio. (9)

Archivo Municipal de Orihuela.

En agosto la prensa oriolana elogiaba las obras proyectadas por Jaime Sánchez y ejecutadas por su hermano Francisco. Habían  terminado el pórtico del nuevo casino, restando tan solo,  para terminar la fachada,  la colocación de los antepechos de las ventanas, para los que habían traído buen número de balaustres de marmol de Macael. (10)

Colección Javier Sánchez Portas.

El 30 de mayo de 1888 Manuel Roca de Togores y Pérez de Meca, en calidad de presidente, adquirió ante notario por 10.000 pesetas el solar de 966,50 m2, propiedad de Francisco Ballesteros.

Era el terreno resultante de sustraer unos metros al solar de la derribada posada. Dichos metros fueron utilizados para ensanchar la antigua calle del Puente Nuevo, retitulada en septiembre de 1887 como calle de Loazes. (11)

Colección Javier Sánchez Portas.
Colección Javier Sánchez Portas.
Archivo Mariano Pedrera.

En noviembre del mismo año solicitaron permiso para invadir la acera con una escalinata de mármol blanco y  completaron el registro de la propiedad ante notario.

Colección Javier Sánchez Portas.

Resultó un edificio con una planta de 737 metros cuadrados, con casi 230 de patio. El mismo que más de un siglo después continúa en pie. (12)

Colección Javier Sánchez Portas.
Colección Javier Sánchez Portas.
Colección Tejuelo.
Colección Tejuelo.
Calle Loazes.
Café de Levante, junto al Casino.

Pero el nuevo casino presentaba una pega importante. Con esas ventanas tan estrechas, los socios del Casino estaba aislados visualmente y no podían exhibir su condición. Por lo que preferían amontonarse en la puerta.

Colección Javier Sánchez Portas.
Archivo Familia Zerón Huguet.

En los años 20 decidieron emprender reformas aún a costa perder la armonía de la fachada. La ventanas originales fueron sustituidas por las famosas “peceras” actuales.

Estas cristaleras de gran tamaño permitían ver y ser visto en el interior del Casino. Para costear las obras se emitieron acciones en 1927.

Colección Javier Sánchez Portas.
Archivo Paloma Pastor.
Colección Javier Sánchez Portas.
Calle de Loazes.
Calle de Loazes.
Colección Javier Sánchez Portas.
Ministerio de Cultura.
Archivo Rafael Almira.

En cuanto al Círculo de la Unión, en 1928 sus instalaciones acogieron “El Centro de Caballeros de Nuestra Señora de Monserrate y San Francisco de Borja”, un centro de orientación católico-conservadora, dirigido por el jesuita Pedro Isla que incluía una escuela de oficios y contenía una buena biblioteca.

Durante la II República pasó a ser el “Centro de Fomento de Trabajo y Cultura”, sede de la CEDA.  El 14 de abril de 1936, durante las celebraciones del quinto ani­versario de la proclamación,  Miguel Hernández inauguró la Plaza de Ramón Sijé subido a una escalera.

Al terminar el acto, la manifestación pasó por la calle Mayor asaltando el edificio. Durante largo tiempo la turba se entregó al expolio arrojando los muebles a la vía pública y al río.

José M. Pérez Basanta.

Para terminar, hablaremos un poco del Callejón del Molino de Cox, reformado también con motivo de estas obras.

Colección Javier Sánchez Portas.

El callejón llamado del Molino no recibió su título completo hasta marzo de 1861.  Fecha en que la Comisión del Nomenclátor dictaminó preocupada,  que al callejón llamado del Molino se le podría designar como calle del Molino de Cox para evitar confundirla con otra calle de igual nombre que existía en el cuartel del Sud. (13)

Archivo Rafael Almira.
Archivo Rafael Almira.
Colección Javier Sánchez Portas

A este molino harinero con cuatro piedras de moler lo llamaban “de Cox” porque en el siglo XIX pertenecía al Marquesado de Melgarejo, cuyo primer titular casó con la Señora de Cox.  En 1876 era propiedad de Diego Marín Barnuevo, señor de Cox y de la Condomina.

Antonio Rodríguez Egío “Macando”. Colección Javier Sánchez Portas.
Archivo Mariano Pedrera.

El título se mantuvo hasta 1984, cuando se lo cambiaron por el del propietario del desaparecido Bar Zara: Antonio Rodríguez Egío “Macando”.

Antonio José Mazón Albarracín.

Artículo publicado en 2006. Corregido y ampliado.

Archivo Celia Senén.
Notas:

1 GISBERT BALLESTEROS, Ernesto. Datos sueltos para la continuación de la Historia de Orihuela

2 AHO. Prot. 1285

3 AHO. Prot. 2017

4 El Diario de Orihuela (EDO). 26 de enero de 1888

5 EDO. 17 de julio de 1886.

6 EDO. 4 de septiembre de 1886

7 EDO. 21 de febrero de 1887

8 Estaba casado con María de la Concepción Castillo, viuda a su vez de José Juan de Torres con el que tuvo dos hijos, Carolina y Federico Torres del Castillo, hijastros de Luis Manuel Pizana.

9 EDO. 16 de Junio de 1887.

10 Localidad almeriense, famosa por sus canteras de mármol. EDO. 2 de agosto de 1887

11 AHO. Prot. 2369 fs. 95-100

12 AHO. Prot. 2369 fs. 678-681

13 AMO. Libro de actas 1860-1861, sesión de 14 de Marzo de 1861. (Se referían a la Calle del Molino, paralela a la Plaza Nueva que pasó a llamarse del Molino Grande).

Galería de fotografías del Casino.

 

Casino Orcelitano. Sala de armas.
Casino Orcelitano. Billar.
Colección Javier Sánchez Portas.
Colección Javier Sánchez Portas.
Colección Javier Sánchez Portas.
Archivo Julio Aparicio
Fichas del Casino Orcelitano. Colección Julio Aparicio.
Alberto Zerón Huguet.
Biblioteca del Casino Orcelitano. Víctor Sarabia Grau.