Lo Carrer de Ferrando de Loazes.

Loazes en la fachada del Colegio. Fotografía: José M. Pérez Basanta

Lo Carrer de Ferrando de Loazes.

“Quien yerra y se enmienda a Dios se encomienda”.

(El Quijote II parte, cap. XXVIII).

A menudo, al escribir ensayos históricos se repiten afirmaciones de respetables autores tomándolas por verdades indubitables. El problema que plantean estos datos es saber si se basaron en fuentes documentales o si, a su vez, lo hicieron en los trabajos de otros historiadores.

Al final, sólo la investigación personal en los archivos permite esclarecer hechos mal determinados, eliminar afirmaciones equivocadas y fijar datos con la debida exactitud procurando depurar errores pasados.

Cuando comencé a trabajar en el estudio de las calles intenté apoyarme en todo lo publicado anteriormente; pronto descubrí que algunos historiadores eran más de fiar que otros; que los del XVIII y XIX eran poco rigurosos basándose muchas veces los unos en los otros sin comprobación documental; exagerando las glorias patrias y tratando de ocultar las miserias.

En abril del año 2007 publiqué un artículo en la revista “de Orihuela” núm. 10 en el que, haciéndome eco de los datos publicados por varios estudiosos del personaje, situé la calle natal del Patriarca Loazes en la actual calle de Meca.

Quiero decir públicamente que me equivoqué al aceptar que Ferrando de Loazes nació en la calle Meca obviando todos los datos que había obtenido de primera mano en los archivos locales.

Mi error y el de muchos es consecuencia de un trabajo premiado en los juegos florales de 1900 obra de Manuel Ferrís, un alcalde oriolano de principios del siglo XX cuya familia era propietaria de la famosa finca Lo Ferrís en Torrevieja.

Este trabajo fue ampliamente difundido en 1904 a modo de folletín en el diario la Vega del Segura. Todos los que luego han publicado sobre el Patriarca se han basado en el siguiente párrafo:

“Sin duda alguna le bautizaron en la Iglesia Parroquial de Santas Justa y Rufina, puesto que la casa solariega de los Loazes en Orihuela estaba situada en la calle Meca, la primera a mano derecha conforme se entra, y que da hoy frente al Asilo de Ancianos Desamparados, de cuya casa, resta tan solo como vestigio la puerta principal sobre la cual se ve todavía grabado en piedra el escudo de armas del noble orcelitano”.

Retrato de Loazes en el Colegio de los Españoles en Bolonia.

Ferrís afirma que en 1900 ― cuatrocientos años después del nacimiento de Loazes― se conservaba su escudo al inicio de la calle Meca.

¿Y Gisbert cuando habla de ella a finales del XIX no lo menciona teniendo tan a la vista el escudo? ¿Nadie más vio el dichoso escudo ni habló de la casa de tan importante personaje?

Como todos, di por cierto que esa era la casa del Patriarca y por lo tanto su calle. No había porqué dudar de quien decía haberlo visto con sus propios ojos (hay una placa marcando la casa donde supuestamente había nacido).

Así pues acepté que la actual calle Meca fue la de Loazes e intenté adaptar mis investigaciones a esa premisa. Siguiendo los padrones de reparto de los siglos XVII y XVIII tenía muy claro que la calle Meca fue anteriormente la calle de los Masquefa; y en los de cumplimiento de Santa Justa comprobé que se mantenían los nombres de Loazes y Masquefa hasta mediados del XVIII.

Placa a la entrada de la calle Meca.
Fotografía: José M. Pérez Basanta

Dando por cierto lo dicho por Ferrís y teniendo seguridad de que de calle Masquefa pasó a Meca, deduje que sólo podían ser dos partes de la misma calle; no cabía otra explicación y así lo publiqué.

Pero la calle Meca nunca fue la calle de Loazes y quiero ofrecer pruebas concluyentes que demuestran la inexactitud de tal afirmación.

Durante años fui acumulando pistas que complicaban esa teoría. Fueron tan solo evidencias hasta que compartí mis datos con los de Pepe Ojeda. En sus investigaciones situaba dos calles paralelas: la de Loazes y la de Masquefa, confirmando mis dudas.

Para que todo encajase nos faltaba una calle; pensamos que quizás fue ocupada por la construcción del palacio de Arneva. Pero tal posibilidad quedó eliminada sabiendo que la calle Meca era la de Masquefa, y que la de Loazes estaba situada más al sur; es decir más lejos de Santa Justa.

Volví a repasar a fondo los padrones, comparando incluso los vecinos en diferentes épocas.  Así pude comprobar con rotundidad que desde al menos el XVII hasta 1751 aparecía la calle de Masquefa; y que en el padrón de 1770 comenzaron a llamarla de Meca.  Estos datos coincidían con el de cumplimiento de Santa Justa, del que desaparecía en 1766.

Posteriormente analicé una docena de registros notariales de la segunda mitad del XVII en los que aparecía la calle de Loazes y/o la de Masquefa; notas que amablemente me brindó Ojeda Nieto y que paso a enumerar:

Siglo XVII.
Plano confección propia.
  1. / Año 1632: casa sita la calle Loaces, que linda “ab les torres” (se entiende la Plazuela de les Torres).
  2. / Año 1639 se deslinda una casa que se halla “en la travesa que ix del carrer de Loases al carrer dels Masquefes”, la traviesa se localiza al E, y al N la cochera de Eusebia Pérez, viuda de Pedro Sahavedra.
  3. / Año 1650 la casa que se deslinda se sitúa “en la plaçeta appellada del Sacriste Ferrandes ―que linda― ab lo carrer appellat de Ferrando Lloases”.
  4. / Año 1653: “Frances Gilart, polvoriste”, adquiere una casa en C/ Loaces que linda con dicha calle al N., al S. el río, al W. casa de los Togores (que antes era de los Masquefa) y al E. casas que fueron de los Loaces.
  5. / Año 1658 se deslinda la casa de Rocamora, sita en C/ Río y “portal del mur de altra ab carrer de Lloases, de altra ab cases de don Alfonso Rossell y de altra ab el Riu… en la part appellada de les Torres”.
  6. / Año 1666: Se deslinda la casa de Vicente Ruiz y Rosell, sita “en lo carrer de les grades de Sentes Justa y Rufina eo de Pau Ruis (La casa linda al E con esta calle).  Al W con casas de José Rosell, al S “ab lo riu, carrer de Les Torres en mig”, y al N “ab carrer publich dit de Françes Pasqual eo dels Lloazes”.
  7. / Año 1670: La C/ Masquefa “que es lo que esta de front la porta de la iglessia… en la de les grades de aquella”. La casa tiene al E y al W casas, al S “carrer publich apellat dels Lloazes hon trahuen una porta, eo postigo, y de part de tramontana ab lo dit carrer de Masquefa”.
  8. / Año 1671, para situar una casa, se dice que se halla en lo “carrer vulgarment dit dels Lloazes”, al W casas de un polvorista “que huy son de la fabrica de la polvora”.
  9. / Año 1671, deslinde: “en front de una de les portes… appellada de les Grades –que linda ab tres carrers… lo hu appellat de dites Grades de Sta. Justa eo dels Ruisos lo altre de Masquefa y lo altre dels Lloases”.
  10. / Año 1694. Donación de solar a D. Jaume Togores, que “solia ser de la fabrica de la polvora –entre carrer de les Torres –y carrer de Loases”.
  11. / Año 1696: Deslinde de un solar de casa “en lo carrer dels Masquefes que linda al E con casa, al N “ab lo ort del convent de nostra Señora del Carme, carrer en mig dels Chincholers”.
  12. 12/ Año 1701, deslinde de casa en “lo carrer dels Masquefes”, al E y W tiene casas, y al S “lo carrer dels Lloases y de tremontana ab dit carrer dels Masquefes”.

Todas estas notas situadas en el plano anterior me permitieron obtener las siguientes conclusiones:

Lo carrer dels Loazes o de Ferrando Loazes estaba al sur y lindaba con la Plazuela de las Torres, situada en la curva del río junto a la muralla y la casa de la pólvora; es decir, donde ahora tenemos el convento de las Salesas. Nacía frente a una placeta que coincide con la “longeta” de Santa Justa, en la actualidad casa parroquial y plazuela de las Salesas.

La calle de los Masquefas nacía frente a la puerta de las gradas de Santa Justa; puerta que fue desplazada una vara a tramontana; es decir casi un metro al norte. Estaba cerca del huerto de los carmelitas y lindaba con Jinjoleros.

Por último, quiero añadir la nota de Ernesto Gisberten su “Historia de Orihuela”: “La de Meca: Recibe el nombre de uno de nuestros apellidos ilustres. La misma, si no fue una de sus adyacentes, se denominó de la Marquesa o del Arco, aludiendo a un arco construido en 1488 entre las casas de Masquefa y Rocamora, destruido en 1771 y que dio lugar a un ruidoso pleito con los jesuitas que lo ocuparon en 1710”.

La de la marquesa fue una de sus adyacentes. A principios del XVIII, entre la plaza de la Compañía y la calle Masquefa aparecía en los padrones una calle nombrada de los Togores (el padre de Fernando Loazes se llamaba Rodrigo Loazes y Togores, como queda reflejado en la luna de su escudo). Era el callejón que a finales del XVIII llamaban de los Jesuitas: al costado de la iglesia de las Salesas, un pasaje largo y angosto ―estrechado seguramente al construir el templo― que comunicaba con la Plaza de Togores.

En la actualidad su salida a la calle Salesas permanece cerrada con fachada y puerta; y la de la plaza de Togores está condenada también.

Este callejón fosilizado es el que nombra Gisbert separando las casas de Rocamora y Masquefa. Sabemos que Juan Rocamora ―conde de la Granja y esposo de la marquesa― donó las casas a los jesuitas; y que los Masquefa tenían su morada muy cerca.

Conclusión: Teniendo en cuenta todo lo expuesto, sostengo que ese callejón cerrado junto a las Salesas es lo que queda en la actualidad de la calle de Ferrando Loazes o de los Loazes: cercano a la plaza de las torres, frente a la plazuela y en paralelo con la calle Meca.

Llamada posteriormente de los Jesuitas y de los Togores, comunicaba con la plazuela de los Togores, señores de Jacarilla, que permanece al final de la calle Meca.

Siglo XVIII.
Plano confección propia.

A mediados del XVIII, la calle de los Masquefas pasó a calle de los Meca por vivir en ella otra ilustre familia, los Pérez de Meca.  En concreto he localizado al regidor Fernando Pérez de Meca fallecido en 1730 y posteriormente al canónigo Alejandro Pérez de Meca.

Al final de la misma perviven dos titulaciones antiquísimas: la de Xinxolers o Jinjoleros, y el resultado de urbanizar la orilla del río: la calle Malecón.

Las titulaciones de Loazes y Masquefa desaparecieron en el XVIII para volver al callejero oriolano a finales del XIX; pero con diferente rango: a Loazes le dedicaron la lujosamente reurbanizada bajada del Puente Nuevo y los Masquefas se tuvieron que conformar con el modesto callejón que sube a la peña desde la Plaza del Marques de Rafal.

De los Togores, además de la citada plazuela, queda una calle que nace al costado de la Plaza de las Salesas.

Antonio José Mazón Albarracín.

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Publicado el la Revista de Moros y Cristianos 2015.
Mi agradecimiento a José Ojeda Nieto .

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