Callejeando 20. La calle de la Feria y sus traviesas 2.

José María Pérez Basanta.

La calle de la Feria 2. De la Catedral a la Pedrera de Matías.

Archivo Municipal de Orihuela.

La influencia del Cabildo, cuyos miembros ansiaban residir cerca de la Catedral, determinó durante siglos la titulación de muchas de sus traviesas.

Ya hemos hablado de la Plazuela del Deán, de la del Maestre Escuela; de las calles del Vicario y del Canónigo Angulo. En esta entrega veremos la del Racionero Mirón, la  del Canónigo Timor, la de Mosen Sans, la de los Clérigos, etc.

José María Pérez Basanta.

Rebasada la calle de Colón en dirección a la Catedral, la primera calle a la derecha, rotulada actualmente como Capitán Grifoll, reza en el plano confeccionado para la erección de la nueva Catedral, a medidos del XVIII, como calle de Mirón, que según Gisbert,  recuerda a uno de los “preclaros apellidos oriolanos”.

José María Pérez Basanta.

Si hablamos de apellidos, esa afirmación es completamente cierta. Los Mirón aparecen en el libro del Repartiment y fueron propietarios del lugar de Redován hasta que se lo vendieron a Jaime Santangel.

Pero yo buscaba al personaje concreto, el que acabó dando nombre a la calle.  En un principio pensé en Phelipe Mirón Martí de Leiva, Caballero y Regidor de Oriola entre los siglos XVII y XVIII.

Casado con Josefa Gascón, en 1699 era Jurado por el estamento militar;  en 1701 Camarero y Almotacén y en 1704 Clavario.

José María Pérez Basanta.

Felipe participó en la Guerra de Sucesión del lado de su tocayo Felipe V,  el primer Borbón.  Mandaba una compañía de milicianos que pagó de su propio bolsillo.

Proclamada Orihuela a favor del Archiduque recibió, según varios testigos, numerosas afrentas.

“Le hicieron muchos ultrajes, señalando las puertas de su casa con flores de lis y los miqueletes enemigos saquearon sus bienes y de dichos sustos se le murió un hijo de once años”.

Archivo Catedral de Orihuela.

Derrotada la sublevación oriolana,  en atención a sus meritos, recuperó el cargo de Regidor. Y el mariscal de campo, Pedro Ronquillo, le nombró capitán de una compañía miliciana.

En los padrones del XVIII aparece domiciliado en el inicio de la calle de la Feria, hacia donde suponía que daba la puerta principal de su casa.  Pero no,  el Reparto Equivalente de 1731,  lo sitúa concretamente en el callejón de Timor.  Felipe falleció en 1736.

Archivo Municipal de Orihuela.

Ahora puedo afirmar que la titulación se debe a su hijo Francisco Bruno Mirón Gascón,  diácono y Racionero de la Catedral nacido en octubre de 1708.

No se si el padre llegó a vivir en esta traviesa, pero sí sus herederos. Aunque Francisco no aparezaca en los padrones fiscales por estar los clérigos exentos de pago, en el listado figuran los “Herederos seglares de Phelipe Mirón”.

Archivo Municipal de Orihuela.

También sabemos por Gisbert, que Francisco Mirón colocó un lienzo de San Pascual Bailón en la calle de la Feria,  en 1730.  Fallecido en diciembre de 1767, la titulación del callejón aguantó un siglo.

Partida de nacimiento de Francisco Mirón. Archivo Catedral Orihuela.
Calle Capitán Grifoll. Pedro Díaz Molíns.

En septiembre de 1887, cuando la rotularon con su actual titulación,  el Ayuntamiento la mencionó como “calle de Illa”, nombre que no he podido documentar. Debió ser titulación breve,  ya que Gisbert, coetáneo, obvió mencionarla en su trabajo sobre las calles.

La llamaron Capitán Grifoll, homenajeando así al difunto Domingo Grifoll:

“Ilustre hijo de esta ciudad muerto en el campo del honor por defender la integridad de la Patria en la última guerra que España sostuvo con el imperio Agareno”.

Pinchando el siguiente enlace, podéis acceder a un arículo sobre Grifoll y la Guerra de África.

Pinchad aquí para acceder al artículo.

Para comprender la importancia de esta modesta callejuela hay que recordar que hasta finales del XIX no existía conexión con la calle Mayor, desde la Catedral hasta la Plaza de la Fruta, situada junto a Santa Justa.

Apuntes sobre un plano del siglo XVIII. Archivo Catedral de Orihuela.

Por poner un ejemplo: en el siglo XIX formaba parte del trayecto de la procesión del Corpus y no recibió la autorización del Obispo para variar su itinerario hasta 1894, desviándolo a la nueva calle de Colón.

Archivo Rafael Almira.

La siguiente traviesa a la izquierda es la calle de la Rosa, un callejón escalonado que coincide el que llamaban “escalera estrecha, escalera vieja, o sencillamente escalera o traviesa de San Miguel”,  acceso principal al barrio homónimo que ya mencionamos en la anterior entrega.

En cuanto a su moderna titulación, del siglo XX, no tengo ni idea.

Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Municipal de Orihuela.
Ajomalba.
Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Mariano Pedrera.

A la derecha, tenemos la plaza del Salvador, que toma el nombre de la Santa Iglesia Catedral del Salvador y Santa María de Orihuela,  que tiene en ella su acceso principal.

Hasta mediados del siglo XIX no era más que un estrecho callejón conocido popularmente como traviesa de la Torre o callejón del Obispo.

José María Pérez Basanta.

En marzo de 1844 el Síndico denunció el estado ruinoso de una casa en la calle de la Feria propiedad de José Tornera, cura Párroco de Santiago. Sobre todo de la pared que lindaba por levante con la traviesa que se dirigía al Palacio Episcopal.

Recomendaba al Consistorio la demolición y posterior reconstrucción de la citada pared y de todo cuanto se observase ruinoso en el expresado edificio.

Ajomalba.

Un mes después, ya iniciado el derribo, se decidió expropiar la casa trasera para conseguir “el correspondiente y debido desahogo”, formando una plazuela frente al Palacio y la Catedral.

Demolido el segundo edificio y formada la plaza, el propietario de la casa esquina con la calle Mayor solicitó permiso en marzo de 1851 para abrir una puerta a levante, a la que ya se llamaba Plaza del Salvador para evitar que se orinase y ensuciase tan cerca de la Catedral.

Dicho permiso le fue concedido el 15 de mayo “por contribuir al ornato público del sitio mas importante de esta ciudad”.

Ajomalba.

En 1879, para celebrar la visita real, motivada por la Riada de Santa Teresa, se tituló Plaza de Alfonso XII.

Alfonso XII.

En las reformas efectuadas en 1943 bajo el proyecto de Serrano Peral se modificaron las rasantes cortando el acceso de vehículos con un muro de mampostería y escalones de piedra de La Romana.

Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Municipal de Orihuela.

Para completar la obra se ornamentó, pavimentándola con un hermoso mosaico del escudo de Orihuela realizado en canto rodado, “para convertirla en un sitio de reposo, artística alfombra puesta a los pies de la Catedral y a la puerta de Palacio”.

El proyecto inicial se completó casi medio siglo después con una barandilla de hierro forjado.

Francisco Luis Galiano Moreno
Archivo Rafael Almira.
José María Pérez Basanta.
Ajomalba.

Al costado de la Catedral, en su puerta Norte o de los Perdones, se encuentra la llamada Plaza de la Anunciación, cuyo nombre actual deriva de dicho misterio mariano representado magistralmente sobre el arco de su portada renacentista.  Es obra de Juan Anglés,  a finales del siglo XVI.

Ministerio de Cultura.
Puerta de la Anunciación. Colección Paloma Pastor.

La plazuela que entonces se llamaba de los Maza fue retranqueada en la primera mitad del siglo XVII por Martín Maza. A finales del XVIII Marcelo Miravete cuenta que aun se veían restos de los cimientos de las antiguas casas que delimitaban la estrecha calle, que algunos notarios llamaban “de la puerta de los Perdones”.

Al coincidir aproximadamente en el tiempo con la consagración de la Catedral del flamante obispado -1598-,  en algunos documentos Capitulares también se cita como puerta de la Consagración.

Archivo Catedral de Orihuela.
Ministerio de Cultura.

Martín Maza emprendió un pleito con el Cabildo ante su negativa de permitirle abrir puerta en su casa de mayorazgo. En la actualidad solo un callejón junto a la Plaza Nueva recuerda los Maza.

A mediados del XVIII figuraba concretamente la casa de Pedro Maza de Lisana,  y según los lindes, estaba situada junto a la calle de los Clérigos a la que daban sus traseras.

Archivo Municipal de Orihuela.

Y es que el espacio a la izquierda de la plaza,  ocupado actualmente por la entrada a un edificio, formaba parte de la calle o callejón de los Clérigos, “que estaba frente a la sacristía de la catedral y subía de la calle principal a la de la peña”.

Archivo Municipal de Orihuela.

En algunos listados, aparece como “de los Capellanes”.

Archivo Municipal de Orihuela.

En ella vivía por ejemplo el Canónigo José Maestre.   Ya hemos dicho que el clero y,  especialmente los miembros del Cabildo, intentaban residir lo más cerca posible de su lugar de trabajo, evitando así ensuciarse las ropas y zapatos transitando por calles cubiertas de polvo o barro.

Manuel Rodríguez.

A finales del siglo XIX se construyeron frente a la Catedral dos casas de nueva planta que pertenecieron a la familia Zechini y a Eusebio Escolano, médico y presidente de la vecina Federación Agrícola.

Derribadas en el último cuarto del siglo XX sin las preceptivas excavaciones arqueológicas, se levantó un solo edificio que permanece en la actualidad.

José María Pérez Basanta.

En la última remodelación de la plazuela, incluyeron una estatua en recuerdo de Antonio Roda López, fallecido en marzo de 1984.

Archivo Municipal de Orihuela.
José María Pérez Basanta.
Apuntes sobre un plano del siglo XVIII. Archivo Catedral de Orihuela.

La titulación calle de Timor, del Dr. Timor, de Juan Timor o del Canónigo Timor – de todas estas formas aparece en protocolos del siglo XVIII-, recuerda a Juan Timor de Cabrero y Martínez Martel, Canónigo de la Catedral, Familiar y Comisario del Santo Oficio de la Inquisición de la ciudad de Murcia.

José María Pérez Basanta. Archivo Municipal de Orihuela.

Devoto del Arcángel San Miguel, costeó la reparación de su antigua ermita de la peña. En su testamento, redactado en 1740, estableció un vínculo que legó a su sobrino Joaquín Timor. Falleció el 3 de noviembre de 1748.

Archivo Catedral de Orihuela.

Con el tiempo, su sobrino Joaquín se convirtió en Regidor y noble. Muerto este y sus descendientes, dicho legado debía pasar a la ermita de San Miguel, o al Seminario que se estaba construyendo:

“en el caso de haber erigida alguna fundación de seminario de clérigos misionistas como hay en Madrid y en otras partes, sirva la renta para mayor aumento de dicho seminario”.

José María Pérez Basanta.

En el siglo XVII este callejón hacia la peña se llamó calle de Don Pablo, en referencia a Pablo Rocamora Togores, hijo de Francisco Rocamora Rosell, personaje de finales del XVI que casó con una Togores.

Archivo Municipal de Orihuela.

También la llamaron del Capitán Limiñana.  En la siguiente imagen podemos comprobar que ambos vivían en la misma calle.

Archivo Municipal de Orihuela.

La que fue casa de Juan Timor pasó a formar parte del palacio de Portillo. Sus corrales,  que salían a la calle de Comedias, se convirtieron en patio y jardín del mismo.  Su lugar lo ocupa en la actualidad el almacén trasero de la Caja Rural Central.

José María Pérez Basanta.

Otro famoso vecino de la calle fue Marcelo Miravete.  En 1846, uno de sus herederos, el Medio Racionero Pedro Miravete,  costeó el traslado de la Virgen de las Mercedes que había permanecido más de ocho años en su casa, hasta la restaurada iglesia de la Merced. Para ello alfombró el suelo de su callizo con enramada de murta al estilo valenciano.

Al describir la ceremonia, Alburquerque certifica que “la casa de Miravete está situada en el estrecho callizo llamado de Timor, que sale a la plazuela que hay frente a la puerta de la catedral titulada de los Perdones”.

Palacio de Portillo.

La Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos, nacida en 1919 y transformada en Caja Rural Central, es la propietaria del edificio que ocupa la fachada entre las calles de Timor y Comedias.

En origen eran dos casas: la primera,  conocida como de Portillo, sustituye a otra del Mayorazgo de Benejuzar y fue construida a finales del siglo XVIII.

En 1847 albergaba al Gobernador Eclesiástico Tomás Pastor Sánchez, doctor en Teología y cura de la Parroquia del Salvador de Elche.

También se hospedó el Obispo Félix Herrero Valverde a la vuelta de su destierro, ya que sus aposentos del Palacio Episcopal habían sido demolidos tras la riada de 1834 para utilizar los materiales en el nuevo Ayuntamiento.

Félix Herrero Valverde

Así lo cuenta Juan Alfonso de Alburquerque en sus memorias:

“Terminado el acto, el Sr. Obispo salió de la Catedral por la puerta de los perdones y en el mismo coche que había entrado fue a hospedarse por aquella noche en la casa inmediata del gobernador Ecco. D. Tomás Pastor, que es propia de D. Joaquín Portillo”.

Lo cierto es que en el último tercio del siglo XIX las casas número 51 de la calle de la Feria y la número 1 de la Plaza de Comedias -la de Timor-, formaban el llamado Palacio de Portillo con una superficie de más de mil metros cuadrados.

Ministerio de Cultura.

Pertenecían a Joaquín del Portillo y Chacón.  De este personaje, hemos encontrado información en las páginas del Ayuntamiento de Villanueva del Río Segura:

“Uno de los principales propietarios de la huerta, que durante la construcción de la iglesia de Ntra. Sra. de la Asunción, se dirigió al Alcalde y al cura, solicitando costear el retablo del altar Mayor y adquirir una imagen de la titular del templo, con tabernáculo, sagrario, mesa del altar, candelabros y sacras en 1881″.

Encargó la labra a Felipe Farinós, de Valencia.  El Ayuntamiento de dicha localidad, agradecido, pagó una lápida en su memoria, colocada en la Sacristía.

En 1888, legó las casas a su hijo Pedro Portillo y Ortega viudo de Luisa Rovira y Rovira.  La única hija de este matrimonio, María de las Virtudes Portillo y Rovira, las heredó en 1896.

El 14 de mayo de 1920 su marido,  Antonio Lamo de Espinosa y de la Cárcel – futuro Conde de Noroña- las vendió a la Federación de Sindicatos Agrícolas Católicos por 26.750 pesetas. Diez años después la Federación adquirió a Francisco Lucas Lucas la número 49, fusionándola con la de Portillo.

Esta casa pertenecía en la primera mitad del siglo XVIII a Francisco Guillem de Matarredonda, presbítero, Racionero y Prevendado de la Catedral (en el plano aparece como del cura Guillem). Natural de Ibi, testó ante Luís Limiñana en 1755.

Como su hermano Carlos, Canónigo Magistral, había fallecido en 1735, la casa pasó a su sobrino Tomás Guillén de Matarredonda, vecino de Elche, doctor en Leyes y capitán de milicias;  y de éste a su hija Francisca.

Alberto Navarro Carretero

El edificio resultante posee una fachada de líneas muy sencillas. Al ampliarse, siguió rigurosamente la estética del resto del edificio, decorando la esquina con un balcón corrido de hierro.

La entrada se hace por una amplia portada adintelada que conserva sus puertas de madera originales. A través de la misma se accede a un zaguán, cubierto al igual que otros palacios coetáneos con vigas de madera.

Carlos Carrillo Cerezuela

Destaca el gran arco de piedra de medio punto que da paso a la escalera noble, con peldaños de piedra y baranda de hierro forjado y madera. Como detalle curioso citar el pequeño león tallado finamente en mármol sobre el pedestal del arranque de la escalera.

Restaurado a mediados del siglo XX, este bello edificio necesita una profunda actuación.

Miguel Ángel Navarro Zoroa

A partir de aquí encontramos un palacio reedificado y una gran plaza. Pero antes subiremos por la Calle Comedias, situada entre estos dos palacios que la comprimen en su principio para desembocar en una especie de plazuela.

José María Pérez Basanta.

En el plano del proyecto para la construcción de la nueva Catedral en 1750 aparece dividida en dos partes: la parte estrecha llamada de Sans y el ensanche de la Pedrera.

Gisbert dice que se llamó de La Fabrica Mayor de San Salvador y Pedrera de Matías. Ambos nombres tienen explicación.  El primero por el granero de la Catedral del que hablaremos en la Plaza de la Pía. El segundo por un gran corte que se le hizo a la peña para extraer piedra.

La “pedrera de Matías” sin la casa. Jorge Belmonte Bas.

El Padre Agustín Nieto recoge un documento que detalla la intención de compra por parte del Cabildo de una casa a ser posible en la calle de la Feria. Se la compran a Rita Alvadalejo “en la calle llamada de Rosell, luego de las Brujas y ahora de Sans o Matías”. Esta calle como otras muchas fue adoptando en cada momento el nombre de sus moradores.

El título de Rosell utilizado a comienzos del siglo XVII, tiene su explicación en las casas que flanquean el acceso, pues ambas pertenecían al Mayorazgo de Benejuzar, y la casa de Rosell ostentaba el título de dicho señorío, no en vano su escudo fue adoptado por dicha localidad.

Archivo Municipal de Orihuela.

El de Sans, es de la segunda mitad de dicha centuria y se debe a Joseph Sans, Capellán del Patronato Real de la Catedral fallecido en 1672.

Archivo Catedral de Orihuela. Archivo Municipal de Orihuela.

El de las Brujas, es una mala interpretación del título que aparece en los padrones del XVII “carrer de les Bruxes” es decir de los Bruges, como bien cita Ojeda Nieto.  Se refiere a un apellido cuyo propietario no podemos concretar de momento.

Archivo Municipal de Orihuela.
Archivo Municipal de Orihuela.

Tampoco he conseguido documentar el de Comedias a pesar de su reciente titulación. Parece ser que a comienzos del XIX, época en la que adquirió ese nombre,  se utilizó como corral de comedias.

Ajomalba.

A espaldas de la casa de Portillo, encontramos la que fue casa de Timor, con puerta a las dos calles. La siguiente es un solar que tan sólo conservaba  un valioso arco gótico rectificado en el XVIII.

Ajomalba.

En la primera mitad del XIX, albergó a Tomás de Vea, Chantre de la catedral. Fallecido este pasó al notario Ramón Amat Sempere, en copropiedad con sus hermanos Justo y Caralampio. En la actualidad las tres fincas pertenecen a la Caja Rural Central.

A la derecha, rebasada la trasera del palacio de Pinohermoso, figuraban dos casas que en la primera mitad del XIX pertenecían a Matías Sorzano. La que linda con el callejón fue reedificada a comienzos del siglo XX.

La otra se convirtió en un moderno edificio de oficinas, propiedad de la misma entidad oriolana. A fondo a la izquierda, junto a la peña, existía una callejuela actualmente cegada. Nombrada como Pedrera de Viol, daba paso a la calle de Timor.

Ajomalba.
Archivo Municipal de Orihuela.

Aquí vivió Matías Alonso, el de la “Pedrera de Matías”.  La imagen anterior es de un reparto de 1731.

En el hueco del corte que propició dicha pedrera, se edificó una casa. En 1763, Joaquín Rodríguez Múnera, contador de la ciudad, cedió la casa recién construida a la Congregación de Nuestra Señora de la Caridad con opción de compra, para que instalasen en ella un hospital.

Archivo Municipal de Orihuela.

Segregado del de San Juan de Dios, su estancia fue breve. Al no llegar a un acuerdo económico se trasladaron al Barrio Nuevo y allí se emplazó el llamado Hospital de la Caridad.

A partir del siglo XIX, la casa de Rodríguez Múnera pasó a ser conocida como casa Carrió, por ser sus propietarios el médico Juan Carrió Grifoll y sus descendientes.

Archivo Municipal de Orihuela.
Coque Celdrán Sánchez.
Jorge Belmonte Bas.

Por caprichos del destino,  la reedificaron en 2007 para que dos siglos y medio después albergase de nuevo la llamada “Casa de la Caridad”.

La hornacina que conserva, nos recuerda que el citado Rodríguez Múnera, colocó en ella un lienzo de Nuestra Señora de las Angustias.

Ajomalba. Jorge Belmonte Bas.

A la derecha tenemos la travesía y calle de Masquefa, título otorgado en marzo de 1861 por la “Comisión para el Arreglo del Nomenclator”, sin motivo justificado.

Ajomalba.

Según consta en acta, “por ser nombre muy reputable y antiguo en la población”. Hasta el siglo XVIII, la calle que recordaba a este poderoso linaje cuyo máximo exponente fue Jaume Masquefa, señor de La Daya, era como ya citamos en su momento la actual calle Meca.

José María Pérez Basanta.
José María Pérez Basanta.
Fin de la Calle de la Feria.

Y así terminamos con la Calle de la Feria.

Antonio José Mazón Albarracín.

Mi agradecimiento a Jorge Belmonte. Publicado en 2006, ampliado y publicado en 2008. Ampliado de nuevo en 2018.