Jaime I en Orihuela.

Jaime I en Orihuela.

Jaime I entró en Orihuela sin disparar una ballesta en torno al 25 de noviembre de 1265.  Luego marchó a encontrarse con Alfonso X, con su hija y con el resto de su familia en Alcaraz, donde planearon la conquista de Murcia.

Regresó el 21 de diciembre encontrando a sus hombres muy animados. Durante su ausencia se habían dedicado a practicar productivas cabalgadas en la huerta.

Se acercaba la Navidad y en Orihuela decidieron celebrar las fiestas.

Es difícil imaginar aquellas dos semanas con miles de personas acampadas en nuestra ciudad. La actividad febril dentro y fuera de las murallas preparando la campaña de asedio. Fabricando flechas, forjando espadas, construyendo ingenios militares….

Nunca estuvo Orihuela tan llena de gente principal. Tras sus murallas se concentró lo más selecto de la caballería cristiana. Además del monarca aragonés, figuraban los Infantes de Aragón, Pedro y Jaime; el de Castilla, Don Manuel.

Los maestres o lugartenientes de las Órdenes militares de Santiago, el Hospital y los Templarios. Los obispos de Barcelona y Cartagena. La flor y nata de la nobleza Catalana y Aragonesa. Los adelantados y caballeros castellanos.

Las navidades de 1265 deberían ser recordadas como una efeméride oriolana de la que hace poco se cumplieron 750 años sin pena ni gloria.

Imaginaos esas ceremonias religiosas con ilustres oradores como el prelado catalán Arnau de Gurb o Pedro Gallego, confesor del rey Alfonso y primer obispo de la restituida diócesis de Cartagena. El colorido de las órdenes militares, los hospitalarios con sus capas negras, los templarios y santiaguistas de color blanco.

Y así llegó 1266. Al otro día del año nuevo, Jaime I el Conquistador salió de Orihuela acompañado por su hueste.

Era hora de tomar Murcia.


Extracto de la serie “De Tudmir a Oriola”
Ajomalba 2016.