Callejeando 04. Las Salesas.

 

 

Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.

Las Salesas.

Muerto Joseph Tormo y cuatro obispos más, en noviembre de 1824, alcanzó la mitra oriolana Félix Herrero Valverde. Por su cabeza rondaba la idea de recuperar para Orihuela un colegio de señoritas que llenara el vacío dejado por el declive del de la Purísima Concepción;  y pensó que para su correcto funcionamiento debía encomendársele a una orden religiosa con experiencia en la formación femenina.

Este prelado nacido en Fuenlabrada mantenía estrecho contacto con las Reales Salesas de Madrid a través de su prima Juana Francisca de Sales Pérez Valverde, que profesaba en dicho convento; así que le propuso hacerse cargo de la fundación.

Félix Herrero Valverde.

El proyecto recibió el apoyo total del Ayuntamiento, que nombró a un comisionado para viajar junto al obispo al Real Monasterio de Madrid.

En octubre de 1825 consiguieron el permiso del rey Fernando VII; la empresa estaba encauzada, pero el estado del edificio y la falta de recursos económicos frenaron su puesta en marcha.

“Se hallaba afligida la comunidad de este monasterio por no tener otra iglesia que la antigua capilla de los PP. Jesuitas, que era muy pequeña y de ningún lucimiento, y aunque estaba contigua la iglesia nueva que tenían trazada dichos PP. al tiempo de su expulsión en el siglo pasado, como solo había algunos cimientos y el nuevo monasterio carecía de los fondos necesarios para ejecutar el plan grandioso que en aquellos se manifestaba, no había esperanza de que tuviese una buena iglesia sino después de muchos años y de costosos sacrificios para una fundación naciente y en tiempos tan calamitosos”.

Es aquí donde entra en escena la figura de la portuguesa María Francisca de Asís de Braganza, consorte del infante Carlos.

María Francisca de Asís de Braganza.

Don Carlos María Isidro de Borbón había nacido en 1788, y por lo tanto era cuatro años más joven que su hermano el rey, abrigando muchas esperanzas de convertirse en su sucesor, ya que en su tercer matrimonio Fernando VII seguía sin descendencia.

Fernando VII. “El rey felón”.

La posible llegada al trono del infante Carlos se convirtió en la esperanza de los partidarios de la vuelta al absolutismo y del mantenimiento de las viejas costumbres, entre ellos la añeja Orihuela “brasero del carlismo”; y como no su obispo, que ya había tenido problemas con los liberales antes de alcanzar la mitra. Estas circunstancias y la fuerte vinculación de la infanta con las Salesas de Madrid la llevaron a aceptar el patronato del monasterio en Orihuela a principios de 1826.

Nombrados por el rey fundadores y patronos, dotaron al nuevo convento de rentas y fincas. En tan solo tres meses adecentaron el viejo convento lo suficiente para que ocho religiosas y una pretendiente se instalaran en clausura el 10 de abril, tras soportar un largo viaje.

La superiora se llamaba Sor Maria Luisa Valcárcel, una de las monjas era Juana Francisca, la prima del obispo y la pretendiente, llamada Ana Herrero Valverde, suponemos que era su hermana. Inmediatamente se encargó de la construcción de la nueva iglesia y de la remodelación del convento a Fray Antonio de Benimassot, el mismo que luego construiría los dos puentes sobre el Segura.

En marzo de 1829, a petición de su hermano y de su cuñada, el rey lo igualó en derechos al de Madrid concediéndole una pensión perpetua de 50.000 reales y titulándolo con el siguiente nombrecito: Real Monasterio de la Visitación de Nuestra Señora, regla de San Francisco de Sales.

Iglesia de las Salesas años 30 siglo XX. Ministerio de Cultura.

Tras seis años de obras, la iglesia totalmente reedificada fue bendecida por el obispo el dos de mayo de 1832.

“En la noche del día 1º de mayo se colocaron las reliquias en la Capilla provisional formada al efecto de madera y cubierta de damascos en la plazuela que existe frente a la puerta de la iglesia ….. El Ilmo. Sr. Obispo de esta Diócesis D. Félix Herrero Valverde, que tanto trabajó para que se realizase esta útil fundación en Orihuela, tuvo el singular placer de consagrar dicha iglesia en el día miércoles dos de mayo de este año 1832”.

Un año después fallecía Fernando VII tras abolir la Ley Sálica impuesta por Felipe V. De esta forma negaba a su hermano la posibilidad del acceder al trono y establecía como sucesora a su hija Isabel, concebida con su cuarta esposa.

Carlos María Isidro de Borbón.

El Infante no se resignó a perder sus derechos sucesorios y se proclamó rey con el nombre de Carlos V, hecho que inicio la primera guerra carlista.

Don Félix Herrero, que asistió a las polémicas cortes de 1833, era partidario activo del pretendiente por lo que fue confinado por el gobierno en un pueblo manchego llamado La Solana. Entre tanto, en 1834 fallecía María Francisca de Asís.

El 28 de marzo del 1837, una partida carlista hacía su entrada en Orihuela que la recibió engalanando sus balcones y con repique de campanas. Los mil quinientos hombres al mando de Domingo Forcadell permanecieron cinco días sin causar muchos problemas, ya que el Ayuntamiento y todos los funcionarios públicos se habían refugiado en Cartagena.

Partida Carlistas. Pintura de Ferrer Dalmau

El Cabildo Catedralicio oriolano, como la mayoría de la Iglesia, eran abiertamente partidarios del absolutismo; pero su actitud no los libró de pagar 12.000 reales de los 80.000 que el comisario de guerra carlista impuso a las clases pudientes de la ciudad.

Los estudiantes del Seminario llegaron a unirse a las milicias de Forcadell.  Las consecuencias de la visita carlista no se hicieron esperar; algunos días después el jefe político de Alicante, José de Pascino, acudió a Orihuela acompañado de la Guardia Nacional y una partida de Caballería del Ejército.

Inmediatamente apresó a una decena de ciudadanos y, dirigiéndose al convento de las Salesas, expulsó de él a las monjas con destino a Alicante. Las veinte religiosas que en ese momento formaban la comunidad quedaron confinadas en tres conventos alicantinos; semanas después, fueron enviadas de vuelta a Madrid.

En mayo del mismo año, Félix Herrero Valverde desapareció de su confinamiento, siendo extrañado por Orden Real. Nuestro prelado carlista había huido a Italia.

En septiembre de 1839 el pretendiente Carlos cruzó la frontera francesa con su familia tras siete largos años de lucha. La primera Guerra Carlista había terminado.

Propaganda contra el Carlismo.

Matías Sorzano, regidor municipal en 1835, había sido eliminado de la lista de mayores contribuyentes utilizada para escoger a los representantes políticos por su desafección a la Monarquía Constitucional. Vamos, que era carlista declarado y por ese motivo acabó también desterrado. Pero al regresar, su prestigio se multiplicó.

En 1844 compró al Estado el desamortizado convento de las Salesas y se lo devolvió a la orden.

Retrato de Matías Sorzano Nájera. Óleo sobre lienzo. Vicente López. Museo de Bellas Artes de Bilbao. Pincha sobre la imagen para acceder al cuadro.

El 18 de julio de 1844, entre las cinco y las seis de la mañana, tras solicitar la piedad de la reina, quince de nuestras monjitas regresaron; la otras cinco habían muerto en Madrid.

Tres años más tarde volvió de Roma el desterrado obispo Valverde, entrando en Orihuela montado en el carro de Matías Sorzano. El díscolo prelado falleció el 29 de marzo de 1858 y fue enterrado en el altar mayor de su amada iglesia salesiana.

El convento y la iglesia de las Religiosas de la Visitación de Nuestra Señora Orden de San Francisco de Sales, dieron nombre a las antiguas calle y plaza de la compañía; el mismo por el que simple y cariñosamente se les conoce en toda España: de las Salesas.

Puerta del Convento.

La entrada al convento, situada a la izquierda, ostenta unidos los escudos de España y Portugal, países de nacimiento de los príncipes fundadores.

Las imágenes contenidas en las cuatro hornacinas de la fachada de la iglesia (decapitadas en la Guerra Civil), representan a San Carlos Borromeo y San Francisco de Asís, por los nombres de los príncipes Carlos y Francisca, y a San Francisco de Sales y Santa Juana de Chantal como fundadores de la Orden de la Visitación.

Montaje Ajomalba.

Terminada la contienda, Santiago Baglietto talló nuevas cabezas para las cuatro esculturas;  y la cruz, destruida también, fue sustituida por un Sagrado Corazón de Jesús.

Y esto me da pie para contar una anécdota:

El Sagrado Corazón de Jesús es una antiquísima devoción que llegó a España y a sus colonias americanas a través de los Jesuitas en el siglo XVII. Ya hemos contado como, expulsados estos, su colegio en Orihuela pasó a manos del Obispado para albergar una casa de enseñanza y colegio para niñas pobres cuyo impulsor fue el obispo José Tormo, enemigo declarado de la Compañía de Jesús como la mayoría de los prelados de la época. 

Tormo persiguió duramente esa veneración a una parte del cuerpo considerándola una práctica pagana. A sus devotos se les llamaba despectivamente alacoquistas o cordícolas.

Con la extinción de la Compañía, el Sagrado Corazón sufrió un periodo de ostracismo para regresar años después con gran impulso.

Montaje Ajomalba.

En la inacabada iglesia de los jesuitas levantaron un espectacular templo para las Salesas.  Sobre el frontón colocaron la cruz desaparecida durante la Guerra Civil; que terminada la contienda fue sustituida por un Sagrado Corazón de Jesús, aquella devoción que el obispo Tormo pretendió erradicar.

Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.

No, no se trató de recordar a los jesuitas. Resulta que la gran impulsora del culto al Sagrado Corazón en el siglo XVII fue Santa Margarita María Alacoque.

Santa Margarita María Alacoque.

Esta religiosa, apoyada posteriormente por los hijos de San Ignacio, aseguraba que se le apareció Jesús y le transmitió las siguientes palabras:

“Mira este corazón mío, que a pesar de consumirse en amor abrasador por los hombres, no recibe de los cristianos otra cosa que sacrilegio, desprecio e ingratitud…”

¿A qué orden pertenecía Margarita?

Monasterio de Las Salesas. Retratos de los santos franceses cofundadores de la Orden de la Visitación de Nuestra Señora. Francisco de Sales (1567/1622) y Juana Francisca Fremyot de Chantal (1572-1641).

A la de la Visitación de Santa María; esas monjas conocidas popularmente como “Salesas” que hasta hace poco ocupaban el edificio.

Seguramente fueron ellas las que eligieron el Sagrado Corazón de Jesús para decorar el frontón de su iglesia.

Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.

Las Salesas y la Compañía de Jesús                                                                           © Antonio José Mazón Albarracín 2006.                                                               Mi agradecimiento a Jorge Belmonte Bas.

Enlace al decreto del Consell, por el que se declara Bien de Interés Cultural, con la categoría de Monumento, el Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela:

Enlace.

 

Galería conventual:

 

Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.

 

Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.
Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.

Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.

Real Monasterio de la Visitación de Santa María de Orihuela.