Apuntes para la biografía de Rufino Gea.

J. Rufino Gea Martínez

José Rufino Gea Martínez.

Según el libro de bautismos de la Parroquia de Nuestra Señora de Belén, años 1857-1870, José Rufino Gea Martínez nació en Bigastro el 27 de Agosto de 1859 y fue bautizado al día siguiente con los nombres José, Rufino y Manuel.

Hijo de Juan José Gea Lidón, natural de Orihuela y de Josefa Martínez Cánovas, natural de Almoradí. Sus abuelos paternos fueron Juan Pedro Gea, natural de Espinardo y Antonia Lidón, de Orihuela. Los maternos José Martínez, natural de Rojales y Teresa Cánovas, de Bigastro.

1872/1882.

De familia adinerada, cursó sus estudios en la primera promoción que montaron los jesuitas en Orihuela. Pero no obtuvo el título de bachiller hasta 1886.

Como muchos alumnos de Santo Domingo, cultivó la poesía y la literatura desde su juventud. En enero de 1878 le publicaron en “El Segura” un poema titulado “Serenata”; obrita que volvió a publicar en septiembre de 1885 en “El martes”. Semanas después, en ese mismo año 1878 y en el mismo semanario, apareció un poema titulado «A una Rosa», firmado por Elvira Sacasa de Villanueva, su futura esposa.

1883.

El 19 de mayo, en «La Lectura Popular» le publicaron otra poesía; esta vez de temática religiosa, titulada «La Cruz».

El 27 de agosto contrajo matrimonio con Elvira Sacasa Villanueva. De esta forma emparentó con el ilustre Francisco Ballesteros Villanueva; el que sería su gran valedor.

1884.

Figura como administrador de «El noticiero de Orihuela», publicación de la que no han sobrevivido ejemplares. Sólo se conservan en la Biblioteca Fernando de Loazes estos recibos firmados por él.

Mi agradecimiento a J. Sánchez Portas.

1885.

Nació su primera hija; a la que pusieron María Dolores.

En marzo fundó un semanario al que llamó “El Oriolano”. Tenía la redacción en la calle de Tintoreros; y aunque se declaró «incoloro», desde el primer número se dedicó a fustigar al Partido Conservador de Cánovas; adversario del Partido Liberal Fusionista de Sagasta. En octubre incrementó las publicaciones a tres veces por semana.

El verano de 1885 fue el del cólera morbo. Desde «El Oriolano» se organizó una suscripción para «pobres epidemiados». Implacable y destemplado con los conservadores, críticó la huida de los concejales. En noviembre falleció el rey Alfonso XII y liberales y conservadores firmaron el pacto del Pardo para turnarse en el poder. Cánovas dimitió, dejando paso a Sagasta, quien formó gobierno.

El Oriolano. 29 de octubre de 1885: Hoy debe reunirse el Ayuntamiento según costumbre, y según costumbre también es probable que no se celebre la sesión ordinaria que corresponde. Porque no asistirá número suficiente de concejales  como ocurrió el jueves de la semana anterior. Y por consiguiente no se elegirán los tenientes de alcalde, cargos que según el artículo 56 de la Ley municipal vigente debieron proveerse el día primero de julio. De donde resulta que hace cuatro meses menos dos días que nuestro ayuntamiento está evidentemente faltando a la ley, sin que hasta la fecha ni el gobernador, ni el ministro, ni nadie haya procurado meter en cintura a nuestro municipio.

El Oriolano. 31 de octubre de 1885: El acto realizado el jueves por el ayuntamiento puso de relieve las pasiones que acibaran su anémica existencia, hizo brotar a la superficie el lodo que desde hace tiempo viene acumulándose en su fondo, y que al removerse salpica el rostro de los representantes de Orihuela que en la corporación municipal ocupan un cargo que jamás merecieron, un cargo que, lejos de otorgárseles para satisfacer ruines aspiraciones, ejercen tan solo para labrar su descrédito como también el de nuestros intereses locales.

1886.

Publicaciones de 1885 y 1886

En enero formó parte de la comisión que en varios carros se dirigió a Murcia en busca del famoso dramaturgo José Zorrilla. También participó en una publicación coral entre «La Crónica» y «El Oriolano» como homenaje al prestigioso visitante. Su contribución se tituló «Zorrilla y yo».

El Oriolano. 15 de enero de 1886: El viernes 15 a las diez de la mañana, con un tiempo frío y lluvioso que impidió en parte el lucimiento de la recepción, llegó a esta ciudad el popular poeta D. José Zorrilla en unión de su sobrino D. Luciano Revenga, del Sr. D. Nicolás Acero, y de D. Pedro Valcárcel, y acompañados de D. Francisco Die Pescetto, D. Vicente Moreno, Director de «La Crónica» y D. Rufino Gea, Director de «El Oriolano», comisión que en carruajes del Sr. Rebagliato fue a Murcia a invitar y traer al ilustre vate. El recibimiento fue tan popular como entusiasta; música municipal y el pueblo entero, sin distinción de clases, salieron a esperarle a la salida de la población.

En política, sus servicios fueron recompensados con la llegada de los liberales al poder. Nombrado secretario del alcalde, su trabajo en el ayuntamiento le permitió hurgar entre los viejos papeles de la ciudad. Así nació su más importante vocación: la de historiador local. Con el tiempo llegó a ser Cronista honorario de la ciudad de Orihuela.

El Oriolano: 24 de enero de 1886: En la sesión celebrada el jueves último por el Ayuntamiento se reiteró la aprobación de todos los acuerdos tomados por el municipio desde la entrada en él de los fusionistas, nombrándose depositario de los fondos municipales a D. Manuel Aliaga, oficial primero de la Secretaría a D. Eduardo Lozano, y segundo, con destino a la secretaría particular de la alcaldía, a D. J. Rufino Gea.

Las secretarías municipales eran la especialidad de los Sacasa, su familia política. Uno de sus cuñados, Fernando Sacasa Villanueva, había sido secretario del Ayuntamiento de Jacarilla hasta que, ese mismo año, lo nombraron secretario interino del ayuntamiento de Callosa de Segura. En 1887 consiguió la plaza en propiedad y se casó en callosa con una tal Cruz Gea. En 1888 falleció. Pero eso no es todo; el suegro de Rufino, Fernando Sacasa Brotóns, natural de Benejuzar, se jubiló en 1889 como secretario del Ayuntamiento de Bigastro; plaza que “heredó” su hijo Adolfo Sacasa Villanueva en 1894. Por último, Braulio Gilabert Sacasa fue muchos años secretario del Ayuntamiento de Rojales con la plaza en propiedad.

Manuela Adelaida Villanueva Castaño. Archivo de Mª Dolores Bregante Illescas. Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

Dolores Villanueva Castaño era la madre del famoso político Francisco Ballesteros Villanueva (quizá por eso puso Dolores a su primera hija) y hermana de Manuela Adelaida Villanueva; casada con Fernando Sacasa Brotóns; suegro de Rufino y padre de sus dos esposas.

Fernando Sacasa Brotóns. Archivo de Mª Dolores Bregante Illescas. Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

En julio, Rufino Gea obtuvo por fin el bachiller en Alicante y un nombramiento honorario de la madrileña asociación de escritores y artistas. En octubre cerró «El Oriolano» y en noviembre comenzaron sus problemas con la vista.

El Diario de Orihuela. 2 de julio de 1886. Se ha graduado de Bachiller en el instituto de la provincia nuestro amigo y compañero en la prensa Sr. D. J. Rufino Gea, director de El Oriolano. Sea enhorabuena.

La Crónica. 15 de julio de 1886: Nuestro particular amigo y compañero de la prensa local, Don José R. Gea, ha sido nombrado socio honorario y representante en esta Ciudad de la asociación de Escritores y Artistas de Madrid, por cuya honrosa distinción le damos la más cumplida enhorabuena.

El Día. 21 de noviembre de 1886: Nuestro querido amigo D. Rufino Gea ex- director de “El Oriolano” se halla padeciendo una afección a la vista. Deseamos de todas veras su pronto restablecimiento

Eran tiempos en los que recitaba sus poesías y participaba en debates como miembro de la «Academia del Casino»; donde fue nombrado secretario de la sección artística y literaria en compañía de Antonio Bonafós, personaje con el que acabará tenéndo un «lance de honor»; pero no adelantemos acontecimientos.

El diario de Orihuela. 28 de diciembre de 1886: La fiesta solemne por excelencia que ha tenido lugar en los tres pasados días fue indiscutiblemente la celebrada en la noche del domingo en el elegante salón del Casino Orcelitano con motivo de la inauguración de la Academia científico- literaria.

Honró con su presencia el acto el sabio y virtuoso Prelado de esta Diócesis, asistiendo además los presidentes de algunas sociedades y autoridades locales así como una numerosa concurrencia entre la que sobresalía lo más distinguido del bello sexo de esta ciudad y todas las personas notables en ciencias, artes y literatura de la localidad.

Procedió a la lectura de un precioso soneto el Sr. Bonafós, y el nombrar a tan fecundo escritor local basta para comprender que presentaría una nueva muestra de su musa sutil y juguetona contraria a la poesía del Sr. Gea, de corte tierno y delicado como hija de una inspiración errante y vigorosa por entre arroyos y flores.

El diario de Orihuela. 30 de diciembre de 1886: La Academia científico-literaria celebrará su primera sesión ordinaria el domingo próximo, a las seis de la tarde en el salón del Casino Orcelitano. El tema que se pondrá a discusión es el siguiente: “Educación de la mujer. Derecho de ésta a ser educada como el hombre”. Tiene pedida la palabra en pro el Sr. Gea y en contra los señores Bonafós y Lafuente. Parece que en el curso del debate serán aludidos y terciarán en la discusión otros señores académicos.

Su hermano José, alférez auxiliar de la caja de reclutas, perdía en Bigastro a su único hijo de cuatro años.

1887.

Nació su primer hijo varón, bautizado con los nombres de José y María. Fruto de su actividad en la selecta academia de Casino Orcelitano publicó «Los oradores de la Academia»; creando cierta polémica amplificada por la prensa a causa de algunos «oradores» excluidos en la citada obra.

La Crónica. 26 de mayo de 1887: Debido sin duda a la galantería de nuestro buen amigo D. José Rufino Gea, hemos tenido el placer de recibir el folleto que con el título de Los oradores de la Academia, ha publicado hace poco dicho señor. Deficientes en absoluto para hacer la crítica razonada de esos retratos a pluma leídos por su autor en la sesión de fin de curso celebrada por la academia científico-literaria de esta ciudad, nada decimos de su forma y fondo…

Con especial gusto hemos leído esos notables retratos, extrañando muy mucho por cierto que entre ellos no se halle el de cierto orador que por su mérito y además por su cargo de presidente de la sección de literatura de esa academia, no es para olvidado, o suprimido, como se ha hecho sin duda por un olvido involuntario.

El Día. 16 de octubre de 1887: El programa de la festividad literaria que tendrá lugar en la Academia científico-literaria esta noche, será salvo alguna modificación: Lectura por el Secretario señor Gea de una Memoria sobre los trabajos del pasado curso. Discurso del Sr. Bonafós sobre el tema Fin social de la mujer; lectura de poesías, discurso del señor Sarget, notas cosmológicas, discurso del Presidente. La orquesta amenizará los intermedios; aparte de las muchas personas que están invitadas sabemos asistirán muchas señoras y señoritas, por lo que creemos se verá concurridísima la Academia.

1888.

En 1888 seguía en el cargo de secretario municipal y continuaba participando en los debates y discursos de la Academia del Casino, trasladado ya a su nuevo y lujoso edificio.

Casino Orcelitano. Colección Javier Sánchez Portas.

Desde el año anterior se hablaba de abrir en Orihuela una administración subalterna. Entre los meses de mayo y junio se arrendó una casa y se fabricaron los muebles para la instalación de la subalterna de Hacienda; que se haría cargo de impuestos, alcoholes, lotería, etc. , liberando algunas plazas en el Ayuntamiento; entre ellas la de Rufino.

En julio, en medio de este proceso de cambios, falleció su hija Lolita, con tan sólo dos años de edad.

El Diario de Orihuela. 18 de julio de 1888: Después de una breve enfermedad falleció ayer la niña María de los Dolores Gea y Sacasa llenando de amargo desconsuelo a sus padres a quienes deseamos sirva de lenitivo la participación que tomamos en su profunda pena.

La Crónica. 22 de julio de 1888: Nuestro particular amigo D. Rufino Gea, ha tenido la desgracia de perder una niña de corta edad. Reciba nuestro amigo lo mismo que su distinguida señora, la expresión de sentimiento que desde nuestras columnas le dirigimos.

En agosto lo nombraron oficial de la administración subalterna; dimitiendo de su empleo de secretario en la sesión municipal del día 30. En la siguiente, celebrada el 6 de septiembre, el alcalde suprimió la plaza vacante y unas cuantas más por la necesidad de recortar gastos del presupuesto.

El  Diario de Orihuela. 11 de agosto de 1888: Leemos en nuestro apreciable colega «El Criterio Murciano»: Por R. O. ha sido trasladado de la subalterna de Orihuela a la de Cartagena el oficial quinto D. José María Tarín habiendo sido nombrado para la vacante que este deja D. Rufino Gea.  

La Crónica. 12 de agosto de 1888: Ha sido nombrado oficial quinto de la Administración Subalterna establecida en esta Ciudad, nuestro particular amigo D. Rufino Gea, en sustitución de D. José M.ª Tarín que ha sido trasladado a la de Cartagena.

La Crónica/El Diario de Orihuela. AYUNTAMIENTO. Sesión del 30 de agosto de 1888. Fue leído un oficio de don Rufino Gea, en el que hace renuncia del cargo que venía desempeñando en la alcaldía, por haber sido nombrado oficial 5º en la Administración Subalterna establecida en esta Ciudad. Acordóse admitir la dimisión presentada por D. Rufino Gea, del cargo de oficial de la secretaría municipal.

El  Diario de Orihuela. AYUNTAMIENTO. Sesión del 6 de septiembre de 1888. A propuesta del alcalde presidente quien invoca la necesidad de introducir economías en el presupuesto municipal, particularmente en la parte de personal donde resulta un excedente por la supresión entre otros de los servicios de estadística llevados a la Administración subalterna, se acuerda la supresión de la plaza de oficial vacante por renuncia del Sr. Gea; de otras dos de oficial que desempeñaban los Sres. Ibáñez y Soria; y de otras dos de auxiliares vacantes…

Hecho esto, trasladaron algunos servicios de la secretaría a la administración subalterna. En un principio se pensó montarla en la calle de Santacruz; pero al final, las oficinas quedaron instaladas en el número 10 de la calle de San Juan. El 13 de octubre, dichas oficinas fueron asaltadas por ladrones.

1889.

En la renovación de la junta del Casino Orcelitano, no exenta de polémica, le correspondió el cargo de bibliotecario.

La crónica. 3 de enero de 1889: La Junta Directiva del Casino Orcelitano, ha quedado constituida de la siguiente forma: Presidente, D. José María López; Vice- Presidente, D. Atanasio García Cubero; Vocal, D. Federico Torres; Inspector, D. Carlos Die; Secretario, D. Trinitario Martínez; y Bibliotecario, D. Rufino Gea. El Sr. presidente saliente D. Manuel Roca de Togores, dio posesión a todos los antedichos señores.

A finales de abril, Rufino dimitió del empleo de inspector interino en la administración subalterna de Hacienda, por causas desconocidas para la prensa.

El orcelitano. 28 de abril de 1889: El Inspector interino de esta Subalterna, D. Rufino Gea, ha presentado la dimisión de su cargo. De resultar cierta la noticia, ignoramos la causa que haya motivado semejante resolución.

El orcelitano. 4 de agosto de 1889: Por motivo de las economías de Hacienda cesaron el 31 de julio en destinos D. Rufino Gea y D. José Soler, oficiales de la sección de recaudación de esta Administración subalterna.

El motivo estaba claro: en la sesión del 12 de septiembre volvía al Ayuntamiento ocupando la plaza vacante de administrador de Consumos.

El diario de Orihuela. 13 de septiembre de 1889: Por motivos de su quebrantada salud ha presentado la dimisión del cargo de Administrador de Consumos nuestro particular amigo D. José Olmos Martínez, habiendo sido admitida por el Ayuntamiento. Ha sido nombrado por el Ayuntamiento para ocupar la vacante de Administrador de consumos de esta ciudad, nuestro apreciable amigo D. Rufino Gea Martínez. Nuestra enhorabuena.

El orcelitano. 15 de septiembre de 1889: El jueves en la tarde, tomó posesión del cargo de Administrador de consumos, nuestro querido amigo y antiguo compañero en la prensa, D. Rufino Gea. Que sea enhorabuena.

También apareció en prensa como «accionista» de la futura plaza de toros, aportando dos pesetas para su construcción. En noviembre su esposa cayó enferma; y en pocos días falleció.

El diario de Orihuela. 12 de noviembre de 1889: Se halla enferma de alguna gravedad, la esposa de nuestro antiguo compañero en la prensa, D. Rufino Gea. Hacemos fervientes votos al cielo por su pronto y completo restablecimiento.

El diario de Orihuela. 15 de noviembre de 1889: Ayer tarde a las seis, falleció víctima de aguda enfermedad, la esposa de nuestro querido amigo D. Rufino Gea, administrador de consumos de esta población. Damos nuestro más sentido pésame a la familia de la finada, y deseándole al propio tiempo el lenitivo necesario para soportar tan rudo golpe.

El orcelitano. 17 de noviembre de 1889: A las siete y media de la mañana del viernes, fue conducida a la última morada, el cadáver de la virtuosa madre de familia, esposa de nuestro querido amigo D. Rufino Gea, D.ª Elvira Sacasa Villanueva. Reciba su desconsolado esposo y demás familia, nuestro más sentido pésame, por tan irreparable pérdida.

1890.

En enero fallecía también su madre.

El orcelitano. 2 de febrero de 1890: El miércoles último falleció la madre de nuestro querido amigo D. Rufino Gea. Damos al Sr. Gea el más sentido pésame, y Dios le conceda la resignación cristiana suficiente para soportar tan rudo golpe.

En pocos meses reparó la «irreparable pérdida» de su esposa casándose de nuevo en Bigastro con una cuñada trece años más joven que Elvira. Se llamaba Dolores Sacasa Villanueva. Y en julio le cayó la lotería.

El diario de Orihuela. 22 de mayo de 1890: Ayer tarde contrajo matrimonio en el pueblo de Bigastro, nuestro particular amigo D. Rufino Gea Martínez con su hermana política la señorita doña Dolores Sacasa Villanueva. Reciban los nuevos esposos nuestra más cordial enhorabuena, deseándoles al propio tiempo una larga y próspera luna de miel.

El diario de Orihuela. 14 de julio de 1890: En el sorteo de lotería verificado el día 11 del actual han sido agraciados con un premio de 5.000 pesetas, nuestros apreciables amigos D. Francisco López García, D. José Ferrer Lafuente, D. Juan Ramos Botella, D. Manuel Aliaga Galindo, D. Adolfo Lizón, D. José María López y D. Rufino Gea, cuyo número premiado lo jugaban en compañía y es procedente de Cartagena. Reciban nuestra enhorabuena.

El 15 de julio Rufino Gea escribió un artículo sin firma con el título “Conservadores y Romeros”. En él criticaba la unión de parte de los conservadores con los liberales “gracias a la habilidad desplegada por dos zurcidores de voluntades que a la mejor hora, a la de los repartos, les había salido al partido conservador local”.

Les acusaba de traicionar a Capdepón en la desgracia; “ya que en las prosperidades y cuando era ministro de Ultramar solicitaron de él y obtuvieron con pródiga mano sus favores”. Terminaba pidiendo una gasa negra para cubrir al Oriol (se celebraban las fiestas); aunque mejor aconsejaba esconderlo por lo que pudiera ocurrir.

Antonio Bonafós, sabiendo que lo había escrito Rufino, claro perjudicado en esta fusión como luego veremos, escribió al director de “El Diario de Orihuela” contra el autor del artículo sin firma que trataba de atribuirle propósitos ruines y bastardos en su actuación política.

Celoso de su honra, esperaba que si era honrado y caballero el autor de dicho artículo, revelase su nombre en las columnas del periódico, para que la opinión pública pudiese juzgar a quien de modo tan bajo y artero intentaba vengar enemistades personales. Pedía resolver el tema “en el lugar propio para estas cuestiones”. Rufino le contestó inmediatamente, aceptando el lance de honor.

El Diario de Orihuela. 16 de julio de 1890: Sr. Director de El Diario. Muy señor mío: He visto el traslado que me da V. del comunicado que le dirige el Sr. Bonafós con motivo del artículo que ayer insertó El Diario y por cuyo contenido se considera injuriado el Sr. Bonafós. Pide el nombre del autor: “ego sum”, pues no niego nunca la paternidad a mis hijos ni rehuyo las consecuencias de engendrarlos.

Y como el Sr. Bonafós ha de llevar esta cuestión a otro terreno, allí le espero, previa la manifestación que me hará indudablemente de los conceptos injuriosos vertidos en mi artículo, pues en este tengo la seguridad de no haber escrito palabra alguna que constituya injuria ni deshonra para dicho señor, y si así no lo entiende el Sr. Bonafós a sus órdenes queda quien es de V. atento y s. s. q. b. s. m. Rufino Gea.

Aunque parezca una tontería, esto era el sucedáneo de un duelo entre caballeros a finales del siglo XIX. Pero casi nunca llegaba la sangre al río. Una vez escogidos los padrinos, estos se limitaban a extender unas actas en la que se hacía constar lo sucedido; anulando el lance cuando el ofensor daba explicaciones al ofendido y este las aceptaba.

El Diario de Orihuela. 18 de julio de 1890: A continuación insertamos con mucha satisfacción el acta redactada por virtud del lance de honor suscitado entre los Sres. Bonafós y Gea, cuyo contenido es el siguiente:

En la ciudad de Orihuela a 17 de Julio de 1890, reunidos los señores D. José Lizón Peñafiel y D. Pedro Llorente Iturriaga en representación de D. Antonio Bonafós de Más, y los señores D. Ramón Agrasot y D. José María Sarget a nombre de D. J. Rufino Gea, procedieron al esclarecimiento de los conceptos vertidos por dicho Sr. Gea en el artículo titulado Conservadores y romeros inserto en El Diario de Orihuela número 1164; conceptos que consideró el Sr. Bonafós altamente ofensivos a su honra, declarando explícita y terminantemente los representantes del autor del escrito en cuestión, que éste no ha tenido intención en lastimar el honor ni la dignidad del Sr. Bonafós, en ninguna de las manifestaciones de la ofensa, dada su caballerosidad; consignando por otra parte, que al haberle guiado otra clase de móviles no hubiera esquivado asistir al terreno que se le invita. — José María Sarget.—Ramón Agrasot.— José Lizon Peñafiel. — Pedro Llorente.

A primeros de septiembre asistió a un banquete homenaje a Ruiz Capdepón celebrado en Callosa de Segura. Tras visitar la ermita de San Roque y la Iglesia de San Martín, organizaron una comilona en el ayuntamiento. Rufino Gea se lució con una poesía sobre la libertad que fue acogida con atronadores aplausos. Os dejo un fragmento:

Con empeño sin igual / conquistó la invicta España/ en hermosa y leal campaña/ el sufragio universal./ Un ilustre liberal / hijo de esta hidalga tierra / que tantas glorias encierra / sancionada por el rey / ha suscrito aquella ley / que un lustro de luchas cierra./ Y por modo accidental / Orihuela ha conseguido / que vaya su nombre unido/ al sufragio universal…

1891.

El 25 de febrero nació su hijo Rufino. El primer varón con su nueva esposa Dolores. En abril, el semanario “La Prensa” lo presentó dentro de una hipotética candidatura concejil del partido fusionista.

El diario de Orihuela. 26 de febrero de 1891: En la tarde de ayer dio a luz con toda felicidad un robusto niño la esposa de nuestro querido amigo D. Rufino Gea. Nuestra enhorabuena a tan dichosos padres.

El diario de avisos. 13 de noviembre de 1891: En Dominicos Vela y Alumbrado todo el día con misas de 9, 10, 11 y 12. La Vela en sufragio de doña Elvira Sacasa de Gea.

1892.

Pasó el verano en Torrevieja, con su familia.

1893.

Nació una hija a la que volvieron a llamar María Dolores; como su madre; como la hermana que había muerto.

El 5 de enero, siguiendo el proceso pactado entre liberales y conservadores, disolvieron las Cámaras y convocaron elecciones legislativas. El 5 de marzo, con la manipulación habitual se eligieron 400 diputados con clara victoria de los liberales que obtuvieron 279. Rufino fue interventor en el tercer distrito, primera sección, junto al hermano del pintor Agrasot y el doctor Sarget; los mismos que habían actuado de «padrinos» en su «lance de honor».

El independiente. 3 de marzo de 1893: A continuación publicamos la lista de interventores, para la elección de diputados a Cortes nombrados por la Junta Provincial del Censo para este distrito electoral con designación de las secciones y locales en que se han de constituir las mesas. TERCER DISTRITO. Primera sección. Caridad Escuela de Párvulos: D. José María Sarget y Lillo, D. José Rufino Gea Martínez, D. Ramón Agrasot Juan y Trinitario Martínez Trives.

Victorioso en las generales, el Partido Liberal se reunió en noviembre en el salón de sesiones del Ayuntamiento para preparar (nunca mejor dicho) las  municipales. Más de un centenar de miembros abarrotaron las dependencias en una especie de exhibición de fuerza.

Rufino formó parte de nuevo de la comisión de distrito de la Caridad; esta vez junto a Atanasio García Cubero,  José María Sarget, Ramón Agrasot, José Cartagena y Manuel Ferris. El domingo 19, mientras los reservistas oriolanos de preparaban con una misa de tropa en Santa Justa para luchar en el Riff, se celebraron las elecciones locales. El resultado fue ajustado con una mayoría formada por 14 liberales de diversas procedencias.

1894.

Nació su hija Elvira Victoria.

El independiente. 8 de enero de 1894: Juicio. Hoy se celebrará, a consecuencia del matute de latas de petróleo aprehendidas el otro día, representando a la administración el alcalde accidental D. Eugenio Maestre y el administrador de Consumos D. Rufino Gea.

En julio fue apartado de su cargo municipal y no perdió el tiempo. El día 14, “El Oriolano” volvía a la calle después de ocho años de silencio. Salía a defender los ideales del Partido Liberal, vencedor en las últimas elecciones generales y municipales. Y a influir en las elecciones a diputados provinciales, previstas para septiembre. El futuro diputado era su amigo Sarget.

El Oriolano no ha venido a la vida pública a reñir batallas contra determinadas personalidades, y menos contra aquellas que formando en las primeras filas de nuestro partido, gozan de un prestigio y de una representación que somos los primeros en reconocer. Solo sí, (y esto lo decimos muy alto para que todos lo oigan) defenderemos con empeño y resolución los principios de moralidad que inscribimos sin vacilaciones de ningún género en nuestra bandera; porque deseamos, y a conseguirlo consagraremos nuestros esfuerzos, que los ayuntamientos de Orihuela se inspiren francamente en ese lema patriótico y honrado.

El Oriolano. Último número.

«El Oriolano» duró menos que el verano. La administración era su casa; imprenta la de Luis Zerón, en los Hostales; y la frecuencia, los miércoles y los sábados. El 25 de agosto, publicó el último número.

Con motivo de su visita, empleó más de la mitad del periódico en un largo bosquejo biográfico sobre Trinitario Ruiz Capdepón, ministro de Gracia y Justicia (el famoso político liberal era su obsesión). En la elecciones de septiembre fue elegido diputado su amigo D. José María Sarget y Lillo. A mediados de noviembre volvieron sus problemas oftalmológicos y tuvo que retirarse a descansar.

La noticia diaria. 13/14 de noviembre de 1894: En la Merced todo el día, y misa de 10 en sufragio de doña Elvira Sacasa de Gea. (R. I. P.)

El Independiente. 15 de noviembre de 1894: Enfermo. Hemos sabido que nuestro estimado amigo y compañero en la prensa D. Rufino Gea se encuentra bastante delicado de la vista. Le deseamos una pronta y total mejoría.

El Orden. 18 de noviembre de 1894: Nuestro apreciable amigo el Sr. D. Rufino Gea, hállase desde hace algunos días bastante molestado por una afección a la vista. Deseamos al antiguo compañero en el periodismo una pronta mejoría.

El Orden. 30 de diciembre de 1894: Nuestro querido amigo y antiguo compañero en la prensa Sr. D. Rufino Gea se halla muy mejorado de la grave afección a la vista que ha padecido. Lo celebramos.

1895

En este año nació su hijo Fernando Pascual. Rufino, ya recuperado de su enfermedad visual, volvió a la administración de consumos en medio de un gran escándalo. El nuevo alcalde lo había repuesto sin contar con nadie y los concejales no aceptaron la imposición considerando como administrador a su sustituto, el Sr. Cebrián. El asunto se complicó y estuvo mucho tiempo en la prensa. Curiosamente, su principal detractor fue su amigo y «padrino», el concejal Ramón Agrasot.

El Independiente. 18 de enero de 1895: Enhorabuena. Restablecido de la afección a la vista que desde hace algún tiempo padecía nuestro querido amigo D. Rufino Gea, hoy ha vuelto a encargarse de la Administración municipal de Consumos. Celebramos el restablecimiento de nuestro querido amigo.

La Región. 19 de enero de 1895: Última hora. La sesión de ayuntamiento de hoy que ha presidido el nuevo alcalde señor Maestre ha tenido un final desastroso. Con motivo de la vuelta del Sr. Gea a la administración de consumos, hecho ocurrido con la anuencia del alcalde y sin conocimiento de la corporación municipal, el Sr. Agrasot, un segundo antes de levantar la sesión, la presidencia ha indicado a esta si no daba cuenta, de la vuelta a su cargo del antiguo administrador, obligación que expresamente dispone la ley municipal, y como el Sr. Maestre, contestara que eso no iba en la orden del día y levantara la sesión, se promovió un tumulto espantoso en que concejales y público vociferaban y clamaban contra lo ocurrido mientras el alcalde abandonaba el salón saliendo de “estampía”.

La Región. 21 de enero de 1895. Ayuntamiento. Extracto de la Sesión del Sábado. (…) Por último y sin usar de la fórmula empleada por todos sus antecesores de preguntar si algún concejal deseaba, hacer alguna manifestación antes de levantar la sesión, el Sr. Maestre cogió la campanilla para decir la frase “se levanta la sesión” al tiempo que el señor Agrasot pidió la palabra para preguntar al alcalde si tenía que poner en conocimiento de la corporación el hecho de haberse nombrado algún empleado, pues la ley obligaba al alcalde a hacerlo y como presidente de la comisión de consumos tenía noticia de haberse nombrado administrador. El Sr. Maestre contestó que él no había nombrado al administrador de consumos, sino que este había vuelto a su destino después de algunos meses de enfermo. El Sr. Lafuente pide la palabra para demostrar la inexactitud de lo dicho por el alcalde y este, presuroso  y descompuesto, dice que el asunto no va incluido en la orden del día y que por lo tanto no se podía hablar sobre él.

La Región. 28 de enero de 1895: En tanto entienda el autor de tal disparate legal, que los concejales no necesitan acreditar su personalidad, ante su presidente; que se dirigen a este no con instancias ni exposiciones, sino en simple reclamación a que la ley les da derecho y del cual se burla el alcalde y escarnece, por temor a la sesión extraordinaria que no se concederá acaso, pero que es lo mismo, pues la opinión sabe que si el alcalde sostiene a cierto empleado puesto por él ilegalmente, es solo porque no deja hablar a los concejales y les niega todo derecho, que de otro modo, el ridículo de que huye como gato escaldado del agua fría, ya le habría sobrevenido por la torpeza cometida por él y el secretario al unir sus destinos a los del Sr. Gea, ya que hoy, dignamente, el día que el ayuntamiento deje sin efecto aquel nombramiento, no podrán continuar en sus puestos aquellos señores.

El Independiente. 29 de enero de 1895: Cuestión de Consumos. El escándalo producido ayer en la puerta de la Administración de Consumos entre un concejal y el señor Gea, tuvo por causa, según nos asegura el primero, el no reconocer al segundo el carácter de Administrador que ostenta, fundándose el concejal en que el Administrador nombrado por el Ayuntamiento, es otro. Esta es cuestión que se viene arrastrando hace días sin que le veamos por ahora el término.

Este asunto llegó a adquirir tintes violentos cuando, ante un carro cargado de vino en la puerta de la Olma, Rufino perdió los nervios. Las protestas de algunos concejales continuaron en las siguientes sesiones, promoviéndose varios escándalos y un debate entre todos los periódicos locales; unos a favor y otros en contra del Sr. Gea. Al final, la comisión nombrada por el ayuntamiento a petición del concejal Agrasot, no pudo refutar las cuentas del Sr. Gea; y siguiendo ordenes superiores, este siguió en el cargo.

El orden. 10 de febrero de 1895: MURMURACIONES. Ocho señores ediles del Municipio han escrito una epístola al diputado informándole de las ilegalidades del nuevo Alcalde y de otras menudencias. Entre estas últimas, se dice figura una petición de la cual, al parecer, depende la felicidad de Orihuela. Ya comprenderán nuestros lectores que asunto tan trascendental no puede ser otro que la cesantía del Sr. Gea…  ¡La felicidad del país dependiendo de un apellido de tres letras.

El independiente. 12 de febrero de 1895: Papeles son papeles. Y cartas son cartas. Aunque haya quien tenga la frescura de negarlo, es completamente cierto que los concejales han recibido una carta del jefe supremo del partido liberal en Orihuela, compuesta de tres plieguecillos orlados de luto, en que se les compete a aprobar todo lo hecho por el alcalde señor Maestre, y asegurando que el señor Gea está bien puesto en su cargo de Administrador de Consumos, tanto por lo que se refiere a la parte legal, cuanto por su idoneidad demostrada  haciendo subir en quince días la recaudación del impuesto. Así como el Alcalde ha recibido otra aprobando sin distingos su conducta desde que se posesionó de la presidencia del Ayuntamiento. Conque no hay más que conformarse con la voluntad de los dioses mayores y menores. Cartas lo mandan.

El Thader. 17 de julio de 1895: Las hijas de la Armengola. I. La historia nos cuenta sus grandes hazañas; la madre y las hijas salvaron la patria, clavando en el muro del alto Hans-Har-huala la enseña gloriosa de Orcelis cristiana. II. Desde entonces acá, pasan los siglos y aquellas aguerridas oriolanas, no son ya de los moros el espanto, no esgrimen el acero con pujanza; ellas ahora como entonces y cual siempre vibra en sus ojos el calor del alma, y dignas descendientes de las otras, con su dulce mirar, hieren y matan. Rufino Gea.

El orden. 8 de septiembre de 1895: El Sr. Administrador de consumos ha remitido una notita de lo recaudado durante el mes de agosto a todos los periódicos locales, menos a “El Orden”. Sr. Gea, ¿qué motivos tiene Vd. para prescindir de un deber de cortesía que en otras ocasiones ha sabido Vd. guardar con nosotros espontáneamente? (…)  ¡Don Rufino! ¡Don Rufino! ¿Qué delito cometí para que perdáis el tino y no os acordéis de mí?

1896

Después de tantos meses en el candelero, Rufino desapareció del foco mediático. En este año solo lo he encontrado por una donación de cinco pesetas en la suscripción organizada para sufragar los gastos que ocasionaba el concurso de los soldados romanos en las procesiones de Semana Santa.

1897

El 2 de Febrero, la asociación benéfica titulada “La Caridad” organizó varias funciones de teatro y otras actividades a beneficio de la Cocina Económica y la Conferencia de San Vicente de Paul. Estaba presidida por Severiano de Madaria y Rufino era el tesorero. Además leyó una de sus poesías. Como es un poco larga, he transcrito sólo el principio y el final.

La Semana 12 de febrero de 1897: Versos. Publicamos las composiciones poéticas de los señores Sarget y Gea, leídas en la función teatral del día 2. LOS BUENOS. Manuel, un guapo chico/ se casó con Mercedes de Zapico. / Era tan bueno el mozo/ tan rico, tan formal y tan amable / que todas las mujeres sin rebozó / juzgaban al marido irreprochable / y sin duda ninguna / desde luego afirmar pueden ustedes / que todas, envidiando su fortuna / hubieran deseado ser Mercedes. (…) / Qué ocurrió, no se sabe mas es cierto / que una mañana le encontraron muerto / y aquellos que envidiaron los placeres / del marido tan bueno y tan amable /para enseñanza de hombres y mujeres / sentaron este axioma incuestionable: / Con hermosa mujer y con doblones / no se puede ser bueno en ocasiones / y viene a tierra la virtud más alta / si el hambre sobra y el dinero falta. R. Gea.

En mayo tuvo otra hija.

La semana. 16 de mayo de 1897: Enhorabuena. Se la damos de todas veras a D. José Balaguer Muñoz y a D. Rufino Gea, cuyas señoras esposas han dado a luz con toda felicidad en la pasada semana.

1898.

Vocal del sindicato por el partido de Beniel, colaboró en la constitución de la Sociedad de labradores, redactando sus ordenanzas. También se encargó personalmente de la publicación quincenal «La Huerta de Orihuela», confeccionada en la misma redacción y por la misma imprenta que «El Oriolano».

1899.

Como director de “La Huerta de Orihuela”, se ofreció para publicar de forma oficial y gratuita los acuerdos del Sindicato y todos los asuntos relacionados con la Comunidad de Labradores. Secretario del sindicato, quedó comisionado para la formación de padrones de propietarios y colonos. A pesar de sus esfuerzos la publicación sólo aguantó diez números y en marzo despareció.

En torno al cambio de siglo tuvo otro hijo, de nombre Juan; pero no he localizado su fecha exacta de nacimiento. Sólo sé que estudiaba dos cursos por debajo de Fernando. Su hijo Rufino comenzaba ya a destacar como estudiante con los jesuitas en el Colegio de Santo Domingo.

1900.

Su obra “El Pleito del Obispado, 1383-1564”, ganó los juegos florales organizados por la Cruz Roja. Se la dedicó al Ayuntamiento por facilitar su investigación. En la sesión del 3 de noviembre de dicho año, la Corporación Municipal, acordó adquirir 25 ejemplares, nombrándole Cronista Honorario de la ciudad, animándole a seguir trabajando entre los archivos municipales que hasta entonces se encontraban en deplorable olvido. En dichos juegos florales, su hija Lolita fue paje en la corte de amor de la reina de la fiesta, Julia Bonafós.

El oriol. 8 de octubre de 1900: Hemos recibido un ejemplar de la interesante obra «El pleito del Obispado» páginas de la Historia de Orihuela, dadas a luz en correctísimo estilo, con suma galanura de frase y admirable erudición, por el conocido escritor, respetable y particular amigo nuestro, D. J. Rufino Gea. El volumen que consta de 208 páginas, ostenta una hermosísima carta prólogo de nuestro sapientísimo Prelado, y los retratos de éste y del primer Obispo de Orihuela, siendo completado, además, por buen número de documentos inéditos sacados del archivo municipal de esta ciudad.

Nuestro querido y muy estimado amigo el ilustrado y conocido escritor D. Rufino Gea, literato que goza de justa reputación en la república de las letras, debido a los notables escritos que han brotado de su fecunda y elocuente pluma, y a quien Orihuela es deudora de algunos favores conseguidos recientemente para los habitantes de esta feraz vega merced a los trabajos periodísticos de dicho señor, enriquecerá muy en breve la literatura de esta ciudad con la publicación de una interesante y hermosa obra, cuyo título es: El Pleito del Obispado 1383-1564.

La aparición de este libro, que se publica a ruegos de numerosos amigos y compañeros del autor, viene a prestar un señalado servicio a toda esta localidad y de un modo particular a las personas aficionadas y amantes de conocer y guardar noticias y documentos que nos impongan de los usos y costumbres de nuestros antepasados. Esperamos con verdadera impaciencia llegue el momento de poder obtener un ejemplar de la citada obra a la cual auguramos una buena acogida por parte del público.

La Ilustración Española y Americana. Madrid, 15 de noviembre de 1900: El pleito del Obispado. 1383-1564 por D. J. Rufino Gea. El Sr. D. J. Rufino Gea obtuvo un premio en los Juegos Florales de Orihuela por el trabajo histórico que lleva por título el que encabeza estas líneas. Es un acabado estudio de investigación histórica que, así como obtuvo el premio del Jurado calificador, obtendrá la aprobación y el aplauso de los inteligentes en este linaje de estudios. El precio del libro, que va ilustrado con dos fotograbados, es de 1,50 pesetas.

El oriol. 15 de noviembre de 1900: Rara avis es la aparición de un libro nuevo en Orihuela y no porque la falte, vida intelectual. Precisamente se cultivan en ella las ciencias y las letras con la profusión de que pueden dar fe multitud de centros docentes, tales como un seminario, un colegio de secunda enseñanza, ocho escuelas primarias de ambos sexos, varias academias, hasta de facultad mayor, una biblioteca pública y un ateneo.

Existen además dos conventos de frailes, dedicado uno a escuela de teología y de filosofía el otro para sus profesos y novicios. Hay un cabildo catedral, un colegio de abogados y muchos individuos dotados de títulos académicos que se dedican a la profesión de medicina, de farmacia y de otras artes liberales. Tiene periódicos y trabajan o pretenden trabajar tres imprentas.

A continuar esta noble afición ha venido el libro del Sr. Gea, cuyo talento y buen gusto era ya ventajosamente conocido del público en las lides literarias. Modestamente lo presenta su autor como páginas de la Historia de Orihuela, cuando en realidad podía haber dicho que su trabajo es la misma historia de esta ciudad en el tiempo que comprende desde el año 1383 al de 1564.

Avalorado tan eximio trabajo con la inserción que le acompaña de multitud de documentos paleográficos de referencia al mismo y tomados del Archivo histórico municipal oriolano, cuya transcripción no agradecerán nunca bastante los eruditos.

Lástima grande, que cegado por un mal entendido patriotismo, no haya echado de ver el Sr. Gea un lunarcillo que desluce un tanto su trabajo como obra de un diligente, imparcial y concienzudo historiador. ¿De dónde saca que esta ciudad tuvo obispo antes de que España sucumbiera en el desastre de Guadalete, según afirma en la pág. 2 de su libro? No hay un historiador serio de cosas eclesiásticas, antiguo ni moderno, que lo sostenga.

El Diario de Murcia. 12 de diciembre de 1900: Según noticias fidedignas, empezará a publicarse el próximo mes de Enero, primero del siglo XX, la «Historia de Orihuela», cuyo primer volumen se formará con los datos históricos recopilados por los Sres. D. Agustín y D. Ernesto Gisbert, padre e hijo respectivamente. Los trabajos de la obra, se harán bajo los auspicios y sabia dirección de nuestro Ilustrísimo Prelado. Tanto la ordenación del primer tomo, como la redacción de los sucesivos, estarán a cargo de los Sres. D. Manuel Bañón, D. Juan Carrió, D. Santiago Moreno, D. José Clavarana, D. Rufino Gea y don Manuel Ferris. La referida Historia, se publicará por entregas de veinticuatro páginas, a real cada entrega.

1901.

Nació otra de sus hijas. No conseguí saber el nombre de todas hasta el año 1913, cuando aparecen juntas en un periódico. Lo explicaré cuando lleguemos a la fecha.

El oriol. 15 de enero de 1901: Ha dado a luz con toda felicidad una preciosa niña la esposa de nuestro distinguido amigo el popular literato orcelitano y cronista de nuestro Excmo. Ayuntamiento, don Rufino Gea. Nuestra más cordial enhorabuena.

Rufino seguía administrando la renta de consumos y persiguiendo el fraude de los «matuteros». Trabajaba con la Comunidad de Labradores y, en sus ratos libres, aspiraba a la Secretaría del Juzgado Municipal.

El labrador. 7 de octubre de 1901: Vacante. Se ha anunciado para proveerse la de secretario suplente del juzgado municipal de esta ciudad y han presentado solicitudes al efecto los señores D. Mariano Soria Porras, oficial encargado ya muchos: años y Rufino Gea, administrador de la renta de consumos. En el señor Gea, a nuestro juicio, existe la incompatibilidad señalada en el artículo 497 su relación con los 474, 475 y 477 de la ley orgánica del poder judicial que no reproducimos por no creerlo oportuno. No dudamos que el dignísimo señor juez de primera instancia de esta ciudad habrá de resolver el asunto.

El Diario de Murcia. 7 de noviembre de 1901: El sábado recibió nuestro respetable amigo el distinguido escritor e ilustrado Administrador de Consumos D. J. Rufino Gea, una carta anónima en la que se le denunciaba que en una casa de la calle del Hospital existía almacenada una importante cantidad de aceite que se había introducido en la población sin satisfacer los correspondientes derechos de consumos.

Inmediatamente, y de acuerdo con sus jefes, ordenó que los dependientes del resguardo practicasen un minucioso registro en la casa de referencia, el que dio por resultado decomisar nueve cueros, conteniendo 56 arrobas de aceite y una hoja de madera con dos arrobas de jabón. Tan escandaloso fraude ha sido comentadísimo en esta ciudad por creerse complicado en él, un señor concejal de la Comisión de Consumos, que poco después de ser decomisadas las especies, presentó la dimisión cumpliendo órdenes del jefe de la policía local.

Con tanta actividad, en noviembre volvió a caer enfermo; pero se recuperó pronto.

Diario de Murcia. 24 de noviembre de 1901: Desde Orihuela. Tenemos una verdadera satisfacción al noticiar a nuestros lectores la notable mejoría que ha experimentado en su enfermedad nuestro distinguido amigo el batallador periodista e ilustrado cronista de Nuestro Excmo. Ayuntamiento D. J. Rufino Gea, por cuyo completo restablecimiento nos interesamos vivamente.

1902.

Corresponsal telegráfico de el «Diario de Murcia». Vocal y secretario de la comisión ejecutiva de la Junta de Hacendados de Orihuela. A pesar de las presuntas incompatibilidades denunciadas por «El Labrador», en mayo se examinó en Valencia para Secretario del Juzgado Municipal y consiguió un sobresaliente.

Las Provincias. Diario de Valencia. 18 de mayo de 1902: No habiéndose presentado en tiempo hábil el aspirante que faltaba a examinarse para secretario de juzgado municipal, se ha disuelto la junta examinadora, habiendo sufrido dichos ejercicios los diez presentados, que lo han sido (el tercero es D. José Rufino Gea Martínez) los cuatro primeros obtuvieron la nota de sobresaliente, y los seis restantes la de aprobado. Nuestra enhorabuena.

Pero no hizo falta. Jubilado el depositario de fondos municipales, consiguió la plaza que buscaba en el Ayuntamiento.

El Labrador. 26 de mayo de 1902: Ha sido jubilado con el haber anual de mil pesetas el depositario de fondos municipales D. Manuel Aliaga, siendo nombrado para sustituirle el que era administrador de consumos D. Rufino Gea.

Entre los años 1901 y 1903, Rufino participó en la publicación de la «Historia de Orihuela», de Ernesto y Agustín Gisbert.

Historia de Orihuela. 1901-1093.

1903.

Nombrado Bibliotecario del Casino Orcelitano como parte de su Junta Directiva. Colaborador del semanario ilustrado «El Orcelitano». Escribió un voluminoso estudio titulado «La Acequia Molina y sus regantes. Apuntes históricos y repartos de agua».

El Diario de Murcia. 23 de abril de 1903: Libro curioso. Con el título de «La acequia de Molina», ha publicado nuestro compañero en la prensa y corresponsal estimado de este periódico en Orihuela D. J. Rufino Gea, un libro muy bien impreso y editado con lujo que contiene las noticias históricas y repartos de agua que afectan a dicho cauce en el término de la vecina ciudad.

La Comarca. 27 de abril de 1903: LA ACEQUIA DE MOLINA. Apuntes históricos y repartos de aguas. Interesantísima resulta, la última obra que acaba de publicar el conocido e ilustrado escritor oriolano D. Rufino Gea. Dicha obra, que lleva el título con que encabezamos las presentes líneas demuestra un extraordinario y notable en todos los conceptos, hallándose enriquecida con documentos curiosísimos, haciendo una reseña histórica de estos regadíos desde la expulsión de los árabes hasta nuestros días.

La obra se halla ilustrada con los retratos de los señores D. Matías Sorzano de Nájera: D. Antonio M. Balaguer Irujo, D. Andrés Rebagliato Pescetto, D. Manuel Ceballos Ruiz, D. Tomás Soler Más, D. Francisco Ballesteros Villanueva, D. Pedro R. Mesples y el del autor, que son los que desde 1828 se han sucedido como síndicos. Además figura un plano de dicha acequia de Molina. La obra es, como ya dejamos dicho, muy notable y digna de ser adquirida y leída por todos los oriolanos que se interesen por las cosas de nuestra tierra. Felicitamos al Sr. Gea por haber visto coronado por el más lisonjero éxito sus patrióticos deseos, y recompensados sus trabajos por la satisfacción que esto ha de producirle.

El molino, cuando lo compró Wandosell. Colección Tejuelo.

En mayo, el rico propietario Pío Wandosell pretendía dotar a Orihuela de un nuevo alumbrado eléctrico que pudiera utilizarse de sol a sol, aprovechando para ello el salto de aguas que existía en su Molino de la Ciudad. Rufino Gea Martínez acudió al acto de exposición de los planos de obra, como representante de los heredamientos de las acequias de Callosa en tanda de Orihuela, Almoradí, Almoravit y Escorratel. Y no puso pegas al proyecto.

Pío Wandosell

En septiembre apareció un nuevo semanario que recuperó un viejo título. «El Orcelitano» nombraba a Rufino Gea entre sus ilustrados colaboradores. Sólo he encontrado dos artículos; uno en septiembre titulado «Ocasión oportuna», sobre la construcción de los caminos de Hurchillo y Beniel; y otro en octubre abundando en el tema con el título «Las Carreteras de Hurchillo y de Beniel».

1904.

La existencia de «El Orcelitano» fue breve; cerró en enero. En marzo murió su suegra y en abril sufrió un ataque de neuralgia que le obligó a guardar cama. En mayo fue designado representante del Juzgado de Aguas en oposición al proyecto de desvío del río para hacer un salto de agua en Abarán.

El Diario Orcelitano. 26 de marzo de 1904: Ha fallecido en el vecino pueblo de Bigastro la señora madre política de nuestro querido amigo D. Rufino Gea. El entierro se verificó en la tarde de ayer siendo extraordinaria la concurrencia que acompañó al cadáver hasta la última morada. Reciba nuestro buen amigo y su distinguida familia la expresión de nuestro sentimiento.

Manuela Adelaida Villanueva Castaño. Suegra de Rufino. Archivo de Mª Dolores Bregante Illescas. Mi agradecimiento a José Manuel Dayas.

El Diario Orcelitano. 29 de abril de 1904: En la tarde de ayer regresó a Barcelona después de haber permanecido varios días en el vecino pueblo de Bigastro, a donde vino con motivo del reciente fallecimiento de su señora madre, nuestro distinguido amigo don Manuel Sacasa. (…) A consecuencia de un ataque de neuralgia, se ha visto obligado a guardar cama nuestro querido amigo D.  Rufino Gea, el cual ya se encuentra totalmente restablecido. Reciba nuestra enhorabuena.

Gracias al “Diario Orcelitano” sabemos que ese año pasó su «descanso estival» en Torrelamata. En julio marchó con la familia; en agosto regresó para resolver asuntos municipales y luego volvió a la playa hasta septiembre.

El Diario Orcelitano. 16 de julio/4 de agosto de 1904: Esta tarde sale para la Mata a pasar la temporada de veraneo nuestro estimado amigo D. Rufino Gea y familia. Feliz viaje. /Anteayer estuvo en esta, el depositario de fondos públicos del municipio,nuestro querido amigo D. Rufino Gea, quien después de evacuados los negocios que a esta le traían, salió nuevamente para Torrelamata.

En la siguiente noticia alguien se lio con el trabajo de Rufino. Que yo sepa, sólo Justo García Soriano se atrevió con el tema de la Armengola. El libro que estaba preparando se ambientaba en el siglo XVIII; es decir, medio milenio después.

El Diario Orcelitano. 10 de agosto de 1904: Sabemos que nuestro querido y particular amigo el distinguido literato, D. J. Rufino Gea, se ocupa en la actualidad y en la colonia veraniega de Torre la Mata, en escribir un interesantísimo libro quedará a la estampa en el próximo mes de octubre, el cual está llamado a descubrirnos la verdad de la obscura tradición de La Armengola, pues que el Sr. Gea, en una de sus incesantes exploraciones por antiguas bibliotecas y archivos, ha encontrado riquísimos documentos de aquella época, que ponen bien a las claras, la verdad de los hechos acaecidos, y en el año en que ocurrieron.

Deseando estamos, y con nosotros todos los que conocen la idea del señor Gea, de desenterrar una verdad, que el anunciado libro se dé al público para que se sepamos de una vez y para siempre, la verdad de esa nebulosa y casi fantástica tradición que nos legaron nuestros antepasados y lo que aún nadie había podido desentrañar. Mucho tendrá que, agradecer la historia patria al Sr. Gea, después de publicar el libro que tiene en preparación.

El diario conservador “La Comarca” trató de ponerlo en un aprieto con la disyuntiva de liberal o católico. Todo comenzó cuando el citado diario publicó la lista de los que habían pagado cinco pesetas para participar en un Congreso Mariano en Barcelona. Entre ellos figuraba su hijo Rufino, interno en Santo Domingo. Pidió una rectificación y «La Comarca» mantuvo la polémica durante tres semanas.

Ya en octubre, Rufino les envió una carta abierta en la que explicaba que los padres de la Compañía de Jesús habían invitado a sus alumnos a contribuir con donativos para dicho congreso; y que su hijo, como uno de tantos, había aportado cinco pesetas. Pero que un niño de trece años carecía de libertad para comprometerse con ninguna asamblea; y que él no lo había autorizado ni pensaba hacerlo.

La Comarca. 4 de octubre de 1904: Rectificación. Nuestro amigo D. Rufino Gea nos ruega hagamos constar que ni a su hijo se le ha hecho indicación alguna para asistir al Congreso de las Congregaciones Marianas que se ha de reunir en Barcelona, ni ha sido inscrito en las listas de concurrentes, como por error se ha dicho. También quiere que conste que no hubiese autorizado tal inscripción. Bueno, que conste, pero conste que esto último lamentamos tenga tanto empeño hacerlo constar el Sr. Gea.

Porque parece algo así como si creyese que el asistir al Congreso Mariano había de imprimir a su hijo algún estigma vergonzoso. O que tomando en serio lo dicho por «Unión Republicana», opina que no se puede ser depositario de un ayuntamiento liberal y mandar un hijo a un congreso católico, o para ser católico estorba ser liberal. Nosotros nos apresuramos a complacer al amigo particular pero lamentamos muy mucho los términos en que hace la rectificación.

En ese mes de octubre viajó también a Madrid acompañando al alcalde Pedro R. Mesples en unas gestiones de administración local. En diciembre escribió otra carta abierta, esta vez en «La Vega del Segura», aclarando su participación en el asunto de la desviación del Segura.

El director del citado periódico, el conservador Antonio Pescetto, le acusó directa y públicamente a través de otra carta abierta que Rufino contestó. Transcribo el intercambio epistolar. Por último, el 19 de diciembre se desplazó al Gobierno Civil de Murcia para presentar un escrito de oposición al proyecto de desviar el río Segura.

La Vega del Segura. 14 de diciembre de 1904: Sr. D. Rufino Gea. Muy Sr. mío: Mucho se murmura y se asegura por la población que es V. el autor de los tres escritos que se han publicado en el diario de esta localidad “El Adalid”, bajo el epígrafe de “Embrollos acuáticos” y que tanto éstos como los que se han publicado en algún otro periódico, siempre han sido con la tendencia de personalizar el cargo que he desempeñado para atacarme directamente y con la innobleza del que así escribe.

Si esto es así, firme los escritos o diga que son suyos, como lo hago yo para defenderme, y no sea V. de aquellos que para que no les califiquen, suelen tirar la piedra y esconder la mano, y luchemos en buena lid como lo hace toda persona honrada con el fin de que triunfe la verdad. En espera de su contestación queda de V. afmo. S. S. q. b. s. m. Antonio Pescetto.

El adalid/La Vega del Segura. 15 de diciembre de 1904: Sr. D. Antonio Pescetto. Muy Sr. mío: He leído la carta que ayer me escribe desde las columnas del periódico que tan hábilmente dirige, y le ruego con todo encarecimiento que no haga usted caso de los chismes y murmuraciones que me atribuyen la paternidad de los embrollos acuáticos, así como yo tampoco hice caso, y aún creo que le aconsejé á V. que hiciera lo mismo, cuando esos mismos chismes y murmuraciones atribuyeron a V. la paternidad de aquellas hojas famosas del famoso Ayala, labrador de usted en la Daya, cuya paternidad negó V. en el juzgado. Si V. quiere insertar esta carta en el periódico que ha publicado la suya, como espero y procede, se lo agradecerá su afino, y S. S. Q. L. B. L. M.  J. Rufino Gea.

La Vega del Segura. 15 de diciembre de 1904:. D. Rufino Gea. Muy Sr. mío: He recibido su atenta y queriéndole complacer, ha ordenado que se inserte inmediatamente (…) Mucho me satisface el contenido de su carta, porque como Secretario de la Junta de Hacendados, espero me ayudará a defenderme y hacer comprender a todo el mundo que en nada que yo tomo parte existen chanchullos: así pues, espero que el autor de dichos escritos cuando termine los «Embrollos Acuáticos», emprenda los terrestres, y si él no lo hace, lo haremos nosotros para aplastarle. Sin más por hoy, queda de V. afmo. S. S. q. s. m. b. Antonio Pescetto.

1905.

En febrero estaba otra vez “enfermo de la vista” y viajó a Madrid “con objeto de someterse al tratamiento de un oculista de la Corte”. Publicó «Los oriolanos de antaño. Memorias de 1700 a 1760», cuya reseña en “El Graduador” de Alicante y En “Las Provincias” de Valencia, he transcrito.

El Graduador (Alicante) 18 de marzo de 1905. “El distinguido escritor oriolano Don J. Rufino Gea, ha tenido la amabilidad, que sinceramente le agradecemos, de remitirnos los dos cuadernos hasta ahora publicados de su notable obra “Los Oriolanos de antaño” (Memorias de 1700 a 1760). La obra va ilustrada por el dibujante D. M. Garriga Soler, y constará de un solo tomo. Se repartirá por cuadernos al precio de 25 céntimos de peseta uno, distribuyéndose a los suscriptores dos cuadernos al mes. La obra es de gran importancia histórica, escrita con galanura de lenguaje muy recomendable, y seguramente tendrá el mejor éxito en la ciudad de Orihuela y en cuantos se dedican al estudio de los tiempos pasados”.

Las Provincias. 25 de abril de 1905: Los oriolanos de antaño. (Crónica interesante). La antigua e histórica ciudad de Orihuela tiene un excelente cronista. D. José Rufino Gea que así se llama, joven todavía, experto en los estudios históricos, investigador incansable de las bibliotecas y archivos de su ciudad natal; solo tiene una falta para lucir como debiera, y es su excesiva modestia. Ha dado ya algunas muestras de sus interesantes trabajos. Una de ellas, el libro titulado El pleito del Obispado, que da mucha luz sobre las curiosísimas contiendas sostenidas durante dos siglos y medio por el clero y los magistrados civiles de Orihuela, para emanciparse de la autoridad de los obispos de Cartagena, prueba, al par que sus laboriosas pesquisas paleográficas, su arte y su buen criterio para escribir la historia como ahora se exige.

Otro libro suyo La acequia de Molina, es de gran interés para los agricultores de aquella fertilísima huerta. Ahora ha comenzado a publicar otra obra de mayores alientos. La titula Los ORIOLANOS DE ANTAÑO, memorias de 1700 a 1760, y para hacer más agradable su lectura, ha adoptado la forma de una autobiografía, en la cual un ungido personaje de aquel tiempo, hijo de la antigua ciudad de Teodomiro, refiere los accidentes de su vida y lo que pasó en su tiempo.  El Sr. Rufino Gea ha elegido aquella época por ser muy interesante para Orihuela.

«Me propongo, dice el supuesto cronista, describir la acrisolada fidelidad de mis compatriotas, y diré cómo esta hermosa virtud, tan arraigada en los pechos oriolanos, acarreó a esta república, hambres, pestes, guerras, saqueos, latrocinios y muertes: que estas y otras crueles calamidades hizo caer sobre Orihuela nuestra lealtad al señor rey D. Felipe V, cuando los ingleses y los austriacos le disputaron el trono de sus mayores; relataré mi intervención en aquellas luchas sangrientas, las fatigas que padecimos, los actos heroicos que realizamos y la bellaquería con que fueron premiados tan gloriosos esfuerzos; hablaré también de nuestras fiestas y diversiones, y de los pleitos, escándalos y desafueros que algunas de ellas ocasionaron; de las contiendas que los reverendos canónigos han tenido con sus obispos, y contaré cómo uno de los más ilustres prelados vio alzarse, revueltos contra él, a los señores del Cabildo, a los frailes, monjas, regidores y gremios, venciéndolos y subyugándolos a todos.»  

Tres cuadernos se han repartido de este erudito libro, que afirmará sin duda el renombre que goza ya el cronista de Orihuela entre los aficionados a los estudios históricos, y en especial entre los “amadors de les glories valencianes”.

En la junta general de regantes de la acequia de Molina, celebrada en mayo, Antonio Pescetto volvió a la carga acusando a Francisco Ballesteros de manipular los riegos en su propio beneficio con la complicidad de Rufino. Este contestó que eso era falso; que venían regando así desde tiempo inmemorial. Se publicó en “El Diario” con el título “Denuncia Falsa”; y Pescetto respondió con una carta abierta que terminaba así:

El Diario. 29 de mayo de 1905: …Es muy previsor nuestro Síndico de la acequia de Molina D. Rufino Gea, puesto que nos cita para suspender la tanda de la acequia temporalmente precaviendo los desórdenes que ha de producir la sequía ocupándose del porvenir sin remediar como le dije los desórdenes que existían ni hacer siquiera mención de ellos. Me abstengo de todo comentario y la opinión que juzgue, absteniéndome de manifestar las irregularidades que se vienen cometiendo en asuntos de aguas…

En junio se celebró una reunión de todos los jueces de la vega en el salón de Aguas del edificio “La Caridad” para tratar el tema de una posible desviación del río; y se acordó por unanimidad recurrirla ante el director general de Obras públicas; comisionando a Rufino para ese trabajo. Como representante de toda la Vega Baja viajó a Murcia.

En julio consiguieron impugnar todos los proyectos de desviaciones y de nuevo pasó el verano con la familia en la costa. En octubre volvió a la Corte acompañando al alcalde accidental Severiano de Madaria en unas gestiones económicas.

El Diario. 7 de septiembre de 1905: De Torrevieja, donde ha pasado una temporada, ha regresado con su familia nuestro amigo D. Rufino Gea.

A primeros de noviembre enfermó y pasó unos días en cama. Se recuperó a tiempo para participar en las reuniones destinadas a formar la Cámara Agrícola de Orihuela, de la que fue nombrado secretario. Y de viajar a Alicante con una comisión municipal encabezada por el alcalde para saludar al nuevo Gobernador Civil.

El Diario. 7 de noviembre de 1905: Por completo restablecido de la leve dolencia que le retuvo algunos días en cama hemos tenido el gusto de saludar a nuestro respetable amigo el depositario de fondos municipales D. Rufino Gea. Le felicitamos.

1906.

Como secretario de la Cámara Agraria, convocó en enero las primeras reuniones en la sede que anteriormente había sido el “Círculo Republicano”. Entre otras cosas,  barajaron la posibilidad de suprimir el impuesto de consumos; discutieron  la creación de una guardia rural costeada por los propietarios y consiguieron que todos los exportadores de naranjas indicasen en sus cajas la marca de Orihuela.

En marzo presentó en “El Diario” un proyecto para construir de cemento las acequias de Orihuela, con un presupuesto superior al millón de pesetas. Por aclamación, fue elegido vocal del sindicato de la Comunidad de Labradores.  En abril se celebró una reunión en el ayuntamiento para nombrar una “comisión suprema” encargada de organizar las fiestas para el sexto centenario de la aparición de la Virgen de Monserrate. Rufino quedó como vicesecretario de la misma. También trabajó como secretario suplente del juzgado.

En junio su hijo Rufino obtuvo brillantes notas y marchó a Barcelona a estudiar ingeniería. En septiembre participó activamente en los actos del Centenario de la Virgen de Monserrate. El 24 de septiembre le nació otra hija “hermosa y robusta” a decir de sus colegas de prensa. En octubre acompañó a su hijo a Barcelona y en noviembre volvieron sus problemas con la vista. En diciembre tenía en casa a dos criaturas enfermas.

El diario. 3 de septiembre de 1906: Organización de las fiestas para el centenario de la Virgen de Monserrate. El programa se encargó de redactarlo el ilustrado cronista del Ayuntamiento D. J. Rufino Gea, a quien conocéis sobradamente por los trabajos que ha llevado a cabo en favor de los huertanos, oponiéndose a las desviaciones del Segura, y siendo el alma de nuestra Cámara Agrícola; pues bien, D. Rufino que es un literato de cuerpo entero, ha escrito un esquema de los festejos, que da el opio, con su poquito de preámbulo histórico, encargándose de cuidar de la impresión encomendada a la imprenta de La Lectura Popular y las portadas o tapas a los talleres de litografía de la renombrada casa de Ortega de Valencia. El programa quita el sentido…

1906. Fiestas centenario de la Virgen de Monserrate.

1907.

Secretario de la junta directiva de la Cámara Agrícola de Orihuela. En enero viajó a Valencia para asistir a la reunión de la Federación Agraria de Levante. En marzo dimitió del cargo de depositario del fondo municipal, decisión aplaudida unánimemente por la prensa. Fue sustituido por Mariano Botella Canales. A finales de abril fue elegido por unanimidad por la junta para representar a la Cámara Agrícola en la Asamblea Nacional de Agricultores organizada por el Ministerio de Fomento.

El Correo Español. Madrid, 1 de mayo de 1907: Asamblea de agricultura. En Orihuela se celebró ayer una importante reunión de comerciantes y agricultores, tratando de la Asamblea de agricultura convocada por el ministro de Fomento. Se acordó enviar como representante a D. Rufino Gea.

El evento tuvo lugar el 18 de mayo en el Círculo Mercantil de Madrid y se alargó una semana. Rufino fue propuesto por la federación de Levante para la ponencia de mercados y transportes. En junio salió con su familia para instalarse en su finca de la huerta; y a ellos se unió Rufino hijo, que regresó de Barcelona con notas excelentes. En agosto firmaba la respuesta a un cuestionario remitido por el Ministerio de Fomento, y publicado en prensa. Comenzaba así:

«La Iberia». 14 de agosto de 1907: Observación previa. Este término municipal consta de 12.590 hectáreas de secano y 6.474 de regadío, con una población rural de 16.170 habitantes. La mayor finca de secano tiene 3.100 hectáreas; la de regadío 76, y la menor de uno y otro consta de 5 a 6 áreas. Bastantes fincas de regadío y algunas de secano las cultivan sus dueños; pero por lo general predomina el arrendamiento, a medias y terrajes para el secano, a un tanto de moneda al año para el regadío. Son a medias, en el secano, los productos del plantío (olivos, almendros, viñas etc.) y el terraje consiste en una unidad por cada cinco y a veces por cada cuatro del producto de las tierras destinadas a sembradura…

A finales de septiembre viajó a Burjassot, de nuevo comisionado por la Cámara, para estudiar los efectos de un nuevo insecticida contra el Poll Roig (el piojo rojo). A la vuelta impartió una conferencia sobre el tema en el Casino Orcelitano. En noviembre publicó una carta abierta explicando a un periodista murciano la peligrosidad de «El piojo rojo y la negrilla». «La Iberia» presumía de los vastos conocimientos de su ilustrado colaborador, que no paraba de dar conferencias sobre insecticidas, técnicas de poda y otros artes de la agricultura. En diciembre participó en una reunión de propietarios y agricultores para formar un sindicato de exportadores de frutas. Para Navidad, cayó enfermo; pero se recuperó pronto.

«La Iberia». 7 de octubre de 1907: La obra de la Cámara Agrícola. Los agricultores de esta vega están de enhorabuena, porque debido a la actividad que en este asunto ha desplegado la Cámara Agrícola, y especialmente su incansable secretario D. Rufino Gea, será Orihuela la primera población de España en donde el sabio ingeniero valenciano D. José M. Martí dé a conocer su descubrimiento…

1908.

En marzo decía el corresponsal de “El Liberal” que su compañero y amigo Rufino Gea «no tiene más Dios, ni más Santa María» que Orihuela y la prosperidad de Orihuela y la vega de Orihuela. Y le publicó una carta de la que he sacado algunos fragmentos:

Según mis noticias, son catorce los proyectos de desviación solicitados: tres en Calasparra, uno en Cieza, otro en Ojós; otro en Abarán, tres en Archena, dos en la contraparada, dos en Lorca y uno en Mula. (…)  En 22 de diciembre de 1906 Murcia y Orihuela vencieron y la real orden de concesión fue anulada; pero como en la sentencia quedó un resquicio abierto (…) al poco tiempo de ocupar el poder el partido conservador; porque el Consejo de Obras Públicas, fundándose en que el progreso y las necesidades de la vida moderna exigen el desarrollo de esta clase de industrias, declaró que no se causaba con ellas perjuicio alguno a los regantes de Murcia y Orihuela. (…) todo eso no vale un comino para la satisfacción que experimentarán los huertanos al ver sus pimentonares y naranjales mustios y decaídos por falta de agua, pero iluminados por lámparas incandescentes y conducidos por tranvías amplios, cómodos y veloces…

El domingo cinco de abril tomó parte en el “mitin del río” como parte de una campana contra las desviaciones del río. Lo organizaba la Federación Agraria del Valle del Segura, y junto a él hablaron el alcalde, el juez de aguas, el presidente del Casino Orcelitano y algún concejal.

Gerente del sindicato de productores de naranja de Orihuela, su organización presumía de recibir el fruto de manos del labrador, señalarlo con una marca, ponerlo en Londres, venderlo y entregar a su dueño el producto en venta, liquidado y limpio. Lograban casi siempre transportar las remesas de naranjas a Londres en el menor tiempo posible, sin sufrir averías que las inutilizasen para el consumo.  

A primeros de junio visitó Madrid con otra comisión agrícola. En julio, Luis Barcala, al que había visitado en Madrid, le dedicó una larga carta abierta publicada en «La Iberia». El resto del año lo pasó viajando comisionado por el sindicato.

1909

Como gerente del sindicato siguió viajando y participando en todo tipo de iniciativas agrícolas. Demostraciones de insecticidas, conferencias, etc. Y a mediados de abril le nació otra hija. En noviembre volvió al ayuntamiento de forma interina. Pero gracias al sistema de turnos, con el regreso de los liberales, le tocaba recuperar la plaza en propiedad.

El Tiempo. 4 de enero de 1909: Nuevo almacén El Sindicato de productores de Naranja del que es gerente D. Rufino Gea, ha adquirido en alquiler un nuevo local para almacén, que por estar situado en el paseo de la Estación frente a la Glorieta y por permitir dar más amplitud a sus negocios, supone una mejora para el dicho sindicato.

El Eco de Orihuela. 28 de diciembre de 1909: La secretaría de Ayuntamiento que en tiempo de los conservadores se donó a D. Matías Pescetto, ahora en tiempos de los liberales la desempeñará en propiedad D. Rufino Gea cuyo nombramiento se acordará en la primera sesión hábil que celebre el nuevo Ayuntamiento. La carrera política de dicho señor, los  indiscutibles e importantísimos servicios prestados a su partido, sus profundos conocimientos administrativos, su parentesco en fin con el Sr. Ballesteros ¿no son razones poderosísimas para que eso ocurra?

¿Quién acaso ha guiado siempre los inciertos pasos de los alcaldes liberales en el vasto campo administrativo? el Sr. Gea. ¿Quién ha sido el brazo ejecutor de las imperantes órdenes del Sr. Ballesteros? el Sr. Gea. ¿Quién en los momentos difíciles para el partido, ha apartado la nave de los mil escollos que amenazaban destruirla? el Sr. Gea. Pues todos esos méritos son más que suficientes para que aspirando el Sr. Gea a la Secretaría del Ayuntamiento vea colmadas sus aspiraciones.

En septiembre se nombró un nuevo contador de fondos y, a petición suya se le subió el sueldo a mil pesetas anuales. En diciembre dicha subida fue puesta en tela de juicio y el contador suspendido. Al mismo tiempo, el diario conservador aseguraba que el Sr. Gea había privado de sus valiosos servicios al alcalde; y que la retirada era para “in eternum”.

También publicaba la lista de políticos que Rufino tenía en contra para alcanzar la plaza de secretario del Ayuntamiento: El Sr. Linares, el Sr. Ballesteros hijo, los ocho concejales del Sr. Coig,  el Sr. D. Andrés Pescetto y el Sr. García Murphy. Dos diputados provinciales y diez concejales contra el Sr. Gea. Ya  se rumoreaba que Gea acabaría aceptando el cargo de contador de fondos como solución de emergencia; sin aportar titulación alguna.

1910.

En enero volvió a caer enfermo; no sé si por el disgusto. Las posibilidades de recuperar el cargo de secretario en el Ayuntamiento se anularon al certificarse la alianza de su partido con una escisión de los conservadores. Esta alianza implicaba ceder algunos cargos ya comprometidos. Todos reclamaban su parte del botín y no había disponibles tantos puestos como solicitudes de correligionarios. De nada sirvió apelar a Capdepón o a Ballesteros reclamando su plaza de secretario.

El Eco de Orihuela. 4 de enero de 1910: Para contentar a ciertos elementos, ha sido preciso que el partido canalejista cometa una gran injusticia con uno de sus más significados miembros y esto sólo, dará la medida de a cuánto asciende esa influencia. Nadie ignora los indiscutibles méritos de D. Rufino Gea candidato a ese cargo, ni creemos exista quien a regateárselos se atreva. Ha sido el Sr. Gea, el verdadero peón que ha puesto su inteligencia no mediana, sus conocimientos no escasos y su actividad poco común, al servicio de todos los alcaldes liberales.

El y solamente él, podrá allá en su interior, aquilatar los servicios que al partido lleva prestados y quizás no sean los más despreciables, el silencio que siempre ha guardado. Ha atravesado el partido en Orihuela, por vicisitudes más o menos grandes y el Sr. Gea mientras los más se encogían de hombros, trabajaba con fe, para que los liberales saliesen airosos. Se han presentado elecciones en las que el partido liberal ha podido sufrir un descalabro y la pericia y laboriosidad del señor Gea, han evitado éste. Todo eso se ha pagado con el arrumbamiento político de ese señor, por conservar el puesto a un recomendado de los señores Coig y amigos.

En abril, al plantearse la constitución de cajas rurales, “El Diario” recordó los grandes beneficios que el sindicato estaba aportando a la agricultura oriolana y aplaudió a todos los socios del mismo; pero muy singularmente al gerente, don J. Rufino Gea que había puesto su actividad e inteligencia privilegiada al servicio de tan benéfica institución.

La dirección general de Administración local anunció por el término de 30 días un concurso para proveer la plaza de contador de fondos municipales del Ayuntamiento. El 23 de mayo se anunció al Sr. Gea con carácter interino. La vacante se anunció en los periódicos oficiales cumpliendo el precepto legal y por fin, en la sesión supletoria del 28 de mayo lo nombraron oficialmente contador de fondos municipales; pero sin perder el carácter de interino.

El Eco de Orihuela. 9 de junio de 1910: Para “solventar asuntos particulares”, marchó ayer a la Corte nuestro querido amigo el contador de fondos municipales D. Rufino Gea. Así poco más o menos «rezaba» ayer una de las gacetillas del periódico de «casa y boca» de los demócratas. Y miren Vds. que es desgracia; si el Sr. Gea hubiese continuado de agrícola a secas, nadie se atrevería a sacarle partido a ese viaje, pero como dicho señor es político, y por añadidura ha aceptado un cargo que antes no quiso, todo el mundo se ha creído con derecho a rumorear y fantasear sobre susodicho viaje. De todas las cábalas que no han sido pocas la más verosímil es que dicho viaje está relacionado con el asunto de la secretaria, constante aspiración del Sr. Gea y que no ha abandonado todavía. El tiempo aclarará el misterio.

Creo poder aclarar esos asuntos particulares. Su hijo Rufino había aprobado brillantemente los ejercicios de ingreso al cuerpo de Telégrafos; y en breve salía destinado a la capital para incorporarse a dicho cuerpo y realizar las prácticas.

En agosto volvió a caer “ligeramente enfermo”. En noviembre asistió al multitudinario banquete que los servicios de la Fonda España ofrecieron en el Teatro Circo, engalanado de flores y con la banda municipal en el escenario, a Trinitario Ruiz Capdepón y a su hijo, el joven diputado,  Manuel Ruiz Valarino.

1911.

El 13 de febrero fallecía en Madrid D. Trinitario Ruiz Capdepón y al día siguiente casi toda Orihuela lloró su pérdida. En marzo, “El Diario” preparó un número especial del que transcribo el texto aportado por Rufino. Transcribo también la envenenada respuesta de «El Eco de Orihuela», metiendo el dedo en la herida.

El Diario. 9 de marzo de 1911.

El Diario. 9 de marzo de 1911: Uno de los empeños más grandes y generosos de D. Trinitario, y que más honran su memoria, fue el de poner en práctica el adagio inglés que dice: Más avispas se cogen con miel, que con vinagre. Y repartió favores, influencias y destinos a granel, pero cuando llegó la hora de la desgracia, la hora de prueba, se sorprendió de haber cogido tan pocas. Algunas avispas le lastimaron con sus aguijones, pero la generosidad de su alma, se acrecentaba con el santo amor a su querida Orihuela. Fue un gran hombre de bien. J. RUFINO GEA

El Eco de Orihuela. 13 de marzo de 1911: En el extraordinario que el «órgano oficioso» dedicó a la memoria del Sr. Ruiz Capdepón, colaboraron ilustres escritores y algunos que no sabía yo fuesen escritores. Don J. Rufino Gea, que es de los primeros, nos hizo saber que el ilustre muerto, mostró gran, empeño en poner en práctica el adagio ingles que dice “Más avispas se cogen con miel que con vinagre”.

Algunas avispas le lastimaron con sus aguijones— añadía el culto periodista. Y yo en el acto, recordé que un señor que se había hartado de la miel del senador oriolano,  le lastimó un día tan sin piedad, que el corazón del venerable anciano tuvo herida para mucho tiempo. Si el lector no conoce ese hecho, es porque anda desmemoriado. Ocurrió cuando aquellas elecciones en las que intervino la liga Católica. Dios me libre pensar que el señor Gea, tuviese presente ese recuerdo al llenar sus cuartillas, a pesar de que la avispa en cuestión también le clavó a él un aguijonazo (el de la secretaría) que si se ha curado, es por la contaduría, aunque interina.

Solucionada la vida de su hijo Rufino (el mayor del segundo matrimonio), costeó el traspaso de un comercio para su primogénito. En abril, José Gea Sacasa viajó a Barcelona ya como propietario de «El Indio» a comprar géneros para su nuevo establecimiento.

El diario. 15 de abril de 1911: Por virtud de escritura otorgada por la señora viuda de D. José Martínez Costa a favor de nuestro amigo Don J. Rufino Gea, ha sido traspasado a este el comercio de tejidos denominado «El Indio», situado en la calle de Calderón de la Barca núm. 13. El Sr. Gea ha encargado a su hijo mayor D. José Gea Sacasa la dirección del establecimiento; y saldrá en breve para Valencia y Barcelona para hacer las compras de la temporada. Felicitamos a nuestro buen amigo por esta adquisición y no dudamos de que bajo la acertada dirección de su hijo, tan conocido y acreditado en el comercio local, adquirirá el establecimiento «El Indio» la importancia que merece.

De aquel verano solo tengo constancia de cortos viajes a Murcia o a Alicante, acompañando al alcalde. En junio salió un nuevo semanario muy agresivo con los liberales y con Rufino. Se llamaba «La Cantárida», y volvió a hacer público todo el lío de su cargo municipal.

La Cantárida. 12 de julio de 1911: El Sr. Gea decía en todos los tonos que él deseaba la secretaría del municipio no por el sueldo sino por el cargo. —Ya te contentaras con dos pesetas — solían murmurar algunos maliciosos. Y en efecto se ha contentado con ser contador interino. Una pregunta. ¿Se ha anunciado ya la vacante de su cargo o es que D. Rufino va a ser el eterno interino?

En el apartado familiar todo parecía ir bien: José con su tienda; Rufino destinado a las oficinas de Telégrafos en Madrid; Fernando viajó a Tarragona; y Juan obtuvo dos matrículas de honor en segundo de bachillerato. Pero esa paz pronto se iba a truncar. En julio cayó enfermo su hijo José y en septiembre su esposa; ambos de gravedad. Su mujer se recuperó; pero el primogénito acabó falleciendo el 16 de noviembre con 24 años.

El diario. 17 de noviembre de 1911: D. José Gea Sacasa. Víctima de larga y penosa enfermedad bajó ayer a la tumba el joven cuyo nombre sirve de epígrafe a estas líneas. En la primavera de la vida, cuando todo le sonreía y para él era el mundo un valle de ilusiones por realizar, deja la tierra sumiendo en el más profundo desconsuelo a sus padres y hermanos.

La parca, que no repara en edades ni condiciones para asestar sus golpes le arrebató la vida a los 24 años de edad, cuando empezaba a dar pruebas de su ingenio mercantil. Descanse en paz el finado y reciba su familia, muy especialmente su señor padre, nuestro querido amigo D. Rufino, la sincera expresión del profundo pesar de la redacción de El Diario, por tan irreparable pérdida.

El Eco de Orihuela. 17 de noviembre de 1911: PEPE GEA ¡Triste es tener que anotar la muerte de un amigo, pero esta tristeza invade toda el alma si el amigo es un joven! En poco tiempo hemos tenido que registrar en estas columnas el fallecimiento de bastantes amigos en plena juventud. Esta vez le toca el turno a Pepe Gea, amigo queridísimo, cuyas numerosas relaciones las había conquistado con su carácter amable y afectuoso. La loca Parca ha puesto fin a su vida cuando comenzaban a realizarse sus sueños.

A su temprana edad había ya montado un establecimiento de tejidos, al que había dado un sólido crédito debido a sus vastos conocimientos mercantiles. Su vida ha sido breve, más todos tenemos gratas impresiones de su amistad, con todos ha sido siempre afable, siempre cariñoso. En su casa ha dejado un doloroso vacío. Sus padres y hermanos pasan en estos momentos por una desconsoladora amargura. Por  si puede serles de algún alivio, le testimoniamos la inmensa parte que tomamos en su dolor.

El diario. 18 de noviembre de 1911: Ayer tarde fue conducido a su última morada, el cadáver del que en vida fue el joven José Gea Sacasa. El acto resultó una imponente manifestación de duelo, realizado por numerosas personas de todas las clases sociales de Orihuela, en demostración de las generales simpatías con que contaba el finado y de que goza su familia.

La vida siguió adelante y, en diciembre, se firmaron las escrituras del nuevo “Sindicato Agrícola de Orihuela”, heredero del “Sindicato de Productores de Naranja”. Su misión era facilitar abonos y semillas a buen precio y dar salida a las cosechas; esta vez ya con capital propio. Rufino era uno de los propietarios y vocal de la junta directiva.

1912.

En enero acompañó a una nutrida comisión de norteamericanos y franceses que visitaron Orihuela para estudiar los progresos agrícolas, cultivos, sistemas de riego, producción y lucha contra las plagas. De su gestión municipal he hallado noticias de algunos viajes a Alicante.

Tras muchas solicitudes de la prensa conservadora para que mostrasen las cuentas municipales, sufrió una rigurosa inspección de la comisión fiscalizadora, de la que salió con su prestigio reforzado. Hechas las comprobaciones, sus operaciones eran conformes; llevadas con escrupulosidad y con arreglo a ley. Tras la inspección, volvió a enfermar y no levantó cabeza durante el mes de diciembre.

Diario de Alicante. 2 de noviembre de 1912: Hoy se hallaban en esta capital, procedentes de Orihuela, el diputado provincial D. Francisco Ballesteros Meseguer, el alcalde de dicha población D. José Ferrer Lafuente y el antiguo periodista D. Rufino Gea.

El Diario 11 de noviembre de 1912: NUBE DE VERANO. Sí, lectores de tal podemos calificar con razón y en justicia, la que aparentemente amenazadora se formó alrededor de la pulquérrima gestión del contador de los fondos de este Ayuntamiento, nuestro ilustrado amigo y veterano compañero, D. José Rufino Gea Martínez, en la sesión que la Corporación celebró el día 23 de octubre (…) pero todo ello fue como una aparatosa nube de verano, muy obscura, precedida de grandes relámpagos y anunciada por formidables truenos, pero que a la postre, apenas sí lanzó de sus entrañas a la tierra una ligera llovizna que humedece el suelo y sienta el polvo.

Esto es realmente lo ocurrido: la comisión señalizadora que con tanto celo ha cumplido su misión de inspeccionar las cuentas y libros de la contaduría municipal, ha dictaminado tan satisfactoriamente para el Sr. Gea, que podemos afirmar que éste, después del trabajo concienzudo de la comisión, ha salido de aquella investigación más honorable; más digno de respeto; más acreedor a la consideración de su incuestionable probidad y pericia, y colocado en el lugar que corresponde a funcionarios inteligentes, honrados, dignos y veraces.

Por los informes oficiosos que señores de la comisión investigadora nos han facilitado, el Sr. Gea, destruyó con pruebas irrecusables, los cargos formulados por la diputación provincial y colocados en el pliego como acusación formidable; y las cuentas, como los libros, están al día perfectamente y sin motivo alguno de discusión ni censura. (…) Sinceramente felicitamos al Sr. Gea por el resultado de una gestión, cuyo término no puede ser más honroso para nuestro ilustrado amigo.

En cuanto a la familia, su esposa y su hija viajaron a Barcelona en junio. En julio fue él quien acompañó a Lola a la Ciudad Condal. Creo que el motivo de estos viajes fue el traslado temporal de su hijo mayor, Rufino, antes de fijar su residencia definitiva en Madrid como oficial de Telégrafos con destino en la central.

Fernando, «aventajado escolar», aprobó el quinto de bachillerato con gran aprovechamiento en el instituto general y técnico de Alicante. Y el pequeño Juan obtuvo tres matrículas de honor en tercero de bachillerato. En diciembre, las pequeñas Concepción y María enfermaron levemente.

Guía oficial de España 1913.

En la Guía Oficial de España, sección Dirección de Agricultura, Minas y Montes, publicaban anualmente la relación de presidentes y secretarios de las juntas directivas de las cámaras agrícolas de toda España. El nombre de D. Rufino Gea Martínez figuró como secretario de la de Orihuela desde 1913 a 1925. Lo que significa que lo mantuvieron en el cargo varios años después de muerto.

1913.

El jueves 16 de enero a las ocho de la mañana salió de Orihuela un tren cargado de representantes de toda la Vega Baja para asistir a la asamblea de regantes del Segura convocada por la junta de hacendados de Murcia. En la estación de la capital fueron recibidos diputados, alcaldes, concejales, jueces de aguas y otras autoridades. Entre ellos viajó Rufino como orador representante del sindicato de productores de naranja.

Tras contestar al saludo afectuoso del alcalde de Murcia, en nombre del pueblo de Orihuela, propuso constituir una federación de regantes de la vega baja del Segura formada por los representantes de cada pueblo como cuerpo consultivo, suprema autoridad en materia de riegos y completamente independiente de los vaivenes de la política. A finales de enero, el Juzgado de aguas escogió a Antonio Roca de Togores como titular y a Rufino Gea de suplente para delegado de la Federación de regantes de la vega baja del Segura.

En febrero volvió a caer enfermo. Y gracias a una curiosa noticia tenemos constancia de los nombres de todas sus hijas.“El eco de Orihuela” dedicó medio periódico a un grupo de señoras oriolanas, muy indignadas por las diversiones impropias del santo tiempo de Cuaresma.

Con toda la energía de su alma, como católicas y como madres de familia, protestaban por las ofensas a las costumbres cristianas y a los nobles y tradicionales sentimientos de esta culta población. Entre ellas figuraban la mujer y las hijas de Rufino: Dolores Sacasa de Gea, Lola Gea Sacasa, Elvira Gea Sacasa, Mercedes Gea Sacasa, Concha Gea Sacasa y María Gea Sacasa.

Antes de triunfar en Alicante, Juan Sansano Benisa compró una imprenta en la calle de San Pascual. Y tras varias publicaciones, en marzo de 1913 lanzó un nuevo diario oriolano llamado “El Regional”. Sansano se jactaba de contar con artistas que no abandonarían su magna obra, como el cultísimo escritor D. Rufino Gea que ofrecía “el oro molido de nuestras grandezas históricas en breves narraciones”.

Juan Sansano

Dicho diario duró menos de nueve meses; y no tengo constancia de ninguna publicación de Rufino. En ese momento estaba muy ocupado preparando la biografía de Capdepón, cuya suscripción ya se anunciaba en prensa.

El Diario. 21 de marzo de 1913: Por la memoria del Excmo. Sr. D. Trinitario Ruiz Cápdepón. Nuestro distinguido amigo el publicista, D. J. Rufino Gea ha anunciado la aparición para en breve, de la obra en que ha de perpetuar la memoria del más grande e ilustre de los oriolanos contemporáneos; de nuestro malogrado paisano, el Excelentísimo Señor D. Trinitario Ruiz Capdepón.

En el boletín de suscripción que para la misma, ha repartido el autor, hace como un esquema de lo que será la obra, que contendrá en primer lugar, la biografía del Ilustre finado, dividida en varios capítulos  interesantísimos, de los que el Sr. Gea, da galana muestra en el boletín que acabamos de hablar; además, la obra contará con un apéndice con las oraciones parlamentarias más notables del Sr. Ruiz Capdepón; una especie de compilación de la obra legislativa de aquel ilustre ex-ministro; y todo cuanto pueda ser útil al conocimiento de la historia de un tan gran patricio, como nuestro malogrado paisano.

Intercalados en el curioso texto, habrá gran profusión de fotograbados, desollando en primer término, uno con el retrato de D. Trinitario, y otros, con los de los alcaldes de Orihuela, que lo han sido durante el tiempo en que D. Trinitario representó este distrito en Cortes, y algunos, de la morada del ilustre y llorado paisano. La obra, se editará a todo lujo, constará de más de doscientas páginas, siendo su precio el de cinco pesetas. Deseamos muy de veras,  ver terminada la obra del Sr. Gea, con la cual se rendirá un tributo de gratitud al gran oriolano, cuyo primer amor fue el de la patria chica.

De su empleo en el Ayuntamiento, «El Eco de Orihuela» nunca dejó de recordar su condición de forzoso interino. Transcribo la siguiente noticia que resume todo lo ocurrido con el cargo.

El Eco de Orihuela. 24 de mayo de 1913: LA PREBENDA DE D. RUFINO. Se ha anunciado a concurso la plaza de contador de fondos municipales de Orihuela (De «Diario de Alicante»). La anterior noticia hará exclamar al lector ¿y va a perder don Rufino su prebenda? ¿Va a dejar su interinidad?  Como la cosa tiene «miga» y en nuestra opinión promete dar juego, vamos a comentar debidamente, la noticia que va a la cabeza de estas líneas.

Don Rufino Gea Martínez, goza de omnímoda influencia en la actual situación. Esa influencia no se debe tanto a sus méritos y a su historia dentro del partido, como a su parentesco con el omnipotente zar. Don Rufino centraba sus sueños dorados en la secretaría del Ayuntamiento, cargo apetitoso por su buen sueldo, y porque permite, por su calidad de jefe de las oficinas municipales, atender a gerencias y otros cargos similares.

Pero se interpuso el Sr. Pescetto, quien bien cogido a los faldones de su hermano político, señor Linares y éste a su vez a los de Trinitario Ruiz Valarino, se hizo el invencible; quedose don Rufino sin secretaría y ella el señor Pescetto porque así lo dispuso quien podía hacerlo.

Claro es: don Rufino no iba a estar mirando, y aunque según se dijo profirió varias veces la frase de «o la secretaría o nada» no se contentó con esto y aceptó gustoso la contaduría de fondos municipales, cargo que por su índole, no podía tener otro carácter que el de interino. Esa interinidad, con mofa de las leyes y con perjuicio para los contadores que hicieron una oposición para ingresar en el cuerpo, se ha prolongado muchísimo tiempo. Ahora, parece ha sonado la hora de su cese y sobre don Rufino se cierne la cesantía.

¿Ha de avenirse éste con ella? ¿Ha de consentirla su protector y pariente? No y mil veces no. El concurso se ha anunciado a juzgar por lo que dice el aludido colega alicantino, pero al municipio no le faltan medios y creíble es los pondrá en práctica para prolongar más la interinidad de don Rufino. Y si así no ocurre, si el Ayuntamiento no abriga tan aviesas intenciones, es porque el señor Pescetto se decide a vivir de sus rentas y mandar al cuerno la codiciada secretaría, que pasará “in continenti” a manos del señor Gea. Una u otra afirmación ha de cumplirse, pues es más dable creer en la cuadratura del círculo que en que D. Rufino Gea Martínez no cobre de los fondos municipales por el desempleo de este o el otro destino.

Durante 1913 hizo muchos viajes a Alicante. A primeros de julio formó parte, en nombre del Ayuntamiento, de una comisión que se desplazó a Murcia para entrevistarse con el director general de Obras Públicas, personaje al que consiguieron traer de visita a Orihuela. Inmediatamente viajó a la corte representando al Juzgado de aguas para entrevistarse con el ministro de Fomento.

A la vuelta, como juez privativo accidental, convocó una junta general de síndicos y electos para el día 25. Con tanta actividad en agosto volvió a caer enfermo. «El Eco de Orihuela» volvió al tema de la prebenda anunciando como salidas para Rufino, el cargo de Juez de Aguas que dejaba José Balaguer Murcia, nombrado presidente de la Cámara de Comercio.

En octubre enfermó su hija Mercedes, aunque no de gravedad. Y recibió una carta de Justo García Soriano en la que le pedía ayuda para identificar al autor de la Murgetana, origen de la leyenda de la Armengola que estaba investigando. Transcribo la respuesta:

Orihuela 29 de octubre de 1913. Sr. D. Justo García Soriano. Estimado amigo: Mucho me favorece usted con su carta del 27, pero bien poco puede servirle el auxilio que de mi reclama V. No es V. el único que ha creído que por haber revuelto yo algunos papelotes del archivo municipal he venido a ser el ítem de las antiguallas oriolanas; y lo siento bien de veras, porque me hubiera gustado sacar del polvo algunas historietas merecedoras de letras de molde. Del autor de La Murgetana no tengo noticias; parece que vivió en Murcia aunque nació en Orihuela.

Y si es así, el jurado Gaspar García será tal vez el autor de aquel poema, porque escribió también un libro referente a historia de Murcia; y esta inclinación a cosas murcianas parece confirmar aquella residencia. De todos modos, con el vivo deseo de poderle complacer, escribo hoy a un amigo de la vecina capital inteligente en la materia, y si sabe algo de tal personaje, seguramente que me dará noticias de él. Haré por que se vean los registros parroquiales de los años que V. me indica, y si tuviere usted alguna noticia que nos aproximare más al año de su nacimiento dígamela porque esas pesquisas son pesadas y engorrosas para luchas por tercera persona.

El trabajo que se propone realizar es para mí sumamente simpático, y como V. ha demostrado aptitudes singulares al hacer sus estudios universitarios, no dudo del éxito. De los paisanos espere V. poco: desgraciadamente, en nuestra tierra los tiempos no dan más que chismes, tiquis miquis y agua bendita. A mí puede V. mandarme cuanto guste, y para demostrarle mi afecto del único modo que permiten mis alcances, tendré el gusto de enviarle dentro de pocos días un ejemplar de mis últimos garabatos literarios, que lleva por título Ruiz y Capdepón, su vida y su labor en el gobierno.

Es para que lo lea V. como oriolano y no como expatrio.  Me daba cierta pena que a aquel buen señor que tanto hizo por la tierra, no se le dedicaran más que alabanzas cuando daba mercedes, y nadie se acordara de él después de muerto; y de aquí mi librejo que terminé a disgusto porque ni aun la familia ha querido facilitarme datos para que la biografía (o lo que sea) resulte más completa.

Es V. joven, trabajador, tiene V. alientos y vive V. en otro ambiente más saludable que el de la tierra. Adelante, amigo García, que no hay satisfacción que se iguale a la que siente el hombre al hacer algo honroso por la tierra en que nació, aunque esta le pagare casi siempre mal. Suyo amigo y servidor. Rufino Gea.         

Orihuela, Tip. L. Popular, 1913.

Sr. D. Justo García. Mi estimado amigo: mil gracias por las noticias que me comunica de nuestro poeta. Si el tal era sastre, no podía ser jurado porque a estos cargos no tenían acceso los tales en aquellos tiempos. Y por mayor seguridad he examinado algunos papeles de nuestro archivo. Efectivamente, el jurado de 1582 se llamaba Gaspar García de Laza, en las varias listas de ciudadanos que he visto no encuentro nada referente al García Ortiz. Las actas de 1608 que traté de ver por si había alguna dedicatoria a ejemplares a nuestro Concejo no existen, y tampoco su nombre en algunos padrones de años anteriores.

En el apéndice al diccionario enciclopédico de Montaner hay una breve reseña biográfica que dice que era muy entendido en las cosas de España, que nació en Orihuela y residió en Murcia, donde escribió la Murgetana, y Anales de las Coronas del Reino de Murcia. La octava que me envía me gusta mucho, no desmaye V. por estas dificultades biográficas que, con paciencia se irán venciendo.

Los pergaminos de la Catedral han sido hasta ahora infructuosos, sospecho que D. Andrés Baquero debe de tener algunos datos porque está escribiendo una obra referente a artistas murcianos y quizá haya tropezado con algo: le escribo pidiéndole noticias que creo me dará si las tiene. Quizás nos veamos dentro de unos días que iré a Madrid de paso para la provincia de Santander. Por correo va el ejemplar ofrecido referente a Capdepón. Ha sido un desastre editorial como verá por la lista de suscriptores al final. Suyo buen amigo: Rufino Gea.

En septiembre publicó “Ruiz y Capdepón: Su vida, su labor en el Gobierno, sus proyectos y discursos parlamentarios”. Transcribo el comentario del veterano periodista murciano José Martínez Tornel.

El Liberal. 8 de noviembre de 1913: Don Rufino Gea, conocido escritor oriolano ha escrito y publicado un libro cuyo título es «Ruiz y Capdepón. Su vida, su labor en el Gobierno, sus proyectos y discursos parlamentarios». El señor Gea se ha lanzado a la empresa de dejar consignado en un libro, cuanto su cariño a aquel ilustre oriolano le ha dictado que debía escribirse «in memoriam». Y lo ha hecho reciamente y con suma discreción.

A los pocos días de la muerte del Sr. Ruiz Capdepón se quiso, en Orihuela, hacer muchas cosas en honor de su hombre; no sé las que se habrán realizado o seguirán en proyecto pero sí digo que es la de que se encargó el Sr. Gea y ha realizado es de las más delicadas y más honrosas.

Dedicarle a su muerte un libro es tanto como levantarle una estatua de mármoles y bronces en el mundo intelectual; un libro no es solo, es quinientos, es mil. Y está en mil partes; no sufre las inclemencias del tiempo como los monumentos de piedra y, además es amado como tal y por la clasificación que le corresponde.

El Sr. Gea ha escrito, en pocas líneas la muerte cristiana del Sr. Ruiz Capdepón, pidiendo la estampa de la Virgen de Monserrate que su madre le dio para que la llevara siempre con él cuando salió por primera vez de Orihuela; encanta y emociona tan sencillo y sentido relato. Digo que los amigos y buenos oriolanos volverán pronto la vista al libro del Sr. Gea pues y los hijos del finado, a quienes se les da hecha y muy imparcialmente una historia fiel y completa de la vida, trabajos y méritos de su señor padre…  

En noviembre viajó a Albacete y Santander para comprar patata de siembra para el sindicato. Pero la última semana de dicho mes le reservaba otro duro hachazo. Su hijo Fernando, que tantas alegrías prometía, cayó muy enfermo y falleció.

El diario. 22 de noviembre de 1913: Le han sido administrados los últimos sacramentos a nuestro joven amigo don Fernando Gea Sacasa, por cuya mejoría hacemos fervientes votos.

El Eco de Orihuela. 24 de noviembre de 1913: Ha tenido un triste desenlace la enfermedad que padecía nuestro joven amigo  D. Fernando Gea Sacasa. Reciba su atribulada familia el testimonio de nuestro más sentido pésame.

El diario. 25 de noviembre de 1913: D. FERNANDO GEA SACASA. La vida, tiene crueldades de madrastra, para ciertos seres, que por empezarla, la aman como madre y así ha sucedido a nuestro malogrado y joven amigo D. Fernando Gea Sacasa, que empezaba a gozar la vida, en la que seguramente hubiera sido un triunfador, porque tenía inteligencia, voluntad y sentimiento, probados…

como estudiante había demostrado su capacidad envidiable, obteniendo notas meritísimas en exámenes rigurosos, había probado que tenía voluntad para dedicarse a la investigación de la ciencia, y tenía un delicado sentimiento, basado en la bondad y en la honradez (…) Al dolor que experimenta su afligida familia por pérdida tan irreparable y muy particularmente, al que destroza el corazón de su padre, nuestro querido amigo D, J. Rufino Gea, nos asociamos de todas veras.

Enterrado su hijo, se instaló en Alicante con toda la familia y pasó allí una temporada. Desde allí escribió a Justo García Soriano; quien le contestó con la siguiente carta que transcribo:

Sr. D. Rufino Gea. Mi distinguido amigo. En este momento acabo de recibir su atta. carta, fecha ayer en Alicante, donde le han llevado desgracias de familia. No quiero aplazar un solo día el expresarle mi más sentido pésame, uniéndome a usted en espíritu para acompañarle en su pena por una pérdida que, por propia experiencia sé bien lo que significa.

Pronto hará un año que en sólo veinticuatro horas perdí yo dos hijas de cuatro meses, cuando me hallaba en pleno idilio familiar. Inútil es prodigar en estos amarguísimos instantes tópicos y frases hechas de filosófico consuelo. Son estas desgracias tremendas heridas del alma que solo el tiempo y la consideración de que nadie se libra sin calamidades, puede restañar aunque nunca cicatrizar totalmente.

Es muy triste, y más para un padre ver una vida que apenas comienza a sonreír quebrarse en capullo, aunque se comprenda que es dulce morir con la miel en los labios antes de saborear las amarguras que traen pronto los años viriles. Este consuelo es el que pronto le deseo; a la vez que a su demás familia. Gracias por la carta del Sr. Baquero que adjunta me remite. Cuando usted y este señor, los más eruditos conocedores de las cosas oriolanas y murcianas no me pueden aportar nuevos datos acerca de nuestro compatriota, a buen seguro me ha de ser muy difícil hallar nueva luz sobre su vida y escritos.

No por eso desmayo, pues algo la suerte me ayuda y llevo ya bastante adelantado mi estudio. Quisiera antes del próximo verano darlo a la estampa a ser posible. Como no me dice las señas de su residencia en Alicante, le dirijo esta carta a Orihuela, desde donde creo se la enviarán ahí. Su servidor y amigo. J.G.S.

1914.

Durante el mes de febrero, «El Eco de Orihuela» volvió a la carga publicando trozos sueltos de su libro sobre Ballesteros para atacar a los liberales oriolanos. Le llamaban «D. J. R. Gea, cronista de la casa Ballesteros-Valarino and company”. En abril cayó enfermo su hijo Rufino y junto a su esposa tuvo que viajar a Madrid para cuidarlo. A final de mes regresó a Orihuela. En mayo volvió también su hijo para terminar su recuperación.

El Diario. 18 de abril de 1914: Con motivo de la enfermedad que padece su señor hijo el oficial de telégrafos, D. Rufino, y de la que afortunadamente, ya se haya en la convalecencia, hace días salió para la corte, nuestro distinguido amigo don Rufino Gea, en compañía de su distinguida esposa. 28 de abril: Ha regresado de la Corte nuestro distinguido amigo y correligionario D. J. Rufino Gea.  6 de mayo: Con objeto de reponer su quebrantada salud, ha llegado a esta procedente de la Corte, nuestro querido amigo y paisano el joven oficial de telégrafos, D. Rufino Gea Sacasa, al que enviamos nuestra bienvenida, deseándole un total y rápido restablecimiento.

En Junio fue elegido de nuevo representante de la Vega Baja para acudir a una asamblea que se celebró el día ocho en Murcia. Su hijo Juan aprobó el cuarto año de bachillerato en el instituto de Alicante con la honrosísima calificación de sobresaliente. Y su hija María Dolores obtuvo siete matrículas de honor en la escuela de maestras de Alicante.

Boletín Oficial de la provincia de Murcia. 9 de junio de 1914: JUZGADO MUNICIPAL DE SAN JUAN. Don Mariano Avilés Zapata, Juez municipal del distrito de San Juan de esta ciudad. Hago saber: Que para hacer pago a Don Rufino Gea Martínez, como Gerente de la Sociedad «Sindicato Agrícola de Orihuela», de la cantidad de quinientas pesetas y costas reclamadas en juicio verbal a Francisco Lucas García, se sacan a subasta los siguientes bienes embargados a éste: Dos vacas, tasadas en mil pesetas; y dos novillas, tasadas en quinientas pesetas.

El 29 de agosto, iniciada la primera guerra mundial, como secretario de la Cámara Agrícola redactó un informe dirigido al Ministerio de Fomento, titulado “Los intereses locales y la guerra”. Dicho informe fue publicado en dos entregas en “El Diario”. Me ha parecido interesante transcribir la producción de la Vega Baja en aquel año.

…Los productos agrícolas más importante en esta región son los siguientes: a. — De seis a siete millones de kilogramos de pimentón molido valorados en ocho o diez millones de pesetas, que se exporta en su mayor parte a los mercados de ambas américas; b.— Cincuenta mil quintales de cáñamo que se exporta principalmente a Francia y algunos puntos del interior, en especial a Cataluña; c. — Ciento cincuenta mil cajas de naranjas (de 400 a 700 naranjas por caja) valoradas en dos millones de pesetas.

Se exporta a los mercados de Inglaterra, Alemania, Francia, Bélgica y Holanda; d. — La recolección de la patata de segunda cosecha se verifica en octubre y noviembre con un rendimiento probable de unos dos millones de kilogramos y precio de diez o doce pesetas los 100 kilos según las circunstancias. La recolección mayor tiene lugar en abril, mayo y junio y se eleva a doce o quince millones de kilogramos, exportándose al interior y costa Norte de África principalmente. La cosecha de trigo, cebada y cereales, ha sido muy escasa en el regadío y nula en el secano por falta de lluvias….

En octubre se encargó del Juzgado privativo de aguas. Y como uno de los delegados de la Vega Baja, acudió a la reunión multitudinaria celebrada en la sala capitular del ayuntamiento de Murcia para confeccionar los reglamentos del Sindicato General de Riegos del Segura. En noviembre viajó a Santander y a Bilbao, supongo que a comprar patata de siembra como el año anterior.

1915.

A partir de 1915 las apariciones en prensa se reducen a sus publicaciones. De este año sólo he encontrado constancia de un viaje a Madrid. Fue en marzo; viajó a la Corte como parte de una comisión encabezada por el obispo y el alcalde. Buscaban soluciones para los jornaleros locales en situación apuradísima; literalmente «desgraciados sin trabajo y sin pan».

1916.

Sr. D. Rufino Gea. Mi querido amigo: el domingo hube de regresar precipitadamente de esa ciudad porque se me puso enfermo mi nene menor. Lo he tenido muy grave hasta ayer en que comenzó a iniciarse la mejoría y hoy ya está fuera de peligro, afortunadamente. A causa de este disgusto y preocupación no me ha sido posible escribirle aún el prólogo. Hoy, ya más tranquilo, me pondré manos a la obra, y el sábado próximo o el domingo, lo más tarde, lo tendrá Vd. En su poder Deo Volente. Sin otra novedad, es suyo aftmo. Justo García Soriano.

El texto anterior, transcrito de un borrador de Justo sin fecha, lo sitúo aquí pues es por fuerza anterior a la publicación de «La Historia de Orihuela..» que le prologó. Dicho borrador contiene también una cita que, supongo, le envió también:

“Ver el pasado como fue es el mayor goce y la más noble curiosidad del hombre y además la más útil. La verdad debe saberse siempre. Si pudiéramos conocer la verdad de lo pasado y de lo presente de la humanidad, seríamos sabios perfectos». [Renán. Historia del pueblo de Israel].

Carta de Rufino Gea a Justo García Soriano.

Orihuela, 1 de abril de 1916. Sr. D. Justo García Soriano. Mi buen amigo: Anoche recibí su estimada con la de recomendaciones y tarjetas que le agradezco. El documento que me indica V. del cura de la parroquia del Salvador ya lo vi en el A. H. y como es bastante lato y latazo, sólo tomé de él el extracto que figura en el catálogo del Sr. Paz.

En Madrid, para donde me propongo salir esta tarde, me tiene V. a sus gratas órdenes, Magdalena, 38 pral. derecha. Si quiere algo de allá puede ahorrarse el sello poniendo doble sobre y al exterior esta dirección: Telégrafos a Rufino Gea Sacasa, oficial del cuerpo, Magdalena 38 pral. Solo puedo estar allá 4 ó 5 días. Y yo le avisaré de cuando me detengo en esa.

Hoy he encontrado en nuestro Archivo más cartas sobre la universidad oriolana. Dio ruido pues hubo de llevarme el asunto a las Cortes de Denia en 1604. Esto de Cortes en Denia me choca bastante: me fastidia el no encontrar las cartas de nuestro procurador en esas Cortes, a las que sigo la pista porque el asunto lo merece. Como aún hemos de charlar mucho antes de que nuestro parto se lance por esos mundos, ya cambiaremos impresiones de todo. A sus órdenes. R. Gea.  

Fragmento de una carta de Justo García Soriano enviada desde Murcia a su alumno Pedro Saínz Rodríguez, en Madrid.

Murcia, 5 de abril de 1916. Querido Periquito: Puedes aprovechar la ocasión de hallarse en esa corte mi paisano D. Rufino Gea, Cronista oficial de Orihuela, que regresará de ahí para esta, el viernes o el sábado. Se hospeda bien cerca de tu casa, calle de la Magdalena núm. 38, pral. drcha. (…) estoy ahora en buena amistad con el Sr. Gea.

Desde el próximo mes comenzaremos a publicar, en colaboración, una serie de monografías con el título Páginas de la Historia de Orihuela, compuestas en su mayor parte con documentos inéditos de los más curiosos y sabrosos. Concederemos preferencia a lo episódico y a lo que se refiere a la historia interna y social. Uno de los capítulos, que corre a mi cargo, versará acerca de la literatura y la imprenta en Orihuela (reseña bio-bibliográfica) que formara pendant  (término utilizado en la bibliografía de arte para designar a una pareja de piezas) con el de la Universidad Oriolana, la cual tuvo más importancia de la que se le ha dado.

En mayo publicó el primer cuaderno de “la Historia de Orihuela escrita por los contemporáneos de los sucesos, 1500-1900” confeccionada en la Imprenta de «La Lectura Popular».

Carta de Justo García con membrete del Archivo Provincial de Hacienda de Murcia. Colección Javier Sánchez Portas.

Carta de Justo a Rufino, con el membrete del Archivo Provincial de Hacienda de Murcia.

6 de mayo de 1916. Sr. D. J. Rufino Gea. Mi querido amigo: Ahí le mando unas cuartillas más del prólogo, hasta la 21 inclusive. Con ellas tendrá de sobre para el primer pliego, pues he estrechado mucho la letra y los renglones en estas últimas. Le agradeceré me remita las pruebas para su corrección y se las devolveré enseguida por la Agencia. Sabe le quiere y le considera su afmo. Justo García Soriano.  

El conquistador. 13 de mayo de 1916: La Historia de Orihuela. Hemos recibido el primer cuaderno de La Historia de Orihuela, escrita por los contemporáneos de los sucesos que el Cronista honorario de esta ciudad, D. Rufino Gea, ha empezado a dar a la estampa precedida de un erudito prólogo de nuestro paisano el doctor en Filosofía y Letras D. Justo García Soriano. El Sr. Gea realiza una labor verdaderamente patriótica con ese libro, conjunto de curiosísimos documentos que ha sacado con una paciencia digna de aplauso de los archivos de Orihuela y de fuera de ella, presentando al lector cuadros animados y vivientes de las vicisitudes porque atravesó Orihuela al correr de los siglos.

Ofrece esa Historia un aspecto muy original, porque al presentarse los hechos narrados por los mismos oriolanos que intervinieron en ellos, les da el agradable interés que tiene la historia íntima, interna, la verdadera Historia de Orihuela, viéndose a aquellos antepasados nuestros luchando fieramente por sus amadísimos privilegios y tradiciones, por el engrandecimiento de su adorada patria, y sosteniendo abrumadoras contiendas con Murcia, Alicante, Callosa, Catral y con todos los pueblos que aspiran a emanciparse de la jurisdicción de esta ciudad.

Las luchas del cabildo con los obispos, las sublevaciones del pueblo, las pendencias entre los conventos, las fiestas, los ruidosos pleitos que sostiene la ciudad con los que atentan a sus prerrogativas; la interesantísima correspondencia de los embajadores y procuradores en Cortes, y el caudal inagotable de incidentes que se promueven en la fatigosa lucha por la existencia, dan a esta obra un interés excepcional para los oriolanos, pues de sus páginas se destaca la importancia grandísima que Orihuela tuvo en los pasados tiempos.  

Felicitamos al Sr. Gea por su meritísimo trabajo, al que de todas veras deseamos que correspondan cuantos tienen el deber de contribuir al conocimiento de los hechos realizados por nuestros antepasados. La obra, además de numerosas ilustraciones, es una prueba del adelanto realizado por la tipografía de «La Lectura Popular», en cuyo acreditado establecimiento se edita.

Fragmento de una carta de Justo García Soriano enviada desde Murcia a su alumno Pedro Saínz Rodríguez, en Madrid.

Murcia, 15 de mayo de 1916. Querido Pedro: Mi tarea literaria es lenta y bastante indecisa. Lo que más me ha ocupado estos últimos días en la redacción de un prólogo para “La Historia de Orihuela escrita por los contemporáneos de los sucesos (1500-1900) que, como te anuncié, ha comenzado a publicar por entregas el cronista honorario de aquella ciudad D. J. Rufino Gea.

En la lista de conocidos míos, presuntos suscriptores que me pidió dicho señor, incluí tu nombre en la seguridad que serías uno de ellos. Así que supongo que, a estas fechas, tendrás ya en tu poder el primer cuaderno de esta nueva obra que me parece interesante. Deseo que me hagas saber pronto tu sincera opinión acerca de la misma. De mi prólogo solo van en esta primera entrega cuatro páginas, pues es largo y la hubiera llenado por completo.

El Sr. Gea tiene un concepto muy artístico y ameno de la Historia y su libro será un almacén de documentos curiosísimos, zurcidos primorosamente por asuntos para formar cuadros monográficos completos. Y, a propósito del Sr. Gea, ahora puedes aprovechar la ocasión para conocerlo y hablarle de nuestra labor. Según me ha escrito, ayer marchó de nuevo a Madrid y ahí permanecerá hasta el miércoles. Para en la Plaza del Progreso, 19, pral… Un abrazo entrañable de tu fraternal. Justo.

Ciudadanía. 20 de mayo de 1916: HISTORIA DE ORIHUELA. D. J. Rufino Gea ha publicado el primer cuaderno del primer tomo de «La Historia de Orihuela escrita por los contemporáneos de los sucesos». La obra del Sr. Gea arranca en su narración desde el año 1500 o sea desde la época a donde llega Gisbert con la suya y que fue editada hace unos años bajo los auspicios del insigne Obispo de esta Diócesis Sr. Maura. La parte de la Historia de Orihuela que comprende la obra del Sr. Gea es muy interesante. En ella se desarrollan hechos de transcendencia suma para Orihuela y para cada uno de sus habitantes.

Colección Javier Sánchez Portas.

Orihuela, la magnífica, sostiene con tesón no desmentido en todo el trascurso de la historia su independencia, sus fueros, sus privilegios; es nota que da carácter a sus habitantes. En la Obra del Sr. Gea veremos las hazañas de nuestros antepasados, y constantemente hallaremos satisfecha nuestra curiosidad conociendo hechos de personas cuyos apellidos nos serían conocidos y aun hoy conoceremos y conviviremos con descendientes de los personajes de la Historia de Orihuela del señor Gea. El libro está intercalado con profusión de grabados y de notas y datos curiosísimos. Un libro que deberá estar en todas las bibliotecas y no creemos que haya oriolano que no lo adquiera.

La Vega. 21 de mayo de 1916: La Historia de Orihuela. Escrita por los contemporáneos de los sucesos. Obra ilustrada con retratos, vistas y autógrafos. Se publica por cuadernos de 24 páginas al precio de 40 céntimos cada uno. Administrador: D. Juan Gea Sacasa, calle de Ruiz Capdepón núm. 11. Orihuela. Tip. Lectura Popular. ORIHUELA.

Carta de Justo a Rufino, con el membrete del Archivo Provincial de Hacienda de Murcia.

25 de mayo de 1916. Sr. D. Rufino Gea. Mi querido amigo: Le supongo a V. ya regresado de la Corte. Adjunta le envío otra porción de cuartillas de mi prólogo. He llevado dos semanas muy ocupado y preocupado por cosas perentorias y me ha sido imposible terminar la faena. Las restantes cuartillas se las enviaré la semana venidera. Recibí el 1º cuaderno y no he de decirle que me gustó. Es un soberbio comienzo. Lástima que la 1ª pág. quede en blanco. Dígame Vd, cómo ha respondido el público a su llamamiento. La tardanza del 2º cuaderno me hace temer malas noticias. En el pliego del prólogo se deslizaron dos erratas, una de ellas de bulto. Deseo saber las novedades que haya. Ya le contaré algunas minucias. Le quiere muy de veras su buen amigo. Justo García Soriano.  

Sólo pudo ver la luz esa primera entrega; a los pocos días de su publicación perdió un ojo y sus hijos trataron de apartarlo de la investigación histórica. Respuesta de Rufino, el hijo mayor, a la carta de Justo García Soriano.

26-5-1916. Sr. D. Justo García Soriano. Muy Sr. Mío: por encargo de mi padre le acuso recibo de su grata del 25. Los temores que tiene son fundados. Por desgracia papá ha perdido un ojo hace unos días. Desde luego suspenderá la publicación de la obra empezada, y espero también la suspensión de todo trabajo que a investigación histórica se refiera.

Como usted sabe, papá padecía mucho de la vista. En su último viaje se le infectó una úlcera, dando lugar a la formación de un flemón que ha determinado la pérdida total del ojo. El domingo pienso regresar a Madrid, en cuya central de Telégrafos me tiene a su disposición; y en esta le atenderá en lo que guste mi hermano Juan mientras papá siga imposibilitado de poder hacerlo. Atentamente es S.S.S. Rufino Gea Sacasa.

Fragmento de una carta de Justo García Soriano enviada desde Murcia a su alumno Pedro Saínz Rodríguez, en Madrid.

Murcia, 11 de junio de 1916. Mi querido Pedro: … Gea ha tenido que suspender la publicación de La Historia de Orihuela. El pobre, que ya padecía de la vista, se ha quedado tuerto a consecuencia de una oftalmia. Los médicos le han ordenado que se abstenga de todo esfuerzo visual; así que no sé si la suspensión de su obra será definitiva o sólo temporal.

Es una lástima, pues hubiera hecho un gran servicio a esta región, publicando gran número de documentos, pues así es probable que se pierdan para siempre. Mi prólogo consta de unas cincuenta cuartillas; y en él trazo a grandes rasgos de las vicisitudes histórico-políticas de Orihuela y pongo una extensa bibliografía de obras impresas y las referentes a mi patria chica. El plan de Gea era exponer en una serie de monografías los hechos más culminantes, la historia de los siglos XVI al XX (…) Recibe un fuerte abrazo de tu fraternal. Justo García Soriano.

José Rufino Gea Martínez.

En diciembre aceptó el encargo del marqués de Arneva para confeccionar un «resumen histórico-geográfico» para los Exploradores de España, cuya institución presidía Wandosell en Orihuela.

Habiéndose generalizado entre los exploradores de España la plausible costumbre de conocer de antemano por medio de sucinto resumen histórico-geográfico las localidades que han de visitar, y teniendo en proyecto nuestros vecinos de la Tropa de Murcia una excursión a esta ciudad, ruegan se les facilite una síntesis del historial de la misma. Y reconociendo este Concejo la competencia de V. en tales trabajos y sus dotes de ilustración e inteligencia, le ruega encarecidamente se dignase honrarnos con dicho resumen, y autorizar su publicación por el citado Concejo de Murcia, enviándole por anticipado nuestras más efusivas gracias. Orihuela 13 de diciembre de 1916. El Presidente. El marqués de Arneva. Sr. D. Rufino Gea, Cronista de esta Ciudad.    

Carta del marqués y publicación de Rufino Gea. Colección Javier Sánchez Portas.

“Día de Prueba”: En el Parque de Exploradores de la calle de Arneva, hay un gentío inmenso que espera la salida de los muchachos que componen esta patriótica institución presidida por el Exmo. Sr. Marqués de Arneva. Sigue el desfile de la tropa hasta el Santuario de la Virgen de Monserrate que es presenciado por un inmenso gentío que aplaude la marcialidad de los niños y jóvenes de Orihuela que integran tan sublime como patriótica institución. Por la tarde visitaron el palacio episcopal en donde en presencia del Excmo. Prelado se cantó el himno de la institución, bendiciendo el Dr. Plaza y Blanco a la tropa desde uno de sus balcones.

Al regresar al parque, los Marqueses de Arneva con su proverbial bondad, obsequiaron muy espléndidamente con pastas y dulces a todos los niños y jóvenes que integran la dicha institución de los Exploradores, quedando los concurrentes altamente agradecidos a las finas pruebas de atención y de amabilidad recibidas de los aristócratas señores ya mencionados, saliendo todos muy satisfechos de la suntuosa morada de los señores D. Adolfo Wandosell y Doña Mercedes de Echevarría.

Exploradores de España Tropa Alicante. Archivo Miguel Ángel Martínez Ruiz 

1917.

Revista Oróspeda. 1 de enero de 1917: DEL ARCHIVO DE ORIHUELA. Las Riadas. El día 28 del pasado noviembre se reprodujo en  esta ciudad la piadosa ceremonia, tantas veces practicada, de conducir la Virgen de Monserrate al puente y arrojar al río el precioso ramo de nuestra excelsa Patrona para que librase la población y la huerta de la inundación que las amenazaba...

Justo García Soriano se había montado en Murcia su propia revista literaria de entrega quincenal. En su tercer número contó con la pluma de Rufino Gea. Pinchando sobre la cabecera del periódico se accede al artículo completo.

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Carta de Rufino a Justo.

9 de enero de 1917. Mi amigo Justo: al día siguiente de escribir a V. me avisó Gómez Ferrer su venida a esta donde contrató 8 ó 10 funciones y leyó el drama que se llevó para ensayar; pero sentí tales remordimientos de dar al público el parto que le escribí desistiendo de representarla. La empresa de aquí se alborota al enterarse de mi resolución; Gómez Ferrer me escribe insistiendo en que quiere representarla, y yo, pecador de mí, le envío los papeles para que empiecen los ensayos, a condición de que si en ellos ve que la obra no se presta para la representación, que no la lleve adelante.

El público creo yo que no la pateará, pero crea V. que estoy arrepentido de estos fregaos; y puesto que V. y el Sr. Jara han inferido a mi instancia para que se cometa este crimen literario, no dejen de venir para el 19 o el 20 que se efectuará. Ya se lo diré a V. más seguro cuando se fije la fecha por el Sr. Gómez Ferrer.

Lamento lo de la papelera. De eso tendrá muchas. García Guillén dice que está muy ocupado ahora, y que más adelante verá si puede enviarle algo. No confíe V. mucho que D. Vicente es así. Aquí me invitan a que imprima eso. Ya veremos si le sorprendo a V. con ese montón de ripios en letras de molde. Siempre buen amigo. R. Gea.  He abreviado el pregón y enumerado algunas escenas.

«Los nietos de la Armengola» Drama histórico en tres actos, original y en verso, seguido de un Bosquejo histórico documentado. Estrenado en el teatro Circo de Orihuela la noche del 22 de Enero con gran éxito de público.

Ciudadanía. 26 de enero de 1917: DE TEATROS. En el Circo. Con buenísima entrada se celebró el lunes pasado la extraordinaria función de despedida de la Compañía que estrenaba el drama en 3 actos y en verso «Los nietos de la Armengola» original de D. J Rufino Gea. No nos detenemos a enumerar, aunque fuera esbozándolas, las exquisiteces que encierra tan hermosa producción, lo que hubiéramos hecho gustosos si hasta nosotros no llegara la noticia de que muy pronto se pondrá a la venta este drama.

Trazada con insuperable estilo, nos da a conocer tan erudito escritor en «Los Nietos de la Armengola», pintoresco cuadro de la vida oriolana 400 años ha; cuando el pueblo, que no podía sufrir por más tiempo las vejaciones de los Señorones que gobernaban, se levantó sin distinción de sexos, pretendiendo emanciparse a toda costa, de la tutela de aquellos desalmados que con tanta maestría nos pinta D. Rufino fustigándoles.

Colección Javier Sánchez Portas.

El primer acto de un sabor tan da nuestra tierra, cautivó a todos y por eso al oír las primeras escenas estallaron estruendosos aplausos y obligado ante la insistencia del numeroso público, salió a escena el Sr. Gea arreciando entonces la ovación, que prolongaban sugestionados los «Rabalocheros» que invadían la entrada general. Estos se sucedieron con frecuencia y al final entusiasmado el auditorio, se alzó el telón repetidas veces siendo aclamadísimo el autor que visiblemente emocionado, agradecía en el alma la ofrenda que como premio le tributaban los oriolanos.

También para el Director de la Compañía resonaron abundantes aplausos. Compenetrado el Sr. Gómez Ferrer de lo que era la obra, dio a «Antón Sánchez» una creación inimitable realizando una labor muy esmerada. Con nuestro juicio de que es un excelente actor, coincide la prensa de Alicante que ayer hablaba de su debut elogiándole.

Francisco Gómez Ferrer. Primer actor y director de Teatro.

La Vega. 28 de enero de 1917: La aplaudida compañía de D. Francisco Gómez, se despidió del público oriolano el pasado lunes con la representación de los Nietos de la Armengola, en la que cosechó su autor, Don Rufino Gea, merecidísimos aplausos, de la distinguida concurrencia que llenaba el coliseo de los Sres. Esquer. Orihuela acudió al teatro de la calle de la Escorrata en la noche del 22, alegre, entusiasmada, deseosa de ver en escena los apuntes de la historia local que se iba a mostrar ante su vista.

Eran dignos de observaciones, los comentos y leyendas que en el gallinero decían las sencillas gentes del Rabaloche que se enorgullecían más y más de haber  nacido en sus casucas infectas y obscuras, porque en esos callejones angostos, nació la inmortal heroína de la ciudad, y en cuyos arrabales resonaron con más tesón los primeros gritos de la independencia cristiana.

El drama de que nos ocupamos, merece la aprobación crítica, pues en él flota un buen caudal de erudición, cuyos conocimientos, unidos al buen gusto literario de que se halla revestido el señor Gea, hace que los personajes de Los Nietos de la Armengola sean interesantes al espectador, que ve en ellos pedazos del pasado de una raza viril y amante de sus tradiciones.

Por la acertada interpretación de Los Nietos de la Armengola, bien merece un aplauso la señora Sánchez, cuya justeza en el tipo de la Parracha, mereció la más cariñosa aprobación del respetable público, así como la señorita Muñoz y los señores Gómez Ferrer, Domínguez (L.), Salinas, Domínguez (M.) y cuantos intervinieron en el éxito de esta bella obra que tuvo la bondad de hacer sentir a los espectadores, amor y admiración por su tierra. El público premió al autor y actores con entusiastas ovaciones que les hicieren salir al palco escénico repetidas veces a recibir el homenaje merecido que los concurrentes les ofrendaban.

Oróspeda. 1 de febrero de 1917: TRIUNFO TEATRAL. El día 22 del pasado Enero se estrenó en el Teatro Circo de Orihuela un drama en tres actos y en verso de nuestro querido amigo y colaborador, el distinguido literato y cronista oficial de aquella ciudad don Rufino Gea, titulado «Los nietos de la Armengola», por la compañía Gómez Ferrer.

La obra, que trata del interesante tema histórico de la lucha de las Germanías en la ciudad, está muy bien concebida, es interesantísima por su asunto y tiene una versificación limpia y correctísima. Sus paisanos tributaron un cariñoso homenaje al autor, mereciendo la representación entusiastas ovaciones. Felicitamos muy sinceramente al señor Gea.

Con el trabajo que tenía ya preparado publicó en el semanario “El Conquistador” un resumen histórico geográfico de Orihuela por entregas. Y posteriormente “Paginas sueltas para la historia de Orihuela”. Desechado el proyecto de «La Historia de Orihuela escrita por los contemporáneos de los sucesos» devolvió a Justo García Soriano las cincuenta cuartillas que había redactado a modo de prólogo; de las que sólo había utilizado cuatro en la primera entrega.

El conquistador. 1 de septiembre de 1917: Hemos conseguido del eximio cronista de esta ciudad Don Rufino Gea que nos ceda para su publicación en este semanario cuantas cuartillas tiene escritas sobre notas históricas de Orihuela, de gran interés. Serán continuación de las breves apuntaciones que estamos publicando del Sr. Gea, y de seguro que el público de nuestro pueblo ha de agradecernos el sacrificio que esto nos ocasiona con tal de poder saborear las bellezas de dicción y estilo, con qué el conocido cronista oriolano nos da a conocer nuestro pasado.

Carta de Rufino a Justo.

7 Diciembre 1917. Sr. Justo García Soriano. Mi estimado amigo: Adjunta la carta de Loazes sobre fundación del Colegio que le ruego me devuelva después de utilizada. También remito las cuartillas que he encontrado de un prólogo. Creo que las que faltan se imprimieron en el primer cuaderno que tendrá V. Yo no pude recogerlos de la imprenta porque en aquellos días ocurrió mi catástrofe de la vista. Le envío ejemplares de la hoja referente al Homenaje a Loazes: vea si puede publicar El Liberal el programa del certamen.

Justo García Soriano. AMO. LJGS.

No tengo ni tiempo para rascarme, pues el viaje a Madrid me ha echado sobre mis débiles hombros una serie de trabajos urgentes que me tiene aburrido. Las entregas de la Historia de Gisbert se están cercando pues al morir la viuda se ha hecho un revoltijo con sus papeles. Nuestro obispo está contento de nuestro proyecto y le presta una valiosísima cooperación. Dígale al amigo Báguenas que hice presente al Sr. Ruiz Valarino el viva de la carta a D. Vicente y guardó muy complacido.

De la germanía tiene un bosquejo hartamente malo en el apéndice del engendro dramático Los Nietos de la Armengola. No lo deje V. de la mano por que haga el trabajo en Orihuela en el siglo XVI (16). Me parece que la biografía va a quedar desierta, no encuentro quien quiera acometer una obra. Es lástima que V. no pueda hacerlo. A mandar cuanto guste a su amigo. R. Gea.

1918.

En 1918 continuó publicando las “Paginas sueltas para la historia de Orihuela”; media página en la tercera y cuarta hoja del «El Conquistador»; pero no siempre.

Como pedía a Justo en su carta, en febrero fue publicado el programa del certamen de Loazes, a dos columnas en portada, por «El Liberal» de Murcia.

El conquistador. 12 de enero de 1918: El presidente de la sociedad La Péñola ha dirigido una expresiva comunicación a la Junta organizadora del homenaje a Loazes ofreciendo la cooperación de los socios para la fiesta que se trata de hacer para honrar la memoria de aquel esclarecido oriolano. La Junta ha aceptado muy complacida el ofrecimiento de los socios de La Péñola, y teniendo en cuenta que la mayoría de ellos han demostrado sus excelentes aptitudes dramáticas les ha encomendado la representación del episodio histórico en un acto y en verso que con el título D. Fernando de Loazes en las Cortes de Monzón ha escrito D. Rufino Gea para ponerlo en escena la noche del Certamen.

En marzo encabezó la comisión organizadora del homenaje a Loazes. El 3 de marzo se representó en el Teatro Circo la obra de Rufino: «D. Fernando de Loazes en las Cortes de Monzón». El papel de Loazes lo representó su hijo Juan.

“Nadie se hubiese preocupado de recordar la fecha de la defunción del excelso Loazes; solo al cronista de nuestra ciudad, el Sr. Gea, entusiasta rebuscador en archivos y bibliotecas para la reconstrucción de la historia de nuestro pueblo, tuvo el feliz pensamiento de celebrar el séptimo quincuagenario de la muerte del más ilustre de nuestros compatriotas, cuyo pensamiento comunicado a los restantes entusiastas oriolanos que forman la comisión organizadora de los festejos ha obrado el milagro de que estos se celebren al fin, y de que Orihuela recuerde un día la época de su mayor esplendor, importancia y poderío. Bien por D. Rufino Gea”.

El Liberal. 5 de marzo de 1918. ORIHUELA. Homenaje a Loazes. Se han celebrado con todo lucimiento los festejos en honor de la memoria del ilustre oriolano don Fernando de Loazes. Comenzaron a las seis de la tarde de ayer con un concierto musical en la calle de Loazes y siguieron con el certamen literario en el Teatro Circo, a las nueve de la noche. Dicho coliseo estaba brillantísimo viéndose en las localidades de preferencia, elegantísimas señoras y lindísimas señoritas de lo más distinguido de nuestra sociedad selecta.

Leyó una razonada memoria el secretario del Jurado D. Manuel Ferris, que fue muy aplaudida, y pronunció un elocuentísimo discurso lleno de patriotismo y de brillantes párrafos e imágenes bellas el magistrado jubilado D. Luis López Bo, a quien se le tributaron muestras de general complacencia y simpatías, siendo ovacionado.

El primer premio del certamen fue adjudicado por mitad al Deán de la Catedral de Murcia nuestro paisano D. Julio López Maymón y al juez municipal de esta, aspirante a la judicatura D. Luis Escurra y Sánchez; el segundo premio se adjudicó a un eruditísimo trabajo de nuestro paisano el doctor en Filosofía y Letras D. Justo García Soriano, y obtuvieron otros premios D. Luis Ezcurra, D. José Gea Sacasa, D. Ángel Ezcurra Sánchez, D. José Garrigós Marín y en el himno a Loazes obtuvieron el premio de la letra el señor Macía y el de la música el maestro, nuestro paisano D. Carlos Moreno.

Los jóvenes señores Garrigós, Linares, Gea, Ezcurra y Jiménez, representaron un cuadro dramático en verso alusivo a la vida del cardenal Loazes, debido a la brillante pluma del culto escritor e inspirado poeta D. José Rufino Gea, que obtuvo un éxito tan justo como ruidoso teniendo su autor que salir a recibir los homenajes de la escena repetidas veces. Los intérpretes de la obra fueron muy aplaudidos.

Esta mañana se ha celebrado en la iglesia del convento de Santo Domingo, fundado por el señor Loazes, y en cuyo presbiterio descansan sus restos, la misa de Réquiem por el reposo de su alma. La ha oficiado nuestro prelado el doctor D. Ramón Plaza y Blanco: se ha cantado la gran Misa del maestro D. Hilarión Eslava y responsos del mismo autor, ejecutados por una nutridísima y bien abordada orquesta que ha dirigido el competente maestro de capilla señor Perpiñán.

Pronunció el discurso de honras fúnebres el Deán de Murcia D. Julio López Maymón, que ha estado elocuentísimo. Ha presidido la función religiosa el Ayuntamiento en Corporación. Y durante la celebración de ella ha estado cerrado todo el comercio local. Todos los actos han resultado brillantísimos y con enorme concurrencia pudiendo estar bien satisfecha la comisión organizadora. Corresponsal.

La conmemoración del 350 aniversario del fallecimiento del Patriarca fue todo un éxito. De aquel certamen literario salieron las primeras publicaciones sobre Loazes y la fundación del Colegio de Predicadores: García Soriano, López Maymón, Abad Navarro, etc. Los organizadores recibieron el siguiente recuerdo autógrafo de Rufino Gea

Colección Javier Sánchez Portas.

«A los magníficos señores D. Mariano Olmos, D. Rufino Gea, D. José Clavarana, D. Luis Maseres, D. Manuel Ferris, D. Manuel Carrió y D. Pedro Portau. El homenaje que habéis dedicado a mi memoria demuestra que hay personas generosas en la patria que yo tanto amé que saben honrarla al honrar a los que le sacrificaron valimiento y fortuna. Reciba la Comisión organizadora de la memorable fiesta del 3 de marzo de 1918 esta expresión de mi gratitud, y que Dios guíe y fortalezca a mis paisanos para conducir a Orihuela por el camino de la prosperidad y la virtud. El Dr. Fernando de Loazes. Por la copia R. G.»

Rufino, como siempre que desplegaba grandes esfuerzos, cayó enfermo. Lo cuenta su hijo Juan en una carta enviada a Justo García Soriano, otro de los triunfadores del certamen.

Orihuela 5 de marzo de 1918. Sr. D. Justo García Soriano. Muy Sr. Mío: Mi papá se vio obligado a meterse en cama ayer tarde y esto le impidió verle. Por su encargo, le envío adjunto la llave de la caja del vestuario y las noventa ptas. de su alquiler. La caja la lleva el mismo coche. También incluyo la nota de lo que contenía la caja, que está conforme. Se le agradecerá que remita el recibo de las Hijas de Comontes, para justificante de las cuentas. Y dándole gracias por todas estas molestias, queda de V. atto. s. s. q. b. s. m. Juan Gea.

En cuanto a las “Paginas sueltas para la historia de Orihuela” de «El Conquistador», su publicación fue perdiendo periodicidad. Se mantuvo a trancas y barrancas hasta quedar interrumpida bruscamente en mayo. El 29 de junio publicaron una última entrega para dar fin a la serie.

Ese 29 de junio se celebró el «Día de la prensa católica». Después de varios actos religiosos, a las ocho de la tarde se celebró una velada literaria musical en la sede de la Caja de Ahorros de Monserrate. El joven Juan Gea Sacasa declamó un poema de corte clásico titulado «El himno guerrero». Iba para militar el pequeño de los Gea.

Carta de Rufino Gea a Justo García Soriano. AMO. LJGS.

20 de agosto de 1918. Amigo Justo: Escribí a V. dándole las gracias por la matrícula de mi hijo y encargué a este que le visitara, pero le dijeron que estaba V. ausente. Yo también estuve a verle días después y lo mismo me dijeron en hacienda.

Lo que yo le diría a V. es que de Loazes había dos retratos en Valencia en el arzobispado y en aquel cabildo, ambos iguales y encargamos una copia que se recibió bastante después y no puedo mandárselo porque tiene más de un metro de alto, y para sacar una copia fotográfica reducida necesito más tiempo del que V. indica a vuelta de correo. Me es materialmente imposible porque he visto al fotógrafo y me dice que hasta el jueves no puede sacarla y necesita un día más para las demás operaciones, de modo que el sábado no se la podría mandar si cumple.

Las fotografías o clichés que vio V. en El Conquistador son de los jesuitas y no quiero pedírselas porque sé de cierto que me las han de negar, y más para mandarlas fuera. Yo lamento que me haga V. estos encargos con tanta premura, porque mi deseo ha sido y es siempre servirle; y es una gran lástima que el interesantísimo trabajo de V. se publique sin esas ilustraciones. Sin tiempo para más monserga su s.s. y afto. amigo. R. Gea.   

En noviembre se constituyó la junta de la Cámara de Comercio y lo nombraron vocal cooperador.

1919

Emprendió la publicación “Historia de los Oriolanos: Resumen de empresas guerreras, contiendas políticas y eclesiásticas; fundaciones, calamidades y regocijos, de la Muy Noble, Leal y Fiel Ciudad de Orihuela, desde la Reconquista a los tiempos modernos”.

Carta de Rufino a Justo, con membrete del Sindicato Agrícola.

AMO. LJGS.

28 de enero de 1919. Amigo Justo: No se quejará V. de que no acudo el día señalado al emplazamiento. Así va ello. No he podido comprimirme más y aún dejo algo en el tintero. Cito tanto nombre por vía de gancho, porque presumo que cada uno le tomará ejemplares y se agotará la obra. Amén. Sin embargo queda plenamente autorizado, si le parece demasiado extenso o insustancial, para tirarlo al cesto consabido. Sin tiempo para más queda suyo buen amigo. Rufino Gea.

1920.

En octubre sufrió un desgraciado accidente en la carretera de Beniel. Tras ser atendido de urgencia en una barraca, fue trasladado a su casa, en la calle de Ruiz Capdepón. Falleció de «periencefalitis traumática» la madrugada del 4 de noviembre de 1920, a los sesenta y un años. Enterrado en el Cementerio de Orihuela.

El Liberal. 26 de octubre de 1920: Orihuela. Atropellado por un automóvil. El sábado en la tarde, en la carretera de Beniel, fue atropellado por un automóvil el ilustrado publicista, cronista de esta ciudad don J. Rufino Gea Martínez. El señor Gea se dirigía a pie a una finca que tiene en la citada carretera cuando sufrió el percance. En estado grave, pues sufría al parecer fractura de un hueso del cráneo, la de unas costillas y diferentes contusiones, fue conducido a una barraca allí cercana donde le prestaron auxilio los facultativos que llevaron los mismos conductores del automóvil desde esta ciudad. Después fue trasladado a su domicilio en donde hoy continua algo mejor dentro de la gravedad que padece.

El Liberal. 5 de noviembre de 1920: Orihuela. Ayer de madrugada falleció, el cronista honorario de esta ciudad don J. Rufino Gea Martínez, que, como saben nuestros lectores, fue atropellado por un automóvil en la carretera de Beniel, después de luchar con la muerte varios días por consecuencia de las heridas y contusiones que le causó el choque con el auto que le atropelló. Su muerte ha sido generalmente sentida y su entierro fue una imponente manifestación de duelo realizada por todas las clases sociales de esta ciudad. Descanse en paz y reciba su atribulada familia la expresión de nuestro más sentido pésame por la irreparable pérdida que llora.

Calle de Ruiz capdepón. Colección Javier Sánchez Portas.

Epílogo:

De las 1.200 páginas previstas en 50 cuadernos de 24 páginas cada uno, quedaron publicados 11 cuadernos; o lo que es lo mismo, 264 páginas de la “Historia de los Oriolanos»….

Carta de Justo a su hijo Juan.

Sr. D. Juan Gea Sacasa. Orihuela. Mi distinguido amigo: por una esquela de defunción me entero con gran sentimiento de la muerte de su buen padre y querido amigo mío (q. g. h.). Me explico perfectamente el dolor que estarán experimentando a estas horas, pues yo he pasado ya por él y aún tengo sin cicatrizar la herida. Realmente la muerte de su padre es una gran pérdida, no sólo para Vds., para la familia, sino que también para sus amigos y para Orihuela, que no reemplazará tan fácilmente el vacío que deja un hombre de sus méritos.

Puede tener el triste consuelo de que ha pasado a la inmortalidad por su laboriosidad. Mientras perdure Orihuela y el recuerdo de su historia, vivirá la memoria de su benemérito cronista, su historiador infatigable. Me asocio de todo corazón al dolor de Vds. Y cuentan con el afecto y la consideración de su justo amigo y s. s. p. l. s. Justo García Soriano.

Carta de Juan a Justo.

Orihuela 12 de noviembre de 1920. Sr. D. Justo García Soriano. Toledo. Mi distinguido amigo: recibí su sentido pésame que le agradezco en el alma, como así mismo la frases de elogio y cariño que tiene V. para la memoria de mi difunto padre. Mi familia me encarga le haga presente su vivo agradecimiento. Juan Gea.

En 1924, su hijo Juan era oficial del cuerpo jurídico de la Armada en el departamento de Cartagena. Rufino daba conferencias en Madrid sobre radiotelefonía con el título: “Esquema general de una comunicación inalámbrica; emisión, propagación y recepción”. Como ilustre oficial del Cuerpo de Telégrafos e ingeniero de Telecomunicaciones, ejerció como docente, conferenciante y escritor.

Obras de Rufino Gea Sacasa.

En 1925 Rufino estaba casado con María Javaloy y triunfaba escribiendo libros sobre radiotelefonía y Radiotelegrafía. Y Juan, “bizarro oficial de Marina”, celebró una “aristocrática” boda en Monserrate, oficiada por el Deán de la Catedral, con la señorita Mercedes Sánchez Martínez. En los años sesenta era general de la Armada. Un hermano de María Javaloy de nombre Andrés, se casó con una hermana de Rufino, de nombre María. Fruto de este matrimonio nació Maruja Javaloy Gea.

Medio siglo despues de su muerte, el 12 de marzo de 1969 la calle del Salitre recibió el nombre de Rufino Gea Martinez.

Antonio José Mazón Albarracín. (Ajomalba).

Mi agradecimiento a Jesús García Molina, Javier Sánchez Portas y José Manuel Dayas.